{"id":7777,"date":"2003-06-01T10:01:00","date_gmt":"2003-06-01T09:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/el-conflicto-relacional-gestion-autonoma-etapa-infantil\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:11","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:11","slug":"el-conflicto-relacional-gestion-autonoma-etapa-infantil","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/el-conflicto-relacional-gestion-autonoma-etapa-infantil\/","title":{"rendered":"El conflicto relacional. Aproximaci\u00f3n a un modelo de gesti\u00f3n aut\u00f3noma en la etapa infantil. \u201cEl acto de conciliaci\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 25 \u00b7 Junio de 2003 \u00b7 pp. 8\u201315<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Dom\u00ednguez presenta una estrategia para que los ni\u00f1os gestionen por s\u00ed mismos los conflictos relacionales en la sala de pr\u00e1ctica psicomotriz: un \u00abespacio de conciliaci\u00f3n\u00bb fijo, con sillitas, al que acuden los implicados para hablar sentados y llegar a un acuerdo con la m\u00ednima intervenci\u00f3n del adulto, posible a partir de los cuatro o cinco a\u00f1os. La fundamenta en la angustia de p\u00e9rdida y en el valor de poner palabras a la emoci\u00f3n, y enumera los objetivos de la estrategia y los par\u00e1metros de observaci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p>Seg\u00fan nuestra l\u00ednea de pensamiento en la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa, el ni\u00f1o reactualiza su historia arcaica a trav\u00e9s de su expresividad motriz; la sala de psicomotricidad es un lugar privilegiado para ello. Esa reactualizaci\u00f3n de su historia se presenta de muchas y variadas formas; su posible conflictividad interna se gestiona, en ocasiones, en soledad y otras en compa\u00f1\u00eda, siendo observable a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n consigo mismo, de las relaciones con los objetos, a trav\u00e9s del lenguaje y a trav\u00e9s de la ocupaci\u00f3n del espacio y sus secuencias temporales.<\/p>\n<p>El objeto de este art\u00edculo es poner el acento en el par\u00e1metro \u201clas relaciones con los otros\u201d; en el \u201cconflicto\u201d que surge cuando el ni\u00f1o en sus interacciones encuentra obst\u00e1culos para la realizaci\u00f3n de sus deseos y, siendo escasa su tolerancia a la frustraci\u00f3n, escasa su capacidad de negociar y ponerse en el punto de vista del otro, se produce el \u201cconflicto relacional\u201d.<\/p>\n<h3>El conflicto relacional y la Pr\u00e1ctica Psicomotriz<\/h3>\n<p>Desde hace tiempo estoy interesado por la gesti\u00f3n de los conflictos. No aporto nada nuevo si indico que en el transcurrir de la vida del ser humano ellos nos acompa\u00f1an; son como nuestra sombra o nuestros compa\u00f1eros de viaje. El d\u00e9ficit de la comunicaci\u00f3n en la vida cotidiana fuente inagotable de conflictos y \u201cdesencuentros\u201d en el mundo adulto, tiene sus or\u00edgenes, a mi parecer, en la cultura instaurada en la etapa infantil y en las primeras interacciones del sujeto<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n mi creencia, que tanto en el mundo adulto como en la infancia, cuando se produce el conflicto, \u201cencuentro\u201d o \u201cdesencuentro\u201d con los dem\u00e1s, es como una caja de resonancia de una problem\u00e1tica m\u00e1s profunda, de un conflicto personal que hunde sus ra\u00edces en la m\u00e1s tierna infancia.<\/p>\n<p>En el contexto de la infancia y m\u00e1s concretamente en el marco de la Sala de Pr\u00e1ctica Psicomotriz llevo muchos a\u00f1os observando que los conflictos est\u00e1n ah\u00ed, por razones de muy variada \u00edndole y se presentan tambi\u00e9n de muy diferentes maneras. Existen conflictos porque todos los ni\u00f1os tienen problemas. Sin esos problemas y conflictos no habr\u00eda crecimiento. Es un motor esencial de su desarrollo psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La Pr\u00e1ctica Psicomotriz, pretende de alguna manera, atenuar, mitigar o diluir esta conflictividad y fomentar la comunicaci\u00f3n, expresi\u00f3n y gesti\u00f3n de los mismos entre otros y variados objetivos.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo presento una metodolog\u00eda de intervenci\u00f3n muy concreta con el contexto de las sesiones de Pr\u00e1ctica Psicomotriz, como una estrategia m\u00e1s que ayude en la gesti\u00f3n de los conflictos relacionales en la etapa infantil.<\/p>\n<p>No pretende, en absoluto, resolver o prevenir la problem\u00e1tica profunda del sujeto. Ello puede ser objeto de tratamiento en el transcurrir de las sesiones, a partir del amplio y variado abanico de principios y estrategias de que est\u00e1 dotada la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa, o derivar hacia la ayuda o terapia psicomotriz u otras alternativas terap\u00e9uticas.<\/p>\n<p>Por lo tanto el objetivo de la estrategia que presento se refiere \u00fanica y exclusivamente a la gesti\u00f3n de los conflictos relacionales.<\/p>\n<h3>Aproximaci\u00f3n a una estrategia para gestionar un conflicto<\/h3>\n<p>Hasta hace cinco a\u00f1os, cuando la constataci\u00f3n de la conflictividad en la sala se me segu\u00eda haciendo evidente los recursos que utilizaba y sigo utilizando eran de dos tipos:<\/p>\n<p>a) Observar el conflicto, tomar conciencia clara del problema, elaborar una hip\u00f3tesis y en sesiones sucesivas tratar de ir dando respuestas a los ni\u00f1os en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Si el conflicto es excesivo, intervenir directamente, sin culpabilizar, dirigi\u00e9ndome a los actores del problema: preguntar, calmar, recordar la ley enunciada en el ritual de entrada y conciliar.<\/p>\n<p>No obstante, algo me dec\u00eda que se podr\u00eda introducir alguna estrategia m\u00e1s en la resoluci\u00f3n del conflicto, que no proporcionara siempre la dependencia del adulto como gestor de la canalizaci\u00f3n del conflicto.<\/p>\n<p>Esta interrogante me ha acompa\u00f1ado varios a\u00f1os y recientemente me he encontrado con una frase de Gerard Mendel: \u201cAs\u00ed aparece el problema del hombre y de la mujer actual: llegar a ser uno mismo sin identificarse con el otro en la dependencia, siempre sabiendo que no se llega a ser uno mismo sin la ayuda de los otros y la ayuda del otro\u201d; la interrogante en parte se desvanece: generar autonom\u00eda; pero la ayuda de los otros \u00bfde donde proviene en la etapa infantil y primaria? \u00bfDel adulto? \u00bfDel adulto y los otros ni\u00f1os? \u00bfA veces solo de los otros ni\u00f1os o ser\u00e1 un inmenso error confiar en que puedan gestionar un conflicto en determinadas edades?<\/p>\n<p>Reconozco que todav\u00eda me acompa\u00f1a la duda; no obstante, hac\u00eda tiempo que hab\u00eda decidido arriesgarme a probar \u201ccon prudencia\u201d en una estrategia de intervenci\u00f3n que decid\u00ed llamar \u201cLa gesti\u00f3n aut\u00f3noma del conflicto relacional\u201d.<\/p>\n<h3>La gesti\u00f3n aut\u00f3noma del conflicto<\/h3>\n<p>Ante un conflicto relacional del tipo que fuere, existen varias reacciones por parte de los ni\u00f1os implicados:<\/p>\n<p>a) Uno(s) se viene(n) a quejar y otro(s) permanece(n) en el lugar que estaba(n), todos en un estado de gran excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Todas las partes se vienen a quejar al adulto.<\/p>\n<p>c) Ninguno de los ni\u00f1os acude pero el conflicto sigue su curso con manifestaciones variopintas.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a preguntarme si los ni\u00f1os tendr\u00edan capacidad a trav\u00e9s de intercambios verbales, deteniendo su acci\u00f3n y su actividad corporal, sin mi intervenci\u00f3n o la m\u00ednima, gestionar el conflicto. Lo he ensayado con diferentes edades (luego volver\u00e9 sobre ello), y elabor\u00e9 el siguiente dise\u00f1o:<\/p>\n<p>1. Creaci\u00f3n de un espacio que he convenido en llamar de la \u201cconciliaci\u00f3n\u201d; es un espacio dotado de tres o cuatro sillitas donde los ni\u00f1os saben que pueden ir a hablar. Este espacio permanece fijo.<\/p>\n<p>2. Ante la eventualidad del conflicto, mi intervenci\u00f3n se limita a sugerirles que hablen entre ellos; ninguna indicaci\u00f3n m\u00e1s, ning\u00fan reproche, ninguna aclaraci\u00f3n m\u00e1s. En el proceso de inducci\u00f3n de la estrategia intervengo con algunas otras indicaciones.<\/p>\n<p>3. Al terminar \u201csu di\u00e1logo\u201d les pregunto con la palabra o el gesto: \u201c\u00bfHab\u00e9is terminado?\u201d \u201c\u00bfHab\u00e9is llegado a un acuerdo?\u201d Y espero sus respuestas que generalmente se producen.<\/p>\n<p>4. Vuelven a entrar en la sesi\u00f3n.<\/p>\n<p>En este marco, el psicomotricista, dependiendo de la evoluci\u00f3n de la sesi\u00f3n, puede encontrarse cerca de los ni\u00f1os que dialogan o no.<\/p>\n<p>Al principio experiment\u00e9 con varias edades pero poco despu\u00e9s constat\u00e9 que s\u00f3lo se pod\u00eda plantear a ni\u00f1os en que la socializaci\u00f3n, aunque incipiente, de alguna manera se hubiera establecido. Dicho de otra manera, se pod\u00eda proponer a ni\u00f1os con edades en que los intercambios verbales fueran posibles y por tanto se produjera la representaci\u00f3n evocadora de los acontecimientos.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, esto es posible a partir de los cuatro o cinco a\u00f1os. Hay que rese\u00f1ar que est\u00e1 din\u00e1mica es evolutiva, siendo inicialmente m\u00ednimos los intercambios verbales, escasa o nula la capacidad de escucha, limit\u00e1ndose a confrontar sus afirmaciones contrarias, y situ\u00e1ndose en su propio punto de vista: hay una indiferenciaci\u00f3n entre el yo y la realidad exterior. No obstante este egocentrismo paulatinamente cede y da paso a un pensamiento que se adapta a los dem\u00e1s, preparando as\u00ed el pensamiento l\u00f3gico.<\/p>\n<h3>Introducci\u00f3n de la estrategia<\/h3>\n<p>Seg\u00fan Piaget \u201cel acto es pensamiento\u201d y Zubiri dice que \u201cel ni\u00f1o peque\u00f1o para pensar tiene que actuar\u201d. Yo estoy de acuerdo con las dos afirmaciones; no obstante, he constatado que los ni\u00f1os, seg\u00fan van creciendo en edad en la que acompa\u00f1an con palabras sus actos, observamos que, en ocasiones, en plena acci\u00f3n tienen progresivamente capacidad de parar, de hablar y de elaborar un proyecto, es decir, paran su cuerpo para pensar.<\/p>\n<p>Este di\u00e1logo que se establece inicialmente se presenta cargado de egocentrismo y en ocasiones de omnipotencia, algo necesario para configurar su identidad y paralelamente se va estableciendo una progresiva capacidad de descentramiento y, por tanto, ser capaz de tener en cuenta y ponerse en el punto de vista del otro.<\/p>\n<p>Sin embargo, observaba que ni\u00f1os que hab\u00edan evolucionado en su capacidad de descentramiento ante la aparici\u00f3n de un \u201cparticular conflicto\u201d, \u201cretroced\u00edan en el tiempo\u201d y el intercambio verbal para gestionar una soluci\u00f3n al mismo se difuminaba.<\/p>\n<p>Ello me cuestionaba y me cuestiona interrog\u00e1ndome sobre lo que es e implica el proceso madurativo del ni\u00f1o, y qu\u00e9 resortes se disparan en el mismo cuando interacciona con el otro(s) o con el adulto. Me pregunto si todo estriba en que cuando se aventura en esta dial\u00e9ctica relacional y se ve tocado en la emergencia de sus carencias arcaicas, como mecanismo de defensa, utiliza unos recursos inadecuados. A ello tambi\u00e9n puede contribuir un deficitario esquema anticipatorio en el sujeto y que el entorno no presente una estabilidad y maleabilidad adecuados.<\/p>\n<p>Otra hip\u00f3tesis podr\u00eda ser que sencillamente cuando se est\u00e1 en la acci\u00f3n es muy dif\u00edcil la reflexi\u00f3n, siendo menos posible dicha reflexi\u00f3n, para algunos sujetos, seg\u00fan su biograf\u00eda particular.<\/p>\n<p>La constataci\u00f3n de la involuci\u00f3n y el subsiguiente cuestionamiento me llevar\u00e1n a comenzar la inducci\u00f3n de la estrategia del espacio de \u201cconciliaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Cuando aparec\u00eda un conflicto relacional por el motivo que fuere que precisaba de mi intervenci\u00f3n establec\u00eda el siguiente proceso con estos criterios:<\/p>\n<p>a) Dirigirme de cerca de los actores del conflicto.<\/p>\n<p>b) Proponer a los implicados que se dirijan al espacio de \u201cconciliaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>c) Que se coloquen en posici\u00f3n de sentados.<\/p>\n<p>d) Que se cuenten, digan lo que les molesta.<\/p>\n<p>e) Que busquen llegar a un acuerdo.<\/p>\n<p>f) Que me comuniquen si han llegado a un acuerdo (sin pedir explicaciones acerca de en qu\u00e9 ha consistido dicho acuerdo).<\/p>\n<p>Observaba a distancia o en proximidad viendo todo tipo de comportamientos que ser\u00eda exhaustivo narrar; pero s\u00ed constat\u00e9 una caracter\u00edstica com\u00fan (con excepciones): el hablar libremente, en un espacio concreto y definido, con el cuerpo en reposo (parado), se escucharan o no, les apaciguaba de tal modo que, al retornar a la acci\u00f3n de la sala, ya no estaban \u201cmansamente tensos\u201d, sino que cesaba el conflicto y, en ocasiones, muchas, reforzaba la relaci\u00f3n y la colaboraci\u00f3n entre los implicados.<\/p>\n<p>Hay otro aspecto, posiblemente el que llam\u00f3 m\u00e1s mi atenci\u00f3n: la repetici\u00f3n en ni\u00f1os concretos, de la manifestaci\u00f3n de una problem\u00e1tica \u2014siempre la misma\u2014 que generaba un conflicto relacional independientemente de con quien se relacionaran.<\/p>\n<p><em>Aitxiber siempre quiere acaparar el m\u00e1ximo de material; lo quiere todo, necesita de todo. Independientemente de qui\u00e9n sea el ni\u00f1o que obstaculiza su apropiaci\u00f3n del material, entra en conflicto con \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Nerea siempre quiere ser \u201cla figura principal\u201d; princesa, personaje poderoso, due\u00f1a de la tienda&#8230;; en el grupo con el que est\u00e1 interactuando otros ni\u00f1os\/as aspiran y expresan identificarse con el mismo personaje; independientemente de quien quiera acceder a este \u201crol\u201d, entra en crisis, llorando, pudiendo agredir y no aceptando que nadie ocupe ese personaje principal.<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se me presenta como evidente que para determinados ni\u00f1os el conflicto surge, justamente con determinados sujetos y nunca con otros; es decir, ya no es independiente de con quien se relacionan sino que el conflicto sobreviene al establecer la relaci\u00f3n con un sujeto preciso. Lo que llam\u00f3 de nuevo mi atenci\u00f3n fue la repetici\u00f3n en buscarse un ni\u00f1o al otro; lo percibo como una adicci\u00f3n o necesidad de revivir permanentemente el conflicto y se sirven del sujeto en cuesti\u00f3n para reactualizarlo.<\/p>\n<p><em>Ainhoa es una ni\u00f1a que establece sus relaciones a trav\u00e9s de la dominaci\u00f3n. En general suscita reacciones de rechazo, salvo con Carmen, una ni\u00f1a inhibida con una expresividad motriz pobre. Al ir evolucionando, Carmen ha ido encontrando otras relaciones; este abandono muy lento y progresivo por parte de Carmen de su relaci\u00f3n \u201cde dependencia\u201d con Ainhoa provoca en \u00e9sta un conflicto que se manifiesta unas veces, en una manipulaci\u00f3n exacerbada de Carmen y otras en un estado de abandono e hipoton\u00eda o de rabia contenida que evidencian un alto grado de angustia y sufrimiento.<\/em><\/p>\n<p><em>Mart\u00edn y Julen son dos ni\u00f1os dispersos, cercanos a un comportamiento hiperactivo; no se detiene nunca y rara vez disfrutan de un momento de quietud en que podamos decir que juegan a algo concreto o elaboran un proyecto que les divierta. No obstante, se buscan y, frecuentemente, entran en conflicto por la posesi\u00f3n de un objeto (existen otros de similares caracter\u00edsticas en la sala); quieren justamente \u00e9se y no otro; cuando uno de ellos cede (casi nunca ocurre), el objeto motivo del conflicto pierde inter\u00e9s o lo abandona su poseedor.<\/em><\/p>\n<p>Retomando el hilo, lo que quiero resaltar es que independientemente de la capacidad de intercambios verbales que se produjeran en el \u201cespacio de conciliaci\u00f3n\u201d el resultado era positivo, es decir, se calmaban y retornaban a la acci\u00f3n, tal como dije precedentemente, con otra actitud. Pienso que, posiblemente, la aplicaci\u00f3n de esta estrategia se sum\u00f3 al conjunto de las otras que utilizamos habitualmente generando modificaciones y transformaciones positivas en los sujetos.<\/p>\n<h3>Comportamientos en el \u201cacto de conciliaci\u00f3n\u201d<\/h3>\n<p>Son muchos y variados; esquem\u00e1ticamente los presentar\u00e9 as\u00ed:<\/p>\n<p>a) Un ni\u00f1o habla y el otro escucha y viceversa.<\/p>\n<p>b) No quiere hablar ninguno (est\u00e1n demasiado cercanos a la emoci\u00f3n).<\/p>\n<p>c) Hablan los dos al mismo tiempo.<\/p>\n<p>d) Habla uno solo y el otro escucha.<\/p>\n<p>e) Habla uno solo y el otro no escucha (le sobrepasa la emoci\u00f3n).<\/p>\n<h3>Aproximaci\u00f3n te\u00f3rica<\/h3>\n<p>El ni\u00f1o en la edad de 4 \u00f3 5 a\u00f1os est\u00e1 consolidando su identidad. Ello como consecuencia del establecimiento de la permanencia y la integraci\u00f3n de la continuidad; ello se ha producido en el encuentro con los progenitores y luego, contempor\u00e1neamente, con los educadores (substitutos naturales de los padres) u otras personas del entorno.<\/p>\n<p>El encuentro afectivo inicial es el origen de la identidad, la imagen interna de s\u00ed es el resultado de las interacciones entre el ni\u00f1o y la madre creando una unidad que es consecuencia de la calidad de dichas interacciones. Es la resultante de un di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional entre la madre y el beb\u00e9, que se gest\u00f3 en los primeros momentos de la vida.<\/p>\n<p>En este proceso, inicialmente, cuando el ni\u00f1o no hace distinci\u00f3n entre \u00e9l y el mundo externo, no percibe a la madre en el exterior: existe una confusi\u00f3n; cuando se hace consciente de que esa madre es exterior a \u00e9l, nace la angustia de p\u00e9rdida del objeto-madre; tiene miedo de perderla y aparece la correspondiente angustia de p\u00e9rdida.<\/p>\n<p>Lo que me interesa reflejar es que no existe desarrollo psicol\u00f3gico sin un cierto grado de angustia que permita el intento de compensaci\u00f3n de dichas angustias y lo que va a ensayar el ni\u00f1o son procesos de reaseguramiento de sus angustias.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo? A trav\u00e9s de una din\u00e1mica de placer, de juego. As\u00ed pues, aparece un proceso psicol\u00f3gico para compensar la angustia.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el proceso? Cuando el ni\u00f1o recibe cuidados, incorpora el objeto a trav\u00e9s del tono, de los afectos, de las sensaciones, de las posturas, de las miradas, de los contactos, es decir, el otro est\u00e1 en \u00e9l: incorpora al otro por medio de su cuerpo.<\/p>\n<p>Pero \u00bfy en su ausencia? En su ausencia, inconscientemente, por medio de una representaci\u00f3n-transformaci\u00f3n recrea el objeto perdido. Existe, pues, una continuidad ps\u00edquica, existe una representaci\u00f3n en ausencia del objeto-madre. En este proceso de reaseguramiento busca la mirada del otro porque tiene miedo a perderlo. Es en este momento cuando podemos hablar de continuidad: En su ausencia, lo representa.<\/p>\n<p>La necesidad de representar al otro, la necesidad de reasegurarse y compensar la angustia de p\u00e9rdida se le presenta al ni\u00f1o como una necesidad imperiosa, acuciante; llevado por esta emergencia todo aquello que le impida, que se le presente como obst\u00e1culo para atenuar la angustia, el sufrimiento lo gestiona en forma de conflicto, llev\u00e1ndole a todo tipo de manifestaciones: de agresividad, llanto, paralizaci\u00f3n-inhibici\u00f3n, que vehiculiza en forma de pasividad, oposici\u00f3n, lucha, destrucciones, acaparamiento de objetos, etc.<\/p>\n<p>Estas conductas se reflejan en su expresividad motriz presentando una intensidad en el tono corporal, en la p\u00e9rdida de relaci\u00f3n, en la ausencia de escucha, en las repeticiones de estas manifestaciones, etc.<\/p>\n<p>Esta manifestaci\u00f3n conflictiva es la reactualizaci\u00f3n, a veces de forma \u201cs\u00fabita\u201d, de una problem\u00e1tica antigua enquistada en el sujeto, que se evidencia y exacerba en las interacciones con los otros sujetos del entorno relacional.<\/p>\n<p>No es mi intenci\u00f3n buscar la resoluci\u00f3n o atenuaci\u00f3n de esa \u201cproblem\u00e1tica antigua\u201d. S\u00ed es objeto de estas reflexiones buscar la gesti\u00f3n de una salida al conflicto relacional que, por su \u201cinmediatez\u201d, precisa de una respuesta r\u00e1pida y concreta porque la inflaci\u00f3n de situaciones de esta \u00edndole puede desestabilizar la sesi\u00f3n.<\/p>\n<h3>Poner palabras a su emoci\u00f3n<\/h3>\n<p>Ayudar al ni\u00f1o a poner palabras sobre su emoci\u00f3n, ya es una contribuci\u00f3n de promocionar la atenuaci\u00f3n de sus conflictos. La palabra es la que ayuda a resolver el conflicto cuando el ni\u00f1o desestabiliza la sala con sus comportamientos; llevarles a ese espacio de \u201cconciliaci\u00f3n\u201d donde poder decirse en confianza, donde poder expresar la frustraci\u00f3n, que es un factor de crecimiento psicol\u00f3gico, contribuye justamente a eso, a conquistar la confianza facilitando la escucha y el acompa\u00f1amiento en paridad.<\/p>\n<p>Poner palabras sobre la emoci\u00f3n permite tener im\u00e1genes sobre esa emoci\u00f3n y ello posibilita que se aten\u00fae y pierda intensidad; asimismo hablar sobre el conflicto ayuda a un proceso de transformaci\u00f3n rec\u00edproca en situaci\u00f3n de igualdad. Contempor\u00e1neamente decrece la impulsividad motriz precedente reincorpor\u00e1ndose a la acci\u00f3n de la sala con otro talante.<\/p>\n<p>Me parece oportuno mencionar la claridad y precisi\u00f3n con la que en su desahogo infantil presentan descarnadamente en sus intercambios verbales la realidad del suceso y reiterar la atenuaci\u00f3n casi inmediata, no siempre, de la carga emocional; ello podr\u00eda ser consecuencia de la transformaci\u00f3n rec\u00edproca que se propicia al hablar libremente de su rabia, c\u00f3lera, malestar, rechazo pues van integrando progresivamente que all\u00ed \u201cse puede hablar as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>En definitiva, poner palabras sobre sus emociones es una fuente de liberaci\u00f3n de tensiones que produci\u00e9ndose en una situaci\u00f3n de igualdad genera una complicidad que en muchas ocasiones deriva en una comunicaci\u00f3n, porque el ni\u00f1o ha sido reconocido por el otro compa\u00f1ero en la intensidad de la emoci\u00f3n.<\/p>\n<h3>Objetivos que se persiguen con la instauraci\u00f3n de este espacio<\/h3>\n<p>a) Alternar un modelo de socializaci\u00f3n identificatoria con otro modelo de socializaci\u00f3n no identificatoria.<\/p>\n<p>b) Fomentar h\u00e1bitos de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) Potenciar el uso de intercambios verbales con el objeto de ir consolidando la capacidad de decirse y de escuchar reforzando las relaciones de confianza.<\/p>\n<p>d) Usar la palabra como m\u00e9todo de ayudar a resolver los conflictos, aparcando temporalmente la acci\u00f3n corporal.<\/p>\n<p>e) Reiterar el uso del espacio de conciliaci\u00f3n con el objeto de, justamente, crear h\u00e1bitos de conciliar a las partes ante la eventualidad del conflicto sin que medie la intervenci\u00f3n del adulto.<\/p>\n<p>f) Potenciar progresiva y ajustadamente a su edad que los ni\u00f1os apliquen el raciocinio, la reflexi\u00f3n el an\u00e1lisis y la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>g) Generar h\u00e1bitos de negociar sabiendo que para ganar alguna cosa se debe renunciar a otras.<\/p>\n<p>h) Promocionar la tolerancia a la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>i) Promover una cultura de gestionar los conflictos sin la intervenci\u00f3n del adulto.<\/p>\n<p>j) Ayudar a consolidar valores tales como la autonom\u00eda e independencia.<\/p>\n<h3>Par\u00e1metros de observaci\u00f3n en el espacio de conciliaci\u00f3n<\/h3>\n<p>1. Con qu\u00e9 tono corporal llegan al espacio: ojos, rostro, manos, pies, cuerpo en general.<\/p>\n<p>2. Qui\u00e9nes llegan.<\/p>\n<p>3. Qu\u00e9 frases utilizan.<\/p>\n<p>4. Se escuchan: habla uno solo y el otro escucha, ninguno habla, hablan los dos al mismo tiempo, habla uno solo y el otro no escucha.<\/p>\n<p>5. Llegan a acuerdos; en qu\u00e9 consisten esos acuerdos.<\/p>\n<p>6. Cede uno, ceden los dos, ceden todas las partes, no cede ninguno.<\/p>\n<p>7. C\u00f3mo vuelven corporalmente (tono, gestualidad, etc.): alegres, tristes, col\u00e9ricos, interact\u00faan de nuevo con los otros, se van a una esquina, utilizan material, quiz\u00e1 el material motivo de discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>8. Conclusiones finales breves. C\u00f3mo podr\u00edas hablar sobre el cambio que se ha producido en su manera de estar, despu\u00e9s de permanecer en este espacio de conciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bien, hasta aqu\u00ed hemos llegado. Para muchos de nosotros, adultos que un d\u00eda fuimos ni\u00f1os, los conflictos, las crisis, los problemas nos hicieron sufrir y crecer, dudar de muchas cosas e iniciarnos, con reservas, en algunas certezas y hoy, en estos cuerpos y almas, habitados por las huellas del tiempo, a pesar de las certidumbres halladas los conflictos siguen estando ah\u00ed; a veces los comunicamos y exteriorizamos con la palabra; en otras ocasiones, siendo due\u00f1os de nuestro silencio, los evidenciamos con nuestra expresividad som\u00e1tica.<\/p>\n<p>\u201cSon como nuestra sombra, como nuestros compa\u00f1eros de viaje.\u201d<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p>Aucouturier, B.: Documento interno As.E.E.Fo.P. Tours 2000.<\/p>\n<p>Piaget, J.: Seis estudios de Psicolog\u00eda, Seix Borral. Barcelona 1975.<\/p>\n<p>Zubiri, M.: Revista \u201cCuadernos de Psicomotricidad\u201d. N\u00ba 19. 2\u00aa \u00c9poca.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye dos fotograf\u00edas que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano.<\/strong> Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano es formador de la ASEEFOP y miembro de la Escuela de Psicomotricidad de Bergara.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano (2003). El conflicto relacional. Aproximaci\u00f3n a un modelo de gesti\u00f3n aut\u00f3noma en la etapa infantil. \u201cEl acto de conciliaci\u00f3n\u201d. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 25, pp. 8\u201315. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dom\u00ednguez presenta una estrategia para que los ni\u00f1os gestionen por s\u00ed mismos los conflictos relacionales en la sala de pr\u00e1ctica psicomotriz: un \u00abespacio de conciliaci\u00f3n\u00bb fijo, con sillitas, al que acuden los implicados para hablar sentados y llegar a un acuerdo con la m\u00ednima intervenci\u00f3n del adulto, posible a partir de los cuatro o cinco a\u00f1os. La fundamenta en la angustia de p\u00e9rdida y en el valor de poner palabras a la emoci\u00f3n, y enumera los objetivos de la estrategia y los par\u00e1metros de observaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[19],"cuaderno_numtax":[187],"class_list":["post-7777","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-miguel-angel-dominguez-sevillano","cuaderno_numtax-no-25"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7777"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7777"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}