{"id":7634,"date":"2016-05-01T10:03:00","date_gmt":"2016-05-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/acompanamiento-en-los-procesos-simbolicos\/"},"modified":"2026-10-18T09:16:53","modified_gmt":"2026-10-18T08:16:53","slug":"acompanamiento-en-los-procesos-simbolicos","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/acompanamiento-en-los-procesos-simbolicos\/","title":{"rendered":"Acompa\u00f1amiento en los procesos simb\u00f3licos"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 51 \u00b7 Mayo de 2016 \u00b7 pp. 7\u201315<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Trabajo presentado en las IV Jornadas de Hospitales de D\u00eda de Bilbao (2015). Reflexiona sobre el acceso a las representaciones y las capacidades simb\u00f3licas de ni\u00f1os peque\u00f1os con trastorno mental grave a lo largo de dos a\u00f1os y medio de psicoterapia grupal. Lo ilustra con cinco vi\u00f1etas cl\u00ednicas de momentos del grupo y termina con bibliograf\u00eda.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>Intervenci\u00f3n temprana en grupo<\/em><\/p>\n<p class=\"cdn-lead\"><em>*Trabajo presentado en el taller \u201cAbordajes terap\u00e9uticos diversos en un Programa Ambulatorio Intensivo\u201d. IV Jornadas Nacionales de Hospitales de D\u00eda y Terapias Intensivas con Ni\u00f1os y Adolescentes celebradas en Bilbao, 2015. Reproducido con permiso de las autoras. Revista SEPYPNA n\u00ba 61.<\/em><\/p>\n<h3>Resumen:<\/h3>\n<p>En esta presentaci\u00f3n queremos reflexionar sobre el acceso a las representaciones y el desarrollo de las capacidades simb\u00f3licas -incluyendo la capacidad de comunicaci\u00f3n con el otro por la palabra- de ni\u00f1os peque\u00f1os con trastorno mental grave a lo largo de un proceso de psicoterapia grupal de 2 a\u00f1os y medio.<\/p>\n<p>Para ello describiremos con vi\u00f1etas cl\u00ednicas distintos momentos en la evoluci\u00f3n de este grupo, mostrando los niveles de representaci\u00f3n en estos ni\u00f1os, seg\u00fan van cediendo las defensas m\u00e1s aut\u00edsticas y van accediendo a una relaci\u00f3n de objeto que les permitir\u00e1 ir construyendo su propio espacio interno con posibilidad de generar pensamientos y lenguaje verbal, lo que favorecer\u00e1 los procesos de aprendizaje.<\/p>\n<h3>Palabras Clave:<\/h3>\n<p>Trastorno mental grave, capacidades simb\u00f3licas, relaci\u00f3n de objeto, psicoterapia grupal con ni\u00f1os peque\u00f1os.<\/p>\n<h3>Abstract:<\/h3>\n<p>The objective of this article is to think about the mental access to the world of representations and the development of symbolic capacities \u2013including the ability to communicate using words- in children with severe mental disorders in group therapy for two years and a half. We will describe different clinical vignettes to show how these representations appear as the autistic defenses yield and an object relation being to be possible. This process allows them to build their own psychic space and to generate thoughts and language, which will facilitate the learning processes to come.<\/p>\n<p><strong>Key words:<\/strong> severe mental disorder, symbolic abilities, object relations, group therapy with young children.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo vamos a tratar de describir el trabajo terap\u00e9utico en un grupo de ni\u00f1os peque\u00f1os con trastornos graves del desarrollo a largo de 2 a\u00f1os y medio, mostrando con algunas vi\u00f1etas cl\u00ednicas el acceso a las representaciones y a las capacidades simb\u00f3licas. El proceso que tendr\u00e1n que atravesar desde sus defensas m\u00e1s aut\u00edsticas, que les mantienen en un mundo cerrado sin acceso al exterior y a los otros, pasando por la experiencia de diferenciaci\u00f3n entre los otros y de s\u00ed mismos, hasta la experiencia de una relaci\u00f3n con el otro fuente de placer y malestar, con diversos matices de sensaciones, pensamientos y sentimientos.<\/p>\n<p>Se trata de ni\u00f1os que entran al Programa de Trastorno Mental Grave (en un contexto de asistencia p\u00fablica a la salud mental infantil), por las grandes dificultades que muestran desde su m\u00e1s temprana infancia, con riesgo grave de comprometer su desarrollo afectivo, cognitivo y relacional.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo trabajar con estos ni\u00f1os en un tiempo limitado y con una continuidad suficiente para afrontar todos los procesos necesarios que acompa\u00f1an al desarrollo de los procesos de simbolizaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo preparar el terreno para que puedan alcanzar una representaci\u00f3n de s\u00ed mismos y del otro? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para ayudarles a desplegar la capacidad de representar a trav\u00e9s del juego y la experiencia de jugar con el otro, que les permita conocer y vivir la realidad, desarrollar su creatividad y disfrutar jugando? \u00bfC\u00f3mo aliviar las angustias psic\u00f3ticas que invaden y atacan los procesos de pensamiento, para que puedan acceder a los procesos de aprendizaje? Cada ni\u00f1o tendr\u00e1 su propia evoluci\u00f3n y con algunos el trabajo estar\u00e1 en dejar el terreno preparado para todo ello.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la concepci\u00f3n te\u00f3rica de Bion, en la psicosis no hay tiempo ni espacio, funciona en proceso primario y se manifiesta por la envidia y la intolerancia a la frustraci\u00f3n, que entorpecen los procesos de aprender y el desarrollo del pensamiento.<\/p>\n<p>Elegimos el <strong>modelo de trabajo grupal <\/strong> por diversas razones, entre ellas porque en el grupo se ve m\u00e1s claramente el funcionamiento psic\u00f3tico, ya que se despliegan r\u00e1pidamente los mecanismos de escisi\u00f3n y proyecci\u00f3n como defensa ante las angustias m\u00e1s primitivas. De este modo se movilizan m\u00e1s f\u00e1cilmente las defensas aut\u00edsticas que en un encuadre individual. Cada ni\u00f1o va a proyectar los aspectos persecutorios en los otros y la intensidad de las transferencias masivas quedan repartidas entre varios terapeutas y ni\u00f1os.<\/p>\n<p>El grupo funciona como la suma de la totalidad de todos los psiquismos, proyectando cada uno din\u00e1micamente sobre los otros. Pretendemos que el grupo, como el terapeuta, se constituya en ese continente donde puedan proyectar sus angustias y sean devueltas de una forma m\u00e1s digerible, continente al que pueden atacar con sus contenidos sin llegar a destruir.<\/p>\n<p>Que el mismo grupo adquiera una funci\u00f3n an\u00e1loga a la \u201ccapacidad de r\u00eaverie materna\u201d (Bion), para contener y tolerar esos primeros elementos sensoriales y emocionales de los ni\u00f1os y devolv\u00e9rselos m\u00e1s desintoxicados en forma de pensamientos. Y a trav\u00e9s de los mecanismos de identificaci\u00f3n, tratar de ir tejiendo un espacio ps\u00edquico interno y los rudimentos de una vida fantasm\u00e1tica (un espacio para las representaciones-cosa y si es posible representaciones-palabra), que puedan generar pensamientos para ser pensados y que les ayude en una mejor utilizaci\u00f3n de sus capacidades cognitivas y de aprendizaje. Una cualidad del grupo es que permite desplegar la i<strong>dentificaci\u00f3n proyectiva<\/strong> que en su funcionamiento normal es necesaria para la formaci\u00f3n de s\u00edmbolos y posibilita la relaci\u00f3n de empat\u00eda con el otro por la posibilidad de ponerse en su lugar y comprender mejor sus sentimientos. Desde el nacimiento tiene la funci\u00f3n de aliviar al yo de partes malas y preservar las buenas. Y en el encuentro con los otros ni\u00f1os y los terapeutas se van a facilitar las conductas de imitaci\u00f3n e identificaci\u00f3n a trav\u00e9s del juego.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os tienden a externalizar sus sentimientos y reacciones, por lo que uno puede observar lo que le ocurre a otro y tambi\u00e9n a s\u00ed mismo, as\u00ed como lo que hace el terapeuta en esas ocasiones, evolucionando hacia una ligaz\u00f3n de estas experiencias emocionales que ir\u00e1n permitiendo un mayor grado de simbolizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con una breve descripci\u00f3n del encuadre, diremos que se trata de un grupo de 5 ni\u00f1os, que inician la terapia entre los dos y tres a\u00f1os. Todos diagnosticados de Trastornos Generalizados del Desarrollo (psicosis precoces, autismo, TEA), sin lenguaje o siendo este muy precario, con somatizaciones, ausencia de juego y con graves alteraciones de la comunicaci\u00f3n y la interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Son sesiones semanales de una hora de duraci\u00f3n y se realizan en una sala de juegos con material de psicomotricidad, piezas de construcci\u00f3n, algunos juguetes b\u00e1sicos (familia, beb\u00e9, animales con sus casitas, platitos, instrumentos m\u00e9dicos), papel y pinturas, pizarra. Se realiza en co-terapia entre las dos autoras y una psic\u00f3loga en pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Con Acompa\u00f1amiento, queremos decir que mostraremos en estas vi\u00f1etas como pretendemos observar, estar receptivos y acompa\u00f1ar el gesto, sonido, mirada, que produce un ni\u00f1o desde su m\u00ednima expresi\u00f3n hasta la transformaci\u00f3n en un elemento importante en la historia de ese ni\u00f1o, haci\u00e9ndolo al mismo tiempo parte integrante del grupo o de la relaci\u00f3n. Intentaremos ayudarles a pasar los momentos de m\u00e1s riesgo de la evoluci\u00f3n de quedarse en la psicosis y que puedan acercarse a experimentar la conflictividad ed\u00edpica, que ser\u00eda lo m\u00e1s sano. Se trata de movilizar en lo posible el desarrollo ps\u00edquico bloqueado para que pueda evolucionar y crecer din\u00e1micamente.<\/p>\n<h3>Vi\u00f1eta 1(Inicio del grupo): Encuentro en lo desconocido<\/h3>\n<p>En los inicios del grupo podemos ver a ni\u00f1os paralizados, en silencio, uno vomita expresando toda su angustia y parece m\u00e1s calmado. Hay una evitaci\u00f3n del contacto visual, ausencia de juego y desparramamientos corporales en el suelo. Poco a poco, algunos van desplaz\u00e1ndose pegados a la pared, rodean el tubo o rozan a los otros, tanteando los l\u00edmites contenedores de ese espacio (los l\u00edmites contenedores de la mente), que podr\u00e1 constituirse como continente simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>Las terapeutas nos presentamos y les presentamos a ellos, explic\u00e1ndoles que vienen a jugar con los otros y que nos vamos a ver todas las semanas ese d\u00eda y a esa hora. La \u00fanica norma es no hacer ni hacerse da\u00f1o. Hablamos de que vienen porque est\u00e1n \u201cmalitos\u201d, muy tristes y con mucho miedo ya que todav\u00eda no nos conocemos y han tenido que dejar a sus madres y padres fuera, probablemente ech\u00e1ndoles mucho de menos. Ante la situaci\u00f3n nueva, vivida como peligrosa, algunos se hunden, se desparraman, y otros se unen para darse consuelo. No pueden expresar ni con palabras ni con emoci\u00f3n lo que les pasa, solo corporalmente.<\/p>\n<p>Poco a poco van desplegando su modalidad defensiva ante las intensas angustias que provoca el encuentro con el otro. Un ni\u00f1o empieza a dar golpes a dos troncos de espuma repetidamente y con un lenguaje ininteligible, otro camina repitiendo frases y estribillos de canciones por la sala, mientras otro repite todo el abecedario en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>El cuarto ni\u00f1o gatea buscando trocitos min\u00fasculos para meterse en la boca, hasta que encuentra una adulta por la que trepa sin ninguna diferenciaci\u00f3n. Y el quinto, quiz\u00e1 el que se encuentra en un estadio evolutivo m\u00e1s avanzado, con un lenguaje deficitario pero comunicativo, est\u00e1 con otra terapeuta que tiene que hacer algo \u201cpara \u00e9l\u201d porque \u00e9l mismo es incapaz de construir algo solo.<\/p>\n<p>En una de las primeras sesiones, un ni\u00f1o entra tarde y le saludan las terapeutas poniendo muchas palabras y afectos, ninguno de los otros dice nada, el ni\u00f1o se sienta de espaldas a todos. Posteriormente ir\u00e1 a coger todas las piezas que pueda para \u00e9l y no tolerar\u00e1 que nadie se las quite. Tambi\u00e9n atacar\u00e1 o quitar\u00e1 lo que los otros tienen.<\/p>\n<p>Hay muy poco juego, a lo sumo, movimientos con los coches. No hay contacto entre unos y otros, incluso se puede observar a menudo el espacio vac\u00edo entre ellos.<\/p>\n<h3>Vi\u00f1eta 2 (Escena a los 6 meses): El otro existe.<\/h3>\n<p>Ya han aparecido algunas interacciones entre ellos, m\u00e1s bien imitaciones del juego del otro, sobre todo construcciones de carreteras-rampas para los coches. Est\u00e1n creando caminos. En un momento, el mismo ni\u00f1o que se llevaba todas las piezas, ahora le coge a otro su juguete. Este protesta y acaba recibiendo un empuj\u00f3n. El conflicto se puede exteriorizar, parece que hay otro ah\u00ed fuera que tiene algo que \u00e9l quiere, despierta toda la envidia y lo ataca. El que ha recibido el empuj\u00f3n, expresa verbalmente y con gesto de enfado que no quiere a \u00e9ste porque le ha pegado. Incluso, no se queda ah\u00ed, insiste en mostrar su enfado y lo dice \u201cestoy muy enfadado\u201d. \u00a1Bien!, parece que hemos sorteado un peligro sin destruirnos. Hay otro fuera, que adem\u00e1s nos despierta emociones y sentimientos. Y puede utilizar la palabra con un valor de comunicaci\u00f3n, en lugar del empuj\u00f3n.<\/p>\n<p>Han dado un primer paso en la simbolizaci\u00f3n, la representaci\u00f3n palabra se ha instalado y ha permitido llevar al yo consciente las percepciones y emociones re-sentidas esta vez en un nivel de simbolizaci\u00f3n secundaria.<\/p>\n<h3>Vi\u00f1eta 3 (escena a los 18 meses): Un juego compartido, la curiosidad y el placer.<\/h3>\n<p>Uno de ellos, el que antes cantaba estribillos, cog\u00eda letras que repet\u00eda de forma onomatop\u00e9yica, ahora se dibuja caritas (ojos y boca sonriente) en sus manos y brazos y posteriormente les da y se da besitos con ellas, como una forma de autocaricias (\u00bfser\u00e1 cierta representaci\u00f3n indirecta de la madre?). Empieza a dibujar algo en la pizarra, que cuando le pregunta la terapeuta, dice que es un castillo. Al mismo tiempo, el ni\u00f1o enfadado de antes, pide a la terapeuta que le ayude a construir uno con las piezas grandes de gomaespuma (paredes y tejado) y se mete dentro. Parece tranquilo ah\u00ed dentro. El m\u00e1s regresivo en su funcionamiento en estos momentos, se mete tambi\u00e9n y se queda sentado con \u00e9l.<\/p>\n<p>Un tercero nos dice algo que nos cuesta entender, hasta que logramos descifrar \u201cfalta la puerta\u201d y pone una pieza cuadrada (ofrecida por la terapeuta) que ocupa el lugar de \u00e9sta. Tambi\u00e9n se mete dentro. La parte del tejado est\u00e1 construida por dos troncos de espuma que se abren a modo de ventanita.<\/p>\n<p>Solo mencionarlo por la terapeuta: \u201cparece que este castillo tiene paredes, tejado, puerta y una ventanita por la que se puede mirar\u201d, inician un juego lleno de excitaci\u00f3n, en el que entran y salen.<\/p>\n<p>Especialmente uno, quiere comprobar qu\u00e9 se ve desde fuera hacia dentro y va diciendo \u201cpues hay un ni\u00f1o, que muerde algo\u201d (ecuaci\u00f3n simb\u00f3lica). El ni\u00f1o que antes acaparaba todas las piezas para \u00e9l, ahora va llevando y metiendo un mont\u00f3n de objetos y acaba \u00e9l solo dentro del castillo, mostr\u00e1ndonos su poder\u00edo. El que hab\u00eda empezado, se queja y tenemos que construir su propio castillo. Ahora son dos reyes con sus castillos.<\/p>\n<p>Un quinto ni\u00f1o (el que antes golpeaba los troncos sin parar), est\u00e1 todo el tiempo jugando en el suelo con un tren, haciendo su ruido y aunque pr\u00e1cticamente no mira, se le escucha de vez en cuando \u201chay un castillo\u201d.<\/p>\n<p>Una terapeuta le invita a mirar y descubre emocionado \u201c\u00a1hay dos castillos!\u201d. Le pregunta: \u201c\u00bfCu\u00e1l te gusta?\u201d y \u00e9l se\u00f1ala uno con gran energ\u00eda. Le propone que vaya a visitarlo con su tren, que igual el rey le deja entrar. Otra terapeuta le acompa\u00f1a y \u00e9l va acompa\u00f1ado de su tren. El ni\u00f1o que empieza a dibujar en la pizarra se sienta en medio de los dos castillos como si fuera un tercer castillo.<\/p>\n<p>Est\u00e1 apareciendo la <strong>curiosidad<\/strong> , quieren saber qu\u00e9 hay dentro y fuera; y lo que es importante, el <strong>placer por el juego<\/strong>, la satisfacci\u00f3n por lo que son capaces de construir, la negociaci\u00f3n entre ellos, la expresi\u00f3n de deseos b\u00e1sicos. Todo ello, con la representaci\u00f3n entre todos de un espacio continente que se puede llenar de objetos, ni\u00f1os, afectos, interacciones con el otro igual. Un espacio que les permite sentirse protegidos y que pueden construir y destruir cuantas veces quieran. Este juego va a continuar enriqueci\u00e9ndose con partes a\u00f1adidas como un timbre que hay que tocar para poder entrar si te admiten (incorporaci\u00f3n de una ley), tiene su puerta secreta por donde pueden escapar y por donde pueden entrar sin que se enteren otros. Su propia casa, sus l\u00edmites, son continentes de cosas buenas que dar y recibir. Aunque todav\u00eda est\u00e1n en peligro de desmoronarse, saben que pueden construirlos de nuevo.<\/p>\n<p>El primer paso para el proceso de simbolizaci\u00f3n es tener un continente, algo que contenga la mente y han \u201csentido la necesidad\u201d de hacerlo, constituye una fantas\u00eda primitiva que pueden simbolizar. Es m\u00e1s avanzado que esperar que todo venga dado. El juego representa esa fantas\u00eda primitiva y permite \u201csacar fuera\u201d, materializando con elementos de realidad externa, un conflicto que la mente es incapaz de resolver. Fantas\u00eda de deseo de apoderarse de lo que quieren o huir de lo que les molesta, protegerse y separarse de todas las angustias paranoides. Esa puerta que se abre y se cierra, puede representar al propio cuerpo y los esf\u00ednteres, expresando con ello su capacidad para guardar algo en su interior. Tienen en cuenta el peligro pero no se quedan paralizados.<\/p>\n<h3>Vi\u00f1eta 4 (actual): Un adentro y un afuera, individual y grupal<\/h3>\n<p>El que siempre entra con retraso, llega con una mochila nueva del Athletic. \u201cVac\u00eda\u201d, dice la madre cuando entra en la sala. Nos la muestra diciendo \u201ces mi mochila\u201d. Una terapeuta le dice \u201c\u00bfEs para meter tus cuadernos?, \u201cS\u00ed\u201d, contesta \u00e9l. \u201c\u00bfY tus libros?\u201d, \u201cS\u00ed\u201d. \u201c\u00bfY tus pinturas?\u201d, \u201cS\u00ed\u201d. Los otros miran la \u201cmochila vac\u00eda\u201d para la madre, pero llena de im\u00e1genes, representaciones y elementos que nos permiten hablar de lo que pasa \u201cfuera del grupo\u201d. Se ha creado un adentro y un afuera del grupo, los otros y nosotros, el grupo a qui\u00e9n podemos ense\u00f1ar lo que tenemos fuera y tambi\u00e9n \u201cdar una cierta envidia\u201d,\u2026Los que saben, nos dicen c\u00f3mo se llaman sus profesoras y as\u00ed, el mundo externo tambi\u00e9n se enriquece. La cabeza (la mente) sirve para contener ideas y pensamientos.<\/p>\n<h3>Vi\u00f1eta 5 (actual): Compartir una fantas\u00eda (co-creatividad)<\/h3>\n<p>Creaci\u00f3n de un castillo, por 3 ni\u00f1os del grupo. El castillo, es el elemento del grupo que sigue evolucionando con ellos, es parte de la historia del grupo. Aparece de nuevo, despu\u00e9s de las vacaciones del verano, como el hilo conductor que se ha mantenido durante esta larga separaci\u00f3n y testigo de la memoria de este grupo.<\/p>\n<p>Para uno de ellos hay fuego en el castillo, los dos que se encuentran en un estado m\u00e1s regresivo entran tambi\u00e9n en el juego acompa\u00f1ados por los terapeutas (Yo auxiliar, a\u00fan necesario para ellos). Uno coge el tel\u00e9fono cuando hablamos de llamar a los bomberos y responde \u201c\u00bfdiga?, \u00bfdiga?, \u00bfdiga?\u201d, el otro coge el fonendoscopio que se transformar\u00e1, con ayuda del terapeuta, en manguera de bombero para apagar el fuego del castillo.<\/p>\n<p>Los cinco pueden desarrollar una parte del escenario del juego, por supuesto diferente para cada uno desde su desarrollo ps\u00edquico. Mientras que el que pone fuego en el castillo no deja de meter y meter objetos en el tubo, objetos que pueden explotar, que dan miedo (\u00e9l est\u00e1 viviendo un periodo de encopresis); otro, cerca de \u00e9l, intenta vaciar el tubo, se introduce dentro y no quiere salir, como si estuviese buscando, investigando lo que hay en el interior de esa \u201ctripa inmensa\u201d; aterradora para uno, e interesante y provocadora de curiosidad para otro.<\/p>\n<p>El espacio ya se puede llenar de im\u00e1genes y fantas\u00edas. Fantas\u00eda que pensamos representa toda la pasi\u00f3n, afecto, que se mueve en el encuentro entre nosotras y ellos tras las vacaciones, con gran deseo y agresividad al mismo tiempo. Y con toda la curiosidad y las ganas de saber. El conocer provoca temor pero tambi\u00e9n mucho placer si estamos suficientemente seguros en nuestro castillo interior. Estamos lejos de esos ni\u00f1os paralizados, que no se miraban, ni hablaban, ni jugaban. Hemos pasado del <strong>mundo senso-perceptivo<\/strong>, con cargas afectivas sin discriminaci\u00f3n entre afecto y percepci\u00f3n, a un proceso en el que el<strong> mundo perceptivo<\/strong> se liga a un afecto creando una representaci\u00f3n, imprescindible para la creaci\u00f3n de las <strong>palabras<\/strong> y pensamientos, que permitir\u00e1 a estos ni\u00f1os entrar en el mundo de los conocimientos.<\/p>\n<p>Han ido evolucionando desde un desarrollo ps\u00edquico en los 6-8 primeros meses, con elementos orales, sin pasar por la posici\u00f3n depresiva, hasta los 2 y medio-3 a\u00f1os, acerc\u00e1ndose al Edipo. Se ha dado una liberaci\u00f3n de energ\u00edas pulsionales que estaban muy pegadas en esas fases primitivas, pudi\u00e9ndose observar una din\u00e1mica ps\u00edquica importante, diferenci\u00e1ndose principio de placer y principio de realidad, con un contacto con el objeto interno y externo.<\/p>\n<p>Pueden hacer parejas y ocasionalmente, juegan a tres. Est\u00e1n en plena fase anal, intentando deslizarse a lo genital pero todav\u00eda con mucha investidura de lo anal. Posici\u00f3n de dominio, de control s\u00e1dico. Explorando muchas posibilidades con el tubo digestivo y todos los agujeros.<\/p>\n<h3>\u00bfDe d\u00f3nde partimos?<\/h3>\n<p>Simbolizaci\u00f3n viene del griego Symbolon, que significa reunir, integrar, juntar. Como dice Pilar Puertas (1998), reunir lo interno con lo externo, el sujeto con el objeto y lo antiguo con lo nuevo. Es la capacidad del ser humano de ir utilizando lo que el mundo exterior le ofrece (cosas, personas, palabras), para sentirlo como una representaci\u00f3n de algo suyo. En el juego, el ni\u00f1o representa su mundo interno (sus fantas\u00edas), aunque \u00e9l no lo sabe (es inconsciente).<\/p>\n<p>Seg\u00fan A. Riviere el ni\u00f1o utiliza la simbolizaci\u00f3n para representar objetos ausentes en la comunicaci\u00f3n con los otros y con uno mismo (Viloca, L., Avil\u00e9s, P. y Viudes, E., 1996).<\/p>\n<p>Desde la perspectiva psicoanal\u00edtica un punto en com\u00fan en los autores (M. Klein, H. Segal, W. Bion) es que el ni\u00f1o debe tener adquirida la categor\u00eda simb\u00f3lica \u201cpresencia-ausencia\u201d (que implica tener conciencia de la separaci\u00f3n yo-no yo), porque la capacidad simbolizadora del ni\u00f1o se asienta sobre la base de poder elaborar la ausencia de la madre, la p\u00e9rdida del objeto real para poder acceder al objeto simbolizante que contiene todas las caracter\u00edsticas f\u00edsicas y ps\u00edquicas del objeto real sin ser \u00e9l. Es decir, se requiere el paso de la posici\u00f3n esquizoparanoide a la posici\u00f3n depresiva, que implica la tolerancia a la ausencia del objeto y su recreaci\u00f3n a trav\u00e9s del s\u00edmbolo que la representa. (Albamonte, M.A., Bermejo, V., Ferr\u00e1ndiz, C., Guijarro, F., Montes, I., Palop, D. y S\u00e1nchez, M. ,1991).<\/p>\n<p>Y compartimos la idea de que el ni\u00f1o autista no puede sentir la falta o ausencia, porque no se ha separado del objeto (no se ha vinculado con \u00e9l). Si no hay falta, no hay nada que simbolizar y no se necesita el lenguaje. No tiene representado al otro y no est\u00e1 preparado para ese encuentro que le produce una amenaza de desorganizaci\u00f3n ps\u00edquica, una angustia impensable de la que se defiende con un ataque a las funciones integradoras (las ideas, fantas\u00edas o pensamientos) y encerr\u00e1ndose en ese mundo de auto-sensorialidad (manipulando su cuerpo, agit\u00e1ndose, corriendo).<\/p>\n<p>Hablar\u00edamos de un primer momento en el reci\u00e9n nacido de descargas sensoriales o motrices desorganizadas, impensables, no representadas, que a trav\u00e9s de la funci\u00f3n metabolizadora de la madre, van a ir lig\u00e1ndose a una imagen, a una percepci\u00f3n, (ecuaci\u00f3n simb\u00f3lica de H. Segal) en la que ya estar\u00edamos hablando de un primer momento de simbolizaci\u00f3n y con la elaboraci\u00f3n de la experiencia emocional de ese encuentro podr\u00edamos pasar a las representaciones palabra o un segundo momento de simbolizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En nuestro trabajo intentaremos, como recogemos de Eric Laurent, \u201cconstruir un espacio que no sea ni del sujeto ni del otro, un espacio que permita un acercamiento que extraiga al ni\u00f1o de su indiferencia y de la repetici\u00f3n exacta de su relaci\u00f3n con el otro, y articular as\u00ed un espacio de juego\u201d. Aprovechar sus producciones subjetivas, insertarnos en sus manifestaciones o creaciones que produce con su cuerpo, sus objetos, sus invenciones, para transformarlas en manifestaciones simb\u00f3licas de su subjetividad. Como ejemplo, otra escena:<\/p>\n<h3>El cuerpo y sus partes:<\/h3>\n<p>En un grupo de madres y ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os, hay una peque\u00f1a que destaca de los otros por su falta de mirada, su deambular constante, su falta de palabras y sonidos, su falta de inter\u00e9s por el juego. S\u00f3lo recoge del suelo objetos para met\u00e9rselos en la boca.<\/p>\n<p>En un momento de la sesi\u00f3n uno de los peque\u00f1os se acerca a una terapeuta que ten\u00eda las gafas colgando de un cordel por el cuello. El ni\u00f1o intenta coloc\u00e1rselas en los ojos, le hace mucha gracia y se r\u00ede cuando la terapeuta empieza a teatralizar el momento. Ella coge sus gafas y con movimientos lentos acompa\u00f1ados de sonidos de sorpresa, se las acerca a los ojos, en ese momento hace como que descubriese a cada ni\u00f1o al ponerse las gafas cerca de los ojos y les va nombrando mientras les mira a trav\u00e9s de ellas a uno detr\u00e1s de otro.<\/p>\n<p>Todos los ni\u00f1os entran en la escena, algunos con carcajadas. Con gran sorpresa para todos, la ni\u00f1a ausente mira lo que ocurre, se acerca, sonr\u00ede y se queda fijada en el movimiento de quitar y poner las gafas mientras \u00e9ste se repite varias veces.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha ocurrido? Una percepci\u00f3n ha atra\u00eddo su atenci\u00f3n; una visi\u00f3n que muestra de forma excepcional como \u201cuna parte del cuerpo se pone y se quita\u201d, qued\u00e1ndose fascinada en el movimiento.<\/p>\n<p>Como reflexi\u00f3n nos planteamos que una percepci\u00f3n visual acompa\u00f1ada de sonidos \u201cteatrales\u201d ha permitido conectar con esta ni\u00f1a, interesarse, acercarse y sonre\u00edr.<\/p>\n<p>Estamos en lo concreto, real, sin simbolizaci\u00f3n pero s\u00ed con una emoci\u00f3n como respuesta a una percepci\u00f3n. Primer paso para poder iniciar los pr\u00f3dromos de una representaci\u00f3n futura.<\/p>\n<p>No hay juego, no hay simbolismo, s\u00f3lo estamos intentando iniciar con ella un espacio d\u00f3nde haya posibilidad de escucha, mirada, sonrisa, reacci\u00f3n hacia lo que viene de fuera de ella. Algo diferente al rechazo. Estamos en el mismo espacio nada m\u00e1s y todo eso.<\/p>\n<p>Volviendo a nuestro grupo, como ellos nos traen el \u201cafuera\u201d, nosotras tambi\u00e9n queremos saber qu\u00e9 pasa en ese afuera, es decir, c\u00f3mo se manifiesta todo esto en su entorno cercano, familia y actividad escolar. Adem\u00e1s de las referencias externas, como parte del Programa de TMG nos hemos propuesto observar si se refleja alg\u00fan cambio en el desarrollo psicomotor de estos ni\u00f1os evaluado con Escalas de Desarrollo Merrill-Palmer Revisadas, al inicio y a los 2 a\u00f1os de tratamiento.<\/p>\n<p>En una primera impresi\u00f3n, podemos decir que un gran avance ha sido para algunos la posibilidad misma de realizarlas y para otros, una mejor\u00eda importante observable en los perfiles, particularmente en las \u00e1reas cognitivas y de lenguaje. No ha sido posible realizarlo en todos los casos, pero es suficiente para creer que merece la pena trabajar intensiva y tempranamente para que las potencialidades de estos ni\u00f1os puedan desplegarse y no quedarnos con la idea de un d\u00e9ficit que hay que compensar o complementar con otras habilidades. Concepciones que corren el riesgo de dejarles encerrados en diagn\u00f3sticos de discapacidad con recursos protocolizados de tratamiento, que no tienen en cuenta estas posibilidades evolutivas del desarrollo ps\u00edquico.<\/p>\n<p>Queremos agradecer a Maria Luisa Castillo, psiquiatra y psicoanalista con la que supervisamos regularmente, por sus aportaciones te\u00f3ricas y cl\u00ednicas, que nos ayudan a dar sentido y coherencia a las din\u00e1micas grupales y las vivencias que nos despierta el trabajo con estos ni\u00f1os.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<ul>\n<li>Albamonte, M.A., Bermejo, V., Ferr\u00e1ndiz, C., Guijarro, F., Montes, I., Palop, D. y S\u00e1nchez, M. (1991). La importancia de la simbolizaci\u00f3n en los procesos de aprendizaje. Cuadernos de Psiquiatr\u00eda y Psicoterapia del Ni\u00f1o y del Adolescente, 11\/12,109- 135.<\/li>\n<li>Anzieu, A., Anzieu-Premmereur, C. y Daymas, S. (2001). El Juego en psicoterapia del ni\u00f1o. Madrid: Biblioteca nueva, S. L.<\/li>\n<li>Bion, W.R. (2006). Experiencias en grupos. Barcelona: Ed. Paidos. (Org. 1980).<\/li>\n<li>Ferrari, P. (1997). Modelo psicoanal\u00edtico de comprensi\u00f3n del autismo y de las psicosis infantiles precoces. Cuadernos de Psiquiatr\u00eda y Psicoterapia del Ni\u00f1o y del Adolescente, 23\/24, 5-21.<\/li>\n<li>Grinberg. L., Sor, D., y Tabak de Bianchedi, E. (1991). Nueva introducci\u00f3n a las ideas de Bion. Madrid: Tecnipublicaciones, S.A. (Org. 1973).<\/li>\n<li>Lasa, A. (1998). El ni\u00f1o autista. Formaci\u00f3n m\u00e9dica continuada en Atenci\u00f3n Primaria. Vol. 5, n\u00ba5.<\/li>\n<li>Mazet, M., Houzel, C. y Burzstejn, C. (2001). Autismo infantil y psicosis precoces del ni\u00f1o. Encyclopedie M\u00e9dico-Chirurgicale , Psiquiatr\u00eda,37-201-G-10, 1-30.<\/li>\n<li>Puertas, P. (1998). La simbolizaci\u00f3n y el proceso diagn\u00f3stico: apuntes para un seminario. Cuadernos de Psiquiatr\u00eda y Psicoterapia del Ni\u00f1o y del Adolescente, 25, 83-116.<\/li>\n<li>Segal, H. (1984). Introducci\u00f3n a la obra de Melanie Klein. Barcelona: Ed. Paid\u00f3s.<\/li>\n<li>Torras de Be\u00e0, E. (2013). Psicoterapia de grupo. Para ni\u00f1os, adolescentes y familias. Barcelona: Ed. Octaedro.<\/li>\n<li>Torr\u00e1s de Be\u00e0, E. (1998). Primera infancia: asistencia terap\u00e9utica. Cuadernos de Psiquiatr\u00eda y Psicoterapia del Ni\u00f1o y del Adolescente, 25, 5-20.<\/li>\n<li>Viloca, L., Avil\u00e9s, P. y Viudes, E. (1996). Los precursores de la simbolizaci\u00f3n en los ni\u00f1os autistas. V Congreso Internacional de Autismo, B, 597-602.<\/li>\n<li>Winnicott, D. W. (1997). Realidad y Juego. Barcelona: Gedisa (Org.1971).<\/li>\n<li>Winnicott, D. W. (1994). Los procesos de maduraci\u00f3n y el ambiente facilitador. Estudios para una teor\u00eda del desarrollo emocional. Barcelona: Paid\u00f3s.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Encarnaci\u00f3n Garr\u00e1n Sabando y Consuelo Panera Uribe.<\/strong> Encarnaci\u00f3n Garr\u00e1n Sabando: Psiquiatra y psicoterapeuta de ni\u00f1os y adolescentes. Centro de Salud Mental de Ni\u00f1os y Adolescentes de Bilbao(Red de Salud Mental de Bizkaia RSMB-Osakidetza). Consuelo Panera Uribe: Psic\u00f3loga cl\u00ednica, Psicoterapeuta de ni\u00f1os y adolescentes y Grupo analista. Centro de Salud Mental de Ni\u00f1os y Adolescentes de Bilbao (Red de Salud Mental de Bizkaia RSMB-Osakidetza).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Encarnaci\u00f3n Garr\u00e1n Sabando y Consuelo Panera Uribe (2016). Acompa\u00f1amiento en los procesos simb\u00f3licos. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 51, pp. 7\u201315. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trabajo presentado en las IV Jornadas de Hospitales de D\u00eda de Bilbao (2015). Reflexiona sobre el acceso a las representaciones y las capacidades simb\u00f3licas de ni\u00f1os peque\u00f1os con trastorno mental grave a lo largo de dos a\u00f1os y medio de psicoterapia grupal. Lo ilustra con cinco vi\u00f1etas cl\u00ednicas de momentos del grupo y termina con bibliograf\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[121,126],"cuaderno_numtax":[107],"class_list":["post-7634","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-consuelo-panera","cuaderno_autoria-encarnacion-garran","cuaderno_numtax-no-51"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7634","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7634"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7634"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7634"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7634"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}