El fin de semana del 4, 5 y 6 de noviembre se celebraron en Vitoria-Gasteiz estas jornadas que han supuesto un nuevo éxito por la participación de unas 450 personas y por el nivel de las ponencias presentadas.
La verdad es que, después de 20 años de la celebración de las primeras jornadas, es un sueño poder continuar suscitando semejante interés en torno a esta actividad. Así que manifestamos nuestro agradecimiento a todas las personas que acudieron a la llamada y que han hecho posible que podamos continuar con esta difícil aunque ilusionante labor, de seguir ofreciendo reflexiones y propuestas en torno a la educación y la ayuda a la infancia.
En esta edición el tema propuesto era Cuerpo y Psicomotricidad, que parece una obviedad, pero que perseguía profundizar en la lectura que nosotros hacemos de “cuerpo”, como una de las bases de la intervención psicomotriz, algo que los tres ponentes que participaron dejaron en evidencia de una forma absolutamente clara y coherente.
José Ángel Rodríguez, Sabine Michiels y Myrtha Hebe Chokler nos hablaron de un cuerpo que va mucho más allá de lo orgánico, de lo fisiológico; un cuerpo que se entrelaza de forma dialéctica con el psiquismo y los afectos de la persona; un cuerpo que es base de la relación y de la autonomía; un cuerpo, en fin, que es factor y efecto de toda la vida relacional y del desarrollo global del sujeto.
Rodríguez, con la ponencia introductoria del viernes, nos situó en la realidad existencial y social de los cuerpos contemporáneos. Y nos llevó hasta la importancia esencial del juego del niño (“todo lo que se juega en el juego”). La práctica psicomotriz pone en valor “cuerpo – juego – acción – palabra -pensamiento – sentido – humanización -ser alguien para el otro/ser alguien para sí”
He aquí algunas ideas de las muchas que nos ofreció:
“El cuerpo no nace sino que se hace”
“La práctica psicomotriz es una ayuda aplicada, que toma la expresividad del cuerpo y del juego, como causa del lenguaje (historia) sobre la motricidad (organismo), para posibilitar que el sujeto encuentre un nuevo sentido a sus producciones (actos y dichos)” (Rguez. Ribas. 2001).
Y como gran objetivo, esta práctica trataría de “crear las condiciones que posibiliten que el sujeto invente una significación-comprensión-diferente, a sus producciones (actos o dichos, juegos o palabras), para poder situarse de otra manera en su propia vida (frente a su deseo y goce fantasmático)” (Rguez. Ribas. 2004).
“Lo que se hace y lo que se dice no son sino dos caras de la misma moneda”. El cuerpo en acción del niño pequeño es el pensamiento de esa edad. La acción ya es palabra antes de ser dicha.
Ponencias:
Sabine Michiels nos habló el sábado por la mañana del tono y su ligazón con la vida relacional y afectiva del ser humano.
No podemos hablar del tono como algo separado del recorrido existencial y vivencial de la persona. Tenemos que hablar de una “estructura tónico-emocional” construida en el desarrollo del diálogo tónico-emocional que se establece desde el principio de la vida entre el bebé y el otro-madre.
Hablamos, pues, de una articulación entre lo somático y lo emocional que condiciona el desarrollo del niño. Michiels dio relevancia al valor funcional y relacional del tono.
Pudimos ver diferentes imágenes que ilustraron perfectamente la importancia de la relación tónico-emocional que se establece entre terapeuta y criatura en la práctica psicomotriz de ayuda (como un reflejo de la relación que se establece entre madre y bebé).
El resto de la mañana del sábado y toda la tarde, pudimos escuchar las siempre hermosas y claras palabras de Myrtha Chokler quien nos habló de la importancia de algunos ejes fundamentales en el desarrollo de la infancia:
- La importancia de lo social en el desarrollo individual.
- La necesidad de la existencia de un otro atento y respetuoso
- Dar la oportunidad al niño de ser sujeto de acción y no sólo de reacción.
La Señora Chokler entrelazó magníficamente sus ideas con las de Wallon, Vigotsky, Pichon-Riviere, Pikler, Szanto y Aucouturier, entre otros.
Destacó la necesidad de que los educadores trabajemos sobre todo en la creación de ambientes, entornos, que sirvan para que el niño desarrolle todas sus capacidades de acción y autonomía, extendiéndose en la parte final de su intervención en la génesis y desarrollo de las posturas y del movimiento, y su importancia en la construcción de la subjetividad.
El sábado terminó con el movimiento poético del grupo de danza Traspasos, que con sus “Metáforas en el espacio” escribió hermosas frases llenas de sentimientos que dieron cuerpo al final de una intensa jornada: Una vez más, cuerpo y emoción juntos.
José Ángel Rodríguez el domingo, en la recta final, realizó una clara exposición sobre los índices de la expresividad psicomotriz y diversos signos pertinentes en la observación, para poder tener en cuenta las dificultades y malestares de las niñas y niños y poder ofrecer una respuesta ajustada.
En todo ello Rodríguez subrayó la importancia de las actitudes del educador a la hora del trabajo educativo. A continuación exponemos muy brevemente estas actitudes:
- Cada caso es único. Es sabido pero se deniega habitualmente. Se trata de recordar la particularidad de cada persona, su preciosa originalidad.
- Contextualizar.
- Dar tiempo, no invadir.
- No desconocer el deseo inconsciente, precisamente, porque el aprendizaje no está separado de los dramas vitales de cada sujeto (Cordié, 2003). Y viceversa, porque cada manifestación -síntoma- de sufrimiento se traducirá en lo que la escuela pone en juego, en el aprendizaje.
- No comprender “demasiado”, lo que es una actitud con enormes efectos terapéuticos. El exceso de sentido y de aprendizajes depositados sobre cualquier disfunción, la prisa en el retorno al equilibrio, ahogan la llamada al testimonio de verdad que cada sujeto porta.
- Observar, escuchar.
- Acompañar, actitud fundamental en nuestra práctica. Acompañar, sin dejarse invadir, con una posición empática al modo pedagógico de la Grecia clásica. Desde una templanza segurizante, una docilidad disponible ante el otro que no necesariamente acepta todo. Dicha calidad del acompañamiento, si pudiéramos definirla así, está muy ligada a la propia formación personal del practicante.
- No proyectar, no seducir, no dramatizar.
- Enmarcar, limitar.
- Fomentar la elaboración, responsabilizar en el sentido dinámico del término, es decir, responder de uno mismo, poder hacerse cargo de los propios dichos y actos.
- Decir ¡No! Derivar. Toda omnipotencia acaba convirtiéndose en impotencia.
Sólo nos queda, para terminar este breve resumen de las X Jornadas repetir los agradecimientos que ya expresamos en el palacio Europa de Vitoria-Gasteiz: A la UNED de Bergara: a su director, Iñaki Esparza, y a las y los trabajadores de la secretaría. Así mismo a todas las personas voluntarias y colaboradoras que nos ayudaron en la organización. A los colegas de Hik Hasi. Gracias a las y los trabajadores del Palacio Europa por su disponibilidad y amable trato.
Gracias a Marixa Berriozabal, nuestra secretaria y, cómo no, a los ponentes. También nuestro especial agradecimiento a todas y todos cuantos llenaron con su presencia la inmensa sala del Palacio Europa.
Gracias a la ASEFOP (Asociación Europea de Escuelas de Formación en Práctica Psicomotriz), a la que pertenece nuestra Escuela, y de la que formó parte en su momento Myrtha Chokler, y de la que son formadores actualmente Sabine Michiels y José Ángel Rodríguez.
Y por fin, de manera muy entrañable a la alma mater de las jornadas, Nati Sánchez, la coordinadora.
Nos vemos en 2013. Ya estamos pensando, fantaseando, ilusionando esas nuevas Jornadas en las que tendrá especial reflejo el 25 aniversario de nuestra Escuela.
¡Hasta siempre!
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