{"id":7628,"date":"2015-12-01T10:04:00","date_gmt":"2015-12-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/construirse-un-cuerpo-habitar-el-cuerpo-el-proceso-de-conver\/"},"modified":"2026-10-18T09:16:49","modified_gmt":"2026-10-18T08:16:49","slug":"construirse-un-cuerpo-habitar-el-cuerpo-el-proceso-de-conver","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/construirse-un-cuerpo-habitar-el-cuerpo-el-proceso-de-conver\/","title":{"rendered":"Construirse un cuerpo, habitar el cuerpo: el proceso de convertirse en persona desde el cuerpo"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 50 \u00b7 Diciembre de 2015 \u00b7 pp. 17\u201326<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Texto completo de la conferencia de apertura de las XI Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz (2013), pronunciada por la presidenta de la ASEFOP. Entiende el cuerpo del ni\u00f1o como el propio ni\u00f1o y recorre partes del cuerpo (la piel y la envoltura, la espalda, las manos) para defender que el ni\u00f1o necesita un adulto que habite su cuerpo y siga creciendo a cualquier edad.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>Hemos decidido publicar como art\u00edculo de nuestra revista, por su gran inter\u00e9s, el texto completo de la conferencia de apertura, en 2013, de las XI Jornadas de pr\u00e1ctica Psicomotriz, que pronunci\u00f3 M. \u00c1ngeles Cremades, Presidenta de la ASEFOP, en el Palacio Europa de Gasteiz.<\/em><\/p>\n<p>Arratsalde on. Buenas tardes a todos. Es para m\u00ed un honor, nunca imaginado, abrir estas XI Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz coincidentes en esta ocasi\u00f3n con el 25 aniversario de la Escuela de Bergara. En estos tiempos en que la transitoriedad de las cosas es tendencia y la fugacidad de empresas y relaciones va a marcar una \u00e9poca, la larga permanencia de una instituci\u00f3n de formaci\u00f3n es algo por lo que todos debemos felicitarnos.<\/p>\n<p>Si encima el objetivo de esa formaci\u00f3n no es otorgar un t\u00edtulo que capacite para un mejor salario o reconocimiento social, sino transmitir una metodolog\u00eda cuyo fundamento va a hacer tambalear principios, tradiciones, formas de actuar, para hacernos repensar nuestra vida profesional, replantearnos nuestra vida de relaciones, en definitiva reinventarnos, porque ya nada va a ser como antes, sin duda el m\u00e9rito es a\u00fan mayor.<\/p>\n<p>La Escuela de Psicomotricidad de Bergara ha sido desde sus inicios un referente en el Pa\u00eds Vasco; caracterizada por estar en perfecta sinton\u00eda con un entorno que demandaba una escuela diferente, a trav\u00e9s de un trabajo cercano, sobre el terreno, ha ido dejando la impronta de nuestro discurso y de nuestra Pr\u00e1ctica en toda una generaci\u00f3n de profesionales, y todo ello desde la certeza de que son los ni\u00f1os y ni\u00f1as vascas los principales beneficiados.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda con cerca de 900 personas formadas en Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa y m\u00e1s de 50 en Ayuda es la Escuela m\u00e1s pr\u00f3spera y fecunda de toda la Asociaci\u00f3n Europea. Una escuela no se construye en un d\u00eda, es un trabajo comprometido, gratificante s\u00ed, pero muy exigente, y tambi\u00e9n por ello quiero felicitar a todo el equipo de Bergara, a los que est\u00e1n hoy, y a los que lo hicieron posible en los diferentes tramos del camino. \u00a1Enhorabuena!<\/p>\n<p>Y si mantener una escuela tiene m\u00e9rito, llenar regularmente este auditorio, en esta cita bianual, no es que sea una proeza, sino m\u00e1s bien la prueba de todo lo que acabo de decir. Una buena escucha, buenos apoyos, trabajo riguroso en equipo, culminan siempre en propuestas interesantes que nos re\u00fanen para aprender, para compartir, para emocionarnos, en definitiva para nutrirnos de forma que el domingo salgamos de aqu\u00ed con energ\u00edas renovadas para encarar un lunes diferente cuando nos encontremos con los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>El tema que nos re\u00fane hoy aqu\u00ed \u201cEl cuerpo del ni\u00f1o, su sentido y significado\u201d no es un tema balad\u00ed sino fundante porque el cuerpo del ni\u00f1o es el ni\u00f1o; el ni\u00f1o es su cuerpo y reflexionar sobre el sentido y significado del cuerpo del ni\u00f1o, como nos invita el programa, nos confronta con la esencia misma no ya de la infancia sino de nuestra propia humanidad, una humanidad que sin duda alguna es corp\u00f3rea.<\/p>\n<p>Desde que el mundo es mundo todas las culturas han tenido su propia idiosincrasia respecto al cuerpo. De igual manera, las sociedades han tenido una posici\u00f3n respecto a la infancia, con la particularidad de que tanto una como la otra hablan de una historia de dominio y de desvalorizaci\u00f3n. Hasta bien avanzado el siglo XX el cuerpo no ha encontrado un lugar de dignidad y respeto inherente a la dignidad del ser humano.<\/p>\n<p>Y con m\u00e1s raz\u00f3n podr\u00edamos decir algo parecido respecto a la infancia (abuso y explotaci\u00f3n). Hablar del sentido y significado del cuerpo del ni\u00f1o podr\u00eda dar para un debate interesante sobre la evoluci\u00f3n de la sociedad misma en funci\u00f3n de c\u00f3mo ha ido evolucionando respecto a la consideraci\u00f3n que otorga a la infancia y el lugar que da al cuerpo.<\/p>\n<p>Yo no me considero una persona intelectual y no pretendo por tanto hacer aqu\u00ed, aunque sin duda ser\u00eda interesante, un recorrido por los autores de referencia que desde la filosof\u00eda o la sociolog\u00eda han abordado el tema del cuerpo o de la infancia, como tampoco har\u00e9 una exposici\u00f3n exhaustiva de los autores que desde distintos \u00e1mbitos de la psicolog\u00eda y el psicoan\u00e1lisis han aportado sus teor\u00edas sobre el nacimiento del psiquismo a partir de lo corporal.<\/p>\n<p>Pero si me gustar\u00eda contribuir a hacer una reflexi\u00f3n desde el marco te\u00f3rico de la Pr\u00e1ctica Psicomotriz que nos ayude a comprender mejor el proceso de convertirse en persona desde el cuerpo, el sentido humanizante que tiene para el ser humano madurar en su cuerpo, con su cuerpo, lo que he llamado \u201chabitar\u201d su cuerpo.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo y c\u00f3mo nuestro organismo se convierte en cuerpo? \u00bfCu\u00e1ndo ese cuerpo, que los otros ven, se convierte en mi cuerpo? \u00bfExisto antes de sentir mi cuerpo como m\u00edo? \u00bfO empiezo a ser yo cuando me identifico con mi cuerpo?.<\/p>\n<p>Desde nuestra tradici\u00f3n dualista y cartesiana pensamos que el cuerpo evoluciona seg\u00fan sus par\u00e1metros propios, medimos su crecimiento no solo en cent\u00edmetros sino en percentiles, evaluamos el desarrollo en base a la adquisici\u00f3n de competencias motoras, atendemos las enfermedades, todo ello sin considerar su relaci\u00f3n con nada que no sea el desarrollo del organismo como tal.<\/p>\n<p>La inteligencia, la atenci\u00f3n, la curiosidad, el respeto, la capacidad de espera, de compartir, de escuchar, de mantener la postura o de utilizar las manos para coger un l\u00e1piz, por nombrar algunas capacidades que suelen echarse de menos cuando no est\u00e1n presentes a la edad adecuada, se dir\u00eda que han tenido que aparecer insufladas de manera s\u00fabita en el ni\u00f1o, capacidades cuyo desarrollo parecer\u00eda que no ha tenido nada que ver con la fisiolog\u00eda ni con la crianza, como si la psique y el soma fueran entes separados que solo aparecen unidos en los excesos del comportamiento infantil. La realidad es muy distinta.<\/p>\n<p>Al nacer el ni\u00f1o no tiene conciencia de s\u00ed mismo, ni de que su cuerpo es suyo, ni de que ese cuerpo est\u00e1 separado del otro; solo tiene disponible su fisiolog\u00eda, es un organismo con un bagaje gen\u00e9tico en el que va inscrito el potencial que le va a posibilitar ese pasaje que va de la fisiolog\u00eda al pensamiento, con la particularidad de que esa \u201ctransici\u00f3n\u201d solo se puede realizar a trav\u00e9s de la vivencia corporal en relaci\u00f3n, es decir a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n entre ese organismo y un cuerpo (humanizado y unificado).<\/p>\n<p>Sabemos que los momentos de vivencia de la unidad de placer compartido entre la madre y el hijo est\u00e1n en el origen de la formaci\u00f3n de la unidad corporal. Y que de ah\u00ed van a surgir las incipientes representaciones inconscientes que van a dar lugar al movimiento fantasm\u00e1tico sobre el que se van a constituir los cimientos del psiquismo; un psiquismo que no es, pero que ser\u00e1, a partir de las sensaciones que van quedando registradas en ese organismo que nosotros ya vemos como cuerpo, porque ya le estamos dando una entidad y una identidad, que el ni\u00f1o todav\u00eda desconoce.<\/p>\n<p>La manera c\u00f3mo el ser humano va haci\u00e9ndose persona es indisociable del proceso de ir \u201chaci\u00e9ndose\u201d la representaci\u00f3n de su cuerpo. Y para hacerse persona, su corporeidad tiene unas caracter\u00edsticas:<\/p>\n<p>\u2022 El ser humano tiene la piel desnuda<\/p>\n<p>\u2022 El ser humano vive en posici\u00f3n vertical<\/p>\n<p>\u2022 El ser humano no necesita emplear los miembros superiores para su equilibrio lo que le permite liberar las manos<\/p>\n<p>\u2022 El beb\u00e9 humano necesita de otro para su supervivencia.<\/p>\n<p>Si esto es as\u00ed probablemente estas caracter\u00edsticas tienen que ver con el hecho de que el hombre sea un ser pensante y con lenguaje. Voy a intentar ilustrar este proceso a partir de unos puntos de referencia sencillos, relacion\u00e1ndolos en la medida de lo posible con la experiencia cl\u00ednica, pues al final siempre son los ni\u00f1os, con su cuerpo, a trav\u00e9s de su expresividad motriz, los que nos explican c\u00f3mo funcionan estas cosas.<\/p>\n<p>Si hay algo que es incuestionable es el amor con que los padres cuidan a sus beb\u00e9s. La dedicaci\u00f3n que el beb\u00e9 humano requiere para su supervivencia solo es comprensible desde la generosidad y la ternura que el beb\u00e9 es capaz de inspirar a sus padres para extraer de ellos lo mejor de s\u00ed mismos y crear un v\u00ednculo \u00fanico y permanente de por vida. Pero este amor para ser recibido, sentido e incorporado por el beb\u00e9 tiene que hacerse \u201ccarne\u201d, transmitirse a trav\u00e9s de los sistemas sensitivos que el beb\u00e9 tiene disponibles en ese momento.<\/p>\n<p>El contacto, las manipulaciones, las caricias, los cuidados, en definitiva <strong>la contenci\u00f3n y la envoltura<\/strong> que llegan directamente a la piel del beb\u00e9, a su tono, a las distintas partes de su cuerpo, van haciendo que el ni\u00f1o vaya interiorizando un sentimiento de unidad corporal que est\u00e1 en la base del sentimiento de s\u00ed. El yo, como ya dijo Freud, \u201ces ante todo un yo corporal que deriva de las sensaciones corporales principalmente de aquellas que vienen de la superficie del cuerpo,\u201d es decir el yo va a ir por tanto conform\u00e1ndose desde los elementos m\u00e1s superficiales y externos hacia el interior.<\/p>\n<p>Y como a Freud siempre hay que hacerle caso voy a empezar hablando de la piel y la envoltura.<\/p>\n<h3>La piel \/ la envoltura<\/h3>\n<p>No podemos hablar de la construcci\u00f3n del cuerpo ni del psiquismo sin hablar de la piel. La piel es el \u00f3rgano m\u00e1s grande del cuerpo humano en cualquier edad, pero en el beb\u00e9 constituye el 20% de su peso corporal y es la fuente privilegiada de sensaciones en los primeros meses de vida. La piel nos envuelve para contener el interior de nuestro organismo, para protegernos del mundo exterior pero tambi\u00e9n para comunicarnos con \u00e9l.<\/p>\n<p>Es el \u00fanico sentido del que no se puede prescindir porque sin piel no se puede vivir ya que interviene en numerosas funciones del organismo (la temperatura, la circulaci\u00f3n, el tono, la transpiraci\u00f3n) adem\u00e1s de ser el \u00f3rgano unificador que recubre el cuerpo entero. La importancia de la piel va mucho m\u00e1s all\u00e1 del tacto puesto que todo lo que tiene que ver con la piel tiene connotaciones de otro orden, la piel es un \u00f3rgano sobre el que se expresan situaciones emocionales por eso las enfermedades de la piel han sido siempre tan dif\u00edciles de entender, de tratar y de resolver.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la piel transciende el plano fisiol\u00f3gico porque es el transmisor fundamental de sentimientos y emociones. Podr\u00edamos hablar largo rato de la piel y seguramente ser\u00eda uno de los puntos que m\u00e1s f\u00e1cilmente captar\u00eda la atenci\u00f3n de todos los presentes porque todos podemos adherirnos a alguna vivencia, sentimiento o sensaci\u00f3n de lo que estoy explicando. Las caricias y los golpes, los besos y las patadas, la mano que nos saluda, la brisa del mar o el calor del fuego de una chimenea, dejan sus huellas a su paso por nuestra piel.<\/p>\n<p>El tacto tiene adem\u00e1s una particularidad, el que toca es tocado. Si esto es as\u00ed para cualquiera de nosotros, el tacto y el contacto en los primeros meses de vida es determinante. El tacto es el sentido m\u00e1s maduro en el momento del nacimiento por lo que la piel del reci\u00e9n nacido es el primer lugar del cuerpo, al ser el m\u00e1s externo, en el que se expresa o por decirlo de otra manera, el que m\u00e1s sufre la falta del envoltorio uterino (Oiberman). \u201cLa piel, \u00f3rgano sensible transmisor de percepciones internas y externas, enlaza las m\u00faltiples sensaciones que recibe el reci\u00e9n nacido del cuerpo materno y sostiene la elaboraci\u00f3n de la unificaci\u00f3n corporal. Todas las estimulaciones cut\u00e1neas, caricias, balanceos, procuran a la piel una realidad perceptiva que apoya su funci\u00f3n de frontera entre el dentro y el fuera del cuerpo, estas estimulaciones modelan la envoltura corporal y sientan las bases de un yo-corporal, premisa del Yo ps\u00edquico\u201d (Gauberti 1993).<\/p>\n<p>Para Anzieu el aparato ps\u00edquico se desarrolla a partir de una base dada por experiencias corporales de \u00edndole biol\u00f3gica en las que la piel cumple un rol fundamental. La piel, seg\u00fan sus palabras \u201cproporciona al aparato ps\u00edquico las representaciones constitutivas del Yo y de sus principales funciones\u201d estableciendo las caracter\u00edsticas del Yo-piel ps\u00edquico primario, incipiente, que actuar\u00eda como una envoltura a partir de las caracter\u00edsticas de la piel como protecci\u00f3n, recepci\u00f3n, percepci\u00f3n, cohesi\u00f3n, soporte, integraci\u00f3n de sensaciones, barrera\u2026\u2026..<\/p>\n<p>Aucouturier en el libro de los fantasmas de acci\u00f3n (2004) retoma a Anzieu (1993), \u201cEl beb\u00e9 gracias a las acciones de transformaci\u00f3n que le procura el objeto externo va incorporando un conjunto perceptivo motor que es el resultado de la calidad de los cuidados que recibe: lo incorpora como envoltura externa, olfativa, sonora, visual, t\u00e1ctil, postural, y llega a ser una envoltura propia. La cobertura externa se hace envoltura propia y le permite sentirse recubierto de manera continua.\u201d<\/p>\n<p>Introduce aqu\u00ed el concepto de envoltura pues si bien la piel act\u00faa como saco envolvente del organismo, el beb\u00e9 desarropado y descontenido despu\u00e9s del nacimiento, precisa para madurar de esa envoltura externa que le va a hacer sentir envuelto, arropado en su piel y en su ser, con las consecuencias estructurantes que ello va a tener para su futuro. Es decir, la piel envuelve el organismo pero para que la piel se sienta envuelta hace falta una envoltura externa que le proporciona el entorno maternante. (Afecto, sonidos, ritmos, olores, miradas).<\/p>\n<p>El beb\u00e9 va a incorporar todo esto a partir de las sensaciones que esencialmente le llegan a trav\u00e9s de la piel, del tacto, del contacto, y a partir de ah\u00ed va a ir organizando ese sentimiento de envoltura protectora, segurizante, indispensable para la vida, que perdi\u00f3 en el de venir al mundo y sin la cual no hay desarrollo humano posible, porque de la misma manera que un beb\u00e9 desnudo no podr\u00eda sobrevivir, sin envoltura no se desarrollar\u00eda el ser humano.<\/p>\n<h3>La espalda<\/h3>\n<p>El sost\u00e9n sobre la espalda puede considerarse el origen de toda evoluci\u00f3n posterior. La espalda, esa superficie tan amplia del cuerpo humano que en los adultos constituye un aut\u00e9ntico mapa de nuestras tensiones, represiones, problemas y problem\u00e1ticas, en el beb\u00e9 adquiere una importancia sobre la que vamos a detenernos. En el primer a\u00f1o de vida son innumerables las horas que un beb\u00e9 pasa en la cuna en posici\u00f3n horizontal, como igualmente son incontables las veces en que el beb\u00e9 es alzado, transportado, cambiado, alimentado, mecido\u2026, necesitando para todo ello un sost\u00e9n seguro y consistente por la parte posterior del cuerpo. Esta seguridad transmitida, sentida en la parte posterior, va haciendo nacer un sentimiento de seguridad interna a partir del cual se abre todo un mundo de evoluci\u00f3n relacional.<\/p>\n<p>Este sentimiento de seguridad nace de una sensaci\u00f3n de bienestar que favorece la apertura de toda la parte delantera del cuerpo, en particular la mirada, la boca y m\u00e1s adelante los miembros superiores y las manos, lo que va a favorecer una mejor alimentaci\u00f3n, la atenci\u00f3n, la conexi\u00f3n de la mirada (la parte delantera del cuerpo se sostiene en la mirada), la comunicaci\u00f3n y, en definitiva, una relaci\u00f3n de intercambio e interacci\u00f3n abierta, sana y fluida con el entorno.<\/p>\n<p>La ausencia de esta sensaci\u00f3n de seguridad, de este sost\u00e9n suficientemente bueno por la parte posterior del cuerpo, puede tener consecuencias devastadoras para el futuro psiquismo del ni\u00f1o. La sensaci\u00f3n de vac\u00edo, de ca\u00edda, tensa al beb\u00e9 de tal manera en toda su fisiolog\u00eda que todas sus funciones se van a ver alteradas en mayor o menor grado, tanto las vegetativas como las relacionales.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n cierra, a cualquiera de nosotros nos deja indisponibles para el intercambio, al beb\u00e9 que est\u00e1 empezando a experimentar y registrar esas experiencias de intercambio, ese dolor que genera la tensi\u00f3n va a dejar huellas indelebles porque imposibilita la recepci\u00f3n de sensaciones positivas, corporales y afectivas, en definitiva imposibilita el di\u00e1logo t\u00f3nico entre la madre y el hijo y las transformaciones de todo orden que conlleva.<\/p>\n<p>Creo que en general ni en el mundo de la educaci\u00f3n ni en el de la psicolog\u00eda (espero que en el de la psicomotricidad s\u00ed), damos suficiente importancia a la espalda, en su sentido real y en el sentido simb\u00f3lico. En el sentido de las sensaciones que registra, de lo que se construye y de lo que se deriva de un buen holding en t\u00e9rminos de Winnicott, la espalda es el lugar desde el que va a nacer el sentimiento de seguridad basado en la contenci\u00f3n que le ofrece el entorno maternante. Este sentimiento \u00edntimo del ni\u00f1o es condici\u00f3n sine qua non para un desarrollo psicomotor saludable, puesto que el impulso para la acci\u00f3n y el movimiento nace de toda la parte posterior del cuerpo.<\/p>\n<p>La necesidad de moverse, de ir hacia delante, de actuar, nace de la parte posterior del cuerpo. La capacidad de abrirse al entorno, de dar y recibir por la parte delantera del cuerpo, parte vulnerable, abierta al afecto y la ternura, as\u00ed como a todo lo que es del orden de la apertura a la vida (comer, respirar es abrirse a la vida), depende en gran medida de esa espalda, de ese di\u00e1logo t\u00f3nico transformador, unificador y organizador que anida en la espalda en los primeros meses de vida.<\/p>\n<p>La inhibici\u00f3n de muchos ni\u00f1os, las dificultades de contacto con la realidad o las dificultades de contacto afectivo por no hablar de los cuadros mayores como el autismo y la psicosis, tienen mucho que ver con la historia de la parte posterior de su cuerpo, con la angustia de ca\u00edda y con la compensaci\u00f3n o no que han hecho de ella.<\/p>\n<p>Aucouturier nos dec\u00eda que nadie puede tener buenos <strong>apoyos<\/strong> si no ha tenido buenos apoyos en el cuerpo del otro. Esta afirmaci\u00f3n tan simple y hasta tan obvia encierra una gran profundidad pero sobre todo encierra una realidad cotidiana que puede ser dulce pero tambi\u00e9n muy dolorosa, o muy dif\u00edcil o muy contradictoria.<\/p>\n<p>Porque es verdad que en la mayor\u00eda de los casos hay buenos apoyos, pero tambi\u00e9n hay apoyos inseguros, cambiantes, fr\u00e1giles o inconsistentes sobre los que el ni\u00f1o no puede construirse ninguna seguridad. La evoluci\u00f3n natural de esa seguridad \u00edntima que se genera desde la espalda es la evoluci\u00f3n de la propia seguridad postural a trav\u00e9s de los diversos apoyos que va a ir adquiriendo el ni\u00f1o a lo largo de su desarrollo. Sin apoyos no hay equilibrio y sin equilibrio no hay organizaci\u00f3n ni pensamiento que pueda estructurarse ni siquiera de manera incipiente (El eje corporal sobre el que se organiza la verticalidad, para que la cabeza quede alineada con el tronco, esa organizaci\u00f3n progresiva del equilibrio en seguridad, una seguridad que nunca es solo f\u00edsica sino que se basa en un sentimiento interno de seguridad construido en la relaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Observar los apoyos de los ni\u00f1os es otro indicador interesante de maduraci\u00f3n y de seguridad afectiva. Porque nos hablan de su apertura al mundo, de su contacto con la realidad, o de su necesidad de unificar un cuerpo que se siente fragmentado y no ha alcanzado una buena representaci\u00f3n interna de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>He hablado de algunos referentes topogr\u00e1ficos, por as\u00ed decirlo, que son esenciales en el proceso construirse la noci\u00f3n de cuerpo; la piel, la espalda, los apoyos, y alg\u00fan otro elemento que todav\u00eda nombrar\u00e9, todo esto nos va a ayudar en cierta medida a \u201cvisualizar\u201d c\u00f3mo se desarrollan las cosas, pero estos referentes ser\u00edan incompletos si no abordamos otros aspectos menos visibles del proceso.<\/p>\n<p>Nadie en esta sala dudar\u00e1 ya de que la calidad y la calidez de las interacciones entre el ni\u00f1o y el entorno maternante son el desencadenante del desarrollo psico\/motor del ni\u00f1o. Pero, \u00bfqu\u00e9 camino hacen estas sensaciones para que el ni\u00f1o llegue a desarrollar todas sus potencialidades de evoluci\u00f3n? \u00bfEstas sensaciones, que hemos dicho que van de la superficie hacia el interior, c\u00f3mo acaban construyendo el cuerpo de un ser humano parlante y pensante?<\/p>\n<p>Quiero entrar aqu\u00ed en un concepto que no se suele abordar pero que es igualmente fundante de la corporeidad, y es el concepto de <strong>volumen <\/strong> corporal. Si hay algo evidente es que el cuerpo tiene volumen, anchura, espesor, un interior no visible y un exterior visible que nos identifica.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la conquista de la verticalidad, la percepci\u00f3n del volumen del cuerpo es sin duda otro hito capital pues <strong>no hay subjetividad que <\/strong> pueda instalarse si no hay representaci\u00f3n <strong>del volumen corporal<\/strong>, si no hay un sentimiento de interior y de exterior del cuerpo. Esta evoluci\u00f3n es indisociable de la creaci\u00f3n del continente ps\u00edquico que conlleva la diferenciaci\u00f3n entre el mundo interno y el mundo exterior.<\/p>\n<p>En la medida en que el ni\u00f1o va pudiendo conservar en su cuerpo las sensaciones propioceptivas, en la medida en que se va instalando un sentimiento de continuidad de s\u00ed mismo, el ni\u00f1o va sintiendo el espesor de su cuerpo, su volumen, diferenciando el interior y el exterior con elementos que pueden entrar y salir.<\/p>\n<p>Esta sensaci\u00f3n de espacio interior contenido y separado del exterior por la piel y la musculatura tiene una importancia capital porque simb\u00f3licamente es como si se hubiera \u201checho espacio\u201d para el yo y ya cabr\u00eda tener representaciones, im\u00e1genes, emociones, fantasmas, pulsiones, que tendr\u00e1n que organizarse para encontrar una expresi\u00f3n adecuada hacia el exterior. En la medida en que se va construyendo la sensaci\u00f3n de volumen, la interiorizaci\u00f3n que se ven\u00eda realizando de los elementos externos, en particular la interiorizaci\u00f3n de ese otro de referencia afectiva que est\u00e1 en ellas, esas sensaciones y en consecuencia ese otro, pueden conservarse, permanecer, recuperarse.<\/p>\n<p>A partir de este momento el ni\u00f1o comienza un movimiento de \u201cocupaci\u00f3n\u201d de ese cuerpo que se manifiesta a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n de una energ\u00eda vital que va del interior al exterior, una energ\u00eda que se organiza y se transforma en el cuerpo, que va tomando cuerpo, para mostrarse despu\u00e9s al exterior. Al haber volumen hay emociones, incluso podr\u00edamos decir que son las emociones las que constituyen el volumen, y a partir de este momento la expresi\u00f3n emocional, la canalizaci\u00f3n de las mismas, la simbolizaci\u00f3n y el desarrollo de procesos de reaseguraci\u00f3n, van a ser las v\u00edas por las que el ni\u00f1o vive su cuerpo, lo hace suyo, desarrollando su propia identidad y sobre todo fluyendo en un intercambio permanente con el entorno.<\/p>\n<p>Al haber volumen el yo\/representaci\u00f3n de s\u00ed mismo encuentra su espacio interior y el ni\u00f1o empieza a ser \u00e9l. Pero las emociones pueden vivirse como peligrosas, pueden fragilizar el cuerpo si no se expresan, pueden dar miedo por si no se dominan, por si hacen da\u00f1o.<\/p>\n<p>El miedo, la rabia, pueden paralizar el cuerpo o desbordarse de \u00e9l; los ni\u00f1os pueden vivirse a s\u00ed mismos como monstruosos por sentir lo que sienten, por eso es importante, una vez m\u00e1s, la contenci\u00f3n y la envoltura que el ni\u00f1o recibe del entorno para poder transformar en procesos de acci\u00f3n y de reaseguraci\u00f3n esas emociones invasoras que ocupan el cuerpo, se expresan a trav\u00e9s de \u00e9l y se organizan en \u00e9l. Porque los ni\u00f1os necesitan vivir sus emociones, jugar, apropiarse de ellas, descupabilizarlas, simbolizarlas y en alg\u00fan momento pensarlas.<\/p>\n<p>Correr, saltar, voltear, girar, hacer volteretas, equilibrios, ca\u00eddas, subir, bajar, deslizarse, empujar, derribar, jugar al pilla-pilla, jugar a pelear, esconderse, construir, jugar la devoraci\u00f3n, el miedo, la omnipotencia, el abandono, la protecci\u00f3n, son las maneras que tiene el ni\u00f1o de hacerse con su cuerpo, de habitarlo, de expresar sus emociones, desde las m\u00e1s excesivas a las m\u00e1s inhibidas. Los enfados, los noes, las reacciones excesivas son a veces la parte sana de los ni\u00f1os que buscan su espacio, su lugar en el mundo.<\/p>\n<p>Su cuerpo en este momento es un hervidero de vitalidad y emociones que el entorno no siempre sabe comprender y ayudar a transformar. Esta energ\u00eda vital, emocional, no hay que olvidar que nace del cuerpo y es necesaria para afianzar la identidad del individuo, una identidad que es sexuada, y cuya expresi\u00f3n adecuada va ir permitiendo que se vaya transformando en actividades cada vez m\u00e1s elaboradas.<\/p>\n<h3>Las manos<\/h3>\n<p>A partir de la contenci\u00f3n y la envoltura que el entorno le ofrece, el ni\u00f1o se convierte en un ser de acci\u00f3n, una acci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual el ni\u00f1o se encuentra a s\u00ed mismo y le refuerza en su sentimiento narcisista de la existencia, en su identidad, en su eficacia, identific\u00e1ndose cada vez con aquello que hace y le hace sentir bien. Si hay alguna parte del cuerpo que caracteriza la capacidad de acci\u00f3n son las manos, y por lo tanto no quiero dejar de referirme a ellas en esta exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de los \u00edndices madurativos a los que con m\u00e1s frecuencia se hace referencia por parte de los padres y sobre todo de los educadores es la utilizaci\u00f3n que los ni\u00f1os hacen de las manos. Su habilidad, su fuerza, su coordinaci\u00f3n \u00f3culo-manual o la tan manida \u201cpsicomotricidad fina\u201d en el 90% de los casos se refiere a la utilizaci\u00f3n de las manos. Las manos humanas culturalmente y hasta hace poco, est\u00e1n asociadas a la idea del trabajo, de la productividad y la eficacia transformadora del entorno que ha hecho progresar a la humanidad. Y esta idea en alguna medida est\u00e1 presente cuando valoramos la utilizaci\u00f3n que hacen los ni\u00f1os de sus manos.<\/p>\n<p>Podr\u00edan haber estado asociadas al arte o a otras producciones humanas pero eso es m\u00e1s reciente, no es lo habitual. Vemos las manos como herramienta no como parte del cuerpo del ni\u00f1o, no como parte de ese ser humano en formaci\u00f3n cuyas manos participan de los mismos procesos madurativos y sobre todo de la misma problem\u00e1tica que el resto de su persona. Si hay algo evidente es que los ni\u00f1os tocan, desde beb\u00e9s tocan, manipulan con sus manos los objetos que ven, tocan el rostro de las personas que los sostienen. La prohibici\u00f3n de tocar es de las primeras que escucha un ni\u00f1o en su existencia. Las manos son la \u00faltima manifestaci\u00f3n de la maduraci\u00f3n de la pulsi\u00f3n en su expresi\u00f3n m\u00e1s eficaz (habilidades), m\u00e1s afectuosa o m\u00e1s agresiva.<\/p>\n<p>Las manos son el contacto con el entorno, el contacto con la realidad, el contacto afectivo y son el canal por el que el ni\u00f1o expresa en \u00faltimo t\u00e9rmino todo aquello que sale de dentro de \u00e9l y se orienta hacia alguien o algo. La fuerza y la energ\u00eda vital se expresan a trav\u00e9s de las manos, el afecto y la ternura tambi\u00e9n. Los sentimientos de culpa, la represi\u00f3n excesiva as\u00ed como la ausencia de la misma, con todos los matices intermedios existentes, tambi\u00e9n se manifiestan a trav\u00e9s de las manos.<\/p>\n<p>Para que un ni\u00f1o pueda llegar a estar sentado y pueda coger un l\u00e1piz adecuadamente, tiene que haber pasado por construirse un cuerpo a trav\u00e9s de haber vivido una buena envoltura, unos buenos apoyos en particular por la parte posterior, haber adquirido una verticalidad equilibrada que le permita mantener la cabeza en el eje corporal, haber llenado el cuerpo de pulsiones, deseos, emociones que hayan podido expresarse de manera placentera ante los ojos de un adulto que le comprende.<\/p>\n<p>En ese caso la utilizaci\u00f3n de las manos ser\u00e1 fluida, sin mayores problemas, porque la funci\u00f3n de las manos estar\u00e1 llena de sentido. Pero si el interior del ni\u00f1o est\u00e1 revuelto por razones de \u00edndole diverso es casi seguro que las praxias a nivel de las manos se vean afectadas, por no hablar del contacto en general. Construirse un cuerpo, es ese proceso que se inicia interiorizando sensaciones que devienen percepciones en el momento que hay un continente ps\u00edquico formado, un continente ps\u00edquico que se habita de pulsiones, emociones, afectos, pensamientos que se expresan a trav\u00e9s de la acci\u00f3n y la transformaci\u00f3n del entorno, en un fluir, un ir y venir de enriquecimiento y transformaci\u00f3n mutua con el mundo exterior. Habitar el cuerpo permite vivir la facilidad de desear, de expresarse, de moverse, de emocionarse, de pensar, de ser, en definitiva de estar bien en su piel.<\/p>\n<p>Vivir privado de alg\u00fan sentido, vivir sin lenguaje puede ser una condena para un ser humano, pero vivir sin cuerpo, en un organismo dif\u00edcil de organizarse en un sentimiento de s\u00ed, en un sentimiento de pertenencia a ese cuerpo, es vivir encadenado a la angustia.<\/p>\n<p>Andar de puntillas, aletear, mover las manos a sacudidas o cerr\u00e1ndolas como en un espasmo, caminar a saltitos, agitarse, balancearse, masturbarse compulsivamente, son manifestaciones que nos hablan de ni\u00f1os que no habitan su cuerpo, sino que sus impulsos, sus angustias, sus emociones, toman el cuerpo directamente sin que ellos las puedan representar por lo que est\u00e1n a su merced sin poderlas dominar, como si las distintas partes de su cuerpo no les pertenecieran y actuaran fuera de su voluntad.<\/p>\n<p>Moverse sin sentido, sin parar, necesitar molestar, ir al cuerpo de los dem\u00e1s ya sea para invadirlo o simplemente para sentirlo cerca, agredir, hablar sin parar, son igualmente manifestaciones que nos hablan de fragilidad en la representaci\u00f3n de s\u00ed mismos, ni\u00f1os que siguen necesitando la presencia del otro, la relaci\u00f3n, porque no han podido desarrollar procesos de reaseguraci\u00f3n a trav\u00e9s de la acci\u00f3n. Son ni\u00f1os dominados por sus impulsos y necesidades que no se encuentran bien en su piel y necesitan todav\u00eda la piel del otro para asegurarse su contenci\u00f3n y su envoltura.<\/p>\n<p>No quiero terminar mi intervenci\u00f3n sin hacer referencia a nosotros los adultos que trabajamos con los ni\u00f1os. El proceso de construirse un cuerpo, vivirlo, habitarlo, termina \u201cte\u00f3ricamente\u201d en la infancia, pero vivir de verdad unificados, habitando nuestro cuerpo en armon\u00eda, no es una conquista cerrada, sino un proceso de crecimiento personal que no termina nunca. Las personas que trabajamos con ni\u00f1os, especialmente si son peque\u00f1os, tenemos la responsabilidad de cuidarnos, de mirarnos para poder despu\u00e9s mirar a otros, a ese otro que es el ni\u00f1o y espera la mirada que sepa descubrir qui\u00e9n es. Por ello es importante mirar c\u00f3mo es la relaci\u00f3n con nuestro propio cuerpo, saber c\u00f3mo andan nuestras emociones, por d\u00f3nde se pasean o d\u00f3nde en mi cuerpo se han quedado atascadas.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os captan m\u00e1s lo que somos que lo que decimos, y eso que somos lo transmite nuestro cuerpo. Para trabajar con ni\u00f1os es necesario echar una mirada a ese ni\u00f1o interior que llevamos dentro para intentar saber c\u00f3mo se hizo con ese cuerpo que ahora es el m\u00edo, c\u00f3mo lo habit\u00f3 y lo hizo suyo, qu\u00e9 miedos super\u00f3, o qu\u00e9 precio pag\u00f3 para superar sus miedos, o para ocultar su enfado por si acaso le dejaban de querer. Los ni\u00f1os tienen la particularidad de movilizar, de \u201ctocar\u201d con su sola presencia los registros m\u00e1s emocionales y menos \u201cprofesionales\u201d de nuestras personas, por ello es tan importante esa mirada sobre uno mismo.<\/p>\n<p>Las personas que nos dedicamos a la formaci\u00f3n por la v\u00eda corporal asistimos, siempre maravillados, al bienestar que surge cuando las personas se reencuentran con su historia corporal a trav\u00e9s de liberar emociones, consiguiendo casi sin darse cuenta darse permiso para sentir y as\u00ed progresivamente desatar los nudos, liberar bloqueos o simplemente diluir las culpas que nos atenazan escondidas en distintas partes de nuestro cuerpo. El resultado es un adulto m\u00e1s libre, disponible, maleable, fluido y seguro.<\/p>\n<p>El mejor \u201cregalo\u201d que puede encontrarse un beb\u00e9, un ni\u00f1o peque\u00f1o, es encontrarse con un adulto que exista, que habite su cuerpo, un adulto unificado, con buenos apoyos, en armon\u00eda consigo mismo, con sus emociones, capaz de resonar emp\u00e1ticamente, pero sobre todo, como ya dije en un congreso, lo que un ni\u00f1o necesita para crecer es encontrarse con un adulto que a cualquier edad siga creciendo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre M. \u00c1ngeles Cremades Carceller.<\/strong> Psic\u00f3loga y terapeuta psicomotriz. Dirige el centro de formaci\u00f3n y tratamiento psicomotor CEFOPP de Madrid, perteneciente a la ASEFOP, asociaci\u00f3n de la cual es actualmente presidenta<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> M. \u00c1ngeles Cremades Carceller (2015). Construirse un cuerpo, habitar el cuerpo: el proceso de convertirse en persona desde el cuerpo. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 50, pp. 17\u201326. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto completo de la conferencia de apertura de las XI Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz (2013), pronunciada por la presidenta de la ASEFOP. Entiende el cuerpo del ni\u00f1o como el propio ni\u00f1o y recorre partes del cuerpo (la piel y la envoltura, la espalda, las manos) para defender que el ni\u00f1o necesita un adulto que habite su cuerpo y siga creciendo a cualquier edad.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[78],"cuaderno_numtax":[106],"class_list":["post-7628","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-mary-angeles-cremades","cuaderno_numtax-no-50"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7628"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7628"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}