{"id":7801,"date":"2004-06-01T10:08:00","date_gmt":"2004-06-01T09:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/la-eutonia-de-gerda-alexander\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:24","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:24","slug":"la-eutonia-de-gerda-alexander","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/la-eutonia-de-gerda-alexander\/","title":{"rendered":"La euton\u00eda de Gerda Alexander"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 27 \u00b7 Junio de 2004 \u00b7 pp. 40\u201343<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Murcia, disc\u00edpulo directo de Gerda Alexander, sit\u00faa la euton\u00eda (el tono justo, en ajuste constante a la situaci\u00f3n) dentro de una reflexi\u00f3n sobre la psicomotricidad, relacion\u00e1ndola con Wallon, Ajuriaguerra y Reich, y repasa la vida y la formaci\u00f3n de Alexander. Explica c\u00f3mo se trabaja en euton\u00eda: consignas abiertas, inventarios, contactos, empujes, estiramientos, transporte, pasividad, estudios y dibujo.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p><em>Su lugar dentro de una reflexi\u00f3n acerca de la psicomotricidad.<\/em><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u201cEuton\u00eda\u201d, utilizado por Gerda Alexander para designar tanto su trabajo como el objetivo que persegu\u00eda, fue propuesto por uno de sus amigos, el Dr. Bartussek, en 1957. Esta palabra no \u201cfirma\u201d el comienzo de la reflexi\u00f3n ni de la pr\u00e1ctica de Gerda Alexander en torno a la motricidad y el desarrollo de la persona. S\u00f3lo indica una etapa, importante, pero que no es m\u00e1s que un momento en la vida de aquella persona que justo o casi hasta el fin de su vida, se consagr\u00f3 a cuidar y a ayudar aquellos que ven\u00edan a verla, igual que a la formaci\u00f3n de sus alumnos, ya que para ella solo hab\u00eda alumnos, es decir \u201capprenants\u201d, que manifestaban el deseo y las cualidades para poder perseguir su obra.<\/p>\n<p>La frase de Nietzsche: \u201cse le devuelve mal a un maestro lo que se le debe, si se permanece siendo solamente alumno\u201d, nunca fue m\u00e1s justamente aplicada que a la actitud de Gerda Alexander, porque si es cierto que honrar a un maestro es superarlo, es igualmente justo pensar que el maestro debe aceptar, seg\u00fan la expresi\u00f3n de J. P. Sartre, volverse in\u00fatil, y que los verdaderos maestros son, sin duda, \u00e9stos. Hacerlo todo para que el alumno construya su autonom\u00eda, ya que la autonom\u00eda, como la libertad, no se da, se conquista.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es entonces la definici\u00f3n de la Euton\u00eda que Gerda Alexander hizo suya? \u201cLa palabra euton\u00eda (del griego eu = bien, armon\u00eda, justo y tonos = tonus, tono) fue creado en 1957 para expresar la idea de una tonicidad armoniosamente equilibrada y en adaptaci\u00f3n constante, en relaci\u00f3n justa con la situaci\u00f3n o la acci\u00f3n a vivir\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed definida, la euton\u00eda desvela sus ejes esenciales de intervenci\u00f3n: obtener, con el trabajo, un ajuste permanente de la funci\u00f3n t\u00f3nica al proyecto motor o postural del individuo. Lo que es sorprendente aqu\u00ed, es el total desconocimiento que Gerda Alexander ten\u00eda de la obra de Henri Wallon y de Juli\u00e1n De Ajuriaguerra. Sin embargo, parece que s\u00ed ten\u00eda conocimiento de los trabajos de Granit sobre el bucle gamma. Esta direcci\u00f3n de su trabajo situaba la euton\u00eda fuera de los m\u00e9todos cl\u00e1sicos de relajaci\u00f3n, as\u00ed como de los m\u00e9todos, entonces en vigor, de gimnasia o de aprendizaje de la danza.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esto, una peque\u00f1a explicaci\u00f3n:<\/p>\n<h3>Las aportaciones de H. Wallon y de J. de Ajuriaguerra<\/h3>\n<p>Ya es conocido que H. Wallon y, despu\u00e9s, J. de Ajuriaguerra confirieron al tono muscular el rol de piedra angular, en el cruce de lo biol\u00f3gico, de lo psicol\u00f3gico y de lo social. Para H. Wallon, el tono muscular es ante todo el soporte que permitir\u00e1 al ni\u00f1o establecer con su madre y su entorno, lo que Ajuriaguerra llamar\u00e1, el di\u00e1logo t\u00f3nico emocional; porque, desde el principio en el neonato, \u201ca trav\u00e9s de \u00e9l se expresan las emociones\u201d. Esta funci\u00f3n t\u00f3nica asegurar\u00e1, m\u00e1s tarde, la posici\u00f3n de sentado y despu\u00e9s la posici\u00f3n de pi\u00e9. Al final, mezcl\u00e1ndose \u00edntimamente con la funci\u00f3n f\u00e1sica, que Wallon llamaba cl\u00f3nica, asegurar\u00e1 una funci\u00f3n de sost\u00e9n (ereism\u00e1tica) a toda actividad de transporte o de manipulaci\u00f3n, lo que Paillard llama Teleocinesis. (Para m\u00e1s detalles ver el art\u00edculo: El tono muscular y la euton\u00eda. Coloquio de Euton\u00eda (referencia el autor, R Murcia).<\/p>\n<p>Tanto la psicolog\u00eda gen\u00e9tica (H. Wallon), como la psicomotricidad (J. de Ajuriaguerra), y la psicofisiolog\u00eda (J. Paillard), dan a la funci\u00f3n t\u00f3nica un estatus de primera categor\u00eda en el desarrollo del ni\u00f1o y en la comprensi\u00f3n de la motricidad en el adulto.<\/p>\n<p>Gerda Alexander desconoc\u00eda todo esto, por lo tanto, tuvo esta intuici\u00f3n genial del rol capital que jugaba el tono en la vida de la persona.<\/p>\n<p>Se pod\u00eda tambi\u00e9n citar a W. Reich (La Funci\u00f3n del Orgasmo), autor que le\u00eda a J. de Ajuriaguerra, y que escribi\u00f3 sus principales libros en el momento en el cual Wallon produc\u00eda \u201cLos Or\u00edgenes del Car\u00e1cter en el ni\u00f1o\u201d (1932). La noci\u00f3n de coraza muscular, de Reich, es bastante cercana de la concepci\u00f3n que ten\u00eda G. Alexander de la etiolog\u00eda de las tensiones musculares, pero, y la diferencia es importante, all\u00ed donde Reich propon\u00eda la Bioenerg\u00e9tica y la Vegetoterapia, violentas, G. Alexander indicaba la euton\u00eda, suave por excelencia.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n t\u00f3nica, que es una funci\u00f3n de integraci\u00f3n, lo es en relaci\u00f3n con la vigilia, las emociones la postura y la motricidad. Esta funci\u00f3n que es, al mismo tiempo, estructurante del individuo y estructurada por el sentido que da \u00e9ste mismo individuo a la vida, resulta de lo que vive el individuo pero, al mismo tiempo, participa al sentido que da el individuo a lo que est\u00e1 viviendo. Esta funci\u00f3n, as\u00ed como el r\u00edo de Her\u00e1clito, evoluciona permanentemente, cada situaci\u00f3n la modifica; el tono es el mismo y diferente al mismo tiempo.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino de armon\u00eda o de tono justo debe entenderse en este sentido. No es justo definitivamente, nunca estamos en euton\u00eda definitivamente. G. Alexander lo dice muy bien: \u201cEn adaptaci\u00f3n constante a la situaci\u00f3n\u201d, toda situaci\u00f3n es nueva, toda situaci\u00f3n es \u00fanica.<\/p>\n<p>Al igual que a Wallon, se hizo varias veces, tambi\u00e9n a la euton\u00eda, la cr\u00edtica del reduccionismo o tambi\u00e9n del biologismo, es decir, pretender explicar el individuo a partir de una funci\u00f3n que pertenece al cuadro de la fisiolog\u00eda. Son aqu\u00ed las palabras que nos ponen trampas; ya se ha dicho, que el tono muscular es una funci\u00f3n de integraci\u00f3n, y de hecho, como la vigilia y las emociones no depende de un paradigma exclusivamente biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Es la dificultad que encuentra, del punto de vista epistemol\u00f3gico la noci\u00f3n de psicomotricidad, que intenta desesperadamente de reunificar dos t\u00e9rminos que desde casi V siglos fueron considerados distintos. Las palabras arrastran detr\u00e1s de ellas el peso de la historia. G. Alexander no ten\u00eda elecci\u00f3n para designar con la palabra euton\u00eda su pr\u00e1ctica. Lo importante aqu\u00ed es la experiencia. Es lo que dice Descartes en la VI Meditaci\u00f3n: puedo, al t\u00e9rmino de la meditaci\u00f3n considerar como distintos el alma y el cuerpo, el pensamiento y la extensi\u00f3n, pero puedo tambi\u00e9n como ser vivo, vivir la experiencia \u00edntima de su uni\u00f3n.<\/p>\n<p>Definir la euton\u00eda por la regulaci\u00f3n o la b\u00fasqueda del tono justo, pod\u00edamos decir \u00f3ptimo, no permite, si nos quedamos en la definici\u00f3n corriente de tono muscular, presentir la dimensi\u00f3n escondida o digamos, no visible, que ese trabajo lleva con \u00e9l.<\/p>\n<p>La euton\u00eda como m\u00e9todo no est\u00e1 acabada, nada lo es adem\u00e1s en el universo, porque fue, un cierto tiempo, el camino recorrido por G. Alexander para resolver una serie de problemas que se le presentaron hacia su propia persona, cuestiones de salud; pero tambi\u00e9n como profesora de r\u00edtmica, de euton\u00eda y como persona que deseaba, y lo lograba, ayudar a los otros a superar dificultades que a menudo escapaban a las indicaciones terape\u00faticas habituales. Es con conocimiento de causa, que no atribuyo a G. Alexander el t\u00edtulo de terapeuta, que no ten\u00eda, si nos referimos a lo que reconocen las Instituciones. Esta cuesti\u00f3n plantea un problema enorme que no puede abordarse aqu\u00ed.<\/p>\n<p>A s\u00ed que la euton\u00eda, hasta el final de la vida de G. Alexander (1994) refleja la historia de su vida. Nacida en Wupertal, en Alemania en 1908, en el seno de una familia de m\u00fasicos amateur (sobre todo su padre), ten\u00eda su camino trazado mucho antes que tuviera la edad de elegir. Ten\u00eda que ser m\u00fasica, y m\u00e1s precisamente profesora de r\u00edtmica del m\u00e9todo del suizo Emile Jacques Dalcroze. Este m\u00e9todo se inspiraba de las ideas de educaci\u00f3n activa y natural muy desarrolladas en Suiza. El principio consiste en asociar m\u00fasica (ritmo) y movimiento (marcha y carrera), para el aprendizaje tanto de la m\u00fasica como de la danza.<\/p>\n<p>G. Alexander ser\u00e1 muy sensible a las ideas de una educaci\u00f3n activa, muy cerca de la naturaleza. Estar\u00e1 tambi\u00e9n interesada por la filosof\u00eda de Rudolf Steiner y precisamente, por la euritmia, concepci\u00f3n naturalista de la m\u00fasica. No es un azar si fue introducida en Francia por medio de los CEMEA (Centros de Entrenamiento de los M\u00e9todos de Educaci\u00f3n Activa) y que fue amiga \u00edntima de los dirigentes de este organismo, particularmente de Andr\u00e9 Schmitt y su esposa (ver el pr\u00f3logo de Violeta Hemsy de Gainza, editado por Dervy 1997). Desde los 8 a\u00f1os hasta los 20, G. Alexander seguir\u00e1 esta formaci\u00f3n de r\u00edtmica.<\/p>\n<p>Uno de los grandes principios de la euton\u00eda tiene, sin duda, su origen en las ideas que encontr\u00f3 e hizo suyas en \u00e9sta \u00e9poca: B\u00fasqueda del movimiento natural, espont\u00e1neo, libre, sin imitaci\u00f3n de un modelo.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s durante el largo per\u00edodo, en el cual conoc\u00ed G. Alexander, desde 1966 hasta su fin, no la vi demostrar un ejercicio, ni sugerir una sensaci\u00f3n. Cada uno ten\u00eda que descubrir su camino, su propia construcci\u00f3n, a partir de los principios de trabajo que hab\u00eda experimentado y sacado de su experiencia, a menudo dolorosa. Porque la euton\u00eda, como nos la ense\u00f1aba, resultaba de esa b\u00fasqueda permanente sobre s\u00ed misma, de sus dolores reum\u00e1ticos, de su fragilidad card\u00edaca. B\u00fasqueda que hac\u00eda, conjuntamente, con el deseo de conocer m\u00e1s la motricidad del cuerpo humano, como expresi\u00f3n libre de su personalidad.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son, entonces, los principios que extrajo progresivamente de sus investigaciones, y que constituyen tambi\u00e9n el corpus de las consignas de trabajo que se proponen en euton\u00eda?<\/p>\n<p>Ya lo hemos dicho, el objetivo consiste en lograr de manera permanente el ajuste t\u00f3nico correcto a toda situaci\u00f3n que vive la persona. Desde los trabajos de Wallon, De Ajuriaquerra, Hecaen y m\u00e1s tarde los de la psicomotricidad, sabemos el rol que tiene el tono muscular, tanto en la expresi\u00f3n como en la postura y los movimientos y toda la patolog\u00eda que surge cuando est\u00e1 alterada la funci\u00f3n t\u00f3nica, es decir, cuando no hay eu-ton\u00eda.<\/p>\n<p>Todo el trabajo en euton\u00eda va a consistir, basado sobre una toma de conciencia constante del cuerpo, en hacer vivir al alumno las variaciones, las sensaciones, que corresponden, tanto a las fluctuaciones del tono muscular, como a la vivencia de las sensaciones, cuando se realiza un movimiento eut\u00f3nico; ser\u00eda m\u00e1s justo decir eut\u00f3nicamente, movimiento en el cual la actividad t\u00f3nica y la actividad f\u00e1sica est\u00e1n en armon\u00eda.<\/p>\n<p>Tengo conciencia del problema enorme que plantea esta definici\u00f3n. El acto motor es mucho m\u00e1s complejo y no puede ser reducido a \u00e9sta \u00fanica perspectiva. Consider\u00e9mosla como eje de trabajo que permite hacer algunas experiencias transferibles posteriormente.<\/p>\n<h3>Los principios o consignas en los que se funda la marcha (el camino) de las pr\u00e1cticas del trabajo de la euton\u00eda<\/h3>\n<p>Una de las diferencias mayores, entre la euton\u00eda y los m\u00e9todos inductivos o sugestivos (training aut\u00f3geno, sofrolog\u00eda, hipnosis), reside en el hecho de que, la \u201cconsigna\u201d o propuesta de trabajo en euton\u00eda, no indica jam\u00e1s el resultado a obtener, o tener la experiencia de tal sensaci\u00f3n antes que otra. Es un punto que, a menudo, sorprende a los alumnos demandantes: \u00bf\u201cqu\u00e9 hay que sentir\u201d?, o, m\u00e1s a\u00fan, \u00bf\u201clo que he sentido es normal\u201d?, \u201c\u00bfEs justo esto?\u201d Pregunta a la que G. Alexander respond\u00eda: \u201cLo que es justo para ustedes, es lo que ustedes han sentido\u201d. Se puede, evidentemente, evocar el hecho de que suceda la sugesti\u00f3n, a pesar de nosotros, sin el tono de voz, por nuestra propuesta, o la autosugesti\u00f3n, en relaci\u00f3n a la representaci\u00f3n que hace el alumno de aquello que cree haber esperado.<\/p>\n<p>Desde mi punto de vista, es l\u00e1stima que la mayor parte de los trabajos sobre la euton\u00eda, como lo dejaba creer la misma Gerda Alexander, ofrezcan las indicaciones sin los efectos de tal o cual consigna; efectos concernientes a la temperatura, fr\u00edo o calor o, la sensaci\u00f3n de peso o ligereza, que conducen, desgraciadamente, a hablar de tono pesado, ligero o equilibrado, que no quiere decir nada tomado al pie de la letra, pero que toma todo su sentido en el nivel de la experiencia vivida.<\/p>\n<p>Sea lo que sea, de lo dicho anteriormente, el hecho de saber que del trabajo sobre el hueso, o la piel, saldr\u00e1 un movimiento, o dar\u00e1 una sensaci\u00f3n de ligereza, mientras que est\u00e1 \u201cescrito\u201d que las consignas de masa, volumen o peso determinar\u00e1n, m\u00e1s bien, una sensaci\u00f3n de pesadez o calor (siendo la frescura asociada a la ligereza), no puede m\u00e1s que invitar, conscientemente, o no, \u201csugerirse\u201d o auto-inducirse esos efectos.<\/p>\n<p>No estamos, quiz\u00e1s, tan lejos de lo que pensaba G. Alexander sobre el trabajo de Schultz (training aut\u00f3geno).<\/p>\n<p>Algunos eutonistas han reaccionado ante esto y prefieren no asociar \u201cconsigna\u201d y resultados, incluso sino se tratara m\u00e1s que del tono, o m\u00e1s bien, de la sensaci\u00f3n que acompa\u00f1a sus fluctuaciones.<\/p>\n<p>Yo estoy orgulloso, por mi parte, a menudo se da el caso, cuando despu\u00e9s de un \u201cinventario\u201d del hecho del hueso, o del contacto, las vivencias expresadas verbalmente difieren:<\/p>\n<p>&#8211; \u201cyo he sentido volumen y peso: yo pesado y ligero o a\u00fan m\u00e1s, dif\u00edcil de movilizar\u201d. La variedad de las respuestas me permite insistir sobre este punto capital: que, de una parte, las palabras (de la consigna) est\u00e1n interpretadas en funci\u00f3n de la cultura y de la historia del sujeto y que, en funci\u00f3n de nuestro estado en ese momento, la vivencia puede ser diferente. G. Alexander le hab\u00eda confiado a su amigo Andr\u00e9 Schmitt, cuando \u00e9ste le preguntaba acerca de lo que le parec\u00eda esencial en la euton\u00eda: \u00abNo hacerlo mec\u00e1nicamente\u201d.<\/p>\n<p>La consigna, seg\u00fan mi punto de vista, es una herramienta para conocerse mejor y construir su propio esquema.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo trabajaremos en la euton\u00eda?<\/h3>\n<p>Las consignas son propuestas abiertas que hay que explorar. Al comienzo, m\u00e1s o menos, lo esencial del trabajo es tenderse a lo largo, en una sala que sea agradable (caliente, con parquet o moqueta, con luz tenue, y sin ruido). Es importante que los alumnos puedan, incluso sin consigna, relajarse.<\/p>\n<p>Las primeras experiencias consisten en inventarios, estiramientos y empujes.<\/p>\n<p>Los inventarios se realizan bajo propuestas diferentes: por ejemplo, los alumnos son invitados a sentir (tendidos sobre la espalda, el vientre o el costado) las zonas que tocan el suelo. Justo al principio, y para verificar el hecho de que hay un efecto, podemos proponer el inventario de un lado (una pierna o un brazo) y podemos comparar con el otro lado. Esta fue mi primera experiencia con G. Alexander, pero nosotros lo hicimos sentados, sentir la planta de un pi\u00e9 y el toque del gl\u00fateo sobre la butaca (era un anfiteatro). Ponerse de un solo lado y ponerse en seguida de pi\u00e9. Esta experiencia fue suficiente para determinar mis ganas de continuar y hacerme eutonista.<\/p>\n<p>Los inventarios se hacen tambi\u00e9n sobre los contactos. (En euton\u00eda, de manera convencional, existe una diferencia importante entre tocar y contacto). En el \u201ctoque\u201d nos limitamos a la percepci\u00f3n, la toma de conciencia, de la parte m\u00e1s externa del cuerpo, el toque de la piel, del vestido o un objeto, el suelo etc&#8230;.el l\u00edmite es dif\u00edcil de definir sin los l\u00edmites, precisamente, y adem\u00e1s existe tambi\u00e9n un inventario de la piel.<\/p>\n<p>Y la consigna \u201ccontacto\u201d \u00bfqu\u00e9 invita a percibir? \u00bfO sentir? M\u00e1s all\u00e1 del cuerpo. Nosotros proponemos la integraci\u00f3n de un objeto, de una herramienta, o una persona en el campo de la conciencia de nuestro propio cuerpo.<\/p>\n<p>Por ejemplo, una herramienta, una manta, un instrumento de m\u00fasica, una bicicleta, patines, un coche, etc&#8230;es un prolongamiento de nuestra conciencia para que se alargue (est\u00e1ticamente o en la acci\u00f3n). Sobre esto, habla Tchouang-Tseu en: El Carnicero (a prop\u00f3sito del cuchillo).<\/p>\n<p>Sobre los empujes, nos ejercitamos en vivir, en percibir la organizaci\u00f3n en la globalidad del cuerpo actuando, al tomar conciencia de la zona que empuja, (pies, manos, costillas, v\u00e9rtebras etc.) y de la direcci\u00f3n de estos empujes.<\/p>\n<p>Este trabajo permite descubrir, liberando a menudo \u00e9stas partes mencionadas anteriormente, zonas importantes de conexi\u00f3n y la sensaci\u00f3n de unidad del cuerpo.<\/p>\n<p>Los empujes se hacen a diferentes intensidades, pero el mayor inter\u00e9s de ellos reside en le hecho de realizarlos al m\u00ednimo de los micro-empujes. Estos empujes pueden hacerse sobre s\u00ed mismo, o contra el suelo, una pared u objetos (balones, bamb\u00fa, buches), o pueden ser realizados con un compa\u00f1ero; sobre las rodillas (con las piernas dobladas), sobre los pies, las v\u00e9rtebras, costado, etc. Es evidente que este trabajo a dos, delicado, necesita una cierta experiencia en euton\u00eda.<\/p>\n<p>Los estiramientos tienen una gran importancia en euton\u00eda, importancia compartida con numerosos m\u00e9todos (Mezieres, Mattias Alexander, Souchard, Struif Deny). As\u00ed como en el entrenamiento de las actividades deportivas. El principio, o m\u00e1s bien la necesidad son muy simples. La tendencia de los m\u00fasculos, as\u00ed como de los elementos de las articulaciones, tienden a contraerse o anquilosarse si no funcionan regularmente. Esto limita las posibilidades funcionales del individuo, su performance, y esto acarrea patolog\u00edas mioarticulares o accidentes.<\/p>\n<p>En cuanto a la manera de estirarse var\u00eda considerablemente seg\u00fan las representaciones.que se hacen del cuerpo, del m\u00fasculo y de las tensiones musculares. Se puede ir desde lo m\u00e1s mec\u00e1nico (deporte, kinesioterapia cl\u00e1sica, danza), hasta lo m\u00e1s psicol\u00f3gico (Reich).<\/p>\n<p>La euton\u00eda trabaja entre los dos, pero su singularidad consiste en privilegiar la duraci\u00f3n del estiramiento en relaci\u00f3n a la intensidad, que es m\u00ednima. Nosotros trabajamos, en euton\u00eda, con microestiramientos y las intenciones de estiramiento, priorizando la b\u00fasqueda de la suavidad y la duraci\u00f3n. No hay, o mucho menos como en el caso de Mezieres, la preocupaci\u00f3n de la no compensaci\u00f3n en las posiciones de control, ya que nosotros trabajamos sobre un microestiramiento, que se hace sobre un relajamiento muscular (disminuci\u00f3n del tono muscular) y cuya duraci\u00f3n es importante en relaci\u00f3n a las otras t\u00e9cnicas. De este punto de vista, solamente tiene un cierto parecido con el yoga (posturas), aunque las posiciones de control en euton\u00eda tienen otra funci\u00f3n y otra significaci\u00f3n distinta a las posturas del yoga.<\/p>\n<p>Una \u201ct\u00e9cnica\u201d interesante, en cuanto a los estiramientos, es el deslizamiento del hueso sobre la piel o en los m\u00fasculos que es, igualmente, en micromovimiento.<\/p>\n<p>En el caso de los alumnos que han trabajado ya suficientemente, se puede proponer inventarios de \u201cespacio interno\u201d (consciencia del interior de nuestro cuerpo, sin buscar en \u00e9l los \u00f3rganos), estar all\u00ed, presente en tal o cual regi\u00f3n (la boca, el torax), atentos a las sensaciones. La consciencia del hueso puede estar activada por los ejercicios de percusi\u00f3n (por ejemplo: golpecitos con el bamb\u00fa), que provocan vibraciones en el hueso; vibraciones que permiten una mejor percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un aspecto importante, seg\u00fan mi punto de vista, en el trabajo de la euton\u00eda, consiste en el ejercicio de la consciencia del transporte. Es doblemente importante por las siguientes razones:<\/p>\n<p>En primer lugar, abordar una concepci\u00f3n de la postura y de su educaci\u00f3n y reeducaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Contrariamente a lo que se ven\u00eda realizando durante siglos, a saber, una concepci\u00f3n r\u00edgida, trabajando la postura desde una tonificaci\u00f3n dorsal, G. Alexander, privilegia el reflejo de enderezamiento, lo que Paillard llama la \u201cpostura antigravitatoria\u201d. Esta consiste en tratar de sentir, en posici\u00f3n de pi\u00e9 o sentado, la actividad refleja del enderezamiento, nosotros diremos \u201cnaturalmente\u201d. Hay antecedentes, por supuesto, en Steiner, G. Hebert, Le Boulch, Medau en Alemania, Mallkovsky y tantos otros.<\/p>\n<p>Nosotros proponemos aqu\u00ed, la distinci\u00f3n y al mismo tiempo la necesidad de armonizaci\u00f3n entre la funci\u00f3n t\u00f3nica (postural, ereism\u00e1tica) y la funci\u00f3n f\u00e1sica (teleocin\u00e9tica, manipulatoria), esto requiere un largo desarrollo.<\/p>\n<p>La segunda raz\u00f3n del inter\u00e9s que presenta para m\u00ed esta cuesti\u00f3n reside en la definici\u00f3n que nos da G. Alexander sobre el transporte: \u201creflejo consciente de enderezamiento\u201d; y a\u00fan m\u00e1s, el hecho de que se pueda trabajar conscientemente.<\/p>\n<p>Es un problema que perdura despu\u00e9s de muchos a\u00f1os: \u201cLa relaci\u00f3n de la conciencia del cuerpo y el movimiento\u201d<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no puedo abordar el problema, solo se\u00f1alarlo.<\/p>\n<p>El trabajo de la pasividad acerca la euton\u00eda a los diferentes m\u00e9todos y a la problem\u00e1tica cl\u00e1sica de la relajaci\u00f3n. Son t\u00e9cnicas que buscan obtener una disminuci\u00f3n de las tensiones musculares mediante una bajada del tono. Este trabajo puede hacerse solo (autopasividad) o con otra persona. No hay inducci\u00f3n ni sugesti\u00f3n, como en el Training Aut\u00f3geno, en el yoga o la sofrolog\u00eda. Pero la diferencia con la relajaci\u00f3n es considerable. La euton\u00eda se propone explorar toda la gama de variaciones del tono muscular, de la sensaci\u00f3n de relajaci\u00f3n (tono pesado) a la sensaci\u00f3n de ligereza (tono ligero); sensaci\u00f3n que se tiene claramente en el movimiento en euton\u00eda. Otra diferencia es, que la euton\u00eda no tiene como objetivo la relajaci\u00f3n sino el movimiento. El movimiento eut\u00f3nico, en el que la actividad t\u00f3nica y la actividad f\u00e1sica est\u00e1n en la relaci\u00f3n m\u00e1s justa posible.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se trabaja el movimiento en euton\u00eda? Dos principios gu\u00edan este trabajo: los estudios y el dibujo.<\/h3>\n<p>Los estudios consisten en hacer movimientos no programados, es decir, que nazcan de la situaci\u00f3n: dos alumnos, o tres (o m\u00e1s) van a entrar en contacto, ya sea directamente con las manos, o por medio del intermediario, un bamb\u00fa, o se pod\u00eda imaginar un bal\u00f3n u otra cosa; la idea principal es que hay que estar en contacto con \u00e9l o los compa\u00f1eros, y dejar venir el movimiento, sin que \u00e9l se refiera a un saber hacer, una t\u00e9cnica, y que se haga sin que uno o el otro gu\u00ede, o el otro le siga. La armon\u00eda, la fluidez, el transporte, la consciencia de uno, de otros, de nuestro espacio interno, as\u00ed como de nuestro espacio pr\u00f3ximo, deben en todo momento estar presentes, integr\u00e1ndose en la realizaci\u00f3n de este movimiento. Las palabras no son suficientes para describir esta experiencia, que no ser\u00e1 propuesta m\u00e1s que a partir de un cierto grado de trabajo.<\/p>\n<p>El dibujo consiste en hacer movimientos libres, sin otra finalidad que dibujar en nuestro espacio pr\u00f3ximo, con ciertas partes de nuestro cuerpo, la nariz, el ment\u00f3n, la oreja, el codo o la rodilla, la extremidad de un dedo etc. Este trabajo persigue la realizaci\u00f3n de la globalidad en la organizaci\u00f3n corporal y la liberaci\u00f3n de las articulaciones implicadas (v\u00e9rtebras cervicales, hombro, codo, tobillo, cadera etc.)<\/p>\n<p>Existe, igualmente, una forma de estiramiento espont\u00e1neo, libre, que se hace sobre todo tendido en el suelo, a partir de un pie, una mano, un codo etc. y volvi\u00e9ndose sin una forma t\u00e9cnica, como cuando nos desperezamos por la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Yo no he deseado ser demostrativo en este art\u00edculo, sosteniendo como tesis en el lugar de la Euton\u00eda, en una reflexi\u00f3n en torno a la psicomotricidad; m\u00e1s bien la variedad de puntos de vista de la psicomotricidad influenciar\u00eda considerablemente esta tentativa.<\/p>\n<p>Situ\u00e1ndome, por mi parte, en una filiaci\u00f3n de H. Wallon, J. De Ajuriaguerra, W. Reich, el lugar que ocupa el tono muscular (tanto en su vertiente biol\u00f3gica como psicol\u00f3gica), en estos pioneros de la psicomotricidad (para los dos primeros); en todos los casos legitima perfectamente la atenci\u00f3n acogedora que pueden aportar los psicomotricistas a la pr\u00e1ctica de la Euton\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Raymond Murcia.<\/strong> Raymond Murcia, licenciado en Educaci\u00f3n F\u00edsica y psic\u00f3logo, es director del Instituto Internacional de Euton\u00eda. En su momento fue disc\u00edpulo directo de Gerda Alexander y ha escrito numerosos libros y art\u00edculos sobre esta disciplina.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Raymond Murcia (2004). La euton\u00eda de Gerda Alexander. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 27, pp. 40\u201343. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Murcia, disc\u00edpulo directo de Gerda Alexander, sit\u00faa la euton\u00eda (el tono justo, en ajuste constante a la situaci\u00f3n) dentro de una reflexi\u00f3n sobre la psicomotricidad, relacion\u00e1ndola con Wallon, Ajuriaguerra y Reich, y repasa la vida y la formaci\u00f3n de Alexander. Explica c\u00f3mo se trabaja en euton\u00eda: consignas abiertas, inventarios, contactos, empujes, estiramientos, transporte, pasividad, estudios y dibujo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[27],"cuaderno_autoria":[205],"cuaderno_numtax":[197],"class_list":["post-7801","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-humanidades-y-salud","cuaderno_autoria-raymond-murcia","cuaderno_numtax-no-27"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7801"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7801"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}