{"id":7600,"date":"2013-11-01T10:05:00","date_gmt":"2013-11-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/recuperando-la-historia\/"},"modified":"2026-10-18T09:16:29","modified_gmt":"2026-10-18T08:16:29","slug":"recuperando-la-historia","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/recuperando-la-historia\/","title":{"rendered":"Recuperando la historia"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 46 \u00b7 Noviembre de 2013 \u00b7 pp. 36\u201340<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Reflexiona sobre lo que puede aportar la psicomotricidad a la adopci\u00f3n a partir de la experiencia con un grupo de ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptados y sus familias en un CDIAP, centro de atenci\u00f3n temprana de Catalunya. Describe qu\u00e9 les ocurre a los padres, qu\u00e9 le ocurre al ni\u00f1o y la intervenci\u00f3n realizada.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p class=\"cdn-lead\"><em>Una experiencia de un grupo de ni\u00f1os adoptados en psicomotricidad<\/em><\/p>\n<p><em>Por muy grave que sea el que haya sufrido un ni\u00f1o, la psique se revela tan flexible que con los ingredientes del contacto humano y la palabra se puede regresar \u201ca flote\u201d (Cyrulnik).<\/em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de varias reflexiones escritas y presentadas en otros contextos, voy a aprovechar la invitaci\u00f3n de vuestra revista para reflexionar sobre el trabajo que puede aportar la psicomotricidad a la adopci\u00f3n. Voy a partir de la experiencia que tuve con un grupo de ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptados en el CDIAP (iniciales con las que se denomina a los centros de Atenci\u00f3n Temprana de Catalunya).<\/p>\n<p>Las familias hab\u00edan llegado al CDIAP preocupadas y desorientadas ante su nueva realidad: ser padres. Aunque contaban con ello, les era dif\u00edcil conocer y conectar emocionalmente con su hijo. La experiencia de ser padres, que tanto hab\u00edan deseado, era de gran intensidad emocional y les llenaba de desconcierto. Se preguntaban c\u00f3mo posicionarse ante distintas particularidades de sus hijos, si lo hac\u00edan bien o lo hac\u00edan mal. Ven\u00edan buscando el visto bueno de los profesionales y unas directrices que les marcaran el camino que hab\u00edan iniciado con esta experiencia.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 ocurre con estos padres?<\/h3>\n<p>En sus historias nos encontramos con vivencias comunes: el duelo por no poder tener un hijo propio de la pareja, el largo recorrido por los profesionales que les validaban para poder acceder al proceso de adopci\u00f3n, la espera a ser llamados, a la que se sumaba la de conocer al ni\u00f1o que luego ser\u00eda el suyo y que estaba viviendo al otro lado del mundo, el viaje y conocer a este ni\u00f1o, etc.<\/p>\n<p>Al final han conseguido tener a su hijo en casa, en esta casa que hab\u00edan preparado con gran cari\u00f1o, en la que hab\u00edan creado un espacio acogedor para que su hijo pudiera disponer de su lugar dentro de la casa com\u00fan. Le iban a ofrecer todo lo mejor. Por fin iba a ser el lugar definitivo en donde crecer, en el seno de la familia que ahora se estaba reformulando.<\/p>\n<p>Se encuentran ante un ni\u00f1o que tambi\u00e9n les adopta a ellos como padres. Desde el momento en que siente que su supervivencia est\u00e1 garantizada, empieza a aflorar la expresi\u00f3n de su mundo interior, lleno de caos, rupturas y angustias. Hay realidad vivida sin ser comprendida; todo ha llegado desde los sentidos y las emociones no han podido organizarse para poder ser transmitidas de forma clara y coherente. Eso hace que sean muy dif\u00edciles de compartir aunque los padres ponen toda su voluntad en conseguirlo. Generalmente ocurre que la inquietud y la incertidumbre de su hijo quedan depositadas en ellos de forma invasiva, lo que les provoca desconcierto y malestar.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 ocurre con este ni\u00f1o?<\/h3>\n<p>Estaba viviendo en una instituci\u00f3n, en un pa\u00eds donde el clima, los olores, la comida y el lenguaje eran distintos; ahora se encuentra en \u201cotro planeta\u201d. Las vivencias iniciales de abandono y desamparo pueden haber quedado en el inconsciente, aunque la ansiedad y el miedo ante los imprevistos le sigan provocando gran inquietud, vivencias de fragmentaci\u00f3n, de desparramarse.<\/p>\n<p>Estaba acostumbrado a vivir rodeado de ni\u00f1os y de adultos cambiantes. Algunos de estos adultos quiz\u00e1s se convirtieron en personas significativas para \u00e9l a pesar de saber que no siempre pod\u00eda contar con ellos, que no le atend\u00edan en todas sus necesidades, que su disponibilidad no era total.<\/p>\n<p>Desde que vive con sus \u201cnuevos padres\u201d, su realidad ha cambiado: su entorno es tan distinto que a pesar de su calidad, va a necesitar tiempo para hac\u00e9rselo suyo. Ahora tiene a unos adultos disponibles que se mantienen cerca d\u00eda y noche. Despu\u00e9s de los primeros momentos de desconcierto, al salir de la instituci\u00f3n, puede establecer lazos significativos con sus padres aunque esta vinculaci\u00f3n se instaure al principio de una forma fr\u00e1gil, muy apegada.<\/p>\n<p>Es un periodo de enamoramiento mutuo, de felicidad. Pero esta situaci\u00f3n tiene su principio y su fin, aflorando en el ni\u00f1o inquietudes y miedos que, a su vez, provocan incertidumbre y desconcierto en los padres. Con estas rupturas y desacuerdos, la relaci\u00f3n se complica. A esto a\u00f1adiremos los comentarios que les llegan desde la escuela, donde les empiezan a hablar de las dificultades que presenta este ni\u00f1o, del retraso que lleva si se compara con los otros de su edad.<\/p>\n<h3>Nuestra intervenci\u00f3n<\/h3>\n<p>Es muy frecuente que en este momento los padres acudan a nuestro servicio pidiendo ayuda. Surgen los miedos, miedos que ya hab\u00edan fantaseado: \u00bfEstar\u00e1 bien este ni\u00f1o? \u00bfQu\u00e9 lleva de gen\u00e9tico que no conocemos? \u00bfTendr\u00e1n secuelas sus primeras experiencias de desamparo? \u00bfY ser\u00e1n irreparables? \u00bfPodremos ser buenos padres?<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un tiempo de trabajo individual, generalmente enfocado a ayudar a estos padres y este hijo a construir unos lazos que no tienen base biol\u00f3gica, lo primero que pretendemos es conocerse a pesar de que partimos de una historia desconocida, en ocasiones con algunos datos concretos transmitidos por la instituci\u00f3n o, como mucho, por la persona que cuidaba del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de trabajar en ello con los ni\u00f1os y sus padres individualmente, planteamos un trabajo en grupo de diversos ni\u00f1os adoptados por un lado y en grupo con otros padres adoptivos.<\/p>\n<p>Nuestra propuesta pretend\u00eda ofrecer a los ni\u00f1os que ten\u00edan en com\u00fan vivencias de desamparo, de rupturas bruscas y desconcertantes, vinculaciones nuevas en las que deseaban encontrar un acuerdo. Se trataba de poder compartir su experiencia con otros ni\u00f1os que hubieran vivido situaciones semejantes. Era importante reconocer las particularidades de cada ni\u00f1o y de su historia \u00fanica, particular.<\/p>\n<p>En los primeros momentos del grupo era dif\u00edcil encontrar la conexi\u00f3n entre los ni\u00f1os. Cada uno se expresaba desde su inquietud, su impulsividad, su caos interior.<\/p>\n<p>El espacio psicomotor permite expresarse al ni\u00f1o desde su singularidad (Aucouturier). A partir del abordaje psicomotor pod\u00edamos trabajar corporalmente. El psicomotricista puede acoger la expresi\u00f3n de malestar del ni\u00f1o, su inquietud o su falta de expresividad. A partir de su actitud abierta y disponible, cuenta con un espacio espec\u00edfico donde el material est\u00e1 a la disposici\u00f3n de los ni\u00f1os, para que puedan explorarlo e investirlo con su deseo y su iniciativa. Esta es la forma de mostrarse y de presentar su singularidad.<\/p>\n<p>Se trata de estar disponibles, saber esperar y no pretender precipitar una evoluci\u00f3n que requiere un tiempo suficientemente largo de integraci\u00f3n para permitir el investimiento y la superaci\u00f3n progresivas del placer ligado a cada etapa (Aucouturier).<\/p>\n<p>El desborde de las emociones tiene un lugar donde salir y desparramarse. El ambiente de seguridad se consigue gracias a este espacio y este material pero, sobre todo, por esta actitud del psicomotricista que permite la salida a la impulsividad para contenerla de nuevo en el momento de salir de la sala. Permite al ni\u00f1o entrar en el registro corporal de lo vivido, de los sentimientos. Afloran las inquietudes y se conecta con vivencias arcaicas.<\/p>\n<p>El trabajo con el cuerpo, a partir de sensaciones interoceptivas y exteroceptivas, conecta con sus engramas, las huellas dejadas por las vivencias anteriores. Aunque est\u00e1n inscritas en el inconsciente y no se pueden recordar, surgen sin poder ser descifradas. Ahora estas experiencias pod\u00edan revivirse y progresivamente el ni\u00f1o pod\u00eda sentirse capaz de aceptarlas y superarlas. Ahora pod\u00eda superar sus miedos, confiar para dejarse ir y vivir con placer su cuerpo.<\/p>\n<p>Aunque al principio este cuerpo se mostrase receloso ante el contacto directo con el otro, se iba iniciando una contenci\u00f3n mediante los materiales de la sala; y progresivamente por el propio cuerpo del psicomotricista. Despu\u00e9s ya puede vivir el contacto y sentir la proximidad: las resonancias t\u00f3nicoemocionales pueden ser vividas con confianza y con placer. Esto puede llevarse a cabo solamente a trav\u00e9s de una vivencia en la que no se excluya la dimensi\u00f3n afectiva real, profunda y espont\u00e1nea (Aucouturier).<\/p>\n<p>Tener estas vivencias junto a otros ni\u00f1os hac\u00eda que el adulto no fuera el \u00fanico referente. Sus emociones se pod\u00edan compartir, identific\u00e1ndose con sus iguales y empatizando con sus sentimientos de placer o de malestar. Pod\u00edan ver en el otro su deseo de ser, convirti\u00e9ndose de forma natural en un impulso que invitaba a la acci\u00f3n. Crec\u00edan al sentirse reconocidos por los compa\u00f1eros. Con todas estas vivencias pod\u00edan sentir el deseo de afirmarse, sintiendo su fuerza interior y sus capacidades.<\/p>\n<p>Asimismo, moderar el movimiento del objeto, su intercambio con el otro, es dominar sus propias pulsiones, aumentar su atenci\u00f3n con el objeto y con el otro y adentrarse en una relaci\u00f3n m\u00e1s afectiva y m\u00e1s profunda (Aucouturier).<\/p>\n<p>Estas experiencias que nunca hab\u00eda podido vivir, ahora empezaban a tener sus repercusiones: las emociones afloraban movilizando su mundo interior. Ahora pod\u00edan empezar a venir im\u00e1genes de sus experiencias anteriores para recuperar esta historia en la que encontramos vivencias de p\u00e9rdida y de fragmentaci\u00f3n acompa\u00f1adas de gran ansiedad.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n pod\u00edamos recuperar otras buenas vivencias, las que les hab\u00edan permitido crecer y llegar hasta aqu\u00ed. Son tambi\u00e9n las que les permiten crecer como individuos pudiendo reconocerse desde sus primeras im\u00e1genes de vida. \u201cLos juegos de aseguraci\u00f3n profunda, destrucci\u00f3n, envolvimiento, aparecer y desaparecer, etc., tienen la funci\u00f3n de asegurar una y otra vez al ni\u00f1o frente a la p\u00e9rdida originaria de s\u00ed mismo y del objeto-madre\u201d (Aucouturier).<\/p>\n<p>Con el trabajo corporal las im\u00e1genes se van repitiendo y poco a poco vamos encontrado el hilo conductor de su historia. La tienen que recuperar en la medida de lo posible; para desarrollar su identidad han de partir de estas primeras vivencias.<\/p>\n<p>El trabajo con los otros ni\u00f1os, las vivencias y emociones compartidas les hac\u00eda resonar, sentir que transmit\u00edan con el cuerpo y desde la piel. Son las resonancias t\u00f3nico-emocionales rec\u00edprocas las que van a crear lazos significativos entre ellos, al sentir que hay otros ni\u00f1os que han tenido una historia similar. En realidad son vivencias similares en momentos iniciales de su historia.<\/p>\n<p>El psicomotricista se halla atento a la aparici\u00f3n del momento oportuno: estriba en el hecho de una comunicaci\u00f3n muy estrecha con el grupo, muy subjetiva, que permita captar a trav\u00e9s de ciertos indicios gestuales, que la mayor\u00eda del grupo est\u00e1 listo para entrar en esta v\u00eda (Aucouturier).<\/p>\n<p>Recuerdo el trabajo con un grupo en concreto en el que aparec\u00edan en sus representaciones castillos llenos de ni\u00f1os y dormitorios colectivos para poder descansar juntos. Constru\u00edan con los cojines una cama para cada uno de ellos, con su manta. En definitiva, se cuidaban.<\/p>\n<p>Me cost\u00f3 percibir la situaci\u00f3n de juego debido a mis prejuicios. Este juego me conect\u00f3 con su vivencia en la instituci\u00f3n, con sus faltas. Yo intentaba encontrar un lugar en su juego, pretend\u00eda ser el adulto que les cuidaba para que no se sintieran tan solos. Pero ellos no me daban lugar, no me escuchaban. Finalmente pude distanciarme de la escena, les vi emocionados, contentos de recuperar un espacio que hab\u00edan vivido con placer.<\/p>\n<p>Ellos en sus recuerdos hab\u00edan estado acompa\u00f1ados por otros ni\u00f1os y tambi\u00e9n se hab\u00edan sentido bien. Era mi angustia, mi mirada sobre todo, lo que les hab\u00eda faltado, lo que no me hab\u00eda permitido vivirlo con el mismo placer que ellos estaban experimentando.<\/p>\n<p>El siguiente paso fue verbalizar su condici\u00f3n de ni\u00f1os adoptados. M\u00e1s que hablar de la p\u00e9rdida y del abandono, expresaban sus vivencias de haber nacido en otro lugar donde crecieron al lado de otros ni\u00f1os; hablaban de haber sido deseados por sus padres adoptivos y ahora encontrar por fin ni\u00f1os en su misma situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya no se sent\u00edan diferentes ante estos ni\u00f1os con los que compart\u00edan vivencias de gran intensidad. Pod\u00edan conectar con su historia, sentir que esta ten\u00eda un lugar y un valor, sin ser negados y pudiendo hablar de ello.<\/p>\n<p>Las relaciones con los iguales les permit\u00edan crear nuevos v\u00ednculos significativos. Vi\u00e9ndose reflejados en la historia de los otros, a su vez se reconoc\u00edan como diferentes. Esta es una manera de potenciar la empat\u00eda, la solidaridad y el altruismo. Se abr\u00eda la capacidad de compartir con los otros y sentirse significativo en un grupo. Por lo tanto era un trabajo sobre las competencias sociales y personales.<\/p>\n<p>Este trabajo les permiti\u00f3 dar salida a sus miedos e inquietudes. El trabajo corporal les conect\u00f3 con vivencias arcaicas de malestar, de desintegraci\u00f3n y de p\u00e9rdida. Ahora lo reviv\u00edan desde la contenci\u00f3n y desde el placer.<\/p>\n<p>Crearon lazos significativos con los iguales, y en este caso con ni\u00f1os que pod\u00edan compartir experiencias muy intensas y significativas de su historia. Pudieron sentirse reconocidos, comprendidos, identificados por los adultos que buscaban reconocerlos desde el momento de su existencia.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<ul>\n<li>Los fantasmas de acci\u00f3n y la pr\u00e1ctica psicomotriz. Aucouturier, B. (2004). Barcelona. Gra\u00f3.<\/li>\n<li>Simbolog\u00eda del movimiento. Barcelona. Cient\u00edfico-m\u00e9dica. Lapierre, A.; Aucouturier, B. (1977).<\/li>\n<li>Adopci\u00f3n y psicomotricidad. Entre L\u00edneas n\u00ba 28, p\u00e1gs. 5-8. Luna, A. (2011).<\/li>\n<li>Adopci\u00f3n e identidades. Rius, M.; Be\u00e0, N.; Ontiveros C.; Ruiz M. J.; Torras, E. (2011). Barcelona. Octaedro.<\/li>\n<li>Valoraci\u00f3n e intervenci\u00f3n psicopedag\u00f3gica en casos de ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptados. Roqueta, A. (2012). Entre L\u00edneas n\u00ba 29, p\u00e1gs. 22-29.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Anna Luna.<\/strong> Pedagoga, terapeuta psicomotriz, formadora de la ASEFOP y socia de la APP.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Anna Luna (2013). Recuperando la historia. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 46, pp. 36\u201340. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiona sobre lo que puede aportar la psicomotricidad a la adopci\u00f3n a partir de la experiencia con un grupo de ni\u00f1os y ni\u00f1as adoptados y sus familias en un CDIAP, centro de atenci\u00f3n temprana de Catalunya. 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