{"id":7641,"date":"2016-12-01T10:03:00","date_gmt":"2016-12-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/quien-soy-yo-vivir-y-pensar-el-cuerpo-en-terapia-psicomotriz\/"},"modified":"2026-10-18T09:16:58","modified_gmt":"2026-10-18T08:16:58","slug":"quien-soy-yo-vivir-y-pensar-el-cuerpo-en-terapia-psicomotriz","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/quien-soy-yo-vivir-y-pensar-el-cuerpo-en-terapia-psicomotriz\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n soy yo? Vivir y pensar el cuerpo en terapia psicomotriz"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 52 \u00b7 Diciembre de 2016 \u00b7 pp. 7\u201312<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Mary \u00c1ngeles Cremades aborda la construcci\u00f3n de la representaci\u00f3n de s\u00ed mismo y el acceso a la identidad en la terapia psicomotriz, desde la perspectiva de que el cuerpo del ni\u00f1o es el ni\u00f1o. Sostiene que el psicomotricista lee los \u00edndices corporales y ayuda al ni\u00f1o a apropiarse de su cuerpo y de su vida hasta poder decir \u00abyo soy\u00bb.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>El presente art\u00edculo ha sido la base de distintas conferencias impartidas a lo largo del a\u00f1o 2016 en Bruselas, Bilbao y Madrid.<\/em><\/p>\n<p>Me propongo en este art\u00edculo hablar de la construcci\u00f3n de la representaci\u00f3n de s\u00ed mismo y el acceso a la identidad en relaci\u00f3n con la terapia psicomotriz. Yo quisiera abordar el tema desde la perspectiva del ni\u00f1o porque el cuerpo del ni\u00f1o es el ni\u00f1o. Pensar el cuerpo del ni\u00f1o en la terapia es pensar al ni\u00f1o en su expresi\u00f3n m\u00e1s plena, m\u00e1s digna y m\u00e1s respetuosa hacia ese ser humano en crecimiento que por el hecho de serlo, es decir de estar en crecimiento y por lo tanto \u201cinacabado\u201d, no siempre se ve respetado como ser humano, precisamente en su cuerpo.<\/p>\n<p>Los psicomotricistas somos expertos en la lectura de los \u00edndices corporales a trav\u00e9s de los cuales podemos seguir de manera bastante fiable el \u201cnormal\u201d desarrollo psicomotor de un ni\u00f1o o un proceso madurativo satisfactorio.<\/p>\n<p>Pero desde la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier somos capaces de ir m\u00e1s all\u00e1 y entender los aspectos din\u00e1micos que se esconden en la manera espec\u00edfica que tiene cada ni\u00f1o concreto de decirse y manifestarse a trav\u00e9s de su expresividad motriz; es decir no solo estamos atentos al qu\u00e9 hace, sino al c\u00f3mo hace y en el \u201cc\u00f3mo\u201d vislumbramos el \u201cpor qu\u00e9\u201d, un porqu\u00e9 que siempre va a encontrar sus ra\u00edces en una historia de relaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n somos capaces de encontrar sentido al \u201cpara qu\u00e9\u201d, una finalidad que tiene que ver con procesos defensivos, o por el contrario de reaseguraci\u00f3n, del malestar y de la angustia.<\/p>\n<p>La manera c\u00f3mo el ser humano va haci\u00e9ndose persona es indisociable del proceso de ir \u201chaci\u00e9ndose\u201d la representaci\u00f3n de su cuerpo, representaci\u00f3n que en s\u00ed misma incorpora esa relaci\u00f3n humanizante, incluye a ese otro, que le est\u00e1 permitiendo madurar.<\/p>\n<p>El cuerpo por tanto es el primer lugar de simbolizaci\u00f3n de esa historia de relaci\u00f3n que permite al ni\u00f1o ir estructurando su psiquismo. Las huellas que el contacto a trav\u00e9s del sost\u00e9n, la contenci\u00f3n y la envoltura han ido dejando en el ni\u00f1o, vamos a rastrearlas en su tono, sus apoyos, su eje, su equilibrio, su mirada, su envoltura, su apertura al entorno, su sonrisa, su ritmo, su curiosidad y su deseo de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero esta relaci\u00f3n, que hunde sus ra\u00edces en las etapas de no diferenciaci\u00f3n entre el ni\u00f1o y la madre, se va entretejiendo a partir de fuerzas contradictorias que acercan y alejan, que generan fantasmas de apego y de dominio, y acaban conformando una historia de apego y separaci\u00f3n necesaria para que el ni\u00f1o acceda a su propia identidad. La historia de todo ser humano es la historia de una relaci\u00f3n, de un v\u00ednculo que tiene que ser representado, simbolizado, para poder acceder a una separaci\u00f3n segura, sin que se rompa el v\u00ednculo.<\/p>\n<p>Y esta historia tambi\u00e9n nos la cuenta el ni\u00f1o si estamos atentos. La manera que tiene de canalizar sus impulsos, de expresar sus emociones, la energ\u00eda vital, el placer o el displacer con que carga sus acciones, sus posturas y su gestualidad, son manifestaciones espont\u00e1neas de una gran riqueza que nos hablan de la facilidad o dificultad con que el ni\u00f1o est\u00e1 resolviendo esta disyuntiva vital para su crecimiento.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 elementos de la expresividad motriz del ni\u00f1o nos interesa retener para poder \u201dleer\u201d mejor lo que nos dice de s\u00ed mismo y poder, en la medida de lo posible, hacer hip\u00f3tesis sobre su historia y eventualmente objetivar su evoluci\u00f3n a lo largo de la Ayuda?<\/p>\n<p>Bernard Aucouturier en su libro \u201cLos fantasmas de acci\u00f3n y la Pr\u00e1ctica Psicomotriz\u201d, nos habla de tres aspectos concretos que hay que observar en el ni\u00f1o\/a:<\/p>\n<p>\u2022 Las relaciones y su evoluci\u00f3n: a trav\u00e9s de los par\u00e1metros psicomotores y m\u00e1s concretamente aquellos par\u00e1metros que hacen referencia a su cuerpo, como los apoyos, el eje, el equilibrio, la coordinaci\u00f3n, posturas.<\/p>\n<p>\u2022 Las manifestaciones de angustia y su evoluci\u00f3n: fijaciones, repeticiones, rechazos, inhibici\u00f3n, miedos, transgresiones, defensas excesivas (lenguaje), exceso de movimiento.<\/p>\n<p>\u2022 Las posibilidades de reaseguraci\u00f3n: es decir la capacidad para jugar, simbolizar, representarse, hablar, comunicar, el placer. .<\/p>\n<p>A partir de estos \u00edndices observados y analizados, la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Aucouturier nos permite entender el funcionamiento psicol\u00f3gico del ni\u00f1o en base a una comprensi\u00f3n psicodin\u00e1mica de su expresividad motriz que nos da las claves para hacer hip\u00f3tesis sobre su biograf\u00eda, para entender el anclaje de su angustia o el origen de su malestar, en el que encontramos sin duda el origen de sus dificultades del presente, a la vez que nos permite entender los aspectos din\u00e1micos y relacionales del aqu\u00ed y ahora del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Es decir la observaci\u00f3n atenta e interactiva con el ni\u00f1o nos permite una visi\u00f3n en vertical, sobre su historia, y en horizontal sobre quien es el ni\u00f1o a d\u00eda de hoy, c\u00f3mo funciona o disfunciona, sus fijaciones, bloqueos o lastres pero tambi\u00e9n, y esto es importante, cu\u00e1les son sus recursos y sus potencialidades.<\/p>\n<p>Esta mirada original sobre la maduraci\u00f3n infantil abre una \u00f3ptica diferente a la hora de abordar las dificultades y las patolog\u00edas de los ni\u00f1os pues pone el acento en lo que el ni\u00f1o es, en lo que el ni\u00f1o tiene, en lo que el ni\u00f1o puede, en la din\u00e1mica que sostiene sus relaciones, no en sus carencias o en su s\u00edntoma, y esto hoy en d\u00eda no est\u00e1 a la moda.<\/p>\n<p>El cuerpo no enga\u00f1a y si podemos abordar la lectura de la expresividad motriz con la mirada limpia y las \u201cgafas\u201d adecuadas para ello, los ni\u00f1os son un libro abierto que se ofrece ante nuestra mirada para que conozcamos quien es \u00e9l de verdad. Esa es nuestra competencia espec\u00edfica y los ni\u00f1os de hoy en d\u00eda est\u00e1n especialmente necesitados de nuestra mirada.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aporta la terapia Psicomotriz para favorecer la maduraci\u00f3n de los ni\u00f1os\/as? \u00bfCu\u00e1l es la originalidad de esta terapia? \u00bfQu\u00e9 hace de ella una v\u00eda privilegiada para aliviar sufrimiento infantil? \u00bfQu\u00e9 hace de esta terapia un lugar de deseo tanto para los ni\u00f1os como para los terapeutas?<\/p>\n<p>Jorge Barudy, psiquiatra chileno afincado en B\u00e9lgica especialista en el tema de la resiliencia, califica la terapia psicomotriz de subversiva, un instrumento excepcional, entre otras cosas, porque es reparadora del aislamiento, de la soledad que la sociedad actual produce, y si hay algo que podemos afirmar sin ning\u00fan g\u00e9nero de dudas, es que los ni\u00f1os que vienen a terapia est\u00e1n inmersos en una profunda soledad.<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de Barudy nos pone en la pista del primer gran valor de esta terapia, que es el encuentro, un encuentro entre dos seres humanos, ni\u00f1o y terapeuta, que se realiza desde lo m\u00e1s genuino y aut\u00e9ntico de cada uno que es el cuerpo, las sensaciones y las emociones.<\/p>\n<p>Un encuentro que se produce en una semejanza de condiciones poco com\u00fan, descalzos, en ropa c\u00f3moda, de pie, o tumbados, sin formalismos ni condici\u00f3n alguna que \u201cproteja\u201d al terapeuta o al ni\u00f1o, de lo que se va a mover all\u00ed a nivel t\u00f3nico emocional, pero garantizado por un encuadre segurizante y contenedor para ambos, que favorece la emergencia intensa de resonancias t\u00f3nico emocionales reciprocas. Y una vez producido el encuentro todo es posible.<\/p>\n<p>Porque es el encuentro en s\u00ed mismo lo que permite al ni\u00f1o expresar quien es, expresar su sufrimiento, expresar su historia, pero tambi\u00e9n actuar, moverse, emocionarse, en definitiva construirse un sentimiento de s\u00ed desarrollando procesos de acci\u00f3n y de reaseguraci\u00f3n. Pero siendo importante esta comprensi\u00f3n de la problem\u00e1tica infantil no es la comprensi\u00f3n te\u00f3rica lo que hace cambiar al ni\u00f1o en la terapia, sino lo que se vive en la Sala de Pr\u00e1ctica Psicomotriz. El cambio del ni\u00f1o viene de la mano de las peque\u00f1as o grandes movilizaciones t\u00f3nicoemocionales que se producen a lo largo de una sesi\u00f3n a trav\u00e9s de los juegos de todo tipo compartidos en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>Hay algo que tenemos que tomar siempre en consideraci\u00f3n, que la angustia forma parte de la vida de los ni\u00f1os como motor y como riesgo. Como motor porque una dosis necesaria de angustia permite el crecimiento y el desarrollo de mecanismos de reaseguraci\u00f3n que le procuran sosiego en ausencia de la figura de apego.<\/p>\n<p>Como riesgo porque si se instala puede bloquear los procesos de creaci\u00f3n de engramas de acci\u00f3n necesarios para el buen desarrollo del ni\u00f1o. El ni\u00f1o se nutre a partes iguales de la relaci\u00f3n y de su propia acci\u00f3n; la relaci\u00f3n con el entorno maternante le permite ir cre\u00e1ndose las representaciones inconscientes que llamamos fantasmas de acci\u00f3n que van a ser el motor de su actividad. La acci\u00f3n va abriendo cada vez m\u00e1s sus posibilidades motoras, cognitivas, simb\u00f3licas, sociales y hasta narcisistas pero esencialmente produce en \u00e9l unas transformaciones internas y externas que le hacen sentirse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>La maduraci\u00f3n de un ni\u00f1o tiene por tanto como base la acci\u00f3n, el placer y la relaci\u00f3n, tres componentes indisociables para que el ni\u00f1o pueda cimentar su psiquismo pero para ello necesita a ese otro unificado que le proporcione la contenci\u00f3n y envoltura necesarias que faciliten sus transformaciones. Y esto es exactamente lo que el ni\u00f1o encuentra en la Sala de psicomotricidad: acci\u00f3n, placer y relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay que pensar que los ni\u00f1os que vienen a terapia son ni\u00f1os cuya dosis de angustia ha sido mayor de lo asumible y por tanto no han conseguido una suficiente unificaci\u00f3n de su cuerpo, o \u00e9sta es tan fr\u00e1gil y su piel ps\u00edquica tiene unos contornos tan vulnerables, que la contaminaci\u00f3n entre el mundo interno y externo es permanente y perturbadora, explic\u00e1ndonos muchos de los comportamientos excesivos o limitados por los que el ni\u00f1o viene a consulta.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o en la sala encuentra la posibilidad de vivir su propia acci\u00f3n, de crear, vivir, encontrar y reencontrar sus propias sensaciones en una relaci\u00f3n y como bien sabemos, el placer de la acci\u00f3n compartida transforma. Cada vez que un ni\u00f1o corre, o juega un pilla-pilla, con toda la movilizaci\u00f3n emocional que conlleva, est\u00e1 jugando fantasmas persecutorios si, pero sobre todo est\u00e1 sintiendo sus apoyos, est\u00e1 sintiendo el dominio de su cuerpo y el espacio, est\u00e1 viviendo el placer de alejarse pero tambi\u00e9n el de dejarse atrapar y sentirse recogido y contenido que le recompone de la angustia de alejarse y esto lo vive en su cuerpo. Cada vez que un ni\u00f1o juega con el equilibrio est\u00e1 vivi\u00e9ndose a s\u00ed mismo de manera diferente, dominando su cuerpo jugando a perder ese dominio para poderlo recuperar. Cada vez que un ni\u00f1o empuja la torre de cojines est\u00e1 produciendo una movilizaci\u00f3n t\u00f3nica en todo su cuerpo que le unifica a trav\u00e9s de la fuerza que saca al empujar, simb\u00f3licamente est\u00e1 echando fuera, sacando todo lo que le sobra y lanz\u00e1ndolo sobre esa torre o ese adulto que simboliza todo aquello que le exige, le controla o le impide ser \u00e9l mismo, y todo esto lo vive en su cuerpo, en su emoci\u00f3n, en sus sensaciones compartidas.<\/p>\n<p>A lo largo de una sesi\u00f3n de terapia se dan un sinf\u00edn de situaciones de este tipo que el ni\u00f1o vive en la plenitud de una relaci\u00f3n que le entiende y le respeta, en una sala que es atractiva y estable, pero transformable, y esta vivencia de s\u00ed mismo en acci\u00f3n es lo que va produciendo ese cambio t\u00f3nico emocional profundo que pone de manifiesto que el ni\u00f1o va transformando la angustia y el sufrimiento en bienestar.<\/p>\n<p>Es el conjunto de las sensaciones vividas a lo largo de las sesiones las que van cambiando la percepci\u00f3n que el ni\u00f1o tiene de s\u00ed mismo, y en la medida que cambia la percepci\u00f3n de s\u00ed mismo porque se siente unificado, s\u00f3lido, capaz, y por lo tanto en mayor seguridad, cambia tambi\u00e9n la percepci\u00f3n de la realidad y del entorno, teniendo como consecuencia un comportamiento m\u00e1s adaptado.<\/p>\n<p>Llegados a este punto no puedo por menos que evocar dos de los conceptos esenciales de la Terapia Psicomotriz Aucouturier que afectan directamente el cuerpo del ni\u00f1o y que sin duda son la se\u00f1a de identidad de nuestra terapia y estos son: la estrategia de rodeo y los juegos de reaseguraci\u00f3n profunda.<\/p>\n<p>Bernard Aucouturier ha sido el primer y \u00fanico autor en extraer principios de actuaci\u00f3n terap\u00e9uticos de teor\u00edas enunciadas fundamentalmente por los autores postkleinianos y muy particularmente Winnicott, creando una Pr\u00e1ctica original que constituye su aut\u00e9ntica aportaci\u00f3n al campo de la Psicolog\u00eda radicando en ello la originalidad de la propia Pr\u00e1ctica Psicomotriz. Winnicott habl\u00f3 de las angustias impensables que invad\u00edan al beb\u00e9 por el hecho de su inmadurez neurol\u00f3gica, que solo eran calmadas por una madre suficientemente buena a trav\u00e9s un buen holding y un buen handling, acciones estas que, en su repetici\u00f3n, iban dejando las huellas en el beb\u00e9 que posteriormente iban a posibilitar los primeros esbozos de representaciones inconscientes.<\/p>\n<p>Bernard Aucouturier extrajo consecuencias terap\u00e9uticas de estas acciones, de estas manipulaciones del cuerpo en el espacio, de estas sensaciones vividas en relaci\u00f3n, de estas vivencias corporales de fuerte movilizaci\u00f3n t\u00f3nica, y los llam\u00f3 juegos de reaseguraci\u00f3n profunda, que pueden ser activos o pasivos, pero que siempre llevan a encontrar en uno mismo el objeto interno que da seguridad y por lo tanto a superar las eventuales angustias que puedan invadir en mayor o menor grado al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>La estrategia de rodeo ir\u00eda tambi\u00e9n en esta l\u00ednea pues tiene como objetivo que el ni\u00f1o se reencuentre con las sensaciones m\u00e1s arcaicas que constituyen los cimientos de sus representaciones inconscientes, con el fin de que el ni\u00f1o pueda construir o reconstruir la uni\u00f3n entre lo som\u00e1tico y lo ps\u00edquico que est\u00e1 en la base de la representaci\u00f3n de s\u00ed mismo, y a partir de ah\u00ed instaurar o restaurar la funci\u00f3n simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>La estategia de rodeo y los juegos de reaseguraci\u00f3n profunda son por tanto las dos caras de la misma moneda, pues es a trav\u00e9s de estos juegos, inducidos por el terapeuta o jugados espont\u00e1neamente, como el ni\u00f1o \u201crodea\u201d o \u201cpasea\u201d por las sensaciones de la etapa arcaica apuntalando las bases de la representaci\u00f3n de s\u00ed mismo. Dicho de otra manera, toda esta movilizaci\u00f3n corporal vivida en la sesi\u00f3n tiene como finalidad la creaci\u00f3n de nuevas representaciones internas y por lo tanto producir maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica, incluso hasta cierto punto maduraci\u00f3n neurol\u00f3gica, pues la maduraci\u00f3n del l\u00f3bulo frontal, tan de moda hoy por su inmadurez en los TDHA, tiene que ver con la vivencia de todo esta gama de sensaciones arcaicas primitivas, en una relaci\u00f3n de seguridad.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n soy yo? Se pregunta el ni\u00f1o, porque en general los ni\u00f1os que vienen a terapia son ni\u00f1os que est\u00e1n perdidos respecto al lugar que ocupan en el mundo, o perdidos en una angustia que le dificulta saber qui\u00e9n es.<\/p>\n<p>La Pr\u00e1ctica Psicomotriz ofrece a los ni\u00f1os y las ni\u00f1as la posibilidad de vivir su cuerpo que es lo mismo que decir que tienen la posibilidad de vivirse a s\u00ed mismos, de nutrirse f\u00edsica y ps\u00edquicamente a trav\u00e9s de su propia acci\u00f3n. Si la primera creaci\u00f3n del ni\u00f1o es su propio cuerpo, la Pr\u00e1ctica Psicomotriz permite a los ni\u00f1os crearse y recrearse, innovarse y transformarse en un espacio especialmente dise\u00f1ado para que esto ocurra. \u00bfQui\u00e9n soy yo? Mi cuerpo expresa mi vida, la llevo a cuestas, va conmigo, pero no es m\u00eda, solo est\u00e1 en mi cuerpo, alguien la recupera para m\u00ed, en un espacio y un tiempo privilegiados, alguien la va a leer para m\u00ed, la juega conmigo, para que comparti\u00e9ndola, yo consiga apropiarme de mi cuerpo, de mi vida y as\u00ed, al final pueda llegar a decir \u00a1YO SOY!&#8230;..<\/p>\n<p>Muchas gracias. Mary \u00c1ngeles Cremades Carceller<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre M\u00aa \u00c1ngeles Cremades Carceller.<\/strong> Psic\u00f3loga y terapeuta psicomotriz. Dirige el centro de formaci\u00f3n y tratamiento psicomotor CEFOPP de Madrid perteneciente a la ASEFOP, asociaci\u00f3n de la cual es actualmente presidenta.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> M\u00aa \u00c1ngeles Cremades Carceller (2016). \u00bfQui\u00e9n soy yo? Vivir y pensar el cuerpo en terapia psicomotriz. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 52, pp. 7\u201312. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mary \u00c1ngeles Cremades aborda la construcci\u00f3n de la representaci\u00f3n de s\u00ed mismo y el acceso a la identidad en la terapia psicomotriz, desde la perspectiva de que el cuerpo del ni\u00f1o es el ni\u00f1o. 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