{"id":7806,"date":"2005-06-01T10:04:00","date_gmt":"2005-06-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/entrevista-aquilino-polaino\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:26","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:26","slug":"entrevista-aquilino-polaino","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/entrevista-aquilino-polaino\/","title":{"rendered":"Aquilino Polaino Lorente"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 29 \u00b7 Junio de 2005 \u00b7 pp. 22\u201329<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Entrevista de Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano al catedr\u00e1tico de Psicopatolog\u00eda Aquilino Polaino sobre afectividad y educaci\u00f3n: la educaci\u00f3n sentimental, el papel de madre y padre, el apego y la autoestima, la terapia familiar, los indicios que piden ayuda psicol\u00f3gica, el estilo emocional de los padres, las nuevas tecnolog\u00edas, los errores educativos, la comunicaci\u00f3n entre padres e hijos, la crisis de la escuela y la importancia de conocerse a s\u00ed mismo.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p><strong>Su amplio curriculum profesional nos insin\u00faa la tarea de toda una vida dedicada al mundo de la psiquiatr\u00eda y de la psicopatolog\u00eda, \u00bfqu\u00e9 le impuls\u00f3 a ejercer este oficio?<\/strong><\/p>\n<p>Mis primeros pasos hacia la Psiquiatr\u00eda surgieron en un paritorio. Siendo estudiante de Medicina hab\u00eda ganado por concurso-oposici\u00f3n una plaza de alumno interno en Ginecolog\u00eda y Obstetricia. Entonces, ayudaba durante muchas horas a las madres a que dieran a luz. En aquellas guardias de 24 horas observ\u00e9 el misterio de cada ser humano y c\u00f3mo el modo en que se conduc\u00edan las parturientas ten\u00eda mucho m\u00e1s que ver con la psicolog\u00eda que con la biolog\u00eda. Esto creo que fue lo que me decidi\u00f3 a \u201ccambiar de rumbo\u201d e introducirme en el \u00e1mbito de la especialidad de Psiquiatr\u00eda. A pesar de que se sufre mucho en esta especialidad, le aseguro que no me he arrepentido, porque tambi\u00e9n son muchas las alegr\u00edas que uno vive en contacto con la persona doliente.<\/p>\n<p><strong>En alguna ocasi\u00f3n usted se ha manifestado en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cla educaci\u00f3n sentimental es una asignatura pendiente\u201d. \u00bfEs posible educar los sentimientos?<\/strong><\/p>\n<p>Considero que se est\u00e1 hablando tal vez demasiado sobre este tema, en la sociedad \u201cemotivista\u201d en que vivimos. Sin embargo, sigue sin educarse en la afectividad. Hay preocupaci\u00f3n por el tema, pero apenas ocupaci\u00f3n. De hecho, la educaci\u00f3n sentimental es ignorada por la mayor\u00eda de padres y educadores. Ignoran incluso que con el modo de tratar a los alumnos o a los hijos ya se est\u00e1 educando en la afectividad.<\/p>\n<p>Los padres, adem\u00e1s, educan a sus hijos en la afectividad en funci\u00f3n de c\u00f3mo se tratan entre s\u00ed, del modo en que padre y madre se manifiestan sus afectos, se respetan, discuten o no, etc. Por eso, sostengo que el ni\u00f1o tiene derecho a experimentar c\u00f3mo sus padres se quieren y respetan. Hasta el punto de que este derecho habr\u00eda de incluirse entre los Derechos del Ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Si los padres fueran conscientes de c\u00f3mo sus relaciones condicionan la eclosi\u00f3n de la afectividad en sus respectivos hijos, es muy probable que mejorasen sus respectivos comportamientos. El afecto de los padres es el \u00e1mbito en donde se originan y acunan los primeros sentimientos infantiles, que tanto han de influir en los hijos, a lo largo y ancho de toda su vida.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n usted ha dicho que \u201cla columna vertebral de la educaci\u00f3n es la afectividad\u201d. \u00bfNos puede hablar de ello?<\/strong><\/p>\n<p>Con mucho gusto. Ning\u00fan profesor es capaz de llevar a cabo una ense\u00f1anza de calidad si no ama a sus alumnos. El \u201ceros\u201d pedag\u00f3gico, la afectividad que el profesor pone en cada clase, de alguna forma, acaba haciendo que se implique y entregue a aquello que ense\u00f1a y a las personas a las que ense\u00f1a. Lo mismo sucede entre los alumnos. Por eso el respeto, la admiraci\u00f3n y el afecto de los alumnos ante la autoridad de sus profesores suelen ser muy buenos compa\u00f1eros de la motivaci\u00f3n que gu\u00eda y es necesaria para su aprendizaje. Cuanto m\u00e1s se quiere a una persona, mejor se le entiende y, por eso mismo, m\u00e1s se le atiende.<\/p>\n<p><strong>A su parecer, \u00bfqu\u00e9 importancia tienen las interacciones con la madre en el proceso de adquisici\u00f3n de la identidad del ni\u00f1o, en sus primeros meses de vida?<\/strong><\/p>\n<p>En el primer a\u00f1o de la vida infantil es de una importancia capital tanto las interacciones con la madre como con el padre. Los hijos necesitan de las relaciones con ambos. Entre otras cosas, porque la masculinidad y la feminidad no se identifican, como tampoco se contradicen, aunque s\u00ed que se complementan. El ni\u00f1o precisa para llegar a saber qui\u00e9n es \u00e9l- de esa relaci\u00f3n afectiva y efectiva, de la que depender\u00e1 el conocimiento de s\u00ed mismo, su desarrollo cognitivo, las habilidades sociales, es decir, su puesto en el mundo siendo la persona irrepetible que es.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo hay un yo sin un t\u00fa? \u00bfLa identidad personal necesita de la alteridad?<\/strong><\/p>\n<p>El hecho diferencial que contradistingue al hombre y la mujer enriquece a ambos. El var\u00f3n se encuentra a s\u00ed mismo y descubre dimensiones ignoradas de su forma de ser cuando se encuentra con la mujer. Del mismo modo le sucede a la mujer, que desvela parte de su yo en el modo en que \u00e9ste reverbera en su encuentro con el var\u00f3n. De hecho, se llega a la conciencia del yo, cuando la persona se encuentra con un \u201ct\u00fa\u201d, que ella no es.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que la identidad personal se configure m\u00e1s plenamente a trav\u00e9s del conocimiento y encuentro con la alteridad. Esto pone de manifiesto que la persona humana est\u00e1 hecha para la libre \u201cdonaci\u00f3n\u201d de su ser a los otros, para salir de s\u00ed misma y entregarse a los otros. En esa donaci\u00f3n a los otros es donde, precisamente, el yo se recupera y alcanza su mayor altura y densidad, la plenitud de su realizaci\u00f3n como tal.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es el apego?<\/strong><\/p>\n<p>Se entiende por apego el v\u00ednculo que de forma innata se da, durante los primeros estadios del desarrollo, entre un ni\u00f1o y sus padres y\/o figuras de apego. Este v\u00ednculo no es s\u00f3lo de naturaleza afectiva, sino tambi\u00e9n perceptiva, cognitiva, motora, social, etc., con independencia de que sea muy grande su carga afectiva. La carencia de apego, como se ha demostrado hasta la saciedad, arruina el desarrollo infantil, hace m\u00e1s vulnerable al ni\u00f1o al padecimiento de muchas enfermedades, y puede condicionar gravemente su salud, hasta incluso precipitar su muerte. Estos hechos prueban la fragilidad y necesidad que la condici\u00f3n humana tiene de la ayuda, reconocimiento y estimaci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe puede relacionar apego y autoestima?<\/strong><\/p>\n<p>El apego es el humus donde la autoestima hinca sus ra\u00edces. No hay autoestima sin apego. La autoestima es muchas veces una prolongaci\u00f3n, singular y personalizada, del apego al que el ni\u00f1o estuvo expuesto. El proto-sentimiento, el primer sentimiento de cada ser humano, no surgi\u00f3 de forma espont\u00e1nea, sino de modo reactivo ante el comportamiento del \u201cotro\u201d, ante la expresi\u00f3n de su afecto o de cualquier otra manifestaci\u00f3n de cuidado, ayuda o protecci\u00f3n. Esos sentimientos iniciales, en algunas personas, pueden configurar el tronco afectivo del que m\u00e1s tarde emerger\u00e1n las mil y una expresiones afectivas que configuran el talante in\u00e9dito y originario, caracter\u00edstico de cada persona.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 objetivos fundamentales persigue la Terapia Familiar?<\/strong><\/p>\n<p>La Terapia Familiar tiene como objetivo principal ayudar a la familia en su traves\u00eda por la vida, especialmente en aquellos momentos en que surgen los conflictos entre los c\u00f3nyuges o entre padres e hijos. La Terapia Familiar es hoy una necesidad irrenunciable, habida cuenta del incremento experimentado en separaciones y divorcios durante la \u00faltima d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Ser\u00eda conveniente que ninguna pareja tomara la decisi\u00f3n de separarse o divorciarse, sin antes haber puesto todos los medios humanos necesarios para evitarlo, entre los que desde luego cabe destacar, en primer lugar, la Terapia Familiar. La fractura de la vertebraci\u00f3n de la identidad de los hijos es algo tan grave como la quiebra y la p\u00e9rdida de afecto entre los c\u00f3nyuges que est\u00e1n en su origen. \u00c9stas son las dianas en que, de forma preventiva o curativa, ha de impactar la Terapia Familiar.<\/p>\n<p>Sin embargo, es conveniente que la Terapia Familiar no se prologue m\u00e1s all\u00e1 de seis a nueve meses. Es decir, que los c\u00f3nyuges han de ser preparados para que ellos solos afronten los naturales problemas y dificultades que acontecen en casi todas las familias a lo largo de su ciclo vital.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 indicios o \u201cpistas\u201d le hacen a usted pensar que un ni\u00f1o o un adolescente pueda necesitar de una ayuda psicol\u00f3gica?<\/strong><\/p>\n<p>Hay muchos y de muy diversa naturaleza. Entre los m\u00e1s frecuentes pueden citarse los que siguen:<\/p>\n<p>Un s\u00fabito descenso en el rendimiento escolar o acad\u00e9mico; un cambio de comportamiento que resulte injustificado o incomprensible; la p\u00e9rdida de peso y la disminuci\u00f3n de la ingesta en las chicas; el insomnio; la agresividad manifiesta en forma de crisis explosivas; el consumo excesivo de alcohol; la p\u00e9rdida de ilusi\u00f3n y aprecio por lo que hasta ese momento le gustaba; el mutismo y la incomunicaci\u00f3n en casa; el consumo o la sospecha de consumo de drogas; la p\u00e9rdida de respeto a los padres; el absentismo escolar; la aparici\u00f3n de tristeza inmotivada; el agobio, las obsesiones y la manifestaci\u00f3n de nuevas man\u00edas, que antes no exist\u00edan; etc.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSer\u00eda correcto afirmar que en muchos trastornos psicopatol\u00f3gicos la autoestima del sujeto est\u00e1 disminuida?<\/strong><\/p>\n<p>Lo correcto \u2014tambi\u00e9n por ser lo m\u00e1s frecuente- es sostener que esa afirmaci\u00f3n es correcta. Es extra\u00f1o encontrar alg\u00fan proceso psicopatol\u00f3gico en el que la autoestima de quien lo padece no haya sufrido un descenso significativo. A ello hay que a\u00f1adir algo en lo que casi nunca se repara: hay excesos de autoestima que surgen como una manifestaci\u00f3n psicopatol\u00f3gica, casi siempre grave, con independencia de que su aparici\u00f3n sea s\u00fabita (en las crisis maniacas, por ejemplo) o de forma m\u00e1s larvada (como en el trastorno de la personalidad narcisista).<\/p>\n<p>Por consiguiente, psicopatolog\u00eda y autoestima son dos conceptos que est\u00e1n muy relacionados entre s\u00ed, y a los que se deber\u00eda dar una mayor atenci\u00f3n en las exploraciones cl\u00ednicas en el \u00e1mbito de la psicolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>En una reuni\u00f3n entre el terapeuta y la familia, \u00bfqu\u00e9 elementos le parecen fundamentales en el protocolo que se establece?<\/strong><\/p>\n<p>Hay muchos sectores y dimensiones de la convivencia conyugal y familiar que han de ser explorados en ese contexto. Por s\u00f3lo referirme a los que en la actualidad cultural parecen ser m\u00e1s relevantes citar\u00e9 aqu\u00ed los siguientes: la comunicaci\u00f3n verbal y gestual; la expresi\u00f3n de afectos; la aceptaci\u00f3n de las demandas afectivas del otro; la acogida de las ilusiones, proyectos, alegr\u00edas y preocupaciones de los otros; el reparto de poder; el c\u00f3digo normativo por el que se ha optado as\u00ed como su concreta aplicaci\u00f3n; el respeto o su ausencia por la familia de origen del otro c\u00f3nyuge; el modo como se concilia la vida laboral y familiar; los valores y criterios que sirven de gu\u00eda para la educaci\u00f3n de los hijos; la forma en que se dise\u00f1a el ocio y tiempo libre; etc. Conviene identificar y apresar d\u00f3nde se asienta el conflicto principal, de manera que se pueda atacar frontalmente con la TF y encontrar una pronta soluci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl estilo emocional de los padres contribuye a modelar el estilo afectivo de los hijos?<\/strong><\/p>\n<p>En buena parte as\u00ed es. Pero no todo debiera reducirse a s\u00f3lo ello. Es conveniente tener presente tambi\u00e9n, por ejemplo, el temperamento que permanece y acompa\u00f1a a la persona durante toda su vida. Pues, como dec\u00eda Hip\u00f3crates, \u201ctu temperamento es tu destino\u201d. La configuraci\u00f3n nerviosa y hormonal es algo programado por los genes y su modificaci\u00f3n suele ser muy resistente a la acci\u00f3n de la mayor\u00eda de las terapias.<\/p>\n<p>Pero una vez afirmado esto, hay que decir que el estilo emocional de los padres condiciona y puede llegar incluso a modelar -de forma relativamente intensa, consistente y estable- el estilo emocional en los hijos. En este punto es todav\u00eda muy poco lo que se ha avanzado. Ignoramos mucho m\u00e1s de lo que sabemos, sobre todo en lo que se refiere a las estrategias de educaci\u00f3n que sean espec\u00edficas y contribuyan a optimizar el desarrollo afectivo en los hijos y alumnos, de forma que se les ayude a sacar de s\u00ed la mejor persona posible.<\/p>\n<p><strong>Cuando los padres empiezan a observar rasgos en su hijo tales como falta de respeto a unas normas elementales de convivencia, revolverse con ira, vocabulario obsceno, adicci\u00f3n a los videojuegos, etc., \u00bfqu\u00e9 actitudes deber\u00edan mantener? \u00bfSer\u00eda conveniente que se revisaran ellos mismos?<\/strong><\/p>\n<p>Lo ideal es que esos comportamientos no lleguen a producirse o manifestarse nunca. Para ello es conveniente comenzar con la educaci\u00f3n familiar desde el primer d\u00eda de la vida de los hijos. Si cuando est\u00e1n en la temprana infancia los padres no act\u00faan como deben, es muy dif\u00edcil que al llegar la adolescencia puedan ayudarles en esto que tanto necesitan. Conviene aqu\u00ed recordar a los padres y educadores aquel consejo de los cl\u00e1sicos: \u201cSi ahora que puedes no quieres, luego querr\u00e1s pero no podr\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p><strong>Por cierto, \u00bfqu\u00e9 opina de la competencia que en materia de educaci\u00f3n hacen a los padres y educadores, la televisi\u00f3n, el m\u00f3vil, internet,&#8230;? \u00bfSe prepara la capacidad cr\u00edtica de los ni\u00f1os para encontrar en estos medios de comunicaci\u00f3n lo que vale la pena y lo que habr\u00eda que desechar?<\/strong><\/p>\n<p>En modo alguno padres y profesores est\u00e1n preparados para la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes en las nuevas tecnolog\u00edas. No se olvide que muchos ni\u00f1os conocen y emplean mejor estos instrumentos -son mucho m\u00e1s h\u00e1biles- que muchos padres y profesores. El avance tecnol\u00f3gico experimentado ha sido y es tan r\u00e1pido que ha encontrado a unos y otros desprevenidos.<\/p>\n<p>De otra parte, la incorporaci\u00f3n a esas tecnolog\u00edas, en tanto que usuarios, se ha realizado de una forma mostrenca. Ha sido el procedimiento del \u201censayo y error\u201d el \u00fanico principio que ha inspirado a muchos usuarios que, lamentablemente, no se han le\u00eddo las instrucciones para el uso correcto del ordenador ni han cursado estudio alguno sobre este particular. Hay, pues, una falta de equilibrio entre generaciones en lo que respecta al uso de estos instrumentos, lo que puede condicionar, en algunos casos, la emergencia de aut\u00e9nticos errores pedag\u00f3gicos de muy dif\u00edcil soluci\u00f3n. El empleo de estos instrumentos no forma en el esp\u00edritu cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Enfrentarse a tanta informaci\u00f3n, sin el necesario esp\u00edritu cr\u00edtico, ciega la inteligencia, genera confusi\u00f3n y acaba por sofocar la conciencia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPodr\u00eda esbozar brevemente lo que usted considera errores a evitar en el proceso educativo del ni\u00f1o?<\/strong><\/p>\n<p>Es m\u00e1s dif\u00edcil saber lo que se debe hacer y c\u00f3mo hacerlo, que lo que no hay que hacer. En este sentido, su pregunta es relativamente f\u00e1cil. Considero que, infortunadamente, son errores educativos hoy muy frecuentes los siguientes: la excesiva permisividad; la indiferencia por los asuntos del otro; el pasotismo de los adultos; la incomunicaci\u00f3n entre generaciones; las conductas incoherentes \u2014entre lo que se piensa y se hace- de las personas mayores; la militancia en el escepticismo y relativismo; la confusi\u00f3n respecto de los valores por los que se ha optado; la entrega en los brazos del consumismo; la mala prensa que en la actualidad tiene la cultura del esfuerzo y de la vida; etc.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY algunas reflexiones sobre lo que usted considera que es importante incidir para procurar un desarrollo m\u00e1s arm\u00f3nico del ni\u00f1o?<\/strong><\/p>\n<p>Los ni\u00f1os y j\u00f3venes est\u00e1n hoy muy inseguros. El medio social en el que viven \u2014y que tanto les influye- no les aporta el necesario marco de referencias, en el que inspirar sus propios comportamientos. El caos y la confusi\u00f3n constituyen hoy el caldo de cultivo en el que est\u00e1n inmersos, sin que sus padres y\/o profesores logren hacer un poco de luz que alumbre sus trayectorias biogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>En una sociedad en que \u00abtodo vale\u201d, lo que se est\u00e1 afirmando es que \u00abnada vale nada\u201d. Esto no es otra cosa que puro nihilismo. Es preciso, por eso, que el comportamiento adulto est\u00e9 m\u00e1s cerca de ellos y sea tambi\u00e9n m\u00e1s creativo, consecuente, optimista, exigente, afirmativo, seguro, ejemplar, etc.<\/p>\n<p>Los adultos \u2014mal que nos pese- constituimos modelos con nuestros comportamientos que pueden servir o no para la inspiraci\u00f3n, referencia a acompa\u00f1amiento de los m\u00e1s j\u00f3venes en las traves\u00edas de sus vidas. Y a esa obligaci\u00f3n hemos de atenernos. He aqu\u00ed otro incentivo m\u00e1s para fundamentar la autoexigencia, razonable y prudente, a la que hemos de atenernos, si de verdad se pretende que la siguiente generaci\u00f3n sea todo lo feliz que deseamos.<\/p>\n<p><strong>Imag\u00ednese una situaci\u00f3n de intento de comunicaci\u00f3n entre un padre y su hijo. \u00bfNos podr\u00eda describir qu\u00e9 actitudes, tiempos, etc., son necesarios?<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan mi experiencia, para que pueda hablarse de que un hijo se ha comunicado verdaderamente con sus padres han de satisfacerse los siguientes criterios:<\/p>\n<p>1.- No hablar casi siempre de lo mismo, es decir, de temas muy repetidos que s\u00f3lo ata\u00f1en a lo que al hijo se le exige.<\/p>\n<p>2.- Aumentar su confianza y\/o tratar de gan\u00e1rsela.<\/p>\n<p>3.- Escuchar al hijo mucho (el 75% del tiempo), hablar poco el padre (el 15% del tiempo) y reflexionar sobre lo que se ha hablado (el 10% ha de ser tiempo de silencio y\/o pausa).<\/p>\n<p>4.- Introducir en la conversaci\u00f3n temas positivos relacionados con aquellos rasgos en que objetivamente valen.<\/p>\n<p>5.- Afirmarles en lo que valen, es decir, que el padre les valore y confirme en lo que ellos realmente valen.<\/p>\n<p>6.- Fiarse por completo de lo que ellos digan y manifestarles que los padres tienen motivos para sentirse orgullosos de ellos.<\/p>\n<p>7.- Contar con sus opiniones y ayudas para resolver los propios problemas.<\/p>\n<p><strong>En ocasiones, muchas, \u00bfno son los hijos el ba\u00fal de las frustraciones de los padres?<\/strong><\/p>\n<p>En algunos, en muy pocos casos, s\u00ed. Lo m\u00e1s frecuente, no obstante, no son esas objetivas frustraciones que los hijos generan en sus padres, sino la culpabilidad y la desdicha que queda en los padres, como un pesado fardo, por no haber sabido aprovechar mejor el tiempo con sus hijos, haber disfrutado m\u00e1s de ellos, haber contribuido m\u00e1s y mejor a su educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta experiencia pone de manifiesto algo que ya sabemos: la levedad del ser, la fragilidad de la condici\u00f3n humana y la seguridad de la muerte. Por eso, hay que aprovechar el escaso y breve tiempo que se convive con los hijos, exprimir cada d\u00eda el tiempo junto a ellos como si fuera el \u00faltimo y quisi\u00e9ramos dejar en ellos un recuerdo imborrable, el mejor recuerdo posible que les sea \u00fatil para ser felices. Cuando se procede as\u00ed, los hijos son la corona y seguridad de los padres, su mayor triunfo cuando ancianos.<\/p>\n<p><strong>Algunos autores, entre ellos usted, han dicho que la escuela est\u00e1 en crisis. \u00bfA qu\u00e9 se refiere?<\/strong><\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n la escuela est\u00e1 en crisis porque a los profesores se les ha sustra\u00eddo la autoridad que necesitan, adem\u00e1s del reconocimiento social que su labor merece. De una parte, los padres omiten -cada vez con mayor frecuencia- su tarea de educadores, una tarea que en modo alguno es delegable, al mismo tiempo que no apoyan en modo suficiente a los profesores. De otra, el propio sistema educativo sufre los vaivenes de los cambios continuos, mientras el alumno es objeto de todos los derechos sin deber alguno. En consecuencia, es l\u00f3gico que muchos profesores est\u00e9n un poco desmotivados. Los profesores desmotivados desmotivan a sus alumnos y los alumnos no motivados desmotivan a sus profesores, en un perfecto y cerrado c\u00edrculo. Para que la escuela comience a salir de esta crisis, es necesario corregir los anteriores errores.<\/p>\n<p><strong>Para terminar, \u00bfes necesario un cierto conocimiento personal para conducir el barco a buen puerto?<\/strong><\/p>\n<p>Lo propio y caracter\u00edstico de la persona es conocerse a s\u00ed misma, es decir, un cierto \u201ctener-se\u201d, mediante el conocimiento, para poder atenerse a la conducci\u00f3n de s\u00ed misma y de sus respectivas circunstancias.<\/p>\n<p><strong>El cl\u00e1sico precepto griego de \u201ccon\u00f3cete a ti mismo\u201d hoy se ha olvidado. Este olvido sobre lo esencial, esta extra\u00f1a amnesia dificulta, obstruye y sofoca la forja de la identidad personal. Y si cada alumno, cada hijo, no sabe qu\u00e9 responder a una sencilla e ingenua pregunta como la de \u201c\u00bfqui\u00e9n soy yo?\u201d, \u00bfen virtud de qu\u00e9 principio puede exig\u00edrsele que sepa conducir su propia vida, de manera que d\u00e9 alcance a su singular destino personal?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Muchas gracias.<\/strong><\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00edas que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Aquilino Polaino Lorente.<\/strong> Entrevista efectuada por Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano a Aquilino Polaino Lorente, Catedr\u00e1tico de Psicopatolog\u00eda y Director del Departamento de Psicolog\u00eda de la Universidad de San Pablo-CEU (Madrid).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Aquilino Polaino Lorente (2005). Aquilino Polaino Lorente. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 29, pp. 22\u201329. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista de Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano al catedr\u00e1tico de Psicopatolog\u00eda Aquilino Polaino sobre afectividad y educaci\u00f3n: la educaci\u00f3n sentimental, el papel de madre y padre, el apego y la autoestima, la terapia familiar, los indicios que piden ayuda psicol\u00f3gica, el estilo emocional de los padres, las nuevas tecnolog\u00edas, los errores educativos, la comunicaci\u00f3n entre padres e hijos, la crisis de la escuela y la importancia de conocerse a s\u00ed mismo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[40],"cuaderno_autoria":[210],"cuaderno_numtax":[206],"class_list":["post-7806","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-entrevista","cuaderno_autoria-aquilino-polaino-lorente","cuaderno_numtax-no-29"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7806"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7806"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}