{"id":7764,"date":"2002-06-01T10:05:00","date_gmt":"2002-06-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/v-jornadas-de-practica-psicomotriz\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:05","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:05","slug":"v-jornadas-de-practica-psicomotriz","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/v-jornadas-de-practica-psicomotriz\/","title":{"rendered":"V Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 23 \u00b7 Junio de 2002 \u00b7 pp. 34\u201335<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> M\u00aa Jos\u00e9 Intxausti resume las V Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz (Vitoria-Gasteiz, 9, 10 y 11 de noviembre de 2001): lo que suponen para la Escuela, la experiencia de los buzones para recoger comentarios y dos ideas del discurso de Aucouturier, el esfuerzo por entender el psiquismo infantil y la paradoja de comprender la historia profunda del ser humano, tambi\u00e9n con las familias. Termina recordando la presencia de Myrtha Chokler.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Me hab\u00eda comprometido a escribir para este n\u00famero un resumen de las V Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz, celebradas los d\u00edas 9, 10, y 11 de noviembre de 2001, en Vitoria-Gasteiz, con nieve. No puedo, sin embargo, pasar a hablar del contenido de las intervenciones de los ponentes, sin mencionar qu\u00e9 suponen para nosotros estos encuentros.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s desde las primeras que celebramos en 1991 hasta ahora, en cuestiones organizativas hemos adquirido cierta agilidad, pero siempre contando con la ayuda inestimable de muchas personas que llamamos \u201ccolaboradores\u201d; su disponibilidad a lo largo de todo este tiempo nos ha proporcionado mucha seguridad. Pero si esta fidelidad nos ayuda a seguir adelante, lo que contribuye a que la trayectoria de la Escuela de Psicomotricidad de Bergara pueda llegar a ser una realidad, es la asistencia de todas las personas que responden generosamente a nuestra convocatoria.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o hicimos una propuesta en el \u00e1mbito de metodolog\u00eda: Consist\u00eda en disponer una buena cantidad de buzones por todo el recinto, y pedir a los asistentes que en el transcurso de las Jornadas fueran depositando sus comentarios, dudas, reflexiones, preguntas, etc. Y la valoraci\u00f3n que hicimos de la participaci\u00f3n fue positiva; quiz\u00e1s con un poco m\u00e1s de pr\u00e1ctica podamos convertirlo en un verdadero recurso para facilitar una din\u00e1mica m\u00e1s participativa en reuniones de colectivos tan numerosos.<\/p>\n<p>Seguramente al acabar las Jornadas, si hubi\u00e9ramos preguntado a varias personas, cada una nos habr\u00eda hecho un resumen, en el \u00e1mbito de contenidos, todos ellos diferentes entre s\u00ed. Son muchas horas y mucha la informaci\u00f3n recibida y aunque intentes estar presente y atento, siempre reaccionamos m\u00e1s a una serie de contenidos que a otros.<\/p>\n<p>Del discurso de B. Aucouturier destacar\u00eda dos cosas. La primera, es su incansable esfuerzo por entender el psiquismo infantil; indagar en etapas tempranas creo que provoca grandes desaf\u00edos a nuestros esquemas de pensamiento. Abandonar nuestra comprensi\u00f3n \u201cracional\u201d y situarnos en otras coordenadas, no deja de plantearnos dificultades. Entrar en un discurso que nos presenta lo inconsciente como el lecho de desarrollo del ser humano, nos enfrenta a otra manera de entender. En ese \u201cotro\u201d orden, lo parad\u00f3jico, lo ambivalente, destituyen cualquier an\u00e1lisis de causalidad simple; el sentido est\u00e1, pero su lectura se hace a trav\u00e9s de&#8230; Una peque\u00f1a incursi\u00f3n: amar y agredir a la misma persona, terrible ambivalencia. Sentirse culpable por tener ese deseo \u2014tan amenazante para el otro, como para uno mismo\u2014, una buena paradoja. Creer en la no-realidad de un agresor peligroso \u2014porque uno lo siente, lo vive, \u00bfest\u00e1 dentro o fuera?\u2014, se rompe lo racional. Ser sin embargo, capaz de jugar, de dar el salto que permite reducir (aunque sea, solo por un tiempo) la angustia. Simbolizar al agresor, arrastrar a la realidad los fantasmas sentidos como verdaderos, ser acompa\u00f1ado en este paseo que da otra dimensi\u00f3n al fantasma, la dimensi\u00f3n mixta del juego donde lo podemos manipular, remodelar y en definitiva acercarnos a \u00e9l guardando \u201clas distancias\u201d, a veces, incluso en este recorrido, puede aparecer el humor. \u00a1Qu\u00e9 placer!<\/p>\n<p>Comprender la historia profunda del ser humano nos lleva lejos, y tambi\u00e9n aqu\u00ed aparece una paradoja (que es la segunda idea que quer\u00eda rescatar). Los profesionales damos vueltas y m\u00e1s vueltas para tratar de comprender ciertos mecanismos de este desarrollo, y en ese esfuerzo nos encontramos con los protagonistas del mismo, los ni\u00f1os y sus familias, y nuestra manera de reunirnos con ellos, es tambi\u00e9n motivo de reflexi\u00f3n. Nuestra comprensi\u00f3n del sujeto, incorpora el conflicto como un elemento indisociable de su desarrollo, pero eso no significa que ignoremos el desgaste que se plantea con la persistencia de los conflictos, ni el hecho de que a veces la ayuda sea imprescindible. El planteamiento partir\u00eda de la idea de no \u00abdesresponsabilizar\u00bb a las familias, tanto en lo que se refiere a solicitar la ayuda, como a la posterior toma de decisiones. Son junto al ni\u00f1o las protagonistas, pero tampoco aqu\u00ed la lectura es directa, su relaci\u00f3n est\u00e1 ligada a sus emociones y estas pueden ser tan ambivalentes y tan parad\u00f3jicas como las del ni\u00f1o. Si por ser adultos esperamos que la v\u00eda de lo racional sea la \u00fanica que nos encamine hacia ellas, podemos iniciar un viaje a ninguna parte.<\/p>\n<p>Myrtha Hebe Chokler nos acompa\u00f1\u00f3 en las Jornadas y seguro que muchos nos hemos acordado de ella en estos meses posteriores; est\u00e1n siendo momentos muy dif\u00edciles para Argentina. Desde estas l\u00edneas le mandamos un abrazo; y para terminar, rescato de mis apuntes un fragmento de su discurso: \u201cdefender un modelo que no es el vigente es factible; es, incluso, interesante, pero puede no ser efectivo. Pero sabemos que el modelo vigente no es el \u00fanico, simplemente es el hegem\u00f3nico\u201d. En sus intervenciones, Myrtha nos propuso reiteradamente reflexionar sobre la acci\u00f3n del ni\u00f1o, sobre la respuesta del adulto, y sobre la conquista de la autonom\u00eda desde la seguridad afectiva. Me consta que muchas personas que le escucharon ya lo hacen.<\/p>\n<p>Espero que todas y todos nos mantengamos \u201crazonablemente\u201d bien hasta las pr\u00f3ximas Jornadas.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00edas que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre M.\u00aa Jos\u00e9 Intxausti Gabilondo.<\/strong> Esta vez M\u00aa Jos\u00e9 Intxausti Gabilondo nos ofrece su particular recorrido por las \u00faltimas Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz celebradas durante el pasado mes de noviembre en Vitoria-Gasteiz.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> M.\u00aa Jos\u00e9 Intxausti Gabilondo (2002). V Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 23, pp. 34\u201335. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00aa Jos\u00e9 Intxausti resume las V Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz (Vitoria-Gasteiz, 9, 10 y 11 de noviembre de 2001): lo que suponen para la Escuela, la experiencia de los buzones para recoger comentarios y dos ideas del discurso de Aucouturier, el esfuerzo por entender el psiquismo infantil y la paradoja de comprender la historia profunda del ser humano, tambi\u00e9n con las familias. 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