{"id":7775,"date":"2002-12-01T10:08:00","date_gmt":"2002-12-01T09:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/etica-psicomotricidad-y-desarrollo-infantil\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:10","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:10","slug":"etica-psicomotricidad-y-desarrollo-infantil","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/etica-psicomotricidad-y-desarrollo-infantil\/","title":{"rendered":"\u00c9tica, psicomotricidad y desarrollo infantil"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 24 \u00b7 Diciembre de 2002 \u00b7 pp. 38\u201340<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Uriarte, m\u00e9dico, parte de una conversaci\u00f3n con un cirujano durante sus estudios para exponer su manera de ejercer como terapeuta: las preguntas hipocr\u00e1ticas, el contacto con la naturaleza, la alimentaci\u00f3n, la cr\u00edtica a ciertos medicamentos y la idea de que los s\u00edntomas del ni\u00f1o se\u00f1alan una nueva adaptaci\u00f3n o un nuevo sufrimiento. Critica tambi\u00e9n las prisas y la rigidez de los programas escolares.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Un d\u00eda, cuando estudiaba medicina, visitando a los pacientes en estado grave que hab\u00edan sido operados de c\u00e1ncer digestivo, mantuve una conversaci\u00f3n con el cirujano de pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>La sala del postoperatorio ocupada por cinco pacientes, todos ellos en postraci\u00f3n y en fase terminal, no estaba ventilada. En aquel mismo momento aparecieron los alumnos de pr\u00e1cticas de enfermer\u00eda y el espacio se redujo todav\u00eda m\u00e1s. El cirujano pasaba visita como si de un enfermo com\u00fan se tratase. Ante la expresi\u00f3n de los cuerpos yacentes y no pudiendo aguantar la situaci\u00f3n, sal\u00ed de la sala. Esper\u00e9 a que pasase todo el mundo y al final me reincorpor\u00e9 al grupo de pr\u00e1cticas. Ten\u00eda una sensaci\u00f3n de tristeza, de rabia y de disconformidad. Con esta sensaci\u00f3n interpel\u00e9 al profesor. Era un hombre de mediana edad, con diez a\u00f1os de cirug\u00eda a sus espaldas, de aspecto cansado y respiraba una aparente conformidad hacia lo que ve\u00eda.<\/p>\n<p>Se le notaba seguro en su conocimiento y con mucho dolor contenido. En cierta manera a la defensiva.<\/p>\n<p>En este contexto le pregunt\u00e9 que c\u00f3mo pod\u00eda aceptar esa normalidad en la visita ante personas que estaban a punto de despedirse de la vida. De manera machacona le interpel\u00e9. Casi sin esperar su respuesta volv\u00ed a interpelar y finalmente le formul\u00e9 que c\u00f3mo era posible que cada d\u00eda operase seres en estado muy grave sin preguntarse el porqu\u00e9 del enfermo. El contest\u00f3 que su formaci\u00f3n no contemplaba los motivos ni las causas de los enfermos y que, adem\u00e1s, \u00e9l no estaba preparado para afrontar las situaciones de agon\u00eda.<\/p>\n<p>Han pasado ya veintitr\u00e9s a\u00f1os desde aquel momento y esta actitud ante la vida me ha dado enormes satisfacciones.<\/p>\n<p>Tuve la oportunidad de comenzar a conocer al ser humano desde dentro a la edad de quince a\u00f1os. Posteriormente estuve con buenos maestros y me alist\u00e9 al batall\u00f3n de los inconformistas. No tengo madera de revolucionario, pero s\u00ed soy muy sensible a la injusticia y a la mentira.<\/p>\n<p>Profundic\u00e9 en autores cl\u00e1sicos como Hip\u00f3crates, Maim\u00f3nides, Paracelso, Hahnemann, Letamendi, Laing-Cooper, Reich, Lapierre, Freud, Marx, Mara\u00f1\u00f3n, Rojas, Navarro y Ajuriaguerra.<\/p>\n<p>De todos ellos aprend\u00ed a reconocer mis propios errores, a escuchar, a mostrar mi ternura, a ayudar, a beneficiar, a ser cr\u00edtico, a proteger y sobre todo a observar en silencio, sin prejuicio, la dimensi\u00f3n f\u00edsica, ps\u00edquica, mental, emocional, espiritual y social del ser humano.<\/p>\n<p>Es en este tiempo y en este espacio cuando me doy cuenta que cuanto m\u00e1s conozco menos s\u00e9 de las cosas.<\/p>\n<p>He tenido ocasi\u00f3n de cuidar peque\u00f1ines, he tratado grandes disminuidos infantiles, asisto a reci\u00e9n nacidas y a ni\u00f1os en proceso de crecimiento, he afrontado situaciones de infantes con compleja maduraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Siempre aplico las preguntas hipocr\u00e1ticas: el por qu\u00e9, el cu\u00e1ndo, el c\u00f3mo y el para qu\u00e9. Y sobre todo intento, cuando puedo, ayudar a los padres o tutores en la forma de manejar el dolor, el sufrimiento y la representaci\u00f3n angustiosa de la realidad.<\/p>\n<p>Me considero, ante todo, terapeuta y como tal con la capacidad de guiarme y de conducir al ser humano en el proceso de dolor f\u00edsico, ps\u00edquico, mental, espiritual y social. Ayudo cuando puedo en la sanaci\u00f3n, en la curaci\u00f3n, en el mantenimiento de un enfermo cr\u00f3nico, en la recuperaci\u00f3n, en la secuela y en la agon\u00eda del ser trascendente.<\/p>\n<p>Considero que en el proceso terap\u00e9utico es importante tener en cuenta los factores o variables que pueden afectar a la gen\u00e9tica o a la descendencia, al desarrollo o madurez y al crecimiento.<\/p>\n<p>Entre estas variables destacar\u00eda las f\u00edsicas, las qu\u00edmicas, las biol\u00f3gicas, las ps\u00edquicas, las emocionales, las espirituales y las sociales.<\/p>\n<p>El proceso de maduraci\u00f3n en nuestra sociedad actual puede preservarse, protegerse, dinamizarse cuando el ser humano en proceso de crecimiento est\u00e1 en contacto con el sol, con la lluvia, con el fr\u00edo, con el calor, con el agua, con la tierra, con el mar, el r\u00edo, la monta\u00f1a, las plantas y los animales.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas veces hemos observado la diferencia que hay entre hacer una sesi\u00f3n en un espacio cerrado y poco ventilado o a pleno sol y en contacto con la tierra.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 alegres est\u00e1n nuestros reto\u00f1os cuando entran en contacto con la arena y el mar! \u00a1C\u00f3mo cambiamos cuando estamos con las plantas y contactamos con nuestros animales!<\/p>\n<p>Sin embargo, ciertas evoluciones se enlentecen o empeoran al estar en espacios iluminados y ventilados artificialmente, ante las largas horas de televisi\u00f3n, de radio, de m\u00f3vil y de ordenador.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces hemos observado c\u00f3mo ciertos cambios alimentarios producen una mejor\u00eda en la infancia!<\/p>\n<p>La alimentaci\u00f3n biol\u00f3gica, los alimentos del tiempo y frescos, los alimentos integrales, los alimentos crudos, los jugos de frutas, los caldos de verdura, las leches vegetales y derivados, los cereales, las legumbres, las semillas y los frutos, las algas, los germinados, los aceites prensados al fr\u00edo, los productos de las abejas (miel y polen), las melazas y siropes (de ca\u00f1a de az\u00facar, arroz, de manzana, de arce, etc.), az\u00facar y sal integrales aportan nutrientes y fitonutrientes (prote\u00ednas, grasas, hidratos de carbono, agua, fibra, vitaminas, minerales, caroteno, clorofila, prebi\u00f3ticos, isoflavonas, compuestos sulfurosos, aceites esenciales, etc.) de gran cualidad y cantidad para regular las funciones y el crecimiento.<\/p>\n<p>Sin embargo, en algunas ocasiones limitaremos la ingesta de alimentos refinados, edulcorados (glutamatos), tratados con pesticidas y f\u00e1rmacos (ars\u00e9nico, organofosforados, antibi\u00f3ticos y otras sustancias) y con conservantes qu\u00edmicos. Excluiremos temporalmente los cereales y derivados ricos en gluten (trigo, cebada, centeno y avena) y los l\u00e1cticos animales (leche animal, quesos y yogures).<\/p>\n<p>O\u00edmos frecuentemente a los padres decir: \u00ab!C\u00f3mo me ha cambiado mi chiquillo despu\u00e9s de tomar una medicina!\u201d<\/p>\n<p>Actualmente, la cuarta causa de mortalidad y de morbilidad en el mundo occidental es la generada por los f\u00e1rmacos o medicamentos. A la cabeza se encontrar\u00edan los antibi\u00f3ticos, las vacunas, los analg\u00e9sicos, los antiinflamatorios y los antigripales. Ciertas convulsiones, alergias, trastornos en el comportamiento, retrasos en el desarrollo, hiperactividad, alteraci\u00f3n de la atenci\u00f3n, encefalitis, meningitis y encefalitis estar\u00edan producidas por la ingesta de estos medicamentos.<\/p>\n<p>A veces \u00a1qu\u00e9 mal nos sentimos los padres y los cuidadores cuando nuestras hijas se ponen con fiebre, s\u00fabitamente sufren dolor, tienen un cansancio inesperado o tienen un bloqueo en el desarrollo!<\/p>\n<p>Nos cuesta entender que los s\u00edntomas de nuestra corporeidad tanto f\u00edsica, ps\u00edquica, espiritual y social como son la fiebre, la inflamaci\u00f3n, la depresi\u00f3n, la fatiga, la hiperactividad, la dificultad de coordinaci\u00f3n y de atenci\u00f3n, el enfriamiento, la diarrea, el v\u00e9rtigo, la anorexia y una larga descripci\u00f3n de manifestaciones que podr\u00eda realizar, son la punta del iceberg que nos est\u00e1 marcando la referencia de una nueva adaptaci\u00f3n o de un nuevo sufrimiento que est\u00e1 apareciendo en la vida del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n, el estudio y la valoraci\u00f3n de estas manifestaciones ser\u00e1n una gu\u00eda de gran valor en el proceso terap\u00e9utico y pocas veces habr\u00e1n de ser suprimidos o reprimidos.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 de conceptos y de conocimientos innecesarios predominan en los programas escolares! El juego, la observaci\u00f3n y el descubrimiento a trav\u00e9s de la vivencia interior son herramientas necesarias para la maduraci\u00f3n y en el mundo actual progresivamente van desapareciendo de las aulas y de los programas docentes.<\/p>\n<p>Las prisas por la adquisici\u00f3n de la lecto-escritura, las carreras por el control de esf\u00ednteres, las asignaturas, las horas de pupitre, los profesores y los grandes edificios escolares acaban por neurotizar, aburrir, fragmentar y por cerrar la gran ventana interior del descubrimiento que todos los individuos tenemos y mantenemos durante toda nuestra existencia.<\/p>\n<p>A lo largo de estos a\u00f1os me he ido dando cuenta que el proceso de maduraci\u00f3n y de desarrollo tiene una gran relaci\u00f3n con el mundo que nos envuelve y que el terapeuta puede en muchos momentos ayudar a encontrarse al individuo a trav\u00e9s de una interacci\u00f3n siempre revisable.<\/p>\n<p>Dir\u00edamos que sabemos de donde partimos pero nunca sabemos a d\u00f3nde ni cuando llegamos.<\/p>\n<blockquote><p>Si vas a emprender el viaje hacia \u00cdtaca, pide que tu camino sea largo, rico en experiencias, en conocimiento. A Lestrigones y a C\u00edclopes ni al fiero Poseid\u00f3n hallar\u00e1s nunca, si no los llevas dentro de tu alma, si no es tu alma quien ante ti los pone. Que numerosas sean las ma\u00f1anas de verano en que con placer, felizmente arribes a bah\u00edas nunca vistas; detente en los emporios de Fenicia y adquiere hermosas mercanc\u00edas, cuanto puedas; invierte en voluptuosos y delicados perfumes; visita muchas ciudades de Egipto y con avidez aprende de sus sabios. \u00cdtaca (1911). Constantino Kavafis.<\/p><\/blockquote>\n<h3>Relaci\u00f3n Bibliogr\u00e1fica:<\/h3>\n<p>J. Ajuriaguerra. Manual de psiquiatr\u00eda infantil. Edt. Toraymasson 4\u00aa edici\u00f3n. 1980.<\/p>\n<p>L. Boltanski. Puericultura y moral de clase. Edt. Laia. 1\u00aa edici\u00f3n. 1974.<\/p>\n<p>A. Lapierre\/B.Aucouturier.edt. Cient\u00edfico-m\u00e9dica. 1\u00aa edici\u00f3n. 1977.<\/p>\n<p>D. Goleman. La salud emocional. Edt. Kair\u00f3s. 1997.<\/p>\n<p>W. Reich. La funci\u00f3n del orgasmo. Edt. Piados. 1\u00aa edici\u00f3n. 1981.<\/p>\n<p>A.s. nelly.hijos en libertad. Edt. Gedisa. 2\u00aa edici\u00f3n. 1978.<\/p>\n<p>K. Jung. El hombre y sus s\u00edmbolos. Edt. Biblioteca universalcaralt. 3\u00aa edici\u00f3n. 1981.<\/p>\n<p>S. Rimpoch\u00e9. El libro tibetano de la vida y de la muerte. Edt. Urano. 1\u00aa edici\u00f3n. 1994.<\/p>\n<p>X. Uriarte. Los peligros de las vacunas. Edt. Atica-salud.2\u00aa edici\u00f3n. 2002.<\/p>\n<p>K. Oberbeil. Alimentos con propiedades curativas y preventivas. Edt. Blume. 1\u00aa edici\u00f3n. 1999.<\/p>\n<p>E. Fromm. El miedo a la libertad. Edt. Piados. 4\u00aa edici\u00f3n. 1978.<\/p>\n<p>Boston women&#8217;s health collective. Nuestros cuerpos nuestras vidas. Edit. Icaria. 1\u00aa edici\u00f3n.1982.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye una fotograf\u00eda del autor que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Xabier Uriarte.<\/strong> Xavier Uriarte es m\u00e9dico, m\u00e1ster en medicina naturista y especialista en rehabilitaci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Xabier Uriarte (2002). \u00c9tica, psicomotricidad y desarrollo infantil. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 24, pp. 38\u201340. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uriarte, m\u00e9dico, parte de una conversaci\u00f3n con un cirujano durante sus estudios para exponer su manera de ejercer como terapeuta: las preguntas hipocr\u00e1ticas, el contacto con la naturaleza, la alimentaci\u00f3n, la cr\u00edtica a ciertos medicamentos y la idea de que los s\u00edntomas del ni\u00f1o se\u00f1alan una nueva adaptaci\u00f3n o un nuevo sufrimiento. 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