{"id":7399,"date":"2011-12-01T10:07:00","date_gmt":"2011-12-01T09:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/la-paradoja-de-winnicott\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"la-paradoja-de-winnicott","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/la-paradoja-de-winnicott\/","title":{"rendered":"La paradoja de Winnicott: un enfoque filos\u00f3fico de las nociones de relaci\u00f3n y uso de un objeto"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 42 \u00b7 Diciembre de 2011 \u00b7 pp. 30\u201339<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Analiza desde la filosof\u00eda los conceptos de relaci\u00f3n de objeto y uso de un objeto en la obra de Winnicott. Examina las paradojas que los sustentan, sus diferencias y la secuencia evolutiva que va de la relaci\u00f3n al uso del objeto.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Como pod\u00e9is comprobar, este art\u00edculo no es un resumen de un libro que hayamos le\u00eddo, como en otras ocasiones, pero lo incluimos aqu\u00ed porque el autor hace referencia a Winnicott, tan importante en nuestra fundamentaci\u00f3n, y tiene mucho que ver con el tema central de este n\u00famero.<\/p>\n<p>Los conceptos de \u201crelaci\u00f3n de objeto\u201d y \u201cuso de un objeto\u201d pertenecen a ese tipo de conceptos te\u00f3ricos que, por su acta de nacimiento, ofrecen no pocas dificultades a todo intento de hacer una precisi\u00f3n filos\u00f3fica de los mismos. No en vano Winnicott nos alerta de que aceptemos las paradojas que subyacen a \u00e9stos, ya que s\u00f3lo as\u00ed podemos llegar a comprender su significaci\u00f3n (2).<\/p>\n<p>Son varias las razones que abonan esta dificultad. Por un lado, en la descripci\u00f3n y caracterizaci\u00f3n que Winnicott hace de estos conceptos, es necesario tener en cuenta cuando la misma es hecha desde la perspectiva de la tercera persona o de la primera. As\u00ed, por ejemplo, cuando habla de la \u201cprimera posesi\u00f3n no-yo\u201d refiri\u00e9ndose a los objetos transicionales, por momentos no sabemos si se trata de no-yo desde el punto de vista del observador (perspectiva de la tercera persona) o de no-yo en lo que respecta a las vivencias del beb\u00e9 (perspectiva de la primera persona).<\/p>\n<p>Por otro lado no est\u00e1 claro si todas las veces que utiliza el t\u00e9rmino \u201cuso\u201d de un objeto lo hace en el mismo sentido, o si debemos atribuir a esas distintas ocurrencias sentidos diferentes. As\u00ed por ejemplo, cuando tambi\u00e9n a prop\u00f3sito de los fen\u00f3menos y objetos transicionales, dice que de lo que se trata no es del objeto sino del uso de ese objeto (Winnicott [1971] p\u00e1g. 14), no est\u00e1 claro si debemos entender el t\u00e9rmino \u201cuso\u201d en el preciso sentido que pretende otorgarle en el Cap. 6 de la misma obra. En un sentido parecer\u00eda que no, si atendemos a la afirmaci\u00f3n (Winnicott [1971] p\u00e1g. 18 punto 2) seg\u00fan la cual, la zona de los fen\u00f3menos transicionales es una \u201czona intermedia de experiencia entre el erotismo oral y la verdadera relaci\u00f3n de objeto\u201d; y por otro lado, a la afirmaci\u00f3n de que el uso del objeto supone una secuencia que va de la relaci\u00f3n de objeto, pasando por la destrucci\u00f3n del objeto, al uso del objeto. Claro que tambi\u00e9n podr\u00eda llegarse a la conclusi\u00f3n contraria si se entiende que la cualidad de \u201cverdadera\u201d atribuida a la relaci\u00f3n de objeto, en el pasaje citado tiene la finalidad de establecer una diferencia con lo que en sentido m\u00e1s estricto llama relaci\u00f3n de objeto.<\/p>\n<p>Por cierto, que la situaci\u00f3n podr\u00eda no ser del todo desesperante si tomamos a la ligera la conocida afici\u00f3n de Winnicott por las paradojas. Pero lo cierto es que eso no es una salida; una cosa son las paradojas y otra nuestras confusiones. De modo que aunque no espero aclarar en su totalidad estas dificultades, har\u00e9 un esfuerzo por arrojar luz all\u00ed donde mis capacidades me lo permitan. Tal vez eso sirva para desbrozar un poco el camino a un intento de clarificaci\u00f3n m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>A efectos de llevar adelante este ensayo de clarificaci\u00f3n conceptual, debo detenerme como paso previo en dos dicotom\u00edas propuestas por Winnicott y su rechazo de una tercera. Las dos dicotom\u00edas propuestas son la que comprende la estructura beb\u00e9-ambiente y la de creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de un objeto. La dicotom\u00eda rechazada por insuficiente es la cl\u00e1sica entre realidad interior o personal y realidad exterior y compartida. Veamos muy someramente c\u00f3mo se articulan las mismas.<\/p>\n<h3>Beb\u00e9-medio ambiente<\/h3>\n<p>La teor\u00eda del desarrollo en Winnicott se articula a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n beb\u00e9-medio ambiente, el cual en este caso espec\u00edfico es provisto por la madre. En este sentido podemos limitar a la madre el medio ambiente relevante para el beb\u00e9. Que el beb\u00e9 sin la madre no puede sobrevivir es una consecuencia de la natural indefensi\u00f3n del infante humano. Pero lo relevante en el planteamiento de Winnicott es el \u00e9nfasis que pone en ciertas \u201ccualidades objetivas\u201d de la madre como imprescindibles para el desarrollo normal del beb\u00e9. Dichas cualidades son las que Winnicott incluye en el concepto de madre \u201clo suficientemente buena\u201d. Y la caracter\u00edstica fundamental de la misma es la \u201cpreocupaci\u00f3n maternal primaria\u201d.<\/p>\n<p>Destacamos entonces de esta primera dicotom\u00eda lo decisivo de ciertas caracter\u00edsticas \u201cobjetivas\u201d del ambiente.<\/p>\n<h3>Creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n del objeto<\/h3>\n<p>La madre es pues quien satisface las necesidades del beb\u00e9. Veamos lo que pasa con esas necesidades desde el lado de este \u00faltimo. Dado el marco proporcionado por la madre, el beb\u00e9 es capaz de concebir la idea de algo que podr\u00eda satisfacer la creciente necesidad que surge de la tensi\u00f3n instintiva. Esto es lo que Winnicott denomina \u201ccreatividad primaria\u201d. As\u00ed, a instancias de la tensi\u00f3n generada por la necesidad, se produce en el ni\u00f1o la idea de que algo va a salir al encuentro de esa necesidad, a\u00fan cuando en principio no se pueda decir que el ni\u00f1o sepa lo que va a crear. En ese momento y en virtud de la preocupaci\u00f3n maternal primaria, la madre provee el pecho coincidentemente con la necesidad del beb\u00e9.<\/p>\n<p>Este encuentro genera en el beb\u00e9 la ilusi\u00f3n de que \u00e9l ha creado el pecho, el cual se constituye en un objeto subjetivo bajo su control omnipotente. As\u00ed, la creaci\u00f3n del objeto se produce en la intersecci\u00f3n de la necesidad del ni\u00f1o y lo aportado por la madre.<\/p>\n<h3>Rechazo de una dicotom\u00eda<\/h3>\n<p>De acuerdo con esta descripci\u00f3n, la creaci\u00f3n del objeto se produce en una intersecci\u00f3n entre lo interno, \u201ccreatividad primaria\u201d, y lo externo, la adaptaci\u00f3n de la madre a las necesidades del beb\u00e9, \u201cla madre lo bastante buena\u201d. Si bien lo que resulta es un \u201cobjeto subjetivo\u201d, no es posible describir este fen\u00f3meno ni como puramente subjetivo ni como objetivo.<\/p>\n<p>De hecho confluyen para que el mismo sea posible tanto lo subjetivo como lo objetivo. Es en ese sentido como Winnicott sostiene la insuficiencia de la dicotom\u00eda tradicional subjetivo-objetivo. La descripci\u00f3n de este tipo de fen\u00f3menos supone una tercera zona intermedia entre ambas, que denominar\u00e1 zona de la ilusi\u00f3n, zona por excelencia de los fen\u00f3menos transicionales.<\/p>\n<h3>Relaci\u00f3n de objeto y uso del objeto<\/h3>\n<p>Hecha esta breve s\u00edntesis de algunos de los conceptos winnicottianos que necesitaremos para la clarificaci\u00f3n que nos proponemos, podemos entrar de lleno al tema que nos ocupa.<\/p>\n<p>Lo primero que debemos precisar es de qu\u00e9 estamos hablando cuando usamos los conceptos de \u201crelaci\u00f3n de objeto\u201d y \u201cuso del objeto\u201d. En un sentido estrictamente formal, y m\u00e1s all\u00e1 del uso del t\u00e9rmino \u201crelaci\u00f3n\u201d en uno s\u00f3lo de estos conceptos, en ambos casos se trata de una relaci\u00f3n. O sea que tanto la \u201crelaci\u00f3n de objeto\u201d como \u201cel uso de un objeto\u201d pertenecen a la categor\u00eda de las relaciones. Ambas son adem\u00e1s relaciones di\u00e1dicas, es decir que se dan entre dos individuos.<\/p>\n<p>Podemos denominar a esos individuos sujeto y objeto respectivamente. De acuerdo con esto, tanto la relaci\u00f3n de objeto como el uso del objeto son relaciones que se establecen entre sujeto y objeto. Podr\u00edamos decir que entre los distintos tipos de relaciones que se pueden establecer entre un sujeto y un objeto se encuentran la de \u201crelaci\u00f3n de\u201d y la de \u201cuso del\u201d.<\/p>\n<p>De acuerdo con esto las diferencias entre ambas van a estar dadas por el \u201ctipo de relaci\u00f3n\u201d que cada una es. Sin embargo, al entrar a considerar esas diferencias no podemos olvidar la perspectiva (de la tercera o primera persona) desde la cual realizamos dichas consideraciones, ya que en algunos casos ambas pueden coincidir desde una perspectiva y diferir desde la otra. Las diferencias que Winnicott considera podr\u00edan caracterizarse desde los siguientes cuatro puntos de vista:<\/p>\n<p>Desde la identidad de los objetos entre los cuales se dan esas relaciones.<\/p>\n<p>1) Desde el control que la relaci\u00f3n permite ejercer al sujeto sobre el objeto.<\/p>\n<p>2) Desde las modalidades del objeto.<\/p>\n<p>3) Desde la persistencia del objeto.<\/p>\n<p>Veamos cada una de ellas.<\/p>\n<h3>1. Diferencia en cuanto a la identidad de los objetos<\/h3>\n<p>En lo que a este punto se refiere, se hace imprescindible precisar la perspectiva desde la cual las diferencias se establecen, ya que como veremos los resultados son diferentes en ambos casos.<\/p>\n<p>As\u00ed, desde la perspectiva de la tercera persona, tanto en el caso de la relaci\u00f3n como en el del uso, sujeto y objeto son entidades diferentes. Sin embargo, desde la perspectiva de la primera persona en tanto que en el caso de la relaci\u00f3n, sujeto y objeto coinciden (3), en el del uso sujeto y objeto son diferentes.<\/p>\n<h3>2. Diferencias en cuanto al control del objeto por el sujeto<\/h3>\n<p>Aqu\u00ed parece que s\u00f3lo cabe la perspectiva de la primera persona ya que la experiencia de control es, en el caso que nos ocupa, un fen\u00f3meno fundamentalmente subjetivo. En este caso la diferencia estriba en que en tanto que en la relaci\u00f3n de objeto el sujeto controla omnipotente al objeto, en el caso del uso el objeto ha escapado al control omnipotente del sujeto. Ha sido ubicado, en palabras de Winnicott, fuera de la zona de control omnipotente.<\/p>\n<h3>3. Diferencias en cuanto a las cualidades del objeto<\/h3>\n<p>Aqu\u00ed de lo que se trata es de si las cualidades que en la relaci\u00f3n se le asignan al objeto son cualidades objetivas de \u00e9ste o no. As\u00ed, en el caso de la relaci\u00f3n de objeto las cualidades asignadas al objeto no son sus cualidades objetivas, sino que son resultado de las proyecciones del sujeto. El objeto se reduce en este caso a ser un manojo de proyecciones del sujeto (4).<\/p>\n<p>De modo diferente, en el caso del uso las cualidades relevantes del objeto son sus caracter\u00edsticas propias reales.<\/p>\n<h3>4. Diferencias en cuanto a la persistencia del objeto<\/h3>\n<p>En este \u00faltimo caso, las diferencias se establecen en virtud del car\u00e1cter continuo o discontinuo del objeto. El objeto de la relaci\u00f3n de objeto es un objeto discontinuo o inconstante en t\u00e9rminos de Winnicott.<\/p>\n<p>En efecto, existe en tanto que es creado por el beb\u00e9 y deja de existir en tanto que es destruido por el mismo. El objeto es as\u00ed la suma discontinua de todas las creaciones del mismo por el beb\u00e9. En cambio en el caso del uso del objeto, \u00e9ste ha adquirido una continuidad espacio-temporal resultado de su independencia respecto del beb\u00e9 y de sus necesidades. El objeto ya no ser\u00e1 creado sino que ser\u00e1 encontrado.<\/p>\n<h3>La secuencia evolutiva de la relaci\u00f3n de objeto al uso del objeto<\/h3>\n<p>Hasta el momento nos hemos limitado a consignar las diferencias se\u00f1aladas por Winnicott entre la relaci\u00f3n de objeto y el uso del objeto.<\/p>\n<p>A efectos de poder aclarar un poco m\u00e1s la diferencia entre ambas nociones, ser\u00e1 necesario que nos detengamos en la secuencia evolutiva que va de la relaci\u00f3n al uso. Podr\u00edamos esquematizar dicha secuencia evolutiva del siguiente modo: Relaci\u00f3n del objeto &#8211; destrucci\u00f3n del objeto &#8211; uso del objeto.<\/p>\n<p>Como vemos, la enumeraci\u00f3n de la secuencia saca a luz una de las paradojas a las que Winnicott es tan aficionado. Si el objeto ha sido destruido, \u00bfc\u00f3mo se puede usar? Por otra parte, coloca en el lugar central la destrucci\u00f3n del objeto, uno de los elementos de la dicotom\u00eda que tratamos y que exprofeso nos hemos limitado a mencionar sin decir casi nada acerca de la misma. La raz\u00f3n de esto es que pens\u00e1bamos detenernos en ella en el desarrollo que sigue.<\/p>\n<p>Pero volvamos a nuestra secuencia evolutiva. Seg\u00fan hemos se\u00f1alado, tanto la relaci\u00f3n de objeto como el uso del objeto son relaciones. Ambas son relaciones que se dan entre un sujeto y un objeto. Siendo las cosas de este modo, explicar la referida evoluci\u00f3n se reducir\u00eda a explicar de qu\u00e9 forma una relaci\u00f3n que tiene caracter\u00edsticas de una relaci\u00f3n de objeto se transforma en una relaci\u00f3n con las caracter\u00edsticas del uso de un objeto. Es decir, c\u00f3mo se va dando el cambio de cualidades que transforma una relaci\u00f3n de objeto en el uso de un objeto.<\/p>\n<p>De acuerdo con las cualidades diferenciales se\u00f1aladas entre ambos tipo de relaci\u00f3n, esa evoluci\u00f3n supone que se produzcan los cuatro cambios siguientes:<\/p>\n<p>1) Paso de la relaci\u00f3n con un objeto-yo a un objeto no-yo.<\/p>\n<p>2) Paso del control omnipotente del objeto a la p\u00e9rdida de este control.<\/p>\n<p>3) Paso de un objeto como manojo de proyecciones a un objeto con cualidades objetivas.<\/p>\n<p>4) Cambio de un objeto discontinuo a un objeto continuo.<\/p>\n<p>Veamos de qu\u00e9 modo la secuencia evolutiva puede dar cuenta de estas modificaciones. Como se\u00f1alamos, la destrucci\u00f3n del objeto juega un papel central en este proceso. Sin embargo, debemos entender que esta destrucci\u00f3n no es una destrucci\u00f3n efectiva o real del objeto, sino una destrucci\u00f3n potencial, ya que precisamente es la supervivencia del objeto la que permite el pasaje de la relaci\u00f3n al uso. Pero entonces, \u00bfc\u00f3mo debe entenderse la destrucci\u00f3n? La actividad destructiva del sujeto est\u00e1 directamente vinculada con el ejercicio de su agresividad.<\/p>\n<p>Sin embargo, Winnicott se\u00f1ala que no debemos entender que en su origen la agresividad corresponda a sentimientos tales como la ira que son sentimientos mucho m\u00e1s elaborados, sino a la motilidad primaria del beb\u00e9. O sea, que agresividad es sin\u00f3nimo de actividad. En su opini\u00f3n los impulsos fetales traen consigo un descubrimiento del ambiente. El ambiente ser\u00eda la oposici\u00f3n con que se tropieza en el movimiento, de modo que el mismo es experimentado durante el movimiento. Esta observaci\u00f3n parece clara.<\/p>\n<p>Si el beb\u00e9 careciera de motilidad, si no pudiera ejecutar movimientos, no tendr\u00eda forma de encontrar resistencias a los mismos. Y si no puede encontrar resistencias no tiene experiencia de una fuerza exterior a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Si bastara mi decisi\u00f3n de mover la mesa para que \u00e9sta se moviera, como en efecto sucede con mi brazo, no tendr\u00eda forma de distinguir que la mesa, a diferencia de mi brazo, no es parte de m\u00ed. De este modo, seg\u00fan Winnicott, la oposici\u00f3n con que tropieza el movimiento permite un reconocimiento temprano de un mundo no-yo.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta que la motilidad es la forma primaria de la agresi\u00f3n, veamos c\u00f3mo juega \u00e9sta en la conformaci\u00f3n del principio de realidad. El enfoque tradicional hace jugar a la realidad un papel fundamentalmente frustrante en la conformaci\u00f3n del principio de realidad. La realidad es lo que meramente se opone a la satisfacci\u00f3n alucinatoria de deseos y ser\u00e1 a partir de esa frustraci\u00f3n como ser\u00e1 necesario conformar un criterio de realidad, a trav\u00e9s de la identidad de percepci\u00f3n, para que se autorice la descarga adecuada a la acci\u00f3n espec\u00edfica (5).<\/p>\n<p>Desde este planteamiento la agresividad es reactiva a la experiencia de frustraci\u00f3n. En Winnicott se ha producido una inversi\u00f3n: la agresividad no es reactiva al choque con la realidad sino que en tanto que motilidad, es previa a \u00e9sta. Ser\u00e1 por lo tanto la agresividad la que permita ir estableciendo la diferencia objetivo subjetivo y no a la inversa.<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed hay otro punto que destacar y que se vincula con una de las dicotom\u00edas que se\u00f1alamos m\u00e1s arriba. Frente al \u00e9nfasis puesto por la concepci\u00f3n tradicional en el car\u00e1cter frustrante de la realidad, Winnicott enfatiza el alivio y la satisfacci\u00f3n que la realidad proveer\u00e1 frente a los efectos aberrantes de la fantas\u00eda sin frenos. Pero este \u00e9nfasis puesto en el alivio y la satisfacci\u00f3n otorga a la realidad un papel mucho m\u00e1s central en el desarrollo evolutivo del beb\u00e9 (6).<\/p>\n<p>Ahora bien, como ya se\u00f1al\u00e1ramos, el objeto subjetivo se constituye a partir del encuentro de la creaci\u00f3n del pecho por el beb\u00e9 y el aporte efectivo del pecho por la madre. La repetici\u00f3n de estas experiencias va creando la ilusi\u00f3n de un objeto interno que es parte del yo (identificaci\u00f3n primaria. Aspectos femeninos del sujeto).<\/p>\n<p>Sin embargo, una madre lo suficientemente buena debe ser capaz tambi\u00e9n de desilusionar al beb\u00e9. La desilusi\u00f3n se produce introduciendo un tiempo entre la alucinaci\u00f3n del pecho por el ni\u00f1o y la provisi\u00f3n de \u00e9ste por parte de la madre. Se dar\u00edan as\u00ed momentos en que el pecho es alucinado y la satisfacci\u00f3n no se presenta. Sin embargo el beb\u00e9 no sabe de ausencias: la presencia real del pecho es un conjunto de sensaciones placenteras y la ausencia real del pecho es un conjunto de sensaciones displacenteras.<\/p>\n<p>En tanto que no se distingue todav\u00eda entre la sensaci\u00f3n y el objeto, en ambos casos estamos ante la presencia de un objeto, en tanto que en ambos casos hay sensaciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, la presencia de las sensaciones displacenteras es una presencia distinta de la de las sensaciones placenteras, dando lugar as\u00ed a la presencia de un objeto subjetivo diferente: el objeto malo. As\u00ed, la ausencia del pecho real no es vivida como la ausencia del objeto subjetivo bueno, sino como la presencia del objeto subjetivo malo (7). Y este objeto subjetivo malo se impone al beb\u00e9 a\u00fan cuando \u00e9l no lo desee. Vemos con ello que en la constituci\u00f3n del objeto subjetivo malo se han producido dos de los cambios que se proponen para el pasaje de la relaci\u00f3n al uso.<\/p>\n<p>En tanto que el objeto subjetivo bueno cae bajo el dominio del control omnipotente, el objeto subjetivo malo escapa a \u00e9ste. A su vez, en tanto que el objeto bueno es un objeto-yo, el malo, precisamente por escapar al control omnipotente, es un objeto-no-yo. Sin embargo, el resto de los cambios a\u00fan no se han presentado.<\/p>\n<p>El objeto malo sigue siendo un manojo de proyecciones y sigue teniendo un car\u00e1cter discontinuo. Estas otras dos caracter\u00edsticas reci\u00e9n se van a lograr cuando se pueda dar el pasaje de la presencia del objeto subjetivo malo a la ausencia del objeto objetivo. Es aqu\u00ed donde se debe dar el paso por la destrucci\u00f3n del objeto y la supervivencia del mismo a dicha destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tal vez este pasaje pueda aclararse por el proceso de desilusi\u00f3n: Como vimos, una madre lo suficientemente buena introduce una demora entre la alucinaci\u00f3n del pecho por el ni\u00f1o y su presentaci\u00f3n. Es en esa espera donde se conforma el objeto malo con el correspondiente desarrollo de la agresividad. Sin embargo, la madre lo suficientemente buena presenta el pecho al beb\u00e9 antes de que \u00e9ste caiga en una angustia inimaginable.<\/p>\n<p>Si el pecho no es aportado en el momento adecuado, la tensi\u00f3n en el beb\u00e9 aumenta y las sensaciones displacenteras son vividas retaliativamente por el ni\u00f1o como ataques del objeto malo. En ese caso habr\u00eda una efectiva destrucci\u00f3n del objeto, ya que como se\u00f1ala Winnicott, que el objeto haya sido destruido, no significa que no tome represalias. Sin embargo, si el pecho es presentado al beb\u00e9 con una dilaci\u00f3n adecuada, la aceptaci\u00f3n del mismo por el beb\u00e9 calma sus ansiedades de haberlo destruido.<\/p>\n<p>La repetici\u00f3n de este proceso dar\u00eda lugar a la secuencia narrada por Winnicott: \u201cDespu\u00e9s de \u201cel sujeto se relaciona con el objeto\u201d (alucina el pecho, objeto subjetivo) viene \u201cel sujeto destruye al objeto\u201d (dilaci\u00f3n introducida por la madre, objeto subjetivo malo, fantas\u00eda de destrucci\u00f3n del objeto); y despu\u00e9s puede venir \u201cel objeto sobrevive a la destrucci\u00f3n por el sujeto\u201d (la madre aporta el pecho con la dilaci\u00f3n adecuada)\u201d (8).<\/p>\n<p>La repetici\u00f3n de esta secuencia permite que el objeto vaya perdiendo las caracter\u00edsticas de ser un haz de proyecciones y adquiera una continuidad; continuidad que podr\u00eda entenderse como la supervivencia del objeto en los momentos en que es destruido en la fantas\u00eda. Podr\u00edamos suponer que, una vez que la madre instaura la dilaci\u00f3n a la que nos estamos refiriendo y finalmente provee al ni\u00f1o del pecho, el estado del ni\u00f1o no es el de la creatividad primaria, previo a esa dilaci\u00f3n. El pecho se presenta a\u00fan cuando el ni\u00f1o no lo ha creado.<\/p>\n<p>De este modo, una vez que este proceso se ha operado, el ni\u00f1o est\u00e1 en condiciones de \u201crelacionarse\u201d con el objeto en la modalidad del uso del mismo.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<ul>\n<li>BERQUEZ, GERARD: \u201cConceptualizaci\u00f3n psicoanal\u00edtica del Self\u201d en Dores R. y Otros, 1991. (p\u00e1g. 147).<\/li>\n<li>DAVIS, MADELEINE Y WALLBRIDGE, DAVID: \u201cBoundary and Space: An Itroduction to the work of D. W. Winnicott\u201d Inglaterra, 1981. Versi\u00f3n espa\u00f1ola, \u201cL\u00edmite y espacio. Introducci\u00f3n a la obra de Winnicott\u201d, Amorrortu Editores, Argentina, 1988.<\/li>\n<li>DOREY, R. Y OTROS: \u201cL\u2019Inconscient et la science\u201d. Dunod, Paris 1991. Versi\u00f3n espa\u00f1ola. Amorrortu Editores. Argentina 1993. Con el t\u00edtulo \u201cEl inconciente y la ciencia\u201d.<\/li>\n<li>FREUD, SIGMUND: \u201cProyecto de psicolog\u00eda\u201d en Obras Completas de Sigmund Freud. Amorrortu Editores. Argentina, 1985. Vol. I P\u00e1gs. 323-436.<\/li>\n<li>WINNICOTT, W. D.: \u201cPlaying and Reality\u201d, Tavistock Publications, London, 1971. Versi\u00f3n espa\u00f1ola, Editorial Gedisa, Barcelona, Espa\u00f1a 1990, con el t\u00edtulo \u201cRealidad y Juego\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Citas:<\/h3>\n<p>(*) UDELAR. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educaci\u00f3n Instituto de Filosof\u00eda.<\/p>\n<p>(1) Este trabajo fue presentado en el \u201cIII Encontro Latinoamericano sobre o Pensamiento de Winnicot\u201d. Grupo de Estudios Psicoanal\u00edticos de Pelotas. 2, 3 y 4 de Diciembre de 1994. Gramado &#8211; RS &#8211; Brasil. Una primera versi\u00f3n del mismo apareci\u00f3 en la Revista Persona, N\u00b0 1, 1998 Universidad de Lima, Per\u00fa. Facultad de Psicolog\u00eda. Algunos errores tipogr\u00e1ficos que he constado en la referida versi\u00f3n, as\u00ed como tambi\u00e9n algunas oscuridades en su redacci\u00f3n, motivaron la publicaci\u00f3n de esta versi\u00f3n corregida.<\/p>\n<p>(2) \u201cEste paso (de la relaci\u00f3n al uso) significa que el sujeto destruye el objeto. Sobre esa base el fil\u00f3sofo de gabinete podr\u00eda argumentar que por consiguientes no existe, en la pr\u00e1ctica, el uso de un objeto: Si este es exterior, es destruido por el sujeto. Pero si el fil\u00f3sofo abandona el sill\u00f3n de su gabinete y se siente en el suelo con su paciente, encontrar\u00e1 que hay una posici\u00f3n intermedia\u201d. (Winnicott [1971] p\u00e1g. 121).<\/p>\n<p>(3) \u201cDos beb\u00e9s se alimentan a pecho. Uno (se refiere al caso de la relaci\u00f3n de objeto) se alimenta de la persona, pues el pecho y \u00e9l todav\u00eda no se han convertido (para \u00e9l) en fen\u00f3menos separados.\u201d (Winnicott [1971] pg- 120. La cursiva es nuestra).<\/p>\n<p>(4) Habr\u00eda que precisar que a\u00fan en este caso las modalidades del objeto podr\u00edan ser las objetivas en el caso en que hubiera una coincidencia entre las cualidades proyectadas y las reales. Sin embargo lo que importa es que es vivido como teniendo esas cualidades porque las mismas le han sido proyectadas y no porque en realidad las posee.<\/p>\n<p>(5) Cf. Freud. S. [1895].<\/p>\n<p>(6) \u201cHe tratado de desarrollar el tema de que lo que tanto Freud como Klein elud\u00edan de ese modo era el de las consecuencias de la dependencia y por tanto de factor ambiental (Winnicott, 1960b). Si en verdad la dependencia significa eso, dependencia, la historia de un beb\u00e9 no se puede escribir en t\u00e9rminos de \u00e9l solamente. Hay que describirla adem\u00e1s en t\u00e9rminos del ofrecimiento de un ambiente que satisface las necesidades de dependencia o no logra satisfacerlas\u201d. Winnicott, D. W. [1971] p\u00e1g. 100.<\/p>\n<p>(7) Cf. Berquez, Gerard. \u201cConceptualizaci\u00f3n psicoanal\u00edtica del Self\u201d en Dorey, R. y Otros [1991]\n<p>(8) Cf. Winnicott, D. W. [1971], p\u00e1g. 121. Las expresiones entre par\u00e9ntesis son nuestras.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Carlos E. Caorsi.<\/strong> Carlos E. Caorsi es profesor y fil\u00f3sofo, director del Instituto de Filosof\u00eda de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educaci\u00f3n y docente del Departamento de Historia de la Filosof\u00eda (Montevideo, Uruguay).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Carlos E. Caorsi (2011). La paradoja de Winnicott: un enfoque filos\u00f3fico de las nociones de relaci\u00f3n y uso de un objeto. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 42, pp. 30\u201339. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Analiza desde la filosof\u00eda los conceptos de relaci\u00f3n de objeto y uso de un objeto en la obra de Winnicott. Examina las paradojas que los sustentan, sus diferencias y la secuencia evolutiva que va de la relaci\u00f3n al uso del objeto.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[23],"cuaderno_autoria":[92],"cuaderno_numtax":[53],"class_list":["post-7399","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-resumen","cuaderno_autoria-carlos-e-caorsi","cuaderno_numtax-no-42"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7399"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7399"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}