{"id":7637,"date":"2016-05-01T10:06:00","date_gmt":"2016-05-01T09:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/kiribil-20-anos-de-travesia\/"},"modified":"2026-10-18T09:16:55","modified_gmt":"2026-10-18T08:16:55","slug":"kiribil-20-anos-de-travesia","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/kiribil-20-anos-de-travesia\/","title":{"rendered":"Kiribil 20 a\u00f1os de traves\u00eda"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 51 \u00b7 Mayo de 2016 \u00b7 pp. 24\u201330<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Textos presentados en el acto de celebraci\u00f3n de los 20 a\u00f1os del gabinete Kiribil de Bilbao, con intervenciones de Montse Bilbao, Jon Ramos, Rosana de la Fuente y Jabi Laburu. Tratan el v\u00ednculo y el apego, el sistema de actitudes y la experiencia de trabajo en el centro.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>El gabinete Kiribil, de Bilbao, ha celebrado sus 20 a\u00f1os, muchas de las personas que trabajan en el centro han sido alumnado de nuestra Escuela Luzaro de la Uned de Bergara. Algunos asistimos a la fiesta que organizaron y al pedirles su colaboraci\u00f3n con los escritos, tan interesantes, no dudaron en querer compartir este gran trabajo en el que desarrollan su vida laboral. Hemos tenido que decidirnos por algunos, por temas de espacio, pero pensamos que en otros n\u00fameros posteriores tendr\u00e1n su momento, no ha sido f\u00e1cil, con sumo respeto pensamos que \u00e9stos, que a continuaci\u00f3n puedes leer, reflejan la experiencia y la metodolog\u00eda de su trabajo.<\/p>\n<p>Muchas felicidades y nuestro m\u00e1s sincero agradecimiento.<\/p>\n<p>Presentaci\u00f3n del acto con <strong>Montse Bilbao <\/strong> Hola a todos y bienvenidos<\/p>\n<p>La idea de esta Jornada viene dada por el gran deseo de celebrar y compartir con todos vosotros la traves\u00eda de los 20 a\u00f1os de Kiribil<\/p>\n<p>Nuestros comienzos se remontan a julio de 1994 cuando Luis Mel\u00e9ndez, entonces profesor de la Escuela de Psicomotricidad de Bergara, nos pas\u00f3 el testigo de su centro en Bilbao y nos contact\u00f3 a Jabi Laburu, a Marisa Angulo y a m\u00ed, fue as\u00ed como surgi\u00f3 el primer equipo de Kiribil y en septiembre de ese a\u00f1o abrimos las puertas a lo que llegara.<\/p>\n<p>Desde este empezar de cero nos pusimos a caminar uniendo nuestros corazones, que se abren a tres objetivos fundamentales de la Pr\u00e1ctica Psicomotriz de Bernard Aucouturier:<\/p>\n<p>La <strong>comunicaci\u00f3n<\/strong> , que Bernard la define como acoger y respetar lo m\u00e1s justamente posible nuestras demandas m\u00e1s profundas. Esto quer\u00eda decir que pod\u00edamos hablar de todo lo que nos inquietaba, de lo que nos preocupaba, de los miedos, de las angustias y tambi\u00e9n de nuestras alegr\u00edas.<\/p>\n<p>La <strong>creaci\u00f3n<\/strong> destinada al otro. Kiribil no para de crear, de aportar, de dar para el otro.<\/p>\n<p>El <strong>pensamiento<\/strong> , a la distanciaci\u00f3n, que supone la capacidad de an\u00e1lisis y de s\u00edntesis. Al lado de nuestra gran emoci\u00f3n, base de nuestro crecer, tambi\u00e9n ha habido mucha reflexi\u00f3n, que nos aclaraba los caminos a recorrer.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de utilizar constantemente estos tres objetivos, tanto en la sala con los ni\u00f1os como con nosotros tres, el equipo se fue consolidando y enriqueciendo.<\/p>\n<p>Todo era nuevo, el espacio, el tiempo, el lenguaje, los objetos y nosotros mismos en relaci\u00f3n. Estos son los<strong> par\u00e1metros de observaci\u00f3n<\/strong> de una sesi\u00f3n de Psicomotricidad y as\u00ed empezamos nosotros con ese v\u00e9rtigo, con mariposas en la barriga, as\u00ed deben sentirse las familias y los ni\u00f1os que acuden a Kiribil. Est\u00e1 bien ponernos en sus pellejos porque no es nada f\u00e1cil llegar a un espacio nuevo, con un lenguaje la mayor\u00eda de las veces muy diferente al que est\u00e1n acostumbrados a o\u00edr y unos objetos e individuos desconocidos.<\/p>\n<p>La m\u00e1quina se puso a funcionar y de esos inicios llegamos a estos d\u00edas donde somos 11 los profesionales que conformamos Kiribil y en total en su historia 15 personas han conformado esta manera nuestra de acompa\u00f1ar a los ni\u00f1os y las ni\u00f1as.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de Kiribil desde los inicios hasta ahora y, creo que es el sustento que nos hace seguir creciendo y enriqueci\u00e9ndonos como personas y a la vez como profesionales, ha sido <strong>cuidarnos mucho los unos a los otros<\/strong>.<\/p>\n<p>Nos cuidamos porque seguimos comunic\u00e1ndonos, nos decimos, nos mostramos y en suma nos respetamos cual somos y tengo que decir que somos muy diversos y eso lo hace todav\u00eda m\u00e1s rico.<\/p>\n<p>En este crecimiento aparecen tambi\u00e9n desajustes, porque en esta diversidad no siempre hemos acertado en entendernos, pero siempre hemos podido encontrar reflexiones y conclusiones positivas para todos. Las crisis, como decimos a los padres, son importantes en el desarrollo y crecimiento del individuo y en Kiribil tambi\u00e9n las hemos tenido, pero seguimos adelante con mucha ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiero acabar con un concepto africano tradicional, os preguntar\u00e9is por qu\u00e9, ser\u00eda muy largo de contar pero he estado en contacto con Charity, mujer sabia, sudafricana, que trajo a m\u00ed este concepto \u201cUBUNTU\u201d: Una persona con ubuntu es abierta y est\u00e1 disponible para los dem\u00e1s, est\u00e1 segura de s\u00ed misma porque sabe que pertenece a una comunidad, incluso a una gran totalidad.<\/p>\n<p>Una persona es una persona a causa de los dem\u00e1s, yo soy porque nosotros somos.<\/p>\n<p>Cuando escuch\u00e9 esto conect\u00e9 con esta jornada, con la responsabilidad de dar algo a la comunidad para ir mejorando y sobre todo con los ni\u00f1os que pierden el ubuntu, porque se sienten que no pertenecen, que no se les reconoce.<\/p>\n<p>Cuando esto ocurre se pone a la persona que ha perdido el ubuntu en el centro para ir dici\u00e9ndole todo lo que tiene de bueno, todas sus competencias\u2026, para que recupere el ubuntu y as\u00ed es el trabajo que se hace en Kiribil, tanto entre nosotros, como equipo, en nuestros momentos de supervisi\u00f3n y en el d\u00eda a d\u00eda, como con los ni\u00f1os, recordando a las familias, a los profesionales de la educaci\u00f3n, de la salud y de lo social, que desde la discapacidad, desde el s\u00edntoma, desde el no, nadie recupera el Ubuntu, y este entender al ni\u00f1o desde su potencialidad es algo que est\u00e1 en la base en Kiribil.<\/p>\n<p>YO SOY PORQUE NOSOTROS SOMOS<\/p>\n<h3>Jon Ramos<\/h3>\n<h3>V\u00ednculo y apego. Necesidades de los ni\u00f1o\/as.<\/h3>\n<p>Nacemos desnudos, muertos de miedo ante lo desconocido. Hasta ese momento permanec\u00edamos en un lugar pl\u00e1cido, caliente, acogedor, seguro. Nuestras necesidades de nutrici\u00f3n eran satisfechas a trav\u00e9s del cord\u00f3n umbilical y nuestro cuerpo flotaba a la misma temperatura todo el tiempo. Alg\u00fan peque\u00f1o movimiento de ajuste en ese medio privilegiado y a seguir creciendo. Nos sent\u00edamos protegidos y tranquilos.<\/p>\n<p>En un momento todo cambia. Se abren las compuertas de la vida y nuestro fr\u00e1gil cuerpecillo todav\u00eda en construcci\u00f3n se enfrenta al roce escalofriante de todo lo que existe en nuestra piel. El aire, las sabanas, las gasas&#8230; Cualquier elemento se convierte en agresor, en distorsionador de la paz de la que venimos. La luz, los sonidos, todo es desconocido y duele. Ya no nos acordamos, fue hace tanto tiempo, \u00bfo s\u00ed? La vida en sus primeros momentos es ca\u00f3tica, un vendaval de est\u00edmulos incomprensibles. Pasamos de la paz al caos en minutos. Nuestro cuerpo parece que se rompe en mil pedazos. El hambre aparece y las sensaciones asociadas a \u00e9l deben de ser angustiosas.<\/p>\n<p>A veces cuando llevo una ma\u00f1ana sin comer, el \u00e1nimo se me vuelve del rev\u00e9s. No quiero ni imaginar las sensaciones en el cuerpo del beb\u00e9, la incomprensi\u00f3n, la angustia\u2026. El aire en los pulmones debe de ser otra experiencia impresionante, rompedora. \u00bfY o\u00edr tu propia voz, tu lloro que proviene de no se sabe de d\u00f3nde? \u00bfY las voces de los otros\u2026? Las manos, unas fr\u00edas, otras calientes, y \u00bfd\u00f3nde las estoy notando? No s\u00e9 lo que es un pie, no s\u00e9 lo que es mi pie que me lo tocan con cari\u00f1o y yo lo siento a kil\u00f3metros de distancia&#8230;.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 herramientas echamos mano para sobrevivir en este aparente y real caos?<\/p>\n<p>De los instintos, los instintos\u2026<\/p>\n<p>De esos movimientos involuntarios que se ponen en marcha ante seg\u00fan qu\u00e9 est\u00edmulos. Son b\u00e1sicos, sencillos&#8230; Llorar, gritar, sacudirnos, encogernos, sobresaltarnos\u2026, todos est\u00e1n gen\u00e9ticamente programados y se activan autom\u00e1ticamente, sin nuestro control.<\/p>\n<p>Algunos de ellos s\u00f3lo tienen un \u00fanico objetivo: llamar la atenci\u00f3n de quien nos va a cuidar. Avisarle de que la angustia nos puede, de que el vacio nos absorbe, pedir ayuda&#8230; Gritar, llorar&#8230; Es un grito desgarrado confiando en que la vida nos cuidar\u00e1. Y cuando esa persona aparece m\u00e1gica y nos da calor, nos habla con palabras de amor, nos abriga la desesperaci\u00f3n, nos recompone en uno los miles de trocitos en los que se ha descompuesto nuestro fr\u00e1gil cuerpo, nos da de comer, comida caliente que llena un est\u00f3mago que duele infinito de hambre&#8230;, en ese momento en que aparece la persona madre, nos enganchamos a ella con desesperada complacencia y nos apegamos de una vez por todas y para siempre.<\/p>\n<p>Confiados como enamorados primerizos nos entregamos absolutos, enteros y sin defensas. Apegarnos nos salva de la locura. Apegarse es lo que s\u00f3lo un beb\u00e9 desvalido puede hacer para no morir. Apegarse es vincularse desde la necesidad m\u00e1s absoluta.<\/p>\n<p>Y si la persona madre encargada de cuidar a ese beb\u00e9 sintoniza con las necesidades de \u00e9ste y las satisface suficientemente bien (recordemos que la perfecci\u00f3n no existe, s\u00f3lo es un concepto) el nuevo ser en formaci\u00f3n podr\u00e1 hacer un proceso de desarrollo cognitivo, emocional, f\u00edsico y social. S\u00f3lo desde ese cuidado, sentido como m\u00e1gico e incondicional, podr\u00e1 organizarse ps\u00edquicamente.<\/p>\n<p>Para saber que se ha cumplido el objetivo de salvaci\u00f3n ante esa angustia, aparece la sonrisa del beb\u00e9, el saludo de placer, las gracias por estar ah\u00ed. El beb\u00e9 nos da se\u00f1ales que tambi\u00e9n los adultos podemos interpretar instintivamente. No hay que pensar demasiado.<\/p>\n<p>Y el beb\u00e9 se construye de manera infinita hasta la muerte entre esas situaciones extremas de dolor y de placer. De esa forma b\u00e1sica de relacionarnos con el mundo surgir\u00e1 todo lo dem\u00e1s. Del negro y el blanco surgir\u00e1n los infinitos grises que nos hacen humanos&#8230; y los infinitos colores de la relaci\u00f3n social&#8230;.<\/p>\n<p>El apego s\u00f3lo lo puede hacer el beb\u00e9 desde ese desvalimiento absoluto. El apego pertenece exclusivamente al beb\u00e9.<\/p>\n<p>Y la capacidad de vincularnos posteriormente con la vida, de establecer relaciones emocionales con el mundo y sus personas, deviene indefectiblemente de haber sido correspondida nuestra necesidad de apego.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda Bowlby, desde la cuna hasta la tumba, somos m\u00e1s felices cuando la vida est\u00e1 organizada como una serie de excursiones largas o cortas desde la base segura provista por nuestras figuras de apego.<\/p>\n<p>Cuando trabajamos con ni\u00f1os en la sala tratamos de establecer un v\u00ednculo de seguridad con ellos, de manera que puedan expresar sus angustias de soledad a trav\u00e9s del juego, que nos puedan decir desde la confianza c\u00f3mo se reaseguran cuando sienten angustia, cuando sienten miedo, cuando se sienten solos. Que nos puedan decir c\u00f3mo han ido construyendo esos trucos personales y m\u00e1gicos, para que cuando los ponen en marcha recuerden esa primera sensaci\u00f3n m\u00e1gica de seguridad ante la angustia de soledad.<\/p>\n<p>En Kiribil creemos firmemente en la necesidad de cubrir todas las necesidades de los ni\u00f1os en todo momento, siempre que lo demanden y distingui\u00e9ndolas de lo que parece que demandan. Sabiendo distinguirlas tambi\u00e9n de nuestras propias necesidades. S\u00f3lo un ni\u00f1o satisfecho, lleno, tranquilo y seguro, puede crecer satisfecho, lleno, tranquilo y seguro. E invitamos de continuo a los padres y las madres a observar con tranquilidad a los ni\u00f1os y acudir siempre que demanden atenci\u00f3n.<\/p>\n<h3>Rosana De la Fuente<\/h3>\n<h3>Sobre el sistema de actitudes o\u2026 \u00bfHacemos un trato?<\/h3>\n<p>En esta traves\u00eda que es Kiribil, seguimos profundizando en lo que el RESPETO y la ACEPTACI\u00d3N son para nosotros. Dos conceptos que aparecen en nuestro discurso y que, en cada momento del camino que nos sentamos a reflexionar, se nos vuelven hacia nosotros, nos miran y nos interrogan. Confrontan nuestro hacer, nuestro sentir y nuestro pensar y nos comprometen a una forma de SER y ESTAR en la sala con los ni\u00f1os y las ni\u00f1as y tambi\u00e9n en el despacho con los padres.<\/p>\n<p>Esto se concreta en lo que nosotros llamamos nuestro sistema de actitudes que tiene que ver con la escucha, la confianza en el otro, la disponibilidad, el permiso para ser, el no juicio, el ajuste, la espera&#8230; o dicho de otro modo, nos compromete a mirarles con un gran SI; s\u00ed puedes, s\u00ed sabes, lo que haces, sientes y piensas est\u00e1 acertado. Y hemos elegido este sistema de actitudes porque otros antes de nosotros comprobaron, y nosotros lo vemos en nuestra pr\u00e1ctica diaria, que para que los ni\u00f1os y las ni\u00f1as desplieguen todas sus potencialidades y se abran a nuevas posibilidades, necesitan de un ambiente seguro y de confianza, necesitan que les miremos en competencia y les demos permiso para actuar y para ser.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estas razones, hay otra todav\u00eda m\u00e1s importante y comprometida y es que hacemos un trato. Me parece que lo primero que escuchan los ni\u00f1os y las ni\u00f1as de nosotros es que \u00e9ste es un espacio para jugar, y que hay una condici\u00f3n, una ley, y es que no nos podemos hacer da\u00f1o, ni \u201ctu a m\u00ed, ni yo a ti\u201d. Con los padres hacemos un contrato y con los ni\u00f1os y las ni\u00f1as este trato: aqu\u00ed JUGAR SI Y DA\u00d1O NO. Mirar a un ni\u00f1o o una ni\u00f1a en lo que no puede hacer, en sus dificultades, en lo que todav\u00eda no ha logrado&#8230; es debilitarle, ponerle m\u00e1s piedras en el camino, hacerle dependiente y pon\u00e9rselo m\u00e1s dif\u00edcil, si cabe. Y esto es una forma de hacer da\u00f1o, m\u00e1s sutil y velada, pero hacer da\u00f1o.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda al principio, nuestro rumbo se dirige hacia el respeto, la aceptaci\u00f3n y la confianza, pero pasa que nos desajustamos y tambi\u00e9n pasa que aprendimos a reparar.<\/p>\n<p>Como hacemos un trato y somos de palabra y sobre todo de cuerpo. Les decimos sin palabras: \u201cYo te reconozco en todo lo que has logrado, miro las competencias que S\u00cd tienes y conf\u00edo en que lograr\u00e1s crecer en globalidad y armon\u00eda, y durante este tramo del camino yo os acompa\u00f1o a tus padres y a ti\u201d. As\u00ed que&#8230; \u00bfhacemos un trato?<\/p>\n<h3>Jabi Laburu<\/h3>\n<p>Aunque mi pretensi\u00f3n es vivir el aqu\u00ed y el ahora, y el ahora es disfrutar de vosotros, compa\u00f1eros y amigos\u2026, en estos momentos quiero echar una mirada hacia atr\u00e1s\u2026<\/p>\n<p>Cuando pienso en realidad qu\u00e9 he estado haciendo yo todo este tiempo de caminar en compa\u00f1\u00eda de ni\u00f1os, lo primero ser\u00eda reconocer el intento de repararme, de tomar consciencia del efecto autoterap\u00e9utico que he vivido en mis relaciones con los ni\u00f1os, de observar las emociones que surg\u00edan, la ansiedad, las pretensiones continuas, los prejuicios, la falta de escucha verdadera, la pereza, la impulsividad, de conocer mis monstruos\u2026<\/p>\n<p>Para explicarme siempre necesito ir a la pr\u00e1ctica con los ni\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>Tanto en el aspecto terap\u00e9utico como educativo he intentado crear un ambiente de seguridad que me permitiera (mejor decir \u201cnos\u201d), que nos permitiera acompa\u00f1ar(nos) y ayudar(nos) en nuestro particular proceso de simbolizaci\u00f3n. Un ambiente de seguridad en el que el ni\u00f1o fuera respetado y aceptado en el estado en que se encontrara\u2026<\/p>\n<p>En mis primeros a\u00f1os me encontr\u00e9 con una ni\u00f1a que estuvo llorando durante sus primeras 5 sesiones\u2026, en estas sesiones solo le o\u00ed decir ama, ama, ama\u2026, entonces no se trabajaba con los aitas dentro de la sala, vamos aprendiendo\u2026 En la sexta sesi\u00f3n, invadido de tanta incomprensi\u00f3n, con mis pretensiones de ayudarla que se iban por los suelos y mi narcisismo tambale\u00e1ndose\u2026, mi impulsividad me salv\u00f3, vaci\u00e9 con gran estruendo las dos cajas de maderas, el lloro ces\u00f3 de golpe\u2026, y yo, otra vez impulsivamente y con la poca seguridad que me quedaba, le dije: \u201cVale, est\u00e1 bien, nos vamos, pero antes vamos a recoger las maderas\u2026\u201d. Ella vino r\u00e1pidamente y poco a poco fuimos metiendo las maderas en las cajas\u2026, no lloraba y su tonicidad estaba cambiando, tambi\u00e9n su gesto\u2026 Esta acci\u00f3n de vaciado y llenado se repiti\u00f3 durante muchas de las siguientes sesiones y fue el comienzo de una preciosa relaci\u00f3n de 4 a\u00f1os con esta ni\u00f1a\u2026<\/p>\n<p>Sabemos que la acci\u00f3n de llenar calma porque el ni\u00f1o consigue simbolizar la vuelta del objeto querido y perdido\u2026 Esta fue su primera acci\u00f3n terap\u00e9utica conmigo\u2026<\/p>\n<p>De la misma forma debemos observar que mi acci\u00f3n impulsiva, vaciar las cajas, ten\u00eda el mismo objetivo, expresar el no ser-no estar para la ni\u00f1a\u2026, calmar mi ansiedad, el vaciar-separar-hacer desaparecer simbolizaba mi abandono\u2026, esta fue mi primera acci\u00f3n auto-terap\u00e9utica con aquella ni\u00f1a\u2026<\/p>\n<p>Este proceso de estar m\u00e1s seguros conduc\u00eda inevitablemente a una necesidad de expresar con la acci\u00f3n y el movimiento todas esas acciones que llamamos de reaseguraci\u00f3n profunda, una necesidad de representarse a s\u00ed mismo\u2026, repetir unas acciones que, vividas en placer, nos ayudan a que nuestro yo corporal est\u00e9 en mejor sinton\u00eda con lo que est\u00e1 fuera de \u00e9l\u2026 Y nos ayudamos jugando con el placer sensoriomotor\u2026 Aqu\u00ed me viene al recuerdo un ni\u00f1o paral\u00edtico cerebral con el que pas\u00e9 m\u00e1s de 4 a\u00f1os de relaci\u00f3n y con el que viv\u00ed con gran intensidad todo eso que llamamos el placer sensoriomotor, di m\u00e1s saltos y m\u00e1s carreras que en mis primeros 10 a\u00f1os de vida\u2026<\/p>\n<p>Esa seguridad tambi\u00e9n, inevitablemente, llevaba a los ni\u00f1os a necesitar saber, entender c\u00f3mo funcionan las cosas, comprender el mundo, o sea una necesidad de expresar \u201clo otro\u201d\u2026 Aquel otro ni\u00f1o con el que tambi\u00e9n durante 4 a\u00f1os disfrut\u00e9 de su relaci\u00f3n y con el que pas\u00e9 2 a\u00f1os, sesi\u00f3n tras sesi\u00f3n, jugando a los bomberos\u2026, ya han pasado los a\u00f1os\u2026, ahora este ni\u00f1o tiene abiertas las puertas del parque de bomberos de su pueblo de par en par\u2026, estoy convencido de que aquella repetici\u00f3n de acciones tan placentera de conocer \u201clo otro\u201d fue un buen curriculum para seducir a todo el cuerpo de bomberos del parque de su pueblo\u2026<\/p>\n<p>Estos dos ni\u00f1os tan diferentes tambi\u00e9n me ense\u00f1aron que mis pretensiones estaban equivocadas\u2026, los objetivos que me ped\u00eda mi intelecto no deb\u00edan ser que el uno pudiera ser aut\u00f3nomo motrizmente ni que el otro consiguiera tener un entendimiento que tendiera a \u201clo normal\u201d, sino que lo vivido en esa relaci\u00f3n semana tras semana ten\u00eda que ser el objetivo en s\u00ed, que en el proceso estuviera el resultado\u2026, que el camino fuera la meta, y que el placer de la acci\u00f3n, tanto del cuerpo como de la relaci\u00f3n, ser\u00eda el camino\u2026<\/p>\n<p>La acci\u00f3n como proceso terap\u00e9utico de los dos contendientes en el juego\u2026, la acci\u00f3n emocionante como el suceso m\u00e1s aut\u00e9ntico entre el ni\u00f1o y el adulto que le acompa\u00f1a.<\/p>\n<p>Quer\u00eda expresaros esta reflexi\u00f3n porque quiero ahora reconocerme paciente de los ni\u00f1os que me tra\u00edan para ayudar\u2026, ni\u00f1os que me ayudaron a expresar mis fantasmas y a simbolizarlos.<\/p>\n<p>Y quiero acabar con aquella frase de un ni\u00f1o de 4 a\u00f1os en un grupo educativo, un ni\u00f1o con un hacer un tanto inhibido y con pocas capacidades de dominio, le costaba mucho hablar, expresar\u2026, me agarra del pantal\u00f3n antes de acabar la sesi\u00f3n\u2026 y me dice \u201cesto me hace bien\u201d\u2026<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Montse Bilbao Fern\u00e1ndez, Jon Ramos Marqu\u00e9s, Rosana de la Fuente del Rinc\u00f3n y Jabi Laburu Pereda.<\/strong> Montse Bilbao Fern\u00e1ndez: psic\u00f3loga y terapeuta psicomotriz. Jon Ramos Marqu\u00e9s: psic\u00f3logo y terapeuta psicomotriz. Rosana de la Fuente del Rinc\u00f3n: terapeuta psicomotriz y pedagoga sist\u00e9mica. Jabi Laburu Pereda: fisioterapeuta, terapeuta psicomotriz y profesor de la Escuela de Psicomotricidad de Bergara.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Montse Bilbao Fern\u00e1ndez, Jon Ramos Marqu\u00e9s, Rosana de la Fuente del Rinc\u00f3n y Jabi Laburu Pereda (2016). Kiribil 20 a\u00f1os de traves\u00eda. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 51, pp. 24\u201330. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Textos presentados en el acto de celebraci\u00f3n de los 20 a\u00f1os del gabinete Kiribil de Bilbao, con intervenciones de Montse Bilbao, Jon Ramos, Rosana de la Fuente y Jabi Laburu. Tratan el v\u00ednculo y el apego, el sistema de actitudes y la experiencia de trabajo en el centro.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[25],"cuaderno_autoria":[135,139,151,158],"cuaderno_numtax":[107],"class_list":["post-7637","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-cuenta-tu-experiencia","cuaderno_autoria-jabi-laburu","cuaderno_autoria-jon-ramos","cuaderno_autoria-montse-bilbao","cuaderno_autoria-rosana-de-la-fuente","cuaderno_numtax-no-51"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7637"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7637"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}