{"id":7669,"date":"2019-06-01T10:05:00","date_gmt":"2019-06-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/acompanando-el-proceso-hacia-la-autonomia-desde-la-ppa\/"},"modified":"2026-10-18T09:17:17","modified_gmt":"2026-10-18T08:17:17","slug":"acompanando-el-proceso-hacia-la-autonomia-desde-la-ppa","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/acompanando-el-proceso-hacia-la-autonomia-desde-la-ppa\/","title":{"rendered":"Acompa\u00f1ando el proceso hacia la autonom\u00eda desde la PPA"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 56 \u00b7 Junio de 2019 \u00b7 pp. 21\u201327<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Iker Amezaga acompa\u00f1a el proceso de ni\u00f1as y ni\u00f1os de dos a\u00f1os hacia la autonom\u00eda desde la pr\u00e1ctica psicomotriz educativa. Presenta dos caminos, el de Ella y el de \u00c9l, y trata la acogida, la expresividad motriz y el \u00absin morirse ni vengarse\u00bb, con la idea de estar \u00abjuntos pero no revueltos\u00bb.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>\u201cJuntos pero no revueltos\u201d<\/em><\/p>\n<p>Y llegamos a los 2 a\u00f1os&#8230;dos a\u00f1itos&#8230; \u00a1toda una vida! Estas ni\u00f1as y ni\u00f1os que hasta hace nada no pod\u00edan separarse del suelo, ni controlar lo que hac\u00edan sus manos, sus pies o su cabeza y que ahora son capaces de desplazarse por el espacio a su antojo (unos m\u00e1s que otros). Por no hablar de que, de repente, pueden cambiar el mundo con sus palabras, sus acciones y sus deseos&#8230;lo de dentro y lo de fuera son cosas distintas y adem\u00e1s ellos tienen la capacidad de intervenir tanto en una como en la otra&#8230; en solo dos a\u00f1os!<\/p>\n<p>Pero claro, por otro lado, empiezan las demandas de los adultos a su persona\u2026 las cacas ya no son tan bien recibidas, ahora causan malestar en la familia, se les va pidiendo que vayan dejando el pa\u00f1al\u2026 tambi\u00e9n el biber\u00f3n\u2026esas pedorretas tan graciosas ahora generan un no\u2026 ese no que empieza a aparecer en much\u00edsimas ocasiones en su entorno\u2026, el no de fuera y los suyos propios\u2026 un no poderoso (esas intensas y necesarias rabietas), ese no al mundo, \u00a1que es un s\u00ed a sus deseos! Nuevos retos para conseguir encontrar el punto medio entre los unos y los otros.<\/p>\n<p>A todo esto le sumamos la jornada laboral que empieza, para muchos, a las 7 de la ma\u00f1ana en la guarder\u00eda con normas, con m\u00e1s ni\u00f1as y ni\u00f1os, con diferentes adultos, y termina en el mejor de los casos 4 horas despu\u00e9s (en algunos casos \u00a1m\u00e1s de 8 horas!).<\/p>\n<p>En resumen, empiezan a darse cuenta de que tienen que separarse, pero para esto, primero tienen que preparar sus recursos y fuerzas para poder hacerlo (\u00a1igual que las madres y padres!). Pero antes tienen que garantizar que existe una seguridad afectiva en el entono materno&#8230;, algo que se va construyendo a base de ir haciendo &#8230;<\/p>\n<p>Los psicomotricistas conocemos bien este proceso, y trabajamos a menudo con estas angustias. Nos sostiene una pr\u00e1ctica (no un m\u00e9todo, ni una t\u00e9cnica) que, bajo nuestro punto de vista, es muy adecuada para acompa\u00f1ar las angustias de los ni\u00f1os en etapas de escolarizaci\u00f3n temprana y facilitar estos procesos (\u00a1y otros tantos!) que se dan en el viaje de ir creciendo.<\/p>\n<p>Sostenemos la situaci\u00f3n para que el ni\u00f1o construya sus recursos y capacidades, para los retos que la vida les va ofreciendo. Ahora y en el futuro y que no se queden en las capacidades y recursos de los adultos.<\/p>\n<p>En estas edades es importante que acaben de construir una base de seguridad en el v\u00ednculo afectivo, y que puedan a acceder a la autonom\u00eda y la separaci\u00f3n, construyendo seguridad y confianza en el otro que les acompa\u00f1a. En la sala podemos observar el discurso en el juego de c\u00f3mo ese ni\u00f1o est\u00e1 construyendo estas bases de las que estamos hablando.<\/p>\n<p>La clave es que sean sujetos, si se trata de \u201cuna actividad que hay que hacer\u201d, una propuesta impuesta por el adulto, no tiene un valor de seguridad afectiva ante aquello que les angustia. Tiene que ser el ni\u00f1o quien lo propone, quien lo domina, en base a su nivel de angustia.<\/p>\n<p>Dos actitudes importantes para ser persona aut\u00f3noma y segura: la presencia \u201cde calidad\u201d, de la que surge lo que podemos denominar \u201ccapacidad de ausencia\u201d, porque \u201cuna vez que me tengas no siempre me necesitas\u201d. \u201cS\u00e9 que t\u00fa puedes continuar haciendo cosas sin m\u00ed, sin que yo tenga que hacer por ti.\u201d<\/p>\n<h3>Dos caminos hacia la autonom\u00eda:<\/h3>\n<p>Y como nuestra especialidad (\u00a1y pasi\u00f3n!) es la pr\u00e1ctica, voy a concretar un poco m\u00e1s estas ideas con dos historias distintas, surgidas en el actuar de las ni\u00f1as y ni\u00f1os con los que comparto las sesiones de pr\u00e1ctica psicomotriz educativa y as\u00ed tratar de comprender un poco m\u00e1s cu\u00e1l es nuestra mirada y sistema de actitudes a la hora de acompa\u00f1ar y facilitar este proceso.<\/p>\n<p>Estas dos historias est\u00e1n dentro de uno de los tres grupos, que se han formado para acudir a las sesiones, a partir de dos clases de 17 ni\u00f1as y ni\u00f1os cada una, con \u00e1nimo de ajustar el ratio de ni\u00f1os para poder trabajar con m\u00e1s calidad de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El curso comienza en septiembre, con un proceso de adaptacio\u00ecn que dura aproximadamente un mes. Yo he estado yendo a su aula para que me conozcan y vayamos construyendo una primera relaci\u00f3n, antes de vernos en la sala de psico. Un primer acercamiento, tanto para m\u00ed, con el fin de ajustar la sala en las primeras sesiones, como para ellos, que van \u201cponi\u00e9ndome cara y actitudes\u201d (articulando las bases para la construcci\u00f3n de la relaci\u00f3n segura).<\/p>\n<h3>ELLA y \u00c9L<\/h3>\n<p>He escogido a un ni\u00f1o y una ni\u00f1a en concreto por dos razones: por un lado porque todos conocemos alg\u00fan caso con estas din\u00e1micas que nos movilizan, tanto por el exceso como por la falta de acci\u00f3n. Por otro lado porque ambos casos nos hablan de una presencia excesiva del adulto, que les impide acceder a sus propios recursos para reasegurarse frente a sus angustias.<\/p>\n<h3>Para ir conoci\u00e9ndolos:<\/h3>\n<p>\u00c9L: Era un ni\u00f1o colgado a un chupete. Un chupete con una cuerda llena de bolas de madera, pesadas, que se le enganchaba al abrigo. Pesaba tanto que si lo soltaba tiraba de \u00e9l, lo notaba f\u00edsicamente, as\u00ed que ten\u00eda que cogerlo y se lo volv\u00eda a poner. Un chupete conectado a un abrigo lleno de mocos, babas y l\u00e1grimas. A lo largo de la adaptaci\u00f3n en la clase no se quit\u00f3 ninguna de sus capas, es m\u00e1s, se quedaba esperando en la puerta a que volvieran a por \u00e9l, llorando frente a la salida\u2026, a veces paraba para coger fuerzas, miraba un poco el entorno\u2026 y volv\u00eda a llorar.<\/p>\n<p>ELLA: Era una ni\u00f1a muy peque\u00f1ita, con la piel blanca y agrietada, los pies min\u00fasculos y las manos temblorosas, una capa de mocos y babas para acompa\u00f1ar tambi\u00e9n. No hablaba y estaba permanentemente en compa\u00f1\u00eda del adulto, su hacer depend\u00eda del hacer de la profesora. Se enganchaba a la mano y cuando se soltaba paraba.<\/p>\n<h3>\u00bfY por d\u00f3nde empezar?<\/h3>\n<h3>La acogida:<\/h3>\n<p>Este es uno de nuestros principios como psicomotricistas. Acogemos a todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as, desde el que vive en el exceso (agresivamente, emocionalmente\u2026) hasta el que casi no hace nada (el inhibido, el gris\u2026). Esto se da desde que entran en la sala, pero el espacio m\u00e1s claro y concreto para ello es el ritual de entrada, donde nos encontramos y donde ponemos las bases del cuidado mutuo: venimos a jugar, sin da\u00f1o. Nuestra autoridad va a permitir que hagan en seguridad (\u201cautoridad\u201d, del lat\u00edn: \u201caquel que hace que algo crezca y prospere\u201d).<\/p>\n<p>\u00c9L: Dicho todo esto y fiel a su din\u00e1mica \u00c9L lleg\u00f3 a la sala de psico con todas sus capas protectoras. Se sent\u00f3 en el suelo y empez\u00f3 a llorar. NO quer\u00eda jugar. La profesora empez\u00f3 a quitarle el abrigo y los zapatos, pero esto solo complicaba la cosa y disparaba su llanto. El mensaje estaba claro. No hac\u00eda falta que se lo quitase, es m\u00e1s, aqu\u00ed pod\u00eda tenerlo, porque yo sab\u00eda que lo necesitaba\u2026 \u00a1todav\u00eda! Pod\u00eda quedarse mirando desde donde estaba sentado (en brazos de la profesora, en el banco del ritual de entrada) todo el tiempo que necesitase, con todo lo que necesitase llevar puesto. Y le dije, para que \u00e9l me oyese: \u201cpuedes no jugar\u201d. El mensaje es \u201ceres bienvenido, t\u00fa y tu historia, igual que las de los dem\u00e1s\u201d. Todos sabemos que el chupete calma el ni\u00f1o en la falta de la madre, es un s\u00edmbolo que representa a la madre\u2026 as\u00ed que sabemos que hasta que no encuentre otro recurso que le sostenga, no podr\u00e1 desprenderse de \u00e9l (sin olvidar que en este caso concreto, ese chupete \u00a1es enorme!).<\/p>\n<p>ELLA: El primer d\u00eda que vino me agarr\u00f3 la mano como quien necesita sujetarse a algo para poder caminar. Hubo un trasvase de mano de profesora a psicomotricista. A pesar de tener las manos peque\u00f1as, ten\u00eda mucha fuerza. Necesitaba estar junto a m\u00ed, un adulto que le daba seguridad, igual que el suelo duro, del que no se pod\u00eda despegar. Volvemos a la necesidad de contenci\u00f3n, de acoger\u2026 con \u00c9L antes desde la distancia f\u00edsica y la palabra (es decir, tocando de lejos) con ELLA, desde el contacto y la cercan\u00eda, \u201cel mismo psicomotricista, distintas acciones\u201d, misma disponibilidad. Ajustado a cada realidad.<\/p>\n<p>Esta es la base para empezar a construir una relaci\u00f3n con un adulto referente que les vaya a permitir poner en riesgo su integridad t\u00f3nico emocional, de forma asumible, para abrirse a la acci\u00f3n y sentirse capaces y seguros para jugar sus capacidades ps\u00edquicas y motrices.<\/p>\n<h3>Expresividad motriz:<\/h3>\n<p>Y despu\u00e9s del encuentro, acceden al resto de la sala con todo su hacer. Este movimiento actualiza su mundo afectivo, lo que genera im\u00e1genes y viceversa, todo en conjunto (sobre todo con 2 a\u00f1os, que hablan de saltar\u2026 \u00a1saltando!). Tenemos claro el objetivo con las ni\u00f1as y ni\u00f1os en esta edad, que es acompa\u00f1arles y facilitarles el proceso de apropiaci\u00f3n de su hacer. Esto se ve claro cu\u00e1ndo termina el ritual de entrada y acceden a la sala.<\/p>\n<p>La sesi\u00f3n avanza, los ni\u00f1os y las ni\u00f1as van explorando la sala libremente, cada uno con sus recursos, deseos, miedos&#8230; Cada uno, a su ritmo, empieza a expresar todas las posibilidades de su cuerpo, de su creatividad&#8230; toda esa expresividad motriz que les va a ir dando seguridad para ir haciendo suya la sala, mientras el psicomotricista les acompa\u00f1a, desde la escucha, en esas vivencias de placer de la unidad corporal: \u201choy me conta\u00eds vosotros lo que necesita\u00eds, lo que teme\u00eds, lo que desea\u00eds&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Y mientras cada ni\u00f1a y ni\u00f1o iban desplegando recursos por la sala ELLA me agarraba la mano, \u00edbamos por la sala de paseo, mirando al resto. Si yo necesitaba subir a la zona sensoriomotora ella se quedaba paralizada en el l\u00edmite marcado por las colchonetas. Yo le soltaba la mano y le dec\u00eda \u201cahora vengo\u201d y ella me esperaba sin perderme de vista, hasta mi regreso. En cierto modo jugando la separaci\u00f3n con otro de los objetos moldeables pero indestructibles de la sala, el psicomotricista.<\/p>\n<p>\u00c9L se hac\u00eda o\u00edr, con una sonoridad fuerte que al principio hac\u00eda dudar a otros ni\u00f1os, pero que a medida que avanzaba la sesi\u00f3n fue bajando para dejar paso a observar la acci\u00f3n del resto. Pero la m\u00fasica del llanto segu\u00eda acompa\u00f1ando la sesi\u00f3n buena parte de esta. Al rato empez\u00f3 a observar el placer de correr, de los saltos o las ca\u00eddas de culo, los chutes de pelotas, los llenar y vaciar, los subir y bajar estructuras, tirar alguna torre hecha por el adulto\u2026 Su mirada estaba en la sala, \u00a1qu\u00e9 gran oportunidad!<\/p>\n<p>Y es al verle interesado por lo que est\u00e1 pasando que le puedo invitar a venir con la mirada (porque el lenguaje no s\u00f3lo sale por la boca) y \u00e9l me dice que NO, con la cabeza, con el ce\u00f1o fruncido\u2026 yo le digo \u201cvale, puedes estar ah\u00ed, que yo no me voy a ir de aqu\u00ed\u201d. La sesi\u00f3n avanza y puedo observar que le interesan los balones. Resueno y empatizo con \u00e9l, soy consciente de que la angustia era excesiva hasta hace un rato y que con eso no puede hacer m\u00e1s que expresarla, pero tambi\u00e9n puedo percibir que esa angustia ya ha bajado y da acceso a que puedan entrar \u201cotras cosas\u201d, se empieza a abrir al mundo.<\/p>\n<p>Mientras tanto ELLA permanece a mi lado, no es capaz de actuar, necesita seguir sujetando su cuerpo con el m\u00edo, sin perder la vista del resto de ni\u00f1os. Esta mirada a los dem\u00e1s es distinta que la de \u00c9L, en este caso es una mirada defensiva, est\u00e1 alerta pues cada choque la paraliza y la bloquea.<\/p>\n<h3>\u201cSin morirse ni vengarse\u201d:<\/h3>\n<p>Es interesante tener presente que no s\u00f3lo est\u00e1n investigando la sala y su acci\u00f3n, tambi\u00e9n est\u00e1n invistiendo al psicomotricista, (\u00bfy este?). Una presencia como base s\u00f3lida para ponerla en riesgo, un adulto que no se destruye ni se venga (una de esas frases de Winnicott que tan grabadas tenemos).<\/p>\n<p>Sin que sus acciones nos hagan perdernos, (aunque a veces nos generen rechazo). Somos conscientes de nuestras resonancias t\u00f3nico emocionales, lo que nos permite que \u00e9stas no nos condicionen excesivamente en nuestras respuestas, que se ajustan lo m\u00e1s posible a sus necesidades, sin perder nuestra identidad (dos subjetividades que se encuentran).<\/p>\n<p>Ellos lo interiorizan con nuestro sistema de actitudes. \u00c9L va comprendiendo que su llanto no me destruye, no me \u201cenfada\u201d ni me aleja. Es respetado y contenido.<\/p>\n<p>ELLA tambi\u00e9n va entendiendo que no me \u201cmolesta\u201d que no haga nada. No voy a forzarle a que haga algo que no quiera. Seguro que llegar\u00e1 el momento en el que su deseo haga acto de presencia.<\/p>\n<p>Pero entonces \u00bfc\u00f3mo podemos entrar en juego desde nuestra mirada con estos dos ni\u00f1os? Pues, por ejemplo, con las estrategias de rodeo, otra herramienta de la PPA:<\/p>\n<p>Al ver el inter\u00e9s de \u00c9L por los balones le acerco uno con el pie, le miro y \u00e9l me mira\u2026 me devuelve el bal\u00f3n desde el banco en el que contin\u00faa sentado, y me niega con la cabeza. Yo le digo, \u201cvale\u201d, y le vuelvo a pasar el bal\u00f3n un poco m\u00e1s lejos\u2026 \u00e9l se levanta para ir a por la pelota, vuelve a su sitio, la pone en el suelo y la chuta para devolv\u00e9rmela con el giro de cabeza y el ce\u00f1o fruncido que me recuerda que \u201cno quiere jugar\u201d. Le vuelvo a pasar otra vez la pelota pero esa vez un poco m\u00e1s lejos\u2026 y el recorrido es \u00e9l mismo, pero esta vez con un tono mucho m\u00e1s tranquilo. Me lo devuelve y le digo \u201c\u00a1SI!\u201d Estamos un rato jugando con el bal\u00f3n y despu\u00e9s le propongo una torre cerca para tirarla. \u00c9l me dice que no con la cabeza, pero que s\u00ed con el cuerpo, y sale corriendo a tirar la torre, yo sonr\u00edo con \u00e9l. Vuelve a su sitio con la profesora y se vuelve a sentar. Repetimos el juego varias veces. Al rato hago la torre casi en la zona sensorio motora\u2026 y sale corriendo, tira la torre y para sorpresa de todos corre al salto, con zapatos, chupete, mocos y babas\u2026se sube s\u00f3lo, se queda mir\u00e1ndome\u2026. Me pide la mano\u2026 \u00a1y salta!\u201c \u00a1S\u00ed! \u201dle digo, y vuelve a subirse, una y otra vez al salto, de mil maneras distintas, pero siempre con mi mirada (porque si la quito la pide).<\/p>\n<p>A ELLA, en esta relaci\u00f3n de ir y venir, le preparo un c\u00edrculo cerrado hecho con bloques, pongo dos vasos que le doy llenos de pelotas, y ella entra dentro. Juntos llenamos y vaciamos un rato los vasos antes de irme, y despu\u00e9s me despido \u201cahora vengo\u201d. Al rato la miro de reojo y puedo ver que est\u00e1 metida de lleno en el juego, el tono ha bajado, est\u00e1 sentada, no mira \u201calerta\u201d el entorno, las manos est\u00e1n ocupadas llenando y vaciando los cubitos. Se siente protegida en esa \u201ccasita\u201d. Paso cerca de ELLA y al verme me da un vaso lleno, yo lo cojo ella me sonr\u00ede y me lo pide otra vez, se lo devuelvo y sigue trabajando. Al rato le veo que me mira, me quiere dar el vaso y yo la miro de lejos, en el suelo duro todav\u00eda. Sale de la casa temblorosa, viene donde m\u00ed, me da el vaso y me lo pide. Ella est\u00e1 trabajando esa separaci\u00f3n de la que hablamos, est\u00e1 jugando a perder y recuperar el objeto deseado, objeto investido, objeto del que se ha apropiado. Y vuelve a su casita para seguir \u201ctrabajando\u201d.<\/p>\n<p>Mi intenci\u00f3n es que vayan accediendo a juegos de re-aseguraci\u00f3n profunda, lo que va a permitirle ir desarrollando capacidades simb\u00f3licas m\u00e1s elaboradas.<\/p>\n<p>Juegos como destruir, para despu\u00e9s construir, por ejemplo \u00c9l con las torres\u2026<\/p>\n<p>Juegos de placer sensoriomotor, como el salto, correr\u2026<\/p>\n<p>Juegos de envoltura, por ejemplo ELLA al estar recogida en una \u201ccasa\u201d\u2026<\/p>\n<p>Juegos de llenar y vaciar, separar y juntar, con los vasos y pelotas\u2026<\/p>\n<p>Es en la tercera sesi\u00f3n cuando \u00c9L, a trav\u00e9s del salto y las vivencias corporales se ve capaz de darme su chupete. Ya ha construido una relaci\u00f3n, un v\u00ednculo suficientemente seguro, para desprenderse de los objetos que le daban seguridad superficial y encontrar juegos que le permiten una seguridad m\u00e1s profunda frente a estas angustias de separaci\u00f3n. El salto, igual que la separaci\u00f3n (dejar el suelo para volver a encontrarlo) le permite vivir el placer de su unidad corporal y simbolizar la separaci\u00f3n, que m\u00e1s adelante podr\u00e1 transformar tambi\u00e9n en juegos como, por ejemplo, el escondite\u2026 lo que le ir\u00e1 abriendo el camino hacia un juego m\u00e1s elaborado.<\/p>\n<p>ELLA: en las siguientes sesiones los vasos se convierten en cubos. A medida que la veo m\u00e1s capaz yo estoy menos accesible, en la zona sensorio motora, y ella quiere darme el vaso, as\u00ed que se arma de valor y sube una cuesta, que para ella es abismal, para poder darme el vaso, sonre\u00edr y recuperarlo, para volver a bajar (esta vez con mi mano) y as\u00ed empezar a vivir su unidad corporal en acci\u00f3n. Lo que le permitir\u00e1 tambi\u00e9n acceder a juegos m\u00e1s elaborados, como cuidar de un mu\u00f1eco, para irse de casa, dejarle y volver a por \u00e9l (como mam\u00e1, que se va y vuelve).<\/p>\n<p>Y as\u00ed es como ellos empiezan a vivir el deseo y el placer de jugar, y as\u00ed es como ellos ya pueden seguir creciendo\u2026 \u00a1juntos, pero no revueltos!<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Iker Amezaga Angulo.<\/strong> Psic\u00f3logo y Psicomotricista Forma parte del equipo de Luzaro, aspirante formador Asefop.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Iker Amezaga Angulo (2019). Acompa\u00f1ando el proceso hacia la autonom\u00eda desde la PPA. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 56, pp. 21\u201327. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iker Amezaga acompa\u00f1a el proceso de ni\u00f1as y ni\u00f1os de dos a\u00f1os hacia la autonom\u00eda desde la pr\u00e1ctica psicomotriz educativa. 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