{"id":7629,"date":"2015-12-01T10:05:00","date_gmt":"2015-12-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/accion-y-experimentacion\/"},"modified":"2026-10-18T13:12:57","modified_gmt":"2026-10-18T12:12:57","slug":"accion-y-experimentacion","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/accion-y-experimentacion\/","title":{"rendered":"Acci\u00f3n y experimentaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 50 \u00b7 Diciembre de 2015 \u00b7 pp. 27\u201331<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Parte de la psicolog\u00eda de Wallon y de la cr\u00edtica materialista para sostener que la acci\u00f3n del ni\u00f1o es la que abre al conocimiento de lo real. Trata la libertad de acci\u00f3n y la seguridad en el aula y concluye con la autonom\u00eda infantil, entendida no como hacer lo que el adulto quiere, sino como autonom\u00eda del pensamiento.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Para un marxista el cambio de las cosas no es una inasible fluidez, sino el aspecto temporal de ellas a trav\u00e9s del cual la acci\u00f3n del hombre puede integrarse y actuar sobre el mundo. La acci\u00f3n no es la negaci\u00f3n de lo real, sino su demostraci\u00f3n manifiesta, su prueba irrecusable, porque a trav\u00e9s de ella lo experimentamos \u201ccre\u00e1ndolo nosotros mismos y produci\u00e9ndolo con ayuda de sus condiciones\u201d (\u2026)<\/p>\n<p>Ser materialista es, desde el punto de vista de la teor\u00eda del conocimiento, situar la existencia de lo real antes de la representaci\u00f3n que de ello se hace en la mente, situar la materia antes de la conciencia. (Zazzo, R. 2004)<\/p>\n<p>Esta cita de Ren\u00e9 Zazzo, tomada de una reedici\u00f3n de su libro de 1975 \u201cPsicolog\u00eda y marxismo. La vida y obra de Henri Wallon\u201d, es una clara contestaci\u00f3n a ideas filos\u00f3ficas como el solipsismo u otras tambi\u00e9n centradas en la relativizaci\u00f3n de la realidad. Es una declaraci\u00f3n optimista (y materialista) de la capacidad de aprehender la realidad por parte del ser humano.<\/p>\n<p>O como Wallon y \u00e9l mismo dicen; de poder estudiar los fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos mediante la investigaci\u00f3n de sus condiciones de existencia.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que proponen que la realidad existe, sin duda, y que, si bien su percepci\u00f3n y aprehensi\u00f3n se producen de una manera propiamente humana, esta manera est\u00e1, a su vez, condicionada por la propia realidad, por las condiciones de existencia en esa realidad. Es una manera dial\u00e9ctica de entender la psicolog\u00eda. Tanto m\u00e1s dial\u00e9ctica cuanto que consideran que las condiciones cambiantes del comportamiento las van a definir la fisiolog\u00eda, por un lado, y la realidad socio-hist\u00f3rica, por otro.<\/p>\n<p>Pienso que los psicomotricistas podemos conectar muy bien con el m\u00e9todo de an\u00e1lisis de Wallon. El nuestro es un m\u00e9todo basado en la observaci\u00f3n de los par\u00e1metros psicomotores de tiempo, espacio, materiales, lenguaje, relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y consigo mismo (para empezar).<\/p>\n<p>Que trata de tener en cuenta la globalidad del individuo huyendo de etiquetas diagn\u00f3sticas (incluso cuando las trae) y aceptando su expresividad como algo \u00fanico e instalado en un momento de su desarrollo y de las condiciones propias del ni\u00f1o y de su entorno. Huimos de las etiquetas porque sabemos que el cambio vendr\u00e1. Porque confiamos en el ni\u00f1o y porque vamos a procurar las condiciones para que pueda hacer sus cambios, los cambios que pueda hacer. Esos que no sabemos cu\u00e1les ser\u00e1n y que vamos a respetar.<\/p>\n<p>Queremos entender sus condiciones fisiol\u00f3gicas y sociales, investigaremos su historia y sus relaciones en sus diferentes \u00e1mbitos y estaremos, por tanto, abiertos al intercambio con padres y otros profesionales. Con los que abren campo, no con los que lo cierran.<\/p>\n<h3>La acci\u00f3n es la que abre<\/h3>\n<p>Pero quiero volver al tema del t\u00edtulo del art\u00edculo; acci\u00f3n y experimentaci\u00f3n. No me refiero a la acci\u00f3n como simple actividad. Me refiero a la acci\u00f3n como forma privilegiada de exploraci\u00f3n del ni\u00f1o. Se trata pues de una acci\u00f3n realizada en libertad, que responde a un impulso profundo del ni\u00f1o y que, aunque incluye como forma principal el juego, debe adecuarse a la realidad f\u00edsica y social que le rodea, as\u00ed como a las capacidades motrices y cognitivas del momento. Es, por tanto, tributaria de las emociones, deseos y capacidades del ni\u00f1o. Pero tambi\u00e9n es contraria a la enso\u00f1aci\u00f3n, a la alucinaci\u00f3n y a la acci\u00f3n impuesta. Pero no a la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o en acci\u00f3n puede fantasear, pero no se confunde con sus fantas\u00edas. No, al menos, el ni\u00f1o sano. Este puede vivir con emoci\u00f3n ser Superm\u00e1n o una princesa, pero no por ello va a echar a volar o a pretender que sus deseos sean \u00f3rdenes. Al contrario, calcular\u00e1 con bastante exactitud las posibilidades que el medio le ofrece para continuar con su juego. Sopesar\u00e1 hasta d\u00f3nde le permite su compa\u00f1ero simb\u00f3lico sus caprichos, desde qu\u00e9 altura podr\u00e1 saltar con seguridad, qu\u00e9 actitudes del otro puede o debe tolerar o con qu\u00e9 realismo puede actuar sin sufrir da\u00f1o f\u00edsico o emocional.<\/p>\n<p>Sin duda, debe aprender mucho sobre los l\u00edmites arriba expuestos y, precisamente es ah\u00ed donde debo situar el concepto de experimentaci\u00f3n que no se refiere a la implementaci\u00f3n del m\u00e9todo cient\u00edfico sino a la multitud de pruebas, de ensayos, aciertos y errores a los que somete a sus acciones para probar su validez y eficacia.Es aqu\u00ed donde el ni\u00f1o se encuentra con los l\u00edmites f\u00edsicos y sociales. Pero tambi\u00e9n con la posibilidad de superarlos, de rodearlos, de compensarlos o sustituirlos. Es, en definitiva, donde crece creativo. El papel del otro, del compa\u00f1ero, es el que impulsar\u00e1 definitivamente esa capacidad creativa. La din\u00e1mica entre la imitaci\u00f3n y la diferenciaci\u00f3n es parte del motor de la comunicaci\u00f3n entendida, tambi\u00e9n dial\u00e9cticamente, como el conjunto de transformaciones rec\u00edprocas<sup>1<\/sup>. Es una din\u00e1mica que ha comenzado tiempo atr\u00e1s en la relaci\u00f3n privilegiada, e inicialmente simbi\u00f3tica, de la primer\u00edsima infancia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la acci\u00f3n libre el ni\u00f1o es responsable de las consecuencias de sus actos; desde el coscorr\u00f3n al placer f\u00edsico del dominio de su cuerpo, desde el dolor del rechazo a la alegr\u00eda de la comunicaci\u00f3n y aceptaci\u00f3n, el orgullo de la afirmaci\u00f3n de s\u00ed mismo y la tristeza del fracaso. As\u00ed va conformando representaciones cada vez m\u00e1s ajustadas de la realidad interna y externa. La realidad f\u00edsica como el espacio, el tiempo, la calidad de los materiales. La realidad corporal como la velocidad, el equilibrio, el ritmo. Y la realidad social como la aceptaci\u00f3n, el rechazo, la alegr\u00eda compartida, el poder.<\/p>\n<p>Y algo m\u00e1s que envuelve a todas estas representaciones de la realidad: la emoci\u00f3n que va a te\u00f1irla de afectos y rechazos, de miedos y confianzas. La emoci\u00f3n que tambi\u00e9n es reacci\u00f3n corporal y que, por tanto, modelar\u00e1 la postura, el gesto y la actitud. En una palabra; el tono. Es importante entender que todos estos par\u00e1metros se viven e integran de manera global, es decir, con muchos de ellos interactuando al mismo tiempo. No hay posibilidad de segregar variables ni de establecer direcciones u objetivos en esta experimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n no se invalida porque veamos a los ni\u00f1os probar un mismo gesto, una misma acci\u00f3n, de manera sistem\u00e1tica hasta alcanzar, en ocasiones, niveles de virtuosismo. Pues en estas ocasiones tambi\u00e9n el ni\u00f1o est\u00e1 experimentando intensas emociones que pueden ser, en ocasiones, contrapuestas.<\/p>\n<h3>Libertad de acci\u00f3n y seguridad en el aula<\/h3>\n<p>Est\u00e1 de actualidad, quiz\u00e1 lo ha estado siempre, hablar de la libertad y de la seguridad como dos cuestiones que inevitablemente est\u00e1n enfrentadas porque el crecimiento de una se hace a costa de la disminuci\u00f3n de la otra. Sin embargo, desde un punto de vista dial\u00e9ctico, que precisamente enfrenta los contrarios como necesarios para la evoluci\u00f3n y el desarrollo, podemos pensar que su interacci\u00f3n, dependiendo del momento hist\u00f3rico, puede ir aclarando el papel de cada una y utilizar ese conocimiento para incrementar el bienestar de las personas.<\/p>\n<p>Se trata entonces de poner la seguridad al servicio de la libertad. Si no, \u00bfpara qu\u00e9? \u00bfPara el beneficio de alg\u00fan actor a costa de otro? En nuestro caso se tratar\u00eda de poner la seguridad en beneficio del desarrollo arm\u00f3nico del ni\u00f1o y de unos intereses sociales dirigidos al bienestar colectivo y de largo plazo, no al inmediato o al de un grupo dominante. Se trata, igualmente, de poner la libertad al servicio de la seguridad.<\/p>\n<p>Como dice el viejo lema ecologista: si podemos pensar en global podemos actuar en local. Nuestra aula (la de psicomotricidad, la ordinaria o el patio de recreo, si existen esas distinciones) debe ser un lugar de seguridad f\u00edsica y emocional en la que el deseo debe encontrar un espacio de libertad para su desarrollo. No siempre de forma directa pero si, al menos, simb\u00f3lica. En nuestra aula est\u00e1n prohibidos la agresi\u00f3n y el da\u00f1o. Pero, inevitablemente aparecer\u00e1n de vez en cuando. El ni\u00f1o ha de encontrarse con ese l\u00edmite. El l\u00edmite de una realidad f\u00edsica y social. Y habr\u00e1 que tratarlas para que no coarten la libertad de todos; ni la del que hace da\u00f1o ni la del que lo recibe (en ocasiones, la misma persona).<\/p>\n<p>El tratamiento que se aplica para la agresividad que, necesariamente ha de incluir el juicio a la acci\u00f3n, no debe entrar en el juicio a la persona. Es una diferenciaci\u00f3n no siempre f\u00e1cil, que en ocasiones requerir\u00e1 temple y cuando \u00e9ste falte una buena marcha atr\u00e1s que nos permita revisar lo que ha ocurrido.<\/p>\n<p>Pero cuidado, no juzgar no significa ser condescendiente con el ni\u00f1o. Necesita protecci\u00f3n y gu\u00eda, pero no es un \u201cpobrecito\u201d que no sabe lo que hace. Ense\u00f1ar a los ni\u00f1os a asumir las consecuencias de sus actos es un gran regalo educativo. Tambi\u00e9n lo es escucharlo y ayudarle a expresarlo. Nuestra aula, pues, es un lugar en el que uno se puede enfadar, llorar, insultar.<\/p>\n<p>Pero no es un lugar de abandono emocional. No es \u201cpues ahora te fastidias, t\u00fa te los has buscado, as\u00ed aprender\u00e1s\u201d. Se trata de un lugar en el que el adulto recoge las experiencias y emociones y, sin ocultar o hacer de menos ninguna, ayuda a los ni\u00f1os a elaborarlas para su bienestar emocional y cognitivo.<\/p>\n<p>Y esto se hace con palabras. Y tambi\u00e9n con el cuerpo. Se hace ante un adulto que tambi\u00e9n se reconoce como un ser de deseos y emociones para ponerse al servicio de una labor educativa.<\/p>\n<h3>La autonom\u00eda<\/h3>\n<p>Cuanta menos libertad de acci\u00f3n y mayor abandono emocional se vivan, menor aprehensi\u00f3n de la realidad habr\u00e1. Mayor riesgo de funcionar con esquemas que no son propios<sup>2<\/sup> y que llevan camino, en casos graves, al falso self (y en los muy graves a la alucinaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Peor gesti\u00f3n de las emociones, mayor dificultad de encontrar el deseo o la motivaci\u00f3n, menor percepci\u00f3n global de la realidad (parcelaci\u00f3n), peor entendimiento de las causalidades y mayor p\u00e9rdida de confianza. Todo lo que lleva al ni\u00f1o a la inhibici\u00f3n y a otros comportamientos defensivos.<\/p>\n<p>La autonom\u00eda infantil no es que el ni\u00f1o haga \u00e9l solo lo que nosotros queremos que haga. Es, sobre todo, la autonom\u00eda del deseo, que conduce al deseo de acci\u00f3n, a la creaci\u00f3n. Es la conciencia de los l\u00edmites y de la posibilidad de superarlos. Sin renuncia, pero con prudencia. Desde el reconocimiento de las consecuencias para s\u00ed mismo y para los dem\u00e1s.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p class=\"cdn-small\"><small>1. Esta definici\u00f3n de comunicaci\u00f3n se la debemos, que yo sepa, a B. Aucouturier.<\/small><\/p>\n<p class=\"cdn-small\"><small>2. No es que uno tome de la nada sus esquemas de pensamiento y comportamiento pero s\u00ed que debe tomar los recibidos y hacerlos propios a trav\u00e9s de un proceso experimental de adaptaci\u00f3n personal: \u201cNo podemos enfrentar al ni\u00f1o separadamente del medio en que se opera su crecimiento y que lo configura desde que nace. El universo al cual debe adaptarse, sobre el cual modela su actividad y sus impresiones, no es una especie de universo en s\u00ed, invariable y eterno; es el conjunto de los objetos propios de la \u00e9poca (\u2026) las instituciones en que se inserta su existencia y tambi\u00e9n las t\u00e9cnicas del lenguaje (\u2026) siglos de elaboraci\u00f3n material y mental.\u201d (Wallon, H. (1978) Del acto al pensamiento. Ed. Psique. Buenos Aires).<\/small><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Jon Arana Albeniz.<\/strong> Maestro. Psicopedagogo. Terapeuta Psicomotor en el Centro de Psicomotricidad Kiribil.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Jon Arana Albeniz (2015). Acci\u00f3n y experimentaci\u00f3n. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 50, pp. 27\u201331. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parte de la psicolog\u00eda de Wallon y de la cr\u00edtica materialista para sostener que la acci\u00f3n del ni\u00f1o es la que abre al conocimiento de lo real. 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