{"id":7762,"date":"2002-06-01T10:03:00","date_gmt":"2002-06-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/entrevista-myrtha-chokler\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:04","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:04","slug":"entrevista-myrtha-chokler","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/entrevista-myrtha-chokler\/","title":{"rendered":"Myrtha Chokler"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 23 \u00b7 Junio de 2002 \u00b7 pp. 24\u201329<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Myrtha Chokler habla del enfoque de Emmi Pikler y del Instituto L\u00f3czy, de la interacci\u00f3n entre el beb\u00e9 y el adulto (respeto por su iniciativa y sensibilidad en lugar de \u00abinstinto\u00bb), de c\u00f3mo observar a los beb\u00e9s, de las aportaciones de la pr\u00e1ctica psicomotriz de Aucouturier, de la autonom\u00eda forzada y de las familias monoparentales. La clase te\u00f3rica sobre las angustias arcaicas y los fantasmas originarios la deja para otra ocasi\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p><strong>Myrtha, en el n\u00ba 21 de nuestra revista pudimos disfrutar de un interesante art\u00edculo suyo relativo al marco conceptual de la atenci\u00f3n temprana. A este respecto, le pedimos una breve informaci\u00f3n acerca de Emmi Pikler, y de Judit Falk y el Instituto Loczy de Budapest, que nos sit\u00fae en sus enfoques y metodolog\u00edas, puesto que tienen una importante presencia en tu trabajo.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando conoc\u00ed la experiencia del Instituto L\u00f3czy de Budapest con ocasi\u00f3n de un Congreso de Psicomotricidad en Par\u00eds, a trav\u00e9s de filmes presentados por la Dra. Agnes Szanto, me sent\u00ed de inmediato deslumbrada por la visi\u00f3n de ni\u00f1os muy peque\u00f1os, la mayor\u00eda ni siquiera a\u00fan caminaba, que activos e interesados se compenetraban en sus juegos con una soltura, una plasticidad de movimientos y un ajuste en sus gestos muy poco frecuentes a esa edad, reveladores de una gran seguridad emocional y de importantes proyectos y estrategias cognitivas. La tranquilidad, la concentraci\u00f3n y la inteligencia que mostraban esos ni\u00f1os, que por otra parte hab\u00edan sufrido penurias, carencias y abandono antes de ser acogidos en este instituto, pon\u00eda en evidencia un camino diferente en la crianza de los beb\u00e9s y una perspectiva toalmente innovadora de reflexi\u00f3n sobre la constituci\u00f3n y desarrollo del psiquismo y de la personalidad en su conjunto.<\/p>\n<p>Emmi Pikler fue una pediatra h\u00fangara que desde los a\u00f1os 30, trabajando inicialmente con familias, hab\u00eda desarrollado una concepci\u00f3n del ni\u00f1o como un sujeto activo desde su nacimiento, lleno de iniciativas y competente. El valor esencial que Pikler sostuvo y trasmiti\u00f3 desde entonces, y particularmente cuando al final de la II Guerra Mundial se hizo cargo del orfelinato de la calle L\u00f3czy, fue un extremado respeto por la persona humana y por el beb\u00e9 en particular. Ella se propuso brindar a esos ni\u00f1os lo esencial para su desarrollo, para que pudieran crecer como los que lo hacen en el seno de una familia. Partiendo de observaciones y de reflexiones minuciosas con su equipo, puso en marcha un abordaje m\u00e9dico, psicol\u00f3gico y pedag\u00f3gico original y reconocido como \u00fanico en el mundo, que toma en cuenta de manera unificada y coherente el proceso de construcci\u00f3n de la individualidad y de la originalidad de cada ni\u00f1o. Este abordaje se basa en una extremada calidad de las relaciones interpersonales de cada uno de los ni\u00f1os con los adultos que los cuidan, lo que les garantiza indudablemente la ternura en el contacto, la fluidez de la comunicaci\u00f3n y la seguridad afectiva, sosteniendo al mismo tiempo su autonom\u00eda motriz, base de la seguridad postural y ps\u00edquica. El desarrollo postural aut\u00f3nomo es otro de los descubrimientos de Pikler que todo pediatra, psic\u00f3logo, pedagogo y profesional de la infancia deber\u00eda conocer. La organizaci\u00f3n del conjunto de detalles estudiados cuidadosamente para el bienestar de cada momento de la vida cotidiana de estos ni\u00f1os, les brinda el apuntalamiento necesario para generar en ellos la confianza en s\u00ed mismos, en sus propias capacidades y en el medio que los rodea, mientras toman conciencia de s\u00ed, de sus posibilidades y de sus propios l\u00edmites, sin ponerse entonces en peligro. Esto permite erradicar los m\u00faltiples s\u00edntomas de carencias afectivas, de ansiedad, de inseguridad y de agresividad, tan frecuentes en las instituciones infantiles.<\/p>\n<p>Por su parte, la Dra. Judit Falk, tambi\u00e9n pediatra, ha sido una estrecha colaboradora de la Dra. Pikler, directora del Instituto L\u00f3czy durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os y autora de numerosos trabajos cient\u00edficos, algunos de los cuales hemos publicado en la revista La Hamaca y en el libro Mirar al Ni\u00f1o. Existen actualmente una gran cantidad de publicaciones de psiquiatras, psic\u00f3logos, psicoanalistas, pedagogos y psicomotricistas en Europa y en toda Am\u00e9rica interesados en esa experiencia tan enriquecedora, hasta tal punto que se han organizado congresos como el de Budapest de 1996 y varias asociaciones Pikler L\u00f3czy: una es la Asociaci\u00f3n Internacional; y hay otras en Francia, Suiza, Italia, Alemania, Argentina, EE.UU, y esperemos que pronto exista en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Hay un tema que nos gustar\u00eda que profundizase, y es el de c\u00f3mo entiende la interacci\u00f3n beb\u00e9-adulto en esos primeros momentos de la vida, tanto en el contexto de la familia como en el de las instituciones educativas.<\/strong><\/p>\n<p>Para responder a esta pregunta necesitar\u00eda much\u00edsimo tiempo y el espacio de uno o varios libros; pero para hacerlo r\u00e1pidamente, quiero se\u00f1alar a que las matrices afectivas, sociales, cognitivas y comunicacionales de un ni\u00f1o se constituyen a partir de la calidad de su relaci\u00f3n con el entorno humano y material desde el comienzo de la vida.<\/p>\n<p>Cada vez se comprueba m\u00e1s fehacientemente la importancia determinante de los primeros 18 \u00f3 20 meses de edad en la construcci\u00f3n de la personalidad futura. Las vivencias de ese per\u00edodo quedan grabadas y orientan todo el desarrollo de las potencialidades del sujeto. Pero la relaci\u00f3n ni\u00f1o-adulto, sea \u00e9ste familiar o profesional, depende no s\u00f3lo de la calidad de la persona en cuesti\u00f3n, sino de las ideas que tiene, conscientes o no conscientes, por h\u00e1bito, cultura, informaci\u00f3n o convicciones. Si piensa que el ni\u00f1o es incapaz de aprender algo por s\u00ed mismo si el adulto no le ense\u00f1a, si supone que el beb\u00e9 no tiene iniciativas o si las tiene no le son \u00fatiles, va a tratar de ense\u00f1arle todo a su manera y no le va a permitir al ni\u00f1o construir sus propias estrategias de conocimiento y de relaci\u00f3n a partir de sus propios intereses y capacidades.<\/p>\n<p>El afecto es fundamental, pero el cari\u00f1o y la ternura se expresan no s\u00f3lo con besos y abrazos sino con un profundo respeto hacia el ni\u00f1o, a trav\u00e9s de la delicadeza de los gestos del adulto \u2014y el beb\u00e9 es sumamente sensible a eso\u2014, del respeto por sus tiempos, por sus necesidades y por lo que s\u00ed puede en este momento, sin exigirle aquello que deber\u00eda aprender m\u00e1s adelante. La seguridad emocional de un beb\u00e9 es indispensable para el aprendizaje.<\/p>\n<p>El nacimiento de un ni\u00f1o exige la apertura de un espacio mental y de un espacio f\u00edsico pensado cuidadosamente para \u00e9l, para el sujeto que va siendo. Rodearlo de cari\u00f1o es tambi\u00e9n preocuparse por escoger los lugares, la ropa, los juguetes, los alimentos y los ritmos de descanso que necesita, en los que pueda sentirse f\u00edsica, postural y afectivamente seguro, interesado y activo, y no los que atraen, divierten o benefician s\u00f3lo al adulto. Pongo por ejemplo los andadores o la mayor\u00eda de los juguetes que est\u00e1n en el mercado, dise\u00f1ados para atraer a los adultos que los compran, pero poco \u00fatiles si no francamente desaconsejables para los ni\u00f1os. La funci\u00f3n del adulto es important\u00edsima y los conocimientos sobre lo mejor para un beb\u00e9 no nacen del \u201cinstinto\u201d sino de la sensibilidad, de estar muy atento a la escucha de lo que el beb\u00e9 nos dice, nos manifiesta permanentemente de s\u00ed mismo con su lenguaje de gestos, de m\u00edmicas y de sonidos mucho antes de la palabra, y tambi\u00e9n de la reflexi\u00f3n y del estudio. Hoy tenemos demasiadas y dolorosas pruebas en las conductas de los ni\u00f1os, en sus problemas, sus ansiedades, sus miedos y sus fracasos escolares, producto, en gran parte, de actitudes irreflexivas de los adultos.<\/p>\n<p><strong>Podr\u00eda hablarnos de los m\u00e9todos que utilizan de observaci\u00f3n de beb\u00e9s, y las diferencias entre observaci\u00f3n e intervenci\u00f3n educativa y trabajos de ayuda o terapia.<\/strong><\/p>\n<p>Pienso que la observaci\u00f3n es una herramienta indispensable para saber c\u00f3mo intervenir. Los m\u00e9todos de observaci\u00f3n dependen de para qu\u00e9 se hacen, con qu\u00e9 objetivos, d\u00f3nde, en qu\u00e9 contexto familiar, social, institucional, de investigaci\u00f3n, individual, grupal, etc. Cuando uno define el para qu\u00e9 y el por qu\u00e9 de la observaci\u00f3n, qui\u00e9n la realiza y con qui\u00e9nes, puede elaborar el c\u00f3mo; es decir, el encuadre, los dispositivos, las t\u00e9cnicas y los recursos humanos y materiales necesarios para la observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A m\u00ed y a las personas de mi equipo nos interesa, sobre todo, conocer al beb\u00e9 en su vida cotidiana; es decir, en ocasiones no preparadas artificialmente de manera experimental. Nos interesa observarlo interfiriendo lo menos posible en su espontaneidad, tanto en su actividad aut\u00f3noma como en sus relaciones interpersonales habituales. Esto quiere decir que, trat\u00e1ndose de ni\u00f1os muy peque\u00f1os nunca hacemos tests ni provocamos situaciones para ver si son capaces de tal o cual conducta. Le vemos vivir y eso nos brinda una enorme cantidad de informaci\u00f3n y de conocimientos acerca de qui\u00e9n es esta personita, qu\u00e9 le gusta, qu\u00e9 puede y sabe hacer cuando quiere algo, c\u00f3mo se interesa por el mundo que le rodea, en qu\u00e9 se interesa, con qu\u00e9 atenci\u00f3n y perseverancia y c\u00f3mo se conecta con los adultos que lo cuidan, en qu\u00e9 condiciones personales y espaciales se muestra m\u00e1s competente, activo, inhibido o temeroso.<\/p>\n<p>Es diferente la observaci\u00f3n de un grupo de ni\u00f1os para organizar su sala en un jard\u00edn maternal que la observaci\u00f3n de un beb\u00e9 que no crece bien, que est\u00e1 poco activo o que est\u00e1 demasiado inquieto. Es diferente la observaci\u00f3n a los tres meses o a los tres a\u00f1os. De todos modos, sostengo que no hay posibilidad de proyectar una intervenci\u00f3n, ya sea en el \u00e1mbito pedag\u00f3gico o en el \u00e1mbito terap\u00e9utico, si no hay una observaci\u00f3n previa y una reflexi\u00f3n acerca de los datos que me arroja esa observaci\u00f3n. Los \u201cejercicios para los beb\u00e9s de 6 meses\u201d no existen (o no debieran existir). Existe Mar\u00eda, de 6 meses, que naci\u00f3 muy bien con 3.500 gramos, comilona y alegre, llena de iniciativas para alcanzar las argollas de pl\u00e1stico estir\u00e1ndose en el piso. Existe Patricia, de 6 meses, que naci\u00f3 prematura con menos de 2.000 gramos, con toses y mocos frecuentes, que parece muchas veces triste o ausente y que se sobresalta ante los ruidos fuertes. Existe Juan, que mira todo interesad\u00edsimo, en particular sus manos y sus piernas. Y existe Pedro, que no mira mucho a su alrededor, pero est\u00e1 absolutamente apasionado por intentar entender c\u00f3mo pasar de boca arriba a boca abajo y de nuevo aboca arriba, cuando le queda el brazo aprisionado bajo su cuerpo.<\/p>\n<p>Observar es maravillarse con ellos, descubrir su vivacidad o su pena, pero siempre su humanidad; y observar tambi\u00e9n es ver c\u00f3mo se puede acondicionar su entorno para que le sea m\u00e1s propicio, para que las experiencias sean m\u00e1s ricas, m\u00e1s variadas, pero a su tiempo, a su ritmo y seg\u00fan sus intereses.<\/p>\n<p><strong>En tus trabajos, y en la l\u00ednea editorial de la revista que diriges, La Hamaca, se observa la importancia que das a los aspectos sociales del trabajo educativo. Dentro de esta perspectiva social, \u00bfc\u00f3mo situar\u00edas los planteamientos de la pr\u00e1ctica psicomotriz Bernard Aucouturier?<\/strong><\/p>\n<p>Tomo las palabras de mi maestro Enrique Pichon Rivi\u00e8re cuando dice: \u201cEl hombre es un ser de necesidades que s\u00f3lo se satisfacen socialmente en relaciones que lo determinan. Nada hay en \u00e9l que no sea resultante de la interacci\u00f3n entre individuos, grupos y clases sociales.\u201d<\/p>\n<p>Hay conceptos de Aucouturier que me parecen fundamentales, como el de \u201cexpresividad motriz\u201d, por ejemplo. En su cuerpo, en su motricidad, el ni\u00f1o expresa su historia profunda, la historia de sus relaciones parentales, de su cultura, de sus creencias, de sus valores, de sus frustraciones, de sus esperanzas, de sus miedos y de su capacidad y sus estrategias para hacer frente al dolor y transformarlo en creaci\u00f3n. La pr\u00e1ctica psicomotriz de B. Aucouturier es un instrumento extraordinario y sumamente original de ayuda a la maduraci\u00f3n y a la plenitud de la expresi\u00f3n de un ni\u00f1o. Un ni\u00f1o madura y expresa su identidad en su cultura. Desde esa pertenencia y desde ese reconocimiento puede, una vez seguro en su identidad, abrirse, compartir y enriquecerse con otras culturas. Si no, como demasiadas veces en la historia, ser\u00e1 devastado como persona. De ah\u00ed que cada uno de los psicomotricistas que trabajan conscientemente desde esta perspectiva y respetan la filosof\u00eda de base de la pr\u00e1ctica de Aucouturier, en cualquier lugar del mundo y en cualquier sector social, no pueden sino ser creadores y recreadores de la misma, y no meros repetidores mec\u00e1nicos, con relaci\u00f3n a las posibilidades, a las necesidades, a la cultura y a las condiciones concretas de existencia. Lo importante, como dir\u00eda Henri Wallon, es qu\u00e9 se hace y no con qu\u00e9 se hace.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les ser\u00edan en su opini\u00f3n las aportaciones m\u00e1s importantes que realiza la pr\u00e1ctica psicomotriz en el desarrollo temprano del ni\u00f1o?<\/strong><\/p>\n<p>El profundo respeto por el ni\u00f1o; su disponibilidad para acompa\u00f1arlo en su proceso de maduraci\u00f3n; la comprensi\u00f3n psicol\u00f3gica profunda y global de la motricidad del ni\u00f1o, de la importancia de la relaci\u00f3n emp\u00e1tica entre el ni\u00f1o y el adulto en ese proceso, y la originalidad de su propuesta, de su dispositivo y del sentido de su t\u00e9cnica, en especial para aquellos que van saliendo del per\u00edodo \u201ctemprano\u201d, es decir despu\u00e9s de los 18 a 24 meses.<\/p>\n<p><strong>Por \u00faltimo, le pedimos finalizar esta entrevista con una peque\u00f1a clase te\u00f3rica acerca de dos conceptos fundamentales en la teorizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica psicomotriz Bernard Aucouturier, ya que hemos tenido la oportunidad de escucharle hablando al respecto, y nos ha gustado mucho su discurso. Pensamos adem\u00e1s que puede ser muy \u00fatil y pedag\u00f3gico para nuestros lectores: las angustias arcaicas y los fantasmas sensoriomotores originarios y su importancia en el proceso de maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica del ni\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p>Para responder esto deber\u00eda escribir un art\u00edculo y creo que no tengo mucho tiempo ahora. Lo prometo para otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La incorporaci\u00f3n de la mujer al mundo laboral es un hecho evidente. \u00bfNo cree que los gobiernos deber\u00edan tomar seriamente el tema de la crianza y facilitar las posibilidades de ampliaci\u00f3n de per\u00edodos de permiso por maternidad o paternidad?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, pero adem\u00e1s habr\u00eda que ser coherente con el discurso oficial acerca de los derechos del ni\u00f1o, y cuidar la formaci\u00f3n de las personas que est\u00e1n a cargo de los ni\u00f1os peque\u00f1os y las condiciones en las que se trabaja, porque ninguna persona puede brindar seguridad, reconocimiento y confianza al ni\u00f1o cuando no se siente segura, reconocida en su competencia y en su salario, y confiando en su instituci\u00f3n y en su equipo.<\/p>\n<p><strong>Otro fen\u00f3meno que podemos observar actualmente es que muchas familias dan la responsabilidad de moverse de forma \u201caut\u00f3noma\u201d a muy temprana edad: la llave de casa, responsabilidad de realizar algunas comidas solos, la TV., etc. \u00bfNo ser\u00e1 que se piensa que la crianza corresponde \u00fanicamente a los pocos primeros a\u00f1os de la infancia?<\/strong><\/p>\n<p>Me remito a una repuesta anterior: creo que tiene que ver con las ideas que uno sostiene o que la sociedad propone de qu\u00e9 es ser \u201caut\u00f3nomo\u201d. A cada edad y de acuerdo a las circunstancias sociales, barriales, de grupos, etc., corresponde una cierta cantidad, calidad y posibilidad de autonom\u00eda. La supuesta autonom\u00eda forzada, la falsa autonom\u00eda obligada, provoca un fuerte sentimiento de soledad y de abandono. Eso no ayuda al desarrollo sino que es una de las causas m\u00e1s frecuentes de trastornos psicol\u00f3gicos en ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n<p><strong>Por \u00faltimo, quisi\u00e9ramos que nos diera su opini\u00f3n respecto a aumento de familias monoparentales y si considera que esto dificulta o no la tarea de la crianza.<\/strong><\/p>\n<p>Criar un hijo es una tarea extremadamente compleja y apasionante. Por supuesto, es mejor hacerlo de a dos y tambi\u00e9n es mejor contar con una familia amplia, cercana y responsable. A veces no es posible y uno lo hace lo mejor que puede. Lo importante es que en la comunidad haya muchas personas con las que se pueda compartir esa responsabilidad solidariamente, con conciencia, con respeto, con profesionalidad, con alegr\u00eda y con eficacia.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00edas que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Myrtha Chokler.<\/strong> Despu\u00e9s de leer en la secci\u00f3n dossier de la revista n\u00famero 21 el art\u00edculo de Myrtha y de escucharle en las \u201cV Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz\u201d, \u00c1lvaro Be\u00f1aran, Ezozi Arizaga y Nati S\u00e1nchez elaboraron las siguientes cuestiones para que las comentara. Queremos expresarle nuestro sincero agradecimiento por su colaboraci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Myrtha Chokler (2002). Myrtha Chokler. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 23, pp. 24\u201329. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Myrtha Chokler habla del enfoque de Emmi Pikler y del Instituto L\u00f3czy, de la interacci\u00f3n entre el beb\u00e9 y el adulto (respeto por su iniciativa y sensibilidad en lugar de \u00abinstinto\u00bb), de c\u00f3mo observar a los beb\u00e9s, de las aportaciones de la pr\u00e1ctica psicomotriz de Aucouturier, de la autonom\u00eda forzada y de las familias monoparentales. 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