Editorial

Nº 47 · Mayo de 2014 · p. 6

Resumen. Presenta un número con experiencias muy variadas que tienen en común la importancia de las relaciones humanas y de los aspectos psicoafectivos, y la necesidad de colaborar y trabajar en equipo. Plantea cómo pasar del «yo» al «nosotros» sin olvidar el «yo».

Hay veces que nos encontramos con lo parecido, con lo similar. Y otras, en que hallamos lo diverso. Este número recoge artículos con experiencias muy variadas, pero, sin embargo, mantiene un fondo común: la importancia de las relaciones humanas y de los aspectos psicoafectivos del ser humano.

Lo que nos interesa como profesionales de la psicomotricidad es conocer, ampliar nuestra mirada, asomándonos a todo aquello que pueda aportar luz, abrir caminos, al acompañamiento de los procesos de crecimiento del ser humano, tanto en las circunstancias más favorables como en la dificultad.

Algo más une a los artículos que podréis leer en esta ocasión en nuestra revista: la necesidad de colaborar, de trabajar en equipo. La comunidad, la colaboración, como única posibilidad de verdadero desarrollo humano.

Equipos de profesionales con los caballos y las personas en dificultad; el equipo de una escuela de Gasteiz, el equipo que investiga sobre cómo responder a los conflictos que expresan algunos niños a través de la agresividad, la necesidad de que los equipos escolares, las Escuelas comprendan y acojan las diferentes maneras de expresarse de los niños, su forma de contarnos cómo se sienten, cuál es su historia y lo que necesitan para poder seguir creciendo con un mínimo de esperanza en el futuro. El trabajo en las escuelas de Educación Infantil con las familias, tratando de encontrar las herramientas adecuadas para poder colaborar y enriquecer el acompañamiento del proceso educativo de las niñas y niños.

En nuestra práctica psicomotriz educativa siempre hemos destacado que nuestro objetivo es atender a la individualidad de cada niña y niño, pero sin perder de vista que forman parte de un grupo. Una “sociedad en miniatura” que puede aportar las vivencias adecuadas para que cada una y cada uno pueda vivir las suficientes experiencias de su propio placer de actuar, experimentar, explorar y explorarse, que le permitan acceder al encuentro de la realidad y de aquellos otros que están a su alrededor.

Se trata de realizar el recorrido básico de la formación que trabajamos en nuestra Escuela de Psicomotricidad: tomar conciencia de las propias raíces, del propio existir, para desde el placer individual de SER desplegarnos al encuentro del otro, renunciando a la omnipotencia y accediendo al placer de las competencias compartidas.

Ser equipo, comunidad, sociedad, compartir, colaborar. Una sociedad de individuos. Individuos en sociedad. Individuos sociales y sociables.

Cómo pasar del YO al NOSOTROS, sin olvidar el YO. En ello estamos.

Cómo citar: Cuadernos de Psicomotricidad (2014). Editorial. Cuadernos de Psicomotricidad, 47, p. 6. Luzaro.
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