{"id":7755,"date":"2001-06-01T10:03:00","date_gmt":"2001-06-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/entrevista-alberto-lasa\/"},"modified":"2026-10-31T09:23:00","modified_gmt":"2026-10-31T08:23:00","slug":"entrevista-alberto-lasa","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/entrevista-alberto-lasa\/","title":{"rendered":"Alberto Lasa"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 21 \u00b7 Junio de 2001 \u00b7 pp. 21\u201329<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Entrevista al psiquiatra y psicoanalista infantil Alberto Lasa, presidente de la S.E.P.Y.P.N.A., sobre su trayectoria con ni\u00f1os, la ortodoxia en psicoan\u00e1lisis, la continuidad en la representaci\u00f3n, la intuici\u00f3n del profesional, las somatizaciones y el malestar de los ni\u00f1os.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p><strong>Siempre te hemos visto en tu dilatada trayectoria profesional como un m\u00e9dico psicoanalista que se ocupa de los ni\u00f1os. \u00bfCu\u00e1ndo naci\u00f3 esa vocaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Pienso que como todos los psiquiatras psicoanalistas que nos dedicamos a ni\u00f1os procedemos de la experiencia con el adulto y luego se produce la transformaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 ? En mi caso al menos, yo creo que han existido dos v\u00edas. Una, descubrir en el trabajo con el adulto la importancia determinante de la infancia y su significaci\u00f3n en el desarrollo ulterior de la personalidad, y tambi\u00e9n descubrir, por cierto con no pocas sorpresas, en tu propio an\u00e1lisis personal, la importancia y significaci\u00f3n de ciertos sucesos que marcaron tu infancia. Adem\u00e1s la experiencia de la paternidad y ver crecer a los hijos tambi\u00e9n empuja a la elecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Tienes un equipo de trabajo; se podr\u00eda ubicar a este equipo en una l\u00ednea filos\u00f3fica de trabajo. \u00bfAlgo particular que os caracterice?<\/strong><\/p>\n<p>Somos pr\u00e1cticamente el mismo equipo inicial que comenzamos a trabajar hace casi veinte a\u00f1os y ya inicialmente fuimos un equipo ecl\u00e9ctico con procedencias diversas. Creo que hemos respetado las orientaciones de cada cual. Cada uno ha trabajado en funci\u00f3n de su experiencia y formaci\u00f3n. Me gustar\u00eda pensar, y decir, tambi\u00e9n que la influencia mutua nos ha enriquecido a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo existe una ortodoxia?<\/strong><\/p>\n<p>No hay una ortodoxia ni una uniformidad \u201cmilitante\u201d, aunque creo que se nos ve desde fuera como un equipo con una orientaci\u00f3n psicoanal\u00edtica predominante. Creo que es lo que corresponde a lo que predomina en nuestro trabajo, y en muchos de los equipos que trabajan con ni\u00f1os y adolescentes, en los que la actividad psicoterap\u00e9utica es un instrumento de trabajo indispensable.<\/p>\n<p><strong>Dice el refranero \u201ces mejor prevenir que lamentar\u201d. Desde tu \u00f3ptica profesional y pensando en la infancia, \u00bfqu\u00e9 te sugiere este dicho?<\/strong><\/p>\n<p>Los que trabajamos con ni\u00f1os creemos seriamente entreyista en la prevenci\u00f3n. Creemos que las malas condiciones de vida condicionan el desarrollo ps\u00edquico de forma determinante. Y no se trata de un concepto ideol\u00f3gico abstracto. Lo \u201csocial\u201d siempre pasa a trav\u00e9s del clima familiar y de las relaciones con personas determinantes y marca muescas biogr\u00e1ficas imborrables. Aunque es cierto que en condiciones equiparables hay ni\u00f1os que sobrellevan mejor o peor determinadas circunstancias, (carencias materiales o afectivas, maltratos diversos, enfermedades cr\u00f3nicas y\/o mentales de los padres, entre otras muchas, por ejemplo), es evidente que el origen psicosocial, o lo que viene a ser lo mismo, el familiar pesa. Dicho de otra manera, cuanto peores sean las condiciones precoces del desarrollo, m\u00e1s repercusi\u00f3n tendr\u00e1n en el sufrimiento psicol\u00f3gico del ni\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Creemos seriamente en la prevenci\u00f3n. Creemos que las malas condiciones de vida condicionan el desarrollo ps\u00edquico de forma determinante Nosotros, especialistas en pr\u00e1ctica psicomotriz, trabajamos \u201csobre el terreno\u201d en diferentes \u00e1mbitos de intervenci\u00f3n. Nos interesa comprender los vericuetos del itinerario de maduraci\u00f3n del ni\u00f1o. Hablemos un poco de ello: en un primer momento de vida del beb\u00e9 se vive como indiferenciado del objeto madre. Parece evidente que un buen acompa\u00f1amiento es ya una garant\u00eda de un desarrollo dir\u00edamos normal. En caso de no ser as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 consecuencias se pueden derivar?<\/strong><\/p>\n<p>Seguramente el campo de la psiquiatr\u00eda infantil en el que m\u00e1s se ha investigado en los \u00faltimos a\u00f1os es el del desarrollo ps\u00edquico temprano y el de las interacciones precoces que lo fundan y constituyen su esencia. Y subrayo que se trata de un fen\u00f3meno interactivo. Por lo tanto, no es la madre unilateralmente la que modela un beb\u00e9 pasivo, sino que este tambi\u00e9n participa activamente y desde que nace en un proceso de \u201cespiral\u201d relacional. Hoy sabemos, con la certeza de la demostraci\u00f3n que aportan m\u00faltiples observaciones cl\u00ednicas, que todo beb\u00e9 reacciona corporal y afectivamente, y son las repeticiones de estas reacciones las que constituir\u00e1n su psiquismo, al comportamiento visible, y observable, de su madre, que a su vez es la traducci\u00f3n al exterior, de sus fantas\u00edas, de sus deseos y de su psiquismo m\u00e1s \u00edntimo.<\/p>\n<p><strong>Es constatable la aparici\u00f3n de la angustia en la vida del ni\u00f1o en diferentes momentos. \u00bfC\u00f3mo se reasegura el ni\u00f1o, por ejemplo, ante la separaci\u00f3n o ante el sentimiento de p\u00e9rdida? \u00bfSer\u00eda el movimiento, el juego, una forma de reasegurarse?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. Y los que conocen el campo del psicoan\u00e1lisis saben que una de sus referencias fundacionales es la famosa observaci\u00f3n que Freud hizo del juego de su nieto en su cuna; tirar y recuperar un carrete tirando de su hilo a la vez que hac\u00eda ciertas exclamaciones. Su observador abuelo pudo intuir que era una reacci\u00f3n activa del ni\u00f1o, \u201chacer algo\u201d, para responder a la ausencia de su madre. Ausencia que obliga a soportar, pasivamente, el \u201cabandono\u201d impuesto. Freud intuy\u00f3 tambi\u00e9n que esta actividad, alejar y recuperar el carrete, se acompa\u00f1a de expresiones verbales determinadas y espec\u00edficas, es decir ling\u00fc\u00edsticas.<\/p>\n<p>Deduc\u00eda as\u00ed que estas representaciones mentales iniciales, son representaciones de la ausencia materna y por tanto, que el desarrollo ps\u00edquico es una actividad. Los que trabaj\u00e1is en el campo de la psicomotricidad conoc\u00e9is tambi\u00e9n muy bien el pensamiento de Wallon, autor que por cierto me parece, injustamente, bastante desconocido en nuestros medios, y la importancia que concede a la correlaci\u00f3n entre acci\u00f3n y pensamiento.<\/p>\n<p><strong>Por cierto, en el proceso de separaci\u00f3n parece ser que el ni\u00f1o sufre. \u00bfY a la inversa, es decir, que sean los padres los sufrientes al necesitar estar presentes?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, el proceso de separaci\u00f3n es interactivo y afecta a ambos protagonistas. Si tomamos como referencia la relaci\u00f3n madre-beb\u00e9, obviamente la separaci\u00f3n les afecta a ambos y tiene una repercusi\u00f3n afectiva y m\u00edmica, corporal y emocional. Pero no hay que olvidar que se trata de una experiencia, y por tanto vivencia ps\u00edquica, no solo inevitable sino tambi\u00e9n necesaria, indispensable para el desarrollo, que siempre es el resultado de la superaci\u00f3n de sucesivos conflictos ps\u00edquicos. Entiendo, como ves, que siempre supone cierto conflicto el enfrentamiento de entrevista A nuevas situaciones relacionales. Y es muy habitual que la angustia de separaci\u00f3n, pese a ser un fen\u00f3meno natural e inevitable, afecte tanto o m\u00e1s a ciertos padres y madres que a sus hijos. Creo que suele deberse a que los ven m\u00e1s fr\u00e1giles de lo que son y a que proyectan sobre ellos su propia preocupaci\u00f3n y el recuerdo angustioso de sus propios temores de separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8230; De tal forma que a veces la influencia de una madre especialmente sufriente por la separaci\u00f3n puede afectar&#8230;<\/p>\n<p>S\u00ed, y lo conocemos muy bien desde la experiencia cl\u00ednica. Hay madres que no soportan la experiencia de separaci\u00f3n, y trasmiten su temor al ni\u00f1o, que secundariamente se angustia. Pero, y vuelvo a la idea de la interdependencia mutua, puede haber una sinton\u00eda entre madre y ni\u00f1o, que se comunican y anticipan mutuamente la angustia. Y tambi\u00e9n hay madres, y muchas, que al hacer frente a la separaci\u00f3n con relativa tranquilidad, tambi\u00e9n la contagian al ni\u00f1o. Y existen tambi\u00e9n situaciones de distorsi\u00f3n, en las que ninguno responde a las expectativas y necesidades del otro y se producen desajustes m\u00e1s o menos graves. Por ejemplo, madres insensibles a la separaci\u00f3n y por ello incapaces de ayudar a su hijo en el proceso o ni\u00f1os con caracter\u00edsticas autistas que se manifiestan insensibles a dicha separaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Desde tu perspectiva \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando el ni\u00f1o no puede representar a la madre ausente, cuando no tiene continuidad en la representaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que, desde una perspectiva psicoanal\u00edtica, la primera representaci\u00f3n ps\u00edquica del beb\u00e9 reproduce Ent las experiencias y, sobre todo inicialmente, las sensaciones de satisfacciones asociadas a la presencia de la madre y a los cuidados que proporciona. Y en su ausencia, y para Freud aqu\u00ed estaba el origen de las representaciones ps\u00edquicas, el beb\u00e9 se consuela, podr\u00edamos decir, con una representaci\u00f3n alucinatoria de la satisfacci\u00f3n. Con otras palabras el ni\u00f1o rememora situaciones corporalmente agradables asociadas a la presencia de la madre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo el ni\u00f1o no tiene continuidad en la representaci\u00f3n estar\u00edamos en la patolog\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p>Hay que tener mucho cuidado con extrapolar lo que son experiencias precoces con lo que luego son manifestaciones patol\u00f3gicas. El ser humano, su cerebro y su psiquismo, tienen una gran plasticidad. No obstante podemos pensar que, desde esta perspectiva, el ni\u00f1o que hace frente a una situaci\u00f3n de separaci\u00f3n y soledad tiene que desarrollar mecanismos ps\u00edquicos que le permitan afrontar esta situaci\u00f3n, que, insisto una vez m\u00e1s, forma parte inevitable de la experiencia necesaria para constituir la biograf\u00eda y maduraci\u00f3n de cualquier sujeto. Generalmente lo que el ni\u00f1o hace es imaginar, dotarse de una representaci\u00f3n mental que le tranquiliza, se (auto)tranquiliza y se consuela, hasta que el reencuentro con la madre se repita. Si no es as\u00ed, no puede rellenar su mente con impresiones imaginarias agradables, y sufre laz manifestaciones propias de verse desbordado por la angustia de separaci\u00f3n, con lo que esta se convierte en un acontecimiento traum\u00e1tico, as\u00ed llamado porque el psiquismo se ve incapaz de metabolizar la situaci\u00f3n. Cuando Spitz describi\u00f3 la \u201cangustia frente al extra\u00f1o\u201d del octavo mes, se\u00f1alaba en esta primera fobia del desarrollo, que el ni\u00f1o proyecta en el extra\u00f1o amenazador su percepci\u00f3n de que la madre no est\u00e1 presente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde enmarcar las agresiones del ni\u00f1o a sus figuras de referencia? \u00bfQu\u00e9 lectura haces de ello?<\/strong><\/p>\n<p>Es un tema que ha hecho correr mucha tinta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe puede hablar de una pulsi\u00f3n agresiva innata en el ni\u00f1o ?<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfO se trata de una reacci\u00f3n generada por un entorno que no proporciona lo necesario o no satisface lo suficiente ? Se puede pensar que existe un cuantum de agresividad gen\u00e9tico, determinado de forma innata, hip\u00f3tesis que no comparto, a pesar de que actualmente, otra vez y por razones que me parecen puramente ideol\u00f3gicas, est\u00e1 de moda en la psiquiatr\u00eda anglosajona. Se puede tambi\u00e9n pensar \u2014 y esta es mi posici\u00f3n, tanto por la convicci\u00f3n derivada de mi experiencia cl\u00ednica, como tambi\u00e9n porque me parece m\u00e1s optimista y operativa, cosa que me parece tambi\u00e9n saludable y leg\u00edtima\u2014, que ya en las interacciones muy precoces puede surgir la agresi\u00f3n hacia quien frustra los deseos de ser satisfecho del beb\u00e9.<\/p>\n<p>Puede haber una tercera v\u00eda un ni\u00f1o que se emociona y muerde&#8230;<\/p>\n<p>S\u00ed, es algo que vemos con frecuencia en la cl\u00ednica: un beb\u00e9 que tiene un comportamiento agresivo hacia su madre. Suele explicarse de dos maneras. Hay quien reacciona con la hip\u00f3tesis siguiente: hay algo innato en ese ni\u00f1o, ahora se habla de temperamento condicionado biol\u00f3gicamente, que hace que sea incapaz de tolerar la m\u00e1s m\u00ednima frustraci\u00f3n. Hay otra segunda hip\u00f3tesis: si el ni\u00f1o muerde es porque la madre no ha captado lo que el ni\u00f1o necesita. El problema de estas hip\u00f3tesis lineales es que si en la primera el malo, culpable o responsable es el ni\u00f1o, en la segunda lo es la madre. Y esto tiene consecuencias te\u00f3ricas y cl\u00ednicas. Por ejemplo, una peculiar lectura de las ideas kleinianas que hace de la \u201cenvidia primaria\u201d una tendencia innata. O en el otro extremo, la injust\u00edsima idea, extraordinariamente extendida en la psiquiatr\u00eda, de atribuir a la madre (\u00abesquizofren\u00f3gena\u201d, \u201cansi\u00f3gena\u201d) la responsabilidad de todos los males del beb\u00e9, \u00a1y de su futuro en la vida adulta!<\/p>\n<p>Hay la injust\u00edsima idea, muy extendida en psiquiatr\u00eda, de atribuir a la madre la responsabilidad de todos los males del beb\u00e9, \u00a1y de su futuro!<\/p>\n<p>Por eso creo que, como t\u00fa dices, hay una v\u00eda intermedia, y no se trata de una componenda para salir del apuro. Es la v\u00eda de salida que nos permite entender las cosas desde la interacci\u00f3n. Se puede entender que si una madre no comprende lo que necesita el ni\u00f1o, es incapaz de responder de una manera que calme su malestar, y con ello favorecer la inquietud y la agresi\u00f3n del ni\u00f1o. Pero tambi\u00e9n, complementariamente, que si el ni\u00f1o, por limitaciones propias, innatas o no, o porque sus reacciones dificultan su capacidad expresiva, no consigue comunicar a su madre lo que necesita o lo que desea, que puede no ser lo mismo, est\u00e1 induciendo la reacci\u00f3n inadecuada, y frustrante, al desconcertar a su madre. Creo que lo que suele formularse en t\u00e9rminos de culpa o de responsabilidad, habr\u00eda que hacerlo en t\u00e9rminos de desencuentro. Hoy a la vista de lo que conocemos del beb\u00e9 y de las relaciones precoces, se puede afirmar que hay ni\u00f1os que son m\u00e1s f\u00e1ciles de tolerar que otros, que no pueden expresar con facilidad sus deseos, sentimientos y sensaciones. Yo soy de los que creen que el ni\u00f1o trata de controlar y dominar a quien le satisface, y que apoderarse del objeto de satisfacci\u00f3n por cualquier medio, incluida la reclamaci\u00f3n agresiva, es algo inherente al ser humano, que nace vitalmente dependiente del entorno y soporta muy mal que este no responda a todas sus necesidades,&#8230; algo tan elemental como morder el pez\u00f3n de quien no alimenta, o tirar del pelo de la madre que retira su atenci\u00f3n y su mirada. Pero que tambi\u00e9n se puede convertir en exigencia desmesurada y reproche permanente. Y de aqu\u00ed que el papel de frustrar debida y oportunamente, sea una de las tareas fundamentales de la crianza primero y de la educaci\u00f3n despu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>La acci\u00f3n preside la vida del ni\u00f1o, o un pensamiento escenificado a trav\u00e9s del cuerpo. Desde vuestra perspectiva \u00bfcu\u00e1ndo se produce la movilidad del imaginario? \u00bfEn la acci\u00f3n corporal? \u00bfEn el juego? \u00bfCu\u00e1ndo se para y se pone palabras a su emoci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Es una pregunta compleja, porque la actividad imaginaria de un ni\u00f1o empieza muy precozmente y, desde luego antes de que tenga capacidad de expresi\u00f3n verbal. Si no puede hacerlo verbalmente debido a su temprana edad, lo har\u00e1 a trav\u00e9s del cuerpo: con su tono muscular, con conductas de imitaci\u00f3n, con su mirada, que me parece fundamental como primer intercambio, a trav\u00e9s del contacto piel a piel&#8230; En cualquier caso un beb\u00e9, mucho antes de hablar, antes de utilizar la comunicaci\u00f3n verbal, se expresa con su cuerpo. \u00bfExiste ya en esa edad un psiquismo?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, y por eso los adultos pueden atribuir sentido y significaci\u00f3n a manifestaciones no verbales del beb\u00e9. Innumerables investigaciones recientes han confirmado algo que el saber popular siempre ha atribuido al beb\u00e9, su capacidad expresiva. Winnicott en sus c\u00e9lebres conferencias radiof\u00f3nicas de divulgaci\u00f3n describi\u00f3, como las madres son capaces de atribuir intuitivamente el significado exacto a los diferentes llantos de su beb\u00e9, distinguiendo si se deb\u00edan al hambre, al dolor, al sue\u00f1o, a un enfado; y dec\u00eda que le sorprend\u00eda verificar que ninguna madre \u201csuficientemente buena\u201d se equivocaba a la hora de traducir correctamente esos llantos, para pasmo del resto de la familia, que a menudo atribuye a esta certeza materna un car\u00e1cter imaginario o ilusorio. Para \u00e9l si la madre lo captaba era porque exist\u00eda una preparaci\u00f3n psico-corporal previa que surge espont\u00e1neamente durante el embarazo. Hoy sabemos que el registro sonoro del lloro del beb\u00e9 confirma que cada llanto es distinto y tiene pues lo que los ling\u00fcistas denominar\u00edan \u201cpertinencia sem\u00e1ntica\u201d. O sea que los lloros son distintos y espec\u00edficos de cada situaci\u00f3n emocional y corporal.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 opinas entonces de la intuici\u00f3n en el profesional de la infancia?<\/strong><\/p>\n<p>Pienso que sin intuici\u00f3n no se puede trabajar pero hay que tratar de someterla a verificaci\u00f3n cl\u00ednica y cient\u00edfica.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la intuici\u00f3n puede ser una especie de hilo conductor, un apoyo&#8230;<\/p>\n<p><strong>Creo que siempre nos apoyamos en ella, pero no podemos pensar que sea siempre correcta, A tu entender \u00bfcu\u00e1ndo accede el ni\u00f1o al mundo exterior? \u00bfEs paralelo a la atenuaci\u00f3n de su egocentrismo? \u00bfTendr\u00eda ello repercusiones en sus capacidades de integraci\u00f3n cognitiva?<\/strong><\/p>\n<p>El primer mundo exterior que conoce es el mundo familiar, empezando por el cuerpo y expresiones de la madre. Desde que nace esta muy abierto a la relaci\u00f3n con ese mundo exterior y a la interacci\u00f3n. Nadie se hace a s\u00ed mismo en solitario y tampoco nadie es la resultante exclusiva de la influencia del entorno. En una misma familia, dos hermanos pueden AD de d-21 crecer de maneras completamente distintas. Y no solo porque reaccionan diferentemente a est\u00edmulos semejantes, si no tambi\u00e9n porque aunque se afirma que \u201ca todos los hijos se les educa igual\u201d la experiencia cl\u00ednica desmiente este supuesto igualitarismo.<\/p>\n<p><strong>Hay conceptos que reflejan un proceso de un ni\u00f1o que evoluciona de un modo natural; podr\u00edan ser la identificaci\u00f3n con el otro, la individuaci\u00f3n, un cierto acceso a una cierta consolidaci\u00f3n de la identidad. \u00bfQu\u00e9 decir de ello?<\/strong><\/p>\n<p>Es evidente que todo el mundo crece por identificaciones sucesivas. En funci\u00f3n de quien tengamos alrededor nos vamos a identificar con ciertos aspectos de esas personas y esto es una opci\u00f3n de cada sujeto. Por cierto que las identificaciones con miembros parentales, suelen prolongarse en otros adultos significativos, por ejemplo un profesor. Lo digo porque detectamos en la actualidad una cierta moral de derrota en el profesorado que les hace renunciar a la importancia de su propio papel, como si no llegaran a creer en su importancia para el ni\u00f1o, en tanto que figuras de identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Existe una dial\u00e9ctica permanente en el ser humano, en el ni\u00f1o: apego-autonom\u00eda, fusi\u00f3nexploraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 te sugiere esta dial\u00e9ctica?<\/strong><\/p>\n<p>Es una dial\u00e9ctica inevitable. El ser humano nace en una situaci\u00f3n de dependencia extrema y tiene que acceder progresivamente a su independencia. Nadie, en su sano juicio, es capaz de vivir solo, pero todo el mundo necesita beneficiarse de la soledad en ciertos momentos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 indicios, pistas, deber\u00edan encaminar a los paentrevista dres hacia un profesional de la salud psicol\u00f3gica de sus hijos?<\/strong><\/p>\n<p>Una respuesta sencilla ser\u00eda decir que detectar si en su hijo hay un sufrimiento psicol\u00f3gico. En realidad no es tan sencillo siempre saber que un ni\u00f1o sufre psicol\u00f3gicamente porque no todos lo dicen expl\u00edcitamente&#8230;<\/p>\n<p><strong>Desde el punto de vista corporal \u00bfse pueden observar somatizaciones en \u00e9stos ni\u00f1os?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, dependiendo de su edad. Por ejemplo en los m\u00e1s peque\u00f1os las alteraciones digestivas son frecuentes: v\u00f3mitos, diarreas. Tambi\u00e9n los adolescentes tienden a expresarse a trav\u00e9s de la queja corporal. Es un tema amplio porque la expresi\u00f3n verbal no siempre se utiliza para comunicar el sufrimiento psicol\u00f3gico, no es f\u00e1cil nombrar el malestar afectivo, sentimental y relacional.<\/p>\n<p><strong>En este sentido del malestar de los ni\u00f1os \u00bfc\u00f3mo te sit\u00faas con respecto a los padres?<\/strong><\/p>\n<p>Los que trabajamos con ni\u00f1os estamos convencidos de que es necesario trabajar simult\u00e1neamente con sus padres. Ellos necesitan una explicaci\u00f3n, una \u201cdevoluci\u00f3n\u201d una vez que hemos conocido al ni\u00f1o. No entendemos que sea posible trabajar con un ni\u00f1o que est\u00e1 en situaci\u00f3n de sufrimiento psicol\u00f3gico prescindiendo de lo que est\u00e1 ocurriendo en su entorno familiar. Otra cosa es que el salvaguardar la intimidad del ni\u00f1o nos plantea obligaciones \u00e9ticas y t\u00e9cnicas. Ser\u00eda el arte de la pedagog\u00eda terap\u00e9utica&#8230;.<\/p>\n<p>S\u00ed, en cierto modo, aunque yo preferir\u00eda hablar del<\/p>\n<p>Entr\u00e9yista arte de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica, o simplemente, de la relaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p><strong>Coloqu\u00e9monos ya en los primeros momentos de escolaridad del ni\u00f1o. \u00bfQu\u00e9 decir a sus educadores? En estos inicios \u00bfes la escuela un lugar de aprendizaje? \u00bfUn lugar de acompa\u00f1amiento? \u00bfSer\u00eda necesario replantearse ciertas estrategias de intervenci\u00f3n en esos primeros momentos?<\/strong><\/p>\n<p>La escuela es el primer espacio social del ni\u00f1o, y en los tiempos que corren, en momentos cada vez m\u00e1s precoces. Hoy llegan a la escuela con 2 a\u00f1os y a esta edad la influencia educativa es decisiva, porque los educadores son sustitutos parentales y los ni\u00f1os los consideran como tales con todos los movimientos relacionales y afectivos que esto implica, por ejemplo desde el punto de vista de la dependencia y de la angustia de separaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Llegan a la escuela con 2 a\u00f1os y a esta edad la influencia educativa es decisiva, porque los educadores son sustitutos parentales \u00bfNo hay un riesgo en que dada esta temprana entrada y siendo la escuela un lugar \u201cde saber\u201d, estos maestros no hayan pasado por un reciclaje?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Supongo que eso depender\u00e1 de la experiencia, biogr\u00e1fica y profesional, y de la intuici\u00f3n del ense\u00f1ante. \u00bfQu\u00e9 les dir\u00edas a esos educadores?<\/strong><\/p>\n<p>Es una pregunta dif\u00edcil. Lo primero que les dir\u00eda es que lo que el ni\u00f1o va buscando es un espacio que compartir con un adulto en quien quiere confiar. Y el ense\u00f1ante debe tratar de crear un ambiente que el ni\u00f1o, o mejor ambos vivan como satisfactorio, es decir, entretenido. Es imprescindible crear situaciones que el ni\u00f1o quiera repetir y recordar con placer.<\/p>\n<p><strong>Una pregunta que flota en determinados ambientes: \u00bfQu\u00e9 filosof\u00eda de intervenci\u00f3n sugerir\u00edas como prevenci\u00f3n y luego como reparaci\u00f3n en los ni\u00f1os peque\u00f1os, pensando incluso en la etapa preverbal?<\/strong><\/p>\n<p>En Salud Mental creemos mucho en la importancia y utilidad de trabajar en estos primeros a\u00f1os. Ello obliga a un abordaje interdisciplinar porque la etapa 0-3 a\u00f1os est\u00e1 en manos de la pediatr\u00eda y tambi\u00e9n de otros profesionales de la atenci\u00f3n temprana: guarder\u00edas, puericultoras, etc. Winnicott, que fue pediatra durante much\u00edsimos a\u00f1os antes que psicoanalista dec\u00eda, y lo tiene escrito, que \u201cla prevenci\u00f3n de la salud mental ata\u00f1e fundamentalmente a los pediatras&#8230; si al menos lo supieran\u201d.<\/p>\n<p>Lou Marinoff, fil\u00f3sofo, ha dicho: \u201cEn mi opini\u00f3n es mucho m\u00e1s saludable vivir la vida que cavar constantemente en busca de sus ra\u00edces\u201d.<\/p>\n<p>Me imagino que tendr\u00e1 raz\u00f3n desde su punto de vista filos\u00f3fico, por lo que me dices, hedonista. Quiz\u00e1s un psicoanalista dir\u00eda que ambas cosas no tienen porque ser antin\u00f3micas. Yo creo que disfrutar de la vida no tiene por qu\u00e9 ser opuesto a conocer tus ra\u00edces, a no ser que te atormentes toda tu vida buscando las ra\u00edces profundas de cada acto cotidiano. Quiz\u00e1s Marinoff se refer\u00eda a la actitud obsesiva que al [Alberto Lasa indagar motivaciones profundas en cualquier decisi\u00f3n condiciona dudas e indecisiones interminables.<\/p>\n<p><strong>Un paciente preocupado por su conflictividad a la hora de buscar ayuda \u00bftendr\u00eda que pensar en un especialista de determinada tendencia o en la persona del profesional?<\/strong><\/p>\n<p>En este sentido, no me siento nada maniqueo. No creo que exista una corriente que tenga la exclusividad de la verdad. Lo que vemos es que las personas que tienen un problema personal, psicol\u00f3gico, relacional, nos sorprenden buscando muy diferentes cosas y muy diferentes respuestas. Algunas buscan un parche, un apa\u00f1o; otras buscan algo que les lleva mucho m\u00e1s lejos en su indagaci\u00f3n. En definitiva, creo que todas buscan en realidad alguien que les escuche y comprenda y que les ayude a ver m\u00e1s claro qu\u00e9 es eso que les est\u00e1 pasando. Y eso les puede llevar a profesionales de diferentes orientaciones y estilo diferente de trabajo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 te sugiere esta frase: \u201cPoner en el otro lo que nos pertenece o tomar como nuestro lo que le pertenece a \u00e9l\u201d?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pues que se parece mucho al concepto de identificaci\u00f3n proyectiva de Melanie Klein, que sintetiza un fen\u00f3meno ps\u00edquico fundamental, la tendencia a proyectar en el otro nuestro psiquismo y a identificarnos con lo que le atribuimos. Desde un punto de vista filos\u00f3fico creo que podr\u00eda emparentarse con la alteridad. Todo el mundo se constituye en relaci\u00f3n con otra persona y forzosamente tiene que pasar por la experiencia de la interdependencia. Lo que yo pienso influye en el otro y lo que \u00e9l piensa de m\u00ed tambi\u00e9n me afecta. Parece elemental, pero a menudo es dif\u00edcil de aceptar. Est\u00e1 en la ra\u00edz de toda intolerancia. \u00bfSe puede dar un pasito en cambiar esa actitud?<\/strong><\/p>\n<p>Me viene a la memoria algo que dec\u00eda Goethe, y cito de memoria: \u201cs\u00f3lo los d\u00e9biles temen la influencia de los dem\u00e1s\u201d. El proceso de crecimiento del ser humano pasa forzosamente por aceptar la influencia del otro.<\/p>\n<p><strong>Para terminar, ese deseo de paz interior, de sosiego, de quererse, b\u00fasqueda infatigable del ser humano, \u00bfes una utop\u00eda? \u00bfLa condici\u00f3n humana lo imposibilita?<\/strong><\/p>\n<p>Forma parte esencial del deseo humano y es una aspiraci\u00f3n leg\u00edtima, pero no parece sencillo. Creo que ah\u00ed est\u00e1 la grandeza y la fragilidad del ser humano; en su permanente dependencia de los otros. Es la que hace que el ser humano sea un animal social y cultural, obligado a vivir en compa\u00f1\u00eda y aqu\u00ed empiezan las complicaciones y, sin \u00e1nimo de exagerar, el drama. Hay seres humanos que tienen m\u00e1s o menos posibilidades de ser autosuficientes y de hacer la vida agradable o imposible a los dem\u00e1s. Y as\u00ed va el mundo.<\/p>\n<p><strong>Muchas gracias.<\/strong><\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00edas que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Alberto Lasa.<\/strong> Esta entrevista fue realizada por Miguel \u00c1ngel Dom\u00ednguez Sevillano a Alberto Lasa, presidente de la Sociedad Espa\u00f1ola de Psiquiatr\u00eda y Psicoterapia del Ni\u00f1o y del Adolescente (S.E.P.Y.P.N.A.) y de la asociaci\u00f3n Altxa. Adem\u00e1s es profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad del Pa\u00eds Vasco. Tuvo lugar el d\u00eda 23 de enero de 2001.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Alberto Lasa (2001). Alberto Lasa. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 21, pp. 21\u201329. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista al psiquiatra y psicoanalista infantil Alberto Lasa, presidente de la S.E.P.Y.P.N.A., sobre su trayectoria con ni\u00f1os, la ortodoxia en psicoan\u00e1lisis, la continuidad en la representaci\u00f3n, la intuici\u00f3n del profesional, las somatizaciones y el malestar de los ni\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[40],"cuaderno_autoria":[172],"cuaderno_numtax":[170],"class_list":["post-7755","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-entrevista","cuaderno_autoria-alberto-lasa","cuaderno_numtax-no-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7755"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7755"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}