{"id":7660,"date":"2018-06-01T10:03:00","date_gmt":"2018-06-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/el-psicomotricista-como-adulto-maleable-la-funcion-del-terap\/"},"modified":"2026-10-18T09:17:11","modified_gmt":"2026-10-18T08:17:11","slug":"el-psicomotricista-como-adulto-maleable-la-funcion-del-terap","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/el-psicomotricista-como-adulto-maleable-la-funcion-del-terap\/","title":{"rendered":"El psicomotricista como adulto maleable: la funci\u00f3n del terapeuta en la evoluci\u00f3n de las representaciones internas"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 55 \u00b7 Junio de 2018 \u00b7 pp. 9\u201316<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Mary \u00c1ngeles Cremades reflexiona sobre la terapia psicomotriz y los elementos que favorecen la evoluci\u00f3n de las representaciones internas del ni\u00f1o, centrando la atenci\u00f3n en el adulto y en su significado para el ni\u00f1o. Conceptualiza la metapsicolog\u00eda que sustenta su funci\u00f3n en la sala.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Me propongo en este art\u00edculo hacer una reflexi\u00f3n sobre la terapia psicomotriz y los elementos que favorecen la evoluci\u00f3n de las representaciones internas del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Voy a centrar el foco especialmente sobre el adulto y el significado que \u201cese\u201d adulto tiene para el ni\u00f1o, intentando conceptualizar la \u201cmetapsicolog\u00eda\u201d que puede sustentar su funci\u00f3n en la sala de psicomotricidad, sin olvidarnos en ning\u00fan momento del significado espec\u00edfico que la Sala, con may\u00fasculas, aporta a la tarea terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>El psicomotricista, m\u00e1s all\u00e1 de la extraordinaria competencia que debe tener en el an\u00e1lisis de la acci\u00f3n del ni\u00f1o, debe entrar en la Sala provisto de un sistema de actitudes y un sistema de acci\u00f3n para el que ha sido cuidadosamente formado.<\/p>\n<p>En la formaci\u00f3n que impartimos en las escuelas de la Asefop dedicamos mucho tiempo a desarrollar aspectos relacionados con el sistema de actitudes que debe tener todo psicomotricista para su ejercicio profesional. Ponemos especial cuidado en desarrollar una escucha activa, una escucha que va m\u00e1s all\u00e1 de las palabras, pues va orientada a una escucha t\u00f3nicoemocional de las emociones que recogemos de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Trabajamos ampliamente todo lo que tiene que ver con la empat\u00eda t\u00f3nica; concepto que se da por entendido como algo connatural al ser humano pero que en verdad no lo es, sino que hay que desarrollarlo a trav\u00e9s de un trabajo personal sobre las propias emociones. Buscamos generar, una mirada comprensiva y compasiva del ser humano.<\/p>\n<p>Comprensiva porque busca comprender el funcionamiento psicodin\u00e1mico en base a una formaci\u00f3n te\u00f3rica; y compasiva en el sentido de acoger, de aceptar a cada uno tal cual es con toda su originalidad.<\/p>\n<p>Trabajamos a su vez en la capacidad de descentrarnos de nosotros mismos para centrarnos en ese otro que son los ni\u00f1os. Para ello resulta fundamental el an\u00e1lisis de las resonancias t\u00f3nico emocionales propias, que nos va a aportar cierta claridad sobre lo que la acci\u00f3n de los ni\u00f1os moviliza en nuestro interior a nivel t\u00f3nico y a nivel emocional pues es el motor que va a poner en marcha una respuesta o una interacci\u00f3n concreta. Y \u00e9sta \u00a1debe ser ajustada!<\/p>\n<p>Junto a esto, la Formaci\u00f3n Personal, al movilizar la historia de nuestro inconsciente corporal, va desatando nudos, tensiones, cargas acumuladas, favoreciendo una mayor flexibilidad y armon\u00eda con nuestro propio cuerpo, indispensable para adquirir la m\u00e1xima disponibilidad corporal hacia los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Debemos desarrollar por otra parte todo lo que es del orden de la capacidad de contener y sostener. Esto nos permitir\u00e1 ser capaces de sujetar situaciones, tanto sea aquellas sobrevenidas del propio juego del ni\u00f1o o aquellas vinculadas con el encuadre de la Ayuda, es decir, el horario, las caracter\u00edsticas de la sala, el encuadre institucional, el compromiso, entre otros.<\/p>\n<p>Evidentemente hay algo que se descubre o se redescubre en la formaci\u00f3n que es la capacidad para volver a jugar. Redescubrir el placer de jugar es esencial a la hora de compartir el placer de estar con los ni\u00f1os ya que resultar\u00e1 complicado dedicarse a este trabajo si no tenemos la capacidad de jugar. Recuperar la capacidad de juego nos mantiene activos y entusiastas, porque el placer de jugar es algo que no deber\u00edamos perder nunca.<\/p>\n<p>Todo ello asentado sobre la base de una s\u00f3lida formaci\u00f3n te\u00f3rica, permite al psicomotricista adquirir un sistema de actitudes y un sistema de acci\u00f3n con el que entrar a la Sala a trabajar.<\/p>\n<p>Se ha hablado mucho del sistema de actitudes pero, sin embargo, creo que desde el \u00e1mbito de la psicomotricidad se ha reflexionado menos sobre el sistema de acci\u00f3n y a\u00fan menos sobre la funci\u00f3n del terapeuta en psicomotricidad que realiza un trabajo original, muy expuesto en lo personal, de consecuencias muy satisfactorias, pero no s\u00e9 si suficientemente conceptualizadas a nivel psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En el d\u00eda de hoy quer\u00eda traer como elemento de reflexi\u00f3n el concepto de \u201cmedium maleable\u201d propuesto por Marion Milner, psicoanalista inglesa que se interes\u00f3 fundamentalmente por el campo del arteterapia. Primero se interes\u00f3 por el arte, y luego se adentr\u00f3 en el campo psicoanal\u00edtico donde reflexion\u00f3 sobre el medio art\u00edstico como elemento para la cura. Aport\u00f3 este concepto de medium maleable, que luego fue desarrollado en mayor profundidad por Ren\u00e9 Roussillon (1), sobre el que me propongo reflexionar en relaci\u00f3n a la funci\u00f3n que tenemos nosotros como terapeutas en psicomotricidad.<\/p>\n<p>El medium maleable tal como luego lo redefini\u00f3 Ren\u00e9 Roussillon lo entendemos como el objeto transicional del proceso de representaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Marion Milner se interes\u00f3 por la creaci\u00f3n art\u00edstica, por ejemplo a partir del barro, la arcilla, o la pintura. Cre\u00eda que este tipo de materiales eran muy interesantes a la hora de pensar la evoluci\u00f3n de las personas en terapia. Ambos eran materiales moldeables, maleables, que se pod\u00edan transformar infinitamente y que ten\u00edan unas caracter\u00edsticas concretas particulares que permit\u00edan la evoluci\u00f3n de sus pacientes\u2026<\/p>\n<p>El medium ser\u00eda considerado entonces como una sustancia intermediaria a trav\u00e9s de la cual las impresiones se transfieren a los sentidos, se hacen palpables y por tanto ser\u00eda un mediador entre el pensamiento y la sensorialidad.<\/p>\n<p>Se refiere conjuntamente a la materialidad de la estructura de ese medium y a la dimensi\u00f3n transferencial en la cual se va a mover ese m\u00e9dium.<\/p>\n<p>Si nosotros tuvi\u00e9ramos que referirlo a la terapia psicomotriz, podr\u00edamos pensar que la dimensi\u00f3n transferencial har\u00eda referencia a la transferencia que el sujeto realiza sobre todo el encuadre de la terapia, con dos vertientes indisociables, una primera sobre la sala de psicomotricidad con todo lo que ella incluye, es decir, el espacio, los materiales, etc; y una segunda m\u00e1s espec\u00edfica referida al terapeuta que all\u00ed act\u00faa.<\/p>\n<p>De hecho se suele dar una identificaci\u00f3n por parte del ni\u00f1o, del terapeuta con el lugar, es decir con el espacio y con lo que all\u00ed se desarrolla, y esto es significativo ya que est\u00e1 en la base de la movilizaci\u00f3n interna que va a facilitar la intervenci\u00f3n; por ejemplo, muchos ni\u00f1os al referirse al tratamiento dicen: \u201cvoy a Mary \u00c1ngeles\u201d.<\/p>\n<p>Intentaremos por consiguiente establecer alg\u00fan tipo de similitud entre el concepto desarrollado por Roussillon y la terapia psicomotriz, con el fin de entender mejor los efectos psicol\u00f3gicos de la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ren\u00e9 Roussillon defini\u00f3 las caracter\u00edsticas que deber\u00eda tener ese medium maleable o material a partir del cual las personas pod\u00edan evolucionar o construirse. Entre ellas destaca:<\/p>\n<p>\u2022 Indestructibilidad.<\/p>\n<p>\u2022 Extrema sensibilidad.<\/p>\n<p>\u2022 Transformaci\u00f3n indefinida.<\/p>\n<p>\u2022 Disponibilidad incondicional.<\/p>\n<p>\u2022 Vida propia.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n desarrollar\u00e9 cada una de estas caracter\u00edsticas teniendo siempre presente que todas ellas son interdependientes, el considerarlas como conjunto es lo que hace que un determinado medium sea maleable.<\/p>\n<p>En primer lugar hablaremos del concepto de indestructibilidad. Para poder hablar de medium maleable, el material al que hacemos referencia debe poder ser indestructible en su estructura o esencia. Debe poder sobrevivir a pesar de lo mucho que se act\u00fae sobre \u00e9l desde el exterior. Podr\u00e1 ser alcanzado, golpeado, machacado, lanzado o modificado en su forma, pero siempre debe sobrevivir. La destructibilidad puede ser ejercida sin restricci\u00f3n y sin destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino tiene que tener una sensibilidad extrema, es decir, que debe ser sensible a lo que act\u00faa sobre \u00e9l pero sin alterarse. Por tanto no altera su naturaleza pero se muestra extremadamente sensible a cualquier variaci\u00f3n cuantitativa de lo que se ejerce sobre ese material o medium.<\/p>\n<p>En tercer lugar destacaremos que este medium maleable debe ser capaz de una transformaci\u00f3n indefinida, pudiendo adoptar diversas y variadas formas. El ejemplo m\u00e1s com\u00fan en el que podemos pensar es el de la arcilla, ya que esta puede ser transformada infinitamente sin verse alterada o destruida por esa transformaci\u00f3n. Siempre seguir\u00e1 siendo arcilla por mucho que cambie de forma y aunque su transformaci\u00f3n sea para siempre, nunca deja tener su originalidad, su propia estructura.<\/p>\n<p>Por otra parte diremos que el medium tiene que estar disponible incondicionalmente, es decir que la experiencia de \u201ctransformaci\u00f3n indefinida\u201d es complementaria a esta otra, ya que solamente se puede transformar indefinidamente aquello que se encuentra siempre disponible.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo diremos que el medium debe tener vida propia, animaci\u00f3n propia. Este concepto remite al car\u00e1cter vivo del medium maleable, y aunque se trata de una sustancia inanimada es necesario que el sujeto lo considere como una sustancia viva en donde proyectar una animaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n que extrae R.Roussillon del papel del medium maleable a la hora de ser \u00fatil en un encuadre terap\u00e9utico es que, resulta fundamental para el nacimiento de la conciencia de s\u00ed mismo y de los l\u00edmites del yo. Tambi\u00e9n es \u00fatil para desarrollar la capacidad de concentrarse (porque hay que trabajar sobre un material), es esencial como objeto de la pulsi\u00f3n de dominio, como atenuador de la angustia de separaci\u00f3n y diferenciaci\u00f3n siendo en muchos de estos puntos coincidente con Winnicott.<\/p>\n<p>Leer estas l\u00edneas de Roussillon nos coloca directamente frente a la mayor\u00eda de las problem\u00e1ticas madurativas de los ni\u00f1os de hoy en d\u00eda, por lo que no pod\u00eda dejarme indiferente a la hora de intentar extraer una reflexi\u00f3n sobre nuestro trabajo terap\u00e9utico. En general podemos ver que los ni\u00f1os que nos llegan a terapia (aunque no solamente ellos) han tenido una dosis de angustia mayor a la asumible y por lo tanto tienen dificultades para la construcci\u00f3n de su propia unidad corporal, o para establecer los l\u00edmites del yo, pues muchas veces, caso de tenerlos, el continente ps\u00edquico es tan fr\u00e1gil, tan vulnerable que la contaminaci\u00f3n entre mundo interno y externo es permanente y perturbadora con todas las consecuencias a nivel del comportamiento que de ah\u00ed se derivan. Ser\u00edan ni\u00f1os con d\u00e9ficits en sus representaciones internas, y es por ello que pens\u00e9 que una reflexi\u00f3n sobre el medium maleable pod\u00eda ayudarnos en este punto.<\/p>\n<p>Cualquier terapeuta que est\u00e9 leyendo este art\u00edculo tiene la experiencia de haber visto evolucionar las representaciones gr\u00e1ficas de los ni\u00f1os\/as que son el reflejo de la evoluci\u00f3n de sus propias representaciones internas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que se ha movilizado en el mundo interno del ni\u00f1o para que sus producciones se vean transformadas de manera a veces extraordinariamente llamativa? \u00bfQu\u00e9 tiene que ver el psicomotricista en ello?<\/p>\n<p>Retomando las caracter\u00edsticas del medium maleable descritas por R.Roussillon, podemos intentar reflexionar acerca de si esas mismas caracter\u00edsticas son aplicables al psicomotricista y su trabajo terap\u00e9utico.<\/p>\n<p>En primer lugar me referir\u00e9 brevemente a ese lugar en el que todo es posible que es la Sala. \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s maleable que los cojines de gomaespuma? Son indestructibles, extremadamente sensibles, pueden tener vida propia y se puede descargar cualquier exceso pulsional sobre ellos, siendo su transformaci\u00f3n infinita. Pueden servir para construir una casa o representar un tibur\u00f3n, un caballo o un coche, favoreciendo por ende el cambio en las representaciones. No nos olvidemos que la definici\u00f3n inicial de medium maleable nos dec\u00eda que era el intermediario en la representaci\u00f3n, y nosotros trabajamos en todo momento favoreciendo la construcci\u00f3n por parte del ni\u00f1o de representaciones internas (de s\u00ed mismos y tambi\u00e9n del mundo). Por tanto nos encontramos con un todo, la sala, que tambi\u00e9n es transformable, indestructible, est\u00e1 siempre disponible\u2026., que con sus materiales y el psicomotricista incluido, da sensorialidad, materialidad a las representaciones antes de que estas sean propiamente representaciones. Y este vendr\u00eda a ser el punto esencial sobre el que estamos trabajando. Junto a esta primera dimensi\u00f3n tenemos de manera capital al terapeuta.<\/p>\n<p>Porque la Sala es ese lugar en el que nada es del todo lo que es sino lo que significa; ese lugar de transformaciones mutuas, en el que el ni\u00f1o\/a entra de una manera y sale de otra sin que para el ni\u00f1o exista una explicaci\u00f3n clara, por lo que a veces puede parecer \u201cm\u00e1gico\u201d, aunque no lo es; ese lugar en el que, como dec\u00eda Saint Exupery \u201clo esencial es invisible a los ojos\u201d pero se muestra ante lo que aparece ante nuestra mirada, esa mirada del terapeuta que lo significa. Y por eso, porque existe un terapeuta que lo lee, act\u00faa e interact\u00faa a partir de sus resonancias t\u00f3nicos emocionales, ese lugar es diferente.<\/p>\n<p>\u00bfPodemos hablar de m\u00e9dium maleable en el caso del terapeuta en psicomotricidad?<\/p>\n<p>Si retomamos el discurso de Roussillon en cuanto a las caracter\u00edsticas del mismo, la primera de ellas, la \u201cindestructibilidad\u201d, podemos ver que esta cualidad ser\u00eda aplicable al psicomotricista debido a que este puede transformarse pero jam\u00e1s podr\u00e1 ser destruido; por ello puede ser recipiente y recibir todos los deseos de destrucci\u00f3n del ni\u00f1o, qui\u00e9n por otra parte debe sentirlo como un ser indestructible al igual que el encuadre.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os tienen el deseo de venir a la sala a estar con nosotros y eso debe tambi\u00e9n mantenerse y permanecer indestructible. El psicomotricista puede ser destruido simb\u00f3licamente pero siempre sobrevive por m\u00e1s descargas pulsionales, por m\u00e1s dominio que el ni\u00f1o pueda ejercer sobre \u00e9l, siempre estar\u00e1 ah\u00ed, indestructible, aceptando cualquier forma de destrucci\u00f3n que pueda venir. Por ejemplo, puede haber juegos simb\u00f3licos de destrucci\u00f3n cuando se juega a la lucha y el terapeuta muere, y este es un ejemplo sencillo de visualizar.<\/p>\n<p>Resulta m\u00e1s dif\u00edcil de identificar estos aspectos en ni\u00f1os m\u00e1s sutiles que te dicen en cada momento lo que debes hacer, ejerciendo el dominio absoluto sobre ti, oblig\u00e1ndote a asumir una cierta sumisi\u00f3n o incluso una total obediencia, y durante alg\u00fan tiempo hay que jugar ese papel hasta que pueda empezar a introducir modificaciones que permitan al ni\u00f1o transformar su dominio y aceptar al otro como sujeto y no tratarlo como prolongaci\u00f3n de s\u00ed mismo. Ese control absoluto que el ni\u00f1o puede querer ejercer no hace destructible al terapeuta sino indestructible, ya que al final, a pesar de su aparente destrucci\u00f3n como sujeto, va a seguir ah\u00ed como tal, disponible para nuevas acciones. Otro ejemplo que podemos traer es el de esos ni\u00f1os que llegan insultando, rebeldes, lanzando cosas, con una rabia que en absoluto est\u00e1 simbolizada pero que es justamente el hecho de que seamos indestructibles lo que les genera perplejidad, ya que a pesar de toda la destructibilidad que puedan aplicar sobre el terapeuta, saben que al d\u00eda siguiente va a estar disponible para \u00e9l, con la misma calidad, con la misma acogida, con la misma sonrisa de siempre. Generamos entonces una transformaci\u00f3n a trav\u00e9s del juego y\/o de las palabras que utilizamos, ya que la cualidad de ser indestructibles no solo debe asociarse a morir cuando nos matan en un juego simb\u00f3lico, sino que va unido no solo a un mont\u00f3n de actitudes, sino a maneras de actuar que permiten recoger toda una gama de comportamientos y manifestaciones destructivas del ni\u00f1o para permitir su transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La \u201csensibilidad extrema\u201d es una cualidad que puede parecer contraria a la \u201cindestructibilidad\u201d pues asociamos \u00e9sta a una imagen de fortaleza. La sensibilidad, com\u00fanmente va asociada a algo m\u00e1s d\u00factil, reactivo que nos hace movilizar algo interno con facilidad. Esta cualidad remite al psicomotricista en la sala a ser extremadamente sensible a cualquier variaci\u00f3n t\u00f3nica o corporal por parte del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>A veces cuando un ni\u00f1o llega, seg\u00fan le vemos entrar por la puerta pensamos: \u201ceste ni\u00f1o hoy viene distinto, \u00bfqu\u00e9 le habr\u00e1 pasado?\u201d. Tan solo con verlos hay algo de los ni\u00f1os que nos impacta y es precisamente el ser tan sensibles a estas variaciones expresivas, t\u00f3nicas, gestuales, a lo que el ni\u00f1o hace o siente, lo que nos hace ser un \u201cmaterial\u201d muy adaptable. La sensibilidad extrema nos permite resonar ante la angustia de los ni\u00f1os pero tambi\u00e9n nos permite dejarnos moldear ante lo que el ni\u00f1o necesita, nos acoplamos a lo que este va mostr\u00e1ndonos, a sus aristas y a sus redondeces pudiendo acoplar a ello tambi\u00e9n nuestra intervenci\u00f3n. A partir de ah\u00ed vamos a saber cu\u00e1ndo hay que ser m\u00e1s suaves, m\u00e1s maternales o acogedores o cuando hay que ser m\u00e1s firmes, y todo eso es tambi\u00e9n sensibilidad extrema.<\/p>\n<p>Por tanto, podr\u00edamos pensar que estas dos cualidades antes descritas podr\u00edan aplicarse a nuestra intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n indefinida en cambio, puede darnos un poco m\u00e1s que pensar. El cuerpo del psicomotricista no cambia, es siempre el mismo, cada uno con su corporeidad, con su estatura, su estilo personal y \u00fanico de ser. Lo que s\u00ed cambia es lo que el ni\u00f1o proyecta sobre \u00e9l, lo que percibe de nosotros. Siendo entonces esa adaptaci\u00f3n permanente en nuestras acciones e interacciones lo que podr\u00eda generar que seamos objeto de transformaciones indefinidas para el ni\u00f1o. Cambia lo que el ni\u00f1o proyecta y esa respuesta permanente, din\u00e1mica, que se va adaptando, que abarca desde la sumisi\u00f3n a la omnipotencia infantil, hasta el ajuste maternante m\u00e1s fino, o a la autoridad estructurante m\u00e1s firme, hace del psicomotricista un objeto de transformaci\u00f3n indefinida que propicia la expresi\u00f3n de la angustia, su transformaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de un psiquismo m\u00e1s s\u00f3lido.<\/p>\n<p>Tenemos por \u00faltimo un adulto disponible incondicionalmente, es decir; un adulto disponible corporal, emocional y mentalmente. Son tres niveles que me gusta siempre se\u00f1alar ya que tenemos que tener esa disponibilidad emocional para estar descentrados hacia lo que nos trae el ni\u00f1o ese d\u00eda, siendo tambi\u00e9n fundamental el tener una disponibilidad mental. \u00bfCu\u00e1ntas veces nos pasa, porque somos humanos, que ese d\u00eda tenemos temas personales en nuestra mente y resulta que al final del d\u00eda las cosas no salen igual que el d\u00eda que estamos verdaderamente disponibles y abiertos al ni\u00f1o?<\/p>\n<p>Para finalizar pensaremos acerca de la cualidad de tener animaci\u00f3n propia, algo que parece ser la caracter\u00edstica menos discutible ya que todos tenemos vida. El terapeuta existe por s\u00ed mismo m\u00e1s all\u00e1 de todas las proyecciones, transferencias y dem\u00e1s elementos que nos pueda atribuir o colocar el ni\u00f1o encima. Es necesario que el terapeuta tenga vida propia: que tenga esa manera suya, original y personal de existir frente al ni\u00f1o, porque es la condici\u00f3n indispensable para que el ni\u00f1o pueda construirse delante de un otro. Aqu\u00ed no es solo la animaci\u00f3n que el ni\u00f1o nos atribuye, sino que esa vida propia es parte fundamental de lo que va a ser nuestro trabajo en la sala.<\/p>\n<p>Habiendo dicho todo esto podemos pensar que el psicomotricista en la terapia, potenciado por un encuadre que suma en este sentido, aproxima su funci\u00f3n a la de un medium maleable aunando las caracter\u00edsticas necesarias para que el ni\u00f1o se construya. En dicho proceso de construcci\u00f3n va a ir cambiando la representaci\u00f3n que tiene de s\u00ed mismo, de su mundo interno y del mundo exterior. Este proceso le va a permitir ir construyendo un \u201cyo\u201d con unos l\u00edmites m\u00e1s firmes, de forma que el mundo interno y externo no se contaminen tanto, pudiendo entonces dejar de vivir el medio externo como persecutorio o amenazador. De igual manera, al conformar un continente ps\u00edquico m\u00e1s s\u00f3lido la angustia de separaci\u00f3n y diferenciaci\u00f3n se va a atenuar, pues va a poder conservar en su interior representaciones estables, lo que le va a permitir acceder a un estado de seguridad y calma afectiva indispensable para un desarrollo saludable.<\/p>\n<p>De igual manera que ejerciendo su pulsi\u00f3n de dominio en un contexto desculpabilizador, en el que la transformaci\u00f3n de las sensaciones vividas a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica que metapsicol\u00f3gicamente tiene funciones de medium maleable, permite el acceso a la simbolizaci\u00f3n y en consecuencia a la transformaci\u00f3n de sus representaciones internas que al final es el objetivo de toda terapia.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo no puedo por menos que dedicar unas palabras a ese adulto maleable, disponible, sensible, a lo que esta profesi\u00f3n tan vital, que desarrollamos en un espacio sin duda excepcional, aporta al terapeuta que pasa horas y horas de sesi\u00f3n produciendo encuentros \u00fanicos y significativos con cada ni\u00f1o que entra en la Sala. Tras muchos a\u00f1os de profesi\u00f3n, muchas horas de Sala, y de supervisiones, creo que puedo decir sin temor a equivocarme demasiado, que el adulto tambi\u00e9n encuentra en la Sala un lugar de existencia \u00fanico, exigente, pero \u00fanico a nivel de la vivencia de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Hacemos una terapia de acci\u00f3n, en unas condiciones extremadamente expuestas como personas, que no pueden no dejar huella en nuestro cuerpo y nuestras emociones, conformando una experiencia de vida excepcional. Los seres humanos somos seres de acci\u00f3n por lo que la esencia de nuestro trabajo es en s\u00ed misma generadora de capacidad de existir en relaci\u00f3n, de afirmaci\u00f3n, y de transformaci\u00f3n emocional, es decir un aut\u00e9ntico regalo para seguir creciendo como personas mientras jugamos con los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Y esto como dec\u00eda el gran Lope de Vega \u201cquien lo prob\u00f3 lo sabe\u201d.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p class=\"cdn-small\"><small>1. Ren\u00e9 Rousillon, 1989 \u00ab Le m\u00e9dium mall\u00e9able, la repr\u00e9sentation de la repr\u00e9sentation et la pulsion d\u2019emprise \u00bb Rev. Belge de Psychanalyse 1989 n\u00b013 pp.71-87)<\/small><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre M\u00aa \u00c1ngeles Cremades Carceller.<\/strong> Psic\u00f3loga. Terapeuta en Psicomotricidad. Fundadora del Centro Aucouturier de Ayuda Psicomotriz y Psicolog\u00eda Infantil y del Centro de Estudios y de Formaci\u00f3n en Pr\u00e1ctica Psicomotriz (Cefopp) de Madrid. Formadora en Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier. Presidenta de la Asociaci\u00f3n Europea de Escuelas de Formaci\u00f3n en Pr\u00e1ctica Psicomotriz (Asefop).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> M\u00aa \u00c1ngeles Cremades Carceller (2018). El psicomotricista como adulto maleable: la funci\u00f3n del terapeuta en la evoluci\u00f3n de las representaciones internas. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 55, pp. 9\u201316. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mary \u00c1ngeles Cremades reflexiona sobre la terapia psicomotriz y los elementos que favorecen la evoluci\u00f3n de las representaciones internas del ni\u00f1o, centrando la atenci\u00f3n en el adulto y en su significado para el ni\u00f1o. Conceptualiza la metapsicolog\u00eda que sustenta su funci\u00f3n en la sala.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[78],"cuaderno_numtax":[111],"class_list":["post-7660","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-mary-angeles-cremades","cuaderno_numtax-no-55"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7660"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7660"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}