{"id":7789,"date":"2003-12-01T10:05:00","date_gmt":"2003-12-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/de-la-teoria-a-la-practica-una-sensacion-agridulce\/"},"modified":"2026-10-31T09:29:55","modified_gmt":"2026-10-31T08:29:55","slug":"de-la-teoria-a-la-practica-una-sensacion-agridulce","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/de-la-teoria-a-la-practica-una-sensacion-agridulce\/","title":{"rendered":"De la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica: Una sensaci\u00f3n agridulce"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 26 \u00b7 Diciembre de 2003 \u00b7 pp. 31\u201335<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Una alumna de Magisterio cuenta la \u00abagridulce\u00bb experiencia de observar sesiones de psicomotricidad en un aula de ni\u00f1os de unos cinco a\u00f1os: lo que le impact\u00f3 (las carencias de los ni\u00f1os, su libertad, el espacio de conciliaci\u00f3n), c\u00f3mo cambi\u00f3 su mirada sobre la infancia y le hizo revivir la suya, y su convicci\u00f3n de que se aprende viendo la teor\u00eda en la pr\u00e1ctica.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>El mero hecho de asistir a lo largo de este curso a una asignatura como es Desarrollo Psicomotor, me ha aportado e inundado de una agridulce sensaci\u00f3n, que ha ido gener\u00e1ndose tras un per\u00edodo de varios meses, cuando iniciamos el contacto y relaci\u00f3n de esta asignatura para conocerla con m\u00e1s profundidad, y que consecutivamente se ha ido desarrollando durante un segundo per\u00edodo trimestral, en el cual, pusimos en pr\u00e1ctica o pudimos relacionar lo aprendido con aquello que ve\u00edamos reflejado en un aula de ni\u00f1os de alrededor de cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Toda la teor\u00eda y conocimientos asimilados se ver\u00edan actuando dentro de las sesiones de psicomotricidad, en las que hac\u00edamos acto de presencia semanalmente.<\/p>\n<p>Asist\u00edamos a la realidad de la asignatura, a los momentos y acciones vividos por los ni\u00f1os, que demostraban la verdad de lo estudiado. Visualiz\u00e1bamos aquello que durante meses no vimos ni sentimos; por ello, en el instante de cruzar el umbral del aula por primera vez, me impregn\u00e9 de un c\u00famulo de sensaciones m\u00e1gicas, variadas e indescriptibles que permanecieron a lo largo de toda mi asistencia.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, lo he denominado como sensaciones agridulces ya que son una mezcla de sentimientos y experiencias originarias de emociones totalmente paralelas; nada que ver entre ellas. Unas con un toque dulz\u00f3n y otras, sin embargo, tan agrias que dificultan su digesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Emociones personalmente satisfactorias y recordatorias de mi lejana ni\u00f1ez que, a su vez, hac\u00edan surgir una melancol\u00eda a causa del reconocido pasado al que pertenec\u00edan.<\/p>\n<p>Pero no todos los sentimientos que emergen y desbordan mi cuerpo son o fueron tan digeribles; muchas otras, creaban tan acentuada angustia que tras las sesiones, no pod\u00eda olvidar y pasar por alto lo visto y experimentado en la sala, como si de un mal sue\u00f1o se tratase. All\u00ed se observa la vida real en vivo y en directo; ya no exist\u00edan apuntes ni simples teor\u00edas donde basarse y aferrarse.<\/p>\n<p>En el mismo instante en que entraba a esa sala, no pod\u00eda hacer o\u00eddos sordos ni vista ciega a lo que presenciaba. Tien\u00eda que asimilar lo que ve\u00eda tal y como ven\u00eda pero, como seres humanos que somos, costaba mucho observar actitudes aparentemente tan sencillas e inocentes que de fondo aportaban un mensaje entre l\u00edneas y contempor\u00e1neamente darse cuenta de ello sabiendo leer y captar el mensaje real.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 exhausta al descubrir y presenciar en una \u00fanica sesi\u00f3n todos los problemas y dificultades de tantos tipos y magnitudes, a los que a tan cortas edades muchos ni\u00f1os ten\u00edan que hacer frente.<\/p>\n<p>Seres tan indefensos, inocentes, portadores de grandes sue\u00f1os, aspiraciones e imaginaci\u00f3n; maman desde que son tra\u00eddos al mundo, los obst\u00e1culos que la vida propia les impone, impidiendo en muchos casos disfrutar de la infancia como debieran, y repercutiendo y reflejando en actitudes y comportamientos habituales en esa infancia marcada.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que en estas etapas de sus vidas no son conscientes de lo que les rodea, pero ellos mismos son los que expresan a su modo y manera lo que padecen.<\/p>\n<p>Las carencias de afecto por motivos diversos o, en contraposici\u00f3n, la exagerada atenci\u00f3n entre otros, son motivos fundamentales para que estos infantes sufran a lo largo de su ni\u00f1ez y se prolongue permanentemente, determinando as\u00ed sus vidas.<\/p>\n<p>Tras acudir y observar estas sesiones, mi manera de ver a los ni\u00f1os tom\u00f3 un giro de ciento ochenta grados. Ya no veo a esos \u00abmocosos\u00bb igual de simp\u00e1ticos, llorones, graciosos&#8230; Ahora, cada vez que miro a uno, adem\u00e1s de eso, quiero captar lo que detr\u00e1s de esa mirada o detr\u00e1s de un comportamiento se haya escondido. Tengo una inquietud dentro de m\u00ed que antes de comenzar estas clases no demostraba; al contrario, era una total indiferencia lo que sent\u00eda, pero me excuso por la ignorancia de la que estaba dotada en este tema.<\/p>\n<p>El d\u00eda que entr\u00e9 por vez primera a contemplar a esos \u00abterremotos\u00bb, mi asombro fue de lo m\u00e1s inesperado. Que yo recuerde, el comportamiento visto aquel d\u00eda me dej\u00f3 perpleja. No pod\u00eda imaginar que a esas edades la educaci\u00f3n de esos ni\u00f1os fuera tan elaborada. Ya no recordaba ni por experiencia propia que esos peque\u00f1os desbordan pura vida pero que tambi\u00e9n son capaces de saber estar cuando la situaci\u00f3n lo requiere.<\/p>\n<p>Sinceramente, el asombro fue espectacular. Todo el proceso que estaban desarrollando me deslumbr\u00f3; empezaron la sesi\u00f3n despoj\u00e1ndose de sus calzados y dej\u00e1ndolos ordenados en sus respectivos lugares; a continuaci\u00f3n, todos tomaron asiento en los bancos para dar paso a una breve conversaci\u00f3n y, curiosamente, para mi mayor impacto, todos ellos respetaban los turnos para poder escuchar y ser escuchados.<\/p>\n<p>Seguidamente, la clase avanzaba con la destrucci\u00f3n de los bloques de goma-espuma, que hac\u00edan funci\u00f3n de muralla.<\/p>\n<p>Todos se preparaban para correr contra esa pared y del impacto derrumbar la construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>La euforia y el desfogue que manan estos ni\u00f1os al realizar estas actividades son inauditos. Esta acci\u00f3n, que parece una tonter\u00eda, es fundamental para que el ni\u00f1o sepa que tras destruir se puede volver a construir, y as\u00ed palpar con sus propias manos el significado de la permanencia.<\/p>\n<p>Con las piezas de goma volcadas, llevan a cabo distintas construcciones, creando lo que su imaginaci\u00f3n les sugiere.<\/p>\n<p>Cada vez que ve\u00eda a esos peque\u00f1os jugar, intentaba trasladarme en el tiempo y evadirme hasta poder revivir mi infancia mediante ellos. Pugn\u00e9 por viajar al pasado con lo que ve\u00eda y cuando lo consegu\u00ed, me encontr\u00e9 con el desconcierto.<\/p>\n<p>Es evidente que todos somos o fuimos ni\u00f1os alg\u00fan d\u00eda y que tenemos en com\u00fan las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de cualquier ni\u00f1o, pero intentando recomponer mi pasado y relacion\u00e1ndolo con el presente que estaba observando, encontraba m\u00e1s afinidad e identificaci\u00f3n con una minor\u00eda de ni\u00f1os; me estuve comparando y analizando, y coincid\u00eda con un par de ni\u00f1as como mucho, m\u00e1s que nada por el rechazo que siempre creaba a la hora de tener que compartir alg\u00fan juego con otra persona. Prefer\u00eda la soledad al bullicio de la multitud, y no era de mi agrado ceder a alguien aquello que deseaba disfrutar en su totalidad. Supongo que ser\u00eda por el ego\u00edsmo del que est\u00e1 dotado el ni\u00f1o en estas edades.<\/p>\n<p>Realmente no s\u00e9 por qu\u00e9 prefer\u00eda jugar conmigo misma antes que divertirme con el resto de mis compa\u00f1eros, pero es algo que hac\u00eda y de cuyo porqu\u00e9 siempre me quedar\u00e1 la duda. Reconozco que viajar en el tiempo me hizo sentir con mayor intensidad la clase y no puedo negar el goce de lo que aquellos ni\u00f1os me ofrecieron.<\/p>\n<p>Volviendo al asunto pendiente a cerca del desarrollo de la sesi\u00f3n, me queda decir que a la par que unos disfrutaban destruyendo y fabricando y al mismo tiempo interpretando mediante el juego, su entorno real en el espacio correspondiente del juego simb\u00f3lico, otros saltaban, corr\u00edan, trepaban&#8230; en su espacio adecuado para emitir el placer que no pod\u00edan retener bajo sus peque\u00f1os cuerpos, de modo que se precipitaban al espacio id\u00f3neo que en este caso se actuaba en el espacio sensoriomotor.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s llamativo de todo es la agilidad que los ni\u00f1os poseen. En muchas ocasiones, observar el posible peligro al que se enfrentaban me creaba un nudo en la garganta que casi no me dejaba respirar; adem\u00e1s, al estar acostumbrada a ver a los ni\u00f1os protegidos por la mirada de la madre que en demasiados casos es exagerada, me ha inducido a sobreprotegerlos; por eso, nada m\u00e1s ver saltar de las alturas a uno y lanzarse en picado a las colchonetas a otro, me ocasionaba una terrible inquietud, que a medida que pasaba el tiempo se calmaba, finalmente despreocup\u00e1ndome y enterrando ese nerviosismo en lo m\u00e1s hondo.<\/p>\n<p>Una de las muchas cosas que he aprendido relacionado con este tema, siguiendo el hilo de lo mencionado, es la gran libertad que existe en esta sala.<\/p>\n<p>Recordaba este lugar lleno de mandatos e imposiciones por parte de los profesores, pero ya no conf\u00edo en mi memoria y puede que esa situaci\u00f3n no fuese real y haya sido fruto de mi imaginaci\u00f3n. El caso es que poseen m\u00e1s libertad de la que esperaba ver, siempre y cuando respeten unas normas b\u00e1sicas y, de la misma forma, respeten al resto de sus compa\u00f1eros. Y si por alg\u00fan motivo esto no se daba y se produc\u00edan conflictos durante la sesi\u00f3n a ra\u00edz de la falta de respeto de alg\u00fan compa\u00f1ero, exist\u00eda un \u00e1rea denominada espacio de conciliaci\u00f3n, donde las personas afectadas o involucradas en alguna ri\u00f1a, se acomodan en sus asientos preparados para la ocasi\u00f3n y debat\u00edan, dialogaban, hablaban y escuchaban el porqu\u00e9 de lo ocurrido y c\u00f3mo resolver y salvar la discusi\u00f3n sin llegar a la violencia, canalizando la rabia hacia la v\u00eda del lenguaje.<\/p>\n<p>Parece incre\u00edble que espacios como \u00e9stos, puedan crearse para ni\u00f1os de tan tempranas edades. Descubrir esto me supuso una gran admiraci\u00f3n. La funci\u00f3n de este espacio puede prevenir infinidad de problemas. Me parece estupendo ense\u00f1ar desde tan jovencitos a dialogar y razonar, suprimiendo la violencia y, as\u00ed, mejorando la convivencia.<\/p>\n<p>Para dar por finalizado el resumen global de la sesi\u00f3n, queda contar las actividades que se realizaban en el espacio de representaci\u00f3n, donde el profesor comenzaba narrando un cuento que luego ten\u00edan que saber continuar los alumnos para buscarle un final.<\/p>\n<p>Tras disfrutar con la historia animada, los ni\u00f1os acud\u00edan a sus respectivos lugares para dibujar y colorear todo lo que se les ocurr\u00eda. Este espacio, como es apreciable, se decantaba por el poco movimiento y acci\u00f3n, representando esa actividad mediante el dibujo y la construcci\u00f3n con maderas y plastilina: estaban pensando.<\/p>\n<p>No podr\u00eda contar todo lo que aprend\u00ed en estas clases, exponi\u00e9ndolo s\u00f3lo en unos cuantos folios.<\/p>\n<p>Fueron muchos los conocimientos y sabidur\u00eda que interioric\u00e9, y no s\u00f3lo a base de libros y apuntes, como es lo m\u00e1s corriente una vez alcanzada cierta edad, sino que casi no fue necesario echar mano de ellos, aunque s\u00ed conveniente, para no olvidar, ya que las palabras se las lleva el viento y la memoria es muy traicionera.<\/p>\n<p>Asistir a este tipo de sesiones se agradece con el coraz\u00f3n. Fueron alimento imprescindible para m\u00ed; me nutr\u00ed de nuevos saberes permanentes que me hicieron crecer como persona, subiendo pelda\u00f1os d\u00eda tras d\u00eda. Esta es la verdadera asignatura a la que hago referencia a la hora de hablar de la sabidur\u00eda que se sustrae en los centros de estudio. Es en la \u00fanica clase donde he aprendido a comprender lo aprendido, tanto por el inter\u00e9s que me genera la asignatura como por la metodolog\u00eda utilizada para impartir las clases.<\/p>\n<p>Entrar al aula era trasladarme a un mundo nuevo, lleno de aprendizaje, interrogantes, inter\u00e9s, motivaci\u00f3n, etc., que me arrastraban a una insaciable curiosidad. Adem\u00e1s, en el \u00e1mbito de lo personal, cada d\u00eda que traspasaba las puertas de esa sala m\u00e1gica, flu\u00eda mi recuerdo hallado enterrado en lo m\u00e1s profundo de mi ser.<\/p>\n<p>Ver a todos esos ni\u00f1os de tan cortas edades, hac\u00eda revivir la espesa y borrosa imagen de mi infancia, de manera que pude reconstruir con ayuda de ellos la infancia olvidada, que permanec\u00eda inmersa en el oscuro recuerdo.<\/p>\n<p>Es conveniente visualizar lo estudiado, poder presenciar con tus propios ojos la generalmente aburrida teor\u00eda, que acaba por desmotivar y desinteresar a las personas sobre la materia que estudiar, aborreciendo el tema en cuesti\u00f3n sin una raz\u00f3n elocuente.<\/p>\n<p>Siempre me he decantado por el estudio eficaz. Aprender compaginando libros y apuntes con el apoyo de ejemplificaciones visuales. Es decir, poder contemplar en la realidad los ejemplos y las bases en las que se apoyan las teor\u00edas establecidas. De ese modo, la interiorizaci\u00f3n de lo tratado, queda permanentemente registrado en la memoria. A eso se le denomina aprender; a ese algo que interiorizas y que tarde o temprano haces uso pr\u00e1ctico de \u00e9l.<\/p>\n<p>Sin m\u00e1s, habiendo resumido de manera global la experiencia, sus aportaciones, y a\u00f1adiendo mis pinceladas de color interpretando a mis anchas lo que estas sesiones me inspiraban cuando acud\u00eda a ellas, me despido hasta siempre, agradeciendo con toda el alma esta oportunidad.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye una fotograf\u00eda y un dibujo que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Haruko Minobe P\u00e9rez.<\/strong> Haruko Minobe P\u00e9rez es alumna de la especialidad de Educaci\u00f3n Infantil de la Escuela Universitaria de Magisterio de Bilbao.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Haruko Minobe P\u00e9rez (2003). De la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica: Una sensaci\u00f3n agridulce. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 26, pp. 31\u201335. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una alumna de Magisterio cuenta la \u00abagridulce\u00bb experiencia de observar sesiones de psicomotricidad en un aula de ni\u00f1os de unos cinco a\u00f1os: lo que le impact\u00f3 (las carencias de los ni\u00f1os, su libertad, el espacio de conciliaci\u00f3n), c\u00f3mo cambi\u00f3 su mirada sobre la infancia y le hizo revivir la suya, y su convicci\u00f3n de que se aprende viendo la teor\u00eda en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[25],"cuaderno_autoria":[196],"cuaderno_numtax":[193],"class_list":["post-7789","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-cuenta-tu-experiencia","cuaderno_autoria-haruko-minobe-perez","cuaderno_numtax-no-26"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7789"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7789"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}