{"id":7763,"date":"2002-06-01T10:04:00","date_gmt":"2002-06-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/de-como-rabo-de-lagartija-se-convirtio-en-formadora\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:04","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:04","slug":"de-como-rabo-de-lagartija-se-convirtio-en-formadora","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/de-como-rabo-de-lagartija-se-convirtio-en-formadora\/","title":{"rendered":"De c\u00f3mo \u201crabo de lagartija\u201d se convirti\u00f3 en formadora"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 23 \u00b7 Junio de 2002 \u00b7 pp. 30\u201333<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Mary \u00c1ngeles Cremades cuenta el caso de Mar\u00eda, una ni\u00f1a que lleg\u00f3 a terapia psicomotriz con ocho a\u00f1os, expres\u00f3 en la sala su agresividad y su necesidad de existir ante otra persona, y cuya frase \u00abahora ya s\u00e9 c\u00f3mo afrontarme a m\u00ed misma\u00bb la llev\u00f3 a reflexionar sobre su propia historia. Repasa su infancia de \u00abrabo de lagartija\u00bb, su primer contacto con la psicomotricidad en 1974, el curso de Aucouturier de 1983 y el camino hasta ser formadora.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Mar\u00eda vino a nuestro centro con 8 a\u00f1os. Sus padres estaban preocupados por ella porque la ve\u00edan desajustada; presentaba peque\u00f1os problemas de aprendizaje, peque\u00f1os problemas de relaci\u00f3n con los compa\u00f1eros, peque\u00f1os problemas de comportamiento en casa&#8230; Aunque nada era grave, nada iba bien. Los padres la defin\u00edan como una ni\u00f1a de car\u00e1cter fuerte a la que le gustaba ser el centro de atenci\u00f3n, pero sobre todo percib\u00edan que la ni\u00f1a sufr\u00eda y el malestar que ello generaba estaba afectando a toda la vida familiar.<\/p>\n<p>La historia de Mar\u00eda no viene al caso para el objetivo de estas l\u00edneas. S\u00f3lo diremos que era una ni\u00f1a querida y bien arropada por su familia, pero este amor no imped\u00eda que recibiera un c\u00famulo de proyecciones inconscientes que depositaba en ella la carga de dos historias familiares duras (la de cada uno de sus padres) y en consecuencia el mismo malestar. Mar\u00eda, que era una ni\u00f1a inteligente y creativa, llevaba a sus espaldas desde peque\u00f1a este lastre que estaba afectando a su crecimiento, a su felicidad y a la felicidad del entorno de forma grave. Mar\u00eda ten\u00eda un mundo interno muy turbulento, lleno de fuerza y agresividad que s\u00f3lo se permit\u00eda expresar de manera solapada, sutil pero implacable (era tachada de impertinente y dif\u00edcil). Ten\u00eda igualmente una imagen muy negativa de s\u00ed misma, as\u00ed como un fuerte sentimiento de no ser adecuada, de forma que no se encontraba a gusto ni consigo misma ni con las dem\u00e1s personas.<\/p>\n<p>La terapia psicomotriz comenz\u00f3 trabajando a partir del mundo simb\u00f3lico que Mar\u00eda proyectaba de forma masiva y muy creativa en la sala. El juego simb\u00f3lico fue poniendo en evidencia sus conflictos de relaci\u00f3n (vender amistad, aislamiento, relaci\u00f3n a trav\u00e9s de la agresividad, padres muertos, ricos y pobres, y un largo etc\u00e9tera), pero no acababan de emerger los conflictos profundos. Poco a poco en la medida que fue surgiendo el juego corporal se fue haciendo patente su sentimiento de inadecuaci\u00f3n, su necesidad de control, su miedo a dejarse sentir sensaciones y su necesidad de regresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tuvo la posibilidad de vivir situaciones regresivas, y a partir de ah\u00ed su cuerpo y su cara cambiaron, \u00e9sta se hizo m\u00e1s abierta y expresiva y el manejo de su cuerpo mejor\u00f3. Esta apertura a sensaciones positivas, nuevas en su experiencia de relaci\u00f3n facilit\u00f3 la explosi\u00f3n de agresividad de forma especial en una sesi\u00f3n en la que Mar\u00eda expres\u00f3 abiertamente su sufrimiento profundo y la agresividad derivada del mismo. Frases como \u201cnunca vas a ser capaz de hacer feliz a un ni\u00f1o\u201d \u201ceres una actriz de primera\u201d insultos y llantos, son la expresi\u00f3n explosiva de algo que llevaba encerrado mucho tiempo y que lastraba su desarrollo.<\/p>\n<p>Esta sesi\u00f3n marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la terapia. Mar\u00eda no pod\u00eda creer que tras semejante explosi\u00f3n, la relaci\u00f3n con la terapeuta no se alterara, como si por primera vez en su vida, el haberse mostrado tal cual era no le hubiera acarreado ning\u00fan problema, sinti\u00e9ndose aceptada, comprendida y contenida.<\/p>\n<p>El segundo a\u00f1o de terapia, fue un a\u00f1o de construcci\u00f3n de una identidad nueva. Un d\u00eda, ya avanzado el 2\u00ba a\u00f1o, ella propuso un juego en el cual yo era una ni\u00f1a que ten\u00eda una mu\u00f1eca (que era ella), que cobraba vida cuando estaba conmigo a solas; en un momento de la situaci\u00f3n yo quise que la mu\u00f1eca tuviera m\u00e1s posibilidades de vida y pudiera hablar delante de otros; ella se volvi\u00f3 y muy enfadada me grit\u00f3 \u201c\u00bfPero es que no lo comprendes? Yo s\u00f3lo puedo existir delante de ti\u201d. Esta frase ha golpeado mi cabeza durante a\u00f1os y me hizo comprender la dimensi\u00f3n que ten\u00eda la terapia para Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Meses m\u00e1s tarde, cuando prepar\u00e1bamos el final de la terapia, le pregunt\u00e9 si ella cre\u00eda que la terapia pod\u00eda terminar, Mar\u00eda me dijo \u201cCreo que s\u00ed, porque ahora ya s\u00e9 c\u00f3mo afrontarme a m\u00ed misma\u201d. Acababa de cumplir 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Aquella frase de Mar\u00eda me hizo reflexionar en su momento sobre el sentido de la terapia psicomotriz, el potencial transformador de la terapia por la v\u00eda corporal, que hace sentir a una ni\u00f1a de esta edad que existe y vive de una manera diferente a como lo hac\u00eda antes.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n propici\u00f3 una reflexi\u00f3n sobre mi propia existencia en la sala; mi propia evoluci\u00f3n personal y profesional. Me cuestionaba sobre qui\u00e9n me hab\u00eda ayudado a m\u00ed a existir con autenticidad y cu\u00e1l hab\u00eda sido el camino que me hab\u00eda llevado a vivir aquel momento privilegiado en la sala con Mar\u00eda. Y tambi\u00e9n, \u00a1c\u00f3mo no!, record\u00e9 la ni\u00f1a que fui y que tanto resonaba con el drama interno de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>De peque\u00f1a me llamaban \u201crabo de lagartija\u201d; parece que no paraba quieta y estar en movimiento era una de mis caracter\u00edsticas. Me recuerdo a m\u00ed misma haciendo \u201cel pino\u201d en los sitios m\u00e1s ins\u00f3litos (piano incluido), bailando sola en cualquier lugar en el que uno pudiera moverse m\u00ednimamente en cuanto mi madre se despistaba; recuerdo mi timidez y mi verg\u00fcenza a la hora de hablar delante de otros aunque me muriera de ganas de decir algo o de acercarme a alguien.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pude entonces llegar a ser terapeuta y propiciar que una ni\u00f1a diga que s\u00f3lo puede existir delante de m\u00ed? \u00bfC\u00f3mo pude llegar a ser formadora? \u00bfPor qu\u00e9 eleg\u00ed un trabajo por la v\u00eda corporal? \u00bfLo eleg\u00ed yo o la Pr\u00e1ctica Psicomotriz me eligi\u00f3 a m\u00ed?<\/p>\n<p>Mi primer contacto con la psicomotricidad real (no acad\u00e9mica) fue en 1974. Particip\u00e9 en un curso que imparti\u00f3 Andr\u00e9 Lapierre en Madrid durante todo el mes de junio. Era la \u00e9poca de \u201cLos contrastes\u201d y el curso respond\u00eda fielmente a la pedagog\u00eda de descubrimiento basada en el deseo que los autores propugnaban para los ni\u00f1os. Yo era muy joven, me faltaba un a\u00f1o para terminar la carrera, y era la \u00fanica estudiante del curso. El recuerdo de aquel curso sigue vivo para m\u00ed. La propuesta pedag\u00f3gica, y sobre todo su metodolog\u00eda activa que me supuso un reencuentro con el placer del juego y del movimiento, me produjeron un impacto indeleble sustentado seguramente por la sensaci\u00f3n de plenitud vital que me embargaba cuando termin\u00f3 el curso. Creo que, en aquel momento, no alcanc\u00e9 a comprender totalmente el soporte te\u00f3rico del trabajo pero s\u00ed supe claramente que aquello era algo que \u201cme conven\u00eda\u201d como persona, y que antes o despu\u00e9s volver\u00eda a ello.<\/p>\n<p>Pasaron los a\u00f1os, inici\u00e9 mi vida profesional como psic\u00f3loga en PACYS, un colegio de Educaci\u00f3n Especial dedicado fundamentalmente a ni\u00f1os afectados de Par\u00e1lisis Cerebral. Mi vida personal se fue enriqueciendo y complicando con la llegada sucesiva de mis cuatro hijos.<\/p>\n<p>Hasta 1983 la psicomotricidad, ya convertida en Pr\u00e1ctica Psicomotriz, no volvi\u00f3 a cruzarse en mi camino. Bernard Aucouturier imparti\u00f3 en Madrid el primer curso de formaci\u00f3n bienal en el marco de la EIPS y el lugar elegido para realizarlo fue el Centro donde yo trabajaba. Esta circunstancia fortuita favoreci\u00f3 el que yo pudiera realizar el curso. Fue un mes de trabajo intenso, inolvidable. Con otra madurez y otro momento vital volvi\u00f3 a impactarme sobremanera la Formaci\u00f3n Personal; pod\u00eda y a\u00fan hoy puedo se\u00f1alar n\u00edtidamente un antes y un despu\u00e9s de las vivencias de aquellos d\u00edas de julio. En aquel momento, el hecho de poder dedicar unos d\u00edas a mirarme a mi misma, ya era para m\u00ed un acontecimiento pero al margen de esta circunstancia, recuerdo claramente el sentimiento de transformaci\u00f3n, de cambio interno, de que algo era diferente en m\u00ed despu\u00e9s de aquel curso y algunas personas de mi entorno lo notaban; estaba m\u00e1s abierta, m\u00e1s plena, m\u00e1s alegre y fluida. \u00bfSer\u00eda que yo tambi\u00e9n exist\u00eda solo en la sala de Formaci\u00f3n Personal? \u00bfD\u00f3nde estaba yo en aquel torbellino de exigencias de la vida cotidiana? Lo que es cierto es que este curso desencaden\u00f3 en m\u00ed un movimiento, un proceso que creo que todav\u00eda no ha terminado.<\/p>\n<p>Por otra parte, el mundo de la infancia en el que estaba inmersa era muy diverso, te\u00f1ido de colores muy distintos. Por una parte, trabajaba en el \u00e1mbito de la Par\u00e1lisis Cerebral en el que la vida y el dolor se hacen uno en cada cuerpo, en cada sonrisa, en cada mirada de los ni\u00f1os afectados; el sufrimiento y las ganas de vivir, de crecer saltan a la vista juntos salpicando al profesional que resuena internamente ante la fuerza de esta contradicci\u00f3n frente a la que nadie puede quedarse indiferente. Por otra parte, viv\u00eda la satisfacci\u00f3n de la crianza; era madre de ni\u00f1os peque\u00f1os llenos de vitalidad, de alegr\u00eda, y tambi\u00e9n de exigencias. La Pr\u00e1ctica Psicomotriz me ofrec\u00eda una visi\u00f3n de la infancia en la que ten\u00edan cabida todos los ni\u00f1os sin distinci\u00f3n porque al creer en el ni\u00f1o tiene esperanza para todos. Poder abordar al ni\u00f1o desde lo que es, desde lo positivo que tiene, desde su deseo, comprendiendo su l\u00f3gica tuvo para m\u00ed una importancia capital as\u00ed como el descubrimiento de la importancia del placer como elemento constitutivo de la maduraci\u00f3n. Supe en aquel momento que yo me quer\u00eda dedicar a este tipo de ayuda a los ni\u00f1os; tuve la sensaci\u00f3n de que lo pod\u00eda hacer bien porque yo me sent\u00eda bien en esta pr\u00e1ctica y tuve la vaga intuici\u00f3n de que alg\u00fan d\u00eda, quiz\u00e1, acabar\u00eda dedic\u00e1ndome a la formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La semilla que plant\u00f3 aquel curso germin\u00f3 y floreci\u00f3 con el tiempo. A\u00f1os despu\u00e9s aquella intuici\u00f3n tom\u00f3 forma cuando tras diferentes avatares de la vida form\u00e9 parte del equipo que cre\u00f3 Cefopp y comenc\u00e9 el proceso que me llev\u00f3 a ser formadora en la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier. La creaci\u00f3n del Centro Aucouturier de Ayuda Psicomotriz y Psicolog\u00eda Infantil hizo realidad uno de los sue\u00f1os de mi vida y constituye hoy en d\u00eda el n\u00facleo central de mi actividad profesional.<\/p>\n<p>Mar\u00eda encontr\u00f3 una nueva vida en la sala a partir de las vivencias que la terapia desencaden\u00f3; una nueva forma de existir que luego se hizo extensiva a su vida cotidiana encontrando por primera vez satisfacci\u00f3n en sus relaciones y armon\u00eda en la vida familiar.<\/p>\n<p>De la misma manera yo encontr\u00e9 una nueva manera de situarme personal y profesionalmente en la vida tras la Formaci\u00f3n Personal de aquel curso que se cruz\u00f3 en mi camino.<\/p>\n<p>Siempre agradecer\u00e9 a Mar\u00eda lo que me ense\u00f1\u00f3 con su proceso, con su lucha por encontrar la salida del laberinto de sensaciones negativas en las que se ve\u00eda inmersa sin saber por qu\u00e9 y me considero afortunada por haber podido acompa\u00f1ar este camino.<\/p>\n<p>De la misma manera, estar\u00e9 eternamente agradecida a las personas que procuraron que yo pudiera realizar aquel curso. Recuperar a \u201crabo de lagartija\u201d desde el placer y no desde la angustia, reinsertarla desde su vitalidad e integrarla en mi quehacer profesional es un privilegio del que intento disfrutar cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Ayudar a que otras personas puedan movilizarse y acompa\u00f1ar su propio proceso de transformaci\u00f3n en el marco de la formaci\u00f3n, era para m\u00ed una vocaci\u00f3n obligada despu\u00e9s de todo lo que la Pr\u00e1ctica me hab\u00eda aportado a m\u00ed.<\/p>\n<p>Mis alumnas dicen que la Formaci\u00f3n Personal es un camino de rosas y espinas, como la vida misma, aprovechar las espinas para que las pr\u00f3ximas rosas sean m\u00e1s luminosas es crecer y la Formaci\u00f3n Personal nos da muchas pistas para ello. Por tanto es obligado, para terminar, agradecer a Bernard que haya creado los instrumentos para que tantas personas, ni\u00f1os o adultos, puedan acceder a existir de otra manera.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye im\u00e1genes que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Mary \u00c1ngeles Cremades.<\/strong> Mary \u00c1ngeles Cremades es psic\u00f3loga cl\u00ednica, terapeuta en psicomotricidad y formadora reconocida por la Association Europ\u00e9ene des \u00c9coles \u00e0 la Pratique Psycomotrice Aucouturier (ASEEFOP). Desarrolla su labor como terapeuta infantil en el Centro Aucouturier de Ayuda Psicolog\u00eda Infantil de Madrid, del que es fundadora. Adem\u00e1s dirige el Centro de Estudios y Formaci\u00f3n en Pr\u00e1ctica Psicomotriz (CEFOPP) en esta misma ciudad.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Mary \u00c1ngeles Cremades (2002). De c\u00f3mo \u201crabo de lagartija\u201d se convirti\u00f3 en formadora. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 23, pp. 30\u201333. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mary \u00c1ngeles Cremades cuenta el caso de Mar\u00eda, una ni\u00f1a que lleg\u00f3 a terapia psicomotriz con ocho a\u00f1os, expres\u00f3 en la sala su agresividad y su necesidad de existir ante otra persona, y cuya frase \u00abahora ya s\u00e9 c\u00f3mo afrontarme a m\u00ed misma\u00bb la llev\u00f3 a reflexionar sobre su propia historia. 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