Hay libros interesantes, hay otros prescindibles y otros imprescindibles, y así podríamos hacer una larga lista llena de libros y cada uno acompañado con diversos calificativos. Este que voy a comentar creo que es de interés y de ayuda. Su título: Inmigración, familias y escuela en educación infantil, su autor José Manuel Baráibar López.
Está editado en 2005, esto no lo menciono como un dato para ampliar la referencia bibliográfica, sino para situarlo en un tiempo en la que la inmigración y la situación económica tenían sus propios rasgos no totalmente equiparables con los actuales. Sin embargo, el contenido del libro ha aguantado el paso de estos turbulentos años y ha mantenido intacto o por lo menos casi intacto el valor de sus reflexiones, análisis y en definitiva su contenido.
Las familias y los alumnos llegados de países más o menos lejanos son sólo la espuma, la parte visible del iceberg de estos cambios sociales, que son estructurales y de valores, muy conectados al complejo proceso de globalización. Ni estos niños, ni sus familias han traído los nuevos problemas, los nuevos conflictos, los nuevos retos educativos. Más exacto sería decir que son los nuevos problemas (el nuevo desorden mundial, la globalización de la especulación, la mundial excitación del consumo compulsivo, etc.) quienes los han traído a ellos. (pág.12)
Estoy convencido de que en estos momentos en los que vivimos los transcendentales cambios a que me he referido en los párrafos iniciales, la mejor manera de aumentar la calidad de nuestro sistema educativo, y subir enteros en los índices de éxito escolar en el periodo de la enseñanza obligatoria, es empujar hacia arriba a los de abajo, en lugar de empeñarnos en dar sólo la mano y estirar a los de arriba. (pág.14)
En estos dos textos, el autor expone; primero su comprensión de la situación y después su posicionamiento. Leyendo el último, se me ocurre pensar que los recortes de estos últimos años (por la llamada crisis para unos y estafa para otros) no han sido solo económicos, han tenido efecto en lo material, ¡quién lo puede negar! pero también en otros órdenes, más concretamente han afectado a nuestras esperanzas y horizontes. Del 2005 al 2013 hemos hecho un largo viaje que ha dejado huellas, y con algunas habrá que tener cuidado…
Todo esto y mucho más es lo que se puede encontrar en el libro, un contenido rico en el que el autor analiza y reflexiona con profundidad sobre diferentes aspectos. Paso a desglosar estos contenidos, solo a modo orientativo, sin afán de que eso suponga resumir el libro, que por supuesto es mucho más.
José Manuel Baráibar examina el sistema educativo general, sus funciones, y otros aspectos. Todo ello constituye el marco general en el que situarnos, también hace reflexiones de manera diferenciada y precisa sobre la educación infantil. Ajustándose a la temática central del libro, aborda la inmigración desde diferentes niveles de análisis, hace aportaciones teóricas y justifica su importancia para poder comprender y actuar ante este proceso complejo.
También profundiza en estrategias y prácticas reales, en las que aborda las relaciones entre la escuela infantil y las familias inmigradas. Y en todo momento argumentando, contribuyendo con apoyos teóricos, y también con vivencias y opiniones de maestras y otros protagonistas.
La Educación Infantil, según el autor, es una etapa educativa en la que no sólo es idóneo plantear la participación de las familias, sino que además es lo que se hace. Esta afirmación tiene sin embargo sus matices. Si se compara con otras Etapas educativas la participación es mayor, pero también es cierto que se podría discutir si esto es una realidad por la que se ha trabajado de forma consciente y voluntaria o ha sido casi un hecho inevitable.
Seguramente habrá un poco de todo, pero lo cierto es que en esa participación “buscada” o “encontrada” la escuela infantil también ha tenido que reconsiderar esta participación con respecto a las familias inmigradas. El autor no idealiza la Etapa de Infantil, pero sí reconoce el camino que han recorrido sus profesionales trabajando esta participación, pero además señala la aparición de nuevas preocupaciones.
Alerta sobre el efecto negativo que tiene la fractura de la Etapa que divide los Centros por ciclos, en lugar de respetar la Etapa completa. La relación con todas las familias se resiente, porque al estar menos tiempo en un mismo centro hay menos oportunidades de que se consolide. La participación de las familias está totalmente ligada a la relación, que es la que la hace posible, pero que a su vez necesita tiempo, esta falta de estabilidad en el caso de las familias inmigradas tiene mayores repercusiones dado que la inserción en el marco escolar, que es más costosa, tiene su propio ritmo.
El libro también propone experiencias concretas, bibliografía y enlaces de interés y entre estos recursos concretos hay uno que me ha llamado la atención lo denominan “participograma” y consiste en un documento que sirve de referencia para registrar la participación de las familias en las diferentes situaciones o propuestas de interacción que haya hecho la escuela. He intentado reflejar que no es un libro sólo teórico, pero sí es teórico, que no es sólo práctico, pero es práctico, en fin un libro de ayuda e interés.
Nota: Aquel que este interesado en este libro puede comprarlo a través de la Editorial Catarata. Enlace Web:
http://www.catarata.org/libro/mostrar/id/314
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