{"id":7656,"date":"2017-12-01T10:04:00","date_gmt":"2017-12-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/la-tierra-del-corazon\/"},"modified":"2026-10-18T09:17:08","modified_gmt":"2026-10-18T08:17:08","slug":"la-tierra-del-corazon","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/la-tierra-del-corazon\/","title":{"rendered":"La tierra del coraz\u00f3n: acompa\u00f1ando el proceso de adopci\u00f3n en el primer a\u00f1o y medio desde la Terapia Psicomotriz con un enfoque sist\u00e9mico"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 54 \u00b7 Diciembre de 2017 \u00b7 pp. 35\u201345<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Rosana de la Fuente cuenta las experiencias de terapia psicomotriz con ni\u00f1os y ni\u00f1as y sus padres adoptivos durante el primer a\u00f1o y medio tras la adopci\u00f3n, desde un enfoque sist\u00e9mico. Propone c\u00f3mo comprender y acompa\u00f1ar mejor a las personas adoptadas e incluye una reflexi\u00f3n sobre la prevenci\u00f3n desde la terapia psicomotriz.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Con este escrito que llamo la tierra del coraz\u00f3n, nos invito a mirar lo que est\u00e1 debajo de nuestros pies y dentro de nuestro coraz\u00f3n. La Madre tierra, Amalurra, Pacha mama. La tierra que nos sostiene y nos nutre. Una tierra que es madre. Nos invito a mirar con los ojos del coraz\u00f3n a los que dejaron sus pies y su coraz\u00f3n en otras tierras y \u00e9sta, nuestra madre tierra, les es una tierra extra\u00f1a.<\/p>\n<p>Durante las p\u00e1ginas que siguen, nos invito a leer con los ojos del coraz\u00f3n las experiencias que con los ni\u00f1os y ni\u00f1as y sus padres adoptivos hemos vivido como terapeutas psicomotrices en los primeros meses de la adopci\u00f3n. Experiencias que espero que nos ayuden a comprender y as\u00ed acompa\u00f1ar m\u00e1s ajustadamente a las personas que viven ser adoptadas en su proceso de vida.<\/p>\n<p>Comienzo se\u00f1alando, esquem\u00e1ticamente, los dos marcos te\u00f3rico-pr\u00e1cticos de referencia, a trav\u00e9s de los cuales observamos, describimos, valoramos, actuamos y supervisamos nuestra intervenci\u00f3n terap\u00e9utica.Por un lado, est\u00e1 la Terapia Psicomotriz, basada en la Practica Psicomotriz de Ayuda de Bernard Aucouturier. La Terapia Psicomotriz se basa en la interrelaci\u00f3n entre el cuerpo, la emoci\u00f3n y la mente, y entiende la salud como un estado arm\u00f3nico del ser en toda su globalidad.<\/p>\n<p>Considera la expresividad motriz en la actividad espont\u00e1nea y en el juego necesaria para la maduraci\u00f3n neurol\u00f3gica, emocional y cognitiva. Y es a trav\u00e9s de esta expresi\u00f3n motriz espont\u00e1nea que los ni\u00f1os y las ni\u00f1as se expresan, se comunican, elaboran sus conflictos y existen. Como dec\u00eda Winnicott: \u201cEl hacer y el juego es en el infante, lo que el pensar y el trabajo es en el adulto\u201d.<\/p>\n<p>Y por otro lado, la Pedagog\u00eda Sist\u00e9mica basada en las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger. El enfoque Sist\u00e9mico nos habla del lugar que ha de ocupar cada uno en su sistema familiar para poder tomar la fuerza y seguridad que nos anima hacia delante, o dicho de otro modo: con ra\u00edces hay alas. Este lugar en la familia al que me refiero est\u00e1 relacionado con el orden y con la pertenencia. As\u00ed que, todo aquel que ha sido necesario para dar y para mantener la vida pertenece al sistema.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n desde la Terapia Psicomotriz, que incluye una mirada sist\u00e9mica, es una invitaci\u00f3n a mirar al individuo en su expresividad t\u00f3nico-emocional y en su singularidad en relaci\u00f3n con un sistema familiar compuesto de lazos, alianzas, fidelidades y v\u00ednculos.<\/p>\n<p>El 21 de diciembre de 2015 di el alta a una familia que acudi\u00f3 a Kiribil en marzo de 2014 con su hija reci\u00e9n adoptada. Vinieron al de 15 d\u00edas de haber llegado en avi\u00f3n de muy lejos, como pap\u00e1s reci\u00e9n estrenados con una criatura de casi 3 a\u00f1os de edad. Ven\u00edan a Kiribil por consejo de una familia en su misma situaci\u00f3n que acud\u00eda a Bizipen, un Centro de Terapia Psicomotriz en Vitoria. El motivo de la consulta era el de detectar dificultades en el desarrollo madurativo de Uxue Li (nombre ficticio) y asegurar que el v\u00ednculo de apego con los padres adoptivos, se iba a construir en seguridad y confianza. Cabe destacar, que a Kiribil acuden muchos ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptadas y sus padres adoptantes, una vez que ya se han manifestado dificultades moderadas o severas y no con car\u00e1cter preventivo al inicio del proceso de adopci\u00f3n. En muchas de estas ocasiones a las dificultades que los ni\u00f1os y las ni\u00f1as ya manifestaban antes de la adopci\u00f3n se suman las dificultades y desajustes en el establecimiento del nuevo v\u00ednculo de apego. A menudo, porque la atenci\u00f3n dedicada al v\u00ednculo de apego no ha sido el suficiente ni el adecuado.<\/p>\n<p>Ese mismo 21 de diciembre de 2015 recib\u00eda a una pareja que estaba a la espera de iniciar su viaje destino a un pa\u00eds lejano, d\u00f3nde ten\u00edan asignada a una ni\u00f1a, que ser\u00eda su hija. Ven\u00edan muy le\u00eddos, con gran emoci\u00f3n y todo por preguntar. Ahora que se acercaba el momento, ven\u00edan a escuchar lo concreto; \u201cy ahora \u00bfqu\u00e9?\u201d.<\/p>\n<p>Hoy 15 de enero de 2016, en pleno desarrollo de este escrito, espero a otra familia en la misma situaci\u00f3n. Parece que en los \u00faltimos tiempos, hay una mayor sensibilidad con respecto al proceso de adopci\u00f3n, y se va tomando conciencia de la adopci\u00f3n como una experiencia que es, en s\u00ed misma, traum\u00e1tica. Ya que la adopci\u00f3n implica que un menor ha sufrido abandono, al menos uno, y que los padres adoptivos, en muchos casos, no pudieron realizar su deseo profundo de tener hijos o hijas biol\u00f3gicas. Nos encontramos con que la adopci\u00f3n es un logro, pero tambi\u00e9n, nos habla de un camino de p\u00e9rdidas importantes para todos y en el caso de los menores, p\u00e9rdidas estructurales. Entonces, la propuesta que traigo es de <strong>prevenci\u00f3n<\/strong> , porque el malestar todav\u00eda no se ha hecho manifiesto, y es una prevenci\u00f3n que, entiendo, es terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>En estos encuentros con los padres adoptivos, previos a la adopci\u00f3n, me pude dar cuenta de lo que hemos aprendido, como equipo, en la intervenci\u00f3n terap\u00e9utica con familias adoptivas, y tambi\u00e9n de lo que podemos aportar. En Kiribil acompa\u00f1amos este proceso de adopci\u00f3n con los ni\u00f1os y las ni\u00f1as en la sala de psicomotricidad, a trav\u00e9s del cuerpo, del juego, de la acci\u00f3n espont\u00e1nea, del placer compartido y de la relaci\u00f3n t\u00f3nico-emocional. Y con los padres en el despacho a trav\u00e9s de la palabra. Hace algunos a\u00f1os que decidimos acertadamente incluir a los padres adoptivos dentro de las sesiones de terapia psicomotriz. Lo cierto es que para los padres que est\u00e1n dentro de las sesiones, una imagen vale m\u00e1s que mil palabras.<\/p>\n<p>A lo largo de este escrito, mencionar\u00e9 los aspectos m\u00e1s relevantes que surgieron en estas entrevistas y que considero que son a tener en cuenta: &#8211; Construir un v\u00ednculo de apego y el maternaje seguro.<\/p>\n<p>&#8211; Cuestiones sobre el miedo, la necesidad de seguridad y la autonom\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211; An\u00e1lisis sobre el rol de los ni\u00f1os y ni\u00f1as en el orfanato.<\/p>\n<p>&#8211; Tener en cuenta a los padres biol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>&#8211; A los adultos nos toca hacer duelos.- En qu\u00e9 consiste la Intervenci\u00f3n Preventiva desde la Terapia Psicomotriz con una mirada Sist\u00e9mica.<\/p>\n<p>&#8211; Ser padre y madre.<\/p>\n<p>El texto desarrolla estas ideas, a trav\u00e9s del caso de Uxue Li, de las reuniones mantenidas con las dos familias en proceso de adopci\u00f3n y de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica que compartimos el equipo de Kiribil.<\/p>\n<p>Lo primero que preguntaron y de lo que m\u00e1s hablamos fue que la tarea m\u00e1s importante y urgente es la de<strong> construir un v\u00ednculo de apego seguro<\/strong> y para ello es necesario hacer <strong>maternaje<\/strong> . En las familias biol\u00f3gicas est\u00e1 vinculaci\u00f3n es un hecho, ya que, la relaci\u00f3n de sangre crea un v\u00ednculo indestructible. El v\u00ednculo est\u00e1 asegurado, sea la relaci\u00f3n de la calidad, sensibilidad y afecto que sea. Es cierto que la cualidad y la calidad en la relaci\u00f3n dan lugar a diferentes tipos de vinculaci\u00f3n, as\u00ed como describi\u00f3 John Bowlby (apego seguro, inseguroambivalente, inseguro-evitativo). Sin embargo, en el caso de la adopci\u00f3n, no est\u00e1 asegurado el v\u00ednculo nuevo, este hilo invisible que es y nos une con las personas de nuestra familia. Y sabemos que el v\u00ednculo es a la relaci\u00f3n paterno-filial lo que el cimiento es a la casa. Los ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptadas tienen su v\u00ednculo con su familia biol\u00f3gica, \u00e9ste es un v\u00ednculo da\u00f1ado que trae dolor y abandono y esto dificulta tambi\u00e9n establecer el nuevo.<\/p>\n<p>Los padres ven\u00edan le\u00eddos pero ahora necesitaban concreci\u00f3n. As\u00ed, hablamos de c\u00f3mo el v\u00ednculo pasaba por la relaci\u00f3n y el intercambio t\u00f3nico-emocional a trav\u00e9s del cuerpo: en el contacto corporal, el calor, el olor, el ritmo compartido, la mirada y los cambios posturales. El cuerpo recibe la invitaci\u00f3n a construir puentes y tambi\u00e9n reacciona a la no disponibilidad. As\u00ed los cambios de pa\u00f1al y de ropa, las tomas del biber\u00f3n, los ba\u00f1os, el consuelo del malestar y el compartir el bienestar, es decir, todos los cuidados se convierten en la concreci\u00f3n de crear vinculaci\u00f3n. Los momentos de los cuidados, como se\u00f1ala Emmi Pikler, son momentos privilegiados para la relaci\u00f3n, por ello, requieren de la presencia calmada del adulto para dedicarle el tiempo y la calidad necesaria. Entramos en una relaci\u00f3n de maternaje a trav\u00e9s de la mirada que comunica y sostiene la relaci\u00f3n y del tacto que entra en contacto con el cuerpo y con el ser del ni\u00f1o al que estamos cuidando. Y esto sucede tenga el menor la edad que tenga. Eso s\u00ed, dependiendo de la edad la manifestaci\u00f3n de la demanda de maternaje va a ser diferente, como diferente ha de ser la respuesta del adulto que est\u00e9 a su cuidado.<\/p>\n<p>Como estamos en clave de prevenci\u00f3n, dir\u00e9 que es buena se\u00f1al que los ni\u00f1os y ni\u00f1as demanden este maternaje, esta relaci\u00f3n exclusiva, consistente, predecible, permanente y cercana f\u00edsica y emocionalmente. Si esta relaci\u00f3n no se demanda o es excesivamente evitativa o ambivalente como sucede en muchas ocasiones, estamos delante de dificultades. As\u00ed que lo saludable en este caso, estar\u00eda en ese movimiento regresivo de los ni\u00f1os y ni\u00f1as que facilita la posici\u00f3n de maternaje a sus padres adoptivos. Una necesidad de maternaje que hay que atender sin posponerla o delimitarla en el tiempo o el espacio. Se vuelve a jugar una etapa de los primeros meses de vida y con ello la oportunidad de vincularse profundamente. Aqu\u00ed, depende de la edad que tengan, siempre aparecen los l\u00edmites, y \u00e9stos est\u00e1n muy bien, pero en esta etapa cabe recordar, como dice B. Acouturier, que los l\u00edmites comienzan con los brazos y el \u201cS\u00cd\u201d. Estos son los l\u00edmites de los que nos tenemos que ocupar. S\u00ed disponible, s\u00ed contigo, s\u00ed para ti, s\u00ed a cubrir tus necesidades. Las necesidades han de ser satisfechas.<\/p>\n<p>Me acord\u00e9 del <strong>miedo<\/strong> que transmit\u00eda Uxue Li cuando la conoc\u00ed al los 15 d\u00edas de venir a Bilbao. Durante las primeras sesiones permanec\u00eda cogida de la pierna de su madre y siempre cerca de ambos padres. Parec\u00eda trasmitir lo siguiente: \u201c\u00bfqui\u00e9n me dice a m\u00ed, que no me han tra\u00eddo aqu\u00ed para quedarme con esta se\u00f1ora que no conozco?, me pas\u00f3 una vez, como m\u00ednimo, \u00bfqui\u00e9n me dice a m\u00ed, que la vida no es as\u00ed todo el tiempo?\u201d. Ellos no saben que la adopci\u00f3n es un lugar de llegada, un estado definitivo. Aunque se lo digan y se lo repitan, nosotros s\u00ed lo sabemos, pero ellos no. Los padres son, en el inicio, unos extra\u00f1os y sus seres queridos tambi\u00e9n. As\u00ed que, es necesario respetar el miedo, la desconfianza y dar tiempo hasta que el ni\u00f1o o ni\u00f1a a trav\u00e9s de la experiencia convierta lo extra\u00f1o en entra\u00f1able. Este tiempo y ritmo, lo marcan los ni\u00f1os y las ni\u00f1as con el acompa\u00f1amiento sensible y cercano de sus padres.<\/p>\n<p>Si un ni\u00f1o o ni\u00f1a reci\u00e9n adoptada llega dando besos a todos, a menudo de forma indiferenciada, es decir, que incluyen al panadero, la vecina y casi al viandante, es tan llamativo y alarmante como si un ni\u00f1o o ni\u00f1a, despu\u00e9s de 12 meses, no puede acercarse a los familiares con los que, a menudo, convive. Este proceso de pasar de la desconfianza a la confianza y de hacer entra\u00f1able lo extra\u00f1o se vivi\u00f3 en la sala de psicomotricidad. Acordamos con los padres que Uxue Li fuera decidiendo c\u00f3mo y cuando iba a alejarse de ellos. Ya le anunciamos que, al menos uno de sus padres, iba a estar dentro de la sala durante la sesiones. Como dec\u00eda al principio estaba cogida de su madre, pero su mirada estaba en la sala y en los materiales. Al de pocas sesiones, su deseo gan\u00f3 al miedo y se aventur\u00f3 a explorar, pronto conquist\u00f3 e hizo suyo el espacio de la sala de psicomotricidad.<\/p>\n<p>Los adultos, nos tenemos que aguantar las ganas de que hagan, de que se acerquen, de que saluden, de que se comuniquen, etc&#8230; Parece que, si hacen y juegan, todo est\u00e1 bien. Es cierto que si un ni\u00f1o o ni\u00f1a juega es una muy buena se\u00f1al. Pero no toda acci\u00f3n y movimiento es juego. A menudo hay un hacer obsesivo, evitativo, que expresa m\u00e1s bien agitaci\u00f3n y malestar. Para jugar es necesario sentir seguridad, bienestar y cierta calma, si no es as\u00ed se hace otra cosa. Se nos olvida que estar agarrado a la pierna de la madre es una acci\u00f3n, es expresi\u00f3n y nos comunica algo. Quiz\u00e1s m\u00e1s que estar pendientes de su hacer, podr\u00edamos atender m\u00e1s a nuestro hacer y a nuestras respuestas.<\/p>\n<p>Volviendo a la seguridad, les se\u00f1al\u00e9 que en los primeros meses era muy importante que estuviera, al menos, con unos de los dos al cuidado de ella y en un entorno conocido y predecible. No es el momento de hacer cambios en la casa, el coche o en nuestra imagen personal. Especialmente en los primeros meses hay que evitar que se quede con otras personas, reuniones de amigos, cumplea\u00f1os y fiestas. Este tiempo puede alargarse en muchos casos a 18 meses, incluso m\u00e1s. Es el momento de <strong>crear <\/strong> un ambiente relacional y f\u00edsico predecible, <strong>confiable y seguro,<\/strong> que d\u00e9 continuidad al sentido de ser y estar sin que haya rupturas.<\/p>\n<p>Otro asunto imprescindible a tratar es el de la <strong>autonom\u00eda.<\/strong> Nos entra prisa para que sean aut\u00f3nomos, tambi\u00e9n nos parece que debe ser una se\u00f1al de salud. Es cierto que la autonom\u00eda es un logro y una conquista. Pero retrocedamos en el tiempo. La autonom\u00eda es un proceso que comienza desde la fusi\u00f3n y la dependencia. Es un proceso que necesita que primero hagan para m\u00ed, para luego poder hacer por m\u00ed mismo, o dicho de otra forma, necesito que me ayuden a hacerlo solo. Autonom\u00eda no es cuando un ni\u00f1o o ni\u00f1a de 3 a\u00f1os se viste solo, dobla su ropa y hace la cama, como hemos visto en ni\u00f1os y ni\u00f1as reci\u00e9n llegadas del orfanato. Lo que a primera vista puede parecer algo estupendo encierra el drama de quien ha tenido que sobreadaptarse a una situaci\u00f3n de carencia. Lo mismo que aquel ni\u00f1o o ni\u00f1a que daba besos a todos indiscriminadamente. Cuando uno hace solo porque no hubo nadie para hacer con \u00e9l o no lo suficientemente disponible, no hablamos de autonom\u00eda, sino de soledad y aislamiento. As\u00ed que la posici\u00f3n regresiva que antes mencion\u00e1bamos, nos va a dar la oportunidad de que desaprendan este hacer en solitario, para pasar a que se dejen ayudar y acompa\u00f1ar. Para que as\u00ed, m\u00e1s tarde, tambi\u00e9n quieran hacer solos y puedan conquistar la autonom\u00eda. La autonom\u00eda que construye, da seguridad y sentimiento de competencia.<\/p>\n<p>Hablando de <strong>seguridad<\/strong> les cont\u00e9 que antes de ellos, como los pap\u00e1s adoptivos, los ni\u00f1os y las ni\u00f1as tienen una historia, un nombre, una ropa, unos objetos y unas personas, que lo son todo para ellos. Son lo que conocen y reconocen y es a d\u00f3nde regresan para recuperar su seguridad. Y esto es as\u00ed por encima de nuestro parecer, y por el de ellos tambi\u00e9n. Como hab\u00eda escuchado relatos de los primeros d\u00edas, que no voy a detallar pero que me dieron mucho que pensar, y ya que est\u00e1bamos en lo concreto, les se\u00f1al\u00e9 la importancia de que permanezcan con la ropa que trae del orfanato, sin prisa por quit\u00e1rsela y que tambi\u00e9n forme parte de su vestuario, nos parezca ra\u00edda, uniformada, fea o bonita. Como tambi\u00e9n ser\u00eda conveniente conservar el chupete, la manta o cualquier juego u objeto con el que vengan.<\/p>\n<p>Nos estamos refiriendo a la seguridad que ofrecen los aspectos materiales, ya que en ellos est\u00e1 representado lo conocido. Recordemos a los ni\u00f1os y a las ni\u00f1as del aula de 2 a\u00f1os; c\u00f3mo acuden con alg\u00fan objeto y con la foto de sus padres a la escuela y durante la jornada escolar, cuando sienten malestar o inseguridad van en busca de sus objetos de transici\u00f3n, los toman en sus manos y ello les trae consuelo y seguridad. En realidad el objeto de transici\u00f3n es un mensajero que les dice: \u201cpap\u00e1 y mam\u00e1 siguen estando aunque no los veas y regresar\u00e1n a buscarte\u201d. El objeto es la promesa del reencuentro que est\u00e1 por venir. Pero, por otra parte, la diferencia es que aqu\u00ed lo conocido desaparece para siempre. Este hecho, que es en s\u00ed mismo traum\u00e1tico, se puede amortiguar. Se trata de partir de lo conocido para ir introduciendo progresivamente cambios. Es interesante observar y escuchar a lo que est\u00e1n acostumbrados, en relaci\u00f3n al trato, la comida, la higiene, la cercan\u00eda f\u00edsica y las muestras de afecto. Los ni\u00f1os y ni\u00f1as nos van a decir con su expresi\u00f3n gestual, postural, motriz y verbal, si nos estamos ajustando o no. Por ejemplo; para un menor que no est\u00e1 acostumbrado a lavarse todos los d\u00edas, ni a tener una relaci\u00f3n de mucha cercan\u00eda f\u00edsica, puede resultar muy amenazante un ba\u00f1o diario y un abrazo efusivo. El exceso, cuando se viene de la carencia, puede resultar intolerable, y puede ser vivido como una agresi\u00f3n. As\u00ed que, en resumen, partimos de lo que hay para ir introduciendo nuevos objetos, ritmos diferentes en los cuidados y ajuste en la distancia relacional.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hablamos sobre la conveniencia de saber el rol de los ni\u00f1os y las ni\u00f1as en el <strong>orfanato<\/strong>, ya hemos dicho que los ni\u00f1os y las ni\u00f1as llegan con un da\u00f1o en el v\u00ednculo, que antes de los padres adoptivos, estuvieron la madre biol\u00f3gica, las cuidadoras, los compa\u00f1eros y compa\u00f1eras del orfanato, entre otros. La ni\u00f1a a la que me refiero al principio, Uxue Li, reci\u00e9n llegada, nos cont\u00f3 esto con mucho detalle a trav\u00e9s del juego. Parece ser, que en el orfanato ella hac\u00eda el rol de mam\u00e1 con los beb\u00e9s. As\u00ed, les daba el biber\u00f3n, les acostaba y les calmaba el llanto. En su pesar se pod\u00eda sentir que ella hab\u00eda \u201cabandonado\u201d a muchos beb\u00e9s de los que se ent\u00eda responsable. En el inicio del proceso esto aparec\u00eda todos los d\u00edas, lo mir\u00e1bamos, lo jug\u00e1bamos y me refer\u00eda verbal y expl\u00edcitamente a que no eran su responsabilidad y que estaban en buenas manos.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, cuando coloc\u00f3 a varios beb\u00e9s en la sala para darles de comer y cuidarles y llegaba la hora de terminar la sesi\u00f3n, le dije: \u201cyo me hago cargo de estos beb\u00e9s y t\u00fa te puedes ir tranquila a tu nueva casa en Bilbao\u201d. Este mensaje lo escucharon sus o\u00eddos y su cuerpo. Cuando estaba preparada para irse de la sesi\u00f3n, vino me dio un abrazo y en voz baja me dijo \u201cgracias\u201d. Desde entonces este juego ces\u00f3 y tambi\u00e9n algo de su pesar.<\/p>\n<p><strong>El lugar de los padres biol\u00f3gicos<\/strong>. Hace un mes una compa\u00f1era me coment\u00f3 que una madre adoptiva, despu\u00e9s de un tiempo de intervenci\u00f3n terap\u00e9utica y en alg\u00fan momento que aparecieron los or\u00edgenes de su hija adoptiva, refiri\u00f3 que empezaba a darse cuenta de que exist\u00eda otra (se refer\u00eda a la madre biol\u00f3gica). Al escucharlo me qued\u00e9 perpleja, por la forma en la que esta madre adoptante se refer\u00eda a la madre biol\u00f3gica de su hijo y, pensando en el orden cronol\u00f3gico de los sucesos, es decir, qui\u00e9n estuvo primero, qui\u00e9n segundo, qui\u00e9n tercero, etc&#8230;, le respond\u00ed para mis adentros: me parece que si hay un otro, esa eres t\u00fa.<\/p>\n<p>Y digo, \u201csi hay otro\u201d, porque realmente creo que no hay un otro, m\u00e1s bien hay un orden y en este caso, primero esta la madre biol\u00f3gica y segundo la madre adoptiva. Este orden tambi\u00e9n es extensivo a los pap\u00e1s. Los primeros son los padres biol\u00f3gicos que dan la vida y los segundos los padres adoptivos que la mantienen. Por tanto, todos ellos pertenecen al sistema del ni\u00f1o o la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Adoptar a un ni\u00f1o o una ni\u00f1a es tomar TODO con lo que vienen, su nombre, su pa\u00eds, su familia y su historia. Y cuando digo tomar, me refiero a reconocer, incluir y agradecer. Hacer lo contrario, es decir, sustituir, eliminar, negar o acallar, causa un profundo malestar en los ni\u00f1os y las ni\u00f1as. Implica una condicionalidad que provoca ni\u00f1os y ni\u00f1as d\u00f3ciles, que deciden dejar de lado su deseo y ser complaciente para que los quieran y no los abandonen de nuevo, o por el contrario, ni\u00f1os y ni\u00f1as excesiva y continuadamente agitadas, malhumoradas, resistentes, provocadoras y cabreadas. Cualquiera de los dos casos provoca una negaci\u00f3n de s\u00ed mismo e importantes trabas para la integraci\u00f3n, y si persiste siguen el camino de construirse lo que Donald W. Winnicott denomin\u00f3 un falso self.<\/p>\n<p>Al hilo de los or\u00edgenes, cabe reflexionar sobre la costumbre de cambiar o ampliar el <strong>nombre original <\/strong>de los ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptivas. Una pr\u00e1ctica que al menos se merece una reflexi\u00f3n y cabe preguntarse: \u00bfPor qu\u00e9?, \u00bfPara qu\u00e9?, o quiz\u00e1s, \u00bfPara qui\u00e9n les cambiamos el nombre? Cambiar el nombre porque yo eleg\u00ed otro (seguramente para el hijo o hija que nunca lleg\u00f3 por v\u00eda biol\u00f3gica), es a\u00f1adir una carga innecesaria. A los adultos tambi\u00e9n nos toca hacer duelos.<\/p>\n<p>He descubierto que, aunque te cambien el nombre, \u00e9ste no desaparece. El nombre no es un objeto intercambiable o desechable. El nombre es la forma en la que te nombraron y te hicieron sujeto diferenciado y, al mismo tiempo, miembro perteneciente a un sistema familiar o institucional. Y es de uno, como lo son el color de la piel, la raza y los lunares. Dicho esto, tambi\u00e9n es cierto que cambiar o ampliar el nombre no implica negar el origen o la historia del menor. En muchos casos que conocemos se cambi\u00f3 con mucho respeto y tienen en cuenta como se llamaba, o mejor dicho, cu\u00e1l es su primer nombre.<\/p>\n<p>He dicho que tambi\u00e9n <strong>a los adultos nos toca hacer duelos<\/strong>, en este caso por aquello que no pudo ser como nos hubiera gustado, para as\u00ed poder escuchar y tomar lo nuevo, tal y como se manifieste. Como tambi\u00e9n los ni\u00f1os y las ni\u00f1as necesitan hacer el duelo de lo que han perdido, para poder tomar lo que ahora s\u00ed tienen. Como se\u00f1ala Nancy Newton Verrier en su libro \u201cEl ni\u00f1o adoptado\u201d, al adoptado es a la \u00fanica v\u00edctima a qui\u00e9n se le pide que est\u00e9 agradecida. La adopci\u00f3n es una soluci\u00f3n ante una situaci\u00f3n de abandono, no es, en ning\u00fan caso, algo deseable.<\/p>\n<p>A veces, hay un deseo excesivo, por parte de los padres adoptivos, de que los menores olviden, borren y hagan desaparecer el pasado, con la ilusi\u00f3n de que no les cause sufrimiento y con la justificaci\u00f3n de que al ser peque\u00f1os no se acordar\u00e1n. Me temo que esto es una ilusi\u00f3n nada m\u00e1s, porque la realidad nos habla de que saben, recuerdan y les construye, algo que sin tener palabra, ni im\u00e1genes, queda engramado en el cuerpo tal y como se\u00f1ala Bernard Aucouturier. As\u00ed que se lo llevan puesto y, precisamente, como no tiene, en la mayor\u00eda de los casos, ni palabra, ni im\u00e1genes, se act\u00faa, se expresa y se manifiesta a trav\u00e9s del cuerpo, de la acci\u00f3n y del comportamiento. Los ni\u00f1os y ni\u00f1as nos hablan claro; toca escuchar, recoger, integrar y acompa\u00f1ar. Frente al olvido, propongo poner una memoria que reconoce, incluye y ordena. Una memoria que ayude a hacer un poco m\u00e1s llevadero lo insoportable, en muchos casos.<\/p>\n<p>Entiendo que toca a los padres adoptivos hacer un trabajo para mirar con buenos ojos y sin juicio el origen de sus hijos e hijas adoptivas. Cuando esto ocurre, es decir, cuando los padres adoptivos reconocen, agradecen y respetan a los padres bil\u00f3gicos y al pa\u00eds de procedencia, los hijos e hijas se sienten profundamente respetados en toda su experiencia vital y en toda su persona. Esta actitud aligera la pesada carga de ser los \u00fanicos que recuerdan y tienen en cuenta a sus padres biol\u00f3gicos. Una carga a menudo compleja, pesada y llena de culpa y de verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>Volvamos al principio, a cuando nos refer\u00edamos al v\u00ednculo y a la necesidad de estar disponibles tanto f\u00edsica como emocionalmente, para as\u00ed poder entablar una relaci\u00f3n profunda de maternaje. Esta disponibilidad tambi\u00e9n implica necesariamente incondicionalidad, es decir, asiento a lo que eres y m\u00e1s concretamente, asiento tambi\u00e9n a todo lo que traes contigo.<\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n de reconocer e integrar es una acci\u00f3n que, en primer lugar, es para uno mismo. No significa hablar de ello continuamente, pero s\u00ed estar dispuestos a hablar cuando los ni\u00f1os y las ni\u00f1as lo demanden y en la dosis que lo soliciten. Los ni\u00f1os y ni\u00f1as saben si hay permiso o es un tema tab\u00fa. A menudo, los ni\u00f1os y ni\u00f1as esconden a sus padres adoptivos todo lo que piensan en su madre biol\u00f3gica, principalmente. Supongo que tienen que sentir que, de eso, no se habla.<\/p>\n<p>Pero cuidado, lo antes se\u00f1alado no implica que los vecinos, familiares, compa\u00f1eros de clase, deban saber todos los detalles de su historia. La intimidad es muy importante, especialmente en la adopci\u00f3n. Sus historias hablan siempre de abandono y, a veces, de negligencia y\/o maltrato. Es un asunto a tratar con mucha delicadeza. Agradecer\u00e1n, especialmente cuando lleguen a la adolescencia, que su historia de vida no sea del conocimiento del entorno.<\/p>\n<p>Les expliqu\u00e9 en qu\u00e9 consist\u00eda una <strong>Intervenci\u00f3n <\/strong> preventiva desde la Terapia Psicomotriz <strong>con una mirada Sist\u00e9mic<\/strong>a. Como dice el t\u00edtulo de este escrito, es una propuesta de intervenci\u00f3n que tiene como objetivo acompa\u00f1ar el proceso de preadopci\u00f3n y de adopci\u00f3n en el primer a\u00f1o y medio. Acompa\u00f1ar a los padres y a los ni\u00f1os y ni\u00f1as. La demanda razonable y expresada, por parte de los padres, es la de detectar dificultades moderadas o severas, fruto de la situaci\u00f3n en la que han vivido hasta el momento de la adopci\u00f3n y la de asegurar la vinculaci\u00f3n entre padres e hijos e hijas adoptivas. Est\u00e1 por ver, en cada caso, para qu\u00e9 vienen los ni\u00f1os y las ni\u00f1as y cu\u00e1l es su demanda profunda.<\/p>\n<p>El espacio que proponemos para la intervenci\u00f3n terap\u00e9utica es una sala de psicomotricidad. Un espacio donde los ni\u00f1os y ni\u00f1as vienen acompa\u00f1ados durante toda la sesi\u00f3n por uno de sus padres. Se les ofrece un clima y una actitud de disponibilidad, de respeto, de acogida, de no juicio y de escucha. Consideramos que esta es la actitud necesaria para que puedan mostrar a trav\u00e9s del movimiento, la expresi\u00f3n motriz, la palabra y el juego, su historia profunda. Nos van a contar, a su manera y a su ritmo, de d\u00f3nde vienen, es decir, qu\u00e9 les pas\u00f3, cu\u00e1les son sus competencias, c\u00f3mo se las han arreglado hasta ahora, y mucho m\u00e1s. Es un espacio para expresar y para elaborar a trav\u00e9s del movimiento, del juego y de la representaci\u00f3n. Un espacio d\u00f3nde tienen cabida los sistemas y contextos de los que cada uno proviene; tanto el de los padres, como el de los ni\u00f1os y ni\u00f1as. Especialmente, para los ni\u00f1os y ni\u00f1as, hay permiso para hablar de d\u00f3nde vienen y de qui\u00e9nes vienen.<\/p>\n<p>En el tratamiento con Uxue Li los padres permanecieron dentro de las sesiones, en un primer momento dando respuesta al miedo razonable que expresaba Uxue Li ante el cambio de espacio y de persona. Y despu\u00e9s a lo largo de las sesiones porque se trataba de acompa\u00f1ar en el proceso de vinculaci\u00f3n. As\u00ed que, la presencia de los padres era fundamental. En todas las situaciones que en el juego tra\u00eda el tema de la protecci\u00f3n, el cuidado, el maternaje y con ello la vinculaci\u00f3n, eran remitidos a los padres adoptivos. Por ejemplo: Los da\u00f1os reales o simb\u00f3licos se curan en brazos de pap\u00e1 y mam\u00e1, la casa para huir del monstruo eran los brazos de pap\u00e1 y mam\u00e1, el momento de una mirada m\u00e1s fusional, cuando hab\u00eda arrastres o balanceos se desviaban a pap\u00e1 y mam\u00e1. Me parece que es fundamental que los padres est\u00e9n dentro de sesi\u00f3n cuando los menores est\u00e1n reci\u00e9n llegados, ya que, cualquier situaci\u00f3n que remita al maternaje, se debe reconducir hacia los padres y el profesional ha de saber retirarse. Esta ha sido mi funci\u00f3n con Uxue Li y sus padres; traducir, es decir, dar sentido a lo que Uxue Li manifestaba y en ocasiones facilitar el encuentro. Cabe decir que Uxue Li era y es una ni\u00f1a con mucha salud f\u00edsica, emocional y cognitiva y cuenta con unos padres amorosos y sensibles a su realidad. El proceso en este caso fue de una sesi\u00f3n semanal durante 18 meses y el alta viene motivada porque la demanda con la que acudieron estaba resuelta, que como recuerdo era: detecci\u00f3n de dificultades moderadas o graves y asegurar que el v\u00ednculo de apego se establec\u00eda.<\/p>\n<p>A la \u00faltima sesi\u00f3n con Uxue Li acudieron ambos padres. Dedic\u00f3 la primera parte de la sesi\u00f3n a hacerme desaparecer y aparecer detr\u00e1s de unas cortinas. Al otro lado, quedaba ella con sus padres. Despu\u00e9s esparci\u00f3 las pelotas por la sala y las recogi\u00f3 reparti\u00e9ndoselas bastante equitativamente a sus padres que, a petici\u00f3n de Uxue Li, se las lanzaban para que despu\u00e9s ella las cogiera. Con las pelotas, ella llenaba un cub\u00edculo cerca de s\u00ed. El padre le retaba acelerando el ritmo y la velocidad como envi\u00e1ndole un mensaje de competencia y de capacidad para superar retos.<\/p>\n<p>La madre se las lanzaba ajustando el ritmo y la velocidad para asegurarse que ella las cogiera cada vez, le enviaba un mensaje de estabilidad en lo conocido y la situaba en un lugar de confort. Cabe decir que ambos posicionamientos estaban ajustados a las posibilidades y capacidades de Uxue Li. Ella tomaba las pelotas de ambos, cuando las cog\u00eda triunfante las guardaba para s\u00ed, y cuando las pelotas no consegu\u00edan terminar en sus manos, bien porque se quedaban cortas o largas, o porque ella misma perd\u00eda la oportunidad y la pelota se le escapaba, aparec\u00eda su tremenda risa, que terminaba en ca\u00edda sobre las colchonetas. Una ca\u00edda, a modo de descarga t\u00f3nico-emocional placentera, antes de devolverles la pelota a sus padres y retomar la acci\u00f3n de dar-tomar y de ajuste-desajuste. Toda un lecci\u00f3n de v\u00ednculo e intercambio emotivo y significativo, parec\u00eda decirles \u201ctomo lo que me dais con confianza, alegr\u00eda y seguridad y si os pas\u00e1is o se me escapa de las manos, tengo mis recursos y confianza para reanudar el juego y lo m\u00e1s importante: la relaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Aquello por lo que vinieron hace un a\u00f1o y medio, estaba siendo bailado a ritmo de tres: padre, madre e hija. Se respiraba confianza, seguridad, alegr\u00eda y v\u00ednculo. \u00c9se que se siente, aunque no se ve. Ese que da alegr\u00eda y confianza cuando ES y desconcierta y fragiliza cuando NO ES.<\/p>\n<p>Hacia el final del proceso cuando le propuse que dibujara la familia, dibuj\u00f3 l\u00ednea de tierra, un sol reluciente y los miembros m\u00e1s significativos de su familia, lo destacable era que todos eran naranjas y ella rosa y le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfQue hace una ni\u00f1a rosa en una familia de naranjas?\u201d, me mir\u00f3, se llev\u00f3 el dedo a la boca, represent\u00f3 el gesto de silencio, \u00a1Shhh&#8230;! lo dobl\u00f3 y me dijo en bajo: \u201cque no lo vea\u201d (se refer\u00eda a su madre). Les coment\u00e9 a los padres que quiz\u00e1s podr\u00eda venir una vez al mes, porque ahora emerg\u00eda un tema bien importante y es que \u201cyo soy diferente, tengo otra identidad, vengo de otro lugar, mis rasgos son diferentes a los vuestros, etc&#8230;\u201d a los padres les pareci\u00f3 terminar tal y como lo hab\u00edamos acordado y a mi me pareci\u00f3 tambi\u00e9n una buena decisi\u00f3n. Uxue Li es fuerte y lista y est\u00e1 bien acompa\u00f1ada, seguro que lo va a poder resolver y si no, me consta que sabr\u00e1n pedir la ayuda necesaria. A partir de este momento y despu\u00e9s de 18 meses de intervenci\u00f3n, hubiera propuesto que Uxue Li entrara sola a sesi\u00f3n. Se puede considerar que \u00e9ste ha sido un caso de prevenci\u00f3n, y que este tiempo que establezco como referencia, a\u00f1o y medio, no deja de ser una referencia aproximada, que puede variar en funci\u00f3n de cada caso, del proceso y de las necesidades de cada familia.<\/p>\n<p>Retomando el encuentro con las familias en proceso de adopci\u00f3n y para terminar la reuni\u00f3n, les recomend\u00e9 que dejaran los libros de lado y se dejaran sentir, que <strong>ser padre y madre<\/strong> es una construcci\u00f3n de d\u00eda a d\u00eda y adem\u00e1s, que los conflictos, los sentimientos, las dificultades, las competencias que afloran en el relaci\u00f3n paternofilial, est\u00e1n relacionados con aquello que vivenciaron como hijos e hijas, especialmente lo que qued\u00f3 sin resolver, y lo que hayan construido en la intimidad con otras personas. Van a pasar de ser pareja a ser familia. Ser familia es otro rol y otro estatus social. De un d\u00eda para otro, el pediatra, el terapeuta, maestros y maestras, fruteros, panaderas y viandantes, opinar\u00e1n sobre la crianza; que si mucho brazo, que si poco pecho, que si necesita frustrarse, que si lo que necesita son l\u00edmites, que si demasiado cari\u00f1o, que si demasiado poco. Pocos son, los que dicen: \u201cqu\u00e9 gusto da veros\u201d, puede ser que el bienestar nos de poco que hablar. As\u00ed que, \u00a1a tomar decisiones propias y conjuntas!. Sabiendo que, hacer lo que se ha decidido da fuerza, y sin embargo, hacer porque otros dicen debilita. Esto no quita, que uno tome y haga suyo lo que ley\u00f3, escuch\u00f3, o alguien le dijo. Tomarlo y apropi\u00e1rselo, es hacerlo propio.<\/p>\n<p>De esta coincidencia temporal, del <strong>21 de diciembre de 2015<\/strong>, que condens\u00f3 una experiencia que finalizaba y otra que empezaba, nace este escrito. Experiencia que consiste, en acompa\u00f1ar en el proceso de preadopci\u00f3n y adopci\u00f3n en el primer a\u00f1o y medio, con car\u00e1cter preventivo desde la Terapia Psicomotriz con una mirada Sist\u00e9mica. Este escrito est\u00e1 tejido con hilos de observaci\u00f3n, de lectura, de vivencias en sala con los ni\u00f1os y las ni\u00f1as adoptivas, de formaci\u00f3n, de supervisiones grupales, de intuiciones, de conversaciones con mis compa\u00f1eros y compa\u00f1eras (sin \u00e9stas, este escrito no ser\u00eda el que es) y de reuniones con padres adoptivos con muy diferentes vivencias. Un escrito que pretende ser un punto de partida y lograr\u00e1 su cometido si causa reflexi\u00f3n y un cambio de mirada sobre la realidad profunda de los ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptadas y de sus padres y madres tanto biol\u00f3gicas como adoptivas.<\/p>\n<p>Llamo la TIERRA DEL CORAZ\u00d3N, a la experiencia interna de vincularse con la \u201cmadre tierra\u201d de adopci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces nunca m\u00e1s es extra\u00f1a porque se vuelve entra\u00f1able, es decir, de la entra\u00f1a.<\/p>\n<p>Entonces uno se planta.<\/p>\n<p>Entonces por fin uno llega a CASA.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda:<\/h3>\n<ul>\n<li>AUCOUTURIER, B. (2.004). Los fantasmas de acci\u00f3n y la pr\u00e1ctica psicomotriz. Gra\u00f3, Barcelona.<\/li>\n<li>ARANA, J. (2016). 7 Casos de terapia psicomotriz. Octaedro, Barcelona.<\/li>\n<li>PIKLER, E. (2.000). Moverse en libertad. Desarrollo de la motricidad global. Narcea, Madrid.<\/li>\n<li>CALMELS D. (2010). Juegos de crianza. El juego corporal en los primeros a\u00f1os de vida. Editorial Biblos, Buenos Aires.<\/li>\n<li>BOWLBY, J. (2.006). V\u00ednculos afectivos: Formaci\u00f3n, desarrollo y p\u00e9rdida. Morata, Madrid.<\/li>\n<li>WINNICOTT, D. (1.993). Los procesos de maduraci\u00f3n y el ambiente facilitador. Estudios para una teor\u00eda del desarrollo emocional. Paid\u00f3s, Buenos Aires.<\/li>\n<li>WINNICOTT, D. (2.002). Realidad y juego. Gedisa, Barcelona.<\/li>\n<li>VERRIER, N. (2.010). El ni\u00f1o adoptado. Comprender la herida primaria. Albesa, Barcelona.<\/li>\n<li>RYGAARD, P. (2.008). El ni\u00f1o abandonado. Gu\u00eda para el tratamiento de los trastornos del apego. Gedisa, Barcelona.<\/li>\n<li>GIM\u00c9NEZ, J.A. (2.010). Ind\u00f3mito y entra\u00f1able. El hijo que vino de fuera. Gedisa, Barcelona.<\/li>\n<li>HELLINGER, B. (2.011). \u00d3rdenes del amor. Herder, Barcelona.<\/li>\n<li>FRANKE-GRICKSCH, M. Eres uno de nosotros. Alma Lepik, Buenos Aires.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Rosana de la Fuente del Rinc\u00f3n.<\/strong> Educadora Social. Terapeuta Psicomotriz. Pedagoga Sist\u00e9mica.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Rosana de la Fuente del Rinc\u00f3n (2017). La tierra del coraz\u00f3n: acompa\u00f1ando el proceso de adopci\u00f3n en el primer a\u00f1o y medio desde la Terapia Psicomotriz con un enfoque sist\u00e9mico. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 54, pp. 35\u201345. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rosana de la Fuente cuenta las experiencias de terapia psicomotriz con ni\u00f1os y ni\u00f1as y sus padres adoptivos durante el primer a\u00f1o y medio tras la adopci\u00f3n, desde un enfoque sist\u00e9mico. Propone c\u00f3mo comprender y acompa\u00f1ar mejor a las personas adoptadas e incluye una reflexi\u00f3n sobre la prevenci\u00f3n desde la terapia psicomotriz.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[158],"cuaderno_numtax":[110],"class_list":["post-7656","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-rosana-de-la-fuente","cuaderno_numtax-no-54"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7656"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7656"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}