{"id":7840,"date":"2015-11-01T10:02:00","date_gmt":"2015-11-01T09:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/para-ir-abriendo-expectativas-en-las-xii-jornadas-de-noviembre-2015\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:42","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:42","slug":"para-ir-abriendo-expectativas-en-las-xii-jornadas-de-noviembre-2015","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/para-ir-abriendo-expectativas-en-las-xii-jornadas-de-noviembre-2015\/","title":{"rendered":"Para ir abriendo expectativas en las XII Jornadas de noviembre 2015"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">XII Jornadas \u00b7 Noviembre de 2015 \u00b7 pp. 10\u201313<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Presenta una visi\u00f3n de la psicomotricidad como disciplina joven con distintas corrientes seg\u00fan c\u00f3mo se entienda el cuerpo, recoge la definici\u00f3n consensuada por la FAPEE y plantea una intervenci\u00f3n interdisciplinar y en red. Repasa despu\u00e9s las caracter\u00edsticas de la primera y segunda infancia, desde el embarazo hasta los 7 a\u00f1os, y concluye que la pr\u00e1ctica psicomotriz ve al ni\u00f1o como sujeto activo, con observaci\u00f3n interactiva e intervenci\u00f3n no directiva.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<h3>EL JUEGO EXPRESA EL SENTIDO DE LAS NECESIDADES Y VICISITUDES EVOLUTIVAS<\/h3>\n<blockquote><p>\u201cSu trabajo consiste en jugar. El juego es la tarea del ni\u00f1o\u201d -El c\u00f3digo del alma- James Hillman.<\/p><\/blockquote>\n<p>La psicomotricidad es una disciplina joven, a\u00fan no un siglo, que ha ido evolucionando.<\/p>\n<p>Ernest Dupr\u00e9 fue el primer m\u00e9dico que utiliz\u00f3 este t\u00e9rmino en 1925.<\/p>\n<p>Durante este per\u00edodo se han ido creando diferentes corrientes y tendencias que han diversificado las diferentes formas de entender la psicomotricidad.<\/p>\n<p>La psicomotricidad interviene sobre el cuerpo y esta diversidad de corrientes tiene que ver con las diferentes formas de entender el cuerpo.<\/p>\n<p>Andr\u00e9 Lapierre i Bernard Aucouturier (1980), hablando de las diferentes posibilidades de abordarlo en una relaci\u00f3n de ayuda psicomotriz, utilizan una imagen topol\u00f3gica: una manera de estratificaci\u00f3n en capas sucesivas, en la cual cada una recubre a la siguiente.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEn la superficie, en el nivel m\u00e1s aparente, el cuerpo instrumental; equilibrio, coordinaci\u00f3n general y \u00f3culo-manual, lateralidad, etc.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>Por debajo, todo un substrato cognitivo, muy vinculado a la motricidad voluntaria, a la acci\u00f3n, a las experiencias sensorio-motrices y posteriormente perceptivo-motrices; cuerpo propio, esquema corporal, organizaci\u00f3n y estructuraci\u00f3n espaciotemporal, organizaci\u00f3n sem\u00e1ntica a partir de las nociones fundamentales, etc.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>M\u00e1s profundamente todav\u00eda, toda la organizaci\u00f3n t\u00f3nica, involuntaria, espont\u00e1nea, parte integrante de la vivencia afectiva y emocional, vinculada forzosamente a las pulsiones, a las prohibiciones, a los conflictos relacionales y al inconsciente; un obrar espont\u00e1neo cuya significaci\u00f3n simb\u00f3lica no puede ser ignorada.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>Finalmente, lo que nos parece actualmente ser el n\u00facleo m\u00e1s profundo de la personalidad, toda una problem\u00e1tica fantasm\u00e1tica, ligada a la vivencia imaginaria del cuerpo en su relaci\u00f3n con el otro y con el mundo. Un imaginario inconsciente que condiciona toda la vida relacional.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>Existen necesariamente interacciones e interferencias entre esos distintos niveles y la mayor\u00eda de los actos de la vida corriente est\u00e1n predeterminados por influencias a la vez corticales y subcorticales, corticomotrices y t\u00f3nicas, conscientes e inconscientes, racionales, simb\u00f3licas y fantasm\u00e1ticas\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>Las diferentes intervenciones y formaciones en psicomotricidad se nombran con cualificaciones que expresan sus principios y tendencias:<\/p>\n<p>Funcionalistas: reeducaci\u00f3n motriz, rehabilitaci\u00f3n, fisioterapia,<\/p>\n<p>Psicodin\u00e1micas: psicomotricidad relacional &#8211; vivencial, pr\u00e1ctica psicomotriz, psicomotricidad de integraci\u00f3n, psicopraxis,<\/p>\n<p>Teor\u00edas y escuelas de pensamiento que actualmente se ven desbordadas por la rapidez de cambios, novedades y singularidades.<\/p>\n<p>Aunque el enfoque sea genuino, espec\u00edfico y diverso, como acostumbra a pasar en las ciencias humanistas y psicol\u00f3gicas, los instrumentos son los mismos: el cuerpo, la acci\u00f3n y el movimiento.<\/p>\n<p>El F\u00f3rum Europeo de Psicomotricidad, en un intento de unificar criterios, en el a\u00f1o 1996 propuso una definici\u00f3n del t\u00e9rmino psicomotricidad, la cual fue revisada y consensuada por la \u00abFederaci\u00f3n de Asociaciones de Psicomotricistas del Estado Espa\u00f1ol (FAPEE):<\/p>\n<blockquote><p>\u201cBasado en una visi\u00f3n global de la persona, el t\u00e9rmino \u00abpsicomotricidad\u00bb integra las interacciones cognitivas, emocionales, simb\u00f3licas y sensorio-motrices en la capacidad de ser y de expresarse en un contexto psicosocial. La psicomotricidad, as\u00ed definida, desempe\u00f1a un papel fundamental en el desarrollo arm\u00f3nico de la personalidad. Partiendo de esta concepci\u00f3n, se desarrollan distintas formas de intervenci\u00f3n psicomotriz que encuentran su aplicaci\u00f3n, cualquiera que sea la edad, en los \u00e1mbitos preventivo, educativo, reeducativo y terap\u00e9utico. Estas pr\u00e1cticas psicomotrices han de conducir a la formaci\u00f3n, a la titulaci\u00f3n y al perfeccionamiento profesional y constituir cada vez m\u00e1s el objeto de investigaciones cient\u00edficas\u201d (Pedro Pablo Berruezo)<\/p><\/blockquote>\n<p>En el contexto de una intervenci\u00f3n interdisciplinar sea en educaci\u00f3n como en sanidad, la psicomotricidad no tiene sentido como materia aislada, es una actividad globalizada y globalizante, transversal dentro de un trabajo en red.<\/p>\n<p>Otro de los puntos cruciales es la manera de entender al infante: un ser capaz de construir su propia historia a trav\u00e9s de las relaciones que establece con las personas de su entorno.<\/p>\n<p>Pretendemos que el ni\u00f1o\/a se sienta libre de hacer y manifestarse en un espacio pensado para que esto sea posible, sobre todo a nivel de movimiento i de cuerpo donde el aspecto l\u00fadico es fundamental.<\/p>\n<h3>CARACTER\u00cdSTICAS GENERALES DE LA PRIMERA Y SEGUNDA INFANCIA<\/h3>\n<p>Las tendencias actuales psicol\u00f3gicas y pedag\u00f3gicas, sean de la l\u00ednea que sean, est\u00e1n de acuerdo en otorgar a la franja de los cero a los 3 a\u00f1os una importancia vital en el desarrollo de cada individuo.<\/p>\n<p>La segunda infancia que comprende las edades de 3 a 7 a\u00f1os se asientan en esta base dando paso a la pubertad y la adolescencia fundantes del futuro paso a la adultez.<\/p>\n<p>Unos infantes que actualmente pertenecen a entornos familiares, escolares y culturales bien diversos y cambiantes que influyen ampliamente en su vida i en su tendencia innata y evolutiva. Se viven formas de vinculaci\u00f3n plurales y se entienden diferentes las leyes y la autoridad desplazadas de la forma tradicional.<\/p>\n<p>Nuestra sociedad occidental del siglo XXI, con una prevalencia de la aceleraci\u00f3n, lo mutante, de los aspectos cognitivos sobre los afectivos y sociales, de la multiplicidad de roles, de la inestabilidad y la agitaci\u00f3n&#8230; de las carencias primarias y las grandes oportunidades, de las tecnociencias.<\/p>\n<p>Siguiendo la clasificaci\u00f3n que hizo el profesor J. de Ajuriaguerra (1970) y que est\u00e1 plenamente vigente, vamos a explicitar los hitos evolutivos m\u00e1s significativos de estas edades que a su vez est\u00e1n sometidos a unas leyes generales filogen\u00e9ticas, de entre las que extraemos:<\/p>\n<ul>\n<li>de la gen\u00e9tica biol\u00f3gica al entorno estimulante<\/li>\n<li>de la cantidad a la cualidad<\/li>\n<li>\u201cde lo c\u00e9falo a lo caudal i de lo pr\u00f3ximo a lo distal\u201d<\/li>\n<li>De la globalidad a la discriminaci\u00f3n<\/li>\n<li>De la imitaci\u00f3n a la autonom\u00eda<\/li>\n<li>De la utilizaci\u00f3n del cuerpo a su conocimiento<\/li>\n<li>De lo reflejo al control del movimiento y al gesto expresivo, es decir de les \u00e1reas cerebrales subcorticales y automatizantes a la preponderancia de la corteza cortical que es donde se organiza lo somato-sensorial, la percepci\u00f3n, los movimientos voluntarios, el lenguaje y el razonamiento (m\u00e1s espec\u00edfico del hemisferio izquierdo), el pensamiento creativo y la imaginaci\u00f3n (m\u00e1s espec\u00edfico del hemisferio derecho). Para llegar al refuerzo desde las \u00e1reas asociativas de la corteza que interrelacionan los dos hemisferios y que nos permiten dar sentido a las acciones y situaciones y progresivamente acceder y pensar los s\u00edmbolos y la abstracci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En los meses de embarazo podemos distinguir dos etapas: los primeros cinco meses donde el feto depende del cuerpo de la madre se crea un v\u00ednculo b\u00e1sico y arcaico con los padres. Se crean huellas en la memoria t\u00f3nico-emocional de una forma no consciente. Los \u00faltimos meses hasta el parto es necesario que el beb\u00e9 adquiera una cierta autonom\u00eda de sus \u00f3rganos y utilice su sensorialidad, su sentido del equilibrio, el peso. Se va originando su car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Las conquistas del primer a\u00f1o est\u00e1n marcadas por una actividad neurol\u00f3gica refleja e involuntaria y el sistema piramidal. Vive en un estado de indiferenciaci\u00f3n y de simbiosis: \u00a1todo es \u00e9l!<\/p>\n<p>La fase oral seg\u00fan Sigmund Freud y el estadio de la impulsividad motriz y emocional seg\u00fan Henri Wallon. Va adquiriendo fuerza para hacer presi\u00f3n, manipular, hacer la pinza, sentarse, gatear, se\u00f1alar, ponerse en pie. Fija la mirada, sonr\u00ede, explora, experimenta la comunicaci\u00f3n con agitaci\u00f3n. Busca compensaciones para el \u201cnirvana\u201d perdido. La vida real y fantasm\u00e1tica conforman un todo. Las emociones se convierten en reacciones expresivo-afectivas y necesita objetos, espacios que le ayuden a avanzar hacia la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Alrededor de los 2 primeros a\u00f1os, el ni\u00f1o da los primeros pasos de forma independiente al tener m\u00e1s equilibrio, soporte t\u00f3nico muscular y coordinaci\u00f3n. El andar le permite explorar e investigar con su cuerpo y m\u00e1s all\u00e1 con los objetos, el espacio que \u00e1vidamente tira y desordena. Es un gran imitador, repetidor y tiene cierta pr\u00e1ctica il\u00f3gica: \u201cley del efecto\u201d. Vive el momento. Estamos hablando de la etapa proyectiva seg\u00fan Henri Wallon que marca el preludio de la capacidad posterior de representaci\u00f3n y Jean Piaget habla de la inteligencia sensoriomotriz. C\u00f3mo ser global que es, no puede saber si no toca, siente y act\u00faa al mismo tiempo. Aprende y vive por contrastes. M\u00e1s complejidad y plasticidad neuronal que le ayuda a comprender mejor tener una lenguaje m\u00e1s amplio que los monos\u00edlabos, se desarrolla la capacidad de discriminaci\u00f3n perceptiva, de interiorizar y memorizar. Ser\u00e1 la etapa del espejo, la del no y del s\u00ed que le ayudar\u00e1n a asimilar el proceso de separaci\u00f3n &#8211; diferenciaci\u00f3n-identificaci\u00f3n y el principio de permanencia.<\/p>\n<p>Los tres a\u00f1os es una etapa de autoafirmaci\u00f3n y de omnipotencia con una movilidad m\u00e1s arm\u00f3nica y un ejercicio de las capacidades motrices con m\u00e1s habilidad y riesgo. Conquista de la altura, el salto y la ca\u00edda. La coordinaci\u00f3n viso-manual est\u00e1 bastante madura: abre, cierra, come solo, manipula con la pinza y precisi\u00f3n&#8230; esto le permite sentirse una unidad primera corporal, afectiva y expresiva que alarga y representa mediante el trazo y el mundo pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Le interesan los h\u00e1bitos y el orden que le dan referencias y seguridad. Puede estar atento a cuentos y canciones, y su lenguaje ha mejorado en t\u00e9rminos de cantidad, calidad, significado y funci\u00f3n. Se inicia el control de los esf\u00ednteres.<\/p>\n<p>La fase anal y el inicio del complejo de Edipo seg\u00fan el psicoan\u00e1lisis. Su curiosidad exacerbada y la capacidad de relacionar y comunicarse le permite el juego individual en el grupo. Vamos hacia la triangulaci\u00f3n, el proceso de individuaci\u00f3n, el acceso a la objetividad y el descentramiento.<\/p>\n<p>De 4 a 6 a\u00f1os, hay una apoteosis y perfecci\u00f3n en la motricidad: coordinaci\u00f3n din\u00e1mica general, equilibrio y eje, fuerza, resistencia y potencia muscular, funcionalidad y precisi\u00f3n motriz, formaci\u00f3n del esquema corporal, lateralidad defini\u00e9ndose, regulaci\u00f3n t\u00f3nica y movimientos creativos. Gestos, actitudes y posturas son arm\u00f3nicos y expresivos. Hay una percepci\u00f3n de ritmo, de la duraci\u00f3n, de los conceptos espaciales y las diferentes formas. El juego simb\u00f3lico muy rico toma referencias del mundo real que va interiorizando y el mundo de la fantas\u00eda. El cuerpo es vivido desde sus funciones motrices, desde el afecto, cognici\u00f3n y relaciones. Hay un gran inter\u00e9s en las relaciones sociales: espontaneidad, cooperaci\u00f3n, empat\u00eda, colectividad. Tiene un pensamiento creativo y envuelto por sentimientos de confusi\u00f3n y ambivalencia. Se reafirma por la confrontaci\u00f3n. Hay un pensamiento intelectual que le permite recordar, codificar, asociar, jugar con la alternancia y la continuidad. Es la etapa del personalismo, de la subjetividad seg\u00fan Wallon y la fase f\u00e1lica de Freud. Se inicia formaci\u00f3n del superyo y las identificaciones secundarias.<\/p>\n<p>A partir de 7 a\u00f1os, decimos que es la etapa p\u00faber, de las representaciones mentales y del conocimiento de su propio cuerpo. Utiliza toda la energ\u00eda para desarrollar y fortalecer su yo. P\u00e9rdida del mundo m\u00e1gico y la entrada en el mundo il\u00f3gico.<\/p>\n<p>Hay un \u201cdesinvestimiento\u201d de las figuras parentales. La entrada en el mundo de las ideas y de los valores con una evoluci\u00f3n de la inteligencia y la maduraci\u00f3n neurol\u00f3gica. Estos hechos coinciden casualmente con el momento de la entrada en la educaci\u00f3n primaria, el final de la infancia. Elaboraci\u00f3n y tramo final del complejo de Edipo y aparecen los ideales.<\/p>\n<p>Dicho esto, nuestra pr\u00e1ctica psicomotriz piensa en el ni\u00f1o y la ni\u00f1a como unos sujetos activos en su propio crecimiento y nos basamos en la observaci\u00f3n interactiva y en la intervenci\u00f3n no directiva a partir de la actividad motriz espontanea y l\u00fadica.<\/p>\n<p>Son unos medios privilegiados de los ni\u00f1os donde podemos leer su expresividad motriz que muestra su grado de integraci\u00f3n y armon\u00eda de su historia de relaci\u00f3n y de los aspectos conscientes e inconscientes.<\/p>\n<p>Nos sentimos \u201cacompa\u00f1antes\u201d del desarrollo, de la socializaci\u00f3n, de la integraci\u00f3n y del aprendizaje de las personas peque\u00f1as y grandes, desde los \u00e1mbitos de la prevenci\u00f3n, de la educaci\u00f3n, de la terapia, de reeducaci\u00f3n, de la integraci\u00f3n social y de la cl\u00ednica.<\/p>\n<p>\u00a1Nos vemos en las jornadas!<\/p>\n<h3>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS:<\/h3>\n<p>Apuntes cursos formaci\u00f3n AEC-ASEFOP<\/p>\n<p>Ajuriaguerra, J. De (1970). Manual de Psiquiatria Infantil. Barcelona: Toray-Masson.<\/p>\n<p>Arnaiz, P.; Rabad\u00e1n, M.; Vives, I. (2001). La psicomotricidad en la escuela. M\u00e1laga: editorial Algibe.<\/p>\n<p>Aucouturier, B. (2004). Los fantasmas de acci\u00f3n y la pr\u00e1ctica psicomotriz. Barcelona: editorial Gra\u00f3.<\/p>\n<p>Aucouturier, B.; Darrault, I.; Empinet, J.L. (1985). La Pr\u00e1ctica Psicomotriz. Reeducaci\u00f3n y Terapia. Madrid: editorial Cient\u00edfico M\u00e9dica.<\/p>\n<p>Aucouturier, B.; Lapierre, A. (1980). El cuerpo y el inconsciente en educaci\u00f3n y terapia. Barcelona ed Cient\u00edfico-M\u00e9dica.<\/p>\n<p>Piaget, J.; Inhelder, B. (1975). Psicolog\u00eda del ni\u00f1o. Madrid: ed Morata.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Ribas, J.A. (2013). La Pr\u00e1ctica Psicomotriz en el tratamiento ps\u00edquico. Ed Octaedro. Barcelona.<\/p>\n<p>Rota, J. (2015). La intervenci\u00f3n psicomotriz: de la pr\u00e1ctica al concepto. Barcelona: editorial Octaedro.<\/p>\n<p>S\u00e1nchez, J.; Llorca, M. (2008). Recursos y estrategias en psicomotricidad. M\u00e1laga: editorial Algibe.<\/p>\n<p>Wallon, H. (1974). La evoluci\u00f3n psicol\u00f3gica del ni\u00f1o. Buenos Aires. Ed. Psique.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00edas que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Iolanda Vives Pe\u00f1alver.<\/strong> Iolanda Vives Pe\u00f1alver. Psic\u00f3loga Sanitaria, Psicoterapeuta Corporal, Educadora y Terapeuta Psicomotriz, Formadora de la ASEFOP, Coordinadora de la Escuela ASEFOP de Barcelona (AEC), Asociaci\u00f3n Profesional de Psicomotricistas (APP).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Iolanda Vives Pe\u00f1alver (2015). Para ir abriendo expectativas en las XII Jornadas de noviembre 2015. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, XII Jornadas, pp. 10\u201313. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presenta una visi\u00f3n de la psicomotricidad como disciplina joven con distintas corrientes seg\u00fan c\u00f3mo se entienda el cuerpo, recoge la definici\u00f3n consensuada por la FAPEE y plantea una intervenci\u00f3n interdisciplinar y en red. 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