Por unos procesos formativos profundos, intensos, rigurosos y respetuosos con las personas

“El tacto no sólo se está perdiendo, sino que en parte se está penando. Hoy en día prima lo virtual frente a lo cotidiano y cercano. Es más fácil tener una conversación con alguien que está al otro lado del planeta que con nuestro vecino de escalera. Por eso, generar espacios donde tocarnos, escucharnos y sentirnos puede aliviar ese vacío que suele acompañar a nuestra cultura occidental.”

Luis Carbajal Pérez (del libro “Hablar con el cuerpo. La expresión corporal, un camino para el bienestar”. Editorial Comanegra).

 

Luis es colaborador de la AEC de Barcelona y ha colaborado con la ASEFOP y con LUZARO, aportándonos su interesante trabajo.

Hay que decir que este texto que parece estar surgido a partir de la situación actual… ¡Es de 2008!

Generar espacios y maneras de comunicarnos para darnos amabilidad y bienestar es uno de los objetivos de nuestra formación y de nuestra práctica psicomotriz.

Nuestra sociedad gira cada vez más hacia la distancia y la desconfianza. Tenemos que construir herramientas que fortalezcan el deseo de comunicación y de relación, y que lo hagan desde el respeto y los valores de socialización y humanidad.

La práctica psicomotriz trabaja para comprender qué y cómo podemos hacer con las otras personas para que construyan más sentimientos de seguridad y confianza, en sí y en las otras personas.

Y ello precisa de procesos formativos profundos, intensos, rigurosos y respetuosos con la persona que va a ser profesional en trabajos con personas.

Adéntrate en la psicomotricidad con nuestros cursos de sensibilización.