Terapia psicomotriz: reconstruyendo una historia

Nº 55 · Junio de 2018 · pp. 37–38

Resumen. Reseña del libro Terapia psicomotriz: reconstruyendo una historia, nacido de un grupo que durante más de 20 años ha supervisado la práctica terapéutica. El Consejo Editorial reproduce algunas ideas del libro como apoyo al tema del número, el rol profesional del adulto que acompaña procesos educativos y terapéuticos.

Este es un libro surgido de la experiencia de un grupo que ha trabajado durante más de 20 años supervisando y reflexionando sobre la práctica terapéutica de sus participantes. De estos encuentros de trabajo ha surgido una obra que os podemos adelantar que es de gran interés y que realiza numerosas aportaciones para la clarificación de nuestro trabajo.

Podemos encontrar numerosos temas que afectan a la vida diaria de la terapia psicomotriz y que, desde un enfoque claro y riguroso, nos van desgranando situaciones, conceptos y estructuras que nos van a servir de gran ayuda en la profundización y evolución de nuestra práctica.

Una equilibrada presentación de clínica y reflexiones teóricas sin pretender “sentar cátedra”, realizando generosas aportaciones derivadas de la amplia experiencia como profesionales y como participantes de este grupo de trabajo de las autoras y autores.

A continuación, aprovechando esta publicación, os reproducimos algunas ideas, aparecidas en el libro, relativas al tema que nos ocupa en este número:

“La calidad de la relación que establecemos, el placer compartido y las emociones surgidas en la interacción y en la interrelación están en la base de la terapia.” (Pg. 55)

“(En la Psicomotricidad educativa y preventiva) es fundamental la presencia de un adulto psicomotricista cuya formación le permite ser ley segurizante y garante del dispositivo que permite a cada niño realizar la experiencia de lo que necesita en un determinado momento.” (Pg. 57)

“En general, podemos decir que se trata de un espacio (la sala de psicomotricidad en educación) privilegiado de observación que permite al adulto adquirir un profundo conocimiento de cada niño.” (Pg. 57)

“…no nos tiene que hacer perder de vista que en terapia psicomotriz el puntal más importante es la persona del terapeuta, porque nuestro trabajo se basa en la relación con él (el niño).” (Pg. 137)

Y es básico para comprender la importancia de la presencia del adulto psicomotricista todo lo relativo al “sistema de actitudes”:

“…términos como escucha, comprensión, acogida, empatía tónica, etc.” (Pg. 139)

“Las actitudes del psicomotricista eran (son) estas: ser compañero simbólico, mantener una postura empática, proporcionar un entorno maternante a la vez que ejercer de autoridad estructurante y tener una mirada periférica.” (Pg.140)

En cuanto a la formación del profesional psicomotricista:

“…adquirir eso que llamamos una tecnicidad… (palabra) para nosotros cargada de un significado (muy) amplio, pues se trata no solo de adquirir y poner en juego un saber aprendido, sino también de metabolizarlo en nuestro propio ser, de encarnarlo en nuestra propia persona.” (Pg. 147)

Sobre la Formación Personal:

“Objetivos: … se trataría de “reencontrarnos” de alguna manera con algo que, como adultos, como seres de pensamiento y de lenguaje, hemos dejado atrás; se trataría de favorecer la reapropiación corporal, vivenciar ciertas experiencias que nos ayuden a hacer consciente nuestra disponibilidad, nuestra escucha, ajustar nuestro sistema de actitudes, para poder entender mejor a las niñas y niños, que son seres más de acción, más corporales.” (Pg. 151)

“…tanto en la práctica educativa como en la terapéutica, trabajamos en relación, una relación que no se establece entre iguales, sino que es disimétrica: niño-alumno con psicomotricista educativo, o niño-paciente con terapeuta psicomotricista. Es una relación disimétrica en la cual, si no somos conscientes de nuestra propia historia, corremos el riesgo de proyectarla de forma invasiva sobre el pequeño.” (Pg. 151)

Bien, hasta aquí las ideas de este libro que queríamos, desde el Consejo Editorial, traer como apoyo al objetivo de este monográfico que es reflexionar, para clarificar y fortalecer, sobre nuestro rol profesional de adultos que acompañan procesos educativos y terapéuticos en la infancia.

Sobre Álvaro Beñarán Aranzabal. Formador de la ASEFOP, Miembro de LUZARO, Escuela de Psicomotricidad de la UNED de Bergara. Psicomotricista y Pedagogo. Colabora con Hik Hasi y Santo Tomas Lizeoa
Cómo citar: Álvaro Beñarán Aranzabal (2018). Terapia psicomotriz: reconstruyendo una historia. Cuadernos de Psicomotricidad, 55, pp. 37–38. Luzaro.
¿Te interesa la formación en psicomotricidad?
Descubre los cursos de Luzaro. Ver formación