“El Dispositivo Institucional ideado por Gérard Mendel es un método de expresión colectiva del que se sirven practicantes y formadores de diversas Escuelas de la ASEFOP, entre ellas la escuela de Bergara, para promover una relación no identificatoria de los practicantes versus los formadores de la Escuela. Ello significa que no interesa a la Escuela que el formador se enajene en el Saber que transmite y aplaste las posibilidades creativas del practicante en el acto formativo.
Ello significa también que cada uno de los practicantes se responsabiliza de un Saber que no le hace copia de los formadores.” (Del texto que Joan Baptista Tous, ex-alumno de la AEC, Escuela de la ASEFOP de Barcelona, aportó a la Formación de Ayuda de la Escuela de Bergara en la presentación de este Dispositivo).
Este breve artículo quiere ser una introducción a los dos artículos que podéis leer a continuación, en los que dos profesionales que se formaron en nuestra Escuela de Bergara exponen sus reflexiones y sentimientos sobre su participación en este Dispositivo Institucional.
Y viene a complementar el artículo de Claire Rueff, titulado “El Dispositivo Institucional Mendel, de lo psicofamiliar a lo institucional”, que habéis podido leer anteriormente en la sección dossier este mismo número.
Reflexionar sobre este método supone reflexionar sobre lo que supone participar en cualquier institución o colectivo. La necesidad de aclarar el lugar y función de cada uno, y establecer los canales más adecuados de la relación y la comunicación entre los diferentes grupos y/o estamentos que componen dicho grupo humano.
La Formación en Práctica Psicomotriz de Ayuda que realizamos en la UNED de Bergara asume los principios de la “formación ASEFOP”, uno de los cuales es “no formamos sino que ayudamos a la persona a formarse”. La asunción de este principio, fundamental para construir un verdadero proceso de autonomía y construcción profesional, conlleva la necesidad de crear espacios y tiempos permanentes en los que el alumnado toma la palabra y desarrolla sus competencias y capacidades entre iguales, en la horizontalidad.
En nuestra formación esto se concreta en la articulación de diferentes dispositivos como el funcionamiento en tríos autónomos tanto en el proceso de Formación Personal como en el trabajo de la formación práctica, y en la aplicación del “Dispositivo Mendel”, como nosotros le llamamos.
¿En qué consiste este Dispositivo? ¿En qué se concreta?
El alumnado se reúne cada cierto tiempo (en torno a una vez al trimestre), de forma autónoma, sin la presencia del profesorado de la Escuela, para compartir sus vivencias, sentimientos, opiniones, críticas, aportaciones, propuestas, etc. sobre la formación que han recibido durante ese trimestre.
Para ello se cuenta con una metodología concreta en la que cada persona del grupo, en un primer momento, expresa libremente sus opiniones, teniendo luego como objetivo el llegar a construir un documento escrito que pueda representar el sentir del grupo (no es obligatorio llegar al consenso, pudiéndose expresar opiniones divergentes que constarán en dicho escrito), y en el que deben argumentarse claramente los comentarios realizados y tratar de ofrecer propuestas concretas en el caso de que sea necesario.
Este escrito es enviado al profesorado que tiene que responder, también por escrito, tras reunirse para examinarlo. En este escrito igualmente debe tratar de responderse con la mayor concreción posible al documento del alumnado, con la debida argumentación y toma de decisiones con respecto a lo expuesto por aquellos.
Ambos escritos son enviados posteriormente al equipo de la AGASP (grupo Desgenettes. París). Una profesional de este equipo supervisa los dos escritos y realiza una devolución escrita a cada unos de los estamentos institucionales dirigida a revelar los elementos que hacen referencia a la relación institucional que se refleja en ambos, realizando una valoración sobre la adecuación de la utilización del método. No entra sobre los contenidos.
La aplicación de esta metodología debe provocar efectos concretos sobre el propio proceso formativo, no quedando en un mero acto burocrático. Es decir, la aportación del alumnado viene a ser un elemento más de los que intervienen en la construcción del sistema formativo, produciendo efectos concretos en el diseño de este proceso.
De hecho, en nuestra Formación de Ayuda, que ahora llega a su cuarta promoción, hemos realizado diversos cambios y ajustes a partir de lo trabajado en el Dispositivo.
Como dice Claire Rueff- Escoubès (“Nouveau millénaire, Défis libertaires), el Dispositivo Institucional Mendel tiene como características principales:
- La constitución de grupos homogéneos de profesiones.
- La comunicación indirecta (por la vía de documentos escritos) entre ellos.
Este dispositivo tiene como vocación el inscribirse en el curso natural de la vida institucional. El ejercicio de su “acto-poder” por parte de cada persona es también una propuesta constructiva de cara al fin de la sociedad patriarcal y su corolario, la autoridad, propuesta surgida de prácticas concretas por el ejercicio de la democracia participativa (cf. Pourquoi la démocratie este en panne, 2003).
Con respecto al concepto de “acto poder” podemos decir que es la capacidad de la persona de hacerse dueña de sus actos y sus consecuencias. Todo acto modifica la realidad sobre la que se aplica. Expresa la capacidad humana de poder sobre los propios actos. Tanto sobre el proceso como sobre los efectos del acto. La persona se hace con el poder de sus propios actos.
Por ello, vemos diferentes elementos fundamentales que conlleva la aplicación de este Dispositivo y que son absolutamente coherentes con los principios y objetivos de nuestra práctica, tanto en el nivel de trabajo con la infancia como en el de la formación de profesionales:
- Poner a la persona en el centro de su propio proceso.
- El respeto a la persona.
- No formar sino ayudar a formar-se.
- Dar la palabra y promover la autonomía.
- Basarse en las capacidades de la persona.
Todo ello se concreta, en la concreción de sistemas democráticos de funcionamiento, de sistemas participativos que conllevan la coresponsabilización en todo el proceso formativo, en el que no hay sujetos activos y pasivos, sujetos que saben y sujetos que no saben, o tal vez podríamos decir que no hay sujetos y objetos, sino solamente sujetos, protagonistas de sus propios procesos de transformación.
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