{"id":7756,"date":"2001-06-01T10:04:00","date_gmt":"2001-06-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/de-cuando-vanesa-descubrio-la-psicomotricidad\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:01","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:01","slug":"de-cuando-vanesa-descubrio-la-psicomotricidad","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/de-cuando-vanesa-descubrio-la-psicomotricidad\/","title":{"rendered":"De cuando Vanesa \u201cdescubri\u00f3\u201d la psicomotricidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 21 \u00b7 Junio de 2001 \u00b7 pp. 30\u201332<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Relato en primera persona de una estudiante sobre c\u00f3mo lleg\u00f3 a la psicomotricidad en la asignatura \u00abDesarrollo psicomotor\u00bb: del escepticismo inicial a comprender al ni\u00f1o vivi\u00e9ndolo, y lo que la psicomotricidad le ha aportado.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>En realidad, mucho me temo que no la descubr\u00ed yo, entre otras cosas porque ya hab\u00eda sido descubierta, Aucouturier, Wallon y algunos (bastantes) m\u00e1s se me adelantaron por unas d\u00e9cadas. Tampoco puedo decir que la encontrara, porque no estaba perdida, pero puede que fuera ella quien me encontr\u00f3 a m\u00ed, o tal vez, simplemente, confluy\u00e9ramos.<\/p>\n<p>Desde luego ni por asomo lo hubiera cre\u00eddo el primer d\u00eda en el sal\u00f3n de clases; no es que desconfiara, pero \u00a1vaya! He de admitir que el escepticismo y la duda s\u00ed se pueden enumerar como uno de mis primeros sentimientos. Supongo que es comprensible: el mero nombre de la asignatura resultaba ya algo rimbombante; Miguel hablaba claro y con calma pero todo cuanto dec\u00eda, o sonaba a chino, o estaba tan alejado de lo que sab\u00edamos y pens\u00e1bamos sobre el ni\u00f1o, sobre la educaci\u00f3n, sobre la escuela&#8230; que evidentemente nos cost\u00f3 \u201centrar por el aro\u201d, centrarnos, llegar al meollo de la cuesti\u00f3n, a la clave del asunto que, por otra parte, estuvo ah\u00ed desde el principio y continu\u00f3 hasta el final, y a\u00fan contin\u00faa: el ni\u00f1o. Porque, pese a los \u201c\u00a1menuda verg\u00fcenza!\u201d o \u201c\u00bfy esto para qu\u00e9 sirve?\u201d de un inicio, lo \u201c\u00fanico\u201d que hemos intentado, y me parece que lo hemos conseguido, ha sido conocer un poco mejor a ese ni\u00f1o, al de verdad, no al sustantivo tantas veces repetidos en los textos, ponernos en su lugar, tratar de comprender c\u00f3mo es, c\u00f3mo piensa&#8230; pero desde ah\u00ed, poniendo toda la carne en el asador, la gracia no est\u00e1 en recitar la frasecita de que \u201cel ni\u00f1o es un ser global, en el cual las dimensiones cognitivo-intelectual, f\u00edsico-corporal y afectivo-emocional est\u00e1n integradas e indisolublemente ligadas\u201d, sino en SABERLO, en COMPRENDERLO, en VIVIRLO, porque \u00e9se es el camino que lleva hasta el ni\u00f1o, porque \u00e9se es el veh\u00edculo para entender sus demandas, sus actuaciones, sus problem\u00e1ticas o sus producciones.<\/p>\n<p>Para qu\u00e9 nos vamos a enga\u00f1ar; a veces las cosas toman un cariz algo&#8230; peculiar: el contacto con el otro; el asunto del di\u00e1logo t\u00f3nico, que no pod\u00eda ser entendido sin esa conexi\u00f3n con la otra persona, sin ese sentirse mutuamente y actuar con el otro como si de una \u00fanica entidad se tratase; sin las incre\u00edbles sesiones de teatro o de juego; sin el trabajar en grupo&#8230; sin todas esas actividades y experiencias para las que tuvimos que desprendernos del lastre que supon\u00edan el pudor, la verg\u00fcenza y alg\u00fan que otro t\u00edpico t\u00f3pico fuertemente arraigado; sin esas experiencias en las que, a partir de algo que hacemos a diario, como caminar juntos, o de algo que hac\u00eda mucho tiempo que no hac\u00edamos, como jugar a la pelota, o incluso de algo que jam\u00e1s hab\u00edamos echo antes, como vendarnos los ojos y sentir al otro, lleg\u00e1bamos a una comprensi\u00f3n interior hasta entonces desconocida para nosotros y, en el sistema educativo que frecuentamos, verdaderamente impensada. Pasamos de una actitud de no querer entrar en la sesi\u00f3n (\u201c\u00a1a ver con qu\u00e9 nos sale hoy el hombre!\u201d) a no querer abandonar la sala.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o del que habl\u00e1bamos iba tomando forma, se dejaba conocer; el itinerario madurativo (\u201cdel placer de la acci\u00f3n al placer de pensar\u201d) se convirti\u00f3 poco a poco en el lema que resum\u00eda el recorrido que hab\u00edamos hecho por los primeros a\u00f1os de ese ni\u00f1o: el apego, la pulsi\u00f3n de afecto, la pulsi\u00f3n de dominio, el juego simb\u00f3lico, la representaci\u00f3n, la empat\u00eda, la vida fantasm\u00e1tica, el conflicto cognitivo, la permanencia&#8230; \u00a1Ah! \u00a1La dichosa permanencia! Nos cost\u00f3 llegar a entender el simple pero decisivo hecho de que el ni\u00f1o debe llegar a interiorizar a esa madre siempre presente; debe integrarla, comprender de alguna forma que sus continuas idas y venidas son pasajeras, ef\u00edmeras, porque ella siempre est\u00e1, siempre vuelve. El que el beb\u00e9 lleve consigo la presencia de su madre cuando \u00e9sta no est\u00e9, es capital para que pueda emprender \u201cla conquista del mundo\u201d. As\u00ed de f\u00e1cil. Pero nos cost\u00f3; ya lo creo. Y nos cost\u00f3 porque tanto la permanencia como el resto de los conceptos no eran dados y recibidos, sino descubiertos, no nos llegaban por arte y gracia del discurso de un tipo muy enterado, sino que nosotros lleg\u00e1bamos a esas nociones, las INTERIORIZ\u00c1BAMOS primero y las RAZON\u00c1BAMOS despu\u00e9s. \u00c9se es justamente el sentido de evoluci\u00f3n del ni\u00f1o. A medida que m\u00e1s nos adentr\u00e1bamos en el oc\u00e9ano de psicomotricidad, m\u00e1s nos sumerg\u00eda el mar de la duda. La teor\u00eda era la otra pata del banco, la otra cara de la moneda, pero Miguel no derrochaba medicina: a la comprensi\u00f3n del ni\u00f1o no se llega por la palabra, o al menos no s\u00f3lo por la palabra.<\/p>\n<p>No obstante, he terminado pensando que un buen psicomotrista ha de ser parco en sus palabras y generoso en sus gestos. He terminado pensando muchas cosas, a veces incluso contradictorias, que me han llevado a su vez a preguntas, a nuevos retos, a elaborar conocimiento o a \u201cdeshacerlo\u201d. No pienso que pueda explicarse, sino SENTIRSE, De cualquier forma he aprendido cosas que no aparecen en ning\u00fan manual, por muy bueno que sea, muchas sobre el ni\u00f1o, bastantes sobre la educaci\u00f3n y algunas sobre la vida: c\u00f3mo acoger al otro, aceptarlo tal como es, respetarle; c\u00f3mo la comunicaci\u00f3n es la v\u00eda, es el camino, pero un camino que no tiene que ser verbal, comunicarse es un acto que implica todo el ser de la persona y el reconocimiento hacia el otro, el cuerpo tiene un lenguaje propio, muy poderoso; puede que en el ni\u00f1o no medie palabra, pero \u00a1f\u00edjate lo que hace!, en c\u00f3mo se mueve, en la manera como se relaciona con los dem\u00e1s, en los juegos y las producciones que desarrolla&#8230; \u00bfAcaso te lo tiene que dar todo hecho?<\/p>\n<p>De la mano de la psicomotricidad he llegado a conocerme a m\u00ed misma, a comprender mi forma de ser y estar en el mundo para, a partir de ah\u00ed, acceder al ni\u00f1o. He llegado a ser m\u00e1s consciente de lo que es un ni\u00f1o, de c\u00f3mo act\u00faa y de lo que ello implica para s\u00ed mismo, para su educador y para aquellos que lo rodean. He llegado a valorar en su justa medida el juego, la ficci\u00f3n, la pantomima, la acci\u00f3n&#8230; He llegado a conocer y comprender mejor a mis compa\u00f1eros y compa\u00f1eras (es alucinante la PERSONA que se descubre detr\u00e1s de la persona que creemos conocer). Pero sobre todo, he llegado a ser m\u00e1s libre y mejor. Aunque no s\u00e9 por qu\u00e9 hablo en pasado, pues dudo que esto acabe aqu\u00ed, as\u00ed, ahora que he \u201cdescubierto\u201d la psicomotricidad no pienso dejarla f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda: Sensaciones, vivencias, y apuntes de la asignatura \u00abDesarrollo psicomotor\u00bb, impartida por MIguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00eda que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Vanesa Brea.<\/strong> Vanesa Brea es estudiante de la Escuela Universitaria de Formaci\u00f3n del Profesorado de Bilbao.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Vanesa Brea (2001). De cuando Vanesa \u201cdescubri\u00f3\u201d la psicomotricidad. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 21, pp. 30\u201332. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato en primera persona de una estudiante sobre c\u00f3mo lleg\u00f3 a la psicomotricidad en la asignatura \u00abDesarrollo psicomotor\u00bb: del escepticismo inicial a comprender al ni\u00f1o vivi\u00e9ndolo, y lo que la psicomotricidad le ha aportado.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[25],"cuaderno_autoria":[173],"cuaderno_numtax":[170],"class_list":["post-7756","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-cuenta-tu-experiencia","cuaderno_autoria-vanesa-brea","cuaderno_numtax-no-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7756"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7756"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}