{"id":7635,"date":"2016-05-01T10:04:00","date_gmt":"2016-05-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/sistemas-sociales-y-afectivos-en-los-primeros-anos\/"},"modified":"2026-10-18T12:58:24","modified_gmt":"2026-10-18T11:58:24","slug":"sistemas-sociales-y-afectivos-en-los-primeros-anos","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/sistemas-sociales-y-afectivos-en-los-primeros-anos\/","title":{"rendered":"Sistemas sociales y afectivos en los primeros a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 51 \u00b7 Mayo de 2016 \u00b7 pp. 16\u201320<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> F\u00e9lix L\u00f3pez presenta una serie de condiciones que deber\u00edan reunir las figuras de apego o adultos cuidadores en la familia, numeradas del 1 al 14, entre ellas que el hijo sea deseado, que los padres sean accesibles, perciban e interpreten las peticiones del ni\u00f1o, sean coherentes, resuelvan los conflictos, est\u00e9n integrados en la comunidad y sepan afrontar el estr\u00e9s y pedir ayuda.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Las ideas y propuestas que presenta en su escrito pensamos que sirven para reflexionar sobre la cuesti\u00f3n de lo que supone ser \u201cpadres\/madres\u201d, adem\u00e1s de proponer intervenciones muy concretas en cuanto a la manera de comunicarse y afrontar las situaciones conflictivas que surgen en la vida cotidiana entre padres e hijos. Propuestas que estamos seguros servir\u00e1n para abrir debate y profundizar sobre las actitudes parentales y el acompa\u00f1amiento del proceso madurativo de nuestras hijas e hijos.<\/p>\n<p>En este peque\u00f1o espacio solo hacemos referencia al agente educativo fundamental, la familia: Condiciones de las figuras de apego o adultos cuidadores en la familia. Puede encontrarse una exposici\u00f3n global y amplia sobre el tema en F. L\u00f3pez (2008) \u201cLas necesidades en la infancia y adolescencia: respuesta familiar, escolar y social\u201d. Madrid: Pir\u00e1mide.<\/p>\n<p><strong>(1) Que el hijo o hija sea deseado y planificado por una pareja o grupo familiar estable<\/strong>, por una o varias personas que est\u00e9n dispuestas a ser adecuadas figuras de apego. Los hijos se deben tener cuando se est\u00e1 motivado para apostar por dar vida y cuidar, por un lado, y se tiene la capacidad para ello, por otro.<\/p>\n<p><strong>(2) El hecho de tener varias figuras de apego<\/strong> es de capital importancia por varias razones: los ni\u00f1os requieren una gran dedicaci\u00f3n que dif\u00edcilmente se la puede ofrecer una persona sola. Por decirlo en palabras llanas, no es lo mejor y lo m\u00e1s seguro que un ni\u00f1o o ni\u00f1a se juegue su vida emocional s\u00f3lo a una carta, demasiado riesgo para el menor y demasiada responsabilidad para el adulto.<\/p>\n<p><strong>(3) La estabilidad y armon\u00eda en las relaciones entre los padres.<\/strong> En todo caso, si los conflictos o la separaci\u00f3n son inevitables es muy importante que ambos padres no hagan de los hijos un instrumento de disputa y no se dediquen a minusvalorar o arruinar el v\u00ednculo que cada uno de ellos tienen con los hijos.<\/p>\n<p><strong>(4) Los padres deben tener disponibilidad de tiempo para interactuar con sus hijos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>(5) Los padres deben ser accesibles a sus hijos.<\/strong> No basta con estar cerca, sino que es tambi\u00e9n necesario que \u00e9stos perciban a sus padres como accesibles, cuando los necesitan y muy especialmente en los momentos de aflicci\u00f3n; pero tambi\u00e9n cuando simplemente quieren gozar de ellos o estar juntos.<\/p>\n<p><strong>(6) Los padres deben percibir las peticiones de los hijos.<\/strong> Por ello deben estar en actitud de escucha, observar atentamente a sus hijos y estar sensorialmente cerca de ellos numerosas horas del d\u00eda. En este sentido es fundamental que sepan que sus hijos, incluso los reci\u00e9n nacidos, no s\u00f3lo tienen necesidades biol\u00f3gicas, sino tambi\u00e9n afectivas y sociales. Necesitan ser tocados, mirados, paseados, cogidos, abrazados, mecidos y tantas otras cosas que les encantan y piden continuamente, como el que se les cante, se les cuenten cuentos, etc.<\/p>\n<p><strong>(7) Los padres deben interpretar correctamente las demandas de los hijos.<\/strong> Para ello es necesario conocer a los propios hijos, observarlos atentamente y tener en cuenta c\u00f3mo se encuentran cuando les ofrecemos una u otra cosa.<\/p>\n<p><strong>(8) Los padres deben responder a las peticiones.<\/strong> No basta con percibir e interpretar bien las demandas, es necesario responder a ellas, porque los ni\u00f1os as\u00ed lo necesitan. Si no se responde a ellas aprender\u00e1n que no sirven de nada sus peticiones y que los adultos no est\u00e1n disponibles, ni que son accesibles, es decir, que no les sirven para satisfacer sus necesidades.<\/p>\n<p><strong>(9) Los padres deben responder contingentemente a las demandas de los hijos.<\/strong> Los ni\u00f1os, especialmente los m\u00e1s peque\u00f1os, no tienen un concepto del tiempo que les permita aplazar la respuesta. Necesitan recibir la respuesta pronto para poder establecer una relaci\u00f3n entre la petici\u00f3n y la respuesta de los padres. De lo contrario no adquirir\u00e1n confianza en s\u00ed mismos y en los padres y aprender\u00e1n que no tienen ning\u00fan control sobre los dem\u00e1s, como ya indic\u00e1bamos m\u00e1s arriba. S\u00f3lo a medida que van siendo mayores pueden aplazarse las respuestas si no se considera que es el momento adecuado.<\/p>\n<p>Por otra parte, cuando las respuestas son retrasadas es conveniente que sean explicadas las razones de este aplazamiento, incluso aunque \u00e9stas no sean entendidas del todo por los ni\u00f1os. Las explicaciones son entendidas poco a poco por \u00e9stos y obligan a los padres a tener buenas razones para posponer sus respuestas.<\/p>\n<p>A medida que van teniendo m\u00e1s edad, tiene sentido ense\u00f1arles a esperar, a ser pacientes, a posponer la satisfacci\u00f3n de una necesidad durante un tiempo si fuera el caso, para que aprendan a auto-controlarse, a aceptar el aplazamiento de los refuerzos, incluso a aceptar la frustraci\u00f3n, cuando es inevitable.<\/p>\n<p><strong>(10) Los padres deben ser coherentes en sus conductas con el ni\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p><strong>(11) Los padres deben saber resolver los conflictos con los hijos<\/strong> y aplicar formas de disciplina adecuadas, inductiva llamaremos a esta forma de disciplina. No hay socializaci\u00f3n sin conflicto, no hay educaci\u00f3n sin fricciones y no hay vida sin llantos.<\/p>\n<p>Por ello, la discusi\u00f3n no es si debe o no debe haber disciplina, es seguro que siempre hay alguna, sino qu\u00e9 disciplina y, sobre todo, c\u00f3mo llevarla a cabo. El tipo de disciplina que proponemos la llamamos inductiva, porque intenta, poco a poco, inducir en el menor conseguir que haga suyas nuestras buenas razones para comportarse de una forma y no de otra.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n de esta disciplina, que <strong>induce razones y modula conductas<\/strong>, depende de la edad.<\/p>\n<p>En la primera infancia, especialmente en el primer a\u00f1o de vida y parte del segundo, es sobre todo una forma de trato, mientras que, a medida que avanza en edad el menor, no solo es una forma de trato sino una forma de razonar. Pero tanto en los primeros a\u00f1os como despu\u00e9s, se basa en razones y en m\u00e9todos que aseguran que se tiene en cuenta al menor pero no se renuncia al rol asim\u00e9trico que supone la relaci\u00f3n padres\/hijos, educadores\/ educandos.<\/p>\n<p>Durante los PRIMEROS A\u00d1OS de vida la disciplina inductiva es, antes que nada, un sistema de trato que, asegurando los cuidados a que nos hemos referido tantas veces, regula la conducta del menor para que \u00e9sta vaya poco a poco siendo socialmente aceptable.<\/p>\n<p>En la primera infancia, cuando el conflicto se hace m\u00e1s evidente es en las llamadas <strong>rabietas infantiles<\/strong>. Las <strong>rabietas<\/strong> son respuestas irracionales de los menores en las que aprenden a manejar varios factores: el tiempo (cuanto m\u00e1s tiempo la mantengan m\u00e1s probable es que se salgan con la suya), la intensidad (cuanto m\u00e1s alto lloren o protesten m\u00e1s probable es que les hagan caso) y su escenificaci\u00f3n (cuanto m\u00e1s estridencia esc\u00e9nica tengan, por el lugar donde se hacen, o por las conductas que se pongan en juego, m\u00e1s probable es conseguir lo que quieren).<\/p>\n<p>En este sentido, entre los <strong>errores<\/strong> m\u00e1s frecuentes de los padres est\u00e1n:<\/p>\n<p>\u2022 No tener satisfechas las necesidades de los hijos, con lo que \u00e9stos tienen un alto grado de malestar que fomenta las rabietas.<\/p>\n<p>\u2022 No escuchar las peticiones de los hijos cuando se las hacen bien.<\/p>\n<p>\u2022 Pelearse con el ni\u00f1o como si el adulto fuera un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2022 Reaccionar de forma incoherente antes las rabietas, cediendo unas veces pronto y otras tarde, de forma que el ni\u00f1o aprende una cosa evidente:<\/p>\n<p>a m\u00e1s tiempo, m\u00e1s intensidad y m\u00e1s escenificaci\u00f3n, m\u00e1s probable es que se salga con la suya.<\/p>\n<p>Para ello, teniendo en cuenta que no todas las demandas de los ni\u00f1os pueden ser siempre consideradas adecuadas en todo momento (por ejemplo, cuando pretende que estemos toda la noche cont\u00e1ndole cuentos), <strong>proponemos la siguiente secuencia<\/strong>:<\/p>\n<p>\u2022 Inicio de la petici\u00f3n del ni\u00f1o: La figura de apego <strong>escucha<\/strong> la demanda del ni\u00f1o, la interpreta y decide si debe responderla o no (dependiendo fundamentalmente de si \u00e9sta es socialmente adecuada y si considera que ya la ha satisfecho suficientemente).<\/p>\n<p>\u2022 A partir de la <strong>decisi\u00f3n del adulto<\/strong> pueden darse dos situaciones: o no hay conflicto porque el adulto decide satisfacer la petici\u00f3n del ni\u00f1o, o bien se crea un conflicto porque decide no satisfacer dicha petici\u00f3n. Sigamos con este segundo caso.<\/p>\n<p>\u2022 Si el adulto decide no satisfacer la petici\u00f3n del menor o \u00e9sta no ha sido escuchada, normalmente el ni\u00f1o iniciar\u00e1 alguna forma de protesta. En este momento aconsejamos a las figuras de apego que vuelvan a escuchar-interpretar al ni\u00f1o y a <strong>replantearse si han decidido bien<\/strong>, porque sabemos que los adultos reaccionamos a veces precipitadamente por comodidad u otras razones, y tambi\u00e9n a veces mal.<\/p>\n<p>\u2022 Nuevamente a partir de la decisi\u00f3n del adulto pueden darse dos situaciones: o no hay conflicto porque el adulto decide satisfacer la petici\u00f3n del ni\u00f1o; o bien se crea un conflicto porque decide no satisfacerla. Sigamos con este segundo caso.<\/p>\n<p>\u2022 Si el adulto decide no satisfacer la demanda, normalmente el ni\u00f1o iniciar\u00e1 alguna forma de protesta a\u00fan m\u00e1s fuerte. En este momento aconsejamos a las figuras de apego que <strong>mantengan su decisi\u00f3n y no la cambien<\/strong>, demostrando al ni\u00f1o que prolongar su protesta o recurrir a rabietas fuertes no le ser\u00e1 premiado.<\/p>\n<p>Con esta secuencia <strong>ense\u00f1amos al ni\u00f1o <\/strong> que puede hacer peticiones, que estas son escuchadas, que el adulto hace esfuerzos por interpretarlas adecuadamente y <strong>responder a ellas<\/strong>, que puede protestar y hacer revisar la decisi\u00f3n, pero tambi\u00e9n que, una vez que \u00e9sta se hace firme, es in\u00fatil recurrir a protestas muy prolongadas y fuertes. De esta forma, crearemos ni\u00f1os confiados en sus capacidades relacionales (me escuchan cuando pido bien las cosas, puedo protestar y hasta pueden cambiar de opini\u00f3n gracias a mis protestas), pero socialmente adaptados (de nada sirve ser maleducado, caprichoso y \u201cmonta n\u00fameros\u201d).<\/p>\n<p>A medida que los ni\u00f1os van creciendo, con <strong>los MAYORES<\/strong>, la secuencia anterior debe ir enriqueci\u00e9ndose con razonamientos de los padres que expliquen por qu\u00e9 se acepta una petici\u00f3n y, sobre todo, por qu\u00e9 es rechazada una demanda o es exigida una determinada conducta. Es decir, desde que el ni\u00f1o o la ni\u00f1a comprenden el lenguaje hablado es conveniente que se le expliquen las razones de las exigencias sociales que establecemos y los rechazos a sus peticiones. La explicaci\u00f3n tiene dos efectos fundamentales:<\/p>\n<p>\u2022 <strong>Favorecer la interiorizaci\u00f3n de las normas<\/strong> de forma que \u00e9stas pasen de tener un origen en la autoridad a ser comprendidas como necesarias y \u00fatiles, haci\u00e9ndolas propias.<\/p>\n<p>\u2022 Obligar a los adultos a explicar su conducta y, por consiguiente, a hacerla comprensible y razonable, en lugar de incomprensible, caprichosa o arbitraria. Las explicaciones son una forma de controlar las conductas injustificadas de los adultos.<\/p>\n<p><strong>(12) Los padres deben fomentar que los ni\u00f1os y ni\u00f1as sean participantes activos en el sistema familiar<\/strong>, como ya se\u00f1alamos al hablar de la necesidad de participaci\u00f3n activa.<\/p>\n<p><strong>(13) Los padres deben estar bien integrados en la comunidad, conocer los sistemas de apoyo<\/strong> y, a ser posible, ser ellos mismos miembros activos de los sistemas de apoyo social.<\/p>\n<p><strong>(14) Los padres deben saber afrontar los sucesos estresantes y buscar ayuda<\/strong> cuando la necesiten.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre F\u00e9lix L\u00f3pez S\u00e1nchez.<\/strong> Doctor en Psicolog\u00eda de la Sexualidad y Psicolog\u00eda Evolutiva por la Universidad de Salamanca, intervino con el mismo t\u00edtulo que da nombre al presente art\u00edculo y con el tema \u201cLa importancia de la atenci\u00f3n temprana y la interacci\u00f3n \u00edntima\u201d en las XII Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> F\u00e9lix L\u00f3pez S\u00e1nchez (2016). Sistemas sociales y afectivos en los primeros a\u00f1os. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 51, pp. 16\u201320. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>F\u00e9lix L\u00f3pez presenta una serie de condiciones que deber\u00edan reunir las figuras de apego o adultos cuidadores en la familia, numeradas del 1 al 14, entre ellas que el hijo sea deseado, que los padres sean accesibles, perciban e interpreten las peticiones del ni\u00f1o, sean coherentes, resuelvan los conflictos, est\u00e9n integrados en la comunidad y sepan afrontar el estr\u00e9s y pedir ayuda.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[129],"cuaderno_numtax":[107],"class_list":["post-7635","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-felix-lopez","cuaderno_numtax-no-51"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7635"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7635"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}