Indómito y entrañable, de José Ángel Giménez

Nº 46 · Noviembre de 2013 · pp. 41–43

Resumen. Reseña del libro «Indómito y entrañable», de José Ángel Giménez Alvira, sobre la adopción de un niño mayor con una dura historia. El autor deja que hablen las propias palabras del libro, lo recomienda a profesionales, padres adoptivos y a cualquier persona interesada en las relaciones humanas, y añade otras lecturas recomendadas.

Ya las dos palabras que forman el título nos hablan de un libro escrito con cariño, con mucho cariño. Y con mucha claridad.

“Indómito y entrañable” está escrito por José Ángel Giménez Alvira, profesional ligado al campo de “atención a la infancia y especialista en programas en relación al Acogimiento Familiar y a la adopción”, tal y como consta en la solapa posterior de la tapa. Pero no es un libro escrito por un especialista, sino por un padre, y esto da un enfoque muy vital al texto.

Lo primero que, una vez leído, querría decir sobre este libro aparece perfectamente expresado en su prólogo: “…es una obra llena de sabiduría y experiencia de la vida, en la que se narra emotivamente la vivencia de adopción de un niño “indómito y entrañable” de 10 años”.

Y a lo largo de este artículo esta es la decisión que he tomado: dejar que sean las propias palabras que van apareciendo en el libro quienes nos hablen de él. Tan solo, a modo de introducción, unas reflexiones mías:

Por mi parte, decir que yo creo que es un libro que puede resultar muy revelador a profesionales y padres adoptivos porque, aun presentando un caso particular (la adopción de un niño mayor y con una dura historia a sus espaldas), la sinceridad con que se presenta y la calidad de las vivencias y de las reflexiones sobre ellas pueden aportar mucho a quienes tengan relación con el mundo de la adopción.

Aunque debo corregir lo dicho: es un libro para toda persona que quiera sentir y reflexionar sobre la vida, sobre las relaciones entre padres e hijos, sobre las relaciones familiares, sociales. Sobre el ser humano y toda su complejidad, siempre unida a ser o no ser querido. A poder querer o no poder hacerlo.

No es un libro de texto, no es un libro profesional. Es la biografía de una adopción, contada desde la realidad de la vida diaria, aportando muchas más claves de las que nos suelen aportar muchos libros especializados.

Si quieres saber más de la adopción y de las personas que se encuentran en esta situación, de sus sentimientos, pensamientos, afectos, alegrías y sufrimientos, de su experiencia vital y de su capacidad para querer y luchar, con todos sus errores, dudas y aciertos, entonces, este es un libro necesario.

Hay algo que nos da noticia del tono que tiene este libro: los títulos de sus capítulos. A modo de ejemplo, he aquí algunos: “La llegada a casa”; “Psicólogo y pedagoga ¿pareja ideal para adoptar?”; “La difícil herencia de Toni”; “Y llegó la temida adolescencia”; ¿Quién cuida al cuidador?…

Pero vayamos dejando que sus palabras nos lleguen:

(En la introducción):“La adopción de un niño mayor es una experiencia inigualable… Es exigente y dura, reconfortante, amable y a veces insoportable… Las sensaciones de plenitud y fracaso se yuxtaponen permanentemente. Exige amor, constancia, empeño y mucha firmeza. Supone una renuncia a legítimas expectativas, obliga a conformar la vida cada día y a esperar sin límites…”

(En la pg. 64): “¿Ya sabes lo que te has metido en casa?… Naturalmente que sabíamos quién era Toni… lo teníamos muy claro: era ante todo un niño, profundamente herido, que necesitaba imperiosamente el cariño y el afecto de una familia y que iba a necesitar mucho tiempo antes de tener comportamientos compatibles con “nuestra” normalidad.

(En la pg. 65): “… la presión del entorno era muy fuerte, o al menos él lo percibía así… había un terrible miedo a no ser aceptado o a ser despreciado por el hecho de ser distinto.”

(En la pg. 69): “Estábamos avisados… ¡Aquel niño era una bomba de relojería! Era muy violento y agresivo”.

(En la pg. 82): “Tenía que pasar mucho tiempo para que Toni empezase a creerse que lo que estaba pasando en su vida era verdad y de esta forma pudiese despojarse de sus antiguas costumbres y valores… sus comportamientos eran también el síntoma y la expresión de su dolor, de su profunda angustia y a la vez una petición de socorro y ayuda.”

(En la pg. 83): “… la aparición del amor en una relación adoptiva… es el lubricante ideal para facilitar el buen funcionamiento de todos los engranajes del complejo mecanismo que constituye la paternidad y la filiación adoptivas… pero también es cierto que… El establecimiento de límites bien definidos, la firmeza, la coherencia en las actuaciones, unos principios de autoridad bien puestos y bien utilizados, siempre con la flexibilidad necesaria, son elementos para la educación de nuestros hijos.”

(En la pg. 102): “Partíamos del principio de que la escuela es para sus alumnos, no solamente un ámbito de obtención de conocimientos, sino también y tan importante como el anterior, un ámbito de socialización. Pero pudimos constatar cómo el ámbito escolar primaba su función instructora sobre su función socializadora.”

(En la pg. 103): “… lo que siempre agradece Toni a la gente de su pasado…vuestra paciencia, vuestro aguante y el que, en algunos momentos, apostaseis por él cuando nadie lo hacía.”

(En la pg. 109): “Decidimos afrontar una escolarización con una cierta lógica, colaborando con el colegio y los profesores. Procuramos ofrecerle unos estímulos adecuados a sus condiciones, tratamos de variar los criterios de éxito y fracaso y conseguir que las evaluaciones reflejasen también otros elementos que eran importantes como objetivos para Toni.”

(En la pg. 112): “A veces nos preguntaba: ¿Creéis que cambiaré?”.

(En la pg. 124): “Nos encontrábamos en la contradicción de tener que hacer una cosa y su contraria a la vez… Queríamos que se sintiera bien unido a esta familia, porque la construcción del vínculo afectivo con nosotros había costado mucho y queríamos asegurarlo definitivamente. Por otra parte éramos conscientes de que teníamos que facilitar el desapego adolescente como forma de que fuera construyendo su identidad y reforzando la independencia de su personalidad…¡Vaya lío descomunal…!”

(En la pg. 139): “… pero el fantasma del abandono les amenaza siempre, lo mismo que la culpabilidad.”

(En la pg. 145): “Aquí es cuando tuvimos que hacer efectivo uno de los principios que nos habíamos propuesto a la entrada de la adolescencia: estaremos a su lado aun cuando no entendamos nada de lo que pasa.”

(En la pg. 153): “Nunca podremos imaginarnos, por muchas vueltas que le demos, lo que debe suponer para un ser humano gestionar una vida en la que aparecen dos familias: una presente, real, cotidiana y tangible. Otra imaginaria, perdida fantaseada, desconocida y sin embargo tan real como la otra, por su existencia, su presencia simbólica, y su peso psicológico.”

(En la pg. 183): “Las familias hemos tenido que bregar en soledad con muchos momentos difíciles, con muchas incertidumbres, sin entender determinados comportamientos de nuestros hijos y sin saber qué hacer ante los retos inimaginables que sus peculiares vidas ponen ante nuestros ojos.”

(En la pg. 187): “Si no creyéramos en la capacidad que tiene el ser humano para sobreponerse a la adversidad, para recuperarse una y otra vez, para superar sus dificultades sacando fuerzas de donde parece que no las hay, sería casi suicida empeñarse en atender a estos menores que tienen todos los números de la terrible lotería que les ha tocado vivir para destrozar sus vidas y destrozar, a la vez, la de las personas que tienen a su alrededor.”

Como podéis observar, no tiene desperdicio. Además he de añadir que es un libro de muy fácil lectura, que te atrapa casi como si de una novela se tratase. Está lleno de emociones, de sorpresas, de intriga, de ilusiones, de sustos y esperanzas. Es inmensamente serio y alegre. Es un libro muy riguroso y muy ágil. Una auténtica joya.

El libro termina con la carta que escribió Toni a sus padres después de haberlo leído: no os voy a poner nada de ella, porque creo que hay que leerla entera, y dejarse emocionar como yo lo he hecho cuantas veces la he leído. Pura vida, puro amor, de verdad, real.

Otros libros recomendados:

– “Soy adoptado” La vivencia de la adopción a lo largo de la vida. Autor: Brodzinsky, D. Editorial: Grupo 5

– “El niño adoptado. Comprender la herida primaria.” Autora: Nancy Newton Verrier. Editorial Albesa

Sobre Álvaro Beñaran. Miembro del consejo editorial de esta revista.
Cómo citar: Álvaro Beñaran (2013). Indómito y entrañable, de José Ángel Giménez. Cuadernos de Psicomotricidad, 46, pp. 41–43. Luzaro.
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