{"id":7798,"date":"2004-06-01T10:05:00","date_gmt":"2004-06-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/la-practica-psicomotriz-con-ninas-y-ninos-de-0-a-3-anos\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:22","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:22","slug":"la-practica-psicomotriz-con-ninas-y-ninos-de-0-a-3-anos","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/la-practica-psicomotriz-con-ninas-y-ninos-de-0-a-3-anos\/","title":{"rendered":"La pr\u00e1ctica psicomotriz con ni\u00f1as y ni\u00f1os de 0 a 3 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 27 \u00b7 Junio de 2004 \u00b7 pp. 30\u201335<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Resumen de la experiencia de educadoras de escuelas infantiles de Vitoria-Gasteiz con la pr\u00e1ctica psicomotriz educativa con ni\u00f1as y ni\u00f1os de 0 a 3 a\u00f1os. Describen la sesi\u00f3n (ritual de entrada, materiales, expresividad motriz y pl\u00e1stica, ritual de salida), la intervenci\u00f3n de la persona adulta y c\u00f3mo la pr\u00e1ctica ha cambiado su mirada y su quehacer educativo.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<h3>LA SESI\u00d3N<\/h3>\n<h3>I.- Ritual de entrada<\/h3>\n<p>Este ritual incluye una serie de gestos, actitudes, palabras de acogida y de saludo. Va a servir de puente y de l\u00edmite para pasar a una nueva actividad \u201cla pr\u00e1ctica psicomotriz \u201d, en este espacio se va a realizar el transito entre el afuera de la realidad cotidiana y el adentro el espacio transicional de juego.<\/p>\n<p>Nosotras nos vamos a ajustar a la demanda de las criaturas en la medida que sepamos recibirlas y acogerlas con lo que traen y aportan desde lo real, desde el deseo y el temor. Es decir, adultas que van a estar disponibles a esta nueva relaci\u00f3n; disponibles a esta nueva historia en construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con las ni\u00f1as y ni\u00f1os de cunas (5 \u00f3 6 hasta 10 \u00f3 11 meses) la entrada a la sala es diferente; se canta una canci\u00f3n mientras se les desviste, o se verbalizan sus nombres reconoci\u00e9ndoles y se les comenta que vamos \u201ca jugar\u201d. En cuanto son capaces de desplazarse, se les anima a que cada cual, seg\u00fan sus posibilidades se desplace hasta la sala de psicomotricidad (culeando, reptando, gateando). Aquellos que todav\u00eda no son capaces de desplazarse los llevamos en brazos, y a quienes se les hace costoso el camino, se les ayuda en alg\u00fan tramo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 decimos y por qu\u00e9?<\/strong> Acompa\u00f1ado de un gesto les nombramos, por ejemplo, toc\u00e1ndoles un pie y tambi\u00e9n comentando qui\u00e9nes no han venido. Se hacen referencias al material, a hechos familiares, etc., y se recuerdan normas y advertencias.<\/p>\n<p>Procuramos que el lenguaje sea abierto en el sentido que ellos tambi\u00e9n tengan la posibilidad de hablar no solo nosotras. Si hay poco lenguaje se pueden realizar preguntas concretas para darles opci\u00f3n a que respondan, si no pueden acompa\u00f1arse del gesto. Tambi\u00e9n ha de ser un lenguaje claro que sea significativo y que toque emocionalmente. As\u00ed mismo, debemos respetar los silencios para dar tiempo a pensar.<\/p>\n<p>En el ritual de entrada nos tomamos un tiempo, un tiempo para hablar y escuchar. Su duraci\u00f3n var\u00eda dependiendo de la edad del grupo, de la cantidad de sesiones realizadas y de la pulsionalidad existente (no es lo mismo la 1\u00aa sesi\u00f3n que la 12\u00aa).<\/p>\n<h3>II.- Materiales<\/h3>\n<p>El material utilizado en la zona sensoriomotriz se instala desde el principio y va unido a un proyecto de trabajo.<\/p>\n<p><strong>Espacio sensorio-motor:<\/strong> Espalderas, colchonetas, duras, blandas, cojines de diferentes tama\u00f1os, toboganes duros, blandos, bancos suecos que pueden ser polivalentes, deslizamientos, saltos, cubos de goma espuma, semic\u00edrculos, rulos, bloques rectangulares. Se utilizan para realizar diferentes juegos y para la destrucci\u00f3n-construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es conveniente que se adecuen zonas blandas y otras m\u00e1s duras. La densidad de la goma espuma es diferente. Los cubos y algunas colchonetas est\u00e1n forradas de pl\u00e1stico duro por la cuesti\u00f3n de los pises (el planteamiento es forrarlas por encima con telas).<\/p>\n<p>Se utiliza tambi\u00e9n otros materiales: telas grandes y peque\u00f1as y de diferentes texturas, pa\u00f1uelos, pelotas blandas, palos largos blandos y palos de madera, saquitos de tela que contengan diferentes productos, cojines peque\u00f1os, peluches de diferentes tama\u00f1os, mu\u00f1ecas-beb\u00e9s.<\/p>\n<p>Estos materiales se sacan a lo largo de la sesi\u00f3n, pero siempre est\u00e1 en funci\u00f3n del proyecto de trabajo que tengamos, de la sala que dispongamos y del grupo.<\/p>\n<p><strong>Espacio de distanciamiento:<\/strong> pinturas, rotuladores, maderas de tama\u00f1os y formas diferentes (sin color). Es conveniente disponer de suficiente material, que estar\u00e1 en funci\u00f3n del n\u00famero de criaturas.<\/p>\n<h3>III.- Desarrollo de la sesi\u00f3n<\/h3>\n<p>Se estructura en dos tiempos b\u00e1sicos: El momento de la Expresividad motriz y el momento de Expresividad pl\u00e1stica<\/p>\n<h3>Momento de la Expresividad motriz<\/h3>\n<p><strong>Destrucci\u00f3n\u2013construcci\u00f3n:<\/strong> Ubicamos el lugar de la destrucci\u00f3n-construcci\u00f3n instalando siempre una \u201cgran\u201d construcci\u00f3n, un muro, una pared de torres de cubos de goma espuma. Es una provocaci\u00f3n que ofrecemos a los ni\u00f1os, una provocaci\u00f3n para que destruyan. Se suele situar entre el grupo y el espacio sensoriomotor. La acci\u00f3n de derrumbar, desarmar, empujar, dispersar las torres, agrupar y construir, favorece la liberaci\u00f3n de tensiones t\u00f3nicas, no solamente de tensiones t\u00f3nicas musculares, sino tambi\u00e9n de la v\u00eda visual, auditiva, de la v\u00eda cut\u00e1nea, es decir de toda la sensorialidad exteroceptiva.<\/p>\n<p>A esta disminuci\u00f3n de tensiones debemos darle una gran importancia para movilizar y liberar las emociones.<\/p>\n<p>El objetivo de destruir por destruir no tiene sentido. La destrucci\u00f3n tiene sentido porque permite la creaci\u00f3n, reencontrar lo perdido, construir. Hay una persona adulta que acoge y comprende su necesidad de destruir, que est\u00e1 reservado para este tiempo y este espacio. Esto estructura a las ni\u00f1as y ni\u00f1os y les hace evolucionar.<\/p>\n<p>Las criaturas de 6 a 12 meses ante la torre de cubos:<\/p>\n<p>&#8211; Viven la verticalidad a trav\u00e9s del objeto.<\/p>\n<p>&#8211; Proyectan la posici\u00f3n erecta, la estabilidad de su equilibraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Al principio casi no muestran inter\u00e9s, la esquivan, la torre permanece en pie. Las primeras veces que destruyen dirigen la mirada hacia la persona adulta.<\/p>\n<p>&#8211; La persona adulta acompa\u00f1a en el empuje. Les sostiene, les contiene para que no vivan la inseguridad en la ca\u00edda.<\/p>\n<p>En la ca\u00edda de la torre juegan a caerse, a levantarse y volver a jugar a caerse. Juego de perderse y encontrarse.<\/p>\n<p><strong>Explosi\u00f3n motriz:<\/strong> Se trata de un dispositivo de colchonetas, cubos de goma espuma de diferentes alturas y densidades; superficies en diferentes alturas, blandas y duras, rampas, escaleras, espalderas&#8230;<\/p>\n<p>El tipo de acciones que se dan, de diferente manera desde los 6 meses a los tres a\u00f1os, buscan la integraci\u00f3n corporal.<\/p>\n<p>En la Pr\u00e1ctica Psicomotriz nos interesa, nos preocupa su maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica, ir hacia un equilibrio corporal, psicoafectivo y cognitivo.<\/p>\n<p>Tenemos otra mirada sobre el movimiento. Todo movimiento y toda acci\u00f3n son una b\u00fasqueda de transformaci\u00f3n. Se trata de dejar que las criaturas descubran, que vivan todos los momentos de su transformaci\u00f3n interior; se trata de acompa\u00f1arles, de darles la necesaria seguridad evitando interrumpir su acci\u00f3n para no detener la continuidad de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>En estas edades buscan el contacto corporal con los materiales, tambi\u00e9n la maduraci\u00f3n de la representaci\u00f3n se s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s j\u00f3venes son, m\u00e1s acompa\u00f1amos, aseguramos, contenemos, sostenemos y nos ajustamos corporal, gestual y verbalmente o, por lo menos, lo intentamos.<\/p>\n<p>En estas edades los contenidos que expresan son acciones en las que buscan reasegurarse, tales como: entrar\/salir, aparecer\/desaparecer, vaciar\/llenar, balancearse, rotar, girar, carreras, etc.<\/p>\n<h3>Momento de la expresividad pl\u00e1stica<\/h3>\n<p>Es un espacio en el que el simbolismo sigue estando presente, pero el cuerpo se para y la criatura entra en el placer de pensar. Ah\u00ed pinta, modela, construye, escucha un cuento&#8230;<\/p>\n<p>La caracter\u00edstica es que el cuerpo esta parado, en reposo tambi\u00e9n, lo podemos considerar un momento de distancia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 lo llamamos as\u00ed?<\/strong> Al principio coment\u00e1bamos que hab\u00eda dos momentos en la sesi\u00f3n. Hasta ahora hemos ido comentando todo lo que va ocurriendo en la sesi\u00f3n en referencia al \u00abplacer de actuar\u201d, pero nuestro objetivo es cumplir un itinerario de maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo lo hacemos?<\/strong> En nuestra experiencia hemos utilizado diversas f\u00f3rmulas dependiendo de distintas variables como es la edad de los\/as ni\u00f1os\/as, estructura f\u00edsica de la sala, el n\u00famero de sesiones realizado con el grupo.<\/p>\n<p>Por lo general si s\u00f3lo es un corro, canci\u00f3n, o ritual de salida, siempre es al final de la sesi\u00f3n, mientras que el relato puede ir al final o insertarse entre el momento de la expresividad motriz y el de la expresividad pl\u00e1stica. as\u00ed como, el espacio de expresividad pl\u00e1stica puede estar abierto desde el principio, mitad, o s\u00f3lo al final de la sesi\u00f3n dependiendo de las variables antes citadas<\/p>\n<h3>IV.- Ritual de salida<\/h3>\n<p>Ser\u00eda el momento de cerrar la sesi\u00f3n, momento de escuchar y contenci\u00f3n como el ritual de entrada.<\/p>\n<p>Ayuda en el espacio de distanciaci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211; Permitirle el itinerario de maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica, del \u201cPlacer de Actuar al Placer de Pensar\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; Es un lugar de palabra, de darles seguridad por la palabra, con nuestra postura, nuestra voz, nuestras preguntas. Poner palabras, llevar una mirada sobre su construcci\u00f3n, dibujo o actitud ante el relato es llevar una mirada sobre s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>&#8211; Por las edades en las que trabajamos a veces nos toca trabajar a\u00fan con gesto (volante), u onomatopeyas (brunnn&#8230; para decir coche); otras veces nos corresponde llevarles hacia la imagen mental, preguntarles: \u00bfQui\u00e9n va en ese coche? \u00bfA d\u00f3nde?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed son importantes las palabras clave que utilizan, ayudarles en su representaci\u00f3n mental. En nuestra etapa se trabaja m\u00e1s el reasegurarles por medio del relato y creaci\u00f3n de im\u00e1genes mentales, que les prepara para la representaci\u00f3n. Aunque tambi\u00e9n \u00e9sta aparece ya que algunas de nuestras ni\u00f1as y ni\u00f1os llegan a tener 3 a\u00f1os y medio.<\/p>\n<h3>V.- Intervenci\u00f3n de la persona adulta en la sala de psicomotricidad (0 a 3 a\u00f1os)<\/h3>\n<p>Si ya de por s\u00ed el 0-6 tiene unas caracter\u00edsticas especiales, \u00e9stas son m\u00e1s evidentes que si hablamos del 0-3. Las ideas que a continuaci\u00f3n exponemos son algunas reflexiones que hemos realizado.<\/p>\n<p>Nuestras escuelas suponen su primer contacto con la escolarizaci\u00f3n. Esto, unido a las edades a las que nos referimos, hace que la educadora se convierta en una persona de apego. Cuanto m\u00e1s j\u00f3venes son, m\u00e1s necesidad hay de vivir ese apego como seguridad afectiva que les ayuda a abrirse al mundo y a las dem\u00e1s personas.<\/p>\n<p>Esto en la sala se traduce en una necesidad de contacto corporal, en un continuo reconocimiento con la mirada, el gesto, el tono y la palabra, en acciones de maternaje: ser envueltos, arropados, mecidos, sostenidos, contenidos.<\/p>\n<p>Para que todo esto sea posible, necesitamos cuidar nuestra ubicaci\u00f3n en la sala (tener m\u00e1s en cuenta la p\u00e9rdida de la verticalidad, sentarnos en el sensoriomotor para atraerles hacia ese espacio como estrategia de ayuda, etc.), nuestra actitud corporal (gatear con criaturas haciendo de espejo de sus acciones, sentarnos en cuclillas&#8230;), hacer que f\u00edsicamente se sientan seguras y expresar con claridad nuestras consignas.<\/p>\n<p>Como en estas edades el lenguaje verbal est\u00e1 en aparici\u00f3n, partimos del lenguaje corporal, lo que supone una b\u00fasqueda de significados, poner a veces sus palabras a sus acciones y emociones; o sea, un lenguaje que sea envoltura y no invasi\u00f3n, que toque la emoci\u00f3n y no coarte su acci\u00f3n, que les reconozca.<\/p>\n<p>Nuestras intervenciones se centran en acompa\u00f1arles en su desarrollo no precipitando su maduraci\u00f3n cuando no est\u00e1n a\u00fan preparados.<\/p>\n<p>El grado de permanencia en las actividades que realizan es el de un ir y venir continuo; es un proceso en el que poco a poco se va instalando en sus juegos y en sus acciones. Continuamente entran y salen del sensoriomotor, van y vienen hacia la persona adulta, cogen y dejan los objetos&#8230;<\/p>\n<p>A veces, sentimos la necesidad de tener que hacer por las criaturas, cuando lo importante no es el producto, es decir, que surjan las cosas o determinados juegos, sino la satisfacci\u00f3n de hacer.<\/p>\n<p>En este acompa\u00f1amiento hacemos con la criatura y no por ella, saltamos con ella y no por ella, rodamos, caemos con ella y corporalmente y t\u00f3nicamente acogemos sus acciones y su manera de estar y de decirse.<\/p>\n<h3>VI. Algunas reflexiones sobre la influencia de la Pr\u00e1ctica Psicomotriz en nuestra pr\u00e1ctica educativa<\/h3>\n<p>Nuestra mirada ha cambiado: se ha transformado en una mirada con m\u00e1s respeto hacia sus capacidades y competencias. Todo ello con m\u00e1s grado de comprensi\u00f3n, mirando lo propio, la individualidad.<\/p>\n<p>La mirada se hace m\u00e1s global, el cuerpo es un cuerpo emocional. Esta mirada no es s\u00f3lo para la criatura sino tambi\u00e9n para todas esas personas que le rodean, que forman parte de su vida. La familia que le rodea y le acoge tambi\u00e9n tiene una historia emocional que ti\u00f1e todos los afectos infantiles.<\/p>\n<p>Pero la mirada abierta y flexible abarca tambi\u00e9n el entorno de las propias personas que nos dedicamos a esto de la psicomotricidad, hacia compa\u00f1eras y compa\u00f1eros, hacia nosotras mismas&#8230;<\/p>\n<p>Tanto en la sala de psicomotricidad como fuera de ella, nuestras actitudes son las mismas: la escucha, la disponibilidad corporal, el trabajo de la espera, la mirada perif\u00e9rica, el lenguaje significativo que no enjuicie. El ritmo de nuestro hacer es m\u00e1s ajustado y concreto, m\u00e1s reposado. Todo esto converge hacia unos m\u00e1ximos que nos centran y nos gu\u00edan: no inhibir el deseo pero si la acci\u00f3n (proponer alternativas), una autoridad que sea estructurante y no autoritaria y frustrar pero no inhibir.<\/p>\n<p>En el aula realizamos propuestas m\u00e1s abiertas, dando m\u00e1s importancia al deseo y al juego espont\u00e1neo. Hemos trasladado a nuestro quehacer diario aspectos que eran prioritarios para la sala: actitudes, materiales, espacializaci\u00f3n (en el aula siempre hay una zona sensoriomotriz).<\/p>\n<p>A pesar de todo esto, la sala de psicomotricidad sigue siendo un espacio y un marco donde las ni\u00f1as y ni\u00f1os se dicen y se manifiestan de otra manera.<\/p>\n<p>Nuestra disposici\u00f3n tambi\u00e9n es diferente.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica psicomotriz ha dado sentido a nuestro quehacer, ha ampliado nuestros conocimientos, nos ha hecho reflexionar y analizar nuestra pr\u00e1ctica educativa, ha a\u00f1adido interrogantes y ha ofrecido respuestas. Nos ha dado recursos y motivaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye una fotograf\u00eda que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre J. Rufina Mart\u00edn, Lourdes Garijo, Montserrat Meana, M.\u00aa Jos\u00e9 Armend\u00e1riz.<\/strong> Josefa Rufina Mart\u00edn, Lourdes Garijo, Montserrat Meana y M\u00aa Jos\u00e9 Armend\u00e1riz, con el asesoramiento de Natividad S\u00e1nchez. Estas l\u00edneas son un resumen del trabajo presentado en las jornadas \u201chik hasi udako topaketak\u201d en julio 2001. En \u00e9l nos cuentan su experiencia en las Escuelas infantiles de Vitoria\u2013Gasteiz como educadoras con  y ni\u00f1os de 0 a 3 a\u00f1os en Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa B. A. Si alguna persona est\u00e1 interesada en ponerse en contacto con ellas, puede hacerlo a trav\u00e9s de la direcci\u00f3n de la revista.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> J. Rufina Mart\u00edn, Lourdes Garijo, Montserrat Meana, M.\u00aa Jos\u00e9 Armend\u00e1riz (2004). La pr\u00e1ctica psicomotriz con ni\u00f1as y ni\u00f1os de 0 a 3 a\u00f1os. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 27, pp. 30\u201335. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen de la experiencia de educadoras de escuelas infantiles de Vitoria-Gasteiz con la pr\u00e1ctica psicomotriz educativa con ni\u00f1as y ni\u00f1os de 0 a 3 a\u00f1os. 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