{"id":7753,"date":"2001-06-01T10:01:00","date_gmt":"2001-06-01T09:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/neuropsicosociologia-del-desarrollo-atencion-temprana\/"},"modified":"2026-10-31T09:29:53","modified_gmt":"2026-10-31T08:29:53","slug":"neuropsicosociologia-del-desarrollo-atencion-temprana","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/neuropsicosociologia-del-desarrollo-atencion-temprana\/","title":{"rendered":"Neuropsicosociolog\u00eda del desarrollo; marco conceptual para la pr\u00e1ctica de la atenci\u00f3n temprana"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 21 \u00b7 Junio de 2001 \u00b7 pp. 8\u201314<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Chokler presenta la Neuropsicosociolog\u00eda del Desarrollo como marco para la atenci\u00f3n temprana del desarrollo infantil (ATDI): defiende al beb\u00e9 como persona activa desde el nacimiento, subraya la necesidad de cuidar a los adultos que lo rodean, critica la estimulaci\u00f3n precoz y apuesta por la convergencia interdisciplinaria.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>El avance de las ciencias biol\u00f3gicas y fundamentalmente psicol\u00f3gicas nos viene demostrando desde hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, la importancia fundante de las primeras experiencias del beb\u00e9, de sus precoc\u00edsimas potencialidades, de sus competencias desde el nacimiento y aun desde antes. Lo vemos ya desde su primer d\u00eda de vida abrir sus ojos y quedar prendido unos instantes en la mirada del adulto, en un primer contacto que esboza una vivencia de alteridad. Una semana mas tarde se apacigua con el olor de su ropa, sonr\u00ede a un rostro sonriente. Explora a los dos meses un objeto interesant\u00edsimo, su mano, empe\u00f1ado en una ardua y apasionante tarea para conocerla, dominarla y convertirla en h\u00e1bil instrumento capaz de m\u00e1s de 100 formas diferentes de manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las ciencias nos vienen demostrando al mismo tiempo cuales son las necesidades esenciales para el crecimiento y la maduraci\u00f3n, los per\u00edodos cr\u00edticos, sensibles, y las condiciones materiales, afectivas, culturales, sociales imprescindibles para que las potencialidades puedan expresarse concretamente durante los primeros a\u00f1os de la vida de un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n la ciencia nos va desvelando cu\u00e1les son las consecuencias, las secuelas a corto y a largo plazo, de la carencia, cuando esas m\u00faltiples necesidades no se ven satisfechas en lo esencial durante las etapas cr\u00edticas.<\/p>\n<p>La Atenci\u00f3n Temprana del Desarrollo Infantil (ATDI) implica en la pr\u00e1ctica cuidar de los primeros a\u00f1os del desarrollo de nuestros chicos. Su objetivo es preservar el destino de persona de Juan, octavo hijo de Mar\u00eda y de Pedro, ambos sin trabajo desde hace diez meses; de Josesito, hijo de Pablo y de Soledad, maestros rurales de San Juan, que, nacido a las 30 semanas de gestaci\u00f3n con un mielomeningocele, vive a\u00fan en la incubadora; de Juli, hija de Augusta, mam\u00e1 de 14 a\u00f1os, desnutrida cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 hacer, c\u00f3mo hacer, con qui\u00e9nes -tal vez tambi\u00e9n contra qui\u00e9nespara preservar el derecho de estos ni\u00f1os a existir, a crecer como sujetos enteros, no fragmentados. Qu\u00e9 hacer para evitar un destino de seres ignorados, devastados, cosificados, un n\u00famero m\u00e1s de las estad\u00edsticas, impotentes, sometidos, alienados, discapacitados para sentirse y ser personas.<\/p>\n<p>Para garantizar el crecimiento y desarrollo de un ni\u00f1o hay que cuidar en principio a los adultos que se ocupan de ese ni\u00f1o porque, finalmente, nadie puede ofrecer lo que no tiene. No se puede dar sost\u00e9n, respeto, continencia, afecto, si uno no se siente querido, sostenido, contenido, reconocido y respetado.<\/p>\n<p>La Neuropsicosociolog\u00eda del Desarrollo, disciplina cient\u00edfica surgida necesariamente de una convergencia epistemol\u00f3gica, base de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica de la ATDI, concibe el proceso de constituci\u00f3n del sujeto humano como el producto de una compleja transformaci\u00f3n donde lo biol\u00f3gico, entre ello lo neurol\u00f3gico, constituye la base material para las relaciones con el mundo externo, y que, aun dependiente en gran parte de lo gen\u00e9tico y de lo cong\u00e9nito, est\u00e1 a su vez entramado en la urdimbre social que es la que genera realmente la persona.<\/p>\n<p>Persona desde el nacimiento, concebida como ser completo aqu\u00ed y ahora y en devenir, protagonista activo de sus interacciones, en cada una de sus etapas y no s\u00f3lo como un proyecto futuro a construir o a destruir.<\/p>\n<p>La Neuropsicosociolog\u00eda del Desarrollo, analiza e integra dial\u00e9cticamente los aportes de H. Wallon, uno de los principales creadores de la Psicolog\u00eda Gen\u00e9tica, cuyos conceptos acerca del acto motor, de la relaci\u00f3n entre tono muscular y emoci\u00f3n, entre tono y psiquismo, del estadio del espejo, del rol del otro en la conciencia del yo, por lo tanto de la articulaci\u00f3n entre lo ps\u00edquico y lo social, entre emoci\u00f3n y representaci\u00f3n mental, por citar s\u00f3lo algunos, fundamentan una buena parte de la actual psicolog\u00eda cient\u00edfica y de la concepci\u00f3n psicosom\u00e1tica. Los articula con los descubrimientos de la Dra. E. Pikler sobre el desarrollo postural y motor aut\u00f3nomo y su incidencia en todos los aspectos de la conducta del ni\u00f1o. Hace lo mismo con otras teorizaciones importantes que provienen, por una parte, del ECRO (esquema conceptual referencial y operativo) de Pichon Rivi\u00e9re quien, en su camino desde el psicoan\u00e1lisis a la psicolog\u00eda social, permiti\u00f3 comprender la incidencia en el psiquismo del escenario concreto en que se desarrollan los v\u00ednculos; por otra parte, de las ideas del Bowlby sobre las conductas de apego, de separaci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n, de las teor\u00edas de Piaget y de los nuevos cognitivistas quienes ofrecen interesantes confluencias con las neurociencias para la comprensi\u00f3n de la g\u00e9nesis del pensamiento.<\/p>\n<p>Es imprescindible el reconocimiento de los avances del psicoan\u00e1lisis infantil acerca de la estructura y la din\u00e1mica de la vida fantasm\u00e1tica, inconsciente y preconsciente, aportados particularmente por desarrollos postkleinianos como los de D.Winnicott y de E. Bick. Los trabajos de D.Anzieu sobre el Yo-piel y las envolturas ps\u00edquicas, a su vez, convergen con los anteriores en una concepci\u00f3n m\u00e1s profunda de la relaci\u00f3n protoinfante\/adulto (sea \u00e9ste la madre o no) y de su calidad proteica y prot\u00e9sica, como dir\u00eda Piera Aulanier, estructurante de la subjetividad.<\/p>\n<p>Apoyados en ellos, entre tantos otros, reconocemos al beb\u00e9 como sujeto de acci\u00f3n y no s\u00f3lo de reacci\u00f3n, como ser de iniciativas, abierto al mundo y al entorno social del cual depende, en un torbellino de emociones, de sensaciones, de afectos, de movimientos y de v\u00ednculos, de miedos y de ansiedades vividas en el cuerpo, porque el beb\u00e9 es todo cuerpo y sensoriomotricidad.<\/p>\n<p>Protoinfante, pero persona entera siempre, m\u00e1s all\u00e1 de la normalidad o de la patolog\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de lo que tenga o de lo que le falte, en interacci\u00f3n con un medio que lo anida permitiendo que produzca en s\u00ed mismo la serie de transformaciones sucesivas que constituyen el proceso de constituci\u00f3n de la identidad, de separaci\u00f3n e individuaci\u00f3n, de devenir sujeto hist\u00f3rico y cultural, en un pasaje progresivo del predominio de la dependencia al predominio de la autonom\u00eda.<\/p>\n<p>En la vida intrauterina el feto vive indiferenciado con el cord\u00f3n umbilical, la placenta, el l\u00edquido amni\u00f3tico y la pared uterina. Cinco elementos en unidad indisociable, inmerso en sus propios cambios r\u00e1pidos, a una temperatura m\u00e1s o menos constante, movi\u00e9ndose y registrando en su propio cuerpo los ruidos, la presi\u00f3n o el roce de los \u00f3rganos de la madre, las tensiones y crispaciones musculares, la aceleraci\u00f3n de los latidos card\u00edacos producto de la excitaci\u00f3n, la angustia o la ansiedad ; sintiendo el descenso de los ritmos ante las situaciones de placidez, de tranquilidad o de desaliento, se ve sometido permanentemente a cambios hormonales y metab\u00f3licos, producto de las emociones, de la calidad de la alimentaci\u00f3n o de los t\u00f3xicos.<\/p>\n<p>Movi\u00e9ndose y reacomod\u00e1ndose en un espacio cada vez m\u00e1s exiguo, en el momento de nacer ese cuerpo plegado, se estira, presionado, en el canal vaginal y al salir recibe de golpe, luces, ruidos, temperaturas, texturas diferentes y sobre todo la fuerza de gravedad que impresiona s\u00fabitamente sobre el aparato vestibular. Sufre la p\u00e9rdida repentina de cuatro de las cinco partes de la unidad intrauterina del cuerpo, cord\u00f3n, placenta, \u00fatero y l\u00edquido amni\u00f3tico.<\/p>\n<p>Se pueden comprender entonces los esfuerzos de adaptaci\u00f3n y las vivencias ca\u00f3ticas primitivas de su yo precario, ansiedades arcaicas descriptas por D. Winnicott, M. Klein, E. Bick, D. Anzieu y tantos otros como angustias catastr\u00f3ficas, de p\u00e9rdida del cuerpo, de dernos de otricidad -21 disoluci\u00f3n de los l\u00edmites, de disgregaci\u00f3n, de fragmentaci\u00f3n, de ca\u00edda en el vac\u00edo infinito.<\/p>\n<p>Estas angustias de aniquilaci\u00f3n s\u00f3lo pueden ser toleradas, apaciguadas, neutralizadas, consoladas, porque afuera hay un entorno que opera como envoltura protectora que filtra, que sostiene como una piel, que contiene, que retiene las partes dispersas, que unifica, que cohesiona y \u201cda forma\u201d como se\u00f1alara justamente J. de Ajuriaguerra.<\/p>\n<p>Si las experiencias reparadoras e integradoras de envoltura, de contenci\u00f3n y de sost\u00e9n son suficientemente repetidas y de manera suficientemente r\u00edtmica -por lo tanto progresivamente previsiblesen cada experiencia de gratificaci\u00f3n, cuyo ejemplo plurisensual m\u00e1s evidente es el momento del amamantamiento, van marc\u00e1ndose huellas de sensaciones, de percepciones, im\u00e1genes difusas y confusas, como protorrepresentaciones. La ratificacion y la rectificacion progresivas permitiran que se consoliden en \u201crepresentaciones\u201d que incluyen la calidad de la satisfacci\u00f3n, el placer compartido, el calor y el olor del cuerpo, la tensi\u00f3n de los brazos, la mirada tierna o incisiva, que acaricia, envuelve, devora o perfora, el contacto de la piel y de las manos apaciguadoras o inquietantes, el mecimiento y la tonalidad de la voz.<\/p>\n<p>La fusi\u00f3n entre las diferentes modalidades sensoriales, en el sost\u00e9n, en la envoltura, en la interpenetraci\u00f3n de las miradas, en el contacto del pez\u00f3n en la boca, con las palabras melodiosas y la plenitud interna, cargado del sentido que aporta la emoci\u00f3n y el afecto, proporciona al beb\u00e9 una vivencia de reunificaci\u00f3n interna, origen de la unidad de s\u00ed, que constituye un proto-esquema corporal.<\/p>\n<p>La presencia indispensable del otro unifica la sensualidad dispersa y el espejo de placer que el adulto le devuelve le da significaci\u00f3n a la sensorialidad y a la motricidad desordenada.<\/p>\n<p>Toda la motricidad y la sensorialidad est\u00e1n al servicio del mantenimiento del estado de integraci\u00f3n, de reunificaci\u00f3n, aunque al principio sea precaria. Vemos asi al beb\u00e9 de pocos d\u00edas crispar su cuello y sus hombros cuando se lo levanta de las axilas, intentando no desparramarse o dislocarse ante la falta de apoyatura.<\/p>\n<p>La falla en el sost\u00e9n o en la contenci\u00f3n lesiona el sentimiento de unicidad provocando una activaci\u00f3n excesiva de las angustias primitivas y el sentimiento de desborde, de fragmentaci\u00f3n, de sideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Toda experiencia nociva o dolorosa -el hambre intensa por ejemploo todo est\u00edmulo inesperado, brusco, como la hiperestimulaci\u00f3n laber\u00edntica de los giros, de los desequilibrios, de las sacudidas, o de las faltas de apoyos suficientes, los cambios de posici\u00f3n r\u00e1pidos, en los que pierde los referentes espaciales, propioceptivos y visuales, para cuya secuencia no puede ni prepararse, ni captar su sentido, atacan ese estado fr\u00e1gil de integraci\u00f3n, de unificaci\u00f3n, y desorganiza al beb\u00e9, dejando huellas de sufrimiento en el cuerpo, que pueden re-actualizarse m\u00e1s adelante en los sue\u00f1os y en las enfermedades psicosom\u00e1ticas.<\/p>\n<p>En estos avatares del proceso de constituci\u00f3n subjetiva, lo que garantiza la transformaci\u00f3n, el desarrollo y la socializaci\u00f3n de un ni\u00f1o es justamente la asimetr\u00eda del adulto respecto del beb\u00e9. El yo organizado del adulto, su fuerza, su seguridad, su entereza, su capacidad de pensar, de fantasear, de imaginar, de crear, puede sostener y respetar a un otro, el beb\u00e9. Esta capacidad del adulto de reconocerlo como quien es en cada etapa de su desarrollo, con su derecho a ser aceptado tal como es, de ser considerado persona m\u00e1s all\u00e1 de la disfunci\u00f3n o de la patolog\u00eda, es lo que puede contener la fragilidad, la desorganizaci\u00f3n, la ansiedad y la fragmentaci\u00f3n del ni\u00f1o. Es el adulto que le habla como a un interlocutor el que puede trasmitirle el lenguaje. Es el adulto consciente de su historia el que puede trasmitirle la cultura. Es el adulto apoyado por sus grupos de pertenencia, seguro en sus referentes familiares y laborales, apuntalado y contenido por la trama social el que puede estar disponible emocional, afectiva, imaginariamente, para contener y sostener al ni\u00f1o, para inaugurar con \u00e9l un di\u00e1logo, al principio esencialmente corporal, capaz de instituir el sujeto que se abre a la comunicaci\u00f3n, al juego, al aprendizaje, a una vida que merezca ser llamada como tal.<\/p>\n<p>Adultos fragilizados, angustiados, desorientados e inseguros se ven desbordados e impotentes para construir la envoltura, red flexible pero firme, que el beb\u00e9 necesita para constituirse como persona.<\/p>\n<p>El aumento de enfermedades psicosom\u00e1ticas, el desborde de la impulsividad, la agresividad o la inhibici\u00f3n y la pasividad extrema, la apat\u00eda y el aislamiento en los ni\u00f1os nos hablan hoy de las fisuras, de las resquebrajaduras, de la fragilizaci\u00f3n del continente.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, hace alrededor de 40 a\u00f1os, un conjunto de t\u00e9cnicas denominadas de \u201cEstimulaci\u00f3n Precoz\u201d, nac\u00eda de la necesidad de detecci\u00f3n e intervenci\u00f3n temprana en ni\u00f1os con riesgo de sufrir o sufriendo ya, trastornos y\/o deficiencias del desarrollo de origen gen\u00e9tico, cong\u00e9nito o perinatal.<\/p>\n<p>Ocuparse de inmediato de la detecci\u00f3n y tratamiento de la patolog\u00eda del desarrollo, en aquellos tiempos, represent\u00f3 un avance. Sin embargo el acento estaba puesto justamente en la estimulaci\u00f3n \u201cprecoz\u201d (es decir antes de que aparecieran por su maduraci\u00f3n), de las funciones sensoriales y motrices, en general bastante aisladas unas de otras. Ejercicios para dirigir la mirada, para responder a los sonidos, para aprender a gatear o a caminar, para la pinza digital, de labios, de lengua, de vocalizaciones, para hablar, repetidos al infinito como reforzamiento, basados en teor\u00edas expl\u00edcita o impl\u00edcitamente conductistas. El centro estaba puesto en el adiestramiento motor por la motricidad misma, en la variedad y calidad del material, en el protagonismo del estimulador, en la aceptaci\u00f3n y la reacci\u00f3n por parte del estimulado y el objetivo era el perfeccionamiento de la funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se consideraba al beb\u00e9 como un receptor m\u00e1s o menos pasivo que deb\u00eda reaccionar a los est\u00edmulos con la respuesta esperada.. El sujeto era el producto de una sumatoria de est\u00edmulos y respuestas.<\/p>\n<p>No pod\u00eda pensarse al beb\u00e9 \u2014menos aun si padec\u00eda alguna disfunci\u00f3n\u2014 como un ni\u00f1o activo, con iniciativas e intereses aunque la psicolog\u00eda infantil recorr\u00eda r\u00e1pidamente un camino de descubrimientos, desvel\u00e1ndonos un sujeto incre\u00edblemente competente. Mientras tanto la pedagog\u00eda en el protoinfante segu\u00eda implementando pr\u00e1cticas repetitivas, paralelas, a veces incluso divergentes, desde concepciones mecanicistas, funcionalistas, atomistas, invasoras y arcaicas.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de respeto de la individualidad y del reconocimiento de los ritmos diferentes del desarrollo de cada ni\u00f1o, por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 intentamos que se mantenga sentado cuando todav\u00eda no est\u00e1 maduro para hacerlo o que camine pronto si la marcha es una acci\u00f3n compleja para acortar o aumentar la distancia de algo o de alguien?<\/p>\n<p>Uno aprende a caminar, no s\u00f3lo como un acto mec\u00e1nico, producto de la maduraci\u00f3n del sistema nervioso, del tono postural y del entrenamiento, sino como una acci\u00f3n sobre el mundo, como una transformaci\u00f3n del espacio, posible en la medida en que se vayan elaborando las condiciones afectivas para alejarse de la figura de apego. Uno aprende a caminar, porque caminar tiene sentido, direccionalidad y significaci\u00f3n en la din\u00e1mica profunda del psiquismo; porque est\u00e1 inscrito, desde el deseo, en el proceso de separaci\u00f3n e individuaci\u00f3n y en el sentimiento \u00edntimo e intransferible de seguridad postural, de dominio del equilibrio y de control del espacio. El reflejo de Moro, los aferramientos a otro cuerpo, las crispaciones y la hiperton\u00eda no son s\u00f3lo respuestas reflejas inmaduras sino b\u00fasquedas de reequilibraci\u00f3n y de reunificaci\u00f3n ante la vivencia ca\u00f3tica y desestructurante de la ca\u00edda o del temor a la ca\u00edda.<\/p>\n<p>Creemos por todo esto que la denominaci\u00f3n de Estimulaci\u00f3n Precoz o de Estimulaci\u00f3n Temprana no se corresponden con la concepci\u00f3n de ni\u00f1o, del desarrollo y de la subjetividad que sustentamos.<\/p>\n<p>La A.T.D.l. es una praxis social y profesional que emerge de una determinada idea de sujeto y de su autonom\u00eda, que define cu\u00e1l es el rol del adulto, de la familia, de la sociedad, de las instituciones, de los profesionales en la g\u00e9nesis de la subjetividad.<\/p>\n<p>Desde este lugar, la A.T.D.l. se orienta necesariamente hacia dos \u00e1reas estrechamente vincualdas, con principios b\u00e1sicos comunes pero con acciones y \u00e1mbitos espec\u00edficos porque reconoce como objetivo fundamental generar y preservar las condiciones para la salud y no s\u00f3lo reparar lo da\u00f1ado: a) Un \u00e1rea de promoci\u00f3n, preservaci\u00f3n y prevenci\u00f3n primaria cuyos agentes comunitarios operan en la familia, en la pediatr\u00eda social y preventiva, en los centros de salud, en las instituciones para ni\u00f1os, guarder\u00edas, casas cuna, hogares y casas de ni\u00f1os, jardines maternales, jardines de infantes. Estos agentes deben conocer por lo tanto profundamente el desarrollo motor, cognitivo, afectivo y psicodin\u00e1mico del ni\u00f1o, de \u201ceste ni\u00f1o\u00bben particular; deben reconocer la imprescindible funci\u00f3n de continencia del entorno social y cultural, sus mitos e ideales, sus condiciones y formas de operar y para ello es indispensable una formaci\u00f3n cient\u00edfica, personal, te\u00f3rica y t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>b) Otra \u00e1rea que se dedica a la prevenci\u00f3n secundaria y terap\u00e9utica. Sus agentes operan en equipos de salud, de habilitaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n, de salud mental, de educaci\u00f3n especial y tambi\u00e9n de educaci\u00f3n com\u00fan, de integraci\u00f3n y de acci\u00f3n social, intentando tejer la trama de continencia, sost\u00e9n, seguimiento y apoyo, para los ni\u00f1os con una patolog\u00eda que va en aumento por el desborde de las condiciones sociales que la generan, por la fragilizaci\u00f3n de los v\u00ednculos familiares y tambi\u00e9n, por otro lado, por el avance tecnol\u00f3gico que permite la preservaci\u00f3n vital de muchos beb\u00e9s que hasta hace unos a\u00f1os no podian sobrevivir.<\/p>\n<p>La finalidad de la A.T.D.l. no es entonces la reparaci\u00f3n de la funci\u00f3n, o de la serie de funciones, sino fundamentalmente el generar estrategias para apoyar y preservar la constituci\u00f3n del sujeto. El desarrollo o la reparaci\u00f3n de la funci\u00f3n puede ser un medio, un instrumento, no un fin en s\u00ed mismo. Si cambiamos el eje y confundimos el objetivo con los medios, corremos el riesgo de mejorar el mecanismo, de conseguir un funcionamiento inclusive excepcional, a costa de destruir al sujeto.<\/p>\n<p>Por eso es esencial la reflexi\u00f3n conjunta, la comprensi\u00f3n, la cooperaci\u00f3n y la convergencia interdisciplinaria. Nuestro trabajo es complejo, apasionante, pero extremadamente dif\u00edcil y las condiciones actuales no lo favorecen.<\/p>\n<p>A pesar de que la \u00abglobalizaci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb nos empuja hacia la competencia feroz y la rivalidad, hacia la supertecnolog\u00eda o a la marginaci\u00f3n acad\u00e9mica, ya no es tiempo de disputas entre psicomotricistas, terapeutas ocupacionales y kinesi\u00f3logos, entre fonoaudi\u00f3logos y psicopedagogos, entre psic\u00f3logos, psiquiatras, psic\u00f3logos sociales, entre m\u00e9dicos, enfermeros y t\u00e9cnicos, entre trabajadores de la salud y trabajadores de la educaci\u00f3n. La tarea es ardua y urgente, los ni\u00f1os ya nacieron y nos convocan.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00edas que no se reproducen aqu\u00ed. Pueden consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Myrtha Chokler.<\/strong> Myrtha Chokler es doctora en Psicolog\u00eda de l\u2019\u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociales, Universit\u00e9 de Paris VI, y en Fonoaudiolog\u00eda de la Universidad del Museo Social Argentino. Es vicepresidenta de la Soci\u00e9t\u00e9 Internationale de Th\u00e9rapie Psychomotrice, con sede en Bruselas, y de la Association Internationale Pikler-Loczy, con sede en Paris. Es directora de la Licenciatura en Psicomotricidad de la Facultad de Educaci\u00f3n Elemental y Especial de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina; de la Carrera de Post\u00edtulo en Atenci\u00f3n Temprana del Desarrollo Infantil de la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina; de FUNDARI y de la Revista La Hamaca. Es formadora de la ASEEFOP. Escribi\u00f3 Los Organizadores del Desarrollo Psicomotor, Ediciones Cinco, Buenos Aires, 1988, y Acerca de la Pr\u00e1ctica Psicomotriz de Bernard Aucouturier, Ediciones Ariana, Buenos Aires, 1997.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Myrtha Chokler (2001). Neuropsicosociolog\u00eda del desarrollo; marco conceptual para la pr\u00e1ctica de la atenci\u00f3n temprana. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 21, pp. 8\u201314. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chokler presenta la Neuropsicosociolog\u00eda del Desarrollo como marco para la atenci\u00f3n temprana del desarrollo infantil (ATDI): defiende al beb\u00e9 como persona activa desde el nacimiento, subraya la necesidad de cuidar a los adultos que lo rodean, critica la estimulaci\u00f3n precoz y apuesta por la convergencia interdisciplinaria.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[171],"cuaderno_numtax":[170],"class_list":["post-7753","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-myrtha-chokler","cuaderno_numtax-no-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7753"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7753"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}