{"id":7657,"date":"2017-12-01T10:05:00","date_gmt":"2017-12-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/una-experiencia-psicomotriz-desde-colombia\/"},"modified":"2026-10-18T09:17:09","modified_gmt":"2026-10-18T08:17:09","slug":"una-experiencia-psicomotriz-desde-colombia","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/una-experiencia-psicomotriz-desde-colombia\/","title":{"rendered":"Una experiencia psicomotriz desde Colombia"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 54 \u00b7 Diciembre de 2017 \u00b7 pp. 46\u201353<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Diana Roci\u00f3 Ostau presenta la implantaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica psicomotriz en la escuela maternal de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional de Colombia, con ni\u00f1os de 2 a 4 a\u00f1os durante el \u00faltimo a\u00f1o. Recorre la experiencia desde su inicio hasta hoy.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>Nos hace una especial ilusi\u00f3n presentar este art\u00edculo por lo que supone de novedad, al daros a conocer una experiencia de pr\u00e1ctica psicomotriz realizada en Colombia. Le damos un gran valor por lo que supone de abrir nuevos caminos y construir nuevas posibilidades en el trabajo con la infancia en lugares del mundo en donde sabemos que hay que ser realmente atrevido y trasformador, para realizar propuestas como esta. \u00a1Buena suerte, Diana!<\/em><\/p>\n<p>El siguiente trabajo pretende dar a conocer c\u00f3mo la pr\u00e1ctica psicomotriz cruza grandes fronteras y se instala en la escuela maternal de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional en Colombia. Esta pr\u00e1ctica, que se lleva realizando desde hace un a\u00f1o con ni\u00f1os en edades de 2 a 4 a\u00f1os, ha generado una gran expectativa en la comunidad educativa de la Escuela Maternal, ya que no se conoc\u00eda esta forma de ver la psicomotricidad como el proceso que acompa\u00f1a a los ni\u00f1os en su propio desarrollo madurativo, que va desde la expresi\u00f3n motriz y el movimiento hasta el acceso a la capacidad de descentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En esta experiencia se mostrar\u00e1 el recorrido realizado, desde el primer momento en el que se instaura la pr\u00e1ctica psicomotriz hasta el d\u00eda de hoy, en el que se sigue manteniendo esta pr\u00e1ctica como trabajo de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2014 termin\u00e9 mis estudios en Centro Formaci\u00f3n en Pr\u00e1ctica Psicomotriz Bernard Aucouturier de Madrid como psicomotricista, un aporte a mi experiencia como Educadora infantil, que sin duda es un gran pilar en mi existencia como Maestra, ya que me brind\u00f3 herramientas como persona y como docente. El Psicomotricista para poder acompa\u00f1ar a los ni\u00f1os en su proceso de maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica, debe vivir, concienciar y elaborar su propio proceso personal.<\/p>\n<p>Dentro del trabajo personal que hice durante mi formaci\u00f3n como psicomotricista, identifiqu\u00e9 que deb\u00eda reencontrarme con mi pa\u00eds de origen, Colombia, ya que en mi proceso emocional no hab\u00eda hecho un trabajo de Resiliencia En el 2014 viaj\u00e9 a Colombia para comenzar mi formaci\u00f3n como licenciada en Educaci\u00f3n Infantil en la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional, la cual me acogi\u00f3 con grandes oportunidades y expectativas, por mi experiencia como Educadora Infantil y psicomotricista en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Dentro de la carga acad\u00e9mica de la licenciatura, me vincul\u00e9 a la Escuela Maternal de la Universidad, donde evidenci\u00e9 que exist\u00eda un vac\u00edo horario en el que los ni\u00f1os ten\u00edan un tiempo libre para el juego con un cesto de juguetes estructurados que regularmente era el mismo todos los d\u00edas. Por mi formaci\u00f3n en espacios alternativos y la consideraci\u00f3n del espacio como tercer maestro, propuse la implantaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica psicomotriz como alternativa para este tiempo de bienvenida matinal, al que las propias maestras aceptaron con agrado, ya que permiti\u00f3 la apertura de espacios de comunicaci\u00f3n a trav\u00e9s de lo corporal, tan coartados hoy en d\u00eda en los adultos.<\/p>\n<p>De esta forma comenzamos a implementar la pr\u00e1ctica psicomotriz en este espacio educativo de Bogot\u00e1 de 7 am a 8 am, con gran expectativa por parte de la comunidad educativa de la Escuela Maternal ya que esta pr\u00e1ctica no es muy conocida en Colombia. Una peque\u00f1a contextualizaci\u00f3n del lugar que me acoge para realizar estas pr\u00e1cticas, La Escuela Maternal de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional surge como parte de un proyecto institucional entre COAE (Centro de Orientaci\u00f3n y Atenci\u00f3n Estudiantil) y el programa de la Licenciatura en Educaci\u00f3n Preescolar que se desarroll\u00f3 para el a\u00f1o 2003.<\/p>\n<p>Este proyecto se enmarca en una investigaci\u00f3n en la que se determin\u00f3 un alto porcentaje de deserci\u00f3n acad\u00e9mica, cuya raz\u00f3n principal era que la gran mayor\u00eda de estudiantes universitarios que abandonaban la carrera eran mujeres que se encontraban en per\u00edodo de gestaci\u00f3n o ya eran madres cabeza de familia, y muy pocas contaban con una pareja estable.<\/p>\n<p>Reconocer esta realidad por parte de la Universidad da lugar a un movimiento y una llamada de atenci\u00f3n dentro la misma, ya que se observ\u00f3 que esto no era solo una situaci\u00f3n problem\u00e1tica propia de la Universidad, sino que, por el contrario, \u00e9sta era una realidad nacional con la que la Universidad ten\u00eda una responsabilidad social para poder aportar experiencias de mejora a la sociedad.<\/p>\n<p>\u201cFue as\u00ed como surgi\u00f3 la Escuela Maternal, la cual con el pasar del tiempo fue conquistando las iniciativas de directivas, estudiantes, maestros y funcionarios de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional, hasta convertirse en una realidad cuyo objetivo principal era los ni\u00f1os y las ni\u00f1as en edad inicial\u201d (Revista Voces de la Escuela Maternal ,7 edici\u00f3n, 2015)<\/p>\n<p>La Escuela Maternal, en su propuesta pedag\u00f3gica, se basa en el trabajo por proyectos para la primera infancia y su propuesta alrededor de la pedagog\u00eda del cuidado, la cual asume el asistir al ni\u00f1o desde una perspectiva pedag\u00f3gica e intencionada, asumiendo los procesos que \u00e9sta requiera, siempre contribuyendo a un bienestar \u00edntegro de los ni\u00f1os y ni\u00f1as:<\/p>\n<p>\u201cLa Escuela Maternal como una experiencia vital donde a los ni\u00f1os y las ni\u00f1as, a esos reci\u00e9n llegados al mundo, se les deja ser y estar en su esencia de asombro, pregunta, exploraci\u00f3n, magia, alegr\u00eda, l\u00fadica, fiesta y de libertad\u201d (Escuela Maternal 2015, p, 43)<\/p>\n<p>Desde esta contextualizaci\u00f3n es importante destacar que los ni\u00f1os y ni\u00f1as de la Escuela Maternal son hijos de adolecentes estudiantes de la Universidad y generalmente son criados por los abuelos o por la madre soltera. Esto me pone en alerta como psicomotricista, ya que al observar el contexto s\u00e9 que en las sesiones de psicomotricidad pueden ocurrir escenas que evoquen estos conflictos que viven los ni\u00f1os d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cLa mediaci\u00f3n del adulto debe favorecer la acci\u00f3n simb\u00f3lica y a la reflexi\u00f3n posterior. Ante todo, los ni\u00f1os necesitan saber que tienen garantizada su seguridad f\u00edsica y afectiva en la sala de psicomotricidad, de esta manera podr\u00e1n manifestarse con toda la expresi\u00f3n motriz.\u201d (Arn\u00e1iz, 2001: 99)<\/p>\n<p>El espacio f\u00edsico que me ofrece la escuela maternal es un sal\u00f3n de espejos en el que su utilidad es multiprop\u00f3sito. Dispongo la sala con los materiales que me brindan como los m\u00f3dulos de espuma, colchonetas, pelotas y telas, organizando la zona de salto con una mesa, ya que de momento la espaldera no est\u00e1 ubicada en esta zona. Con estos materiales me dispongo a distribuir las diferentes zonas que necesita la pr\u00e1ctica psicomotriz.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, pasaremos a describir una sesi\u00f3n de Pr\u00e1ctica Psicomotriz. Una sesi\u00f3n se dividir\u00e1 en: <strong>\u2022<\/strong> Ritual de entrada: es el lugar de recibimiento, del primer encuentro en la sala, es el momento de transici\u00f3n entre el mundo real y el juego, y de acoger lo que cada ni\u00f1o\/a trae y est\u00e1 dispuesto a vivir.<\/p>\n<p><strong>\u2022<\/strong> Momento de expresividad motriz: se desarrolla en la totalidad del espacio, y ser\u00e1 usado por el ni\u00f1o\/a en relaci\u00f3n a su deseo o placer de usarlo o no, y en donde tendr\u00e1 lugar un recorrido ps\u00edquico, emocional y personal en cada uno\/a. <strong>\u2022<\/strong> El cuento: es el momento de contar una historia, que deber\u00e1 mantener relaci\u00f3n con las historias vividas, con la expresividad motriz, y permitir\u00e1 realizar una separaci\u00f3n progresiva del mundo simb\u00f3lico en el que han vivido para volver a introducirse en la realidad, su realidad. <strong>\u2022<\/strong> Momento de expresividad gr\u00e1fica: mantiene las mismas funciones de identificaci\u00f3n y favorecimiento de la descentraci\u00f3n que el momento del cuento. Aqu\u00ed podr\u00e1n expresar y contar sus vivencias, es decir, hacerlas conscientes, reflejarlas gr\u00e1fica y\/o verbalmente. A continuaci\u00f3n, describiremos una de las primeras sesiones de pr\u00e1ctica psicomotriz que se realizaron, con las dificultades que ello supuso:<\/p>\n<p><strong>\u2022 Ritual de entrada: <\/strong>Cuando se convocaba a los ni\u00f1os ellos no entend\u00edan muy bien a qu\u00e9 \u00edbamos a este sal\u00f3n, ya que no conoc\u00edan la din\u00e1mica, pero poco a poco fueron accediendo a ir a la sala con m\u00e1s disposici\u00f3n. En estas primeras sesiones, mi prop\u00f3sito como psicomotricista no era que se sentaran para escuchar mis indicaciones, ya que identificaba que su necesidad era muy insistente, y solo remarcaba algunas normas de convivencia en la sala y los dejaba continuar. <strong>\u2022 Momento de expresividad motriz: <\/strong>Cuando entraban en esta sala, su necesidad de jugar los llevaba a no escuchar las indicaciones del psicomotricista hasta la tercera o cuarta sesi\u00f3n, que se dispusieron en el espacio a escuchar al adulto.<\/p>\n<p>En el momento de expresividad motriz hubo una particularidad en estas sesiones, y es que los ni\u00f1os no derribaban el muro, lo que, entonces, me llev\u00f3 a pensar que ello no ten\u00eda ninguna connotaci\u00f3n m\u00e1s que simplemente ellos no conoc\u00edan la din\u00e1mica de la sesi\u00f3n; pero cuando esta acci\u00f3n se repiti\u00f3 continuamente, me empec\u00e9 a preguntar \u00bfqu\u00e9 sucede? Me sorprende que no derriben el muro hasta que el adulto es quien propone derribarlo. En cada sesi\u00f3n realizada se comprob\u00f3 que era una cuesti\u00f3n de sus entornos sociales, ya que la percepci\u00f3n de infancia que tienen los adultos no concibe la destrucci\u00f3n de sus bloqueos. Derribar el muro seg\u00fan Aucouturier:<\/p>\n<p>\u201cse trata de la destrucci\u00f3n que genera una emoci\u00f3n colectiva, destruye algo construido por el adulto sin culpa, adem\u00e1s se destruye y se construye, es aqu\u00ed donde se permite el placer de destruir nuestras frustraciones, miedos y reconstruirlas de forma positiva\u201d (Aucouturier, 2004:139)<\/p>\n<p>En las primeras sesiones observamos que los ni\u00f1os y ni\u00f1as se centran en el salto y en la carrera por toda la sala, pero saltar a\u00f1ade otras condiciones m\u00e1s complejas que correr, por ejemplo. Sin embargo, el salto es una habilidad m\u00e1s dif\u00edcil que la carrera, porque implica movimientos m\u00e1s vigorosos, en los que el tiempo de suspensi\u00f3n es mayor. El ni\u00f1o tiene que tener algo m\u00e1s de fuerza para impulsar su cuerpo. Adem\u00e1s, tiene que ser capaz de coordinar movimientos m\u00e1s complejos, mientras mantiene el equilibrio, para superar las dificultades de la nueva habilidad. Aparte de estos requisitos f\u00edsicos, tambi\u00e9n tienen una influencia importante en el desarrollo de la habilidad de saltar esas cualidades, poco claras, llamadas valor y confianza.<\/p>\n<p>Tomar impulso para separarse del sustento tiene condiciones afectivas. Si la exposici\u00f3n a la profundidad supera la capacidad, o bien cesa y no se produce o bien contin\u00faa \u201ca la baja\u201d. Esta aportaci\u00f3n confirmar\u00eda la opini\u00f3n de Bernard Aucouturier sobre los comportamientos regresivos en la actividad infantil, y la de Wallon sobre la detenci\u00f3n o vuelta a niveles anteriores y m\u00e1s b\u00e1sicos de la acci\u00f3n en caso de dificultad. Retroceder\u00eda hasta el nivel de seguridad suficiente durante un tiempo, hasta la siguiente oportunidad.<\/p>\n<p>En estas primeras sesiones, utilizan los objetos de la sala para subir y bajar, rodar y realizar juegos de reaseguraci\u00f3n profunda, a los que hace referencia Aucouturier: \u201clos juegos de aseguraci\u00f3n profunda son el placer l\u00fadico que ha de llevar al psicomotricista a \u201cjugar con su propio miedo\u201d, lo que facilita que el ni\u00f1o se centre en s\u00ed mismo, sus sensaciones, su tono, su movimiento y sus emociones\u201d (Aucouturier, 2004:181)<\/p>\n<p>En esta expresi\u00f3n motriz, me encuentro con juegos de destrucci\u00f3n, pero sobre todo de construcci\u00f3n. La construcci\u00f3n de casas es un juego que aparece continuamente en las sesiones. Alejandro me insiste en que le ayude a hacer una casa; \u201cla casa simboliza un recinto protector contra la pulsionalidad de los fantasmas de acci\u00f3n, es el resultado de las representaciones de los envoltorios recibidos y de la representaci\u00f3n de s\u00ed mismo, adem\u00e1s es una representaci\u00f3n del cuerpo en relaci\u00f3n con el entorno. Con sus aperturas y cerramientos como puertas y ventanas, podemos hablar de las experiencias de placer y displacer que tiene el ni\u00f1o con su entorno y su propio cuerpo\u201d (Aucouturier, 2004: 175)<\/p>\n<p>\u201cEn esta construcci\u00f3n, Alejandro me pide que le d\u00e9 una puerta para la cual le ofrezco una tela. Cuando la coloca solo deja entrar a Julieta, a continuaci\u00f3n Luisa entra sin permiso, a lo que Alejandro me expone su desacuerdo y yo le explico a Luisa que debemos pedir permiso para entrar a la casa de una persona, en s\u00edmbolo de trabajar \u201cel pedir permiso\u201d ya que son ni\u00f1os que suelen hacer las cosas sin pedir permiso al otro, despu\u00e9s de un tiempo entra Luisa y Gabriela en la casa y veo a Alejandro muy contento, a lo que yo le pregunto que si le gusta la compa\u00f1\u00eda, que si necesita m\u00e1s compa\u00f1\u00eda \u00e9l me responde que s\u00ed, que le gusta y me mira y sale de la casa. Cierra la puerta y me busca, yo lo reaseguro y le digo que estoy all\u00ed para escucharlo y para hacerle compa\u00f1\u00eda. Lo que me puede llevar a pensar que en esos d\u00edas no lo han escuchado en su entorno social, generalmente estamos en una cultura que no escucha a los ni\u00f1os porque son peque\u00f1os o porque no tenemos en cuenta sus emociones.\u201d (Relato literal de una sesi\u00f3n)<\/p>\n<p>El cuento: \u201cpodr\u00edamos considerar este momento como una prolongaci\u00f3n, pero a otro nivel, de lo vivido y sucedido, que facilita el acceso al momento de la representaci\u00f3n. Ayuda al ni\u00f1o a descentrarse y a integrar las emociones en las im\u00e1genes mentales \u201c(Arn\u00e1iz,2001:71)<\/p>\n<p>El cuento que utilizo en estas sesiones es el de los tres cerditos, el cual evoca la angustia de p\u00e9rdida y los fantasmas orales que les obsesionan y pueden llegar a aterrorizarles. Es un cuento que nos permite involucrar lo sucedido en la sala, ya que la expresi\u00f3n de los ni\u00f1os es de angustia frente a la devoraci\u00f3n, y de aceptaci\u00f3n frente a las acciones sucedidas en la sesi\u00f3n. Adem\u00e1s, como bien nos expone Aucouturier \u201cel sentido metaf\u00f3rico de la historia es, pues, sobre el agresor que contiene el fantasma y permite una identificaci\u00f3n serena con las im\u00e1genes parentales, representadas en casa por la pareja formada por el padre y la madre.\u201d (Aucouturier, 2004: 96). Desde esta postura podemos evidenciar esta relaci\u00f3n de familia que nombr\u00e1bamos anteriormente.<\/p>\n<p>En estas primeras sesiones no realizaba parte de expresi\u00f3n art\u00edstica porque consideraba que el tiempo era muy limitado y ellos estaban ansiosos por desayunar y contar lo que hab\u00eda sucedido en la sala. A medida que ha ido pasando el tiempo y las sesiones, los ni\u00f1os expresan su af\u00e1n de tener este espacio, me reclaman su espacio si alg\u00fan d\u00eda no puedo realizarlo y expresan su necesidad de poder jugar sin ser juzgados y sentirse seguros.<\/p>\n<p>Las sesiones de este a\u00f1o 2017 se desenvuelven con una estructura bien planteada, los ni\u00f1os llegan a la sala y se disponen a escuchar al psicomotricista, as\u00ed su af\u00e1n de jugar sea impetuoso, se autorregulan para poder esperar y escuchar mis propuestas. Con respecto a la fase de Expresi\u00f3n Motriz, derriban el muro con una acci\u00f3n que me hace infinitamente feliz cada vez que lo observo, y, sobre todo, cuando son las ni\u00f1as las que lo derriban. El muro es un momento cl\u00e1sico en la pr\u00e1ctica psicomotriz y es vital que los ni\u00f1os lo derriben como bien lo dice Mirtha Chokler: \u201clos muros armados y rearmados por el adulto adquiere un sentido profundo en la relaci\u00f3n con el otro. Es la desculpabilizaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n simb\u00f3lica del otro, por el placer compartido con el psicomotricista. En la provocaci\u00f3n y la oposici\u00f3n rec\u00edproca, en el juego de fuerzas y t\u00e1cticas para vencer, oponerse o defender. Al mismo tiempo, dial\u00e9cticamente, reafirma la continuidad del otro, La destrucci\u00f3n no implica la desaparici\u00f3n, sino la reconstrucci\u00f3n y la permanencia, la continuidad en la discontinuidad.\u201d (Chokler, 2000).<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la casa contin\u00faa siendo reiterativa, con lo que me remito a la edad de los ni\u00f1os y a la contenci\u00f3n que, en muchos casos, no es la adecuada en su entorno cercano. El salto es por excelencia el juego motriz m\u00e1s anhelado por los ni\u00f1os y ni\u00f1as, Elena Herr\u00e1n Izaguirre en su tesis doctoral, nos da una visi\u00f3n m\u00e1s amplia a cerca de esta acci\u00f3n motriz:<\/p>\n<p>\u201cLa funcionalidad del salto es un hecho que ahora despliega su nivel simb\u00f3lico. El impulso se socializa. La anticipaci\u00f3n funcional tambi\u00e9n se evidencia en estos niveles de salto y en sus formas, de manera que se anunciar\u00e1n y desvanecer\u00e1n a continuaci\u00f3n para, tras una fase de consolidaci\u00f3n de niveles anteriores, reaparecer con fuerza renovada y ser el nuevo motivo de vehemente ejercicio.\u201d (Izaguirre, 2004: 97)<\/p>\n<p>Las sesiones de psicomotricidad permiten a los ni\u00f1os un proceso de maduraci\u00f3n en el que, primero viven el placer a trav\u00e9s de su expresividad motriz, para luego pasar al placer de pensar, crear y transformar con diversos materiales, logrando as\u00ed distanciar la emoci\u00f3n y la acci\u00f3n del movimiento para centrarse en la acci\u00f3n del pensamiento. Los cambios que se producen en el cuerpo desde el placer, la emoci\u00f3n y el tono permiten el desarrollo de procesos psicol\u00f3gicos y la apertura a otro nivel de pensamiento. Existe una interrelaci\u00f3n entre el movimiento y las emociones, por lo que es importante tener en cuenta que cualquier concepto que el ni\u00f1o aprenda tiene una resonancia afectiva importante y primitiva.<\/p>\n<p>Es necesario que el ni\u00f1o primero tenga una vivencia de los conceptos y a partir de aqu\u00ed, estar disponible para poderlos interiorizar y simbolizar o representar. Este proceso de maduraci\u00f3n le permitir\u00e1 al ni\u00f1o su desarrollo emocional y las bases para el desarrollo de habilidades cognitivas. La Psicomotricidad ofrece un lugar de privilegio, donde los ni\u00f1os pueden descargar su impulsividad sin culpa. Esta descarga ser\u00e1 determinante para su equilibrio afectivo y para el dominio y conciencia de su propio cuerpo.<\/p>\n<p>Actualmente, esta propuesta ha tenido un giro en la temporalidad y en el objetivo de la misma, ya que se ha convertido en una propuesta de trabajo de grado investigativo donde la idea fundamental es seguir implementando la sesiones de pr\u00e1ctica psicomotriz con la finalidad de dar a conocer la importancia de incluir esta pr\u00e1ctica en los proyectos curriculares de las instituciones educativas y, por supuesto, en la Escuela Maternal, donde esta pr\u00e1ctica se complemente en el proyecto educativo de la misma y sea un referente en Colombia.<\/p>\n<p>Bernard Aucouturier habla de un proyecto educativo coherente donde \u201cel trabajo educativo debe favorecer el desarrollo arm\u00f3nico del ni\u00f1o, darle la posibilidad de existir como sujeto \u00fanico y de expresar un discurso propio y espec\u00edfico, as\u00ed como debe facilitar el despertar de la percepci\u00f3n de los dem\u00e1s y de s\u00ed mismo y la percepci\u00f3n de su entorno, favorecer el placer de crear que permite el funcionamiento del pensamiento y el placer de pensar.\u201d (Acouturier, 2004)<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n, es importante destacar que esta experiencia de vida me ha hecho reflexionar acerca de cu\u00e1l es la imagen que tenemos en Colombia sobre la infancia y, sobre todo, la imagen de ni\u00f1a y mujer en la sociedad colombiana, ya que en las sesiones de psicomotricidad he encontrado patrones de crianza que no son igualitarios a los ni\u00f1os. Un ejemplo es la voz de los ni\u00f1os cuando una ni\u00f1a se extrovierte y salta y grita. Ellos responden que eso no lo hacen las ni\u00f1as, o que ellas no derriben el muro por miedo porque dicen que eso es de ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Creo que es un campo amplio en el que debemos trabajar, al igual que el trabajo con la resiliencia, ya que pienso que es un \u00e1mbito en el que la psicomotricidad puede generar espacios en los que los ni\u00f1os, adolescentes y maestros que vivieron el conflicto armado puedan generar herramientas para la resiliencia y el perd\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed como Alexandra Moreno, en su tesis doctoral nos indica: \u201cla pr\u00e1ctica psicomotriz tiene como objetivos la simbolizaci\u00f3n, la reaseguraci\u00f3n emocional profunda y la descentraci\u00f3n t\u00f3nico-emocional, y sus presupuestos te\u00f3ricos y la metodolog\u00eda que propone son coherentes con las teor\u00edas del desarrollo de resiliencia en la infancia y la favorecen.\u201d (Pinho, 2011:45).<\/p>\n<p>Seguir\u00e9 trabajando con esta propuesta de vida para una Colombia en paz y poder ofrecer mi saber desde la pr\u00e1ctica psicomotriz.<\/p>\n<h3>Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/h3>\n<ul>\n<li>Aucouturier, B. (2004). Los fantasmas de acci\u00f3n y la pr\u00e1ctica psicomotriz. Barcelona: Gra\u00f3.<\/li>\n<li>Aucouturier, B. (1999). II Jornadas de pr\u00e1ctica psicomotriz \u201cactuar, jugar y pensar\u201d. Madrid: Cefopp.<\/li>\n<li>Arn\u00e1iz, P. (2001).La psicomotricidad en la Escuela: una pr\u00e1ctica preventiva y educativa. M\u00e1laga: Ediciones Aljibe.<\/li>\n<li>Chokler, M. (2000). Acerca de la pr\u00e1ctica psicomotriz de Bernard Aucouturier. Buenos Aires: Publicaciones Fundari.<\/li>\n<li>Izaguirre, H. (2004). An\u00e1lisis de la psicomotricidad en el inicio de la escolarizaci\u00f3n: un estudio psicogen\u00e9tico y observacional del salto durante el tercer a\u00f1o de vida. (Tesis doctoral). Universidad Pa\u00eds Vasco, Donostia, Espa\u00f1a.<\/li>\n<li>Pinho, A. (2011). La promoci\u00f3n de la resiliencia en el v\u00ednculo establecido entre adolescentes y educadores en la pr\u00e1ctica psicomotriz educativa. (Tesis doctoral). Universidad de Barcelona, Barcelona Espa\u00f1a<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Diana Roci\u00f3 Ostau de Lafond.<\/strong> Educadora infantil y Psicomotricista<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Diana Roci\u00f3 Ostau de Lafond (2017). Una experiencia psicomotriz desde Colombia. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 54, pp. 46\u201353. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diana Roci\u00f3 Ostau presenta la implantaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica psicomotriz en la escuela maternal de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional de Colombia, con ni\u00f1os de 2 a 4 a\u00f1os durante el \u00faltimo a\u00f1o. Recorre la experiencia desde su inicio hasta hoy.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[25],"cuaderno_autoria":[124],"cuaderno_numtax":[110],"class_list":["post-7657","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-cuenta-tu-experiencia","cuaderno_autoria-diana-rocio-ostau","cuaderno_numtax-no-54"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7657"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7657"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}