{"id":7809,"date":"2005-06-01T10:07:00","date_gmt":"2005-06-01T09:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/juventud-omnipresente\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:28","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:28","slug":"juventud-omnipresente","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/juventud-omnipresente\/","title":{"rendered":"Juventud omnipresente"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 29 \u00b7 Junio de 2005 \u00b7 p. 39<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Zapa reflexiona sobre la omnipresencia de la juventud: desde los a\u00f1os sesenta se la elev\u00f3 a centro del mundo, se expuls\u00f3 la autoridad junto con el autoritarismo y se instal\u00f3 un \u00abcampo congelado\u00bb de inmediatez y consumo. Concluye que crecer es ley de vida y que la juventud necesita su equilibrio, una autoridad moral no arbitraria y una libertad con l\u00edmites.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Creo que era Borges el que comentaba que, en la vejez, la desdicha no necesita de cultivo; pero, sin embargo, de joven, la cultiv\u00f3 con denuedo. En fin, no creo que los j\u00f3venes actuales la cultiven, lo que s\u00ed parece cierto es que, buena parte de los que tratan con ellos, la sufren. Educadores, madres, padres, abuelas y abuelos, etc., se quejan de la omnipresencia juvenil con t\u00e9rminos como \u201cmaleducados\u201d, \u201cegoc\u00e9ntricos\u201d, etc.; que \u201cse nos van de las manos\u201d, o que \u201cno podemos con ellos\u201d.<\/p>\n<p>Estos \u00faltimos 30 \u00f3 40 a\u00f1os, aparte de transcurrir fugaces, han supuesto una majestuosa transformaci\u00f3n, tanto social (interrelaciones y costumbres), como cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica. Han dado al traste con esa relativa \u201cestructura equilibrada\u201d sobre la que se asentaban dichas relaciones y costumbres.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os sesenta (\u00a1ay, los 60!) la publicidad, la moda, la cultura m\u00e1s popular (m\u00fasica, cine), la universidad, incluso, parte de la pol\u00edtica, pusieron en \u201csolfa\u201d ese relativo equilibrio y elevaron al Olimpo a la juventud; pas\u00f3 a ser el centro del mundo (rico, por supuesto). Todas las personas quisieron ser j\u00f3venes; y desde entonces buena parte del imaginario colectivo ha ido alimentando el sue\u00f1o de instalarse en el \u201ced\u00e9n de Efebo\u201d.<\/p>\n<p>Pero crecer forma parte del ser y del vivir; como \u201cel r\u00edo antes de llegar a la mar\u201d. As\u00ed lo mandan las leyes m\u00e1s poderosas del tiempo y de la vida, si no queremos quedarnos en la burbuja de Peter Pan.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os (todav\u00eda colea), como la autoridad era autoritaria (en gran medida), la echaron fuera del ed\u00e9n y, con aqu\u00e9lla, a toda autoridad; y el para\u00edso qued\u00f3 hu\u00e9rfano de una necesaria autoridad moral que de-limitara y diera referencias. A esto se sum\u00f3 consumo, televisi\u00f3n y noche, apenas, sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>Fueron sintiendo el peso de la complejidad de la vida, de la responsabilidad de elegir y sus consecuencias. Y pararon su reloj sobre la ilusi\u00f3n de que el r\u00edo no llegar\u00eda nunca a la mar.<\/p>\n<p>Y en ese campo congelado parece haberse desarrollado, tambi\u00e9n, desde entonces hasta ahora, cierto sentir, prendado por la f\u00e1brica de los deseos (publicidad) y cautivo de la c\u00e1rcel del tener; sin saber diferenciar el eco del colega de la voz de la sabidur\u00eda; confundiendo la paciencia con el aburrimiento o la autonom\u00eda con el desarraigo; implantando la dictadura de la inmediatez; en muchos casos, ignorando (arrogancia y prepotencia del quiero \u201caqu\u00ed y ahora\u201d) las consecuencias de la trasgresi\u00f3n de la norma democr\u00e1tica o consensuada por la comunidad; etc.<\/p>\n<p>Pero el duende del tiempo es insaciable y, como el r\u00edo, no cesa. Suele dejar las cosas en su lugar. Es decir, a la juventud en su complejo equilibrio y pre\u00f1ada de simiente que renueva junto a la sabidur\u00eda popular. A la autoridad moral, es decir, no arbitraria, firme y honesta que debe decidir bajo los criterios legales y consensuados, ayudando a sostener los necesarios equilibrios del complejo social. A la libertad en un campo sin puertas, pero con los l\u00edmites necesarios para que se d\u00e9 la libertad de todos.<\/p>\n<p>En fin, \u00bfhabr\u00eda Borges, hoy joven, cultivado la desdicha? Dif\u00edcil e intrascendente respuesta.<\/p>\n<p>Salud.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye una fotograf\u00eda que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Zapa (2005). Juventud omnipresente. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 29, p. 39. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Zapa reflexiona sobre la omnipresencia de la juventud: desde los a\u00f1os sesenta se la elev\u00f3 a centro del mundo, se expuls\u00f3 la autoridad junto con el autoritarismo y se instal\u00f3 un \u00abcampo congelado\u00bb de inmediatez y consumo. 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