{"id":7751,"date":"2000-06-01T10:07:00","date_gmt":"2000-06-01T09:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/la-sala-de-practica-psicomotriz-y-el-acceso-a-la-identidad\/"},"modified":"2026-10-31T09:22:58","modified_gmt":"2026-10-31T08:22:58","slug":"la-sala-de-practica-psicomotriz-y-el-acceso-a-la-identidad","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/la-sala-de-practica-psicomotriz-y-el-acceso-a-la-identidad\/","title":{"rendered":"La sala de pr\u00e1ctica psicomotriz y el acceso a la identidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 19 \u00b7 Junio de 2000 \u00b7 pp. 34\u201335<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Resumen del art\u00edculo de Daniela, Mara y Franca (Bolonia) sobre c\u00f3mo la sala de pr\u00e1ctica psicomotriz acompa\u00f1a la construcci\u00f3n de la identidad del ni\u00f1o: identidad y construcci\u00f3n, compa\u00f1\u00eda, expresividad y juego.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Daniela, Mara y Franca nos ofrecen generosamente desde Bolonia un art\u00edculo titulado \u201cLa sala de pr\u00e1ctica psicomotriz y el acceso a la identidad\u201d (traducido por Juan C. Polentinos). Al inicio nos cuentan que no ha sido tarea sencilla realizarlo de manera conjunta (reflexionar, intercambiar&#8230;), respetando a la vez, la individualidad y el estilo propio de cada una. Y esa claridad de un grupo que funciona con acuerdos, pero que no pierde de vista las diferencias, les ha llevado a profundizar en el tema de la \u201cidentidad\u201d. He dicho que su ofrecimiento es generoso porque, adem\u00e1s, nos invitan a que utilicemos y transformemos este material que ellas han elaborado. A eso vamos.<\/p>\n<p><strong>Identidad y sentimiento de identidad.<\/strong> Nos habla una Alicia confundida porque ante la pregunta que le formula una oruga, \u201c\u00bft\u00fa qui\u00e9n eres?\u201d, no sabe muy bien qu\u00e9 responder, y eso que est\u00e1 en el pa\u00eds de las maravillas&#8230; Su desconcierto nace del no poder responder a esa pregunta est\u00e1tica desde su vivencia de cambio: C\u00f3mo decir qui\u00e9n soy si yo misma me siento cambiante. La identidad del sujeto se modifica, cambia, pero a la vez, ese mismo sujeto necesita vivir una progresiva instauraci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de un sentimiento de identidad que le permita, en seguridad, elaborar esos cambios.<\/p>\n<p><strong>Identidad y construcci\u00f3n.<\/strong> La vida de una persona es un constante proceso de construcci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de esa identidad. Quiz\u00e1s no siempre lo deseemos, pero el entorno no nos deja nunca de ofrecer situaciones de cambio. Ese proceso comienza con nosotros y finaliza con nosotros. Por eso, la infancia es tambi\u00e9n un tiempo de construcci\u00f3n de la identidad, y digo \u00abtambi\u00e9n\u00bb porque no es el \u00fanico. Sin embargo, es cierto que las caracter\u00edsticas de la infancia, la consolidan como un periodo especialmente sensible en ese proceso: La total dependencia de los adultos, la intensidad de las sensaciones y los sentimientos&#8230;<\/p>\n<p><strong>Identidad y compa\u00f1\u00eda.<\/strong> Nadie traza su identidad en soledad; el proceso se hace siempre \u201cjunto a\u201d, y nadie conquista su identidad si no la vive en soledad. De ah\u00ed toda la importancia que tiene el proceso de separaci\u00f3n. Ser acompa\u00f1ado, y vivir la seguridad que nos ofrece esa compa\u00f1\u00eda, pero ser capaces de separarnos y vivir nuestra propia seguridad. Las \u201cpersonas peque\u00f1as\u201d necesitan contextos para construirse y la sala de pr\u00e1ctica psicomotriz, puede ser un lugar id\u00f3neo para encontrar un adulto que escuche y acompa\u00f1e. Las autoras de este trabajo nos ofrecen su experiencia, con grupos de ni\u00f1as y ni\u00f1os de 2 a 5 a\u00f1os, y para compartirla m\u00e1s estrechamente, nos presentan 3 ni\u00f1os; cada uno de ellos nos trae a la memoria situaciones similares, y todos nos hablan de las dificultades del proceso de separaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Identidad y expresividad.<\/strong> Ese adulto que escucha en la sala, ir\u00e1 registrando una serie de \u00edndices como elementos que le ayuden a comprender el sentido de la acci\u00f3n del ni\u00f1o. En el texto nos ofrecen una serie de ellos, que en esta ocasi\u00f3n creo que merece la pena tomarlos del original: \u201c&#8230; los signos que nosotros hemos detectado comprenden un movimiento continuo e incesante o una inhibici\u00f3n del movimiento, agarrarse a todo lo que se encuentra al alcance de la mano, la dispersi\u00f3n de objetos en el espacio, la utilizaci\u00f3n del cuerpo de los otros como si fuera su propio cuerpo, de los objetos de los otros, de las casas de los otros, la b\u00fasqueda interminable de rupturas t\u00f3nicas. E. Bick interpreta esta \u00faltima se\u00f1al como el miedo de dispersarse, de vaciarse. Como si el ni\u00f1o no pudiera asentarse sobre la piel como un continente, como si no tuviera l\u00edmites corporales\u00bb.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abUno de los signos m\u00e1s fuertes es la dificultad o incapacidad de establecer resonancias t\u00f3nico-emocionales con el psicomotricista debido a la confusi\u00f3n entre s\u00ed mismo y el otro\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Identidad y juego.<\/strong> El psicomotricista quiere ofrecer un espacio de construcci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de esa identidad, y su trabajo consiste en idear qu\u00e9 medios proponer a cada ni\u00f1a o ni\u00f1o para que lo logre. Aparecer y desaparecer, y reconocer la alegr\u00eda, la sorpresa, el miedo, etc., de ese juego. Destruir y reconstruir, y reconocer la alegr\u00eda, la sorpresa, el miedo, etc., en su cara, sus ojos, su tono. Y ayudarles as\u00ed a que su emoci\u00f3n tenga un sentido porque es suya, pero tambi\u00e9n porque es compartida y reconocida. Pero si cada ni\u00f1a o ni\u00f1o que juega nos habla de su historia, cada adulto que comparte ese juego pone \u00aben el tapete\u201d la suya, porque \u00e9l tambi\u00e9n est\u00e1 construyendo y reconstruyendo su propia identidad.<\/p>\n<p>Las autoras acaban su trabajo comentando el valor que tiene la propia sala como un dispositivo estable, de referencia, donde se realizan con regularidad las sesiones. Es decir, un lugar que tambi\u00e9n tiene una identidad (seguramente tambi\u00e9n habr\u00e1 sido largo el proceso para conquistarla). Esto, para ellas, refuerza \u201cel sentimiento de continuidad de las representaciones de s\u00ed mismo en el tiempo\u201d que van elaborando las ni\u00f1as y ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Acabamos este resumen con la esperanza de que se vaya \u00abtransformando y enriqueciendo con vuestra propia experiencia\u201d.<\/p>\n<p class=\"nota-edicion-digital\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: en el n\u00famero impreso este art\u00edculo incluye fotograf\u00eda que no se reproduce aqu\u00ed. Puede consultarse en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre M.\u00aa Jos\u00e9 Intxausti Gabilondo.<\/strong> M\u00aa Jos\u00e9 Intxausti Gabilondo es profesora titular de Psicolog\u00eda en la Escuela Universitaria del Profesorado de E.G.B. de Vitoria-Gasteiz, y fundadora de la Escuela de Psicomotricidad de Bergara.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> M.\u00aa Jos\u00e9 Intxausti Gabilondo (2000). La sala de pr\u00e1ctica psicomotriz y el acceso a la identidad. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 19, pp. 34\u201335. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen del art\u00edculo de Daniela, Mara y Franca (Bolonia) sobre c\u00f3mo la sala de pr\u00e1ctica psicomotriz acompa\u00f1a la construcci\u00f3n de la identidad del ni\u00f1o: identidad y construcci\u00f3n, compa\u00f1\u00eda, expresividad y juego.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[23],"cuaderno_autoria":[169],"cuaderno_numtax":[163],"class_list":["post-7751","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-resumen","cuaderno_autoria-m-a-jose-intxausti-gabilondo","cuaderno_numtax-no-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7751"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7751"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}