{"id":7663,"date":"2018-06-01T10:06:00","date_gmt":"2018-06-01T09:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/la-mirada-periferica-el-gran-reto-de-lo-individual-a-lo-grup\/"},"modified":"2026-10-18T09:17:13","modified_gmt":"2026-10-18T08:17:13","slug":"la-mirada-periferica-el-gran-reto-de-lo-individual-a-lo-grup","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/la-mirada-periferica-el-gran-reto-de-lo-individual-a-lo-grup\/","title":{"rendered":"La mirada perif\u00e9rica. El gran reto: de lo individual a lo grupal y viceversa. Dificultades y posibilidades"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 55 \u00b7 Junio de 2018 \u00b7 pp. 28\u201332<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Marixa Berriozabal presenta la mirada perif\u00e9rica en la pr\u00e1ctica psicomotriz y propone par\u00e1metros para observar la disponibilidad y presencia del psicomotricista, sus intervenciones individuales y las grupales, con referencias a Aucouturier y a su propio recorrido.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Hace unos a\u00f1os empec\u00e9 a profundizar en la mirada perif\u00e9rica, a ra\u00edz de pensar en su pedagog\u00eda, e intentar explicarla a unos cursillistas de prest Garatu, que se acercaban a la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier.<\/p>\n<p>Mi propio recorrido personal me ayudaba a empatizar con estos inicios y dificultades a la hora de poder captar, comprender la intervenci\u00f3n basada en la mirada perif\u00e9rica, en la observaci\u00f3n, en la comunicaci\u00f3n no verbal, en la relaci\u00f3n corporal, a pesar de contar con el soporte de la sesi\u00f3n grabada, y visionado de la misma.<\/p>\n<p>Me plante\u00e9 en c\u00f3mo posibiltarles \u201cunas gafas\u201d, que en su momento recuerdo a m\u00ed me cost\u00f3 ponerme, y que en este proceso he graduado las mias tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Mariaje Uranga me dej\u00f3 asombrada en muchas ocasiones, y sent\u00eda que se me escapaban los detalles significativos, miraba sin ver. Parec\u00eda no hacer nada y funcionaba. Una de las veces, fue espectacular para m\u00ed. A su sala acud\u00ed\u00f3 una psicomotricista tutora porque se encontraba en dificultad con el grupo. Y empez\u00f3 la sesi\u00f3n, al poco Mariaje asumi\u00f3 el grupo y \u00e9ste, con su presencia, disponibilidad y seguridad cambi\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando hay inseguridad el caos se instala, es visible, y si se puede observar el paso del caos a la seguridad como ocurri\u00f3 en esa ocasi\u00f3n, entonces cobra todo su valor la idea de que no hay \u201cpsicomotricidad sin psicomotricista\u201d, y que \u00e9sta\/\u00e9ste es el referente de seguridad afectiva del grupo de ni\u00f1as y ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Bernard Aucouturier, al referirse a las actitudes del Psicomotricista, en relaci\u00f3n a la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa (PPA) y preventiva, nos dice sobre la mirada perif\u00e9rica: \u201cLa mirada perif\u00e9rica del psicomotricista es necesaria para la seguridad de los ni\u00f1os y, para mantenerla, su participaci\u00f3n en las actividades del grupo ha de limitarse, aunque los propios ni\u00f1os la demanden\u201d (1)<\/p>\n<p>Aucouturier no menciona esta mirada perif\u00e9rica como una dificultad, dentro de las posibles dificultades con las que se puede encontrar un psicomotricista: sobre todo considera que las dificultades aparecen en los rituales, en las provocaciones, en la excesiva pulsi\u00f3n de algunos ni\u00f1os o ni\u00f1as, en los pasos de una fase a otra, en la historia, ante las producciones agresivas de los ni\u00f1os, ante los comportamientos de dificultad por inhibici\u00f3n\u2026, o con el dispositivo.<\/p>\n<p>Una de las d\u00edficultades, que a veces se olvida y es el gran caballo de batalla, es ese transitar entre las respuestas individuales y grupales; y tanto en unas como en las otras nunca perder al grupo, pero sin olvidar responder a lo individual.<\/p>\n<p>En los inicios se suelen llegar a confundir respuestas de pr\u00e1ctica educativa con respuestas de pr\u00e1ctica de ayuda; se suele caer en la ilusi\u00f3n de creer que lo que nos limita a ayudar a un ni\u00f1o con dificultades en la pr\u00e1ctica educativa es no tener formaci\u00f3n en ayuda. Cierto es que ser\u00e1 mayor nuestra comprensi\u00f3n, y podremos responder m\u00e1s acertadamente a su demanda profunda, pero siempre dentro de los l\u00edmites de estar dentro de un grupo, de seguir siendo el referente para todo el grupo, y nunca perder al grupo, y en esta cuesti\u00f3n el term\u00f3metro b\u00e1sico puede ser la mirada perif\u00e9rica.<\/p>\n<p>Por tanto no podremos responderle al ni\u00f1o\/a totalmente, como si estuvi\u00e9rmos con \u00e9l\/ella en pr\u00e1ctica de ayuda, en donde nuestra implicaci\u00f3n cambiar\u00eda claramente. Aunque por nuestra formaci\u00f3n conozcamos lo que demanda.<\/p>\n<p>\u00c9sta es una gran dificultad con la que se puede encontrar un psicomotricista: responder s\u00ed individualmente pero sin perderse como referencia de seguridad para todo el grupo, y que sienta su disponibilidad. Y para ello sin duda, es de gran ayuda la mirada perif\u00e9rica; porque es clave como referencia para saber c\u00f3mo nos situamos entre lo individual y lo grupal constantemente.<\/p>\n<p>Pero la mirada perif\u00e9rica en s\u00ed ya es una tarea que resulta de gran dificultad y es necesario el an\u00e1lisis descriptivo y de los detalles para poder sentirnos en seguridad en este tr\u00e1nsito; y segurizar al grupo, y a cada ni\u00f1o y ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201cEs necesario \u201cel distanciamiento mediante la reflexi\u00f3n\u201d. Cuando alguien est\u00e1 sumergido en la acci\u00f3n, la reflexi\u00f3n ya no es posible. Cuando alguien sabe permanecer apartado, resulta posible observar con una mirada perif\u00e9rica. Interrogarse, intentar captar el sentido de lo que acontece. De esta forma, es posible ser sensibles a todas las particularidades.\u201d(2)<\/p>\n<p>Estas reflexiones sobre la mirada periferica surjen de los an\u00e1lisis realizados a partir de la observaci\u00f3n de una sesi\u00f3n educativa del profesor y miembro de la Escuela de psicomotricidad de la UNED de Bergara (LUZARO) Jabi Laburu Pereda con ni\u00f1os y ni\u00f1as de 3-4 a\u00f1os. Psicomotricista con una gran trayectoria tanto en la pr\u00e1ctica educativa como de ayuda. Estas observaciones y reflexiones son la baso de este art\u00edculo.<\/p>\n<p>Al visionar la sesi\u00f3n educativa de Jabi observo que sabe permacer apartado. Se sit\u00faa de pie, en la vertical, a su espalda la pared, casi apoyado, desde donde puede observar toda la sala.<\/p>\n<p>A lo largo de la sesi\u00f3n se desplazar\u00e1 a los diferentes espacios, acerc\u00e1ndose a ni\u00f1os concretos que le demandan, o para acompa\u00f1ar necesidades que intuye, asegurando el lugar del salto con una colchoneta, moviendo cojines, ofreciendo una mano a una ni\u00f1a, reconociendo en espejo con la palabra\u2026, por unos breves minutos, para volver de nuevo al lugar apartado junto a la pared, y retomar su lugar de referencia. Los ni\u00f1os saben que pueden encontrarle all\u00ed en breve, tanto acerc\u00e1ndose o en la distancia con la mirada, con el gesto&#8230; Su presencia y disponibilidad para todos es clara y segurizante.<\/p>\n<p>Al principio tendemos a centrarnos y \u201ccerrarnos\u201d en las aciones de varios ni\u00f1os o y ni\u00f1as, no viendo a los y las dem\u00e1s. \u201cLo que llama la atenci\u00f3n es que el psicomotricista se retira cada vez m\u00e1s de una actividad para estar presente en varias al mismo tiempo; podemos hablar de una mirada perif\u00e9rica que es muy d\u00edf\u00edcil de adquirir en un contexto reeducativo. Se trata de un itinerario de distanciamiento que se despliega a varios niveles y que tenemos que analizar. Para favorecer la comunicaci\u00f3n entre los ni\u00f1os y sean aut\u00f3nomos en sus actividades, el psicomotricista sabe permanecer apartado. Un principiante acepta muy dif\u00edcil no ser en modo alguno necesario y se entrega a ileg\u00edtimas maniobras de seducci\u00f3n\u201d (3)<\/p>\n<p>Esto no significa, por el contrario, perder la atenci\u00f3n, la mirada del psicomotricista, en cuyo caso llegar\u00eda a ser un abandono. No hay que olvidar que s\u00f3lo desde el deseo es aut\u00f3nomo un ni\u00f1o y en relaci\u00f3n con el otro. Si no hablar\u00edamos de soledad, tal y como nos refiere a menudo en sus seminarios la formadora de la ASEFOP Katty Homar Homar.<\/p>\n<p>Observo el gesto con la mano desde la lejan\u00eda de Jabi en reconocimiento a un ni\u00f1o, y en respuesta a su mirada. Desde lejos (espacialmente) permanece cerca con \u00e9l. \u201cEs una respuesta clara y precisa, pero limitada. Vuelve a ampliar su mirada, no dej\u00e1ndose perder y dejando al ni\u00f1o pegado a su mirada, y dependiente. Y al mismo tiempo posibilitando la comunicaci\u00f3n con los otros que bien demanden directamente con la palabra o con el gesto. Construye una especie de espejo que repite imagenes de \u00e9xito, que valora y confiere seguridad. Existe en esta actitud de rol una disimetria del rol\u201d (5)<\/p>\n<p>\u201cEl distanciamiento mediante la tecnicidad. Un gesto n\u00edtido a un ni\u00f1o situado a diez metros de distancia que permite relanzar una din\u00e1mica; una modificaci\u00f3n del espacio por medio de unos cuantos cojines basta para crear un \u00e1rea de seguridad; ordenar objetos esparcidos conlleva orden y mesura y previene una subida de la agresividad que genera un espacio ca\u00f3tico\u201c(6).<\/p>\n<p>Si no fuera as\u00ed existen errores que Bernard enumera y que encontramos en relaci\u00f3n a esa actitud de no directividad, de dejar hacer del psicomotricista:<\/p>\n<p>1.- \u201cLa manipulaci\u00f3n sutil\u201d: \u201c\u2026dejando que los ni\u00f1os crean que est\u00e1 partiendo de sus propuestas el psicomotricista hace ejecutar un proyecto\u201d<\/p>\n<p>2.- Trampa de \u201cdejar hacer\u201d \u201cno controlado\u201d. Cuando el psicomotricista es \u201d\u2026 un testigo pasivo sin inter\u00e9s por el ni\u00f1o\u2026 las situaciones degeneran y engendr\u00e1n caos y angustia\u201d. (7)<\/p>\n<p>En la sesi\u00f3n observo inter\u00e9s y atenci\u00f3n en Jabi por sus respuestas concretas desde lejos (con la mirada, con el gesto), desde cerca (con la mirada, el gesto, la palabra, el tacto\u2026) y la sensaci\u00f3n de una atenci\u00f3n cont\u00ednua. Se percibe seguridad y armon\u00eda. No est\u00e1 pasivo en cuanto al inter\u00e9s de los deseos o necesidades de los ni\u00f1os aunque est\u00e9 lejos, sin hacer aparentemente, pero su presencia, su implicaci\u00f3n es clara. Y se hace evidente en las respuestas puntuales, en la seguridad que se percibe, en la comunicaci\u00f3n entre los ni\u00f1os y con el psicomotricista.<\/p>\n<p>3.-Otro error es la trampa de la ambiguedad del rol: Es m\u00e1s sencillo jugar y divertirse con los ni\u00f1os, ser su igual, sentirse \u00fatil, querido, necesitado\u2026 Puede ser frustrante para el adulto. Pero se puede instalar el caos, la inseguridad profunda en algunos ni\u00f1os, si el adulto se deja seducir por el ni\u00f1o o si \u00e9ste se deja seducir por el hacer y el deseo del adulto. Todo ello confunde al ni\u00f1o, dificulta su expresividad y la comunicaci\u00f3n aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p>Para ello, sin duda, es necesaria la actitud de escucha y esto supone una formaci\u00f3n personal, pero tambi\u00e9n una toma de conciencia de analizar y describir nuestros desplazamientos, los tiempos en los lugares, ajustar las posturas, colocarse correctamente, nuestros cambios de postura, nuestros ritmos, nuestra intensidad en las respuestas, el tiempo en las respuestas\u2026<\/p>\n<p>A Jabi le gusta se\u00f1alar, y a m\u00ed me gusta recordar, que contrario a lo que se cree, la pr\u00e1ctica educativa, el trabajo en grupo, a menudo, resulta de mucha m\u00e1s dificultad que el trabajo individual.<\/p>\n<p>\u201cSi quieres encontrar tu sitio, debes frenar el movimiento y no responder inmediatamente a las peticiones. \u201c\u2026El gesto simboliza mucho mejor que la palabra\u201c(8)<\/p>\n<p>El gesto nos permite responder en la lejan\u00eda a un ni\u00f1o sin invadir con el lenguaje verbal a los dem\u00e1s. Es importante tambi\u00e9n cuando nuestras palabras son oidas por todos, y si es necesario que sea as\u00ed es porque es algo dirigido a todos, como el aviso de pasar a la historia, o cuando nos dirigimos al grupo en el ritual. Pero, si no, no debe llenar el espacio nuestra voz. Y al igual que la lentitud, observo el silencio en Jabi, que no significa ausencia de respuesta. Observo gestos de respuesta, palabras dirigidas m\u00e1s de cerca a un ni\u00f1o concreto, o palabras al oido a un ni\u00f1o con el que mantiene contacto corporal, la espalda del ni\u00f1o apoyada en \u00e9l mientr\u00e1s le sujeta, le habla conteniendo y limitando y le dice al oido que no; al mismo tiempo est\u00e1 vertical, de pies, y alejado contra la pared, donde los ni\u00f1os saben que pueden encontrarle desde lejos (con la palabra, mirada\u2026) o acercarse. Est\u00e1 disponible\u2026, y r\u00e1pidamente, a\u00fan en contacto con ese ni\u00f1o, levanta la mirada y puede estar con el grupo al mismo tiempo, y recogiendo la mirada, la acci\u00f3n de otros ni\u00f1os o ni\u00f1as. Todo ello permite al psicomotricista encontrar su sitio, pero ello requiere formaci\u00f3n personal y an\u00e1lisis descriptivo, y sin duda tiempo.<\/p>\n<p>\u201cSer capaz de acoger todas las producciones del ni\u00f1o, conferirles sentido y devolv\u00e9rselas al ni\u00f1o, lo cual produce un efecto de gran seguridad.\u201d (9).<\/p>\n<p>La mirada perif\u00e9rica posibilita presencia, disponibilidad, respuestas individuales y grupales, y por tanto una gran seguridad para los ni\u00f1os y las ni\u00f1as; y sin duda tambi\u00e9n es una fuente de seguridad con el tiempo y la pr\u00e1ctica, no al principio, para el psicomotricista.<\/p>\n<p>Y la mirada perif\u00e9rica posibilita limitarnos como adultos, dar lugar al ni\u00f1o, y escuchar el deseo del ni\u00f1o, porque que el ni\u00f1o desee es nuestro objetivo principal y no que desee lo que nosotros deseamos como nos se\u00f1ala el formador de la Asefop Jose Angel Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>Encontramos en los dos grandes libros de Bernard (el gris y el rojo) los errores de la mirada perif\u00e9rica, su valor cuando as\u00ed la nombra. Pero es en un art\u00edculo de nuestro compa\u00f1ero Alvaro Be\u00f1aran Aranzabal donde he encontrado la definici\u00f3n: Alvaro nos se\u00f1ala \u201cesa \u201cmirada del otro\u201d como \u201ceje que permite al ni\u00f1o convertirse en protagonista real de su proceso de autonom\u00eda y crecimiento. La mirada perif\u00e9rica del psicomotricista ser\u00eda el eje que permite al ni\u00f1o convertirse en protagonista real dentro de un grupo\u201d (12)<\/p>\n<p>Podr\u00edamos a\u00f1adir como caracter\u00edsticas: \u201crequiere una atenci\u00f3n cont\u00ednua, una mirada a todo el gupo cont\u00ednua; una dial\u00e9ctica del cerca-lejos, tanto para las respuestas individuales como grupales y as\u00ed favorecer el intercambio de comunicaci\u00f3n y creaci\u00f3n entre los ni\u00f1os, y para que sea el ni\u00f1o el protagonista de su acci\u00f3n, de su deseo, el adulto limitar\u00e1 sus participaciones aunque lo demanden los ni\u00f1os; presencia del adulto clara y de disponibildad para todo el grupo\u201d.<\/p>\n<p>A m\u00ed me ayud\u00f3 pasar de las generalidades a los hechos, como nos propone Agnes Szanto a trav\u00e9s de la descripci\u00f3n de los detalles.<\/p>\n<p>Al observar las actitudes a partir de la mirada perif\u00e9rica de Jabi fue cuando le d\u00ed m\u00e1s cuerpo a la defin\u00edci\u00f3n y me ayud\u00f3 para las \u201cgafas\u201d que repart\u00ed en los Prest Garatu que impart\u00ed al profesorado interesado en acercarse a esta pr\u00e1ctica, y a comprender esa \u201cpasividad\u201d, un \u201cno hacer\u201d que es una pasividad activa, una intervenci\u00f3n en s\u00ed misma. Una intervenci\u00f3n clara, pero entendiendo bien que no son pr\u00e1cticas donde \u201cse deje hacer\u201d sin la intervenci\u00f3n del adulto. Donde se abandona al ni\u00f1o, como nos recuerda Winnicott \u201cel beb\u00e9 no existe s\u00f3lo\u201d<\/p>\n<p>Agnes Szanto cuando analiza la mirada del adulto sobre el ni\u00f1o en acci\u00f3n en su juego aut\u00f3nomo, nos ilustra dos ejemplos de los hechos de dos situaciones denominadas de actividad aut\u00f3noma, descritas en un caso como la no intervenci\u00f3n del adulto en el juego del ni\u00f1o, lo cual comparten en los dos ejemplos. En ambos, los adultos comparten y comprenden el mismo principio sobre el juego del ni\u00f1o, pero al escribir con detalle (descriptivamente), en un caso lo que observa es un abandono, y lo describe \u201ccomo un desierto\u201d (13)<\/p>\n<p>Como dicen las Piklerianas en los detalles est\u00e1 el diablo.<\/p>\n<p>al igual que para la observaci\u00f3n del ni\u00f1o refer\u00edamos unos par\u00e1metros psicomotores, tambi\u00e9n pod\u00edamos tener algunos en relaci\u00f3n al psicomotricista y la mirada perif\u00e9rica.<\/p>\n<p>De esta forma, los cursillistas pod\u00edan observar al psicomotricista y pasar de los principios generales a la concreci\u00f3n de los mismos. Comprender la observaci\u00f3n como la base de toda intervenci\u00f3n no directiva por un lado e iniciarse en la relaci\u00f3n corporal con el otro y las respuestas de relaci\u00f3n no verbales.<\/p>\n<p>Visionar un v\u00eddeo es una tarea que requiere de unos principios sobre lo que se va a observar, como siempre se\u00f1ala Myrtha Chokler. As\u00ed mismo, como nos ilustra tan claramente en sus observaciones Agnes Zsanto, hay que pasar de las generalidades a los hechos concretos, a las descripciones, y escribirlos.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n voy a se\u00f1alar los Par\u00e1metros que a m\u00ed me han servido para el an\u00e1lisis de la mirada perif\u00e9rica del psicomotricista, y que son resultado del an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n del buen hacer de Jabi en las sesiones educativas visionadas:<\/p>\n<h3>1.- Par\u00e1metros para Disponibilidad y Presencia clara del Psicomotricista: Dial\u00e9ctica del cerca y lejos:<\/h3>\n<p>.-Su postura corporal, su ajuste postural: El lugar que ocupa preferente en la sala y al que retorna. .-El tiempo en regresar a su lugar de disponibilidad. El tiempo limitado en que da la espalda a parte del grupo .-La mirada: Posibilidad de pasar del Zoom a la panor\u00e1mica en ese mismo momento.<\/p>\n<h3>2.-Par\u00e1metros para observar las intervenciones individuales:<\/h3>\n<p>.-No verbales y verbales: .- Su postura corporal,su ajuste corporal: Vertical, a la altura de la ni\u00f1a o el ni\u00f1o\u2026 .-De Cerca: Respuesta concreta en la propia acc\u00ed\u00f3n que realiza el ni\u00f1o (acompa\u00f1ar en el salto, devolverle un cojin lanzado&#8230;). Con la palabra, con el gesto, con la mirada, con el tacto (tocar la espalda, dar la mano\u2026), con el cuerpo del psicomotricista (entre sus brazos apoyado a \u00e9l\u2026)<\/p>\n<p>&#8211; De Lejos: Gesto, mirada, palabra\u2026 .- El tiempo que dedica .-El ritmo .- La intensidad en las participaciones\/respuestas .- El lenguaje verbal\u2026, el silencio. .- Qu\u00e9 y c\u00f3mo lo dice (lenguaje espejo, emocional\u2026) .- Tono del lenguaje verbal. Volumen. .- Distancia f\u00edsica<\/p>\n<h3>3.- Par\u00e1metros para observar las intervenciones grupales:<\/h3>\n<p>Intervenciones Fijas: Los rituales y La historia.<\/p>\n<p>A lo largo de la sesi\u00f3n .- Postura corporal. Disposici\u00f3n espacial. .- Lenguaje verbal dirigido a todo el grupo: Volumen, tono, amplitud. .- Propuestas e indicaciones: .- Verbales. Normas .-No verbales: Espacializaci\u00f3n y disposici\u00f3n del material. \u00bfQu\u00e9? \u00bfCu\u00e1ndo? y \u00bfC\u00f3mo?. Presencia espacial del Psicomotricista.<\/p>\n<p>Los par\u00e1metros en cuanto a la distancia y observaci\u00f3n del psicomotricista, de nuestra autoobservaci\u00f3n incluso, pueden ayudarnos a tomar conciencia en ese devenir del cerca y lejos de nuestras intervenciones individuales en un grupo, en ese an\u00e1lisis de lo que supone limitar nuestra participaci\u00f3n pero sin caer en la pasividad. Responder a la individualidad pero sin perder la referencia del grupo y siendo clave el mantenimiento de la seguridad grupal.<\/p>\n<p>Para todo ello partimos de nuestras herramientas espec\u00edficas de formaci\u00f3n: la F.Personal, la supervisi\u00f3n, escuchar-nos, el trabajo en equipo\u2026, y de esta manera la mirada perif\u00e9rica dar\u00e1 seguridad a los ni\u00f1os, y tambi\u00e9n al psicomotricista, que le permitir\u00e1 tener su lugar y dar lugar al ni\u00f1o en un grupo, al grupo con sus individualidades.<\/p>\n<h3>Bibliografia<\/h3>\n<ul>\n<li>Agnes Szanto Feder. Una mirada adulta Sobre el ni\u00f1o en acci\u00f3n. Ediciones Cinco.<\/li>\n<li>Aucouturier, B; Darraul,I; Empinet,JC. La Pr\u00e1ctica Psicomotriz: Reeducaci\u00f3n y Terapia. Editorial Cient\u00edfico M\u00e9dica. 1984<\/li>\n<li>Aucouturier,B . Los fantasmas de acci\u00f3n y la Pr\u00e1ctica Psicomotriz. Grao 2004<\/li>\n<li>Be\u00f1aran Aranzabal, Alvaro. \u201cPr\u00e1ctica Psicomotriz educativa: Aucouturier y Winnicott\u201d. Cuadernos de Psicomotricidad. 2017.N\u00ba 54. P\u00e1g 7-34<\/li>\n<li>Berriozabal Azueta, Marixa. Notas de ejercicios de an\u00e1lisis de la mirada perif\u00e9rica. Prest Garatu Bilbo\/Gasteiz 2013\/14.<\/li>\n<li>Chokler, Myrtha. Haur Txikien mugimenduaren behaketaren jardunaldia. Hik Hasi. Donostia. 2010<\/li>\n<li>Homar Homar, Katty. Apuntes seminario los organizadores del desarrollo. Bergara 2018<\/li>\n<li>Laburu Pereda, Jabi Sesiones grabadas de Pr\u00e1ctica de Psicomotriz educativa. Ni\u00f1os 3\/4 a\u00f1os. 2008<\/li>\n<li>Rodr\u00edguez Rivas, Jose \u00c1ngel. Conferencia Jornada Asefop 2018<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p class=\"cdn-small\"><small>(1)Los fantasmas de acci\u00f3n y la Pr\u00e1ctica Psicomotriz. P\u00e1g 203<\/small><\/p>\n<p class=\"cdn-small\"><small>(2) (5) La pr\u00e1ctica psicomotriz: reeducaci\u00f3n y terapia (p\u00e1g 89)<\/small><\/p>\n<p class=\"cdn-small\"><small>(3) La pr\u00e1ctica psicomotriz: reeducaci\u00f3n y terapia (p\u00e1g 88) (6) La pr\u00e1ctica psicomotriz: reeducaci\u00f3n y terapia (p\u00e1g 89) (7) La pr\u00e1ctica psicomotriz: reeducaci\u00f3n y terapia (p\u00e1g 91 y 92)<\/small><\/p>\n<p class=\"cdn-small\"><small>(9) y (10) La pr\u00e1ctica psicomotriz: reeducaci\u00f3n y terapia (p\u00e1g 93)<\/small><\/p>\n<p class=\"cdn-small\"><small>(12) Be\u00f1aran Aranzabal, Alvaro (13) Una mirada adulta sobre el ni\u00f1o en Acci\u00f3n- Agnes Szanto Feder (p\u00e1g. 169)<\/small><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Marixa Berriozabal Azueta.<\/strong> Pedadoga y terapeuta Psicomotriz<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Marixa Berriozabal Azueta (2018). La mirada perif\u00e9rica. El gran reto: de lo individual a lo grupal y viceversa. Dificultades y posibilidades. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 55, pp. 28\u201332. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marixa Berriozabal presenta la mirada perif\u00e9rica en la pr\u00e1ctica psicomotriz y propone par\u00e1metros para observar la disponibilidad y presencia del psicomotricista, sus intervenciones individuales y las grupales, con referencias a Aucouturier y a su propio recorrido.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[147],"cuaderno_numtax":[111],"class_list":["post-7663","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-marixa-berriozabal","cuaderno_numtax-no-55"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7663"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7663"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}