{"id":7619,"date":"2015-06-01T10:03:00","date_gmt":"2015-06-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/practica-psicomotriz-educativa-en-la-escuela-de-magisterio-d\/"},"modified":"2026-10-18T13:12:55","modified_gmt":"2026-10-18T12:12:55","slug":"practica-psicomotriz-educativa-en-la-escuela-de-magisterio-d","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/practica-psicomotriz-educativa-en-la-escuela-de-magisterio-d\/","title":{"rendered":"Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa en la Escuela de Magisterio de Donostia"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 49 \u00b7 Junio de 2015 \u00b7 pp. 7\u201314<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Relato del proceso personal y profesional del autor, desde su formaci\u00f3n en Bergara hasta la pr\u00e1ctica psicomotriz con alumnado de Magisterio de Donostia, donde 328 ni\u00f1os y ni\u00f1as pasaron por la sala. Describe los primeros a\u00f1os, la oportunidad que supuso Bolonia y los objetivos, l\u00edmites y valoraci\u00f3n de la experiencia formativa.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Durante el pasado curso, 328 ni\u00f1os y ni\u00f1as de Educaci\u00f3n Infantil y sus 18 tutores pasaron por la sala de psicomotricidad de la Escuela de Magisterio de Donostia donde nuestros alumnos llevaron a cabo, en grupos de 3-4 personas, 16 sesiones de psicomotricidad.<\/p>\n<p>Esta experiencia ha sido el resultado de un proceso personal y profesional del que pretendo dar cuenta en este art\u00edculo.<\/p>\n<h3>El comienzo de todo esto: mi formaci\u00f3n en Bergara<\/h3>\n<p>Cuando en el curso 1994-95 se pusieron en marcha las entonces nuevas titulaciones en la formaci\u00f3n de maestros y maestras, no era consciente de lo que hacerme cargo de una nueva asignatura titulada \u201cDesarrollo Psicomotor\u201d iba a suponer en mi trayectoria docente.<\/p>\n<p>Yo, hasta aquel momento, apenas hab\u00eda o\u00eddo hablar de la psicomotricidad. La identificaba con la gimnasia que hac\u00edan los ni\u00f1os peque\u00f1os. Y, por supuesto, no sab\u00eda qui\u00e9n era Bernard Aucouturier. Sin embargo y aconsejado por un colega, solicit\u00e9 mi entrada en el grupo de aspirantes a psicomotricistas en el bienio 1996-98. Tuve suerte, me eligieron a la primera. Entonces ser var\u00f3n era un punto a favor. Tan solo dos \u201cchicos\u201d formamos parte de aquella promoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Guardo muy buenos recuerdos de aquel curso. Tuve la impresi\u00f3n de que era una formaci\u00f3n muy bien construida, que era rigurosa a la vez que atractiva y que todos los que asist\u00edamos sal\u00edamos de cada sesi\u00f3n con un muy buen sabor de boca. Esa formaci\u00f3n nos exig\u00eda sacrificar un fin de semana de cada mes durante dos a\u00f1os y las ausencias eran m\u00ednimas. Por algo ser\u00eda\u2026<\/p>\n<p>Personalmente, la formaci\u00f3n en Pr\u00e1ctica Psicomotriz supuso un choque con lo que hab\u00eda sido mi manera de entender la docencia. Yo, que durante muchos a\u00f1os hab\u00eda sido entrenador de baloncesto escolar en mi tiempo libre, deb\u00eda de renunciar a ese rol de director omnipresente y omnisapiente de un grupo de ni\u00f1os para \u201climitarme a acompa\u00f1ar su juego libre\u201d. No me result\u00f3 nada f\u00e1cil ni entenderlo ni llevarlo a cabo.<\/p>\n<p>Asimismo, mi mirada sobre el universo infantil cambi\u00f3. Esa formaci\u00f3n me hizo ver que la supuesta felicidad infantil era un mito, que detr\u00e1s de \u201cesos locos bajitos\u201d<sup>1<\/sup> hay emociones, miedos, alegr\u00edas, angustias, placeres y displaceres, afectos y\u2026 tambi\u00e9n desafectos. Y que todo esto facilita u obstaculiza el desarrollo de cada ni\u00f1o y cada ni\u00f1a en su camino a \u201cser mayor\u201d.<\/p>\n<p>En definitiva, la formaci\u00f3n en Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa, en mi caso, volvi\u00f3 a constatar que saber no es sin consecuencias. Saber te abre los ojos y abrir los ojos significa ver lo que hasta entonces no has visto, y esto no es siempre tan bonito-c\u00f3modo como lo hab\u00edas imaginado. Adem\u00e1s, una vez visto no puedes volver a cerrar los ojos, no por lo menos desde una posici\u00f3n \u00e9tica, o sea que tocaba hacerse cargo de ese nuevo saber.<\/p>\n<h3>Los primeros a\u00f1os: un intento por crear<\/h3>\n<p><strong>inter\u00e9s <\/strong><\/p>\n<p>Supongo que para la gran mayor\u00eda de los educadores que pasan por la Escuela de Psicomotricidad de Bergara la formaci\u00f3n que reciben es de una aplicaci\u00f3n inmediata en su profesi\u00f3n. Mi caso es algo diferente. Yo soy profesor en la Escuela de Magisterio de Donostia, es decir, soy formador de los que luego son maestros, sobre todo maestras, en nuestras escuelas.<\/p>\n<p>Como tal me propuse un reto: interesar (prefiero este significante al de \u201cmotivar\u201d) a mis alumnos en lo que pod\u00eda suceder en esa sala que existe en todos los centros educativos y de la que tan distinto uso se hace.<\/p>\n<p>Mi responsabilidad, entonces, consist\u00eda en c\u00f3mo transmitir algo de lo que yo hab\u00eda recibido en Bergara a esas j\u00f3venes generaciones que se acercaban a nuestro centro. Impart\u00eda entonces una asignatura que estaba colocada seg\u00fan el plan de estudios vigente en el primer curso de la diplomatura. Mis alumnos no iban a ver una sesi\u00f3n de psicomotricidad hasta mediados del segundo curso lo que no facilitaba en absoluto mi tarea.<\/p>\n<p>Por otra parte, si para Bernard la formaci\u00f3n del psicomotricista se dirige en tres direcciones (personal, te\u00f3rica y pr\u00e1ctica) en mi caso entend\u00eda que pretender ir m\u00e1s all\u00e1 de una introducci\u00f3n te\u00f3rica a la Pr\u00e1ctica Psicomotriz era deslizarme hacia la impostura. Yo no ten\u00eda formaci\u00f3n como para dirigir sesiones de formaci\u00f3n personal. Adem\u00e1s, la edad de los alumnos (18-20 a\u00f1os, en su gran mayor\u00eda) no invitaba a aventurarse en esos \u201cjuegos\u201d que hac\u00edamos en el gimnasio de Bergara.<\/p>\n<p>Sin embargo, s\u00ed que ten\u00eda un gimnasio donde desarrollar algo que tuviera que ver, remotamente siquiera, con aquello que nos gustaba tanto hacer en Bergara. Me propuse, entonces, que aquellos j\u00f3venes recuperaran el placer del movimiento y el placer de jugar a trav\u00e9s del juego motor reglado. Y es que siempre he sostenido, y hoy en d\u00eda lo mantengo, que aquel adulto que no es capaz de disfrutar jugando dif\u00edcilmente ser\u00e1 capaz de entender lo que un ni\u00f1o puede sentir en una sala de psicomotricidad.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, juegos tan simples como \u201cStop\u201d, \u201cAlturitas\u201d o \u201cLas cuatro esquinas\u201d serv\u00edan de excusa para que los futuros maestros revivieran sensaciones medio olvidadas hac\u00eda tiempo. No era en absoluto una formaci\u00f3n personal. Simplemente se trataba de poner en valor algo de lo l\u00fadico en educaci\u00f3n, y de ponerlo en valor de una manera vivencial.<\/p>\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n llevaba a cabo sesiones te\u00f3ricas donde intentaba transmitirles en qu\u00e9 consist\u00eda una sesi\u00f3n de psicomotricidad. Les hablaba de los rituales y normas de la sala, del placer sensoriomotor, del juego simb\u00f3lico y de la importancia del momento de la representaci\u00f3n. Tambi\u00e9n les intentaba explicar qu\u00e9 era eso de \u201ccompa\u00f1ero simb\u00f3lico\u201d, \u201cescucha del ni\u00f1o\u201d y \u201cs\u00edmbolo de ley\u201d.<\/p>\n<p>Y por supuesto, les hablaba de las dificultades del psicomotricista. De ese ni\u00f1o que es capaz de sacar lo peor de ti; de esa ni\u00f1a que se refugia en su verborrea para no saltar; de esos ni\u00f1os y ni\u00f1as que se inquietan y te inquietan en los rituales;&#8230;<\/p>\n<p>Para todo esto, me sol\u00eda apoyar en mi propia pr\u00e1ctica pues eso s\u00ed que lo tuve claro desde un principio: no pod\u00eda hablar solo desde lo que me hab\u00edan contado o hab\u00eda le\u00eddo. La pr\u00e1ctica psicomotriz educativa es sobre todo eso, una pr\u00e1ctica, y cualquier intento de teorizarla y explicarla no puede ser sino desde la propia experiencia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, aprovechaba estas sesiones para grabar peque\u00f1os video-clips que luego utilizaba a la hora explicar todos esos conceptos que he mencionado un poco m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>No s\u00e9 a ciencia cierta qu\u00e9 recog\u00edan mis alumnos. No s\u00e9 c\u00f3mo utilizan hoy en d\u00eda las salas de psicomotricidad en su pr\u00e1ctica docente.<\/p>\n<p>Los que andamos en formaci\u00f3n no sabemos de los resultados de nuestra docencia de manera inmediata. A veces me llegan noticias de que alg\u00fan exalumno est\u00e1 realizando el curso de Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa de la Escuela de Bergara y entonces me alegro y pienso que, tal vez, aquellas clases que recibi\u00f3 en la Escuela de Magisterio hayan tenido que ver en esa decisi\u00f3n\u2026 (restos del narcisismo del profesor, seguramente).<\/p>\n<h3>Bolonia: una oportunidad para ir un poco m\u00e1s all\u00e1<\/h3>\n<p>El llamado plan Bolonia supuso profundos cambios en los planes de estudio de las titulaciones de maestro. Es cierto que las especialidades anteriores (m\u00fasica, educaci\u00f3n f\u00edsica, lengua extranjera, educaci\u00f3n especial,\u2026) quedaban muy mermadas en comparaci\u00f3n con su situaci\u00f3n anterior. El nuevo plan de estudios priorizaba las l\u00edneas generalistas (educaci\u00f3n infantil y primaria) y acarreaba, adem\u00e1s, que los estudios de magisterio pasaran de tres a cuatro a\u00f1os de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto supon\u00eda una oportunidad para m\u00ed. Con los nuevos grados la antigua asignatura de Desarrollo Psicomotor, \u00fanica en toda la diplomatura, se desdoblaba en dos: Desarrollo Psicomotor I y II. Esta \u00faltima colocada en el tercer curso del grado.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, entre todas las mini-especialidades que se ofrec\u00edan en el cuarto curso, denominado Minor, en nuestra escuela se promocion\u00f3 una de nombre muy significativo: Talleres de Educaci\u00f3n Infantil.<\/p>\n<p>Fue precisamente este nombre (Talleres) el que me dio la pista. Me empec\u00e9 a plantear la posibilidad de construir en la Escuela de Magisterio de Donostia un peque\u00f1o taller de psicomotricidad.<\/p>\n<p>Para ello el primer paso estaba claro: acondicionar un espacio como sala de psicomotricidad. Present\u00e9 un anteproyecto a la direcci\u00f3n del centro que lo vio con buenos ojos y, con la ayuda econ\u00f3mica del Vicerrectorado del campus de Gipuzkoa, al cabo de tres a\u00f1os (abril de 2013) se inaugur\u00f3 la sala de psicomotricidad de la Escuela de Magisterio de Donostia.<\/p>\n<p>Bien, ya ten\u00eda la sala pero faltaban los ni\u00f1os y ni\u00f1as. A la inauguraci\u00f3n de la sala hab\u00eda invitado a un centro educativo con el que hab\u00eda colaborado durante ese curso. Adem\u00e1s, ten\u00eda los suficientes contactos profesionales y personales con maestros y maestras de escuelas, ikastolas y colegios como para poner en marcha el taller de psicomotricidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, pens\u00e9 que era nuestro propio alumnado el que deb\u00eda comprometerse en la experiencia. Si no, se iba a reproducir la din\u00e1mica de siempre: el profesor propone, el alumno cumple. Se trataba de que los alumnos de cuarto curso fueran algo m\u00e1s que meros alumnos, entendido este t\u00e9rmino en su sentido m\u00e1s pasivo.<\/p>\n<p>Para ello aprovech\u00e9 una nueva circunstancia que se abri\u00f3 con Bolonia: \u00a1\u00a1la estancia en pr\u00e1cticas del alumnado de cuarto curso era de tres meses!!.<\/p>\n<p>El tiempo suficiente como para que nuestros alumnos establecieran, con los ni\u00f1os y ni\u00f1as de sus aulas y sus tutores, una relaci\u00f3n de confianza que les permitiera lanzar la invitaci\u00f3n de que vinieran a nuestra escuela a desarrollar una sesi\u00f3n de pr\u00e1ctica psicomotriz.<\/p>\n<p>Cuando al principio del pasado curso plante\u00e9 a los alumnos esta nueva manera de afrontar la asignatura no todo fueron loas y aplausos. En un primer momento, y aunque reconoc\u00edan lo interesante de la propuesta, fueron mayor\u00eda las caras de extra\u00f1eza y rechazo.<\/p>\n<p>Tuve que tranquilizarles se\u00f1alando que se trataba de una invitaci\u00f3n y que contaban con mi total disposici\u00f3n a acompa\u00f1arles en la gesti\u00f3n de la misma. Pero a la vez \u201cazuzarles\u201d apelando a su responsabilidad en todo su proceso formativo. La pasividad tiene tambi\u00e9n su punto de confort y no es f\u00e1cil salir de esa zona. La funci\u00f3n docente, incluso en la Universidad, la entiendo como una tensi\u00f3n entre el acompa\u00f1amiento y la exigencia.<\/p>\n<p>Finalmente, diez centros educativos vieron lo interesante de esta propuesta y de esta manera las sesiones se llevaron adelante y todos quedamos satisfechos con el resultado: los ni\u00f1os ven\u00edan ilusionados a conocer la \u201cescuela\u201d de los que durante tres meses hab\u00edan sido sus \u201cprofesores\u201d; nuestros alumnos y alumnas se hab\u00edan ejercitado en una pr\u00e1ctica que ya conoc\u00edan te\u00f3ricamente; los maestros y maestras volv\u00edan a la escuela donde se hab\u00edan formado con la curiosidad de saber si algo hab\u00eda cambiado y yo sent\u00eda que hab\u00eda puesto en marcha un proyecto con el que llevaba fantaseando unos cuantos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Junto a todo esto puse en marcha otro plan complementario. Desde hace ocho a\u00f1os acudo a la escuela Karmengo Ama de Trintxerpe, que tan bien conocer\u00e9is muchos de vosotros, a dirigir sesiones de pr\u00e1ctica psicomotriz una vez a la semana. Desde el curso pasado no las dirijo yo solo. Los alumnos de magisterio, en grupos de 3-4 personas, me acompa\u00f1an en el desarrollo de las sesiones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en ese mismo centro Alvaro Be\u00f1ar\u00e1n y Ion P\u00e9rez de Arriluzea, formadores de la Escuela de Psicomotricidad Luzaro de Bergara, dirigen tambi\u00e9n grupos de Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa. Pens\u00e9 que ser\u00eda una buena ocasi\u00f3n para que esos mismos alumnos de cuarto curso de magisterio observaran en vivo y en directo a profesionales de la talla de Alvaro y Ion.<\/p>\n<p>Estos, por su parte mostraron su disponibilidad a la iniciativa y, cuando sus compromisos formativos se lo permiten, acogen a estos alumnos en sus sesiones.<\/p>\n<h3>Objetivos, l\u00edmites y valoraci\u00f3n de la experiencia formativa<\/h3>\n<p>La verdad es que el objetivo esencial de esta experiencia sigue siendo el mismo que tengo desde hace a\u00f1os: interesar al alumnado de nuestra escuela en el mundo de la psicomotricidad. Y m\u00e1s concretamente, en la Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa de Bernard Aucouturier.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es cierto que esta experiencia abre otras expectativas que en el periodo anterior no ten\u00edan cabida.<\/p>\n<p>En primer lugar, y como ya he mencionado anteriormente, la implicaci\u00f3n del alumnado en el proceso. Son ellos los que lanzan la invitaci\u00f3n a los centros, los que preparan la sala y los que llevan a cabo la sesi\u00f3n. Este cambio de posici\u00f3n supone un ejercicio de responsabilidad, es decir, un hacerse cargo del propio aprendizaje.Por otra parte, tambi\u00e9n mi posici\u00f3n ha cambiado. Ya no soy el profesor que les predica desde el p\u00falpito lo interesante que puede resultar para el ni\u00f1o la psicomotricidad. Ya no hace falta que les hable del ni\u00f1o que no es capaz de estar quieto en los rituales, ni de aquel que no se atreve a saltar, ni de esta otra ni\u00f1a que siempre quiere \u201cser princesa\u201d.<\/p>\n<p>Ellos mismos lo ven y lo comprueban in situ. Este trasvase \u201cyo menos, ellos m\u00e1s\u201d ha resultado muy interesante, tambi\u00e9n a nivel personal.<\/p>\n<p>Se trata, a mi entender, de un modelo formativo que impulsa un alumnado m\u00e1s activo y comprometido con su formaci\u00f3n y un profesorado m\u00e1s coherente con el discurso que se sostiene actualmente sobre la funci\u00f3n docente y la relaci\u00f3n pedag\u00f3gica en la Universidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, con esta experiencia tambi\u00e9n pretendo tender puentes entre la Universidad y la Escuela. Puentes de intercambio de experiencias, de acercamiento de discursos y de establecimiento de relaciones formativas y permanentes entre dos instituciones que se necesitan mutuamente.<\/p>\n<p>As\u00ed, durante el desarrollo de las sesiones en nuestra escuela, los tutores que acompa\u00f1an a los ni\u00f1os departen conmigo acerca de la situaci\u00f3n de la psicomotricidad en sus centros, de la sala con la que cuentan y de las necesidades que tienen. Por mi parte, estos encuentros me ayudan a situar cu\u00e1l es la realidad de la psicomotricidad en las escuelas, ikastolas y colegios de nuestro entorno.<\/p>\n<p>Finalmente y a la hora de concluir, no quiero lanzar falsas expectativas. Este proceso formativo tiene sus limitaciones y creo que es preciso apuntarlas tambi\u00e9n en este art\u00edculo.<\/p>\n<p>En primer lugar, se trata de una experiencia muy reducida en el tiempo. Los alumnos y alumnas dirigen una o lo m\u00e1ximo dos sesiones de psicomotricidad. Y otro tanto se puede decir del n\u00famero de sesiones que observan en Trintxerpe. Realmente es muy poco para pensar que vayan a salir con una formaci\u00f3n suficiente.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay que tener en cuenta que son sesiones dirigidas por grupos de tres-cuatro alumnos de manera que el \u201csolo ante el peligro\u201d no se da. En este sentido, es curioso c\u00f3mo el comentario general de los tutores de los centros que observaban a sus ni\u00f1os y ni\u00f1as en las sesiones, consist\u00eda en el escaso n\u00famero de discordias que acontec\u00edan durante las mismas.<\/p>\n<p>Esto tiene una explicaci\u00f3n muy sencilla: si hay m\u00e1s adultos en la sala, adultos m\u00ednimamente sensibles al mundo infantil, los ni\u00f1os est\u00e1n mejor atendidos y, en consecuencia, el nivel de conflicto baja. A m\u00ed me recuerdan a las sesiones de coparticipaci\u00f3n que realiz\u00e1bamos en la formaci\u00f3n de Bergara. \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil resultaban esas sesiones y c\u00f3mo cambiaba la pel\u00edcula cuando te hac\u00edas cargo t\u00fa solo de un grupo!<\/p>\n<p>Por otra parte, esta experiencia no da, ni puede dar en ning\u00fan caso, respuesta a la formaci\u00f3n personal, tan b\u00e1sica en la formaci\u00f3n del psicomotricista.<\/p>\n<p>Ese confrontarte y darte cuenta de algo de lo m\u00e1s \u00edntimo tuyo, de lo que te resuena con cada ni\u00f1o de la sala, de por qu\u00e9 no aguantas ciertas actitudes y actuaciones de los ni\u00f1os, de por qu\u00e9 respondes con lo \u201cpeor\u201d de ti en algunas situaciones,\u2026 no est\u00e1 contemplado dentro de este modelo. Ni yo tengo formaci\u00f3n para ello, ni creo que el contexto universitario sea el \u00e1mbito adecuado para ello.<\/p>\n<p>En consecuencia, debo de ser muy cauto a la hora de concluir. Nadie duda que, en comparaci\u00f3n con la situaci\u00f3n anterior, la formaci\u00f3n que se imparte en la actualidad ha mejorado mucho.<\/p>\n<p>Los propios alumnos, los tutores que visitan nuestro centro y yo mismo valoramos muy positivamente esta nueva experiencia que, es mi firme intenci\u00f3n, ir\u00e1 mejorando y siendo m\u00e1s y m\u00e1s rigurosa.<\/p>\n<p>Pero por el contexto donde se desarrolla, por la edad de los alumnos y por mis propias carencias es una formaci\u00f3n \u201cmini\u201d que tiene limitaciones estructurales y que persigue, sobre todo, dotar al alumnado de la titulaci\u00f3n de educaci\u00f3n infantil de magisterio de Donostia de una orientaci\u00f3n suficiente como para situarse en el mundo de la psicomotricidad educativa. Para profundizar existe una Escuela de psicomotricidad en el interior de Gipuzkoa, \u00bfla conoc\u00e9is?<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p class=\"cdn-small\"><small>1. Referencia obligada a la canci\u00f3n de Joan Manuel Serrat<\/small><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Luispe Guti\u00e9rrez.<\/strong> Profesor de la Escuela de Magisterio de Donostia<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Luispe Guti\u00e9rrez (2015). Pr\u00e1ctica Psicomotriz Educativa en la Escuela de Magisterio de Donostia. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 49, pp. 7\u201314. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato del proceso personal y profesional del autor, desde su formaci\u00f3n en Bergara hasta la pr\u00e1ctica psicomotriz con alumnado de Magisterio de Donostia, donde 328 ni\u00f1os y ni\u00f1as pasaron por la sala. 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