{"id":7831,"date":"2008-06-01T10:02:00","date_gmt":"2008-06-01T09:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/a-vueltas-con-las-ninas-y-ninos-en-dificultad-y-los-fantasmas-de-accion\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:38","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:38","slug":"a-vueltas-con-las-ninas-y-ninos-en-dificultad-y-los-fantasmas-de-accion","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/a-vueltas-con-las-ninas-y-ninos-en-dificultad-y-los-fantasmas-de-accion\/","title":{"rendered":"A vueltas con las ni\u00f1as y ni\u00f1os en dificultad y los Fantasmas de Acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 35 \u00b7 Junio de 2008 \u00b7 pp. 14\u201316<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Be\u00f1aran sostiene que lo esencial en las ni\u00f1as y ni\u00f1os con dificultades es el exceso de angustia, que lleva a la repetici\u00f3n como huida. Explica que los fantasmas de acci\u00f3n (FAC) surgen de la presencia estable de un Otro, qu\u00e9 ocurre cuando no se pueden crear, y que el objetivo en la sala de psicomotricidad es construir un ambiente suficientemente seguro para que el ni\u00f1o acceda a ellos y despu\u00e9s a la simbolizaci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>En los ni\u00f1os con dificultades \u00bfqu\u00e9 es algo esencial? El exceso de angustia. Exceso de angustia ante el que no cuentan con suficientes recursos para poder compensarlo, para re-asegurarse ante tal intensidad de la angustia. Por ello, surge la fijaci\u00f3n en la repetici\u00f3n: intento fallido de superar ese nivel de angustia.<\/p>\n<p>Cuando Lacan define la repetici\u00f3n como encuentro fallido con lo real, hemos de entenderlo como que ese real est\u00e1, pero no se encuentra y siempre escapa, por lo que lo que la repetici\u00f3n busca repetir es, precisamente, lo que siempre escapa.<\/p>\n<p>Es decir, se trata de la repetici\u00f3n como evitaci\u00f3n, como huida.<\/p>\n<p>Bien, \u00bfen d\u00f3nde comienza el ni\u00f1o, el ser humano a construir esos recursos de re-aseguramiento? A partir de la presencia estable y segurizante del Otro.<\/p>\n<p>Un Otro que est\u00e1 ah\u00ed, que no invade el espacio del ni\u00f1o ni le abandona, posibilitando un espacio de comunicaci\u00f3n y expresi\u00f3n del ser del beb\u00e9.<\/p>\n<p>Un Otro que, a partir de haberle dado esa permanencia y la posibilidad de construir una base s\u00f3lida de existencia, comienza a crear una din\u00e1mica de cerca\/lejos, presencia\/ausencia, que empuja al beb\u00e9 a realizar las primeras acciones que son la prehistoria del psiquismo, del futuro pensamiento: los fantasmas de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 son los fantasmas de acci\u00f3n? Son realizaciones imaginarias del deseo de volver a estar con ese otro en esas vivencias de placer que se han experimentado. A trav\u00e9s de esas acciones el beb\u00e9 \u201creactualiza\u201d, \u201crecupera\u201d esa relaci\u00f3n placentera con el otro. Los fantasmas de acci\u00f3n son acciones motrices: chupar, coger, soltar, etc., fantasmas de apego, de dominio, de penetraci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Los FAC (fantasmas de acci\u00f3n): los crea el beb\u00e9 que realiza un proceso madurativo sano: en el beb\u00e9 en dificultad surge la imposibilidad de crear estos FAC, o una gran fragilidad en dicha construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y hay que tener en cuenta que los FAC son el origen, el medio necesario para acceder a lo simb\u00f3lico (un mundo simb\u00f3lico con ra\u00edces en el ser del beb\u00e9, en su cuerpo y en sus afectos y emociones. Porque hay un falso acceso al simbolismo: ni\u00f1os con altas capacidades simb\u00f3licas, \u201csin ra\u00edces\u201d, que realizan un aprendizaje \u201cexterno\u201d, no integrado ni integrador de la persona. Una \u201ccapacidad\u201d de simbolizaci\u00f3n que no tiene que ver con el verdadero ser del ni\u00f1o: es un refugio, un bloqueo de ese verdadero existir.)<\/p>\n<p>Por lo tanto, si el beb\u00e9 no puede crear FAC, o tiene dificultades en ello, su proceso de maduraci\u00f3n queda bloqueado o distorsionado.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 bloquea esa posibilidad de crear FAC?: el no haber contado con ese otro permanente, estable, sostenedor, contenedor, de forma que el beb\u00e9 ha quedado a merced de las angustias excesivas (p\u00e9rdida de s\u00ed y posteriormente, p\u00e9rdida del otro).<\/p>\n<p>\u00abLa angustia soportable\u201d es la que permite al beb\u00e9 activar sus recursos de compensaci\u00f3n de la p\u00e9rdida: ello supone que el beb\u00e9 ha \u201ctenido\u201d un Otro suficiente, una relaci\u00f3n suficiente, un placer suficiente y, por lo tanto, no se siente en riesgo de p\u00e9rdida absoluta, porque se siente existir y siente existir al otro. Puede \u201csoportar\u201d un cierto nivel de p\u00e9rdida gracias a esos recuerdos de placer, que le permiten \u201calucinar\u201d la presencia del otro, a trav\u00e9s de esa realizaci\u00f3n de determinadas acciones (FAC).<\/p>\n<p>Pero cuando el beb\u00e9 no ha hecho esa construcci\u00f3n b\u00e1sica existencial, entonces est\u00e1 la angustia excesiva, la carencia o escasez de recuerdos de placer; es decir, la imposibilidad de \u201calucinar\u201d esa relaci\u00f3n de placer con el otro a trav\u00e9s de los FAC.<\/p>\n<p>Entonces los impulsos iniciales del beb\u00e9 quedan sin contenci\u00f3n y ligados a experiencias dolorosas, de displacer, que se unen a im\u00e1genes dolorosas, displacenteras, agresivas, el agresor, la persecuci\u00f3n, el miedo a la destrucci\u00f3n total, a la p\u00e9rdida total. Porque no hay una base asegurada de la existencia: o no existe, o es fr\u00e1gil o muy fr\u00e1gil. El ni\u00f1o est\u00e1 en riesgo de perderse y\/o perder al otro (o no encontrarlo).<\/p>\n<p>El cuerpo del ni\u00f1o, su psiquismo, su persona, quedan troceados, con la imposibilidad de acceder a la construcci\u00f3n de una totalidad, de una estructura base con un m\u00ednimo de solidez sobre la que integrar sus nuevas experiencias de vida.<\/p>\n<p>Por lo tanto, en lugar de los FAC, aparece la fijaci\u00f3n en la repetici\u00f3n, el paso al acto, la pulsionalidad, la inhibici\u00f3n, la agitaci\u00f3n, la rigidez, la inestabilidad, la disarmon\u00eda, el estereotipo, los miedos a los monstruos, fantasmas, asesinos, el exceso y\/o la falta.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o que en el juego de lucha tiene que ganar inmediatamente, matar al otro, pega de verdad, altera su tono, se descontrola: esto no es un FAC. Es precisamente, consecuencia de la imposibilidad de haber creado unos FAC previos que le hubiesen permitido entrar en la din\u00e1mica de la simbolizaci\u00f3n (simbolizaci\u00f3n siempre de una p\u00e9rdida original: soportable porque el otro, la relaci\u00f3n con el otro est\u00e1 ya dentro de uno: en su cuerpo, en su acci\u00f3n, en su pensamiento). Por lo tanto, ese ni\u00f1o no puede simbolizar; es decir, no puede jugar, porque no hay placer en esas acciones: hay displacer. No hay creaci\u00f3n, hay repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos llamar a esas acciones \u201cfalsos FAC\u201d. Por ello, el objetivo con los ni\u00f1os en dificultad es construir una din\u00e1mica de relaci\u00f3n en la sala de psicomotricidad que permita construir un ambiente suficientemente seguro para que el ni\u00f1o pueda acceder a la creaci\u00f3n de FAC, a la vivencia de FAC, lo cual nos indicar\u00e1 que ese ni\u00f1o ha comenzado a poder compensar sus angustias, es decir, que la intensidad de estas est\u00e1 bajando, y por lo tanto el ni\u00f1o puede entrar en una din\u00e1mica de creaci\u00f3n de recursos de compensaci\u00f3n y de re-aseguramiento: primero FAC y luego din\u00e1mica de simbolizaci\u00f3n: juegos, representaciones pl\u00e1sticas, palabra, etc., ya con ra\u00edces, con placer, sin fijaci\u00f3n angustiosa\/angustiada.<\/p>\n<p>Y todo ello, porque aparece un Otro.<\/p>\n<p>Para terminar: del ni\u00f1o que no ha sido suficientemente contenido, sostenido, envuelto, podemos decir que tiene toda su impulsividad biol\u00f3gica unida a la tensi\u00f3n de las angustias, y que todo ello le invade sin contenci\u00f3n ni defensas, o con contenci\u00f3n y defensas fr\u00e1giles. Eso sale al exterior sin \u201cfiltros\u201d (no se crea una adecuada \u201cred ps\u00edquica\u201d que contenga esos impulsos), transform\u00e1ndose en actos de agresi\u00f3n, destrucci\u00f3n, explosi\u00f3n, agitaci\u00f3n; no hay elaboraci\u00f3n posible, no hay contenci\u00f3n, no hay transformaci\u00f3n, no hay simbolizaci\u00f3n. Y en la inhibici\u00f3n todo se volcar\u00e1 hacia adentro, la destrucci\u00f3n de la creatividad y el deseo, imposibilitando la exteriorizaci\u00f3n, por miedo a la destrucci\u00f3n que ello supondr\u00eda: propia, del otro, en definitiva, del amor del otro.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye im\u00e1genes que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre \u00c1lvaro Be\u00f1aran Aranzabal.<\/strong> Alvaro Be\u00f1aran es pedagogo y terapeuta psicomotor, adem\u00e1s de formador de la Asefop y miembro del equipo de Luzaro, Escuela de Psicomotricidad de Bergara, as\u00ed como socio de la APP.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> \u00c1lvaro Be\u00f1aran Aranzabal (2008). A vueltas con las ni\u00f1as y ni\u00f1os en dificultad y los Fantasmas de Acci\u00f3n. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 35, pp. 14\u201316. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Be\u00f1aran sostiene que lo esencial en las ni\u00f1as y ni\u00f1os con dificultades es el exceso de angustia, que lleva a la repetici\u00f3n como huida. 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