Es un libro que trasmite serenidad y acompañamiento. Esto último es un deseo manifiesto de la autora en el libro: “… la madre no puede coger a su hijo con las dos manos si una la tiene ocupada por el manual. Con este libro intentaré acompañar, no interrumpir. Así que, en cuanto pueda, ¡suéltelo y vaya a jugar con su bebé!… trataré de reducir el “recetario” y acompañar a una madre imaginaria desde que sueña con su bebé hasta que lo tiene. Primero en su vientre, luego en sus brazos. Hasta que crece y echa a andar.”
Y sinceramente acompaña y, por lo tanto, contiene y sostiene a la madre en su embarazo y en la relación con su bebé hasta que empieza a andar. Un tiempo lleno de diversas emociones, incluso contradictorias, que confunden y a menudo angustian. “Ah, y por supuesto que se va a angustiar. ¿Cómo no? ¡Es la vida!” Cuando se habla de ellas e incluso se legalizan, una puede hasta reírse, como me decía una amiga a quien recomendé el libro.
“¡Esto no es todo tan bonito como dicen!” me manifestó un día. Ella se sentía incomprendida por sólo recibir un sentimiento positivo posible respecto a estar embarazada (el considerado desde el deseo de ser madre).
Éste es de los pocos libros que recomiendo con toda tranquilidad, sabiendo que es un acompañamiento, conteniendo. Esta amiga pudo hasta reírse.
Nos habla del embarazo mes a mes centrándose en la ensoñación que ocupa la mente de la futura madre, de sus fantasías. Nos habla de las dudas, de los deseos, de los miedos de la futura mamá. Porque “por muy deseado que sea un embarazo, por muy elegido, es siempre una sorpresa y un desastre en la vida de una mujer y en la vida de una pareja. Maravilloso sí, pero un desastre; un desastre hormonal, psíquico y social; un desastre estupendo y esperado, deseado y temido, pero un desastre. Un embarazo parte la vida en dos. Parte la vida de dos, porque de ahora en adelante serán tres. Habrá siempre un antes y un después”.
Después nos hablará de este bebé y esta madre, ya que siguiendo a Winnicot, un bebé sólo es un bebé si forma parte de una relación. Siempre hablará de la madre y el bebé confundidos y lentamente separados después.
Mariela, habiendo sido alumna de Manuel Pérez Sánchez, ilustra sus apartados con material resultante de sus observaciones de bebés con sus madres. Y uno se puede reconocer sintiéndose comprendido, contenido y no culpabilizado.
Un año para toda la vida. Del mismo modo que el embarazo marca un antes y un después, el primer año de vida de un niño es significativo ya que durante el mismo “nos transformamos mes a mes de una manera que va a marcarnos toda la vida. Nunca más se aprenderán tantas cosas y tan esenciales. Llorar, mamar, reír, esperar, querer, jugar, despedirse, hablar, andar”. Llorar, comer, dormir,… con su singularidad y siempre en relación con el otro.
Y desde esa perspectiva de relación y emoción es de donde nos habla Mariela, para entender todo lo que ocurre en esos momentos.
Hace constantes referencias a Winnicot y, por lo tanto, hable de lo que hable, la alimentación, el sueño, el control de esfínteres, siempre lo va a hacer dándole el sentido dentro de la relación de esa madre y ese bebé que están confundidos al principio y después separados; pero esto no suele ser algo sencillo y matemático, medible en cantidades de leche y cambios de comida, simplemente prescritos por la pediatra. El camino de ser una personita que encuentra placer y ajuste en la relación con el otro que le ayuda poco a poco, no sin pena o dificultades, a ir separándose y diciendo no, soy yo diferente a ti. El papel del padre es primordial, pero en este libro también se habla de sus sentimientos cuando se siente excluido de esta experiencia.
Generalmente olvidamos reconocerlos. Recuerdo a mi pareja preguntando a un amigo que había tenido un hijo cómo estaba, ya que a veces ni se le pregunta. La madre mira al bebé y el resto a esa pareja. Reconocer los sentimientos de este hombre para quien su pareja cambia totalmente, y quien va a ayudar a que esta mujer se separe de este bebé, también es importante.
Este libro nos acerca de forma amena y clara al mundo emocional de la madre y el bebé, y nos ayudar a entender mejor a los bebés y el sentido de sus acciones.
Psicoanálisis de bolsillo en la línea de Winnicot, lleno de contenido y profundidad.
El entrecomillado y la cursiva corresponden a notas explícitas de la autora.
Nota de la edición digital: en el número impreso este artículo incluye una imagen de la portada del libro que no se reproduce aquí. Puede consultarse en el PDF del número.
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