{"id":7803,"date":"2005-06-01T10:01:00","date_gmt":"2005-06-01T09:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/n-dos-anos-crea-recursos-de-reaseguracion\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:25","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:25","slug":"n-dos-anos-crea-recursos-de-reaseguracion","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/n-dos-anos-crea-recursos-de-reaseguracion\/","title":{"rendered":"\u201cN\u201d (dos a\u00f1os) crea recursos de reaseguraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 29 \u00b7 Junio de 2005 \u00b7 pp. 7\u20139<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Con el trabajo escrito de un psicomotricista en formaci\u00f3n sobre una ni\u00f1a de dos a\u00f1os, N., que muerde a sus compa\u00f1eros y se tensa en las colchonetas, el art\u00edculo muestra c\u00f3mo la escucha, la comprensi\u00f3n y el ajuste del educador le permiten crear recursos para asegurarse ante sus angustias: de la pelotita de caucho a jugar a los fantasmas y a saltar con placer. Subraya tambi\u00e9n la importancia del grupo reducido y del espacio adecuado.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>En la pr\u00e1ctica psicomotriz educativa un objetivo esencial o podr\u00edamos decir un principio b\u00e1sico, es posibilitar que ni\u00f1as y ni\u00f1os tengan deseos que les permitan entrar en una din\u00e1mica de acci\u00f3n propia y placentera permiti\u00e9ndoles construir su identidad y autonom\u00eda. Base de todo ello es el sistema de actitudes del educador o educadora psicomotricista que les d\u00e9 la oportunidad de sentirse en seguridad, desde la posibilidad de una relaci\u00f3n de apego, hasta el dominio creativo en la distancia.<\/p>\n<p>En definitiva, que ni\u00f1as y ni\u00f1os desarrollen los recursos propios necesarios que les permitan compensar aquellas angustias que surgen en el proceso de maduraci\u00f3n, de forma que accedan al proceso de construirse como seres aut\u00f3nomos, como ciudadanas y ciudadanos del mundo.<\/p>\n<p>En las l\u00edneas que siguen vamos a exponer, a trav\u00e9s del trabajo escrito recogido en el curso de una memoria de final de formaci\u00f3n en la Escuela de Psicomotricidad de la UNED de Bergara, un proceso de una ni\u00f1a de dos a\u00f1os, en el que podemos observar c\u00f3mo la escucha y el intento de comprensi\u00f3n y ajuste por parte del psicomotricista permiten que la ni\u00f1a realice todo un proceso de adquisici\u00f3n de recursos para ir asegur\u00e1ndose ante determinadas angustias y dificultades que estaba viviendo, en ese marco de relaci\u00f3n de seguridad que le aporta el educador.<\/p>\n<p>Estamos hablando de un marco educativo con una ni\u00f1a que presenta unas dificultades que pueden ser abordadas en este contexto de forma aparentemente satisfactorias, no de dificultades de otro orden.<\/p>\n<p>Demos la palabra al educador en psicomotricidad:<\/p>\n<p><em>\u00abPor lo dem\u00e1s, no fueron intervenciones individualizadas ya que el trabajo fue a nivel grupal por lo que, en las mismas sesiones, se daban otras intervenciones. Y es curioso c\u00f3mo los resultados (esperados o no) se influenciaban unos con otros, cambiando la manera de \u201cestar\u201d del grupo.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abCon todo ello, hay que decir que, aunque al principio, yo como educador no quer\u00eda tener muchos ni\u00f1os por miedo a desbordarme; este hecho produjo m\u00e1s adelante una inesperada conclusi\u00f3n: la importancia que tiene la relaci\u00f3n entre el espacio y el n\u00famero de ni\u00f1as y ni\u00f1os como facilitador en su proceso de maduraci\u00f3n. Es decir, el grupo reducido (en este caso eran 8, pero que muchas veces eran 6) en el espacio adecuado, encontr\u00f3 en ese mismo momento la posibilidad de llenar sus necesidades, tomando en cuenta que, de la misma manera, a m\u00ed me ayud\u00f3 a entablar una relaci\u00f3n segura (sabiendo que hay m\u00e1s factores que influyen en esto) con la ni\u00f1a o el ni\u00f1o. Ya que yo ten\u00eda la posibilidad de estar m\u00e1s disponible y esto hac\u00eda que el espacio se volviera m\u00e1s seguro. Al final, la masificaci\u00f3n de las aulas de psicomotricidad no hace m\u00e1s que dificultar la construcci\u00f3n de un v\u00ednculo seguro adem\u00e1s de crear situaciones m\u00e1s conflictivas donde aparentemente no ten\u00edan que darse; y es que el entorno, como los componentes del entorno, ayudan mucho a uno mismo para salir de sus dificultades.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abDespu\u00e9s de estas reflexiones vuelvo a la experiencia tan bonita que viv\u00ed: N. es una ni\u00f1a que presenta los siguientes \u00edndices en su expresividad motriz: muerde mucho a sus compa\u00f1eras y compa\u00f1eros; habla mucho y memoriza todas las letras de las canciones con mucha facilidad; dice muchas cosas de las que quiere hacer pero no las hace; cuando pisa las colchonetas se pone muy tensa y si pasa alguien en ese momento cerca de ella, lo arremete mordi\u00e9ndose los labios y poniendo cara rabiosa.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEntonces yo me encontr\u00e9 con todo esto, tomando en cuenta que las agresiones repetidas de la misma ni\u00f1a hac\u00edan eco en mi m\u00e1s profundo ser, sintiendo un cierto malestar e irritaci\u00f3n por las actuaciones de la ni\u00f1a. Aqu\u00ed ya me di cuenta que si la quer\u00eda ayudar, de nada servir\u00eda bucear en mis emociones y trabajos inconclusos. As\u00ed que mi disposici\u00f3n y mi deseo de ayudarla enfocaron todo el trabajo en no culpabilizar las acciones de la ni\u00f1a y poner estrategias en marcha con la intenci\u00f3n de que N se sintiera segura en ese espacio conmigo y, al fin al cabo, consiga misma. As\u00ed, cuando saltaba o consegu\u00eda hacer alguna \u201chaza\u00f1a\u201d, la correspond\u00eda de una forma \u201camplificada\u201d con mi reconocimiento. Y poco a poco me di cuenta que N. era la que me guiaba y me dec\u00eda con su cuerpo y sus movimientos y acciones lo que necesitaba y deseaba. Poco a poco iban apareciendo novedades. Intentaba encontrar una relaci\u00f3n entre la novedad que se hab\u00eda dado y lo anterior que hab\u00eda pasado, y as\u00ed encontr\u00e9 una herramienta que fue muy pr\u00e1ctica para que N. dejara de hablar tanto, no agrediera a los dem\u00e1s e incluso se sintiera mas segura consigo misma para poder empezar a vivir el movimiento con placer y autonom\u00eda: N. hab\u00eda conseguido sacar su malestar de una forma m\u00e1s simb\u00f3lica, meti\u00e9ndose una pelotita de caucho que le llenaba la boca y pod\u00eda morderla. As\u00ed baj\u00f3 mucho su estado de ansiedad.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEn este sentido, quisiera reflejar una situaci\u00f3n que tuvo lugar en este proceso: en un momento dado N. le va a morder a O. y yo le pregunto a ver en d\u00f3nde est\u00e1 la pelotita rosa, N. se me queda mirando un rato y va corriendo a las colchonetas, mete la mano debajo de ellas y saca la pelotita para met\u00e9rsela en la boca. Todo esto sin decir nada m\u00e1s. A partir de ah\u00ed, empieza a jugar a saltar.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abPoco a poco, N. fue dejando de utilizar la pelotita y empez\u00f3 a dominar sus miedos a trav\u00e9s de jugar a los fantasmas, los monstruos, etc., se fue sintiendo menos tensa, accediendo a una mayor seguridad y una mayor posibilidad de expresar sus deseos y realizarlos en acciones que le permit\u00edan compensar sus angustias y sus miedos. Y en las \u00faltimas sesiones disfrut\u00e9 mucho viendo c\u00f3mo incluso ya los saltos los hac\u00eda totalmente \u201cdescontrolados\u201d, permiti\u00e9ndose no controlarlos por la cabeza, y viviendo con mucho placer el movimiento y su cuerpo.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n, podemos decir que N. hab\u00eda podido reconocer y expresar sus deseos, y hab\u00eda encontrado un marco de seguridad que le posibilit\u00f3 iniciar todo un proceso de creaci\u00f3n de recursos de aseguraci\u00f3n antes sus angustias, lo que le permiti\u00f3 abrirse a nivel t\u00f3nico-emocional, reduciendo esas angustias y accediendo a un mayor placer de s\u00ed. Su acci\u00f3n, el placer del movimiento, el placer de sentirse en seguridad y libertad de desear y crear, le permitieron pasar de una palabra-refugio a una acci\u00f3n aseguradora. Paralelamente los fantasmas de agresi\u00f3n contenidos en la rigidez de su tono, y en sus miedos, y los expresados en sus ataques a los iguales, fueron desapareciendo. Sus deseos hab\u00edan encontrado una v\u00eda de realizaci\u00f3n, y se hab\u00eda abierto hacia s\u00ed y hacia la comunicaci\u00f3n. Hab\u00eda podido enfrentarse a sus \u201cfantasmas\u201d, incluso jugando con ellos. El placer de jugar con los propios miedos. El placer de jugar. El placer de avanzar, crecer. Todo ello ante la mirada de un adulto que trataba de escucharle y establecer un di\u00e1logo con ella.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye una fotograf\u00eda que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Danel I\u00f1urritegi, \u00c1lvaro Be\u00f1aran Aranzabal.<\/strong> Danel I\u00f1urritegi Telleria Iratxo Etxola familia eskolako haurren laguntzailea eta Baraka Institutu Psikopedagogikoko psikomotrizista da. Alvaro Be\u00f1aran Aranzabal es profesor de la Escuela de Psicomotricidad de Bergara y Formador de la Asefop.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Danel I\u00f1urritegi, \u00c1lvaro Be\u00f1aran Aranzabal (2005). \u201cN\u201d (dos a\u00f1os) crea recursos de reaseguraci\u00f3n. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 29, pp. 7\u20139. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el trabajo escrito de un psicomotricista en formaci\u00f3n sobre una ni\u00f1a de dos a\u00f1os, N., que muerde a sus compa\u00f1eros y se tensa en las colchonetas, el art\u00edculo muestra c\u00f3mo la escucha, la comprensi\u00f3n y el ajuste del educador le permiten crear recursos para asegurarse ante sus angustias: de la pelotita de caucho a jugar a los fantasmas y a saltar con placer. 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