Editorial

Nº 55 · Junio de 2018 · pp. 7–8

Resumen. Editorial del número 55, que inaugura la 4ª época de la revista, con un solo número anual de carácter monográfico. El tema es el rol del adulto psicomotricista. Defiende ser adulto para que niñas y niños sean protagonistas de su acción, atendiendo a las propias resonancias emocionales desde la «buena distancia».

Tal y como ya os comentamos en la anterior editorial (nº 54), ponemos en vuestras manos el primer número de lo que podríamos llamar “4ª época” de nuestra revista. A partir de ahora recibiréis un solo número al año, generalmente de carácter monográfico, o por lo menos, con un tema prevalente, y que procuraremos que salga publicado antes de las vacaciones de verano. Serán números con más contenido que los anteriores, de manera que aunque se reduzca el número de ejemplares anuales a la mitad no así lo harán, en la misma medida, sus contenidos.

Esta editorial, como podréis comprobar, es especial y más extensa de lo habitual, sirviendo para añadir alguna reflexión sobre el tema propuesto.

Vamos con la editorial:

Trabajar en el mundo de la infancia, tanto en los campos educativo como terapéutico, supone asumir con claridad el rol que el adulto debería asumir para que las niñas y niños puedan, precisamente, encontrar su propio lugar y protagonismo en los procesos de crecimiento y desarrollo que les toca vivir.

En este nuevo monográfico de nuestra revista hemos decidido centrarnos en la figura del/la psicomotricista, aportando varios artículos con algunos de los enfoques o aspectos que podemos tomar en cuenta a la hora de hacer una reflexión sobre nuestro rol profesional cuando estamos en las salas de psicomotricidad.

Vivimos en una sociedad en la que da la impresión de que “ejercer de adulto” es una tarea cada vez más complicada y confusa. El deseo de transformar las formas tradicionales de educar y ayudar en la infancia ha llevado a proponer nuevas posiciones con respecto al lugar de ese adulto.

Actualmente tratamos de evitar actitudes y actuaciones que puedan resultar invasoras y poco respetuosas con las posibilidades de cada niña y niño de desarrollar sus potencialidades y tomar la iniciativa y el protagonismo en sus acciones y juegos.

Educar sin miedo y con respeto, aportando una base suficientemente segura basada en el sostenimiento, la contención y el desarrollo de condiciones que posibiliten desplegar la curiosidad y los deseos de experimentación y comunicación en las niñas y niños, no es sino un punto de partida necesario para quienes buscamos el desarrollo de personas autónomas, responsables y con valores humanistas y ética social.

Desde la característica de “maleabilidad” hasta cuestiones como la “masculinidad” y la “feminidad”, el acompañamiento del registro simbólico en las acciones infantiles o la mirada periférica son abordadas por los y las profesionales que escriben en este número.

Evidentemente la función o el rol del/la psicomotricista podrían ser abordados desde muchos más puntos de vista, y os animamos a reflexionar sobre ello, para continuar en este objetivo de asegurar el lugar del adulto que “acompaña” la acción actual del niño/a, pensando en la dinámica del proceso de crecimiento en que se hallan inmersos e inmersas. Fortalecer este rol es asegurar con mayor calidad el lugar de los niños y niñas, que para poder centrarse en sus acciones con autonomía y claridad, precisan de sentirse mirados y acompañados por adultos sólidos y respetuosos, atentos a sus deseos y necesidades profundos.

Adultos capaces de posibilitar la acción y el juego infantiles, sosteniendo la defensa de una ley de seguridad que permita que no se pierda ese ambiente lúdico y simbólico necesario para que las niñas y niños puedan poner en marcha sus deseos, miedos, sueños, sentimientos, pensamientos, etc. Un adulto sostenedor de un ambiente que permita que desarrollen los recursos autónomos para hacer frente a las dificultades y crear las posibilidades de “ir más allá” en sus producciones motrices, simbólicas, en su comunicación y en su pensamiento.

Una vez más podemos contar con la noticia de la reciente publicación, en 2017, de un nuevo libro de José Ángel Rodríguez, formador, compañero y colaborador permanente de nuestra Escuela, que ha tenido la amabilidad de comentarlo para nuestra revista, algo que agradecemos pues como él mismo reconoce no es fácil “autoglosarse”. El autor nos recuerda las raíces psicoanalíticas de nuestra práctica que no debemos olvidar si queremos, realmente, comprender su sentido (y el sentido de la acción de las niñas y niños).

Y además podemos presentaros un nuevo libro publicado este año (2018) sobre nuestra práctica, en este caso, especialmente dirigido al ámbito terapéutico. Se trata de un libro colectivo, en el que han tomado parte compañeros nuestros como Rikardo Acebo, Anna Luna y Cira Rodríguez, además de Giuseppe Benincassa, colaborador y profesor en nuestra Escuela.

Actuar, construir las actitudes y las condiciones adecuadas para que las niñas y niños deseen jugar, comunicar y comunicarse, hacer frente a sus retos internos y externos… son responsabilidad de adultos que han elegido formarse a fondo para asegurar suficientemente las posibilidades de crecer en salud de la infancia.

Ser psicomotricista es ser un adulto responsable, disponible, sólido y transformable, afectuoso y estructurado / estructurante. Un adulto que escucha y comprende lo que cada niña y cada niño trata de decir con sus acciones y juegos.

Un adulto acogedor y abierto a la autonomía, que ha desarrollado una mirada contenedora y sostenedora, sin juicios ni críticas, con la capacidad de canalizar de manera adecuada sus propias resonancia emocionales y afectivas, atendiendo a lo que pertenece a las niñas y niños, desde la serenidad y la “buena distancia”.

Ser adultos para que sean niñas y niños conscientes y protagonistas de su acción, desde el placer de SER y el deseo de crecer.

¡Buen verano y hasta el año que viene!

Cómo citar: Cuadernos de Psicomotricidad (2018). Editorial. Cuadernos de Psicomotricidad, 55, pp. 7–8. Luzaro.
¿Te interesa la formación en psicomotricidad?
Descubre los cursos de Luzaro. Ver formación