{"id":7385,"date":"2013-05-01T10:04:00","date_gmt":"2013-05-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/el-camino-anatomico-hacia-la-bipedestacion\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:01","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:01","slug":"el-camino-anatomico-hacia-la-bipedestacion","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/el-camino-anatomico-hacia-la-bipedestacion\/","title":{"rendered":"El camino anat\u00f3mico hacia la bipedestaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 45 \u00b7 Mayo de 2013 \u00b7 pp. 12\u201318<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Describe el proceso madurativo del ser humano desde la vida intrauterina y el nacimiento hasta la bipedestaci\u00f3n. Repasa las curvas de la columna, el pie y la maduraci\u00f3n c\u00e9falo-caudal, y su relaci\u00f3n con el tono y el movimiento de enderezamiento.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<h3>El principio del principio<\/h3>\n<p>Todo lo que acontece en la naturaleza sigue un proceso madurativo particular. Un desarrollo en funci\u00f3n a un \u201cplan celular\u201d, una memoria de especie, sea vegetal o animal. En el caso del ser humano no es diferente.<\/p>\n<p>Desde antes del parto, al interior del mundo acu\u00e1tico de nuestra vida intrauterina ya se ha venido produciendo un \u201ccalentamiento\u201d para pasar de un medio acu\u00e1tico a un medio a\u00e9reo y gravitacional.<\/p>\n<p>Antes de nacer, hemos empezado a patalear, llevamos tiempo entren\u00e1ndonos para la lactancia succionando nuestras manos y bracitos, accionando el cuello, la columna, la pelvis, el tronco\u2026 todo esto en un medio acu\u00e1tico el cual es el m\u00e1s apropiado para un subsistema m\u00fasculo-esquel\u00e9tico de alta plasticidad como el nuestro. Toda esta preparaci\u00f3n para contrarrestar la influencia de la gravedad propia de un medio a\u00e9reo al que naceremos en breve.<\/p>\n<p>Cuando nos dejan nacer, empujamos junto al cuerpo de la madre, que nos ayuda con la fuerza de sus contracciones, activando toda nuestra musculatura, la cual como dec\u00eda se ha venido entrenando primero para este importante momento y m\u00e1s tarde para adaptarnos a un medio en donde la fuerza de la gravedad ser\u00e1 un componente esencial en nuestra vida terrestre.<\/p>\n<p>El espacio uterino comienza a no ser suficiente para acoger las necesidades de un organismo que ya esta maduro para poder sobrevivir fuera de \u00e9l.<\/p>\n<p>Apoyados en los huesos de la pelvis de nuestra madre nos vamos introduciendo poco a poco, a ritmo de contracciones, nadamos con fuerza hacia el canal del parto. Nuestro cuello esta preparado para asumir esa funci\u00f3n que recoge toda la fuerza de nuestro cuerpo para ayudar a que la cabeza pueda empujar.<\/p>\n<p>Todo nuestro Sistema y el de la madre se expresan con el ritmo primario de la vida, Contracci\u00f3n\u2013 Tensi\u00f3n-Expansi\u00f3n-Relajaci\u00f3n. Un ritmo de marea, de latido, de contracciones. Ambos Sistemas est\u00e1n unidos en una misma funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nacemos amablemente estrujados, sobados, cansados. Nacemos recubiertos de una capa de grasa llamada vernix serosa.<\/p>\n<p>A pesar de ese nombre, su funci\u00f3n es fundamental en todo este proceso de alumbramiento. Enjabonados en ella hemos resbalado entre huesos por canales angostos de manera m\u00e1s suave y m\u00e1s r\u00e1pida y al nacer a\u00fan nos recubre nuestra capa amiga d\u00e1ndonos seguridad.<\/p>\n<p>Por eso no es muy saludable que nos la quiten lav\u00e1ndonos y poni\u00e9ndonos telas extra\u00f1as por muy bonitas que les parezca a otros. Nuestro cuerpo esta bien, no tenemos fr\u00edo y el \u00fanico calor que necesitamos es el de nuestro compa\u00f1ero de viaje, el cuerpo de la madre y sus caricias.<\/p>\n<p>Si nos abrazan y nos llevan a ese cuerpo, compa\u00f1ero de 9 meses de transformaci\u00f3n, maduraci\u00f3n y crecimiento, de manera instintiva nuestra boca se fusiona con el pez\u00f3n materno y nuestro conocido y experimentado reflejo de succi\u00f3n reaparece. Luego llantos y risas.<\/p>\n<p>Al deglutir la leche materna todo nuestro sistema se pone en funcionamiento y empieza a nutrirse de otra manera para la que ven\u00eda entren\u00e1ndose 9 lunas antes.<\/p>\n<p>Comienza la vida en otro medio, nuestro Sistema Neurovegetativo se va acoplando, el coraz\u00f3n adapta su ritmo, el sistema digestivo, circulatorios y musculo-esquel\u00e9tico comienzan a transformarse para culminar esa adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nuestros m\u00fasculos inician una tonicidad acorde a las necesidades de sost\u00e9n frente a este nuevo elemento que es la fuerza de la gravedad.<\/p>\n<p>Pronto, quiz\u00e1s 12 meses, quiz\u00e1s algunos meses m\u00e1s, quiz\u00e1s algunos meses menos, nos pondremos de pie y comenzaremos a explorar plenamente este nuevo territorio, tan apasionante y lleno de est\u00edmulos sensoriales.<\/p>\n<p>Pero para culminar este importante paso evolutivo habremos tenido que recorrer un necesario camino de maduraci\u00f3n musculo-esquel\u00e9tica. Nuestros huesos a\u00fan pl\u00e1sticos tendr\u00e1n que fortalecerse para ejercer su funci\u00f3n de sost\u00e9n y tambi\u00e9n nuestros m\u00fasculos.<\/p>\n<p>Nuestra columna comenzar\u00e1 a crear sus curvas fisiol\u00f3gicas y cuando todo esto este preparado nos pondremos de pie y comenzaremos una nueva relaci\u00f3n con el mundo.<\/p>\n<h3>Las curvas de la columna<\/h3>\n<p>Nuestra columna comienza a madurar una suave lordosis cervical en la lactancia, por medio de los peque\u00f1os intentos de levantar la cabeza y mirar el mundo que nos rodea. Ser\u00e1 la relaci\u00f3n con el exterior, con la madre, lo que iniciar\u00e1 todo un proceso de tonificaci\u00f3n muscular del cuello que al poco tiempo se convertir\u00e1 en el facilitador para que nos pongamos de pie.<\/p>\n<p>Esta tonificaci\u00f3n muscular continuar\u00e1 madurando en todo el proceso inicial de exploraci\u00f3n del mundo y lo m\u00e1s importante esta tonificaci\u00f3n muscular se desarrolla desde la motivaci\u00f3n de la criatura, desde su deseo inherente de relacionarse, de explorar y de alcanzar \u201clogros\u201d en ese nuevo mundo al que acaba de nacer.<\/p>\n<p>As\u00ed, alcanzar la pelota que se escapa. Coger un objeto alejado. Trepar por el desnivel de un coj\u00edn. Mirar el rostro del adulto. Bajar un escal\u00f3n. Subir un escal\u00f3n. Coger, prensar, tirar, etc.<\/p>\n<p>En esta maduraci\u00f3n psicot\u00f3nica jugar\u00e1n un papel fundamental los padres, al permitir y facilitar, entre otras cosas, el mayor contacto de la ni\u00f1a o ni\u00f1o con el suelo. Al facilitar los medios para que vaya descalzo el mayor tiempo posible. Y tambi\u00e9n al acoplarse al ritmo de su hija o hijo, permitiendo que las acciones se resuelvan con su ritmo y por ella o \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>Los padres son fundamentales en este acompa\u00f1ar, en este animar solidariamente tanto los esfuerzos como los \u201clogros psicomotrices\u201d de sus hijas e hijos para que maduren equilibradamente. La clave est\u00e1 en acompa\u00f1ar sin intervenir, permitiendo de esta manera que sea el propio ni\u00f1o quien resuelva las diferentes situaciones que se plantea. S\u00f3lo deber\u00edamos intervenir si observamos peligro real para nuestros peque\u00f1os. Paso a paso, poco a poco vamos dominando el espacio.<\/p>\n<p>En el proceso de exploraci\u00f3n, relaci\u00f3n y dominio del espacio a\u00e9reo y gravitacional iremos alcanzando la posici\u00f3n de pie. Ser\u00e1 a partir de ese momento que se consolidar\u00e1n nuestras curvas raqu\u00eddeas y se construir\u00e1n nuestros apoyos, los arcos plantares.<\/p>\n<p>En los estudios realizados por Gesell, la aparici\u00f3n de los m\u00fasculos en el feto respeta el siguiente orden:<\/p>\n<ul>\n<li>M\u00fasculos de la Cabeza.<\/li>\n<li>M\u00fasculos del Tronco.<\/li>\n<li>M\u00fasculos de los Brazos.<\/li>\n<li>M\u00fasculos de las Piernas.<\/li>\n<li>M\u00fasculos de las Manos.<\/li>\n<li>M\u00fasculos de los Pies.<\/li>\n<li>M\u00fasculos de los Dedos. M\u00fasculos del Tobillo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La relaci\u00f3n estable entre el cuello, las curvas raqu\u00eddeas y los arcos plantares de los pies determinar\u00e1n a nivel anat\u00f3mico un parte importante de la posici\u00f3n y de la postura.<\/p>\n<p>Al ser la columna una \u00fanica unidad funcional (se divide por razones pedag\u00f3gicas en cervical, dorsal, lumbar, sacral), esta suave lordosis cervical crear\u00e1 por reflejo una suave cifosis dorsal la cual a su vez facilitar\u00e1 otra suave lordosis lumbar para terminar con una suave cifosis sacra (como el meandro de un r\u00edo).<\/p>\n<p>Las curvas fisiol\u00f3gicas se ir\u00e1n formando, acoplando, molde\u00e1ndose, conforme precisemos de una mayor movilidad.<\/p>\n<p>Estas curvas fisiol\u00f3gicas se desarrollan poco a poco antes de ponernos de pie y posteriormente ir\u00e1n madurando como el resto de nuestro de cuerpo.<\/p>\n<p>\u00bfPorqu\u00e9 nuestra columna tiene curvas y por el contrario no es recta (en un plano sagital)? \u00bfQu\u00e9 funcionalidad cumplen las curvas de nuestro raquis?<\/p>\n<p>La respuesta, en pocas palabras, es: porque si no tuvi\u00e9ramos curvas necesitar\u00edamos unos pies tan grandes como los zapatos de un payaso para sostenernos.<\/p>\n<p>La columna se curva con la finalidad biol\u00f3gica, de desplazar nuestros pesos para poder sustentarnos en los pies, cuya amplitud y superficie de apoyo no ser\u00edan suficiente para sostener el \u201cedificio corporal\u201d que se le viene encima.<\/p>\n<p>Los miembros inferiores, las piernas, al principio se encuentran en flexi\u00f3n, abducci\u00f3n y rotaci\u00f3n interna y poco a poco, se ir\u00e1n extendiendo a medida que su musculatura se vaya ejercitando. La maduraci\u00f3n t\u00f3nica de la musculatura de la pelvis, en relaci\u00f3n con la musculatura cervical ser\u00e1 lo que nos facilitar\u00e1 el paso a la posici\u00f3n de pie.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que es tan importante el gateo en los ni\u00f1os, pues las musculaturas que precisan tonificarse para ponernos de pie, son las del cuello, la musculatura paravertebral y las de la pelvis y \u00e9stas son las que se ponen en acci\u00f3n en el gateo.<\/p>\n<p>Cuando el ni\u00f1o intenta levantarse, en un primer momento, acercar\u00e1 sus miembros superiores e inferiores a la columna vertebral cuya musculatura contin\u00faa desarroll\u00e1ndose como lo hac\u00eda en la posici\u00f3n cuadr\u00fapeda y sentada, con movimientos dirigidos a corregir los desequilibrios producidos por la cabeza. A partir de cuando adquiera la posici\u00f3n bipedeste se reagrupar\u00e1 en un todo, tanto en el plano mec\u00e1nico como a nivel del esquema corporal, actuando como una marioneta donde cada movimiento que realiza a nivel de los miembros influir\u00e1 sobre el tronco y viceversa.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n de la cabeza cumple una funci\u00f3n primordial: \u201cmantener o restaurar la horizontalidad de la mirada\u201d (equilibrio de nuestro Sistema Vestibular).<\/p>\n<p>Para ello, a nivel anat\u00f3mico, cuenta con los m\u00fasculos esternocleidomastoideos los cuales van a proporcionarle una supremac\u00eda y una relativa independencia del raquis. Estos m\u00fasculos est\u00e1n unidos, por unas conexiones nerviosas, al complejo vestibular y a los n\u00facleos oculomotores, participando as\u00ed en nuestro equilibrio y en la coordinaci\u00f3n entre la direcci\u00f3n de la mirada y los movimientos del cuello o de la cabeza, por medio del nervio espinal.<\/p>\n<p>En estos momentos en los que comenzamos a incorporarnos, se empezar\u00e1 a consolidar la b\u00f3veda plantar (el arco del pie). Ves, es por esto que nuestros hijos\/as al nacer tienen los pies regordetes y sin un arco plantar consolidado.<\/p>\n<p>Nuestra naturaleza es muy sabia, pues \u00bfpara qu\u00e9 necesita un beb\u00e9 el arco plantar si hasta dentro de unos meses su posici\u00f3n ser\u00e1 la de estar tumbado, gatear, rodar y sobretodo estar al bracito?<\/p>\n<p>La funci\u00f3n t\u00f3nica, se da en el sentido contrario a la ley c\u00e9falo-caudal en la que primero maduran los telerreceptores y de ah\u00ed hasta el control de nuestros esf\u00ednteres.<\/p>\n<p>Pero nuestra funci\u00f3n t\u00f3nica, base de la modulaci\u00f3n antigravitacional, que posibilita al hombre la postura b\u00edpeda caracter\u00edstica, realiza una maduraci\u00f3n caudocef\u00e1lica, de ah\u00ed la enorme importancia del contacto con el suelo para las ni\u00f1as y ni\u00f1os, de la que depende la armonizaci\u00f3n autom\u00e1tica y voluntaria.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 la relaci\u00f3n con el suelo, con la tierra, la que a modo de feedback reorganiza a nivel neurol\u00f3gico y psicomotor todas y cada una de las se\u00f1ales que nuestro organismo sensorial va captando y estructurando para mantenernos en equilibrio.<\/p>\n<p>Mediante esta maduraci\u00f3n se percibe, c\u00f3mo cada actividad motriz presupone una actividad postural.<\/p>\n<p>El movimiento no se opone a la postura. La acci\u00f3n no se opone a la actitud b\u00edpeda. La coordinaci\u00f3n no se opone a la equilibraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se trata, utilizando la terminolog\u00eda de Hamburguer, de una progresiva reactivaci\u00f3n (feed back) propioceptiva, en la cual se encuentra la funci\u00f3n t\u00f3nica que pone todas las estructuras som\u00e1ticas (m\u00fasculos, tendones, articulaciones, v\u00edsceras, \u00f3rganos, aparatos vitales, etc.) en confrontaci\u00f3n integral con las estructuras cerebrales. Aqu\u00ed esta la aparici\u00f3n del enfoque psicosom\u00e1tico o psicomotor del desarrollo humano.<\/p>\n<h3>El Pie<\/h3>\n<p>En cuanto al pie, gracias a su disposici\u00f3n \u00f3sea, representada por el n\u00famero de huesos que lo forman y por la complejidad de su sistema muscular y articular, tiene la facultad de apoyarse en el suelo cuando estamos de pie, aunque la posici\u00f3n del miembro inferior no sea perfectamente vertical.<\/p>\n<p>En este movimiento de adaptaci\u00f3n del pie a las posiciones del miembro inferior, los m\u00fasculos din\u00e1micos (m\u00fasculos anteriores del miembro inferior y los m\u00fasculos peroneos laterales) desempe\u00f1an un papel esencial.<\/p>\n<p>Vemos como este complejo sistema articular del pie va a permitir el buen desarrollo del paso y la adaptaci\u00f3n en un suelo desigual, de ah\u00ed la importancia de no olvidarnos de que, \u201ces el pie el que debe adaptarse al suelo y no el suelo el que se adapta al pie\u201d (esto tambi\u00e9n cuestiona, el uso, en ocasiones indiscriminado, de las plantillas ortop\u00e9dicas).<\/p>\n<p>La estructura del arco plantar es parecida a la de un arco g\u00f3tico. El centro del arco es sostenido por la presi\u00f3n ascendente que recibe de sus pilares. Cuanta m\u00e1s carga reciben los pilares, m\u00e1s sube el arco.<\/p>\n<p>\u201cLa gravedad no aplasta el arco plantar, sino que lo eleva\u201d. Cuando el arco del pie se aplana en el suelo es porque los pilares, sin un centro s\u00f3lido, ceden. \u201cEs la rotaci\u00f3n interna del f\u00e9mur la que hace bascular el pie y aplana el calc\u00e1neo\u201d.<\/p>\n<p>La planta del pie, vista en conjunto, podemos compararla a una b\u00f3veda sostenida por tres arcos (interno, externo, transversal) y por tres puntos de apoyo (1\u00ba metatarsiano, 5\u00ba metatarsiano, tuberosidad posterior del calc\u00e1neo), estando estos puntos de apoyo comprendidos en la huella plantar.<\/p>\n<p>En cuanto a la est\u00e1tica, en el plano postural, se ve con facilidad la evoluci\u00f3n del ni\u00f1o entre el nacimiento y los dos a\u00f1os. El reci\u00e9n nacido, no puede mantener la cabeza, pero a los dos a\u00f1os ya se ha producido una madurez muscular y t\u00f3nica que permite la marcha.<\/p>\n<p>Esta evoluci\u00f3n, depende de la progresi\u00f3n com\u00fan de todas las v\u00e9rtebras: la Ley C\u00e9falo-caudal (descubierta por Coghill en 1929), que en resumen demuestra que: \u201cel crecimiento avanza en ondas sucesivas desde la extremidad cef\u00e1lica hasta la extremidad caudal\u201d. Por ello, el desarrollo del control cortical sobre la actividad neuromuscular evoluciona seg\u00fan una direcci\u00f3n cr\u00e1neo-caudal, empezando por el segmento cef\u00e1lico y continuando hasta los miembros inferiores.<\/p>\n<h3>La relaci\u00f3n c\u00e9falo-caudal de la maduraci\u00f3n<\/h3>\n<p>El orden de aparici\u00f3n de los m\u00fasculos, supone el orden madurativo y t\u00f3nico. Por tanto, las primeras estructuras del comportamiento humano son de orden motor y bioenerg\u00e9tico. S\u00f3lo m\u00e1s tarde, ser\u00e1n de orden mental. El movimiento refleja el comportamiento en estrecha analog\u00eda con la organizaci\u00f3n progresiva del sistema nervioso.<\/p>\n<p>A medida que el ni\u00f1o adquiere comportamientos motores, experimenta una psicolog\u00eda que le es propia y que est\u00e1 en paralelo con la estructuraci\u00f3n progresiva del sistema nervioso. Por eso, no es de extra\u00f1ar que todo conflicto o inquietud suscite una reacci\u00f3n muscular de defensa.<\/p>\n<p>Hay una relaci\u00f3n de equivalencia entre una tensi\u00f3n nerviosa y una tensi\u00f3n muscular. Seg\u00fan Janet: \u201ctoda tensi\u00f3n nerviosa se acompa\u00f1a de una tensi\u00f3n muscular\u201d y \u201ctoda perturbaci\u00f3n ps\u00edquica genera una alteraci\u00f3n de la motilidad\u201d, puesto que la unidad de la persona se encuentra globalmente afectada.<\/p>\n<p>Es por ello que la \u201cacci\u00f3n psicomotriz es tan importante y tan reparadora en todos aquellos que casos que presentan d\u00e9ficits madurativos y por tanto psicomotores.<\/p>\n<p>Par terminar esta reflexi\u00f3n s\u00f3lo decir que: \u201ctodos los movimientos de enderezamiento se inician, a partir de la maduraci\u00f3n t\u00f3nica de la musculatura del cuello, siguiendo el proceso madurativo c\u00e9falo-caudal y ser\u00e1 que al entrar en contacto con la tierra, culminar\u00e1 la funci\u00f3n t\u00f3nica, desarrollando las diferentes capacidades neurol\u00f3gicas de que disponemos para vivir y desenvolvernos plenamente en este mundo en al que hemos venido por un tiempo.\u201d<\/p>\n<p>\u201cPiensa globalmente y act\u00faa localmente\u201d<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda:<\/h3>\n<ul>\n<li>El primer a\u00f1o en la vida del ni\u00f1o. Ren\u00e9 Spitz. Ed. Fonde de Cultura Econ\u00f3mica<\/li>\n<li>Saltando las Olas. Mar\u00eda Montero-Rios Gil. Ed. Obstare.<\/li>\n<li>Diario de un Educastrador. J. Celma. Ed De la Flor. BBAA1972<\/li>\n<li>La vida fetal, el nacimiento y el futuro de la humanidad. Michael Odent. Ed. Hacer<\/li>\n<li>Ontog\u00e9nesis de la Motricidad. Victor Da Fonseca. Ed.Colecci\u00f3n Textos Fundamentales<\/li>\n<li>Biolog\u00eda de la Indefensi\u00f3n. Nacho Montero-Rios Gil. Autoedici\u00f3n 2010.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Nacho Montero-R\u00edos Gil.<\/strong> Terapeuta craneosacral biodin\u00e1mico. Psic\u00f3logo y psicoterapeuta reichiano. Coordinador del equipo de salud de la Fundaci\u00f3n Red Sostenible y Creativa. Investiga en los procesos de dolor y sobre los desequilibrios hormonales, an\u00edmicos\u2013cognitivos y metab\u00f3licos, con neonatos, adultos y ancianos.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Nacho Montero-R\u00edos Gil (2013). El camino anat\u00f3mico hacia la bipedestaci\u00f3n. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 45, pp. 12\u201318. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n<p class=\"cdn-nota\"><em>Nota de la edici\u00f3n digital: el art\u00edculo impreso incluye ilustraciones (posturas del desarrollo motor, esquema de las curvas de la columna y dibujos del pie) que no se reproducen aqu\u00ed. Est\u00e1n en el PDF del n\u00famero.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Describe el proceso madurativo del ser humano desde la vida intrauterina y el nacimiento hasta la bipedestaci\u00f3n. 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