{"id":7667,"date":"2019-06-01T10:03:00","date_gmt":"2019-06-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/creando-vinculos-en-la-sala-de-psicomotricidad-con-familias\/"},"modified":"2026-10-18T09:17:16","modified_gmt":"2026-10-18T08:17:16","slug":"creando-vinculos-en-la-sala-de-psicomotricidad-con-familias","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/creando-vinculos-en-la-sala-de-psicomotricidad-con-familias\/","title":{"rendered":"Creando v\u00ednculos en la sala de psicomotricidad con familias en dificultad"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 56 \u00b7 Junio de 2019 \u00b7 pp. 7\u201315<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Jaione Arabaolaza cuenta su recorrido desde la formaci\u00f3n en Luzaro hasta su trabajo con familias en dificultad en la sala de psicomotricidad. Expone sus primeros pasos y tropiezos y varios casos concretos (Saihua, Valentina y Leo, Bryan y Luzmila, Ainhoa y Adela, Iker y Elva, F\u00e1tima), y el espacio para adultos a\u00f1adido al final de la sesi\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Hace unos a\u00f1os comenc\u00e9 a formarme como psicomotricista en la escuela LUZARO de Bergara desde el a\u00f1o 2011 hasta el 2016, primeramente en el curso de Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa y seguido el de Pr\u00e1ctica Psicomotriz de Ayuda.<\/p>\n<p>Esta formaci\u00f3n la compatibilic\u00e9 con mi trabajo como maestra tutora de Educaci\u00f3n Infantil en un centro concertado de San Sebasti\u00e1n en el que llevo ya m\u00e1s de 16 a\u00f1os trabajando.<\/p>\n<p>Seg\u00fan iba form\u00e1ndome, fui aplicando todo aquello que aprend\u00eda, incluso para realizar la pr\u00e1ctica del segundo a\u00f1o de la formaci\u00f3n de Ayuda, me anim\u00e9 con algunos compa\u00f1eros a abrir un gabinete particular. La experiencia fue muy positiva y exitosa aunque por motivos personales decidimos poner fin al proyecto despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os y bastantes ni\u00f1os atendidos.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda sigo trabajando en aplicar todo lo aprendido y creo que ahora debo compartir algunas de tantas experiencias y reflexiones que he tenido en estos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier me atrap\u00f3; me atrap\u00f3 de tal manera que ha influido directamente en mi forma de estar, de mirar y de actuar, tanto a nivel personal como profesional. Una vez que este sentimiento te atrapa se hace muy dif\u00edcil, casi imposible, actuar de otra manera. Todo tu hacer se desarrolla desde esa perspectiva.<\/p>\n<p>En estas l\u00edneas me centrar\u00e9 en lo profesional y en c\u00f3mo ha influido directamente la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier en mi labor diaria. Trabajo en un centro concertado que se ha convertido en un lugar de acogida al inmigrante y para ni\u00f1os y ni\u00f1as con dificultades, que muchas veces no encajan en otros centros.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que, en el d\u00eda a d\u00eda, observ\u00e1bamos muchos problemas en las familias. Eran familias con muchas dificultades que no pod\u00edan crear un v\u00ednculo que por lo menos les sirviera para ayudarse mutuamente. Por poner un ejemplo, cuando sonaba el timbre de salida a las 17:00, todos los d\u00edas nos ve\u00edamos con muchos ni\u00f1os y ni\u00f1as a los que nadie ven\u00eda a buscar: recib\u00edamos excusas infinitas sobre el trabajo, los autobuses que se retrasaban, etc\u2026 y, desde nuestra realidad, no pod\u00edamos entender c\u00f3mo entre ellos, viniendo muchos de los mismos pa\u00edses de procedencia, no se intercambiaban tel\u00e9fonos y establec\u00edan una relaci\u00f3n que les permitiera ayudarse mutuamente en tales circunstancias; o para prestarse uniformes, libros etc\u2026<\/p>\n<p>Llev\u00e1bamos a\u00f1os realizando un trabajo con los ni\u00f1os y ni\u00f1as y al mismo tiempo una tarea transversal con las familias, pero siempre con la sensaci\u00f3n de no terminar de llegar a ellos, ni de dar respuesta del todo a los problemas que se planteaban.<\/p>\n<p>Hasta el momento no hab\u00edan funcionado las charlas ni el traer a diferentes profesionales para darles pautas de actuaci\u00f3n. Empezaban a bostezar y desconectaban enseguida, con la consecuente sensaci\u00f3n de frustraci\u00f3n y enfado que esto provocaba en nosotras. Analizando toda esta situaci\u00f3n, se me ocurri\u00f3 plantear algo diferente al Equipo Directivo. Vimos la necesidad de acompa\u00f1ar a estas familias de alguna manera. Durante el per\u00edodo escolar se sent\u00edan bastante acompa\u00f1adas. Pero al salir de la escuela a las tardes, durante los fines de semana o en periodos de vacaciones, se encontraban verdaderamente solas y perdidas.<\/p>\n<p>Para que este acompa\u00f1amiento fuera m\u00e1s efectivo y respondiera a las necesidades reales, pusimos en marcha un proyecto al que llamamos \u201cLoturak Eraikitzen\/Creando V\u00ednculos\u201d Bas\u00e1ndonos en las experiencias y proyectos llevados a cabo en Catalu\u00f1a, desde hace a\u00f1os, desde diferentes instituciones y con el asesoramiento de formadores de la APP, consider\u00e9 esta iniciativa fundamental para poder realizar un trabajo de prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La base fundamental de este proyecto son: diferentes encuentros con las familias, sesiones de psicomotricidad compartidas (padres\/madres-hijos\/as), reuniones colectivas de padres\/madres y reuniones individuales. Estos encuentros nos facilitaban informaci\u00f3n real sobre las necesidades y demandas de las familias, que despu\u00e9s serv\u00edan para estructurar los talleres en base a ellas.<\/p>\n<p>El proyecto trata de crear un espacio y dotar de un tiempo a las familias para promover un acercamiento entre ellas y establecer lazos en sus relaciones, que puedan intercambiar tel\u00e9fonos, etc&#8230; En definitiva crear v\u00ednculos para que se sientan parte de un grupo, aumentar su sentimiento de pertenencia, paliar la sensaci\u00f3n de desarraigo y ayudarnos as\u00ed en las diferentes intervenciones con sus hijos.<\/p>\n<p>Los principales objetivos del proyecto est\u00e1n relacionados con el refuerzo de las competencias familiares, destacando el papel de los padres\/madres como primeros educadores y con favorecer las relaciones, tanto entre padres\/madres e hijos\/as como entre familias y escuela. Haci\u00e9ndolo de una manera diferente, un tanto singular para los adultos, no tanto para los menores. Vivir esta experiencia en un clima de alegr\u00eda, haciendo del juego un medio para enriquecer los recursos comunicativos de las familias, en un ambiente en el que familias y escuela est\u00e1n presentes de una manera nueva, en un contexto relacional donde tiene lugar el proyecto personal.<\/p>\n<h3>Nuestros primeros pasos y nuestros primeros tropiezos.<\/h3>\n<p>El proyecto se plante\u00f3 a las familias en la reuni\u00f3n de inicio de curso y se explicaron los objetivos de dicha iniciativa. En esta misma reuni\u00f3n, se les facilit\u00f3 un documento en el que se les pidi\u00f3 un compromiso para que as\u00ed las familias interesadas en la propuesta lo rellenaran.<\/p>\n<p>Desde los primeros encuentros nos dimos cuenta de que lo que m\u00e1s gustaba a padres\/madres e hijos\/ hijas eran las sesiones de psicomotricidad. As\u00ed que realizamos una sesi\u00f3n de psicomotricidad al mes. A las sesiones acud\u00edan los alumnos\/as con sus familiares; dependiendo de cada situaci\u00f3n, pod\u00edan ser la madre, el padre, la abuela, la t\u00eda y\/o los hermanos.<\/p>\n<p>Las sesiones se plantearon como una sesi\u00f3n de psicomotricidad educativa, con el ritual de entrada, el espacio de expresividad motriz, el espacio de expresividad pl\u00e1stica y el ritual de salida. Las sesiones ten\u00edan una duraci\u00f3n entre hora y media y dos horas. Se crearon situaciones privilegiadas. Pudimos ver adultos que tras entrar con sus corazas bien fuertes, poco a poco se fueron relajando y despoj\u00e1ndose de esa rigidez. Pasaban de estar en pie con mucha ropa a quitarse las chaquetas y terminar sentados o tumbados en el suelo compartiendo experiencias de crianza y otras preocupaciones con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Pudieron, as\u00ed, ver y experimentar en primera persona, esa experiencia de la que tantas veces hab\u00edan o\u00eddo a sus hijos, semana tras semana, cada vez que iban a la sala de psicomotricidad. En poco tiempo observamos que la forma de dirigirse hacia nosotras de algunas padres\/madres, hab\u00eda cambiado como por arte de magia. Percibimos mucha m\u00e1s complicidad, y sobre todo confianza: las profesoras no est\u00e1bamos ya para juzgar sino para ayudar y complementar la crianza de sus hijos.<\/p>\n<p>Las sesiones fueron dif\u00edciles, nada que ver con lo que es una sesi\u00f3n con ni\u00f1os\/ni\u00f1as de la misma edad. Hubo concretamente una sesi\u00f3n en la que mi compa\u00f1era y yo nos sentimos realmente mal, decepcionadas. Tuvimos que llamar la atenci\u00f3n a bastantes familiares porque no soltaban el m\u00f3vil, y parec\u00eda que estaban all\u00ed por obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras la sesi\u00f3n les consultamos por escrito y de manera an\u00f3nima si quer\u00edan seguir con las sesiones, y para nuestra sorpresa, todos contestaron afirmativamente. As\u00ed que decidimos seguir, pero marcamos bien las normas en el ritual de entrada y aceptamos a las familias tal como son.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo sesiones de las que salimos plet\u00f3ricas, con una sensaci\u00f3n dif\u00edcil de explicar, una sensaci\u00f3n de sentirnos personalmente llenas, agotadas pero con una energ\u00eda interna y una gran fuerza y sobre todo con ganas de seguir, satisfechas.<\/p>\n<p>Nos dimos cuenta de que las familias ten\u00edan grandes dificultades para interactuar con sus hijos; en cuanto bajaban un poco la tensi\u00f3n, se relajaban y parec\u00eda que abandonaban a los menores como si estuvieran en un \u201cTxiki Park\u201d, sin establecer ning\u00fan tipo de l\u00edmite ni vigilancia patente.<\/p>\n<p>Lo que result\u00f3 una constante en todas las sesiones y con los diferentes grupos fue el momento del cuento. Es impresionante lo que puede movilizar un cuento y c\u00f3mo llega a hacerte conectar contigo mismo. \u00a1Silencio y atenci\u00f3n total! \u00a1Impresionante!\u2026. Un momento realmente emocionante para nosotras tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Al final de cada sesi\u00f3n no se cansaban de darnos las gracias y al d\u00eda siguiente nos comentaban lo bien que hab\u00edan dormido esa noche.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tengo que decir que termin\u00e9 el curso con el coraz\u00f3n bien grande, bastante m\u00e1s grande\u2026 lleno de amor. Y puedo asegurar que las familias con las que he compartido las sesiones expresaron la misma sensaci\u00f3n. Una sensaci\u00f3n de energ\u00eda tan positiva, que da paso y favorece el camino hacia la competencia, al sentirse capaz, al empoderamiento: \u201cyo puedo\u201d. Quiero agradecer a mis compa\u00f1eras la paciencia e ilusi\u00f3n que han puesto al acompa\u00f1arme en el recorrido de \u00e9sta experiencia y tambi\u00e9n, c\u00f3mo no, agradecer a la Directora del colegio su confianza y la dotaci\u00f3n de todos los recursos y espacios necesarios para llevar a cabo el proyecto.<\/p>\n<h3>Experiencias de casos concretos Saihua, Valentina y Leo<\/h3>\n<p>Saihua, morenita y diminuta ni\u00f1a de tres a\u00f1os; siempre viene al colegio con su madre o su t\u00eda y sabemos que tambi\u00e9n vive con ellas su hermano mayor de quince a\u00f1os, Leo.<\/p>\n<p>Vienen a las sesiones de psicomotricidad encantadas, madre e hija. En una de las sesiones Valentina, la madre, me cuenta el calvario que est\u00e1 viviendo con su hijo Leo:<\/p>\n<p>Leo naci\u00f3 en Honduras y fue separado de su madre siendo un beb\u00e9 para que ella pudiera venir a San Sebasti\u00e1n a trabajar y poder ofrecer a su hijo una vida con m\u00e1s oportunidades. Leo se queda con los abuelos; los a\u00f1os pasan demasiado r\u00e1pido y para cuando Valentina viaja a Honduras Leo tiene casi once a\u00f1os.<\/p>\n<p>Valentina se reencuentra con un amigo de la infancia y se queda embarazada sin que \u00e9ste quiera asumir dicha paternidad. Ella decide volver a San Sebasti\u00e1n para dar a luz a la ni\u00f1a para que tenga la doble nacionalidad y Leo vuelve a quedarse con los abuelos en Honduras.<\/p>\n<p>Cuando la ni\u00f1a, Saihua tiene dos a\u00f1os, Valentina decide hacer los tr\u00e1mites para la reagrupaci\u00f3n familiar. Cuando Leo tiene catorce a\u00f1os llega a San Sebasti\u00e1n sin ninguna gana y obligado. No quiere saber nada de su madre y de su hermana (desconocidas para \u00e9l), y mucho menos de acudir al colegio.<\/p>\n<p>Entra en una gran depresi\u00f3n y a pesar de los intentos del colegio, poni\u00e9ndole un profesor en casa, y de los m\u00e9dicos, durante este curso ha tenido que ser ingresado en un hospital de salud mental, despu\u00e9s de un intento de suicidio. Son unas semanas muy duras en las que la madre s\u00f3lo puede verle unas poquitas horas al d\u00eda. Poco a poco van alargando el tiempo de esas visitas hasta darle el alta.Le comento que puede invitar a Leo a las sesiones de psicomotricidad, y as\u00ed, acude a la \u00faltima sesi\u00f3n del curso. Leo entra muy serio con actitud muy distante; le invito a sentarse en el banco y contesta que no quiere y que le deje en paz.<\/p>\n<p>Comenzamos la sesi\u00f3n y Leo se queda junto a la puerta de pie. Mientras, Saihua juega con su madre, revolc\u00e1ndose por el suelo, aprovecho para darle a Leo el \u201cmonito\u201d, (peluche de Saihua), para que lo guarde mientras juegan.<\/p>\n<p>Leo acepta, guarda el peluche entre sus manos y al cabo de unos minutos, comienza a deslizar el peluche por un m\u00f3dulo que tiene una rampa.<\/p>\n<p>Al verlo all\u00ed, otro ni\u00f1o de cinco a\u00f1os, comienza a lanzarle pelotas y \u00e9ste se las devuelve. Viendo que est\u00e1 disponible para jugar, les ofrezco un cubo a cada uno y esas pelotas que quedaban desperdigadas, comienzan a recogerse en los cubos: lanzar-recoger\u2026 ser recogido, contenido. As\u00ed aparecen las primeras sonrisas en la cara de Leo.<\/p>\n<p>Al ver \u00e9sta situaci\u00f3n, Saihua quiere jugar con su hermano y \u00e9l acepta. A partir de ah\u00ed, pude vivir y presenciar una situaci\u00f3n que me emocion\u00f3 profundamente; Valentina jugando con sus dos hijos, revolc\u00e1ndose por el suelo. Leo acept\u00f3 venir al banco para escuchar el cuento y termin\u00f3 la sesi\u00f3n dibujando junto a su hermana y su madre.<\/p>\n<h3>Bryan y Luzmila<\/h3>\n<p>El curso pasado lleg\u00f3 Luzmila con sus dos hijos, huyendo de otra comunidad con una orden de alejamiento por maltrato. El hijo mayor es de un padre con el que termin\u00f3 de mala manera y el hijo menor de otro padre del que tambi\u00e9n han tenido que separarse de una manera brusca.<\/p>\n<p>Bryan, de tres a\u00f1os, tiene grandes dificultades en la escuela y tambi\u00e9n en casa con su madre. Se escapa, se esconde, se relaciona de una manera agresiva con sus compa\u00f1eros\u2026Se le plantea a la madre las sesiones del \u201cTaller Familiar\u201d y acepta, aunque haya que estar record\u00e1ndole las fechas continuamente.<\/p>\n<p>Es una mujer que aparentemente da una imagen de mujer autosuficiente y que no necesita de nadie para salir adelante. F\u00edsicamente es muy guapa y resultona y tiene fama de prepotente; no reconoce sus dificultades y no acepta ayuda externa, salvo la econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Durante la primera sesi\u00f3n, a pesar del calor que hac\u00eda en la sala, no se quit\u00f3 el abrigo hasta llegar al momento del cuento.<\/p>\n<p>Cuando Bryan llama a su madre, ella no lo oye, est\u00e1 en sus cosas\u2026; con mucho cuidado hay que ir proponi\u00e9ndole acciones a la madre para interactuar con su hijo. A lo largo de varias sesiones, han construido una casa entre los dos y han pasado la sesi\u00f3n entera dentro. Cuando ha podido, el hijo mayor de once a\u00f1os tambi\u00e9n ha asistido a las sesiones y se han dado situaciones privilegiadas para los tres.<\/p>\n<p>Me llama la atenci\u00f3n el efecto que crea el cuento en esta mujer, c\u00f3mo hace que conecte con su infancia y c\u00f3mo despu\u00e9s, en el momento de la representaci\u00f3n pl\u00e1stica, empieza a dibujar y a representar con plastilina, olvid\u00e1ndose de con qui\u00e9n est\u00e1 y desconectando de todo su entorno directo. Hay que decirle varias veces que la sesi\u00f3n ha terminado y, por supuesto, nosotras hemos tenido que acompa\u00f1ar a su hijo en la representaci\u00f3n pl\u00e1stica, ponerle los zapatos etc.<\/p>\n<p>Creo que lo que estas sesiones han supuesto en esta mujer, tiene que ver con la confianza lograda en la relaci\u00f3n y la consciencia y aceptaci\u00f3n de las dificultades y la necesidad de ayuda.<\/p>\n<p>A partir de las sesiones, ha aceptado ayuda profesional, ha acudido a grupos de mujeres en parecidas circunstancias, a programas de ayuda para crear v\u00ednculo y a final de curso, tambi\u00e9n acept\u00f3 la ayuda domiciliaria de los servicios sociales.<\/p>\n<h3>Ainhoa y Adela<\/h3>\n<p>Ainhoa tiene cuatro a\u00f1os y acude al colegio desde que tiene meses. Todos los cursos hab\u00eda problemas con la madre, nadie le aguantaba; entraba con la metralleta cargada y disparaba a todo lo que se le pon\u00eda delante.<\/p>\n<p>Como tutora que iba a ser de la ni\u00f1a durante este curso y el siguiente, ten\u00eda muy claro que no quer\u00eda esa relaci\u00f3n y desde la primera reuni\u00f3n le propuse el \u201cTaller Familiar\u201d. Se manifestaba reacia, pero a base de insistir y gracias al v\u00ednculo y alianza realizados con la hija, la convencimos.<\/p>\n<p>Desde la primera sesi\u00f3n, se produjo un cambio radical, se cre\u00f3 una complicidad entre nosotras dos que se traslad\u00f3 a las relaciones que esa mujer ten\u00eda con el resto de trabajadoras del centro, la secretaria, la tutora del hijo mayor de trece a\u00f1os, la entrada por el pasillo\u2026<\/p>\n<p>Disfrutaba y se relajaba en las sesiones como una ni\u00f1a. Pasaba casi toda la sesi\u00f3n en el espacio sensorio-motor, revolc\u00e1ndose por el suelo, balance\u00e1ndose en la hamaca, envuelta entre las telas y las colchonetas\u2026<\/p>\n<p>No se perdi\u00f3 ni una sesi\u00f3n, y lleg\u00f3 a negociar con su jefa turnos de trabajo para poder acudir.<\/p>\n<h3>Iker y Elva<\/h3>\n<p>Iker tiene tres a\u00f1os y tiene grandes dificultades de relaci\u00f3n, seguramente debido a no haber podido construir un v\u00ednculo suficientemente seguro.<\/p>\n<p>Al terminar el primer ciclo de infantil, llega con unos informes que angustian a la madre: no come nada s\u00f3lido, no controla los esf\u00ednteres, no interact\u00faa con sus compa\u00f1eros y pasa casi todo el d\u00eda dormido.<\/p>\n<p>Acuden madre e hijo a la primera sesi\u00f3n, aunque con grandes dificultades; Iker no hace m\u00e1s que llorar y gritar, aunque es un espacio conocido para Iker, donde acude dos d\u00edas a la semana. No manifiesta lo que quiere, est\u00e1 en brazos de su madre y si entran llora y si salen tambi\u00e9n llora y grita.<\/p>\n<p>No podemos realizar el ritual de entrada debido a sus gritos y cuando el resto de las madres intentan calmar al ni\u00f1o, ya que su propia madre no lo consigue, dice la madre que no se molesten, que es as\u00ed y que no pasa nada. Pero no se da cuenta que no podemos seguir. Al final, lo coge mi compa\u00f1era y el ni\u00f1o se calla y parece que se tranquiliza.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s empezar la sesi\u00f3n, Iker se mete en la tela que cuelga del techo y pide que se le balancee. La madre no se da cuenta ya que est\u00e1 pendiente de otros ni\u00f1os y de sus familias. Le llamo y le digo que lo balancee ella e insisto en la importancia de la mirada. Elva no mira a su hijo, sigue pendiente del resto de las personas de la sala.<\/p>\n<p>Desde el juego, se crea un momento en el que consigue fijar la mirada en su hijo y comenta: \u201cnunca le hab\u00eda visto esa cara\u201d<\/p>\n<p>No volvieron a asistir a ninguna otra sesi\u00f3n, nunca le ven\u00eda bien. Iker mejor\u00f3 mucho durante el curso, empez\u00f3 a aceptar mejor la comida, quiso quitarse el pa\u00f1al\u2026aunque manifestaba una necesidad de control patol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La madre no quiso volver a hablar con nosotras acerca de su hijo; se manifestaba correcta y simp\u00e1tica pero las conversaciones se limitaban a hablar del tiempo, de las actividades del colegio y de la cantidad de n\u00fameros y letras que reconoc\u00eda Iker.<\/p>\n<p>Al terminar el curso, nos enteramos de que lo hab\u00eda matriculado en otro centro. Elva no nos lo dijo y no pudimos despedirnos de Iker.<\/p>\n<h3>F\u00e1tima<\/h3>\n<p>El caso de F\u00e1tima lo comento s\u00f3lo para constatar la cantidad de informaci\u00f3n que nos puede aportar las sesiones de psicomotricidad en familia, que de otra manera se nos puede escapar.<\/p>\n<p>F\u00e1tima, a lo largo de su recorrido por el segundo ciclo de Educaci\u00f3n Infantil, reci\u00e9n terminado, nos ha demostrado la gran capacidad que ha tenido de dotarse de recursos a partir de esa relaci\u00f3n de confianza establecida.<\/p>\n<p>Siendo una ni\u00f1a que durante todo el primer curso (tres a\u00f1os) no dijo ni una palabra y no pudo salir de esa verticalidad y rigidez, pas\u00f3 a abandonarse totalmente y poder realizar un alarde de todas sus competencias adquiridas.<\/p>\n<p>Siempre acud\u00eda a las sesiones con su madre y la din\u00e1mica era \u00e9sa: \u201cama, mira lo que hago\u201d. Hasta que la \u00faltima sesi\u00f3n vino con el aita, que estaba deseando y pudo venir.<\/p>\n<p>F\u00e1tima se bloque\u00f3 ante la mirada de su padre; quer\u00eda demostrarle tantas competencias\u2026.y me dio la sensaci\u00f3n de que la mirada de su padre pesaba demasiado sobre ella.<\/p>\n<p>En la \u00faltima tutor\u00eda de padres, tuvimos la oportunidad de profundizar y reflexionar sobre esto, en una reuni\u00f3n privada con la madre y el padre, en la que se pudo hablar, libre de prejuicios, sobre la diferente manera de actuar de su hija cuando est\u00e1 con la madre y cuando est\u00e1 con el padre.<\/p>\n<p>Surgi\u00f3 el tema de la cultura musulmana, el modo de crianza que recibi\u00f3 el padre en su pa\u00eds; el modo en que sali\u00f3 de aquella situaci\u00f3n para buscar otra forma de vida, con una mujer ajena a esa cultura y todo el esfuerzo que estaban realizando juntos para construir una nueva familia.<\/p>\n<p>Lo mejor de todo \u00e9sto, es que el padre pas\u00f3 a estar abierto a la escucha, a la reflexi\u00f3n, y a partir de ah\u00ed es mucho m\u00e1s f\u00e1cil que se vayan dando peque\u00f1os cambios y avances.<\/p>\n<p>Para terminar con \u00e9sta reflexi\u00f3n sobre dicha experiencia, que he querido compartir, me gustar\u00eda resaltar el valor de la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier para favorecer las relaciones entre menores, familias y escuela.<\/p>\n<p>A partir de \u00e9sta experiencia, la relaci\u00f3n con la escuela cambia y se crea una relaci\u00f3n de respeto que favorece la crianza en com\u00fan.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n quiero decir que este curso 2018-2019 hemos seguido con el proyecto, y me gustar\u00eda agradecer a Marc Franch y a Gurutze Yarza la colaboraci\u00f3n y ayuda que est\u00e1n prestando de manera voluntaria. Por ello hemos podido a\u00f1adir a las sesiones un espacio para los adultos al final de la sesi\u00f3n; un espacio para compartir y reflexionar desde la palabra sobre todo lo vivido.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Jaione Arabaolaza Lasa.<\/strong> Maestra, educadora y terapeuta psicomotriz, y diplomada en la especialidad de grabado calcogr\u00e1fico.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Jaione Arabaolaza Lasa (2019). Creando v\u00ednculos en la sala de psicomotricidad con familias en dificultad. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 56, pp. 7\u201315. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jaione Arabaolaza cuenta su recorrido desde la formaci\u00f3n en Luzaro hasta su trabajo con familias en dificultad en la sala de psicomotricidad. Expone sus primeros pasos y tropiezos y varios casos concretos (Saihua, Valentina y Leo, Bryan y Luzmila, Ainhoa y Adela, Iker y Elva, F\u00e1tima), y el espacio para adultos a\u00f1adido al final de la sesi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[136],"cuaderno_numtax":[112],"class_list":["post-7667","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-jaione-arabaolaza","cuaderno_numtax-no-56"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7667","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7667"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7667"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}