Ni neu (“yo mismo”). Coherencia de la sala llevada al aula

Nº 41 · Junio de 2011 · pp. 34–37

Resumen. Relata cómo un equipo de Educación Infantil trasladó al aula la coherencia de la sala de psicomotricidad, ante los cambios de actitud del alumnado entre ambos espacios. Describe un día de clase y lo que ha supuesto este cambio para las maestras.

Introducción

No creo decir nada nuevo al afirmar que en las aulas cada vez tenemos más niñas y niños que nos hacen preguntarnos qué tienen, qué les pasa. Aparentemente nada, pero notamos algo que no sabemos exactamente lo que es, pero que nos preocupa, es decir, algo a lo que podríamos llamar problemas no terapéuticos.

Muchos de estos problemas son consecuencia de la sociedad en la que vivimos: Carencias afectivas, falta de normas y límites, necesidad de llamar la atención para que sepamos que están ahí, etc., pero es así y debemos adaptarnos a estas necesidades y los problemas a veces se convierten en algo muy difícil de solucionar.

Hace dos años nos planteamos una serie de interrogantes al comprobar que muchas niñas y niños que en la sala de psicomotricidad tenían una actitud y un comportamiento determinado, al llegar al aula cambiaban, sobre todo los que tenían más necesidad de ser reconocidos, de sentir en ellos la mirada del adulto, a pesar de que siempre intentamos que hubiera coherencia entre los dos espacios, con ciertas consignas y rutinas comunes. Por todo ellos pensamos que algo había que cambiar ya que éramos conscientes de que no estábamos llegando a todos. Fuimos conscientes de que nuestro objetivo prioritario en los dos espacios tenía que ser trabajar a fondo la estructuración del esquema corporal, como elemento capital en la organización racional del entorno espacial y temporal de niñas y niños.

Teníamos que considerarles como seres en globalidad que debían ir edificando su personalidad a partir de la sensoriomotricidad, es decir, lograr una manera tónico-emocional de ser y de estar en el mundo. A veces somos los adultos quienes tratamos de camuflar la afectividad e intentamos enseñarles conceptos de forma prematura y apresurada para los que aún no están preparados.

Vimos que en el apartado del currículo de Educación Infantil marcado por la Administración se nos decía: “La Educación Infantil contribuirá a desarrollar en los niños y niñas las competencias que les permitan…”

También debíamos tener en cuenta:

  • Educar para que niñas y niños sean seres de potencialidades.
  • Educar para que sean protagonistas de su propio aprendizaje.
  • Conseguir que sea un ser global.
  • Fomentar la aceptación de su persona y el desarrollo de su personalidad.

Pero si consideramos solamente la adquisición de competencias, dejando de lado los problemas afectivos, no conseguiremos dar el paso al pensamiento operatorio, que no es otra cosa que el testimonio de una extraordinaria mutación de la personalidad misma.

Pasar al nivel operatorio equivale a reconstruir progresivamente en el plano de la representación lo que ya estaba conseguido en el plano de la acción.

Trabajaremos entonces los dos planos por medio de los siguientes contenidos que se complementan y enriquecen entre sí:

  • La comunicación: Comunicar es vivir un bienestar en el que quedan borradas todas las tensiones y relaciones de fuerza que encuentran su plenitud en el placer de dar y recibir; por consiguiente, debe considerarse que la provocación y la agresión ( 1 y 2 años) son tan sólo los preludios de la comunicación.
  • La creación: Es una forma personalizada de “decirse al otro” Es una liberación que nos lleva a un bienestar en el que existe la esperanza de la comunicación y el reconocimiento.
  • La operatividad: Es la formación en el pensamiento operatorio, que supone la capacidad de análisis y síntesis. Aparece tras la experimentación del espacio, los objetos y los componentes físicos: longitud, anchura, altura, peso, volumen, colores, materia, etc.

Para todo ello nos hemos marcado los siguientes objetivos:

  • 1.1.- Trabajar la programación por medio de centros de interés.
  • 1.2.- Trabajar todas las inteligencias (inteligencias múltiples) con cada uno de los centros de interés.
  • 1.3.- Elaborar cuentos, poesías y canciones relacionados con dichos centros.
  • 2.1.- Trabajar en rincones libres semanales/ quincenales.
  • 2.2.- Utilizar las TICs con ejercicios relaciones con los centros de interés.
  • 3.1.- Utilizar en la sala de psicomotricidad, aulas y patios las mismas normas y el mismo ambiente.
  • 4.1.- Tener relación directa con las familias y participación de las mismas en la educación de sus hijas e hijos (talleres de madres y padres, obras de teatro, charlas, salidas, etc.).
  • 5.1.- Practicar la psicomotricidad relacional como base del resto de las actividades.
  • 5.2.- Valorar de las capacidades de las niñas y niños.
  • 5.3.- Elaborar un horario sistemático donde estas actividades se realicen dentro de un marco de placer.

Pero con todo esto que en teoría no teníamos ningún problema y lo veíamos muy claro, en la práctica nos veíamos condicionadas primero por las fichas que habíamos comprado a una editorial y que por lo tanto debíamos utilizar, y segundo, y mucho más importante, por la opinión de las familias, ya que algunas tenían la impresión (tal vez al principio no supimos explicarnos con exactitud) de que al permitir la autoorganización libre del trabajo, hubiese niños que no hicieran nada.

Pero no hay que engañarse y también en nosotras aparecieron “miedos”, preguntándonos a veces si íbamos por el camino correcto. Todo esto fue desapareciendo a fuerza de reuniones, a fuerza de trabajo y debates.

Hoy en día, con todo esto superado, estamos encantadas de ver los resultados que estamos obteniendo.

Un día en clase

El centro de interés es el mismo para 3, 4 y 5 años, pero enfocado desde distintos aspectos dependiendo de la edad. Por ejemplo, con los alimentos:

  • 3 años: 1er plato, 2º plato y postre.
  • 4 años: Desayuno, comida y cena.
  • 5 años: Alimentos saludables, pirámide de los alimentos.

Al comienzo de un tema nuevo se hace una presentación en el salón de actos, para todo el ciclo. Las maestras elaboramos un teatro relacionado con el tema, una canción y ponemos un documental referente que se vaya a trabajar; en este caso, características de los alimentos, procedencia, etc.

Una vez en clase comentamos lo que hemos visto y lo adaptamos a la edad. Después se presentan las fichas y los rincones propuestos para la semana.

Son ellos los que organizan el trabajo y el juego durante la semana, teniendo muy claro que la norma es que hay que jugar en todos los rincones y hacer todas las fichas. Llevan el registro tanto de la ficha que han hecho, como del rincón en el que han jugado, todo bajo la supervisión y seguimiento de la maestra.

Continuando con las rutinas cabe mencionar que no se producen aglomeraciones, son las niñas y niños quienes se organizan y distribuyen el tiempo y el espacio, consiguiéndose una normalidad. Unos van al rincón del restaurante-casita, otros a hacer puzles, otros a la imprenta, etc., según el estado de ánimo del niño, de sus intereses, creándose una vez organizados calma y ambiente de trabajo.

Además de las fichas y rincones propuestos, hay una serie de actividades complementarias que salen de las demandas del grupo-clase. En el caso de las niñas y niños de 5 años y bajo el título de los alimentos saludables y su pirámide, surgieron estas actividades extras:

  • Pirámide de alimentos.
  • Cartel de figuras geométricas utilizando la forma de los alimentos.
  • Tarta de frutas.
  • Cartel para clasificar alimentos según que utensilios son necesarios para poder comerlos.
  • Secuenciación y temporalización de las acciones teniendo en cuenta los hábitos saludables con respecto a los alimentos. Qué hacer antes de comer, después…
  • A final del centro de interés se hizo una salida al mercado de abastos, donde hicieron la compra para luego disfrutar de un almuerzo saludable.

Cuando vemos a alguna niña o niño que tiene dificultades en alguna elaboración o creación, al igual que en la sala, se le invita a hacerlo con nosotras. Y también como en la sala, se van animando y van alcanzando metas que antes eran muy difíciles de lograr.

¿Qué nos ha supuesto todo esto a las maestras?

  • Tal y como decíamos antes, muchas horas de debates y de exponer nuestros miedos en el equipo.
  • Días de desánimo y de pensar que para qué nos complicábamos la existencia.
  • Muchas horas de trabajo personal y en equipo para la elaboración de materiales coherentes con esta filosofía.
  • Una gran satisfacción al ver los resultados que vamos obteniendo.
  • Mucho entusiasmo para ir resolviendo las dificultades.
  • Ver que es posible seguir dando pasos y hacer nuevos avances.
  • Romper con costumbres que a fuerza de años parecen “leyes”.
  • Conseguir niñas y niños muy motivados para el aprendizaje.
  • Verles felices.

Hemos contagiado este entusiasmo al 1er ciclo de Primaria, donde este curso se ha comenzado a dar pasos para continuar en la misma línea.

Queremos agradecer a Juan Cruz Polentinos las horas de formación que nos ha impartido, su ayuda, su colaboración y su paciencia para hacernos ver más allá de lo que creíamos ver.

Sobre Equipo de Educación Infantil del colegio Calasanz Escolapios. Equipo de Educación Infantil del colegio Calasanz Escolapios de Vitoria-Gasteiz.
Cómo citar: Equipo de Educación Infantil del colegio Calasanz Escolapios (2011). Ni neu (“yo mismo”). Coherencia de la sala llevada al aula. Cuadernos de Psicomotricidad, 41, pp. 34–37. Luzaro.
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