{"id":7839,"date":"2015-11-01T10:01:00","date_gmt":"2015-11-01T09:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/que-se-juega-con-los-juegos-de-falda-en-la-escuela-infantil\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:41","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:41","slug":"que-se-juega-con-los-juegos-de-falda-en-la-escuela-infantil","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/que-se-juega-con-los-juegos-de-falda-en-la-escuela-infantil\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 se juega con los juegos de falda en la escuela infantil?"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">XII Jornadas \u00b7 Noviembre de 2015 \u00b7 pp. 6\u20139<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> El grupo 0-3 de la APPIB, coordinado por Katty Homar, reflexiona sobre los juegos populares de falda como estructura de relaci\u00f3n entre adulto y beb\u00e9 basada en el di\u00e1logo t\u00f3nico, el ritmo, la melod\u00eda y el texto, que ayuda al ni\u00f1o a contener la angustia y a \u00abreasegurarse\u00bb. Lo ilustra con los juegos \u00abSerra Mamerra\u00bb y \u00abTat \/ Cuc\u00fa-tras\u00bb.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Grupo 0-3 de la APPIB (Asociaci\u00f3n de pr\u00e1ctica psicomotriz de las Islas Baleares. M Jos\u00e9 El\u00edas, B\u00e1rbara Nicolau, Catalina Roca &#8211; maestras de educaci\u00f3n infantil y psicomotricistas, APPIB; coordinado por Katty Homar, pedagoga, formadora de psicomotricistas AEC-Asefop, APP, APPIB).<\/p>\n<p>Para introducir nuestra reflexi\u00f3n sobre la importancia de los juegos de falda en la escuela infantil, es necesario recordar que, como dice Winnicott, \u201cun beb\u00e9 solo no existe\u201d. Efectivamente, el beb\u00e9 nace inmaduro; desde el nacimiento va a necesitar una segunda envoltura protectora contra las agresiones internas y externas, una envoltura que se ir\u00e1 construyendo progresivamente, a medida que su entorno satisfaga sus necesidades b\u00e1sicas y que el beb\u00e9 reciba manifestaciones de afecto que le hagan sentirse protegido y seguro.<\/p>\n<p>Como dice Aucouturier (2004) \u201cBien protegido, el beb\u00e9 se encuentra bien sostenido por la parte posterior del cuerpo, sin sensaciones de vac\u00edo o ca\u00edda, se siente bien apoyado en el cuerpo de la madre, un apoyo indispensable para la futura percepci\u00f3n del eje vertebral y para el desarrollo de su futuro equilibrio est\u00e1tico y din\u00e1mico\u201d (Aucouturier, 2004)<\/p>\n<p>Evidentemente al principio de la vida esta envoltura protectora garantiza la satisfacci\u00f3n de las necesidades f\u00edsicas b\u00e1sicas como la comida, la higiene&#8230; pero el beb\u00e9 no puede crecer sin que su entorno asocie las necesidades f\u00edsicas al afecto. \u201cEl bebe no s\u00f3lo pide leche al que lo alimenta sino afecto y palabras\u201d (Marinopoulos 2013).<\/p>\n<p>La madre asegura la calidad de relaci\u00f3n a trav\u00e9s de los cuidados, que se repiten con una periodicidad determinada, en unos lugares precisos, con un mismo ritmo y asociado a unas palabras cargadas de emoci\u00f3n y ternura, todo ello ajustado al cuerpo y a las emociones del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero, aunque el beb\u00e9 se encuentre seguro en esta relaci\u00f3n a dos que le permite memorizar las sensaciones agradables y los objetos buenos, tambi\u00e9n tendr\u00e1 que vivir sensaciones desagradables, como tener que esperar para satisfacer sus necesidades, ya que esta segunda envoltura es discontinua y se encuentra invadido por la vivencia del miedo ante el propio crecimiento: miedo a perder a la madre y a ser destruido. Y es que crecer produce angustia, ya que durante la infancia los ni\u00f1os han de adaptarse sin cesar a un entorno cambiante y continuamente se ha de renunciar a lo conocido para ir a lo desconocido.<\/p>\n<p>\u201cLos juegos de \u201creaseguraci\u00f3n\u201d profunda reaseguran frente a la angustia y son universales. Se desarrollan a partir de los 6 u 8 meses hasta los 2 o 3 a\u00f1os. Tienen relaci\u00f3n con el miedo a perder a la madre y a ser destruido, provocando en el ni\u00f1o emociones intensas, especialmente si el adulto se implica con la prudencia necesaria para permitirle vivir una experiencia \u201creaseguradora\u201d (B. Aucouturier 2004)\u00b9\u201d.<\/p>\n<p>En los \u201cjuegos populares de falda\u201d se propone a los ni\u00f1os una estructura de relaci\u00f3n a partir de: una serie de movimientos que se repiten acompa\u00f1ados de canciones populares que se cantan al ni\u00f1o mientras est\u00e1 en la falda del adulto y que el ni\u00f1o aprende asociando los movimientos al texto y a la melod\u00eda.<\/p>\n<p>Efectivamente, los juegos populares de falda se juegan con el cuerpo, en un movimiento a dos que tiene su base en el \u201cdi\u00e1logo t\u00f3nico\u201d que Ajuriaguerra (1985) define como: \u201c&#8230;el proceso de asimilaci\u00f3n y sobre todo de acomodaci\u00f3n rec\u00edproca entre el cuerpo de la madre y el cuerpo del ni\u00f1o; el ni\u00f1o sostenido por la madre busca su confort en los brazos que lo mantienen en un intercambio permanente con las posturas maternales\u201d.<\/p>\n<p>El cuerpo es m\u00e1s que un cuerpo es un cuerpo atravesado por relaciones que nos permiten sentir y crear. Los juegos de falda realizados por la madre, por el padre o por los adultos del entorno familiar o de la escuela infantil son ideales para recrear una y otra vez estas interacciones (transformaci\u00f3n reciproca) entre el ni\u00f1o y el adulto. El ni\u00f1o vive esta relaci\u00f3n con placer, responde al adulto y se produce la interacci\u00f3n. Como dice Aucouturier (2004)\u00b2 refiri\u00e9ndose al concepto winnicottiano: \u201cel beb\u00e9 crea a la madre suficientemente buena\u201d.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n del adulto es la de estimular la participaci\u00f3n del ni\u00f1o, para que sus acciones sobre \u00e9l se vayan transformando en interacciones, esta participaci\u00f3n conjunta puede conseguirse a partir de juegos que \u201cest\u00e1n llenos de las dos cualidades que el hombre puede encontrar en las cosas y expresarlas: ritmo y armon\u00eda\u201d (Huizinga 2013).<\/p>\n<p>En el ni\u00f1o el placer compartido en las interacciones le permite sentirse separado, diferenciado del otro, ser \u00e9l mismo con una unidad psicosom\u00e1tica, una \u201cunidad de placer\u201d\u00b2. La unidad psicosom\u00e1tica es el espacio permanente que nos permite integrar funciones y experiencias, formar nuestra identidad y relacionarnos con el otro y con el entorno.<\/p>\n<p>Los juegos de falda tienen tambi\u00e9n una melod\u00eda que suele ser muy sencilla, a veces solo dos notas, para que el beb\u00e9 desde el inicio ya pueda participar directamente. La melod\u00eda facilita la memorizaci\u00f3n y el aprendizaje; el ritmo y la repetici\u00f3n \u201creaseguran\u201d al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Finalmente las canciones de los juegos de falda tienen un texto, que en un primer momento no tiene importancia, no tiene sentido (\u201cSerra Mamerra\u201d), lo importante es la estructura de relaci\u00f3n y el placer compartido entre el que canta y el que escucha.<\/p>\n<p>\u201cAntes del sentido de la vista los ni\u00f1os maduran el sentido del o\u00eddo; tanto el o\u00eddo para escuchar como el o\u00eddo interno que da la sensaci\u00f3n de posici\u00f3n, de movimiento y de equilibrio. Tambi\u00e9n entienden antes la entonaci\u00f3n que las palabras, entienden tambi\u00e9n el significado del movimiento y comprenden el tono de la persona que lo sostiene, si est\u00e1 tensa o relajada\u201d (V. Arnaiz, 2006) y podemos a\u00f1adir, por nuestra experiencia directa, que en el grupo de beb\u00e9s de la escuela infantil, incluso perciben si la persona que juega con ellos est\u00e1 realmente atenta o est\u00e1 distra\u00edda.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante las letras hablar\u00e1n del descubrimiento del cuerpo (manos, pies, barriga, espalda), incluso de la posibilidad de perder alguna parte (\u201cIremos a la carnicer\u00eda\u201d) y del entorno y ser\u00e1n una herramienta imprescindible para el desarrollo del lenguaje.<\/p>\n<p>Las canciones, letra y m\u00fasica, son un elemento educativo desde el punto de vista ling\u00fc\u00edstico y socioantropol\u00f3gico que tiene como objetivo favorecer la comunicaci\u00f3n y el desarrollo del lenguaje, adem\u00e1s de ser trasmisores de cultura, pero en los juegos de falda la letra y la m\u00fasica \u201cno son partituras que se han de aprender sino relaciones que se han de construir\u201d (V. Arnaiz, 2006).<\/p>\n<p>En estas relaciones, que se construyen entre el adulto y el ni\u00f1o, aparece en ambos la disponibilidad, la escucha, la alternancia y la reciprocidad&#8230; por placer. Al adulto se le exige adem\u00e1s alegr\u00eda, paciencia y disponibilidad y al ni\u00f1o se le pide atenci\u00f3n, ajustarse al ritmo y que espere su turno. Se crea entre ambos un aut\u00e9ntico di\u00e1logo, base para una relaci\u00f3n de respeto mutuo.<\/p>\n<p>En resumen, en los juegos populares de falda se unen poes\u00eda, m\u00fasica y cuerpo en movimiento en una relaci\u00f3n de afecto que facilita que el ni\u00f1o contenga su angustia y venza sus miedos, a trav\u00e9s de una relaci\u00f3n de aprendizaje placentera y compartida que adem\u00e1s favorece la comunicaci\u00f3n y el desarrollo del lenguaje e inserta al ni\u00f1o en un contexto cultural.<\/p>\n<h3>Ejemplo: \u201cSerra Mamerra\u201d (Aserrin, aserr\u00e1n)<\/h3>\n<p>El beb\u00e9 se encuentra en la falda del adulto, mir\u00e1ndose a los ojos, el adulto sostiene con sus manos la nuca y la espalda del beb\u00e9: la sensaci\u00f3n de tener un eje corporal (columna vertebral bien sostenida) facilita el despertar del ni\u00f1o hacia el mundo.<\/p>\n<p>Se inicia el juego con un balanceo suave hacia atr\u00e1s y hacia delante separando y juntando los cuerpos al son de la canci\u00f3n, cuya letra no tiene un significado concreto, es s\u00f3lo un ritmo para balancearse:<\/p>\n<table class=\"letra-cancion\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>Serra mamerra<br \/>Una olla de terra<br \/>Una olla d&#8217;aram<br \/>Patapim patapam!<\/td>\n<td>Aserr\u00edn, aserr\u00e1n<br \/>las maderas de San Juan<br \/>unas vienen y otras van<br \/>Aserr\u00edn, aserr\u00e1n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Al terminar la canci\u00f3n los dos se funden en un abrazo.<\/p>\n<p>Poco a poco, el ni\u00f1o aumenta su confianza, seguridad y tono, y va aumentando la velocidad y la distancia y disminuyendo la necesidad de apoyo: de ser sujetado por la espalda, a serlo por debajo de la axila, o solamente por las manos, y de estar en la falda del adulto a estar sobre las piernas. Al terminar la canci\u00f3n el adulto har\u00e1 cosquillas al ni\u00f1o y el ni\u00f1o se escapa de un salto o da una voltereta. Siempre acaban riendo. Posteriormente, este juego se transformar\u00e1 en el juego de persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este juego permite al ni\u00f1o separarse de su madre, aunque al mismo tiempo desea quedarse con ella. Es necesario que el adulto le acompa\u00f1e, le contenga y le autorice, dej\u00e1ndole experimentar por s\u00ed mismo las sensaciones y las emociones que acompa\u00f1an este momento. Todo un proceso de \u201creaseguraci\u00f3n profunda\u201d<\/p>\n<h3>Ejemplo: \u201cTat\u201d, \u201cCuc\u00fa-tras\u201d<\/h3>\n<p>Cuando el beb\u00e9 tiene conciencia de que est\u00e1 separado de su madre, siente con temor que es posible perderla o perderse y se genera la llamada angustia de p\u00e9rdida del otro o de si mismo. La angustia nace cuando no se puede explicar lo que da miedo y para compensarlo tiene que representar al otro en su ausencia.<\/p>\n<p>El juego del cuc\u00fa- tras es un juego simb\u00f3lico en que el adulto facilita que el ni\u00f1o pueda representarle y representarse.<\/p>\n<p>El beb\u00e9 se encuentra en la falda del adulto y este le pone la mano frente a los ojos mientras le dice: \u201c\u00bfNo est\u00e1s?\u201d Y levantando la mano dice: \u201c\u00a1S\u00ed que est\u00e1s!\u201d Despu\u00e9s de repetirlo varias veces el adulto hace lo mismo sobre sus ojos diciendo: \u201c\u00bfNo estoy?\u201d, \u201c\u00a1S\u00ed estoy!\u201d. Cuando se propone al ni\u00f1o que lo haga \u00e9l solo, lo hace con los dedos y los ojos bien abiertos, no sea que pierda de vista al adulto totalmente.<\/p>\n<p>Progresivamente, cuando el ni\u00f1o ya no estar\u00e1 en la falda, el juego continuar\u00e1 con un pa\u00f1uelo o una tela m\u00e1s o menos transparente. Y m\u00e1s adelante cuando ya sepa que aunque cierre los ojos o deje de ver a los adultos o a si mismo, todos seguir\u00e1n enteros aunque no los vea&#8230; este juego se transformar\u00e1 en el juego del escondite.<\/p>\n<p>De nuevo un proceso por el que el ni\u00f1o autorizado y contenido por el adulto va a ir encontrando recursos que le permitan \u201creasegurarse\u201d y decir \u201cyo existo\u201d.<\/p>\n<p>Como dice Sophie Marinopoulos \u201cPara un ni\u00f1o vivir es jugar. Jugar con sus miedos y jugar con el mundo, para comprenderlos, proyectarse al futuro con esperanza, imaginar su porvenir y aprender\u201d.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p>\u00b9 La \u201cReaseguraci\u00f3n\u201d profunda es un proceso psicol\u00f3gico no consciente del ni\u00f1o que permite la creaci\u00f3n de juegos con la finalidad de contener las angustias arcaicas y de abandono (B. Aucouturier)<\/p>\n<p>\u00b2 Unidad de placer es un estado somatops\u00edquico del ni\u00f1o que se desarrolla a partir del placer de la continuidad de las transformaciones rec\u00edprocas (B. Aucouturier).<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p>Arnaiz, V. y otros (2006): www.menorcatv.com\/jocsdefalda<\/p>\n<p>Aucouturier, B (2004): Los fantasmas de acci\u00f3n y la pr\u00e1ctica psicomotriz. Barcelona. Ed. Gra\u00f3<\/p>\n<p>Bassa, R y otros (1995): Serra Mamerra. Mallorca. Ed. Moll<\/p>\n<p>Calmels, D. (2009): Del sost\u00e9n a la transgresi\u00f3n. El cuerpo en la crianza. Buenos Aires. Ed. Biblos<\/p>\n<p>Delval, J. (1983): Crecer y pensar. Barcelona. Ed. Laia<\/p>\n<p>Huizinga, J. (2012): Homo Ludens. Madrid. Alianza Ed.<\/p>\n<p>Marinopoulos, S. (2013): Jouer pour grandir. Bruselas. Ed. Yapaka.be.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00edas y una vi\u00f1eta humor\u00edstica que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Katty Homar Homar.<\/strong> Katty Homar Homar. Pedagoga, Educadora y Terapeuta en Psicomotricidad, Formadora de la Asefop y miembro de la AEC de Barcelona, Asociaci\u00f3n Profesional de Psicomotricistas (APP).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Katty Homar Homar (2015). \u00bfQu\u00e9 se juega con los juegos de falda en la escuela infantil?. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, XII Jornadas, pp. 6\u20139. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El grupo 0-3 de la APPIB, coordinado por Katty Homar, reflexiona sobre los juegos populares de falda como estructura de relaci\u00f3n entre adulto y beb\u00e9 basada en el di\u00e1logo t\u00f3nico, el ritmo, la melod\u00eda y el texto, que ayuda al ni\u00f1o a contener la angustia y a \u00abreasegurarse\u00bb. 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