{"id":7792,"date":"2003-12-01T10:08:00","date_gmt":"2003-12-01T09:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/cuerpos-extranos-y-singularidades-en-escena\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:18","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:18","slug":"cuerpos-extranos-y-singularidades-en-escena","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/cuerpos-extranos-y-singularidades-en-escena\/","title":{"rendered":"Cuerpos extra\u00f1os y singularidades en escena"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 26 \u00b7 Diciembre de 2003 \u00b7 pp. 41\u201343<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Recorrido por la presencia en el teatro de cuerpos distintos y deformes (ciegos, sordos, cojos, monstruos, personajes con minusval\u00edas reales o metaf\u00f3ricas y tambi\u00e9n atletas), con ejemplos de Shakespeare, Valle Incl\u00e1n, Buero Vallejo y otros. Concluye que la historia de ese teatro de las taras es la historia del enfermo y, por tanto, la del hombre mismo.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Desde hace a\u00f1os los sordos convocan unas Jornadas de Teatro para sus asociados: mimo y pantomima, ritmo y coreograf\u00edas&#8230;: los sordos, que fueron en el teatro \u201cHijos de un dios menor\u201d, est\u00e1n dotados para la m\u00edmica. Y los ciegos y deficientes visuales revelan capacidad para contar, voz y palabra h\u00e1bil y otras virtudes hom\u00e9ricas, tanto como una liberaci\u00f3n de cuerpos que muchas veces aparentan estar bloqueados y a la defensiva porque para ellos \u201ctodo es repentino\u00b9\u201d: el deficiente visual construye su lugar con instrumentos t\u00e1ctiles-kinest\u00e9sicos-ac\u00fastico-olfativos&#8230; porque es capaz de activar sus espacios para expresarse, los necesita. ANADE es una ONG dedicada al trabajo con personas discapacitadas utilizando como medio el teatro; organiza incluso un festival internacional. ANADE se encuentra en la URL http:\/\/www.bitmailer.es\/anade.<\/p>\n<p>Algo de superaci\u00f3n y de sublimaci\u00f3n de la diferencia, de b\u00fasqueda de canales perceptivos tiene la fascinaci\u00f3n por el teatro, en quienes aparentemente estar\u00edan poco dotados: no es cuesti\u00f3n de \u201cm\u00e1s o menos\u201d es \u201cser diferente\u201d. No es cuesti\u00f3n de cultivo de lo \u201cfreak\u201d, sino de lo distinto \u2013o distinguido\u2013. La transfiguraci\u00f3n, el \u201cas\u00ed es si as\u00ed os parece\u201d shakespeariano puede ser el motivo.<\/p>\n<p>Una fascinaci\u00f3n rec\u00edproca ha producido en el teatro la diferencia f\u00edsica\u00b2. El teatro representa lo humano, y esa humanidad\/otra sugiere caminos y exige respuestas. Adem\u00e1s de \u201cHijos de un dios menor\u201d, donde se habla de la integraci\u00f3n\/educaci\u00f3n de una muchacha muda, \u201cEl amigo de John Wayne\u201d, de Garbi Losada, afronta directamente la convivencia con un disminuido s\u00edquico aqu\u00ed y ahora mismo.<\/p>\n<p>Ha habido en escena minusval\u00edas famosas, deformidades y fealdades, que son \u201calteridad\u201d, anormalidad. La historia del teatro es tambi\u00e9n la historia de la deficiencia, o las imperfeciones; las diferencias y desv\u00edos. En la construcci\u00f3n del personaje el dramaturgo ha pensado que el aspecto f\u00edsico era un modo de crear gestos de un trazo.<\/p>\n<p>Ha habido en el teatro singularidades de toda especie, positivas o negativas, sabios o locos, tontos de pueblo o urbanos, un cat\u00e1logo exhaustivo de tullidos y lisiados, mudos y tartamudos, cojitrancos de ocasi\u00f3n y permanentes, mancos con o sin garfio, baldados, ciegos, jorobados, gigantes y enanos tr\u00e1gicos o de risa. Ha habido feos que ocultan su cara horrible por nacimiento o sobrevenida \u2013como \u201cEl hombre elefante\u201d\u2013, gentes de nariz rid\u00edcula \u2013como \u201cCyrano\u201d\u2013 o de boca apestosa, mujeres barbudas, monstruos de varias cabezas e indeterminado n\u00famero de brazos. Y ha habido un teatro de la incomunicaci\u00f3n, que es la minusval\u00eda m\u00e1s impertinente en un arte autoproclamado gran ceremonia de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El monstruo que llega al mundo humano est\u00e1 en el teatro oriental arcaico y moderno: dragones y pajarracos. El monstruo y el tipo deforme est\u00e1n en la tradici\u00f3n griega, s\u00e1tiros, centauros, y m\u00e9nades junto a Titanes como el cojo Hefesto \u201cenfermo y con los pies torcidos\u201d, o ciegos como Edipo.<\/p>\n<p>Shakespeare no es s\u00f3lo el p\u00e9rfido Ricardo III, jorobado dentro y fuera, o el ciego de \u201cEl Rey Lear\u201d; son los duendes y diablillos de \u201cEl sue\u00f1o de una noche de verano\u201d, mutaciones m\u00e1gicas como las de la fiesta de locos medieval, juego y carnaval, apoteosis de \u201clo incorrecto\u201d.<\/p>\n<p>Hay cuerpos extra\u00f1os metaf\u00f3ricos, la Laura t\u00edmida de \u201cEl zoo de cristal\u201d, de Tennessee Williams, que arrastra un mordisco de la polio y, al no poder apresurarse, se le echa encima el tiempo de vivir; o el gal\u00e1n de \u201cLa gata sobre el tejado de zinc\u201d, escayolado, s\u00edmbolo de la virilidad rota.<\/p>\n<p>En Valle Incl\u00e1n hay ciegos en \u201cLuces de bohemia\u201d \u2013el mism\u00edsimo Max Estrella\u2013; y aparece como personaje \u201cel ciego de Gondar\u201d adem\u00e1s del \u201cbaldadi\u00f1o\u201d mendicante en \u201cDivinas palabras\u201d disputado fil\u00f3n que remueve corazones y bolsillos, lo que es m\u00e1s pr\u00e1ctico. Un cojo es el burlador de \u201cLos cuernos de don Friolera\u201d, el barbero Pachequ\u00edn: \u201c\u00a1En el cuerpo de carabineros no hay maridos cabrones!\u201d exclama Don Friolera, a quien no se sabe qu\u00e9 molesta m\u00e1s, si los cuernos o la cojera salerosa del rival.<\/p>\n<p>Antonio Buero Vallejo utiliz\u00f3 tambi\u00e9n la met\u00e1fora de la minusval\u00eda para mostrar el desorden del alma. Hay ciegos en \u201cArdiente obscuridad\u201d y \u201cConcierto de San Ovidio\u201d, y cr\u00edticos de arte dalt\u00f3nicos, falsarios que hablan del arte sin verlo. Y sordos de ocasi\u00f3n, y visionarios a posta.<\/p>\n<p>Y la memoria y la desmemoria \u2013los espantos y maravillas del recuerdo\u2013 est\u00e1n, adem\u00e1s de en Buero, en Beckett, en Ionesco&#8230; En Buero otra vez: el hombre de \u201cEl tragaluz\u201d con la mente fija en un punto, olvidando el resto.<\/p>\n<p>La tara ben\u00e9fica como ant\u00edtesis est\u00e1 en el Quasimodo, protector de la gitana Estrella; o en el Cyrano de Bergerac, capaz de convertir su fealdad en belleza interior y generosidad.<\/p>\n<p>Cuerpos extra\u00f1os por exceso son las fisiolog\u00edas positivas, sobradas de habilidad, los del plus ultra, h\u00e9roes del esfuerzo y la proeza, atletas. Hay deportistas en \u201cRezagados\u201d, de Ernesto Caballero, un pelot\u00f3n ciclista que pedalea con la sospecha de que el camino no les lleva a meta alguna. O en \u201cEl cruce sobre el Ni\u00e1gara\u201d, del premio Casa de las Am\u00e9ricas de 1969 Alonso Alegr\u00eda, donde cuenta que un fun\u00e1mbulo so\u00f1ador, especialista en atravesar las cataratas del Ni\u00e1gara, cree un d\u00eda que puede prescindir del alambre. Hay atletas en \u201cMarath\u00f3n\u201d, de Claude Confort\u00e8s: extraviados que corren carreras como trasunto de la vida.<\/p>\n<p>En ese desorden com\u00fan pocas veces resulta posible ceder brazos sobrantes a los mancos, o parte de la belleza a los feos; Rigoletto no puede enderezarse, no se le puede regalar un ojo a Polifemo; a Ricardo III no le aguapa el poder ni a Gog le visita jam\u00e1s Godot; Mim\u00ed no sanar\u00e1 jam\u00e1s de la tisis con un tratamiento saludable y Max Estrella morir\u00e1 en el \u00faltimo acto reventado de miseria y alcohol. El teatro es conflicto, y recrea conflictos. La enfermedad s\u00f3lo resulta ser un recurso espectacular. El teatro no conduce a un final consolador, y cada palo que aguante su cojo como pata o pr\u00f3tesis para ir tirando.<\/p>\n<p>Miguel de Unamuno dec\u00eda que el hombre es un animal enfermo. La historia de ese teatro de las taras es la historia del enfermo y, por tanto, la historia del hombre mismo.<\/p>\n<p>\u00b9.- La expresi\u00f3n \u201cpara el ciego todo es repentino\u201d es de MacLuhan. Sobre la expresividad de los ciegos, ver el cuaderno de Marta Schinca \u201cT\u00e9cnica del movimiento para el actor invidente (bases para su desarrollo pedag\u00f3gico)\u201d, en la revista Teor\u00eda n\u00ba 9. Real Escuela Superior de Arte Dram\u00e1tico. Madrid.<\/p>\n<p>\u00b2.- MEDINA VICENTE, Miguel (1996). Minusval\u00edas m\u00edticas en la historia del teatro. RESAD. Cuadernos de Teor\u00eda. Madrid.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye una fotograf\u00eda que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Pedro Barea.<\/strong> Pedro Barea es Catedr\u00e1tico de Comunicaci\u00f3n Audiovisual de la Facultad de Ciencias de la Comunicaci\u00f3n de la UPV\/EHU y cr\u00edtico teatral. Es autor, entre otros libros y art\u00edculos, de \u201cTeatro de los sonidos\u201d (2000). Ed. UPV\/EHU; y \u201cEscenarios de la radio\u201d (1988). Monograf\u00eda n\u00famero 37 de la revista El P\u00fablico. Ministerio de Cultura.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Pedro Barea (2003). Cuerpos extra\u00f1os y singularidades en escena. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 26, pp. 41\u201343. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recorrido por la presencia en el teatro de cuerpos distintos y deformes (ciegos, sordos, cojos, monstruos, personajes con minusval\u00edas reales o metaf\u00f3ricas y tambi\u00e9n atletas), con ejemplos de Shakespeare, Valle Incl\u00e1n, Buero Vallejo y otros. 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