{"id":7648,"date":"2017-06-01T10:03:00","date_gmt":"2017-06-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/la-atencion-temprana-y-la-practica-psicomotriz\/"},"modified":"2026-10-18T09:17:02","modified_gmt":"2026-10-18T08:17:02","slug":"la-atencion-temprana-y-la-practica-psicomotriz","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/la-atencion-temprana-y-la-practica-psicomotriz\/","title":{"rendered":"La atenci\u00f3n temprana y la pr\u00e1ctica psicomotriz"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 53 \u00b7 Junio de 2017 \u00b7 pp. 7\u201310<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> \u00c1lvaro Be\u00f1aran plantea las preguntas que la atenci\u00f3n temprana dirige al psicomotricista: c\u00f3mo mejorar la calidad de vida del ni\u00f1o y de su familia y c\u00f3mo ayudarles a sentirse competentes. Defiende trabajar con la familia como sujeto y no como objeto de la t\u00e9cnica, y atenuar las angustias derivadas de la dificultad para que puedan construir recursos propios de reaseguraci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>El presente art\u00edculo ha sido la base de distintas conferencias impartidas a lo largo del a\u00f1o 2016 en Bruselas, Bilbao y Madrid.<\/em><\/p>\n<p>La atenci\u00f3n temprana, desde mi punto de vista como psicomotricista, nos sit\u00faa ante una serie de preguntas a las que intentamos responder.<\/p>\n<p>Algunas de estas preguntas son:<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se puede ayudar a mejorar (\u00bfqu\u00e9 ser\u00eda \u201cmejorar\u201d?) la calidad de vida de este ni\u00f1o o ni\u00f1a y de su familia?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se puede ayudar a que puedan encontrar maneras mejores (\u00bfqu\u00e9 ser\u00eda \u201cmejores\u201d?) de enfrentar las dificultades que la vida les est\u00e1 planteando?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ayudar a que se sientan competentes y m\u00e1s due\u00f1as y due\u00f1os de sus vidas y de encontrar soluciones y\/o caminos que les ayuden a estar mejor? (\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda \u201cmejor\u201d?: \u00bfM\u00e1s \u201cfelices\u201d? Y \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda \u201cfelices\u201d?).<\/p>\n<p>Pero no podemos perdernos en preguntas m\u00e1s o menos filos\u00f3ficas y trascendentales. Las y los profesionales de la ayuda terap\u00e9utica tenemos que \u201cmancharnos\u201d con la realidad, tomar decisiones que nunca ser\u00e1n perfectas, en las que siempre quedar\u00e1 la duda de si se pod\u00eda haber ayudado m\u00e1s o mejor (\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda \u201cmejor\u201d?).<\/p>\n<p>Y para no perdernos tenemos que comenzar por construir un marco, un sistema de acciones y actitudes que d\u00e9 sentido a nuestro trabajo, a nuestra pr\u00e1ctica. Por ejemplo, partir del respeto a la capacidad de actuar de la ni\u00f1a o el ni\u00f1o y su familia, tomando en cuenta la dificultad, pero buscando poner en valor las capacidades, de manera que la imposibilidad, la incapacidad, no lo tapen todo; que el sufrimiento, el dolor, no lo tapen todo.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo conseguir esto? Y no hablo de olvidar la dificultad, no. Pues siempre se trata, en \u00faltima instancia de superar, aliviar, contener, integrar\u2026la dificultad. No se puede eludir. Intervenimos porque hay dificultades, si no, no intervendr\u00edamos. Pero el lugar en el que colocamos la dificultad y a las personas que est\u00e1n afectadas por ella puede cambiar, ser muy diverso y tener efectos muy distintos en el enfoque de nuestra intervenci\u00f3n y en las posibilidades de avanzar de la familia y la ni\u00f1a o el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Es por ello, que lo primero es el respeto a estas personas, a sus capacidades, a su calidad y cualidad de personas. No se trata de sustituirles en su vida, sino de ayudarles a que recuperen el sentimiento y el deseo de ser sujetos y protagonistas de su vida, que puedan continuar sin la dificultad o con ella, pero ya desde la posibilidad y no desde la impotencia.<\/p>\n<p>Hablo de la capacidad de acoger, de escuchar, de ponerse en el lugar de la familia, de la ni\u00f1a o el ni\u00f1o, olvidando prejuicios y conteniendo\/escuchando las resonancias emocionales que puedan surgir en nosotras o nosotros.<\/p>\n<p>Todo ello para poder ofrecerles un acompa\u00f1amiento ajustado a su situaci\u00f3n y vivencias con respecto a las dificultades presentadas.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica psicomotriz no lo es todo, no lo puede todo. En muchas ocasiones precisar\u00e1 del complemento de otras intervenciones, para dar una respuesta lo m\u00e1s global posible.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica psicomotriz no es magia ni lo soluciona todo. Pero s\u00ed puede abrir muchas posibilidades en la ni\u00f1a o el ni\u00f1o y en sus familias.<\/p>\n<p>Porque la pr\u00e1ctica psicomotriz abre a la persona de la ni\u00f1a o del ni\u00f1o a la posibilidad de actuar, de jugar con sus miedos, sus fantasmas, sus sufrimientos\u2026 Algo que puede conseguir a partir de la presencia de un adulto (el\/la psicomotricista) que le acompa\u00f1a y procura a trav\u00e9s de sus actitudes (desarrolladas a partir de una s\u00f3lida e intensa formaci\u00f3n personal y profesional realizada en su proceso formativo) aportar al ni\u00f1o o ni\u00f1a el entorno necesario para que adquiera la suficiente seguridad. Seguridad para poder desear actuar, jugar, y atreverse a poner en acci\u00f3n su mundo interno, sin miedo a ser juzgado o agredido.<\/p>\n<p>Es la potencialidad del juego, de la acci\u00f3n y de lo simb\u00f3lico, sostenidos por la relaci\u00f3n de calidad que aporta el adulto-psicomotricista, lo que promueve la posibilidad de transformar las vivencias del ni\u00f1o o la ni\u00f1a con respecto a sus dificultades, provocando el movimiento de las emociones y sentimientos ligadas a las dificultades que le habitan.<\/p>\n<p>Estoy hablando de la herramienta fundamental que toda ni\u00f1a y todo ni\u00f1o tiene para enfrentarse a la realidad: su acci\u00f3n, su posibilidad de jugar, de crear, de actuar sobre el entorno y sobre su propio cuerpo, acompa\u00f1ado por la presencia de un adulto que sostiene esa posibilidad, ofreci\u00e9ndose como interlocutor y como compa\u00f1ero de esos juegos, de esas acciones.<\/p>\n<p>Acci\u00f3n, juego y relaci\u00f3n de calidad con un adulto preparado para posibilitarle evolucionar m\u00e1s all\u00e1 de sus dificultades son, pues, los elementos b\u00e1sicos de nuestras estrategias de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>A esto a\u00f1adimos una caracter\u00edstica muy importante de la intervenci\u00f3n de ayuda psicomotriz: el car\u00e1cter no agresivo de sus estrategias, pues se basa en una din\u00e1mica de acci\u00f3n libre que no fuerza las posibilidades de la ni\u00f1a o el ni\u00f1o, sino que trabaja desde sus capacidades y potencialidades, acept\u00e1ndole tal y como es y est\u00e1 en este momento. Es decir, que la ni\u00f1a o el ni\u00f1o encuentran un lugar en donde se sienten reconocidos y valorados, escuchados y aceptados \u201ctal y como son\/est\u00e1n\u201d y no \u201ccomo debieran ser o estar\u201d. Un lugar que no le sit\u00faa ante la incapacidad y ante qu\u00e9 \u201cdebe ser\u201d sino que parte de su realidad sin juzgarla.<\/p>\n<p>Esta actitud de aceptaci\u00f3n, f\u00e1cil de expresar, pero no tan sencilla de adquirir, es la base que permite que las dificultades, que las angustias, que vive el ni\u00f1o o la ni\u00f1a comiencen a atenuarse, pues lo que todo ser humano necesita, de manera imprescindible, para construir su identidad y desarrollar recursos propios de maduraci\u00f3n, es sentirse aceptado y valorado por otro que, adem\u00e1s, le ofrece la posibilidad de actuar y jugar en seguridad.<\/p>\n<p>Es por ello que, ahora que tanto se habla en nuestra Comunidad Aut\u00f3noma de Atenci\u00f3n Temprana, defiendo la pr\u00e1ctica psicomotriz como una herramienta que siempre deber\u00eda estar presente, ya como recurso espec\u00edfico, ya complementando otras intervenciones que, por su car\u00e1cter correctivo o de curaci\u00f3n, pueden resultar muy agresivas y convertirse en fuente de nuevas dificultades de car\u00e1cter emocional que afecten al proceso de maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica y de construcci\u00f3n de una base de seguridad afectiva suficiente del ni\u00f1o o ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Algo que puede condicionar en gran medida la construcci\u00f3n del psiquismo infantil, tanto en lo relativo a su imaginario (miedos, amenazas, im\u00e1genes de agresores, etc. como a sus capacidades de acci\u00f3n, movimiento, juego, aprendizaje y relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es necesario ofrecer a toda ni\u00f1a o ni\u00f1o que, por diferentes motivos, vive o ha vivido situaciones dolorosas, un espacio y un tiempo en donde poder construir sus propios recursos aut\u00f3nomos con los que hacer frente a esas dificultades, de manera que pueda entrar en una din\u00e1mica evolutiva, superando angustias excesivas que bloquean su posibilidad de crecer y desarrollarse, posibilitando la m\u00e1xima integraci\u00f3n de su persona, equilibrando sus recursos corporales, socio-afectivos y cognitivos.<\/p>\n<p>Esta intervenci\u00f3n deber\u00eda producirse ya en los primeros dos o tres a\u00f1os de vida, momento en que se instalan las bases estructurales y constitutivas del proceso posterior de maduraci\u00f3n. Pero todav\u00eda puede tener efectos importantes en a\u00f1os posteriores, atenuando y\/o canalizando los efectos de lo acontecido en los inicios de la vida.<\/p>\n<p>Esperemos que nuestra sociedad sea capaz de construir estructuras suficientes y adecuadas para acompa\u00f1ar con calidad humana a las familias en dificultad, ofreci\u00e9ndoles acogida, sostenimiento y caminos que recorrer.<\/p>\n<p>Y hablo de \u201ccalidad humana\u201d porque junto a las estructuras necesarias y todo lo que se pueda realizar en cuanto a la coordinaci\u00f3n de servicios m\u00e9dicos, escolares, terap\u00e9uticos, etc. debemos contar con los sistemas de actitudes de las y los profesionales que acompa\u00f1en a las familias, campo en el que las y los psicomotricistas contamos con una importante formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ello es una actitud de ayuda b\u00e1sica, pues no se trata de tratar a las familias como \u201cobjetos\u201d de nuestra t\u00e9cnica, sino de crear las condiciones para que puedan volver a hacerse cargo de sus vidas, atenuando los efectos de las dificultades surgidas en su historia, ejerciendo como sujetos competentes y facilitando la comunicaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n entre los miembros del sistema familiar.<\/p>\n<p>Muchas veces nos encontramos con que la familia no encuentra los recursos para relacionarse con su ni\u00f1o o ni\u00f1a en dificultad, atenazados por la angustia o el sufrimiento de un duelo no elaborado ante el golpe de ver rotas o limitadas sus expectativas con respecto a lo so\u00f1ado con respecto a su ni\u00f1a o ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Atenuar esas angustias, esas vivencias negativas ligadas al sufrimiento derivado de la dificultad surgida en el inicio de la vida del ni\u00f1o o ni\u00f1a es nuestro objetivo, para que familia y ni\u00f1o o ni\u00f1a puedan poner en marcha una din\u00e1mica de construcci\u00f3n de recursos aut\u00f3nomos de re-aseguraci\u00f3n ante los retos vitales.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre \u00c1lvaro Be\u00f1ar\u00e1n Aranzabal.<\/strong> Formador de la ASEFOP, Miembro de LUZARO, Escuela de Psicomotricidad de la UNED de Bergara. Psicomotricista y Pedagogo. Colabora con Hik Hasi y Santo Tomas Lizeoa<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> \u00c1lvaro Be\u00f1ar\u00e1n Aranzabal (2017). La atenci\u00f3n temprana y la pr\u00e1ctica psicomotriz. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 53, pp. 7\u201310. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1lvaro Be\u00f1aran plantea las preguntas que la atenci\u00f3n temprana dirige al psicomotricista: c\u00f3mo mejorar la calidad de vida del ni\u00f1o y de su familia y c\u00f3mo ayudarles a sentirse competentes. 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