{"id":7662,"date":"2018-06-01T10:05:00","date_gmt":"2018-06-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/senoras-y-senores-en-juego\/"},"modified":"2026-10-18T12:57:16","modified_gmt":"2026-10-18T11:57:16","slug":"senoras-y-senores-en-juego","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/senoras-y-senores-en-juego\/","title":{"rendered":"Se\u00f1oras y se\u00f1ores &#8230; en juego"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 55 \u00b7 Junio de 2018 \u00b7 pp. 21\u201327<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Gianluca Dominio, en traducci\u00f3n de Rikardo Acebo, se pregunta qu\u00e9 partes de su ser adulto pone en juego el psicomotricista en la relaci\u00f3n con el ni\u00f1o. Trata las caracter\u00edsticas de lo masculino y lo femenino en la sala y en la figura del psicomotricista.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>(Traducci\u00f3n del italiano: Rikardo Acebo)<\/em><\/p>\n<p>Dentro de la sala de psicomotricidad \u00bfqu\u00e9 partes de mi ser adulto asumo en la relaci\u00f3n con el ni\u00f1o? \u00bfY qu\u00e9 aspectos implico poni\u00e9ndolos en juego en la alianza con el ni\u00f1o? \u00bfTengo conciencia tambi\u00e9n de esa caracter\u00edstica m\u00eda adulta que no se acaba solo en la funci\u00f3n parental?<\/p>\n<p>Poner la atenci\u00f3n sobre aquella \u201cparte\u201d del ser adulto, que se expresa con las caracter\u00edsticas de lo masculino y lo femenino (durante las sesiones de Pr\u00e1ctica Psicomotriz), y que no se agota por la mera funci\u00f3n materna o paterna, puede favorecer la puesta en juego de la dimensi\u00f3n f\u00edsica y ps\u00edquica de adulto, principalmente abierta a los caracteres f\u00edsicos, psicol\u00f3gicos y culturales masculinos y femeninos.<\/p>\n<p>Si pienso en la intervenci\u00f3n y la relaci\u00f3n con los ni\u00f1os, esta parte no parental o diferentemente parental es importante, en cuanto abre la posibilidad de un futuro con caracter\u00edsticas diferentes de los modelos familiares y sociales en los que vive el peque\u00f1o. En efecto, conociendo y confrontando, es decir jugando con las m\u00faltiples funciones del adulto, es como emerge en el ni\u00f1o la posibilidad de elaborar de modo din\u00e1mico el propio S\u00ed, el estilo relacional con el otro y la posibilidad de imaginarse \u201cgrande en un mundo de grandes\u201d y no solo \u201cgrande en un mundo de peque\u00f1os (hijos)\u201d; es decir, activar la capacidad ideativa del ni\u00f1o de verse como adulto que se relaciona, encuentra, se confronta con otros adultos, y no solo pensarse adulto que no integra otras posibilidades, adem\u00e1s de la de hacer nacer, crecer, educar, nutrir ni\u00f1os, por lo tanto, ser padre.<\/p>\n<p>En las situaciones psicomotrices en las que el ni\u00f1o se proyecta hacia el futuro, hacia el crecimiento, es necesario un psicomotricista no solo responsable sino tambi\u00e9n que conecte con el deseo y placer procedente de su ser adulto y que pueda permitir al ni\u00f1o conectarse igualmente con su deseo y placer de crecer, de alcanzar un d\u00eda el estado de adulto en que ser\u00e1 capaz de vivir plenamente (con placer) esta fase de la vida.<\/p>\n<p>Es necesario preguntarme cu\u00e1nto soy capaz de poner en juego mi dimensi\u00f3n f\u00edsica y ps\u00edquica de adulto que se abre a la totalidad de caracter\u00edsticas f\u00edsicas, psicol\u00f3gicas y culturales masculinas y femeninas, caracter\u00edsticas que se pueden condensar en la persona que puede vivir su cuerpo, su g\u00e9nero y su sexualidad de modo consciente y maduro.<\/p>\n<p>Estas caracter\u00edsticas est\u00e1n presentes en el setting y, jugadas simb\u00f3licamente, retornan al equipaje personal que el psicomotricista lleva consigo dentro de la estructuraci\u00f3n y planeamiento de la intervenci\u00f3n, tanto por las cualidades que se expresan conscientemente, como por las poco sujetas a la atenci\u00f3n del adulto, o por las poco reconocidas e, incluso, negadas.<\/p>\n<p>En efecto, todas estas caracter\u00edsticas van a constituir la aptitud con la que se participa en el juego. La identidad de g\u00e9nero de hombre o de mujer adulto lleva consigo, no s\u00f3lo las diferencias masculino\/ femenino, sino tambi\u00e9n aspectos culturales y vividos que, si se esconden, niegan o ignoran, reaparecen en todo caso en la construcci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre los ni\u00f1os y los adultos presentes en las sesiones de Pr\u00e1ctica Psicomotriz.<\/p>\n<p>Antes de afrontar las caracter\u00edsticas de la figura masculina y femenina dentro de la sala de psicomotricidad, creo que es necesario buscar y profundizar el mismo tema fuera de la sala, porque nos puede dotar de puntos \u00fatiles de observaci\u00f3n para llevarlos a las sesiones con los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Ning\u00fan ser por naturaleza es relegado a un sexo; de hecho, la ambivalencia sexual que resulta inscrita en el cuerpo de todas las personas con las caracter\u00edsticas masculinas y femeninas de nuestras acciones, no puede ser anulada exclusivamente en t\u00e9rminos absolutos haciendo referencias simplemente a un determinado \u00f3rgano sexual.<\/p>\n<p>Generalmente, esta ambivalencia sexual es negada o reducida para facilitar la diferencia desde un punto de vista social de lo masculino y lo femenino, entendidos como sexos plenos, absolutamente distintos y opuestos el uno al otro.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n masculino\/femenino fue el primer orden en torno al que se organizaron las culturas primitivas, donde hab\u00eda una notable divisi\u00f3n de roles (diferencia de actividades de trabajo entre lo masculino y femenino y no conoc\u00edan ninguna actividad de trabajo en la que participaran juntos hombres y mujeres). Por ejemplo, si los hombres cazaban, se ped\u00eda a las mujeres que cuidaran de los peque\u00f1os y recoger frutos, como nos cuenta U. Galamberti en su obra \u201cIl corpo\u201d (\u2018El cuerpo\u2019).<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndonos a los conceptos anteriormente se\u00f1alados, podemos deducir que la diferencia sexual, por un lado, es a causa de la reproducci\u00f3n de la especie; por otro, es el efecto de los repartos de los roles sociales. Esto, no solo porque la reproducci\u00f3n sexual est\u00e1 influenciada de manera determinante por la cultura en la que viven las personas, sino por un motivo m\u00e1s profundo, aquel por el que los significados simb\u00f3licos que circulan alrededor de las diferencias sexuales juegan en un nivel que sobrepasa sobradamente las modalidades biol\u00f3gicas de la reproducci\u00f3n, tanto por hacer creer la diferencia sexual m\u00e1s sexuada que sexual, es decir, que los significados simb\u00f3licos que circulan alrededor de las diferencias sexuales sobrepasan las diferencias biol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Un discurso sobre el g\u00e9nero no puede ser separado del contexto en el que se desarrolla ni del sistema cultural que le determina los modelos. Refiri\u00e9ndonos al modelo occidental, emergen caracter\u00edsticas culturales que los adultos portan consigo, tambi\u00e9n dentro de la sala de psicomotricidad.<\/p>\n<p>En un trabajo que hemos realizado sobre las caracter\u00edsticas de g\u00e9nero en la formaci\u00f3n de psicomotricidad, deducimos que en los juegos con caracter\u00edsticas masculinas se despliega una mayor capacidad de investir el espacio de manera activa, una mayor facilidad para entrar en relaci\u00f3n con la dimensi\u00f3n colectiva y social, respecto a una cierta pasividad de lo femenino, que se expresa con la atenci\u00f3n por lo individual y la asunci\u00f3n de una posici\u00f3n de espera.<\/p>\n<p>Creemos necesario hacer una reflexi\u00f3n sobre el cambio de la sociedad y, en particular, de las familias y de las relaciones que tienen lugar dentro de la sociedad misma. Creo que es necesaria esta breve referencia ya que el tipo de relaciones que se viven en la sala de psicomotricidad demanda un continuo ajuste respecto a los cambios que cotidianamente suceden en nuestra sociedad. Z. Bauman ha evidenciado las profundas trasformaciones que se est\u00e1n manifestando en la sociedad occidental:<\/p>\n<p>A todos los efectos pr\u00e1cticos, clase social y g\u00e9nero eran \u201chechos naturales\u201d y la \u00fanica tarea dejada a la autoafirmaci\u00f3n de gran parte de los individuos fue la de \u201cadaptarse\u201d al nicho asignado comport\u00e1ndose de la misma manera que todos los otros ocupantes. Esto es exactamente lo que distingue el proceso de \u201cindividuaci\u00f3n\u201d del pasado a estos tiempos de modernidad: no se proveen casas por el casamiento\u201d(Z. Bauman, 2002).<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n resulta banalizada, m\u00e1s d\u00e9bil o poco clara, la funci\u00f3n masculina de relaci\u00f3n con el exterior, con el grupo social que no es considerado como recurso, sino que es m\u00e1s bien concebido como un problema, desde el momento en que el poder p\u00fablico ha perdido gran parte de su poder opresivo, pero que tambi\u00e9n ha perdido buena parte de la propia fuerza capacitante (Z. Bauman, 2002).<\/p>\n<p>La identidad de g\u00e9nero, que se caracteriza por su modalidad de actuar, empieza a ser probablemente menos relevante, por cuanto se asiste a una casi total paridad en cuanto a lo social entre lo masculino y lo femenino. Durante los encuentros con las familias hay siempre m\u00e1s situaciones en las que los padres llegan desorientados y madres que no tienen un Otro de referencia en el desarrollo psicol\u00f3gico y educativo de sus ni\u00f1os. Ahora existen \u201cpadres afectivos\u201d que tienden a la educaci\u00f3n afectiva de los hijos pero que han dimitido de la funci\u00f3n de padre, porque es menos sostenida socialmente, una funci\u00f3n portadora de una serie espec\u00edfica de reglas y comportamientos; tienden a prescindir del valor individual del hombre que los encarn\u00f3.<\/p>\n<h3>Caracter\u00edsticas de lo masculino y lo femenino en la sala<\/h3>\n<p>No es siempre f\u00e1cil ser adultos en la sala de psicomotricidad y la cuesti\u00f3n que podemos hacernos es \u00bfqu\u00e9 tipo de adulto en la sala?<\/p>\n<p>Considerando el tema tratado, tenemos que definir qu\u00e9 caracter\u00edsticas adultas se ponen en juego durante las sesiones. A menudo, la psicomotricista pone en juego la mujer \u201cmaterna\u201d, excluyendo de las relaciones con el ni\u00f1o la parte importante en la que la figura femenina vive con placer su feminidad y la sexualidad adulta, mientras el psicomotricista tiende a excluir la dimensi\u00f3n sexual (adulta), por ejemplo, porque tiene en su interior una prohibici\u00f3n moral que no le permite integrar estas cuestiones.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n indicada respecto a la figura masculina es f\u00e1cil de encontrar en muchas profesiones relacionadas con la infancia, puesto que casi se pide a los hombres una \u201ccastraci\u00f3n simb\u00f3lica\u201d para poderlas ejercitar; una mujer puede poner en juego la parte materna excluyendo la sexualidad adulta, pero a un hombre esto le resulta posible elaborando una actitud con la que desarrolla la funci\u00f3n educativa dejando de lado la generativa.<\/p>\n<p>Es necesario intentar definir esta parte masculina: por un lado, considerar c\u00f3mo es vivida en la sociedad y qu\u00e9 modelo masculino est\u00e1 presente; por otro, hacer referencia a su traducibilidad dentro de la sala de psicomotricidad, con qu\u00e9 roles y juegos se expresa y a qu\u00e9 movimientos y actitudes (postura, proxemia, tono, etc.) puede estar ligado. Adem\u00e1s de intentar especificar lo que hace (o debiera hacer) el hombre (masculino) diferente de la mujer (femenina) cuando se encuentran actuando en las sesiones de pr\u00e1ctica psicomotriz, considero indispensable la b\u00fasqueda y definici\u00f3n de una simbolog\u00eda del actuar masculino que, creemos, est\u00e1 menos profundizada respecto a una simbolog\u00eda del actuar femenino. Pensamos que todav\u00eda es m\u00e1s importante fijar cu\u00e1les pueden ser estas especificidades, porque as\u00ed podr\u00e1n\/ deber\u00e1n actuarse por las psicomotricistas, as\u00ed como muchos juegos de maternaje son actuados por los psicomotricistas hombres.<\/p>\n<p>Es con la confrontaci\u00f3n con lo femenino y con el grupo social en su conjunto como se introduce la idea de lo masculino y de esta confrontaci\u00f3n como podemos definir algunas caracter\u00edsticas, acciones y actitudes: si lo femenino es el lugar, entonces lo masculino ser\u00e1 el movimiento, la fuerza.<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 fuerza? Aquella que, con formas agresivas, constructivas o destructivas, exuberantes, apasionadas, permite poder dirigir a la persona hacia la diferenciaci\u00f3n, la individuaci\u00f3n y la manifestaci\u00f3n de s\u00ed. Una fuerza necesaria que permite actuar concretamente para \u201ccrecer, vivir y morir\u201d; podemos considerar esta energ\u00eda como s\u00edmbolo de lo masculino.<\/p>\n<p>Hago referencia a una cita de M. Recalcati, psicoanalista y divulgador, que posteriormente puede ampliar los conceptos de \u201cfuerza\u201d, apenas descritos:<\/p>\n<p>\u201cConducir aparte, llevar a otro lugar, poner frente a lo nuevo, a lo inaudito, a lo imprevisto, a lo ins\u00f3lito, a lo raro, a lo diferente, a lo monstruoso, sombrear e iluminar, esconder y desvelar, secuestrar y salvar, sustraer y proteger, huir y quedarse, pero tambi\u00e9n desorientar, desubicar, apartar, desplazar, descentrar, dislocar. La din\u00e1mica formativa en juego es la de abrir, de hacer descubrir, de hacer surgir, pero tambi\u00e9n de retirar, de apartar y de encerrar. En este sentido amplio, (\u2026) act\u00faa como una nueva canalizaci\u00f3n de la fuerza pulsional, que no se conforma con el circuito ya conocido de lo familiar, sino que exige otras e in\u00e9ditas aperturas.\u201d (M. Recalcati, 2013).<\/p>\n<p>En la sala de psicomotricidad los ni\u00f1os se confrontan e interact\u00faan con la fuerza y la energ\u00eda masculina arriba descrita, experimentan diferentes soluciones individuales y grupales y esto permite hacer emerger a los h\u00e9roes: guerreros, s\u00faper h\u00e9roes, exploradores, inventores, que ejecutan acciones r\u00e1pidas, fuertes, ligadas de alg\u00fan modo al placer corporal del movimiento vivido al m\u00e1ximo de energ\u00eda, en el que los sujetos se expresan con gran intensidad hacia nuevas aperturas que ofrecen la posibilidad de transformarse.<\/p>\n<p>En este punto creemos que puede ser interesante incluir otra cita del mismo autor, que puede ayudar a una ulterior reflexi\u00f3n sobre caracter\u00edsticas del actuar \u201cmasculino\u201d en las sesiones de Pr\u00e1ctica Psicomotriz.<\/p>\n<p>\u201cEs algo que nos despierta del sue\u00f1o de nuestras costumbres, es algo que introduce en el devenir an\u00f3nimo de nuestra vida ordinaria una sacudida que nos hace imposible vivir como antes.\u201d(M. Recalcati, 2013).<\/p>\n<p>En esta dimensi\u00f3n el gesto actuado ha definido una direcci\u00f3n y una voluntad, que puede ser consciente o inconsciente, de b\u00fasqueda m\u00e1s all\u00e1 de lo que ya nos es conocido. Cada gesto lleva consigo el logro de un objetivo y es una asunci\u00f3n de responsabilidad.<\/p>\n<h3>Caracter\u00edsticas masculinas y femeninas del o de la psicomotricista<\/h3>\n<p>La o el psicomotricista en la sala debe saber jugar, de un modo m\u00e1s o menos consciente, con las caracter\u00edsticas de lo masculino y lo femenino que, en nuestra opini\u00f3n, se manifiestan bajo niveles y diferentes aspectos de la expresividad motriz del ni\u00f1o y del adulto. La o el psicomotricista debe saber afrontar situaciones de juego simb\u00f3lico mediante la asunci\u00f3n de roles t\u00edpicamente masculinos o femeninos; adem\u00e1s pensamos que es indispensable un atento trabajo de experimentaci\u00f3n y b\u00fasqueda sobre el cuerpo poniendo atenci\u00f3n a las resonancias que emergen sobre el asunto del g\u00e9nero. Creemos que cada psicomotricista debe poder jugar situaciones masculinas o femeninas independientemente del sexo de la persona. Con la palabra jugar nos referimos no solo a las situaciones de \u201chacer como si\u2026\u201d, con roles t\u00edpicos femeninos o masculinos, sino tambi\u00e9n al movimiento, a las actitudes, a las posturas, al tono, a la fuerza, a la velocidad, etc., que corresponden a la expresividad motriz de las personas.<\/p>\n<p>El trabajo sobre el cuerpo supone mucha importancia, porque es posible encontrar movimientos, posturas, tono, fuerza, etc., que pertenezcan a una caracter\u00edstica de g\u00e9nero, a veces estereotipada, que proviene no tanto de las estructuras biol\u00f3gicas del cuerpo masculino o femenino, sino m\u00e1s de expresiones y caracter\u00edsticas impl\u00edcitas de una cultura.<\/p>\n<p>El psicomotricista durante su intervenci\u00f3n con los ni\u00f1os debe considerar la influencia de los estereotipos sociales sobre la expresividad motriz de los ni\u00f1os y los adultos, y sobre este tema queremos introducir algunas palabras del libro de Aucouturier y Lapierre titulado \u201cEl cuerpo y el inconsciente en educaci\u00f3n y terapia\u201d, en el que los autores escriben: \u201ccon los ni\u00f1os m\u00e1s grandes, las mujeres tienden, generalmente, a buscar acuerdos fusionales, y los hombres desarrollan, incontestablemente, una agresividad mucho m\u00e1s violenta. Pero tambi\u00e9n les es dif\u00edcil saber qu\u00e9 papel juega la cultura\u2026\u201d En estas palabras se hipotetiza cu\u00e1nto puede ser influida la expresividad motriz por los aspectos sociales.<\/p>\n<p>Pensamos que el psicomotricista debe tomar consciencia de estos estereotipos, ya que, en las relaciones con los ni\u00f1os, debe saber modificarse partiendo de las propias caracter\u00edsticas, independientemente del sexo al que pertenece, en base a las necesidades del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Entran en estas experiencias las actividades basadas sobre las variaciones de movimiento, sobre la conquista m\u00e1s o menos amplia del espacio, sobre la intensidad de la fuerza utilizada, sobre la velocidad de las acciones, etc.<\/p>\n<p>La o el psicomotricista tendr\u00e1 que poner atenci\u00f3n a estos temas evitando caer en los estereotipos culturales y sociales, a los que cada persona est\u00e1 sometida, y favorecer la integraci\u00f3n en el modo m\u00e1s armonioso posible de las partes masculinas y femeninas.<\/p>\n<p>La consciencia sobre los temas de g\u00e9nero permitir\u00e1 una reca\u00edda positiva sobre los ni\u00f1os. Con \u201creca\u00edda positiva\u201d entendemos la posibilidad de huir de los diferentes modelos familiares por parte del psicomotricista. Se trata de un adulto que asume su identidad de g\u00e9nero, de hombre o de mujer adulta en su plenitud, que comprende el placer corporal adulto presente en la relaci\u00f3n, que no excluye partes de s\u00ed, que no se exprese en la sola oposici\u00f3n masculino-femenino, sino que sea capaz de integrarla y que tenga la posibilidad de acoger las necesidades de los ni\u00f1os y saberla \u201cjugar\u201d.<\/p>\n<p>Esto permite al ni\u00f1o acceder al deseo y al placer de crecer, de alcanzar un d\u00eda un status de adulto, que pueda ser rico en oportunidades, de experiencias, de responsabilidad, pero, sobre todo, que tenga la posibilidad de elegir, de decidir y establecer nuevas relaciones.<\/p>\n<h3>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h3>\n<p class=\"cdn-small\"><small>Nota del traductor: No hemos traducido la bibliograf\u00eda porque los textos disponibles en castellano son f\u00e1cilmente identificables.<\/small><\/p>\n<ul>\n<li>Aucouturier, B. (2000). Il metodo Aucouturier. 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Il s\u00e9 e gli uomini nella relazione terapeutica. Roma: Alpes.<\/li>\n<li>Recalcati, M. (2013). Patria senza padri. Psicopatologia della politica italiana. Roma: Minimum fax.<\/li>\n<li>Recalcati, M. (2014). Il complesso di Telemaco. Genitori e figli dopo il tramonto del padre. Milano:Universale Economica Feltrinelli.<\/li>\n<li>Recalcati, M. (2015). Le mani della madre. Desiderio, fantasmi ed eredit\u00e0 del materno. Milano: Feltrinelli.<\/li>\n<li>Recalcati, M. (2017). Il segreto del figlio. Da Edipo al figlio ritrovato. Milano: Feltrinelli.<\/li>\n<li>Sanavia, R. (2016). Simbologia di genere in psicomotricit\u00e0. Psicomotricit\u00e0, numeri 1 (56) marzo 2016, rivista quadrimestrale ufficiale dell\u2019ANUPI. Trento: Erickson.<\/li>\n<li>Stoppa F. (2017). La costola perduta. Le risorse del femminile e la costruzione dell\u2019umano. Milano:Vita e pensiero.<\/li>\n<li>Zoja, L. (2000). Il gesto di Ettore. Preistoria, storia, attualit\u00e0 e scomparsa del padre. Torino:Bollati Boringhieri.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p class=\"cdn-small\"><small>bles.<\/small><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Gianluca Dominio.<\/strong> Terapeuta en neuropsicomotricidad, psicomotricista, formador ASEFOP de la Escuela de Tur\u00edn (CFP)<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Gianluca Dominio (2018). Se\u00f1oras y se\u00f1ores &#8230; en juego. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 55, pp. 21\u201327. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gianluca Dominio, en traducci\u00f3n de Rikardo Acebo, se pregunta qu\u00e9 partes de su ser adulto pone en juego el psicomotricista en la relaci\u00f3n con el ni\u00f1o. Trata las caracter\u00edsticas de lo masculino y lo femenino en la sala y en la figura del psicomotricista.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[130],"cuaderno_numtax":[111],"class_list":["post-7662","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-gianluca-dominio","cuaderno_numtax-no-55"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7662"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7662"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}