{"id":7769,"date":"2002-12-01T10:02:00","date_gmt":"2002-12-01T09:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/sobre-la-actitud-maestra-en-la-practica-psicomotriz-y-en-la-vida\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:08","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:08","slug":"sobre-la-actitud-maestra-en-la-practica-psicomotriz-y-en-la-vida","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/sobre-la-actitud-maestra-en-la-practica-psicomotriz-y-en-la-vida\/","title":{"rendered":"Sobre la actitud maestra en la pr\u00e1ctica psicomotriz y en la vida"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 24 \u00b7 Diciembre de 2002 \u00b7 pp. 13\u201316<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Herran reflexiona sobre la \u00abactitud maestra\u00bb, una manera de ser en el mundo y, en la escuela, de ser educadora, que permite sacar lo mejor de una misma, de las ni\u00f1as y ni\u00f1os y de los contextos. Parte del desarrollo humano, las instituciones y la educaci\u00f3n como camino hacia la autonom\u00eda, propone una relaci\u00f3n triangular (educadora, criatura y cultura) y describe la actitud maestra como estar, escuchar, esperar y aceptar, en la sala de psicomotricidad y en la vida.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p><em>A todas mis maestras y maestros<\/em><\/p>\n<p>El desarrollo en sentido amplio, afecta a todos los seres vivos, tanto biol\u00f3gicos como sociales que crecen en y gracias a sus contextos y lo siguen haciendo hasta transformarse en los mismos m\u00e1s evolucionados, prolongarse en nuevos seres o desaparecer. Para nosotras, las personas, vivir es adaptarnos a nuestro medio, dominar los instrumentos culturales que lo mimbran y desarrollarnos a la vez que desarrollamos ese monto que es la cultura que nos corresponde en nuestro aqu\u00ed y ahora. La vida, mientras lo es, nos exige un protagonismo inescapable, individual, \u00edntimo y permanente pero finito, a su vez, espejo de c\u00f3mo nos ha ido, va, e ir\u00e1 en ella; protagonismo del que la misma vida nos hace conscientes y responsables.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n tiene mucho que hacer en la mejora de la calidad de vida, tanto o m\u00e1s que otras ciencias con las que convive; pero como en ellas, las mejoras, avances o descubrimientos actuales han sustituido a los precedentes en la medida en que se ajustan m\u00e1s y mejor a las necesidades y demandas del \u00e1mbito concreto, a la nueva realidad antes inaccesible y ahora imperante. Estas ciencias tambi\u00e9n se desarrollan; tienen vida propia, la suya; pero siempre al servicio de la nuestra, la humana. Cuando no es as\u00ed, cuando se convierten en objetivo en s\u00ed mismas y se abandonan a su propio sue\u00f1o, la atrocidad, el abuso, o el poder las deshumanizan, volvi\u00e9ndolas en contra de su propia esencia y origen.<\/p>\n<p>Entre las ciencias que van a la zaga de la comprensi\u00f3n, explicaci\u00f3n, intervenci\u00f3n y mejora de lo humano encontramos algunas especialmente clarificadoras y por ello aplicables a la reflexi\u00f3n educativa: el an\u00e1lisis de g\u00e9nero, el sociopsicoan\u00e1lisis, la fenomenolog\u00eda, etc. Por ejemplo y concretamente, el an\u00e1lisis de g\u00e9nero aporta claridad al reinterpretar la realidad en base a la variable femenino-masculino, su dial\u00e9ctica y sus proyecciones cotidianas, concretas, reales, m\u00e1s o menos cercanas a cada uno de sus extremos, pero siempre origen del acceso exclusivamente humano a la cultura, como en el nivel inmediatamente inferior, origen de la vida; aproximaci\u00f3n que se cruza con el an\u00e1lisis del sociopsicoan\u00e1lisis cuando \u00e9ste apunta concepci\u00f3n patriarcal de la dimensi\u00f3n social del acto-poder.<\/p>\n<p>Lo humano hace permanecer, se institucionaliza e institucionaliza todo lo que le hace serlo y as\u00ed hace cultura y organizaci\u00f3n social: la palabra, la paternidad-maternidad, la familia, la escuela, la pol\u00edtica, la salud o las ONGs. En el origen de todas estas instituciones encontramos una emoci\u00f3n, afecto o necesidad sobre la que establecer significantes, tareas u objetivos, por lo que a la vez se establece organizaci\u00f3n social. Si miramos esas instituciones, observamos que todas ellas tienen una dimensi\u00f3n com\u00fan; la m\u00e1s humana, sobre la que se desarrollan otras espec\u00edficas seg\u00fan su funci\u00f3n concreta y tipo de organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una vez creada, la instituci\u00f3n incorpora a los miembros que le pueden ayudar a permanecer o porque est\u00e1n muy motivados o son muy capaces de desarrollar la tarea y adem\u00e1s, en ambos casos, el proceso lleva a un mayor dominio, que reasegura la permanencia; soporta a los que se sit\u00faan entre ambos extremos y pierde a los que los rebasan, porque o van m\u00e1s all\u00e1 de sus intereses o no llegan y la entorpecen. Sin \u00e1nimo generalizador, la mayor\u00eda de las personas que trabaja en algo que le gusta genera mayor capacidad y rendimiento. Volviendo a la dimensi\u00f3n com\u00fan y espec\u00edfica encontramos que la primera corresponde a preferencias, gustos, vivencias profundas \u2014vocaci\u00f3n, en la revoluci\u00f3n industrial y sus coletazos\u2014 que nos ha decantado por un determinado itinerario formativo que, a su vez, desemboca en una ubicaci\u00f3n profesional-institucional concreta del complejo entramado social con su espec\u00edfica y correspondiente responsabilidad debidamente profesionalizada, tecnificada y de especializaci\u00f3n cada vez mayor y sus estilos o dimensiones espec\u00edficas; concreciones todas ellas que conviven con la propia capacidad de frustraci\u00f3n, o se prolongan en la salud mental que desarrollemos mientras ejercemos eso que somos, creemos ser o nos convertimos v\u00eda ejercicio profesional.<\/p>\n<p>Si compartimos que vivir es la conquista de progresivas cotas de autonom\u00eda entre extremos de dependencia total entre el nacimiento y la muerte; todas las instituciones humanas van a tener una vertiente educativa que pretende favorecer la autonom\u00eda de sus miembros, a la vez que asume colectivamente las dificultades propias de los dos polos de la vida y de personas individuales en dificultad a lo largo de su ciclo vital.<\/p>\n<p>De esa responsabilidad compartida que es la educaci\u00f3n de las nuevas generaciones, la parte correspondiente a la escuela precisa ser puesta al d\u00eda. La instituci\u00f3n escolar actual habita en la era tecnol\u00f3gica, en la sociedad de la informaci\u00f3n, por lo que educar debe redefinirse. El modelo autoritario ha dejado paso al democr\u00e1tico, lo que supone que la autoridad se convierte en contenci\u00f3n y acompa\u00f1amiento mientras progresivamente se desarrolla la autonom\u00eda personal, moral, intelectual, en los contextos grupales en los que se vive, ya que la informaci\u00f3n ya no es monopolio de la escuela. En la infancia, la tarea es siempre personal: se inicia en el bienestar corporal, que es condici\u00f3n de apertura al mundo f\u00edsico y humano y cuya interacci\u00f3n nos devuelve representaciones, que a su vez y acompa\u00f1adas de las emociones, vivencias, im\u00e1genes, etc. conforman la manera de ser y hacer; hacia dentro, forjando una actitud vital y hacia fuera reactualiz\u00e1ndola en cada acto. Personal, que no individual, aunque garantice el proceso de individuaci\u00f3n que es crecer; ya que se realiza entre personas, en d\u00edadas o grupos, en un intercambio permanente y a corta distancia que socializa, abre horizontes, forma e informa, facilita el acceso a los lenguajes o expresiones con los que, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, hemos vestido las realidades; personal ya que nos educa a las propias educadoras, al hacernos convivir con nuevos seres, nuevos universos familiares, nuevos modelos sociales, etc., y nos permite revivir y reactualizar actitudes, pensamientos o emociones propias en determinados niveles y contextos educativos e implementar su manejo. Educar es interpretar emociones, buscar lenguajes comunes que permitan compartir la realidad, conocerla, comprenderla, explicarla y so\u00f1ar con dominarla.<\/p>\n<p>Para poder educar tenemos que manejar la frustraci\u00f3n con soltura; la propia y la ajena, para que el alumnado pueda manejar la suya, ya que la desilusi\u00f3n omnipotente debe transformarse en ilusi\u00f3n creadora que ayude a paliar el sufrimiento. Paliarlo no es negarlo, como pretende el sue\u00f1o omnipotente de gran parte de la tecnolog\u00eda actual, que todo lo convierte en consumo; sino administrarlo con ilusi\u00f3n y esperanza. Y de eso s\u00f3lo se puede ocupar la actitud maestra, en este momento despistada y debilitada.<\/p>\n<p>La actitud maestra es una manera de ser en el mundo. Y en la escuela es la manera de ser educadora que permita sacar lo mejor de una misma, de las educandas, de los objetos y los m\u00faltiples contextos que se van a crear en sus miles de interacciones.<\/p>\n<p>Gr\u00e1ficamente podemos representar esta tarea de la siguiente manera: la pareja humana se relaciona con su criatura desde lo corporal incorporando los mediadores culturales compartidos con su contexto. La culturizaci\u00f3n, establecida sobre la base del v\u00ednculo, se prolonga en la educaci\u00f3n infantil en la educadora y en cada criatura, entre quienes se reactualiza este v\u00ednculo privilegiado. La educadora, como las madres y padres, y como agente cultural, va a triangular esa relaci\u00f3n privilegiada, que a partir del cuerpo permite la incorporaci\u00f3n de los significantes, manejo de objetos y de relaciones con los dem\u00e1s y con el mundo; de manera que hemos pasado de una relaci\u00f3n lineal entre dos polos a una triangular que incorpora a la humanidad en un equilibrio-desequilibrio permanente, que es crecer y que es vivir.<\/p>\n<p>Siempre que estamos dos, estamos tres: yo, t\u00fa y lo nuestro. En la Escuela Infantil y en la sala de psicomotricidad, para que esta triangulaci\u00f3n se produzca en \u00f3ptimas condiciones, la actitud maestra debe desarrollarse para que la incorporaci\u00f3n al mundo sea satisfactoria.<\/p>\n<p>Es estar; escuchar los deseos propios y ajenos con el alma, consumar el pensamiento en un discurso con la esencia emocional que lo origina y que da cuerpo a la emoci\u00f3n, a su imagen o a su voz; es tomar tiempo para protagonizar el acto y las dimensiones que abre a partir de los peque\u00f1os gestos que se van produciendo, a las capacidades que se ponen en marcha ante los m\u00ednimos cambios de escenario.<\/p>\n<p>Es la generosidad, la espera y la escucha y no la p\u00e9rdida en otra persona, que fue en nosotras y nos dej\u00f3 ese poso, o que es a su manera, y desde la aceptaci\u00f3n, que no imposici\u00f3n, va a imitar, intentar, jugar \u201ccomo si\u201d; es aceptar el \u201cno\u201d por decisi\u00f3n propia o incapacidad, como algo esencial en la vida que en otro momento se va a convertir en el \u201cs\u00ed\u201d m\u00e1s potente posible, por convertirse ahora en profundamente deseado, ahora en este dispositivo material y humano de seguridad que es la sala de psicomotricidad y m\u00e1s adelante en los contextos humanos seamos capaces de ir haciendo realidad.<\/p>\n<p>Es estar aqu\u00ed y ahora protagonizando nuestra historia, haciendo cultura profesional y generando personas para su futuro, al que s\u00f3lo sabr\u00e1n enfrentarse gracias a su propia actitud maestra.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye una fotograf\u00eda que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Elena Herran.<\/strong> Elena Herran es maestra, psicomotricista y psic\u00f3loga. Actualmente es profesora asociada del departamento de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n de FICE de la UPV-UPV, en Donostia. Tambi\u00e9n es miembro de la Asociaci\u00f3n Profesional de Psicomotricistas<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Elena Herran (2002). Sobre la actitud maestra en la pr\u00e1ctica psicomotriz y en la vida. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 24, pp. 13\u201316. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Herran reflexiona sobre la \u00abactitud maestra\u00bb, una manera de ser en el mundo y, en la escuela, de ser educadora, que permite sacar lo mejor de una misma, de las ni\u00f1as y ni\u00f1os y de los contextos. 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