Curiosidad

Nº 33 · Junio de 2007 · pp. 35–36

Resumen. Reseña el libro «Haptonomía pre y postnatal», de Catherine Dolto. Resume qué es la haptonomía, cómo se practica durante el embarazo y después del nacimiento, y algunos conceptos clave que desarrolla la obra.

Os presentamos el libro Haptonomía pre y postnatal, un interesante trabajo de Catherine Dolto, hija de la prolífica psicoanalista infantil Françoise Dolto. Es un resumen de Mª José Intxausti.

Hace unos dos años y medio, cuando vino Bernard Aucouturier a un seminario de dudas, y luego a un Seminario con la Primera promoción de Ayuda, mencionó una práctica denominada Haptonomía. Explicó brevemente que era un trabajo que se realizaba durante el embarazo, en el que se conseguía entrar en contacto con el feto, o más o menos, eso es lo que entendí. Y a partir de ahí pensé que sería interesante saber algo más. Me he acercado a la Haptonomía a través de un libro que recopila varias conferencias de Catherine Dolto; esto tiene una ventaja: es un libro divulgativo y relativamente breve, pero al recopilar las conferencias, cada una en su totalidad, tiene una desventaja, y es que a veces hay repeticiones. Dicho esto, creo que a quien lo lea le resultará un libro sugerente y asequible.

Frans Veldman (holandés), según la autora, descubrió esta práctica en 1945. “La definió como Ciencia de la Afectividad y del contacto psicotáctil. La palabra está formada a partir de las raíces griegas hapto, haptein que significan “tocar para curar, para reunir”. Es una ciencia humana, fenomenológica y empírica que permite, en la realidad del aquí y ahora del reencuentro, abordar al humano en lo real de su globalidad –cuerpo, psique y afectividad– sin ninguna disociación ni jerarquía entre esas tres entidades dinámicas e interdependientes” (pág. 57). No se realiza sólo en el embarazo pero en este comentario, sobretodo, me centraré en ese periodo.

Con respecto a sus condiciones de práctica, se realizan encuentros unas ocho veces antes del nacimiento (más si se considera necesario), pero también después: la última cuando el bebé camina. Nunca en grupo, sólo en pareja y si ambos miembros lo desean. También nos dice lo que no es: no es una preparación para el parto; es incompatible con el yoga y deja claro: “Nunca diremos suficientemente que la Haptonomía no es una ideología que desearía ser aplicada a todos” (pág. 43). Estos detalles nos sitúan en lo concreto, pero lo que resulta más interesante es acercarnos a su especificidad. Y es aquí donde el libro nos aporta conceptos valiosos.

La motricidad fetal se llena de matices, también la vida intrauterina y el recién nacido. Esos matices se desencadenan porque estamos en el reencuentro, en el contacto, en el tacto y la comunicación con sentido y carga emocional.

Existe en el mercado un documental titulado “en el vientre materno”, difundido por National Geographic, que puede ser interesante intercalar aquí. Este documental, con un gran despliegue de medios, nos presenta imágenes hasta ahora imposibles de la vida intrauterina. Las ecografías en cuatro dimensiones “revelan” conductas fetales, que demuestran la intensa actividad del feto antes del nacimiento. Esto que ya era algo reconocido, ahora se apoya en imágenes que están a nuestro alcance.

El libro que comentamos no presenta ninguna imagen; incluso la autora comenta: “Es una práctica que no se improvisa; ésta es la razón por la que somos tan reticentes a mostrar imágenes de nuestro trabajo. Los signos que da el niño son tan finos y tan sutiles que son poco espectaculares en el ámbito de las imágenes. Los gestos del haptoterapeuta parecen tan simples vistos desde el exterior, sin conocimiento del sentimiento que los sostiene, que podrían incentivar imitaciones potencialmente nefastas, sobre estimulantes para el niño y desconcertantes para la madre. Un acercamiento tan sutil, en un periodo tan sensible, demanda una responsabilidad y una reflexión ética constantes” (pág. 65). El libro no nos lo muestra pero sí nos explica y argumenta que el feto, además de ser “capaz y activo”, puede entrar en contacto, y eso lo enriquece y matiza. El vídeo nos deslumbra, pero la actividad es sobretodo reactiva. El bebé que no vemos, pero con el que entramos en comunicación, es tanto o más activo que el que vemos. “Antes de ir más lejos, es necesario precisar que sus respuestas son motrices. Ellos se acercan, se alejan, se balancean moviendo sus caderas, tomando apoyo y empujando la pared uterina con una infinidad de variaciones (…). Desde que el niño ha comprendido que el movimiento constituye una respuesta, pasamos de lo motor a lo psicomotor, ya que el acto de moverse está ligado al placer y al juego del reencuentro” (pág. 63).

Catherine Dolto es hija de Françoise Dolto. En el libro habla de su madre, de su nacimiento y de su relación con el psicoanálisis. La Haptonomía se sustenta en una concepción del sujeto y del cuerpo que nos aporta conceptos muy interesantes, como el soplo, el contacto psico-táctil afectivo-confirmante, modificaciones recíprocas del tono, de representación y otros muchos. Para terminar, este pequeño texto: “Como lo dice tan bellamente el psicoanalista Joel Clerget: «Hay palabras que tocan y gestos que hablan»” (pág. 87). Espero que no os conforméis con lo que os he contado y busquéis. Para encontrarlo aquí va la referencia: Dolto, C. (2005) Haptonomía pre y postnatal. Buenos Aires: Edit. Creavida. En el libro viene también esta dirección: www.fundacioncreavida.org.ar

Cómo citar: Mª José Intxausti (2007). Curiosidad. Cuadernos de Psicomotricidad, 33, pp. 35–36. Luzaro.
¿Te interesa la formación en psicomotricidad?
Descubre los cursos de Luzaro. Ver formación