{"id":7389,"date":"2013-05-01T10:05:00","date_gmt":"2013-05-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/me-construyo-en-tu-mirada\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:01","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:01","slug":"me-construyo-en-tu-mirada","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/me-construyo-en-tu-mirada\/","title":{"rendered":"Me construyo en tu mirada"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 45 \u00b7 Mayo de 2013 \u00b7 pp. 19\u201321<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Analiza el papel de la mirada del adulto en la construcci\u00f3n de la identidad del beb\u00e9. Distingue la mirada psicomotriz de la fotogr\u00e1fica y recorre su evoluci\u00f3n de los 0 a los 6 a\u00f1os, hasta la diferenciaci\u00f3n respecto a los dem\u00e1s.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p><em>Proceso y desarrollo de la identidad del beb\u00e9 a trav\u00e9s de la mirada del adulto<\/em><\/p>\n<p>Desde que un beb\u00e9 es concebido, uno de los primeros deseos maternos y paternos que se producen en el momento del nacimiento es mirarle. Esta situaci\u00f3n culmina un periodo de deseos e ilusi\u00f3n, gestado durante nueve meses, en el que el beb\u00e9 es sentido, pensado e imaginado por sus padres. A partir de ese momento, la mirada se convierte en una envoltura ps\u00edquica y t\u00f3nica que acompa\u00f1a al beb\u00e9 en su desarrollo.<\/p>\n<p>Al hablar de la mirada, no hacemos referencia a la fotogr\u00e1fica, basada en una imagen que sit\u00faa y orienta, sino a la mirada psicomotriz. Es \u00e9sa una mirada maternante, t\u00f3nica, sensitiva, cargada de afectos y emociones, de seguridad, llena de cari\u00f1o, amor, ternura, llena de sentimientos, que tonifica y estimula, mirada que seduce, que expresa y comunica; que le dice al beb\u00e9 que existe.<\/p>\n<p>Junto con el calor corporal, el contacto con la piel, la respiraci\u00f3n, el mecimiento y la voz, la mirada establece un di\u00e1logo y permite una comunicaci\u00f3n que, en las mejores condiciones, lleva a un acuerdo de las tensiones t\u00f3nicas. Ese deseo fusional desembocar\u00e1 m\u00e1s tarde en el descubrimiento y la afirmaci\u00f3n de la identidad. El beb\u00e9 que se siente mirado inviste el placer de la mirada maternante para transformarlo, progresivamente, en el placer de la acci\u00f3n de actuar sobre ella y de actuar sobre s\u00ed.<\/p>\n<p>Por una mirada un mundo por una sonrisa, un cielo, por un beso\u2026, \u00a1yo no s\u00e9 qu\u00e9 te diera por un beso! (Gustavo Adolfo B\u00e9cquer)<\/p>\n<p>Desde su sentir, si el reci\u00e9n nacido pudiera hablar seguramente dir\u00eda: \u201cTodo mi mundo est\u00e1 en tu mirada\u201d. Porque de todos los sentidos de que disponemos, s\u00f3lo uno, el sentido de la vista, presenta una clara carencia en su desarrollo durante el nacimiento, finalizando su maduraci\u00f3n en los primeros meses de vida extrauterina. Por lo tanto, el beb\u00e9 dar\u00eda \u201cpor una mirada un mundo\u201d, y como tal, busca la mirada maternante, nexo de uni\u00f3n entre su mundo intrauterino con su nuevo mundo y refuerza ese v\u00ednculo que le permite construirse a s\u00ed mismo. As\u00ed pues, contenido por la otra mirada, sostenido por las emociones, los placeres y displaceres, el beb\u00e9 experimenta un estado de globalidad corporal, en el que su identidad se va construyendo seg\u00fan la calidad de sus afectos.<\/p>\n<p>\u201cPara que pueda construirse la b\u00fasqueda de su identidad, es necesario previamente que el cuerpo quede reunido en una imagen global. De esta manera la imagen maternante es como un espejo en el que se refleja toda su globalidad m\u00e1s afectiva, emocional y t\u00f3nica que permite construir su yo corporal\u201d (El cuerpo y el inconsciente en educaci\u00f3n y terapia de Andr\u00e9 Lapierre y Bernard Aucouturier).<\/p>\n<h3>El viaje de la mirada 0-6 a\u00f1os<\/h3>\n<p>Vamos a permitirnos durante unos instantes situarnos bajo la piel del neonato en sus primeros momentos de vida extrauterina, para realizar un breve recorrido del sentir de la mirada, la relaci\u00f3n que se establece y c\u00f3mo la mirada le construye.<\/p>\n<p>La maduraci\u00f3n del sentido de la vista se realiza por medio de un proceso neurol\u00f3gico evolutivo complejo hasta tal punto que, fisiol\u00f3gicamente, su desarrollo no est\u00e1 finalizado en el nacimiento.<\/p>\n<p>La conducta del reci\u00e9n nacido consiste en automatismos y movimientos incontrolados. Seg\u00fan Wallon es el periodo de impulsividad motriz, descargas t\u00f3nicas bruscas y no controladas, que ir\u00e1n madurando hacia los movimientos controlados.<\/p>\n<p>Es en esos primeros instantes de vida, se produce una conexi\u00f3n con la mirada del adulto, que le permite construirse a s\u00ed mismo, contenido por la otra mirada, sostenido por las emociones, expresado a trav\u00e9s de la mirada maternante. Es un estado placentero que queda biol\u00f3gicamente grabado para siempre, que le permite vivenciar un estado fusional, indiferenciado.<\/p>\n<p>Se establece una relaci\u00f3n fusional que lleva a un estado de globalidad fusional. El beb\u00e9 est\u00e1 unido umbilicalmente con otros ojos, con otra mirada que es la prolongaci\u00f3n de sus propios ojos, porque aunque todav\u00eda no ha desarrollado el sentido de la vista al completo, se reconoce en la mirada envolvente de la madre que, con su mirada psicomotriz, permite vivirse en el otro, crecer, en un constante di\u00e1logo bidireccional, afectivo, t\u00f3nico y emocional creando una s\u00f3lida base, una estructura vital de desarrollo para el reci\u00e9n nacido, cuya identidad se va a construir seg\u00fan la calidad de sus afectos.<\/p>\n<p>\u201cSon los ojos, por donde entran las im\u00e1genes del mundo, la imagen del otro, pero tambi\u00e9n por donde sale la mirada que penetrar\u00e1 en el otro. Intercambio de miradas que conectan con el rostro del otro\u201d (El cuerpo y el inconsciente en educaci\u00f3n y terapia de Andr\u00e9 Lapierre y Bernard Aucouturier).<\/p>\n<p>A pesar de la carencias que presenta el sentido de la vista al nacer, se produce un r\u00e1pido proceso de maduraci\u00f3n y, a las pocas semanas, el beb\u00e9 distingue entre claridad y oscuridad, y tambi\u00e9n los contornos; a los tres meses ya distingue los colores, pero si hay algo que llama especialmente la atenci\u00f3n durante ese periodo, es el momento casi m\u00e1gico en el que el beb\u00e9 desplaza su brazo hacia la cara de la madre como para querer apropiarse de la mirada maternante, para que \u00e9sta le mire y le comunique, le exprese, le sonr\u00eda, le juegue, produciendo una reacci\u00f3n del sistema visual en su conjunto a los est\u00edmulos luminosos, de la madre y mano propia, pero tambi\u00e9n una reacci\u00f3n de mirar y ser mirado, en su m\u00e1s amplio sentido, global y psicomotriz.<\/p>\n<p>Es hacia los tres meses cuando el beb\u00e9 reconoce signos, ojos nariz, boca, etc. Es el momento en que llega la aparici\u00f3n de la sonrisa; es el primer paso para identificar objetos y personas.<\/p>\n<p>En ese tiempo, la madre ha podido desplegar un arco\u00edris de miradas, expresivas, comprensivas, estimulantes, infinitas, en las que el beb\u00e9 se refleja, se ve a s\u00ed mismo, porque todav\u00eda no se sabe como un ser separado del otro.<\/p>\n<p>Tal es as\u00ed que hacia los ocho meses de vida, en la etapa de la angustia, es capaz de distinguir entre lo conocido y lo desconocido hasta tal punto, que reacciona ante la ausencia de la madre; cuando pierde ese hilo de comunicaci\u00f3n que le contiene y le identifica, as\u00ed como cuando lo vuelve a encontrar, reacciona con el cuerpo y su mirada, porque en realidad, el beb\u00e9 se encuentra a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>En este continuo mirar y ser mirado, el beb\u00e9 llega hacia los primeros pasos, entre los doce y diez y ocho meses, en el que el logro psicomotor ha sido acompa\u00f1ado por esos ojos que apoyan, que juzgan, que protegen, que seducen, que segurizan, pero tambi\u00e9n que culpabilizan, que exigen, que aman.<\/p>\n<p>Esa mirada global, que permite la construcci\u00f3n del yo corporal y la adquisici\u00f3n de nociones como el espacio y el tiempo, permite m\u00e1s adelante la aparici\u00f3n del lenguaje, soporte del pensamiento, como otra forma de comunicar adem\u00e1s de su mirada, pero que se realiza bajo ese permanente di\u00e1logo visual, t\u00f3nico y afectivo.<\/p>\n<p>Este di\u00e1logo compartido, visual y oral, lleva al beb\u00e9 al descubrimiento del yo, a la b\u00fasqueda de sus propios l\u00edmites, a la autoconfianza. Es el comienzo de la autosuficiencia hacia los tres a\u00f1os. Para perder m\u00e1s tarde, hacia los seis a\u00f1os, el egocentrismo; es la conquista de la diferenciaci\u00f3n, de ser yo entre los dem\u00e1s; conciencia de otros puntos de vista diferentes. Se ve a s\u00ed mismo, a los objetos, a las personas, como seres diferentes, desde diferentes puntos de vista, con mirada psicomotriz, desde diferentes sensaciones y emociones, dependiendo de la calidad de sus afectos de sus formas de ser visto y mirado en el espacio, en el tiempo.<\/p>\n<p>Porque durante todo ese tiempo, cuando el beb\u00e9 te mira, te toca la cara para que le mires, te busca con la mirada, con sus gestos, emociones, con gritos y sus palabras cuando se producen, buscan tu mirada, porque las miradas est\u00e1n llenas de sentido, llenas de significado. Es por ello por lo que te dice, te grita: \u201c\u00a1M\u00edrame! \u00a1Mira mam\u00e1\/pap\u00e1! \u00a1Mira qu\u00e9 hago! \u00a1Mira c\u00f3mo lo hago! \u00a1Mira qu\u00e9 estoy haciendo!\u201d<\/p>\n<p>Porque en ese largo viaje de la mirada, hay un sentido: el sentido de ser visto, el de construirse a s\u00ed mismo bajo la mirada del otro.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Roberto Rodr\u00edguez.<\/strong> Psicomotricidad Serena<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Roberto Rodr\u00edguez (2013). Me construyo en tu mirada. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 45, pp. 19\u201321. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Analiza el papel de la mirada del adulto en la construcci\u00f3n de la identidad del beb\u00e9. 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